Capítulo 4: Preparándome para el encuentro

Llegó al trabajo con 20 minutos de retraso, si seguro eso se lo descontarían de su paga, dejo su mochila en su casillero y lo cerró de un portazo, hubiera llegado a tiempo si no se hubiera topado con cierto tipo arrogante. Salió para enfrentar a su jefe, el señor Onigumo, como ella solía decirle. Era de cabello negro, estatura mediana, una sonrisa retorcida y una cicatriz en el rostro atravesándole el ojo, genial para una película de terror pensaba ella. Salió y lo vio, recargado en la esquina del escenario detrás de las cortinas, con los brazos cruzados y una cara de muérdeme, claro, estaba molesto, y eso lo podría deducir cualquiera.

"Quiero oír tu historia, y que esta vez sea buena" reclamó el, aun sin abrir sus ojos, su voz era ronca, y su tono no le ayudaba en nada. Un escalofrío le recorrió la espalda, como podía ser posible que un hombre común y corriente le causara esa sensación de nauseas.

"Esto, bueno" que le diría, 'choque con un extraño con el que pelee en medio de la calle y le plantee una cachetada para poder llegar'. No, eso no funcionaría con él, tenía que encontrar una excusa lo más rápido posible.

"Y bien?" esta vez la miro directamente. Genial. Se paralizó por completo, el no solía mirarla de esa manera, solo cuando en verdad estaba en problemas. El cliqueo del reloj se oía por la habitación, pero era como si el tiempo de repente se hubiera detenido, sabía que Onigumo no movería ni un musculo sin antes tener una explicación, o por lo menos una buena escusa.

"Mm, pues verás" rio nerviosa, no se le ocurría nada. No podía decir que se quedo hasta tarde porque era la escusa de siempre, esta vez tendría que decir la verdad, aunque sonara un poco loca "choque con un hombre cuando venia hacia acá, caímos al suelo, quise ayudarlo pero el pobre se había lesionado una pierna, lo llevé al hospital y esperé a que el doctor me diera su pronóstico" bueno esa era la verdad, solo emitió la parte en que pelean y lo golpea, pero todo lo demás era verdad.

Onigumo la observó por un momento, esperando alguna reacción que la delatara, ella contuvo el aire, solo rogaba que le creyera, montones de ideas sobre lo que podía haberle dicho llegaron a su cabeza de golpe, 'ja, gracias, son de mucha ayuda' pensó, comenzaba a ponerse nerviosa. Lo vio hacer una mueca seguida de un 'jum' y hacerse a un lado dando paso al escenario. Ella lo siguió con la mirada hasta que se perdió de su vista. Soltó el aire de golpe, bueno por lo menos se había salido de esa, no había sido tan malo como había pensado. Tomó su guitarra y salió a enfrentar esta vez a su público.

Subió los escalones y se centro en medio del pequeño escenario, un banco alto enfrente del micrófono era todo lo que había, ni luces o alguien anunciando su llegada. No, solo había eso. Observó al público y los reconoció al instante. La vieja señora con el sombrero gracioso de plumas le brindaba una cálida sonrisa, el grupo de 4 chicos que parecía ser el más atento, eran encantadores, pero muy afortunados en cuanto a belleza, aun así les agradecía contar siempre con su presencia, se encontró también con la pareja de novios, ella conocía un poco a la chica, en cierto modo eran amigas, algunas vez llegó a contarle como iban las cosas entre ellos dos y no pudo evitar sentir un poco de envidia, esperaba poder encontrar algún día con esa persona que la hiciera sentir lo mismo que ellos sentían. Se sentó en el banco y acomodó el micrófono a su altura, se colgó la guitarra y comenzó a tocar, deslizaba suavemente los dedos en las cuerdas dando como resultado una linda melodía, claro no eran sus canciones, pero por el mismo hecho dejaba su alma en ellas. La campanilla de la puerta tintineo pero ella no le tomo importancia

Me voy lejos por un rato

Pero volveré no trates de seguirme

Porque volveré lo más rápido posible

Mira, trato de encontrar mi lugar

Pero no puede ser aquí pues me siento a salvo

Todos aprendemos a cometer errores

Y correr

De ellos, de ellos

Sin dirección

Correr de ellos, de ellos

Sin convicción

Sí, eso era lo que deseaba, irse lejos aunque fuera solo un momento, dejar de ser la aburrida Kagome y encontrar su lugar en la vida, que pensó encontraría al salir de su casa, pero no fue así. Cerró los ojos para así inundarse del ritmo por completo, otros podrían verlo como solo una simple melodía, pero para ella era entregarse por completo, dejarse al descubierto sin que nadie lo notara, alejarse del mundo exterior.

