La luz apenas podía pasar atreves de las copas de los arboles, pero las nubes grises hacia mas difícil la tarea de que aquel preciado rayo apareciera. Las respiraciones agitadas de los que se encontraban presenten eran lo único que se podía escuchar en ese perímetro.

La mirada ambarina de Susa escrutaba todo el lugar cuidadosamente, había dejado aquel vestido amarillo por un pantalón blanco pegado a sus delgadas piernas, la blusa azul sin mangas dejaba a la vista su apenas cintura, el cinturón negro llevaba la tarea de tener que resguardar una espada de hoja fina. El uniforme era obligatorio cuando era necesario hacer alguna tarea que la reina demandara. Dejo salir un suspiro y comenzó a caminar, se detuvo apenas comenzada la marcha para poder apretar aun más las pretinas de las botas que llevaban puestas. Su mirada se perdió en el follaje que se encontraba en el suelo, su mirada pasó de ser calmada a furiosa…

-Susa- escucho que la llamaban, dejo salir un suspiro y se dedico a bajar un poco más deprisa las grandes escaleras –Susa te estoy llamando- volvió a escuchar que le ordenaban en un tono de voz más elevado

-Ya te escuche Michelle- respondió pasando de largo, dejando atrás a la joven que le había estado llamando –No tengo tiempo para perderlo contigo

-¡No me dejes con la palabra en la boca!- grito Michelle, Susa se detuvo a unos cuantos pasos cerca de la gran puerta de la Biblioteca Real

-No vuelvas a gritarme- susurro lo suficientemente alto como para que Michelle lo escuchara claramente -¿Qué es lo que quieres? Habla ahora

-La reina Terra desea saber en qué momento piensas irte a tu misión- hablo después de unos segundos –En mi opinión deberías irte ya, si es que no quieres…

-¿Morir?- intervino Susa mientras se acercaba lentamente a Michelle –No mi querida amiga; yo no tengo miedo a morir

-Yo no iba a decir eso, Susa…

-No Michelle, escúchame tú- Michelle dio un respingo al tener muy cerca de ella a Susa, quien como siempre, se veía imponente –a mi no me gusta esconderme entre las faldas de la reina. Yo soy la capitana de la guardia Elite, no me hice guerrera para salir solamente a tomar el sol. Eres una estúpida sin orgullo alguno, una cobarde, alguien que es necesitado en el tiempo de caos y lo que hace es correr para salir únicamente cuando todo ha quedado en calma.

No Michelle…- sonrió de manera altanera, logrando enfurecer mas a Michelle –te equivocas, yo no tengo miedo a morir porque para eso soy una guerrera de las mejores, en cambio tú… tienes tanto miedo de perder la vida, de salir lastimada… tan poco confías en tus habilidades que por eso te quedas en el palacio, haciendo de… Dama de Compañía

-No te atrevas a humillarme- Michelle alzo la voz –Sabes perfectamente…- la amenaza de una bofeteaba se hizo presente

-No te atrevas a tocarme Michelle- el golpe nunca llego, pues Susa había detenido la mano en pleno aire –Dicen que la verdad incomoda- respondió altaneramente, Michelle forcejeaba tratando de soltarse del amarre de Susa, pero la fuerza aplicada por aquella guerrera era mayor a la que podía soportar –Me iré en 15 minutos, no te preocupes que no moriré, aun tengo algo que hacer

-¿Qué pretendes Susa?- pregunto entre dientes mientras trataba de mitigar el dolor de su muñeca izquierda en el momento en que fue liberada

-Nada más que proteger a su futura "majestad"- respondió haciendo hincapié en la última palabra.

Salió riendo de ese sitio, había conseguido molestar a Michelle. No soportaba que la joven dama se creyera superior a ella, pues desde el momento en que había sido elegida como la sucesora los roces entre ellas habían aumentado.

Dejo salir un suspiro, se encontraba frustrada. Ni siquiera había avisado que era el momento de irse. Su propio orgullo y el deseo de no querer ver a Michelle le impidieron despedirse de la reina, dejando solo un mensaje a un guardia del castillo para que se lo llevara a Terra. Un ruido llamo la atención de la joven Capitana, miro hacia todas las direcciones pero no había nada, solo aquellos ruidos entre los arbustos.

-¿Quién está ahí?- pregunto un tanto temerosa, se maldijo por debajo al ver el deje de temor que había mostrado su voz -¡Muéstrate!

