FIC
Mi princesa del mar
Por Mayra Exitosa
El Bronceador
Al terminar del desayuno, Albert se quitaba la camisa suelta que llevaba y tomaba un maletín abierto, donde se veían algunas cosas de… salvavidas, Candy asombrada lo observaba, quedándose casi sin querer con la boca suelta, el torso bronceado y su vientre plano, su cuerpo atlético y ella… casi temblando, eso no estaba bien, tenía que alejarse, se estaba poniendo en evidencia, como fue a tener tanta suerte, y ahora… compartía habitación.
- Al… Albert, iré a…
Albert giraba, viéndose aun más atractivo, dejándola tartamudeando, a lo que él no comprendía y pensaba que estaba débil aun, de inmediato se acercaba a ella y le ponía ambas manos en sus hombros, comentando
- ¿Te sientes mal? Pensé que si salías aquí, el sol te ayudaría un poco.
- Yo… no me siento mal, es solo que…
- Vamos te llevare a tu habitación, ya debe estar la ropa adentro, esa playera no te ayuda en nada, tomaras un traje de baño y si vas a la playa, acércate a mí, estaré cuidando de ti, todo el tiempo, lo prometo, pero… si quieres descansar…
- Dormí demasiado, y… estoy apenada de haber dudado de lo que decías, ahora tu familia piensa que… soy tu novia.
- Bueno, debe ser mejor que… amante en turno.
Ella se quedo asustada, el se arrepintió de haberlo dicho, pero la realidad, le había molestado que dudara de su palabra, ahora todo se lo estaba diciendo directamente, que le sucedía, porque con ella no era como con los demás, se quedaba sin decir nada y ella con la cabeza baja, estaba avergonzada de lo que había dicho sin pensar
- Lo siento, de verdad, lo siento mucho. Y si, es un honor ser tu novia… aunque, solo sea por dos semanas.
- ¡Discúlpame! Candy no fue mi intención contestar así, estoy un poco desajustado, no dormí bien…
- ¡Oh fue porque estuve en tu cama! ¡Perdóname por favor!
- No fue por eso, de verdad… no
- Dormiré en el sofá, soy más pequeña que tu, no digas más, iré a cambiarme y… te alcanzo en la playa, el sol me hará sentir mejor.
Candy se retiraba y el la miraba parecía andar en pijamas con su camisa tan holgada, pero ya estaba su ropa en la habitación y estaba seguro que se sentiría cansada, posiblemente dormiría, el en cambio de solo verla y escuchar sus ronroneos, estaba excitado, esos quejidos que hacía y esos movimientos mostrando su piernas, como podía dormir, de solo tenerla tan cerca.
Tom por su parte ya estaba en una torre, y las chicas no dudaban en ir a poner sus toallas cercanas a él. Lo mismo pasaba con varias chicas que le hacían conversación a Archie, y a Anthony. Mientras el acomedido de Niel, ayudaba a una joven aponerle bronceador.
La mañana se pasaba de inmediato, el sol ardía y varios estaban en su silla con su paraguas cubriéndolos, cuando varias miradas se giraban lentamente siguiendo la espalda de una joven, con un rasero respingado, un traje de baño estampado en flores tropicales, bastante ilustrador para el cuerpo que aun no se bronceaba, llevaba una coleta alta con su cabello dorado sol, miraba al mar dejando a varios chicos observándola minuciosos, mientras caminaba por la orilla.
Albert estaba cercano a las palmeras y conversaba con dos señoritas, el short ya no lo traía y se veía aun mojado de haber salido del mar, de pronto conversando a su altura alcanzaba a ver a la chica del bikini estampado y en su posición veía a Niel caminado hacia ella, después a Anthony y al final Archie estaba más delante y les ganaba en llegar a conversar
- Señorita, debería ponerse bloqueador solar.
- ¡Ah hola! ¡Archie! Soy Candy, si, estaba viendo el mar, que color tan hermoso. Archie se quedaba impactado era la novia de su tío, ahora en… traje de baño se veía bastante atractiva. Albert que a lo lejos observaba, al girar vio que de Candy se trataba y se separaba de las chicas con las que estaba conversando, para ir junto a quien estaba llamando la atención de todos los caballeros, no solo de sus sobrinos. Archie se ponía nervioso, agradecía no haberse quitado el short y traer el salvavidas en la mano, pues al verla tan hermosa, nunca imaginó que se tratara de la novia de su Tío. Niel y Tony llegaban para ser presentados, pero ella sonriente los saludaba, dándose cuenta ambos que… de la novia del tío se trataba
- Oye Candy, pensé que mi tío no… te dejaría sola. Comentaba Niel, viendo que hermoso se le acomodaba el traje de baño, no solo por detrás, sino por el frente, estaba espectacular, no se veía así en el desayuno, ella respondía nerviosa, pensado que Albert los había mandado a los tres a que la vigilaran, respondía
- Es que fui a cambiarme de ropa y espere un poco para que se pasara el tiempo de bajar el desayuno, es parte de las reglas para poder nadar. Anthony, notaba que estaba nerviosa mirándolo a él, debía de ser por el parecido con su Tío, que le llamaba la atención este de inmediato comentaba,
- Bueno Candy, si deseas entramos a nadar juntos. Albert llegaba y estaba empapado de haber salido, no portaba el short, sino el traje de baño y comentaba,
- No será necesario, ya estoy aquí, - ¿Vas a nadar, Candy?
