Hikari se escondió detrás del espectro, temblando como si la vida se le fuera en ello.
—Valió la pena... —murmuró con una sonrisa, a la vez que tiritaba de frío.
—¿Se quieren morir de frío o qué? —preguntó el estresado juez—, vamos arriba he dicho.
Cheshire suspiró entrecortado y tomo a Hikari del brazo para que saliera primero.
—Tr…tranquila —tartamudeó con su barbilla temblando—, el señor Aiacos e... es... me... menos agre...agre...
—Me-me-me-menos, ¿agre-si-si-vo? —cuestionó sin poder controlar su mandíbula temblorosa.
Miró a Aiacos y tomó la mano que le tendía. Cheshire solo asintió, sentía que si sonreía se quedaría así para siempre, luego le tendió la mano y el nepalés lo sacó con fuerza.
—Bonita cosa la de tu y... —se quedó observando a la joven que temblaba—, ¿tu quién eres? —cuestionó observando de arriba a abajo a Hikari y luego a Cheshire—, pero que descortés de tu parte no presentarme a tan simpática almita gato casero... —caminó con cautela y toco la punta de la respingada nariz de la joven mientras dibujaba una pícara sonrisa—, ¿qué hacías con una chiquilla en Cocytos?
—Fue m-mi id-d-dea ha-c-c-er s-s-urf ex-t-t-t-tre-m-m-mo —confesó la muchacha sin dejar de temblar—, mi nombre es Hikari—se presentó haciendo una reverencia, que llegó a la mitad por lo dura que se sentía, gracias al frío.
—¿Qué? —Aiacos soltó una carcajada—, ¿surf?
—Y fue bastante emocionante —dijo Hikari sonriendo, a pesar del frío, consiguiendo reprimir un poco el temblor de su mandíbula.
—Bueno... No sé ustedes, pero yo quiero un té con galletas... —el juez hizo un ademán con su mano indicándoles el camino y la joven fue la primera en dar varios pasos, esperó que el espectro de Caith Sith pasara a su lado para tomarle el brazo.
—Thanatos casi me obligó a venir por aquí porque tenía un grave presentimiento —los ojos amarillos de Cheshire viajaron por los púrpura del nepalés—, dice que está bajo tu cuidado y que deberían estar en Caina con el cejota de mi medio hermano...
—Señor Aiacos... Estaba aburrida y... Pues yo… —la joven se limpió su garganta—, Radamanthys se había ido y luego Valentine también nos abandonó, sin guías que nos dijeran qué hacer, era absurdo quedarnos ahí a matar el tiempo —explicó tratando de sonar convincente.
Miró a Aiacos y se encogió de hombros con aire inocente.
—Luego me sentí aburrida y le pedí a Cheshire hacer esto...
—Y Cheshire te trajo a jugar en la nieve de Cocytos... —murmuró—, pero que romántico... —el peli plateado bajo su rostro apenado—, no quiero detalles de besos ni nada de eso y me acompañaran a mi templo y me ayudaran a cuidar a las almas de los infantes... —ambos asintieron lentamente y tras un inusual estornudo, Aiacos levantó una ceja—, las almas no... Se enferman... —dijo entre cerrando sus ojos
Ante las palabras del juez Hikari enrojeció y miró hacia otro lado disimuladamente. Luego de haber estado conteniendo un estornudo por varios minutos, no pudo reprimirlo más. Con las nuevas palabras suspicaces de Aiacos, lo miró con las cejas alzadas, mientras se abrazaba a sí misma.
—Larga historia... Involucra dioses, no querrás saber más, créeme. ¿Cuánto valoras tu vida del uno al diez? —dijo atropelladamente, ganándose una mirada curiosa del espectro de Caith Sith.
—Mucho... —Aiacos se cruzó de brazos —, pero también es mi responsabilidad ver quien anda divagando por nuestros territorios y un humano en el Inframundo representa una amenaza... Ahora entiendo la preocupación de Thanatos... —murmuró y los chicos se observaron.
—¿Amenaza? Pero si soy inofensiva —dijo con ojos de cachorrito—. Además, Thanatos está preocupado... Por mí —confesó—. Él es uno de los dioses que contribuyó a que yo esté aquí. Y si me devuelven, o siquiera si me tocan un solo de pelo, te puedo asegurar que tendrás la ira de un dios asegurada.