-Siempre ordenando- respondió aquella voz entre las sombras de los arboles -¿no te cansas acaso de dar órdenes?

-¿Quién eres?- pregunto desafiadamente al localizar a aquella sombra

-La personas que pide el nombre tiene que ofrecer el suyo primero- respondió burlonamente –de cualquier manera, te lo diré…- aquella sombra salió y se mostro ante su compañera. Los largos cabellos negros opacos se movían lentamente con el aire, sus ojos rojos carmín centellaban sin vida, su piel mas pálida que la misma luna le profería un aspecto tenebroso –soy Leila, la mano derecha de mi señor

-Susa, Comándate de la Guardia Real de Terra, mi señora

-Muy bien Susa…. Hoy vas a morir.

~ 2 ~

-¡Spike!- giro Scarlet a su perro que no dejaba de correr -¡Quédate quieto!

-Ya déjalo Scarlet- pido Maya –no ves que esta chiquito

-Lo que pasa es que esta muy chiflado- respondió pasándole una vasija con palomitas de maíz –por eso es que actúa de esa manera

-Pues nadie más consiente a Spike que tú misma- respondió mientras comenzaba a ver el menú de la película

-Si supieras- respondió mentalmente

-Ahora que lo noto Scarlet- llamo la atención de su amiga –veo que ya arreglaste el clima de tu departamento, ya no esta tan frio como antes

-¿Tú crees?- respondió –yo lo siento muy normal

-¿Sabes a quien me encontré ayer?- pregunto Maya mientras veía de vez en cuando la pantalla, Scarlet no respondió –Me encontré a Teodoro

-¿La ardilla de la película?- pregunto mientras tomaba una soda

-Tarada- le respondió –el chavo que estaba con nosotros en el último semestre de la uní

-No me acuerdo, con decirte que ya ni sé que desayune en la mañana- respondió muy quitada de la pena

-Eres todo un caso perdido Scar…

-No me digas así- interrumpió –traducido al español…. ¡me estás diciendo cicatriz!

-No seas una jodida dramática Scarlet- respondió arrojándole algunas palomitas

-No soy una dramática, solo que mi paciencia ha sobrepasado mis límites desde hace ya dos semanas- respondió mientras se hundía en el sillón

-¿Por qué? ¿Alguien en especial?- pregunto Maya con cierta picardía en su voz

-Si- respondió Scarlet con tono cansadino –solo que no está, dijo que iría al Meridiano o algo así, no se… lo único que se…

-¡Espera un momento Scarlet!- grito Maya tomando por sorpresa a su amiga –Estas saliendo con alguien y no me habías dicho

-¡No!- respondió de inmediato irguiéndose del sillón –por supuesto que no estoy saliendo con él

-Entonces si hay alguien- dedujo Maya con una sonrisa

-Que no, bueno si… pero no es alguien con quien estoy saliendo, solo es una, es una… ¡una visita!- respondió alterada –Eso, una visita y nada mas

-¿Por qué parece que tratas de convencerte a ti misma con esa explicación Scarlet?

-Por nada y ya cállate Maya, vamos a ver la película

-Como quieras, pero de que me lo presentas, me lo vas a presentar, de eso me encargo yo, así tenga que joderte la existencia

-Como quieras Mayita, como quieras

La tarde entre ambas amigas paso mas rapido de lo que ambas quisieran, pues entre bromas y chismes llego muy pronto la noche y la hora de que Maya se despidiera dejando de nuevo a Scarlet sola. En el momento en que cerro la puerta, Scarlet miro detalladamente el lugar en el que se encontraba, tenia algunos años en los que no había sentido enorme aquellas paredes que en ese momento la rodeaban. Aunque no lo admitiera, se había acostumbrado rápidamente a la presencia del Espíritu del Invierno, había olvidado en esas pocas semanas lo que significaba que estuviera sola, pues la mera presencia de Jack la relajaba después de haber tenido un pesado día en el trabajo, los gritos y peleas constantes la habían hecho olvidar la soledad.

Sentada en su sillón, comenzó a valorar lo que era la compañía del albino, al menos ahora podía hablar con alguien después de llegar a su casa, claro, valoraba demasiado la compañía de su perro que ahora se encontraba dormido en su cama, pero no era lo mismo; si bien Spike escuchaba cada cosa que ella le contaba y le respondía con uno o dos ladridos (que en realidad nunca sabría si eran respuestas o eran simples reacciones del perro) no era lo mismo que hablar con Jack. Apenas Scarlet pusiera un pie dentro de su departamento, el joven albino la abordaba con todas las preguntas habidas y por haber, pidiéndole que fuera mas explicita con sus respuestas, pidiendo hasta el mas mínimo detalle, animándola a que sonriera…. Tal y como si un esposo cariñoso espera a su mujer después de un largo día de trabajo para saber todo lo que había hecho en su ausencia.