Ella se movió al estar tan rodeada para verlo a él y se le detuvo la respiración por un instante, estaba bronceado, había visto su torso, pero no sus atractivas piernas largas y su… traje de baño rojo. Con una sonrisa efusiva, y ladeando la cabeza contestaba,
- Debes estar cansado, ¿Ya nadaste? - mejor voy sola.
- De ninguna manera, chicos, muchas gracias por cuidar de mi novia, - Vamos Candy, el agua esta deliciosa…
Ella temblaba, no era de frío, era de nervios al sentir su mano tomar la de ella y correr por la arena para entrar al mar, jugando indicaba donde estaba mejor para poder nadar y la miraba sonriendo y jalándola de su mano, se sentía como si pisara nubes, al entrar al agua, él le indicaba por donde y ella lo seguía, se sumergieron y al salir, ambos estaban cerca.
- ¿Estás bien?
- Sssssiii
- ¿Tienes frío?
- Nooo
- Ven, sube a mi espalda.
- No quiero lastimarte, estas muy bronceado.
- No te preocupes, traigo un buen bloqueador. Candy, nadaste demasiado, pensé que… no querías nadar tan pronto.
- No lo iba a hacer, lo dije porque me sentí muy apenada, al ver a tus sobrinos vigilándome. Me imagino que les comentaste algo. Ella se bajo de su espalda, para verlo de frente y conversar,
- No, nadie sabe nada, solo nosotros dos, no es bueno que sepan que estas en peligro, me llamo un investigador y le he dicho que te mande a… Europa, en una de mis propiedades, en un jet privado.
- Entonces, no hay de qué preocuparnos, ellos me creen muerta y la policía en Europa.
- Si, pero las personas que salen en ese video son originarios de este lugar, pueden regresar.
Candy se sintió débil, el vio que se preocupaba, se acercaba a ella y sin esperar ella se recargaba en su pecho, él la abrazaba cuidadoso y protector, vio como de su rostro brotaba una lagrima y con sus dedos, le acariciaba el rostro, ambos continuaban conversando, a lo lejos los chicos los observaban
- Definitivamente, el ti está muy enamorado, nunca lo había visto así con nadie, mira como la tiene. Comentaba Archie a lo que Anthony bajaba el rostro respondía
- Es muy hermosa, y… tiene una mirada que te hipnotiza. Niel se sonreía de medio lado y agregaba,
- Y hace otras cosas cuando miras ese trasero. Archie y Tony lo miraron molestos, Tony de inmediato respondía agresivo,
- ¡Es la novia de mi Tío! No te atrevas a…
- ¿A qué? No le hice nada, no es pecado admitir que el tío sabe escoger a su novia, esta pequeña para él, debe de pasarlo bastante bien, para que ella este dentro de su habitación. Archie apretaba la quijada, sin poder responder a eso, ya que era cierto, el tío llevaba con su novia una relación mayor, ya estaban compartiendo su dormitorio. Tony al no querer golpear a Niel, se iba a su puesto.
Después de un buen tiempo, Albert llevaba a Candy en sus brazos, jugaba con ella, reían y parecían grandes amigos, al parecer se llevaban de maravilla.
- Toma mi toalla, Candy.
- Gracias, olvide ponerme bronceador.
- El sol es muy fuerte, no quiero que te lastimes, ven te pondré bloqueador.
Candy vi que dos chicas los miraban a lo que ella despistadamente cubría a Albert, a lo que él notaba que ella se colocaba de espaldas, tal vez para ponerle el bloqueador, calentaba sus manos y las ponía sin aviso ella se estremecía, haciendo que su cuerpo se erizara, al girar a verlo sus pezones estaban alterados, pero ella no lo había notado, solo que Albert la miraba de frente, pasaba saliva y apretaba sus quijadas.
- Candy… ¿Tienes frío?
- No. Ambos se miraban uno al otro, sus labios, sus rostros, sin esperarlo, se unían lentamente, y el tomaba sus labios, ella cerraba sus ojos, suspiraba al sentirlo, no sabía cómo, pero era una atracción que no pudieron detener, el tomo su pequeña cintura, ella se aferraba a su cuello, el bloqueador hacía que las caricias fueran suaves y resbaladizas, ella pegaba sus pechos a él, haciendo que ambos provocaran mucho más que besos. En un susurro de ella se oía un gemido inconsciente, mientras él no podía detenerse, la ajustaba y sus labios exigina lo que ya ambos se estaban dando, pasión.
Aquí otro capítulo recién hechecito deseando sea de su agrado, gracias por todos y cada uno de sus comentarios, espero que lo disfruten ;)
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
