Era obvio que Tahno planeaba algo, ese chico no era de los que se dejan llevar por los impulsos, le gustaba planear todo con antelación y se jactaba cuando todo salía como planeaba, pero el hecho de retar a Korra la enfureció y no la dejó pensar ni un momento en la situación. Asami se sintió ignorada en aquel momento pues el chico no gasto ni un segundo en percatarse que estaba allí, y como llegó se fue, con una sonrisa burlona en su rostro.
—Korra…— dijo para llamar su atención quien volteo a mirarla— ¿estás segura que es buena idea? — terminó
—Tranquila Asami, el Tenis es mi deporte, nadie me vence en el— comento sin modestia alguna
—Aun así no deberías confiar en él, Korra— Dijo Mako quien había escuchado todo
— No te preocupes por mí, Mako, borrare esa sonrisa burlona de su rostro— sentenció la joven de mirada segura
Después de aquel encuentro las chicas estuvieron un rato con los chicos, Korra aceptó la oferta de Tenzin de ir con ellos a casa, Mako y Bolin le ofrecieron a Asami acompañarla a casa quien aceptó gustosa, aunque Mako y ella habían tenido un pasado complicado ellos seguían siendo amigos. Mako y Asami se habían conocido hacía medio año atrás, tres meses antes de que Korra llegara a la ciudad, empezaron a salir y todo iba bien entre los dos pero después de dos meses de relación Mako no se mostraba totalmente dedicado a la relación lo que hizo que Asami se preocupara y lo encarara, el joven de cejas particulares y ella discutieron, Mako no quería aceptar sus errores y Asami le puso un fin a su relación, gracias a Bolin ellos terminaron en buenos términos, entendiendo que cada uno tenía diferentes aspiraciones, después de eso Mako entró a la academia de policías y Korra llego a la ciudad.
Asami llegó a su apartamento, entro y se dejó caer en el gran sofá color rojo de la sala, encendió la estéreo escuchando su favorita música clásica, pensó en todo lo que le había pasado en día, desde el desayuno hasta el paseo con los chicos en el auto, dejándolos en la parada de autobús justo enfrente de su edificio, y pensando en que iba a cenar esa noche se levantó, fue hasta su habitación, subiendo las escaleras al segundo y último piso del apartamento, sacó el bello vestido rojo de la bolsa y lo colgó en su gran armario que más bien era vestidor, se cambió la ropa, colocándose una más cómoda y bajó hasta la cocina para cenar, mientras cocinaba empezó a pensar en Korra, porque pensaba tanto en ella últimamente no lo tenía del todo claro pero era eso justamente lo que la molestaba, el no saber algo y de ella misma la molestaba, quería hallar las respuestas pero no las tenía, su mente vagaba entre todas las opciones lógicas para ella pero al no convencerse de ninguna opción dejo de pensar en eso.
La noche pasó tranquila para la joven ingeniero, después de cenar se dirigió a su estudio donde se encontraba un gran escritorio con una computadora portátil, un sofá pequeño color negro, y una mesa de dibujo con planos y planos de máquinas que ella, o reparaba o inventaba, se sentó en la silla color azul frente al escritorio y encendió su laptop dispuesta a terminar su tarea de la universidad la cual estaba casi terminada, cuando por fin logró concluir con su trabajo recibió una llamada en su celular, viendo de quien se trataba contesto rápidamente
—Hola Korra— saludo alegremente
—Asami, hola, oye me preguntaba si querías ir al partido de mañana a las dos treinta, claro si no tiene nada que hacer— propuso la morena
—No sé si podré ir, mañana tengo una junta con mi padre y unos ejecutivos de la empresa además de que tengo que ir al taller y terminar el prototipo para mi clase de ingeniería— dijo un poco apenada
—Oh bueno, si no puedes está bien— contestó con leve tono de desilusión en su voz
—Pero tal vez pueda llegar para el final del último set— prometió un poco insegura de sus palabras
— ¿En serio? ¡Genial! Entonces nos vemos mañana— comentó muy ilusionada la joven castaña
Las chicas se despidieron, Korra cerró su celular con una sonrisa en su rostro que no podía explicar, la idea de que Asami la viera jugar la emocionaba, en poco tiempo se había vuelto su mejor amiga y a Korra le gustaba pasar tiempo con ella e impresionarla
— ¿Impresionarla? ¿Porque quisiera impresionarla? — se preguntó a sí misma mientras acariciaba la cabeza de la ya dormida Naga