Scarlet sonrió amargamente, desde cuando se ponía a pensar en esas cosas, sobre todo, desde cuando se podía imaginar a Jack como un "cariñoso esposo". Se levanto de su asiento y se comenzó a apagar todas las luces que se encontraban encendidas para después irse a descansar, pues en verdad lo necesitaba, no quería saber que mas cosas era capaz de utilizar su mente para describir a su molesto inquilino.

~ 3 ~

Jack se encontraba volando de regreso a la casa en donde actualmente se encontraba habitando, tenia muchos deseos de ver a Scarlet, aunque en el fondo, sabia que en el momento en que la viera la haría enojar de cualquier manera, y es que verla echar lumbre por lo ojos no era bueno, pero el se divertida en serio, sobre toda la ciudad, observo como algunos niños se divertían con el agua que caía a cantarasos, pues no ese esperaba que en pleno inicio de otoño estuviera lloviendo como si el cielo se fuese a caer, alguno que otro niño fue capaz de verlo rondar por ahí y saludarlo, cosa que Jack no paso por desapercibido y regresando el saludo voló aun mas rápido. Apenas pudo abrir la ventana fue recibido por el animalito que salto encima de él, apenas tuvo tiempo para atraparlo y evitar que se cayera, sino, su vida correría gravemente peligro y adiós al creador de las tormentas, o algo así recordó que le había amenazado la chica.

Camino entre toda el departamento buscando una toalla para poder secarse, se despojo de la ropa para colocarla en el secador y se anudo la toalla en la cintura y pacientemente espero a que su ropa quedara seca.

La noche llego muy rápido, pues Jack se había quedado dormido en la cama de Scarlet. Miro hacia todas las direcciones buscando el reloj que le indicara la hora, se puso de pie esperando encontrarla en la sala pero no estaba, mas de las 10 de la noche y ni rastros de la dueña del departamento. Busco entre el refrigerador y no encontró nada que le llamara la atención, apenas tomo asiento en la silla y escucho como la puerta principal se abría dando la bienvenida a la joven dueña, Spike corrió meneando el rabo y saltando en dos patas para recibir a su amada dueña.

-¿Qué horas son estas de llegar señorita?- pregunto de inmediato mientras se apoyaba en el marco de la entrada a la cocina, la mirada de ella se encontró con la de él, inmediatamente Jack pudo notar ese brillo de sorpresa, no esperaba que estuviera ahí

-Que te importa- respondió de inmediato dejando atrás el deje de sorpresa y caminado hacia su habitación.-¿Cuándo llegaste?- pregunto alzando la voz para que la escuchara, pues Jack se había puesto a ver la televisión

-Hoy en la tarde, me agarro el agua- afirmo mientras cambiaba de canal

-Se desato fuerte la lluvia, ni siquiera estaba pronosticada- afirmo mientras salía con la típica camiseta larga y el short corto que usaba para dormir –deberías decirme la talla que usas de ropa- Jack la miro confundido -¿no te cansa tener que estar vestido así todo el día, hay que relajar el cuerpo

-Tal vez- respondió prestando de nuevo atención a la televisión –pero no es bien visto que una mujer le compre ropa al hombre, es al revés

-Eres un fantasma- respondió desde la cocina –¿con que dinero vas a pagar? ¿dinero invisible?- respondió de manera irónica

-Ja, ja, ja… me estoy muriendo de la risa- respondió Jack indignado provocando la sonora carcajada de la joven –anda, sigue riéndote. Me da lo mismo

-Valla, que susceptible- respondió mientras comenzaba a calentar para cenar –oye acosador

-¿Qué?- respondió malhumorado

-Si se supone que eres un espíritu…. ¿Cómo es que tragas como niño de hospicio?