—Amenaza... Y Thanatos no me asusta —el juez de Garuda no podía demostrar un ápice de miedo frente a una mortal.
—Señor Aiacos... —Habló el peli plateado—, ¡Hika-chan no es una amenaza! Se lo puedo asegurar... Solo jugábamos —de nuevo otro estornudo, ambos la observaron.
—¿Como llegaste aquí? ¿Cuál es tu relación con ese dios? —el nepalés era incansable—, enfermaras...
—Thanatos es mi padre —dijo, pero al ver la cara estupefacta de Aiacos, aclaró—: adoptivo, padre adoptivo. Y es muy sobreprotector conmigo.
Luego se acercó un poco más a Cheshire.
—Seguramente voy a resfriarme, mira que salir con vestido... —rezongó mirando su ropa—, pero se me pasará en una semana, más o menos...
Aiacos soltó una carcajada que se escuchó hasta Caina.
—Bien... Bien, como digas, a mi templo, ahora, le diré a Violate que te preste algún vestido como los que usa Pandora, vamos que las almitas no pueden esperar y Minos no me perdonaría que las dejara solas...
Cheshire paso su brazo sobre la joven y la presionó contra su costado caminaron tras del juez en silencio, aprovecharía cada segundo para estrecharla y cuidarla, además Thanatos le dio una responsabilidad y él tenía que cumplirla.
Listos, ella con el ahora vestido gótico y el con algo de ropa del nepalés, se encontraban cuidando a más de veinte niños que jugaban y reían sin parar, Cheshire frunció el ceño cuando vio a la joven acariciar con nostalgia a una pequeña rubia que rogaba por sus brazos.
—De seguro quiere que la cargues —murmuró casi en su oído.
Hikari lo miró con las cejas alzadas, para luego volver a ver a la pequeña. Sin pensárselo mucho, la tomó entre sus brazos y la arrulló entre sonrisas. Casi inconscientemente, comenzó a entonar una dulce y tranquila canción, mientras daba suaves vueltitas y caminaba pequeños tramos.
—¿En verdad eres humana? —la pregunta salió casi inconsciente de la boca del espectro, luego de escuchar las palabras de Aiacos en Cocytos, no podía dejar pasar la oportunidad de indagar más de su vida—, no te ofendas, es que acá nadie suele tener... ya sabes... ser tan... dulce... con las almas... hasta donde yo sé por supuesto...
—Es que... ¡Mírala! Es hermosa... —dijo sin dejar de mirar a la pequeña alma rubia juguetear con sus cabellos húmedos—, es tan tierna...
—Como tu... —soltó sonrojado—, digo... como tu hermosa... —se golpeó la frente con su palma abierta—, yo... creo que tu...
—Lamento interrumpir —entro Aiacos—, pero hay un par de gemelos que están esperando por ustedes...
Hikari miró a la pequeña sin querer soltarla, pero luego soltó un suspiro resignado y dejó a la niña en el suelo, junto a las demás almas. Después, tomó la mano de Cheshire y tiró de él, encaminándose a la puerta.
—Adiós, Aiacos —se despidió con una suave sonrisa.
Thanatos caminaba de un lado a otro, primero Radamanthys no sabe nada sobre el paradero de su segundo al mando y luego le pone la escusa más tonta del inframundo cuando le pregunta por la jovencita, segundo según Aiacos, Cheshire la lleva a jugar en los fríos campos de Cocytos, tercero y no menos importante caen a un rio-lago, lo que sea, y el juez le dice que la escuchó estornudar.
—¡Ese bueno para nada de Cheshire! —rumió.
—Quien te entiende... —Hypnos estaba sentado ojeando algunos expedientes del juez de Garuda—, primero expulsas a Cheshire de la vista de la niña, luego te da la psicosis y lo mandas a cuidarla... Ahora Pandora apenas se la nombramos hace cara de bobalicona y nos cambia el tema... ¡Y míranos donde estamos! —exclamó dejándose ir hacia atrás—, queremos que Hades y Minos ignoren su presencia y tú la mandas con el Wyvern... Si seguimos en esto la perderemos... —Thanatos paró en seco y la puerta se abrió.
Hikari entró al otro salón y les sonrió a los dioses con algo de culpa.