Solo soy uno de esos fantasmas

Viajando sin parar

No necesitas caminos

De hecho, ellos me siguen

Y nosotros solo vamos en círculos

Ahora digo esto es vida

Y el dolor es un simple compromiso

Del cual podemos conseguir lo que queremos

Alguien trata de clasificar

Corazones rotos y mentes retorcidas

Entonces yo puedo encontrar a alguien en quien confiar

Miles de cosas pasaron por su cabeza, como siempre lo hacían cuando tocaba esa canción, pasaban como un rayo, pero solo uno se quedo. Abrió los ojos lentamente, mirando a la nada, rodo su mirada por el salón y se detuvo en la mesa de los chicos, que no dejaban de mirarla muy atentos, subió la mirada y se encontró con Sango, ella trabajaba en la barra, al principio también solía hacerlo Kagome, pero cuando Onigumo encontró 'talento' en ella no se hizo esperar y la subió al escenario, no era tan malo en cierto modo, solo cuando Onigumo la culpaba por la poca clientela del día

Entonces correr

Hacia ellos, hacia ellos

A toda velocidad

OH tú no eres inútil

Nosotros somos solo

Fantasmas equivocados

Viajando sin fin

En lo que más confiábamos nosotros

Nos empujo muy lejos

Y ahí no hay un rol

Nosotros no deberíamos ser los mismos

Pero yo soy solo un fantasma

Y todavía ellos me repiten

Ellos me repiten en círculos

La música cesó y los aplausos comenzaron a surgir, eran pocos pero ella se conformaba con eso, saber que al menos a algunas personas reconocían su trabajo. Inclino la cabeza un poco haciendo una señal de agradecimiento, se acomodó de nuevo y comenzó a tocar de nuevo, esta vez una canción más rápida, obteniendo de nuevo la atención de las personas presentes y llenando la atmosfera de un aire más agradable, para ella claro. La canción termino lo demasiado rápido para su gusto, dio de nuevo la reverencia y bajo los escalones, la mayoría de las veces hacia dos presentaciones antes de bajar, no quería aburrir a su único público.

Llego a la barra con Sango, que inmediatamente le acerco una botella de agua "Hoy estuviste genial" le comentó, bueno no es que siempre lo hiciera, pero al menos hoy parecía sincera

"Si?, que bien, hoy me esforcé un poco más" le dio un sorbo a su botella "ya sabes para tener contento al engreído de tu jefe"

"No te fue bien hoy con el verdad?" ella había presenciado el pequeño regaño por parte de Onigumo, en secreto claro, no quería correr con una suerte mucho peor. Onigumo era una persona a la que podían hacer enfadar muy fácilmente, dejando atrás su rostro cerio y sin expresión, podía llegar a despedirte con el más insignificante de los problemas, y claro ella no quería correr ese riesgo. Kagome no corría con la misma suerte, sin ella el club de Onigumo se vendría abajo por carencia de entretenimiento "Descuida, ya sabes cómo es el, pero te tengo una recompensa" sus ojos parecieron iluminarse "Aun no tienes que ponerte para mañana en el baile de disfraces verdad"

"Pues, pensaba ponerme el vestido rosa que tengo en mi closet"

"Ese vestido viejo?" preguntó alarmada "O claro que no, esta vez tienes que verte bien"

"Que quieres decir con esta vez" si mirada aprisionó a Sango

"Bueno, lo que quiero decir es que tienes que verte diferente" claro esa era la forma en que siempre se salía con la suya "Y por eso te llevare de compras"

"Wii, que bien" su voz dejaba ver un tono sarcástico, aun recordaba la última vez que fue de compras con Sango

"O vamos, esta vez será diferente, te lo prometo" levanto su mano haciendo una señal de juramento "además también tengo que encontrar algo que ponerme, recuerda que te acompañare". Kagome simplemente dejo la botella y dio media vuelta para ir de nuevo al escenario.

-.-

La noche comenzaba a hacerse presente y ellas aun no encontraban merodeando las últimas tiendas abiertas, habían encontrado muy buenos disfraces y vestidos, pero ninguno que Kagome considerara apropiado.

"Me duelen los pies" chillo Sango, maldijo la hora en que decidió llevar tacones

"No te quejes tanto, además tú fuiste quien dijo que viniéramos" dio otra mirada a los alrededores, buscando alguna tienda que fuera su ultima salvación, pero nada "ven, sentémonos por acá"

Llegaron a una jardinera que les ofrecía un comodo lugar para descansar, Sango rápidamente se tumbó, dejando caer su cabeza hacia atrás. Kagome la imitó, solo que esta con los brazos en las piernas.

"Oye Kagome oiste la noticia?" pregunto Sango. Kagome se levanto para prestarle mejor atención a su amiga, por su tono serio creyó que sería algo importante

"Que noticia?" se limitó a contestar

"Kagome en que mundo vives, la noticia que está en boca de todos" hizo una breve pausa" no viste las noticias de esta mañana? Inuyasha está desaparecido

"Qué!" por un momento creyó que en verdad era serio, regreso a su posición anterior "Vamos Sango, creí que se trataba de algo interesante"

"Y lo es" protestó "creen que la ruptura de Kikyo fue tan dura para el que decidió dejarlo todo e irse, otros creen que puede estar muerto" dijo alarmada. Kagome abrió los ojos un poco más, no era que le importara mucho, pero la idea de morir no era algo que le agradara, aun cuando se tratara de una persona que jamás vio en su vida. Dio un largo suspiro y después de eso todo quedo en silencio, tal vez para Sango esa fue una noticia terrible al tratarse de su ídolo, asi que por el momento no la molestaría más.