-No necesito comer- respondió –pero hay ocasiones en las que tengo que comer para poder conservar mi energía así como dormir, no es algo que haga muy a menudo, solo cuando estoy aburrido- se giro para encontrase con Scarlet acomodando la mesa para cenar ambos –O para hacerte gastar mas dinero

-Imbécil- respondió la chica mientras que Jack ensanchaba su sonrisa

-Por ciento Scarlet hermosa- llamo la atención de su compañera –no hagas planes el fin de semana, porque tu y yo nos vamos de vacaciones

-Que te valla bien, yo estaba tan tranquila sin tu molesta y jodida presencia- respondió

-No es una pregunta, dije que nos vamos y nos vamos- respondió retadoramente

-Sobre mi cadáver- respondió de la misma manera Scarlet

-Creo que estas olvidando con quien estas hablando, señorita Scarlet….

-Spike, échatele- interrumpió Scarlet a Jack, en ese momento el perro ladro y se tiro encima del albino para poder jugar con él –Amo a mi perro- susurro mientras que Jack pedía ayuda para librarse de aquel imperativo perrito.

~ 4 ~

Terrra se encontraba caminado de un lado para otro, llevaban días sin saber nada de las personas que habían sido enviadas a patrullar cerca de la Zona Prohibida. Michelle la veía sin poder hacer nada, solamente permanecer de pie mientras veía como su reina no dejaba de preocuparse. El palacio de pronto se sintió con un pesado aire, que dificultaba la acción de poder respirar tranquilamente, un fuerte aire se comenzó a sentir mientras que poco a poco las luces iban bajando de esplendor. La mirada de Terra se volvió fiera y aguerrida, como hacia años que no la mostraba, miraba fijamente la puerta del Salón Principal en el que se encontraba. Una fuerte ráfaga se dejo sentir abriendo de un portazo aquella gran y pesada puerta. Frente a ella caminaba con paso lento y tranquilo un ser que la miraba con una sonrisa irónica y macabra. Era muy alto, de piel grisácea y ojos ambarinos llenos de maldad y odio, nariz alargada que daba a su rostro un tono macabro, de cabellos cortos, negros y sin vida, su túnica larga y negra dejaba cubierto su cuerpo delgado, detuvo su andar a unos pocos metros de distancia de Terra

-Pitch Black- menciono la reina mientras acortaba mas la distancia que los separaba a ambos -¿Cómo te atreves a poner un solo pie en mi palacio?

-Que modales son esos pequeña Terra- respondió Black –me esperaba una bienvenida mas cálida, viniendo de ti, claro.

-¿Qué es lo que quieres Sombra?- pregunto de inmediato

-Nada…. Solo venia a …. Visitar….. no me había dado cuenta de que tienes un palacio muy pero muy bonito- dijo mientras contemplaba aquellas paredes –va a cambiar cuando la nueva reina llegue… ¿verdad?

-Lárgate de aquí- respondió Terra

-No lo creo- contradijo Sombra, chasqueo los dedos y de un momento a otro apareció Leila con Susa, a quien la mantenía agarrada fuertemente de los cabellos.

-¡Susa!- grito alarmada la reina al observar todos los signos de tortura que presentaba aquella chica -¡¿Qué es lo que le has hecho Black?!

-Nada- respondió tranquilamente –solo que no me quiso responder a mis preguntas

-¡Black!- grito Terra, pero en se momento detuvo su ataque, pues aquella jovencita había colocado una daga en el fino cuello de la joven Comandante

-Veras Terra- comenzó a hablar Pitch –no es por nada, pero deseo que mueras rápido para que la barrera que mantienes sea liberada. Aun no puedo permanecer mucho tiempo aquí, te confieso que siento mucha presión, pero ya no tanta como antes. El punto es que…- miro a la joven que apenas se podía mantener consiente –le pedí que acabara con tu larga agonía y que se deshiciera de paso con la heredera- miro hacia Terra quien permanecía inmóvil, esperando cualquier clase de ataque –pero se negó y he aquí las consecuencias- dijo de manera divertida

-Libérala ahora mismo Black- ordeno

-No- respondió cortante

Las miradas se encontraba a cada momento, Michelle había optado por esconderse detrás del trono para que no le pasara nada, pues en su mente lo único que tenia era mantenerse a salvo para poder así pelear otro día por su reina, ya convertida en reina. Mientras que Pitch y Terra se desafiaban con las miradas, Susa opto por utilizar las ultimas fuerzas que tenia en su cuerpo. Junto sus manos en hueco y una luz blanca comenzó a emerger, cegando momentáneamente a Leila, esta en un ataque de ira deslizo con fuerza la daga arrebatando la vida de Susa y dejando rastros de sangre salpicada por todo el piso. Terra grito, pero ya nada pudo hacer para salvarla, miro con ojos llenos de rencor a Pitch, este solo se alejo para aparecer detrás de su protegida