—Perdonen si los preocupé —dijo arrastrando al espectro tras ella—, pero antes que nada, Cheshire no tuvo la culpa de nada, Daddy —anunció mirando a Thanatos—, yo lo obligué a hacer todo lo que hicimos hoy...
El dios de la muerte se alborotó los cabellos y los observó de arriba abajo.
—No lo encubras.
Hikari negó con la cabeza.
—No lo encubro —dijo con simpleza—, así fueron las cosas.
—No puedo creerlo... —habló el pelinegro—, un día... un día Hikari... un día y ya te has metido en más problemas de los que... yo quiero —habló con pesar, se acercó hasta colocar su manos sobe los hombros de la joven y frunció el entrecejo antes de seguir hablando—, estas... ¿Caliente?
Sin soltar sus manos el espectro de Caith Sith se acercó colocando sus manos en la frente, ladeó su rostro con ternura y asintió.
—Tiene... Coyuntura... —Aiacos rodó sus ojos.
—Calentura... Fiebre —corrigió molesto.
Hikari dio un respingo, antes de recostarse sobre el pecho de Thanatos, sin soltar la mano de Cheshire.
—Creo que... Voy a resfriarme...
—¿Resfriarse? —Hypnos y Cheshire, que se había alejado, dieron más pasos hacia atrás—, ¿es contagioso? O peor aún… ¿mortal? —el espectro y el dios se abrazaron con temor.
—Par de ridículos... Somos inmortales... —rugió Thanatos—, ahora por eso cuidarán de ella. Hora de irnos Hika-chan —la abrazó con fuerza y la cargó hasta Giudecca.
Hikari se dejó cargar, abrazando al dios por el cuello y dejando caer su afiebrada cabeza sobre su hombro. Estaba demasiado cansada como para replicar.
—Deja que Cheshire se quede conmigo... Esta... Noche... —musitó antes de quedarse dormida.
Thanatos suspiró con resignación, ¿en qué momento se le había ocurrido que ese chiquillo exhibicionista se acercara más a su niña? Hypnos era el culpable, la dejaba hacer y deshacer, y ahora estaba contra la espada y la pared, entre dejar que Cheshire se quedara o hacerse el loco y rogar a Hades que no despertara hasta el día siguiente.
Tras el dios de la muerte iban su gemelo y el espectro a una distancia prudencial, ambos en un silencio que solo las puertas del templo rompió, Hypnos se aclaró la garganta y se volteó hacia el joven.
—¿Te gusta? —Cheshire contuvo su respiración.
—Señor Hypnos... —bajo su rostro apenado—, ella es extraña y diferente... Y es mi amiga… — sonrió y paso sus manos sobre su cuello—, además el señor Thanatos no dejaría que... yo... pues... usted sabe... —el dios del sueño rió con fuerza.
—Ten cuidado... —le guiñó el ojo dejándolo con las palabras en la boca—, a mí no me engañas...
En el momento que su cuerpo tocó la cama, la muchacha dio un respingo y se aferró a quien sea que la haya dejado ahí. A su parecer, las sábanas de seda estaban heladísimas y le provocaban una terrible sensación de dolor. Hizo una mueca y gimoteó, para luego abrir sus ojos lentamente y ver justo a su lado la figura del joven espectro regalándole una sonrisa.
—Hola... —Cheshire pasó su mano sobre la mejilla sonrojada de Hikari y la recostó de nuevo esta vez dejando su brazo como almohada.
—¿Estas cómoda? —la comodidad que sentía al ver como la joven se acomodaba entre sus brazos lo hizo sonreír.
—Bastante... —musitó Hikari con una sonrisa, acurrucándose mejor contra Cheshire—, por cierto... ¿Qué hacías en mi habitación hoy en la mañana? —preguntó con una sonrisa pícara.
Esta vez fueron sus mejillas las que se encendieron de un rosa tenue y una tos nerviosa lo azotó de repente, las palabras de Hypnos le rodearon la cabeza y la sacudió con fuerza como si de esa forma se fueran esas ideas, un reciente recuerdo le turbo la vista.
FLASHBACK
Thanatos se giró apenas entrando él a Giudecca, ambos se observaron por un rato mientras Hikari se aferraba al cuello del dios.
—Cheshire —su nombre en boca del dios lo hizo respingar—, ven acá y ayúdame a recostarla.