Se levantó de la cama y dejó a su compañera peluda en ella durmiendo, se dirigió al baño para poder darse una ducha. Mientras sentía el agua recorrer su cuerpo pensaba en todo y en nada, pensando en cosas normales como que desayunara al día siguiente, pasando por cómo derrotaría a Tahno en el partido y terminando en pensar en Asami, se dejó llevar por sus pensamientos sobre su mejor amiga, alagandola en sus pensamientos, sobre lo lacio de su cabello negro, el brillo partículas de sus ojos esmeraldas hasta lo sexy de su figura, detuvo rápidamente cualquier pensamiento para dejar un montón de dudas en su mente, -¿Por qué pienso que Asami es sexy?- se preguntó una y otra vez sin hallar una respuesta convincente. Decidió dejar ese tema a un lado ya que noto que eran muy tarde y aun no lograba quedarse dormida, había pensado en eso durante horas siempre volviendo al inicio, se levantó de la cama, evitando pisar a su pequeña Naga dormida en el piso justo al lado de donde ella dormía, salió de la habitación sin hacer ruido, y se dirigió a la cocina para beber algo, mientras abría el refrigerador y buscaba algo de beber escuchó los pasos de alguien entrando, por encima de la puerta del refrigerador Korra logro ver de quien se trataba, Jinora
— ¿Korra? ¿Insomnio? — pregunto la chica de 11 años
— Algo así, ¿te desperté?— contra preguntó mientras sacaba una jarra con agua del electrodoméstico
—No, Ikki lo hizo, hablaba en sueños— respondió tomando dos vasos y sentándose a la mesa
—Ja ja, ya veo, ¿y con qué sueña? ¿Unicornios? — pregunto divertida mientras se sentaba a la par de su acompañante nocturna
—No, con bisontes voladores— respondió riendo calladamente
—Vaya eso sí en interesante— y lleno los vasos con el líquido translúcido de la jarra
Las dos chicas hablaron un rato más mientras les entraba el sueño pero aquello no sucedía aun. Jinora le hacía preguntas, muy maduras para la edad que tenía, a su "Hermana Mayor" mientras que Korra las respondía impresionada de la madurez de la chica castaña de ojos marrones, para tener 11 años Jinora era muy inteligente, había desarrollado un amor a los libros inigualable, amaba la historia como ninguno y tenía un interés en el conocimiento solo superado por el espíritu Wan Shi Tong quien conoce 10.000 cosas, mientras hablaban la pequeña le hizo una pregunta muy directa a la joven
—Korra… ¿Tú te has enamorado de algún chico? — pregunto sin rodeos la menor pero con algo de pena de sus propias palabras
— ¿He?, ¿a qué viene la pregunta tan de repente? — Cuestionó Korra sintiendo un poco de pena —Bueno…no sé si enamorar seria la palabra, más bien fue algo platónico — concluyó un tanto indecisa sobre qué responder
— ¿Y de quien fue? — preguntó muy interesada en el tema la pequeña
—Bu-bueno, fue de…Mako— reveló viendo al lado contrario de donde se encontraba Jinora y suspiro — aunque siento que ya lo supere—
—Ho, ya veo— y no pregunto más acerca del tema pues vio que Korra no quería hablar de ello
—Y ¿Porque la preguntas sobre parejas? — preguntó inocentemente la morena
—Ah…yo bueno, solo es curiosidad— y rió nerviosamente mientras un mínimo sonrojo apareció en sus mejillas
— ¿No será que la pequeña Jinora se enamoró? ¿O sí? — pregunto pícaramente la mayor de las dos
— ¿Que? No, no, Claro que no, es solo curiosidad ¿ok? No es que haya conocido a un chico ni nada o que él me haya invitado a una cita si eso es lo que piensas…ha ¿me acabo de delatar yo misma, verdad? — y se sonrojo por completo al notar que Korra empezaba a reír
—Ja ja ja, sí así es, tranquila no le diré a nadie — le aseguró dándole tranquilidad a la pequeña
Las dos chicas hablaron un rato más, Jinora le confesó a Korra que no le había dado una respuesta concreta al chico a lo que la mayor la animó para darle una respuesta cuanto antes, después de charlar un rato más se fueron a dormir, esta vez Korra fue vencida por el sueño y se quedó completamente dormida.
Al despertar tenía más energías de las que había pensado que tendría, se levantó rápidamente de la cama, algo poco usual en ella ya que no se llevaba bien con las mañanas, tomo un pequeño desayuno y se dio una ducha rápida, luego de eso empezó a preparar todo para su partido de ese día, tomó su confiable raqueta de tenis y la jalo un poco de la malla para comprobar su resistencia, ideal, la guardo junto a su uniforme, tomó dos pelotas y las lanzó al suelo para comprobar su rebote, una estaba perfecta pero la otra no rebotó como debía y la puso junto a los juguetes de Naga, cuando vio que ya tenía todo listo salió rápidamente de la casa de los Udara y camino decidida hacia el gimnasio. Mientras en otra parte de la ciudad se encontraba Asami quien desayunaba lentamente en una pequeña cafetería cerca de su apartamento, mientras terminaba su comida estaba pensando en su horario para aquel día, en la mañana iría a hacer unas compras de herramientas y piezas para su proyecto universitario, en la tarde tenía una junta con su padre y unos ejecutivos de la empresa para hablar sobre el nuevo plan de ventas y los nuevos artículos que saldrían muy pronto, luego tendría que ir al taller para continuar con su prototipo, en su mente ajustaba todo su horario para que le quedara un poco de tiempo y así poder ir al partido al que Korra la había invitado.