-No me mires así- comenzó a explicar –ella fue la que empezó la agresión, mi niña solo se defendió

-Eres un desalmado- respondió Terra mientras observaba el cuerpo inerte de su Comandante en el suelo, cubierto inmediatamente de sangre, la cual había formado ya un pequeño charco de aquel liquido vital

-Lo sé. No tienes porque recordármelo- respondió arrogantemente –bueno, Terra- la reina alzo la mirada llena de furia, algo que ni siquiera inmuto a Black –Pero no me mires asi, a menos que…

Todo fue muy rápido, en el momento en que Terra quiso defenderse se percato de que seria imposible, detrás de ella se encontrar Sombra quien la amenazaba con una daga, muy diferente a la otra, pues esta era de un color negro oscuro, no lo pensó dos veces y la clavo dentro del cuerpo de la soberana. Después, así como llego desapareció, dejando a la reina de rodillas, tratando de mitigar el dolor que sentía en ese momento, vio por ultima vez el cuerpo inerte de su Comandante para después perder el conocimiento.

~ 5 ~

Scarlet se encontraba tratando de elegir entre un pants deportivo negro con detalles rosas o simplemente el pants gris que la mayor parte del tiempo usaba. No tenia muchos ánimos de salir, en especial porque deseaba hacer una limpieza total de su habitación y bañar ella misma a Spike, pues no deseaba volver a pagar casi el doble por un baño y todos los destrozos que ocasionaba el perrito cada que lo llevaba a la veterinaria.

Mientras que Jack se encontraba caminado de un lado para el otro, mirando constantemente el reloj, aun faltaba unas horas mas para que el sol apareciera y la joven se estaba tardando mas de la cuenta en arreglarse.

-Ya estoy lista Frost- respondió la chica, al final opto por el pants gris y una blusa de tirantes negra ligeramente holgada con el cabello recogido en una coleta baja

-¿Te tardaste tanto para esto?- pregunto mientras señalaba su aspecto

-Cállate si no quieres que te parta la cara- respondió mientras se anudaba a su cadera una chaquetilla del mismo color que la blusa -¿nos vamos si o no?

-Claro- Jack le ofreció la mano, acto que puso en duda a Scarlet –anda, no tengas miedo

-¿Nos vamos a ir en carro? ¿verdad?- dudo un poco, pues muy en el fondo sabia que la respuesta seria un rotundo…

-No- el rostro de ella palideció de gran manera –Iremos volando

-Jack…- susurro la chica antes de sentir la mano helada del joven entre la suya

Tal vez la adrenalina o la emoción, pero la chica no pudo hacer mas que aferrarse al cuerpo de su compañero y sentir como aun, la brisa veraniega, se sentía, pues las brisas frescas de otoño aun no habían llegado. Cerro los ojos con fuerza, no quería abrirlos, sentía que se caería al vacio en cualquier momento, sin importarle que Jack la mantenía fuertemente aferrado a el por medio de su cintura.

-Abre los ojos- ordeno, pero ella negó con la cabeza –Anda, ahora estas muda- dijo a manera de broma, pero Scarlet ni siquiera se digno a responderle –Te estas perdiendo de un gran paisaje

-No quiero- susurro, esta vez ni siquiera Jack logro escucharla.

Habían atravesado los cielos muy rápido, con cuidado de que nadie la haya visto flotar, pues seria una noticia nacional, era la razón por la cual estuvo insistiendo en salir antes de que el sol se asomara ese día, antes de que la mayoría de las personas estuvieran despiertas. Subió los últimos metros entre las nubes para perderse en ella, cuando Scarlet sintió que se habían detenido intento abrir los ojos, pero en lugar de eso solo dejo salir un grito que en segundos lo había callado, pues Jack había decidido que era hora de bajar en picada hacia el lugar en el que estarían ese fin de semana, un fin de semana que disfrutarían ambos.

Apenas los rayos del sol estaba comenzado a hacerse presente en esa hermosa tierra, Jack Frost disminuyo la velocidad para poco a poco bajar hacia tierra firme, apenas Scarlet sintió que ya no se encontraba en los cielos se despego de Jack y se dejo caer en el suave pasto respirando agitadamente

-Fue divertido- dijo Jack mientras sonreía y observa a Scarlet tomar grandes bocanadas de aire

-Por supuesto que no- respondió en un hilo de voz –nunca me dijiste que tendríamos que volar, pensé que iba a morir

-Estando con el Gran amo del invierno lo dudo mucho- dijo de manera arrogante

-por eso mismo decía yo- contraataco la chica, se puso de pie ignorando la cara de fastidio de su acompañante -¿en donde estamos?