—Pero yo debo irme...
—No...
—Pero... Señor Thanatos, fallé en cuidarla... Yo
—No es por mí... —aclaró el dios acercándose de forma imponente hasta dejar a la joven en sus brazos—, si fuera mi caso ya estarías con tu señora por ahí, ella quiere que te quedes — Thanatos acarició su frente sudada.
FIN FLASH BACK
Las manos de la joven lo trajeron de vuelta y lo observaban expectante de la respuesta.
—Yo... Quería verte... Solo eso, me gusta... Me gusta, estar a tu lado y... Divertirme, además fue una promesa... —murmuró con una sonrisa ante el rostro de Hikari.
La muchacha sonrió y lo abrazó, quedando ella sobre su pecho, cerró los ojos por un momento, para luego volver a abrirlos. Le agradaba estar así, sentir su calor... Le era... Reconfortante.
—Sabes... De donde vengo... Casi muero... Dos veces —dijo riendo suavemente.
—Eres un caos Hika-chan —Cheshire acarició su cabello y besó su cabeza, vaya que se podría acostumbrar a eso—, pero eso es porque no tenías un amigo tan genial como yo que te protegiera... —guardó un poco de silencio y suspiró—, aunque... Esta vez te enfermaste...
La muchacha lo miró a los ojos, alzando su mirada y lo miró con el ceño fruncido.
—No fue tu culpa, fue mía por arrastrarte al paseo en trineo, aunque fue divertido —dijo con una tenue risa—, no te culpes por ello —agregó besándole la mejilla con afecto.
La abrazó con más fuerza si se podía, acarició sus brazos y tomó una de sus manos para besar sus nudillos.
—Con permiso... —Hypnos entró en la habitación y levantó sus cejas sonrojando al espectro — traigo una sopa de pollo para nuestra enferma consentida... Y unas pastillas para el joven enfermero que se desvelará esta noche... —el dios se sentó en la cama al otro lado de la joven y se acercó para tantear su frente—, estas muy caliente... —comentó preocupado.
—Unas compresas frías no le caerían mal... —Thanatos se acercó con una bandeja de agua fría y un paño que lanzó furioso al pecho del espectro—, ¿cómo te sientes, princesa?
—Me duele todo... —confesó enfocando su vista hacia Thanatos—, desearía poder tener mi celular o una cesta llena de chocolate para poder distraerme... —dijo con pesar.
Se acurrucó un poco más contra el cuerpo del espectro y miró la sopa que traía Hypnos.
—No le pusieron nada raro... ¿Verdad? —musitó con desconfianza—, de donde vengo le ponían demasiadas verduras y no me gustan las verduras...
—De hecho... Hermosa es una sopa receta de la señora Perséfone —informo Hypnos y Cheshire se removió con disimulo, Thanatos tragó grueso y dibujó una sonrisa retorcida—, tiene siglos en nuestro... Campo de batalla...
—¿La sopa... militar? —todos observaron al espectro.
Hikari sintió a Cheshire removerse, notó la rara expresión de Thanatos y la vacilación de Hypnos... Se puso alerta. Se incorporó, arrepintiéndose al instante al perder su fuente de calor, por lo que atrajo hacia ella al espectro como si se tratara de una muy abrigada manta y miró dentro del cuenco de sopa. El color verde musgo hizo que arrugara su entrecejo y el olor que desprendía la hizo tragar grueso. Tomando la cuchara que había a un lado de su cama, sobre la mesita de noche, tomó un pequeño sorbo de la sopa... Hizo una mueca de asco y lo tragó forzosamente. Sabía espantoso.
—¡Esto sabe horrible! —exclamó para luego toser. Ya que el grito le había pasado factura en su garganta.
Thanatos observó de uno a otro de los que se encontraban en la habitación y dibujó una sonrisa muy parecida a la del Grinch cuando sus ojos reposaron en el espectro que su pequeña tenia a sus espaldas con sus brazos rodeándola.
—No, hermosa... —dijo finalmente acercándose como un tigre al asecho—, es solo que si la tomas de repente pierde el encanto... Anda Cheshire... Muéstrale a Hika-chan que la sopa es muy deliciosa.