Korra se la había pasado casi toda la mañana hablando con Jinora sobre muchos y diversos temas mientras la joven les daba la clase de yoga y meditación a los niños, la joven morena estaba ansiosa de empezar el partido pero las horas se les hacían eternas, Korra no era muy paciente y se frustraba rápidamente si tenía que esperar un largo tiempo para algo, para su suerte las horas se les empezaron a hacer rápidas mientras se distraía con los hijos de Tenzin. Al fin llegaron las dos de la tarde, la joven castaña se dirigió a la cancha de tenis, que se hallaba las afueras del gimnasio en la parte trasera junto a una cancha pequeña de fútbol-soccer, donde ya estaba el árbitro, Tenzin y mucho público, aquel no era un partido formal pero tanto Korra como Tahno eran populares en el deporte, Korra por el tenis y Tahno por el baloncesto y otros deportes varios, el joven de cabello negro llegó un momento después, los dos jugadores comenzaron a prepararse, Korra por su lado revisaba su raqueta una vez más y se ataba los tenis correctamente, mientras que Tahno planeaba su estrategia.
Antes de empezar el partido los dos jugadores iniciaron un calentamiento haciendo nada más voleas, aquello no solo servía para calentar si no también para demostrar que los dos jugadores tenían una rivalidad inocultable, la tensión se sentía cada vez que la pelota pasaba de un lado de la cancha a la otra. El Árbitro anuncio el inicio del partido, Korra realizo el primer saque, no le costó ningún esfuerzo ganar el primer juego ya que Tahno cometió muchos errores dejando que la pelota rebotara más allá de la zona. Empezando el segundo juego Tahno anoto un punto, 15-0, aquello no le agrado nada a Korra, no se dejó vencer tan fácilmente por la actitud arrogante del joven y encamino bien su juego. Después de mucho rato jugando la joven sureña pon fin gano el primer set, 6-4 era el marcador.
Mientras aquel partido emocionada a todos en el gimnasio Asami estaba en una reunión se la compañía, por dentro estaba ansiosa de poder salir de allí, terminar su proyecto en el taller y llegar hasta el partido para poder ver a Korra jugar, estaba concentrada en lo que decía su padre, por lo general en aquellas reuniones Asami no tenía mucho que decir pues su padre lo tenía todo perfectamente planeado, después de la reunión se dirigió a su taller cerca del muelle, su parte favorita del día siempre era ir al su taller, donde podía ensuciarse, trabajar y planear sin preocuparse de nada mas, en aquel taller no habían normas de la sociedad, no habían ataduras, solo ella y sus proyectos, la joven de cabello negro se colocó su ropa de trabajo y tomo sus herramientas, soldó, martillo, atornillo y conecto muchas partes de aquel aparato pero en muy contadas ocasiones dejo de pensar en Korra, aquella chica morena que había conocido hacia un mes y de la cual no había podido dejar de pensar y así es como volvía a la misma conversación que tenía consigo misma cada vez que pensaba en Korra desde hacía unas pocas semanas, cuando pensaba en ella no podía dejar de preguntarse porque la consideraba tan atractiva. Dejando sus pensamientos de lado se concentró en su prototipo, cuando pudo terminarlo se sintió muy orgullosa consigo misma, miro el reloj y noto que ya era muy tarde, se cambió rápido después de limpiarse y subió a su Automóvil.
Cuando llego al gimnasio se dirigió a las canchas traseras y vio que habían muchas personas viendo aquel partido, ya casi terminaba, Korra iba ganando por 3 juegos y le faltaba uno para ganar los dos sets y el partido, la joven de ojos color verdes se posición cerca de la puerta de la cancha ya que estaba cercada. Tahno ya estaba muy furioso sus planes no habían salido como lo esperaba y solo le quedaba una opción, le tocaba sacar al joven, tomó una pelota que estaba en su bolsillo y la lanzó, lo siguiente que se escuchó fue un golpe, la pelota había impactado en la cara de Korra
—¡Korra! — gritaron las personas incluida Asami.
~Continuara~
Hola! Primero que nada gracias por su paciencia y perdón por el retraso, en verdad me costo escribir este cap porque no sabia que rayos escribir en él xD
Espero poder escribir el proximo capitulo rápidamente, y espero que les alla gustado este cap
Muchas gracias a los que comentaron
PD: Aun tienen chance de decirme de donde saque la referencia para el dialogo de Asami, no es dificil~
Si quieren ver mis dibujos les dejo mis paginas:
DeviantArt "jessica6697-deviantart" Tumblr "jessica6697-tumblr"
Bueno nos leemos en el siguiente cap bye~