-En mi tierra natal, bueno, en mi mundo natal- respondió con orgullo Jack mientras Scarlet observaba todo con detalle

-¿Magiclandia?- pregunto mientras comenzaba a caminar -¿La tierra de las Maravillas?

-Alltlaind- respondió Jack -¿te gusta?

-¿Es el nombre de tu mundo o es el nombre de donde estamos?- pregunto Scarlet mientras comenzaba a caminar junto con Jack

-El nombre de la dimensión en la que estamos- respondió –el nombre de esta tierra donde estamos es Natura- dijo

-¿Natura?- pregunto Scarlet –seré directa contigo

-¿Qué no eres directa siempre?- interrumpió Jack, ella lo miro mal por haberla interrumpido –vale, no dije nada

-Se llama Natura, muy bonito nombre… pero a pesar de eso, este lugar esta muriendo

-¿Qué dices?- pregunto intrigado Jack

-Sencillo, la mayoría de los arboles se encuentran con las hojas de un color verde muy pobre, otras mas estas amarillentas. A menos que sea otoño y por eso estén así, este lugar pronto morirá- respondió sin saber el porqué de su suposición -¿Qué es eso?

-¿Qué es que?- pregunto Jack olvidando las palabras de la joven, mirando lo que ella estaba señalando –Eso es el Castillo de la reina de Natura

-¿La reina para la que trabajas?- pregunto

-Algo así.

Continuaron caminado por unas horas, pues Scarlet parecía niña en dulcería, todo lo que veía le llamaba la atención, dejaba en muchas ocasiones atrás a Jack por correr para subir uno que otro árbol, se sentía libre, como años antes, como cuando iba a visitar a su abuela y se la pasaba de árbol en árbol, escalando para pasar el tiempo. Fue cuando en una de tantas, observo que un poco mas retirado la tierra se encontraba verde y florida, nada comparado a donde se encontraba pues los colores amarillos y verdes se contrastaban entre si, de pronto vio algo, una enorme mancha negra que parecía que caminaba tranquilamente, desvió la mirada hacia otro punto, en este el bosque se encontraba sin vida, oscuro y lúgubre.

-Cuanto contraste entre si- susurro para ella misma

-Scarlet, baja de ahí…. ¡ahora!- grito Jack

-A ni no me gritas- respondió mientras le arrojaba unas cuantas hojas secas

-¡Mis ojos!- escucho que grito Jack

-Te lo mereces por inepto- bajo del árbol y de inmediato le ofreció su cabello para que limpiara sus ojos –anda, te ayudare a sacar la basurilla de tus eyes

-Si fuiste tú la culpable que me hizo esto- dijo mientras fregaba sus ojos con el cabello de la chica

-Anywey- respondió la chica –andando

Continuaron caminando hasta llegar a donde se alzaba impotente aquel palacio. Observo aquella obra arquitectónica que se alzaba ante sus ojos, observo el hermoso río que le servía de guardia para que nadie traspasara y atacara, el hermoso puente de plata que servía para cruzar aquel rio de aguas cristalinas era algo que Scarlet pensó seria una gran pena pisarlo. Todo en ese lugar le parecía muy hermoso, algo inimaginable.

-Andando- ordeno Jack mientras la empujaba por la espalda –tengo que presentarte a Terra, es una buena mujer, de seguro te caerá bien.

-Este lugar es hermoso- susurro Scarlet mientras avanzaba a empujones

-Si, lo que digas…. Ahora espera a ver como esta de hermoso el palacio por dentro.

Palabras proféticas. Pues la joven Scarlet miraba con asombro todas las paredes, todas las estatuas, pero una habitación en especial le llamo la atención, una donde la luz del sol se filtraba con mayor intensidad, se desanudo la chaquetilla y se la puso para evitar que los rayos del sol quemaran su piel. Pensó en dar otro paso pero se contuvo al observar el piso de esa habitación, un piso cristalino, un piso de puro cristal… noto que lo que hacía que aquellos rayos formaran un hermoso espectro de luz era una laguna que se encontraba ahí, como un hermoso adorno natural. Jack se quedo observándola, veía en ella que su mirada se encontraba llena de impresión, no había sido mala idea haberla llevado a ese lugar. Después de haber roto aquel desencanto siguió caminado hasta llevarla a estar frente a una enorme puerta, la cual se alzaba imponente, adornada con varias piedras preciosas y algunas guirnaldas de plata, oro y otros materiales que no logro descubrir.