El espectro de Caith Sith tragó grueso, aunque supiera a gasolina combinada con aceite de cocinar él debía hacer buena cara para que su amiga la tomará y se curara más rápido, ante la atenta mirada de los dioses y la joven, el peli plateado tomó la pequeña cuchara y removió el extraño caldo, un par de trozos de aspecto poco fiable salieron a la superficie.
—Se va a enfriar Cheshire... —murmuró el dios de la muerte.
El joven tragó grueso y se metió la cucharada sin respirar, un par de lágrimas escaparon de sus ojos. Hikari miró a Cheshire con los ojos muy abiertos. Para luego pararse, hacerle una reverencia, erguirse y aplaudir con solemnidad.
—Realmente, mereces un premio a la valentía —proclamó volviendo a su lado—. No intentes fingir que tiene buen sabor, basta que lo pruebe una sola vez para sentenciar este brebaje maloliente a muerte —entrecerró los ojos mirando fijamente el caldo—, así que no sirve de nada que finjas, no me la comeré —sentenció.
—En fin... Se hizo y se trató... —dijo el dios de la muerte como si nada—, bota esa asquerosidad Hypnos, que ni Cerberos es capaz de comerse esa aberración de sopa que preparaste—, Hypnos entrecerró sus ojos—, y vaya que ya el caldo por si solo tiene mal sabor y con tu dos manos izquierdas en la cocina es más que suficiente—, volvió el rostro a la joven y sonrió—, ¿quieres una hamburguesa o una ensalada ternura? —luego observó al chico y ensanchó más su sonrisa cuando el pálido rostro del espectro se tiñó de un casi verde—, ¿te sientes mal "Caith"? —preguntó con falsa preocupación—, te ves mal... Creo que deberás irte a tu cuarto... —sonrió ganador.
—¡Hamburguesa! —dijo la muchacha con emoción.
Se volvió a ver a Cheshire y puso cara de preocupación.
—¿Te sientes mal? —preguntó besando su mejilla—, no vas a dejarme sola, ¿verdad? —cuestionó haciendo una perfecta imitación de la cara de "El Gato con Botas".
—Solo necesito vomitar —dijo el peli plateado saltando de la cama y corriendo al baño, dejando solos a la joven y al dios.
—Que fea tu actitud, Thanatos —dijo mirándolo seria, con los brazos cruzados—, nunca me esperé algo tan bajo de tu parte... Sabías que la sopa estaba incomible —acusó.
—Yo... No... —Suspiró derrotado una vez más—, ¿por qué él Hika-chan? —preguntó casi en un murmullo—, puedo quedarme toda la noche despierto, los dioses no necesitamos dormir...
Hikari bajó su mirada y se recostó en el cabezal de la cama.
—No quiero molestarte... Sé que tienes cosas que hacer, no por nada eres un dios... —confesó mirando a un costado—. Además, Cheshire es buena compañía... —susurró casi para sí misma, con una pequeña sonrisa.
Thanatos suspiró y asintió, había perdido de nuevo, una helada le recorrió de pies a cabeza con el gesto perdido de su niña al nombrar al espectro.
Cheshire devolvió algo más que la asquerosa sopa en el baño, se lavó la cara, se veía enfermo, pero él no dejaría sola a Hikari, y ahora estaba más que seguro que ni siquiera Thanatos lo iba a separar de su amiga, se limpió con una servilleta y salió rumbo a la habitación.
—Espera... —Hypnos lo detuvo—, ¿cómo estás? Siento mucho lo de la sopa algunas veces Thanatos puede ser pasado de hostil y malvado.
—Está bien, señor Hypnos —habló alborotando sus cabellos—, ya me ha tocado ser castigado por él... Bueno, por ambos —Hypnos asintió.
—Me simpatizas... —Cheshire sonrió e hizo una breve reverencia—, dentro de un rato les llevaré algo comestible, trata que Hika-chan coma algo —el peli plateado asintió.
—Aun así no es molestia quedarme a tu lado —dijo Thanatos—, ¿lo es para ti? ¿Me he ganado tu resentimiento?
Los ojos de la muchacha le ardieron cuando el dios dijo esas palabras, ¿ganarse su resentimiento?
—No digas estupideces —siseó frunciendo el ceño.
Se enjuagó la lágrima que se había escapado por uno de sus ojos y se sentó mejor en la cama.