"Que es eso" oyó a Kagome después de un rato

"Que es que" la voz de Sango se oía apagada, levanto levemente la cabeza y vio que Kagome se había levantado y ahora estaba cruzando la calle "Oye, acabamos de sentarnos" se quejo, al no tener respuesta alguna se levanto pesadamente y la siguió.

Llegaron a un local pequeño, se exhibían vestidos de diferentes colores y tamaños, con la esperanza de encontrar lo que buscaban. Se detuvieron en una vitrina que mostraba algunos vestidos y trajes.

"Crees que encontremos algo aquí?" preguntó Sango, no parecía tener gran variedad de ellos, así que solo observó. Una voz chillona las interrumpió

"Se les ofrece algo" se giraron y se encontraron con una anciana, estaba un poco erguida, su cabello ya blanquecino lo traía sujeto con una trenza floja y usaba un vestido azul con un delantal enfrente.

"O, si, estamos buscando algunos vestidos" contestó Kagome amablemente

"Si quieren puedo mostrarles más modelos" las chicas asintieron y siguieron a la señora dentro, pasando una pequeña cortina, encontraron de todo tipo de ropa, desde pequeños conjuntos hasta trajes de gala "buscan algo en especial?" preguntó la anciana con su vos chillona de nuevo

"Mm, buscamos algo que usar en una fiesta de disfraces, tendrá algo?

"Ya sé lo que buscan" entró a otra habitación, esta vez las chicas esperaron, la pequeña luz de la lámpara en la mesa no alumbraba mucho, pero era un cuarto de color vino, la pintura en la pared comenzaba a separarse a causa de los años "Aquí están" las chicas dirigieron su mirada de nuevo a la anciana que salía con pesadas cajas "Escojan lo que les guste"

Comenzaron a buscar en las cajas y encontraron cientos de vestidos, todos hermosos, exactamente lo que tenían pensado encontrar.

"Este" Sango cogió uno color lila y detalles en azul "me encanta, puedo probármelo?"

"Claro, ven por aquí" la guió hasta una puerta y le dio algunas instrucciones, después de un momento salió y dirigió su vista a Kagome, que aun estaba indecisa por cual comprar "Algún problema?" preguntó educadamente

"Solo uno" hizo una pausa "sus vestidos son hermosos pero, estoy buscando algo que haga juego con esto" de su mochila sacó el antifaz que Sayo le había enviado y se lo mostró

"Dime Irasue y si por suerte tengo algo justo para ti" escogió otra caja y saco un vestido blanco "ve adentro y después sales a ver cómo te ves" ella obedeció y entro a la habitación que estaba junto a la de Sango.

Asomó la cabeza por la puerta, Sango ya se encontraba afuera con el vestido que había escogido, era largo y abierto un poco de un lado, salió lentamente captando la atención de las demás.

"Wow Kagome te ves genial" la elogió Sango. El vestido le llegaba un poco arriba de la rodilla, sin hombros y con un listón rosa en la cintura, haciendo un juego perfecto con el antifaz. Volteó hacia Irasue "Creo que ya está decidido, nos los llevaremos" dijo con voz firme.

-.-

La noche por fin había llegado, habían estado preparándose toda la tarde para el encuentro, Sango llevaba el pelo recogido en una coleta y Kagome lo llevaba suelto encima de los hombros.

"Muy bien, hoy es el día" decía Sango mientras terminaba de darle los últimos arreglos a Kagome "así que no te alejes demasiado, y si ese cretino te hace algo avísame y hare que te recuerde por siempre" Kagome solo le sonrió, Sango solía ser así, la cuidaba de todo y de todos, había crecido en una familia donde todos los integrantes a excepción de ella eran hombres, así que por supervivencia propia había aprendido a defenderse

"No te preocupes mamá, estaré bien" dijo con tono burlón, sango le dedicó una mueca de reproche y salieron de ahí, para tener el tan ansiado encuentro.

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N/A: bien, terminamos, esto terminará con mis pocas neuronas, que tal eh? Hoy pasamos la parte aburrida y comenzamos a ponerle acción a este fic, déjenme sus review aunque sea solo para criticar ok? Además necesito su ayuda, quieren que pase los momentos de Inuyasha antes de hacer su triunfal aparición (uy creo que exagere un poco) bueno espero su respuesta

Avances del próximo capitulo: Por fin el día llego, Kagome está tan emocionada como una niña en su primer baile, pero se llevará una gran sorpresa, y la aparición de Inuyasha, por fin, espérenlo, prometo que será más largo que los demás.