-Entremos- dijo mientras aquellas puertas se abrían de par en par invitándolos a pasar por ellas

-Aja- apenas y respondió pues aun se encontraba embelesada por aquellas hermosas esculturas

-Ya llegamos Terra- saludo Jack a la soberana que se encontraba en el balcón de aquel palacio, cubierta con un chal grueso –mira ven… te quiero presentar a una persona

-Jack- llamo una chica mas, la cual llamo la atención de Scarlet –su majestad no debe y no puede recibir visitas, ahora…. ¿Quién es esa?

-Ella- corrigió Jack –es la persona que me mando a cuidar Terra

-Pero sabes que no puedes traer a nadie aquí- susurro en voz alta –tú mejor que nadie sabe lo que paso hace pocas horas aquí, sabes lo que tuvimos que limpiar…

-Lo se Michelle- respondió de la misma manera Jack –pero ella no tiene la culpa, Terra ya sabia que iba a venir- tal afirmación tomo sorprendió a la joven

-No se me dijo nada

-No necesariamente todo tiene que pasar por encima de ti Michelle- respondió Jack

-No toques eso- dijo en voz alta Michelle al observar como la mano curiosa de Scarlet deseaba tomar la orbe que se encontraba cerca de una de las ventanas –no es algo que un humano pueda tocar- comento con cierta ira. Scarlet no dijo nada y continuo caminado

-No le colmes la paciencia Michelle- recomendó Jack –no creo que sea buena idea

-No le tengo miedo- respondió mientras se acercaba a Scarlet quien ahora se dedicaba a observar una estructura de cristal algo retorcida, pues no le hallaba forma alguna –Es hora de que te vallas de aquí, los humanos no son bienvenidos- amenazo mientras la tomaba del antebrazo y le aplicaba fuerza

-No me toques- respondió secamente Scarlet deshaciéndose de un jalon del agarre que mantenía sobre ella Michelle, se dio la media vuelta pero fue detenida de nuevo por Michelle

-No te atrevas a ignorarme humana, soy la encargada…- no pudo terminar de hablar, pues en el momento en que se atrevió a volver a tomarla del antebrazo, Scarlet pensó mas rápido y fue ella la que tomo el brazo de Michelle para hacerle presión por la espalda, donde ella aplico toda la fuerza que poseía

-Te dije que no me volvieras a tocar- amenazo mientras apretaba mas aquel brazo torcido por la espalda –no soy tan débil como crees enana

-Ya Scarlet, suéltala- pidió Jack –no dejes en ridículo a la Guardia Elite

-¿Ella? ¿Elite?- pregunto irónicamente mientras mantenía el agarre –No quiero saber como esta el resto del ejercito

-Te pido disculpas, Michelle suele ser un poco…. Asfixiante- sonó la voz de la reina que se había acercado después de ver como su Dama había sido sacada del juego -¿podrías hacer el favor de soltarla?

-Claro- respondió Scarlet mientras la dejaba de un empujón –ella fue la que empezó primero, yo solo me defendí

-Lo se. Lo vi todo y te prometo que hablare con ella- respondió la reina. Scarlet bajo la mirada a manera de disculpa y Michelle sobaba su brazo afectado

-Bueno, Terra… ella es Scarlet- la presento –Scarlet…. Ella es Terra

-Mucho gusto- respondió Scarlet –lamento todo el alboroto, no volverá a pasar

-Lo se- dijo muy serena con una cálida sonría en sus labios, ofreció la mano a la joven visitante que de inmediato tomo, pero un liquido negro y viscoso se adhirió a su mano, Scarlet miro aquello con cierto deje de curiosidad –lo lamento tanto, no era mi intensión

-Si, Anywey…- respondió mientras sacudía su mano para librarse de aquel liquido -¿Qué diablos… es… esto?

-¿quieres ir a conocer…?- pero Jack no pudo terminar su pregunta pues Scarlet lo interrumpió de nuevo

-¿Por qué huele a sangre?- pregunto ella –desde el momento en que entramos, el olor a oxido y sal me llego a la nariz. ¿vinimos en mal momento?