—No te has ganado mi resentimiento... Daddy... —susurró—, cuando estaba con mi familia... Bueno... Teníamos varios... Problemitas... —comenzó—, y cuando algo me pasaba, ya sea emocional o físico, jamás se lo decía a mis padres, a menos que sea algo que ya no pudiera ocultar. Cosas como un resfriado, no les decía nada hasta que ellos terminaban dándose cuenta solos —se enjuagó un par de lágrimas rebeldes que habían bajado por sus mejillas—, ellos ya tenían muchas cosas de las cuales preocuparse y no quería ser una preocupación más para ellos, no quería ser una carga... —ahogó un sollozo—, no quiero ser una carga para ti tampoco, eres como un padre para mí —dijo con la voz quebrada.
El corazón, que hasta ahora se daba cuenta que tenía, estaba estrujado, más que eso, exprimido, hecho una pasa, se acercó a la joven y por primera vez la culpa hizo mella en él, un dios menor, una deidad poderosa, derrotado por las lágrimas que sus acciones habían provocado en la joven.
—Perdóname por ser tan... Grosero —murmuró atrayendo la atención de la joven—, sabes... Quisiera que... —tomo las manos de ella y con la otra limpio sus mejillas—, fueras feliz a mi lado, a nuestro lado... Aunque ese papanatas de mi hermano me lleva la delantera, pero siempre habrá alguien que te ponga reglas para que las rompas —sonrió y besó su frente—, y ese molesto hombre quiero ser yo... Solo yo —tomó ese fino mentón y sus oscuros ojos viajaron por los avellana de ella—, no trataré de atentar contra la vida de Cheshire... Si eso te hace estar bien.
Hikari vio a través de los ojos de él y... Fue demasiado. Rompió a llorar, refugiándose en el cuello del dios.
—Disculpa mis cambios de actitud... Yo... —sollozó—, hoy estoy algo estúpida.
Lo abrazó con fuerzas y besó reiteradas veces su mejilla.
—Gracias por todo, Daddy, no tienes idea... —volvió a sollozar.
—Ya... Ya—la abrazó con fuerza y le beso la cabeza—, yo debo de irme... Porta...te bien — arrastró las palabras tirando su mirada hacia la puerta.
—¿Ya te vas? —dijo mirándolo a los ojos.
—Supongo... —siseó—, ahí viene tu... — la joven levantó una ceja
—Mi... ¿Qué? —indagó ladeando la cabeza con el ceño medio fruncido.
—Amigo... Cuidador... Descuidado... Por cierto—sonrió de medio lado cuando Cheshire estuvo tras la joven.
—Volví y ya me siento mejor —informó mostrando su perspicaz sonrisa y mostrando sus adorables dientes.
—¡Cheshire! —exclamó la muchacha para luego atraer al espectro hacia ella con en un abrazo.
Miró a Thanatos y le sonrió con autentico cariño. Ella le haría saber lo mucho que lo quería.
El dios suspiró y devolvió el gesto con su mejor sonrisa, él la amaba y si su niña quería a ese gato de arrabal él lo aceptaría, hasta cierto punto por supuesto. Se puso de pie y actuando de la mejor manera salió de su habitación, su hermano ingreso con los jóvenes y las hamburguesas, levantó una ceja, ¿de dónde rayos había sacado su hermano esas cosas que aparte olían bien? De sus manos evidentemente jamás.
—Ya que... —murmuró para perderse en su habitación.
Cheshire abrazo con fuerza a la joven y no la soltó hasta que Hypnos le entregó ambas hamburguesas para salir de nuevo, la actitud del dios del sueño le incomodaba un poco cada vez que le guiñaba un ojo. Abrió el paquete y sentados como indios comenzaron a comer con mucho apetito, en silencio solo observándose entre risas y mordiscos. Al terminar de comer, Hikari se arrojó sobre la cama y tomó la mano del espectro, acercándolo a ella.
—Bien dicen que no hay nada mejor que una comida deliciosa —dijo con una sonrisa divertida.
Cheshire sonrió, y se dejó recostar para sentir luego como su amiga se acomodaba cerca de su costado, justo al lado de su corazón que latía con fuerza, apartó algunos mechones traviesos de la frente aun irritada y dio un pequeño beso, pasó su mano sobre el brazo que descansaba sobre su pecho y dibujó una camino invisible con sus garras hasta el fino mentón de la joven que lo observaba divertida, produciendo una caricia que evidentemente causaba escalofríos.
—Y buena compañía... —sonrió—, creo iré por agua fría —dijo con su palma abierta sobre la tibia frente—, o alguna pastilla... Creo que la señora Pandora guarda analgésicos en su casa —pero al hacer el intento de levantarse el agarre de la joven se tensó aún más—. ¿Qué sucede?
Hikari se asustó de solo escuchar el nombre de la Heraldo. Ella la delataría con Minos... Y sería su fin.
—No vayas... No es necesario... No me dejes sola... —musitó enterrando su rostro en el cuello del espectro, haciendo que sus labios le rosaran la piel sin querer.
Su corazón amenazó con dar un vuelco terrible con esa cálida caricia y terminó por un momento más febril que la misma enferma, aun así pudo cerciorarse que la calentura cada vez subía más, apartó cualquier rastro de pensamientos cortesía Hypnos y se acomodó de nuevo bajándose y apartando sus brazos para recostarse a su altura y quedar cara a cara, sonrió delineado el fino perfil de Hikari que tenía sus mejillas encendidas por la calentura.
—No me iré...—las palabras las articulaba con un imprescindible temblor—, pero estas ardiendo y necesito bajarte la temperatura... Si no habré fallado en cuidarte... Una vez más — desvío su mirada.
Hikari sonrió tenuemente y besó su mejilla con lentitud.
—Estaré bien... —susurró cerca de su oído.
Cheshire cerró sus ojos disfrutando de cada roce de la joven, colocó su frente sobre la de ella y le dio un beso en la punta de la nariz.
Hypnos leía y Thanatos caminaba de un lado a otro con sus manos tras la espalda.
—¿Quieres calmarte? —el dios del sueño bajó su libro y se puso de pie, se acercó a su hermano que se había recostado a la ventana y observaba el extenso paisaje y le puso la mano en el hombro—. ¿Que sucede? —Thanatos soltó una risa suave luego lo observó con severidad.
—Tener a Cheshire con ella es un arma de doble filo... —Hypnos frunció su entrecejo—, si Pandora se da cuenta...
—Pero ella ya la conoció y viste que no muestra interés en ella...
—Aun así hay que...
—Ya deja de buscar excusas para alejarlo de Hika-chan... —sonrió el rubio y regresó a su lectura.
Thanatos bufó molesto, no haría nada para hacerle daño, pero tampoco lo quería tan cerca de su niña.
El sueño cayó como una sábana en los ojos del espectro que poco a poco los cerraba sintiendo el aliento cálido de Hikari en su rostro y contagiado de la paz que mostraba al dormir no pudo evitar rendirse por un momento al sueño. La muchacha abrió un ojo, cerciorándose de que el espectro dormía, o eso es lo que ella creía... Y lo besó suavemente en los labios, un pequeño e inocente beso. Luego se acurrucó mejor contra él y se dispuso a dormir.
Una sonrisa se dibujó en el rostro del peli plateado cuando sintió aquel roce por primera vez, se removió con suavidad estrujándola con ternura.
—Nadie te apartará de mi lado —murmuró como un ronroneo, y de todas formas ya llegaría el día siguiente, para reclamar esa experiencia como debía de ser, su primer beso en toda una eternidad.
Holanda! :D Me tardo en editar... xD Miren, solo para que se den una idea... Así sería un cap sin editar:
Todos los presentes se quedaron pensativos un observaron a Hikari.
(Hagamosle la vida a cuadros a la loca teñida con la pelirroja en un viaje a london)
(Hecho!)
-Te diría que le des una paliza de mi parte... Pero sería un poco inmoral... -dijo con rabia-, ve, tienes asuntos que aclarar con ella -dijo finalmente. Entrelazó sus dedos con Cheshire y le sonrió.
¿Ven la diferencia? Hay que sacar cosas y poner otras, además de corregir errores xD
Espero que les haya gustado :3 Trataré de subir el 4 lo más rápido posible!
¿Sabían que este fic ya cuenta con 9 capítulos y el décimo lo estamos haciendo? ¿Y les gustó la nueva portada?
Las amamos!
Dejen reviews!
Las saluda: geminisnocris y Hikari-Moonlight.
Kisses~