-Eres muy perceptiva Scarlet- anuncio la reina mientras tomaba asiento en su trono –no cabe duda alguna de que eres… maravillosa

-Majestad…. No- pidió Michelle

-Esto Scarlet…. Es una herida oscura- dijo mientras se despojaba del chal y dejaba a la vista su piel.

El vestido largo y de hermoso color beige se veía opacado por aquella extensión de color negro que marcaba su pecho, brazos y hombros, mancha que se veía húmeda debido a las secreciones que emanaban de ella. Las sensaciones que provocaron en Scarlet era muchas, entre el asco por el mal olor que emanaba, lastima pues aquella mujer le daba la impresión de que se encontraba sufriendo y pena pues también se veía que era de buenos sentimientos. El silencio inundo la sala, Jack mantenía la vista en el suelo, mientras que Michelle la observaba a Scarlet fijamente. Terra observaba también a la humana que caminaba de un lado a otro, parecía pensar en algo, en algo que no era fácil de descifrar.

-Lo tengo- la voz de Scarlet resonó en ese lugar –Si estamos en el mundo de las maravillas….

-¡Scarlet!- interrumpió Jack

-Pero Jack…- miro al joven –es la respuesta… estoy hablando con el padre del invierno desde hace días- Jack rodeo los ojos de cansancio –frente a mi esta una reina con cabello verde y una extraña enfermedad

-No te burles de su majestad- interrumpió ahora Michelle

-No jodas enana- respondió Scarlet –el punto es que si existe todo este mundo mágico y demás contextos y conexos…. Veamos…. Quiere decir que debe de haber algo; un remedio mágico, algo que detenga esa chingadera

-Scarlet… dame un minuto- pidió Jack

-No Jack, ni un minuto…- Scarlet miro a la reina -¿tengo o no razón Terra?- la reina sopeso un poco sus palabras antes de hablar

-Hay una cosa… solo un brebaje

-Lo vez- dijo a Jack quien solo sonrió ante la actitud hiperactiva de la joven

-Pero es casi imposible- el semblante de Scarlet decayó, pidió en silencio alguna explicación –hay muchos viajes que hacer.

-¿Entonces?- pregunto Jack –solo dinos y lo haremos, aun no puede morir Terra, no hasta que la ceremonia se realice y eligas a tu heredera

-¿De verdad?- pregunto Scarlet, la reina asintió –Lo ve, ahora con mas razón debe de seguir viviendo

-Brebaje de Asir. Una rareza…

-Egipcia- interrumpió Scarlet -¿de verdad existe?- pregunto ella

-Así es. Pero conseguirla es casi imposible- respondió Terra

-¿Por qué?- ahora pregunto Jack –todo se consigue aquí, es sencillo

-No. Tendrás que ir con el Pilar y Guardián Norte, pedir una de sus esferas.

-¿Norte?- pregunto Jack –conozco esas esferas, las uso con mucha frecuencia

-Pero necesitamos de las que atraviesan el tiempo. Cuando la hayan conseguido, la traen aquí y yo misma la rociare con el Polvo de Estrellas- comenzó a explicar –Y de ahí, volverán a donde encontraran el Brebaje de Asir

-¿Egipto?- pregunto Jack

-La Grecia del Mito- respondió Terra

-¿De verdad?- pregunto emocionada Scarlet

-No sirve que te emociones humana- interrumpió Michelle –necesitas hablar…

-Latin, Egipcio, Hebreo, Galeno o como se diga además de Griego…. Todos ellos en forma antigua- presumió Scarlet

-¿Cuándo aprendiste eso?- pregunto Jack

-La verdad no se si sentirme halagada por saber tantas cosas de mi o sentirme acosada por ti Jack- respondió –pero ya veo que tu trabajo de acosador no fue bueno.

-No soy acosador, me ofendes

-Lo aprendí en horas libres- dijo de lo mas natural para mirar a Terra -¿entonces…?

-Prepárense- respondió la reina –si desean ayudarme, entonces no hay tiempo que perder

Scarlet realizo una pequeña reverencia para salir corriendo de ahí, Jack la siguió de inmediato para que asi evitara que se llegara a perder. Michelle observaba aquella escena y reprobaba aquella conducta, mientras que Terra sonría muy tranquilamente. Si Pitch Black la había venido a amenazar, estaba muy equivocado. Esto apenas comenzaba y en cuando la heredera subiera al trono, la balanza se equilibraría perfectamente.