Pareja:UsUk, AméricaxInglaterra, AlfredxArthur Etc.

Disclaimer:Cabe destacar que los personajes de esta historia no son del todo míos y cualquier parecido con la vida real, con los personajes de Hetalia de Himaruya-Sama y con los ovnis (¿?) es mera coincidencia…

Notas de inicio:

Bien lo sé, lo admito el capítulo del "libro" fue algo deprimente al final pero bueno~ no todo en la vida es bello (¿?) hahaha no es cierto, no se me preocupen que esto se animara más adelante ¡Ya lo verán! Además siempre he visto a Arthur como un escritor melancólico (¿?) no sé algo así… o al menos no un escritor que se enfoque en el humor por eso los tintes raros de su libro XD

Por cierto una aclaración rápida para que no se me pierdan, se supone que los dos "capítulos" del libro de Arthur pertenecen al primer libro que según ya publicó vale, apenas va a publicar el segundo libro, en algún momento les pondré pedazos de ese también pero por el momento todo lo que se mencioné será del "libro publicado" y siento los spoiler (¿?)

Bueno por ahora los dejo con la lectura y con nuestro amado "hechicero de las palabras"

PD: Algunas por ahí aclaman a Alfred pero tendrán que esperar un poquito para eso~ ya verán porque, no se me desesperen~

One, Two, Three, Go!

~*~ The Writer ~*~

Arthur se había pasado sus semanas de descanso leyendo algunas historias nuevas , divagando entre lo que debería escribir para su siguiente libro y emborrachándose con Francis en el mismo bar de siempre, nada que no hubiera hecho antes, pero era tarde para pensar en hacer algo más que eso porque su descanso había terminado.

Su segundo libro había sido aprobado después de la última revisión y su editor solo lo había llamado para avisarle y no recibió más llamadas de él en esas dos largas semanas que tuvo de descanso por lo que de verdad no se vio obligado a pensar en el trabajo, más bien pensaba en sus libros porque les tenía un cariño muy grande a sus personajes y constantemente le hacían preguntarse lo que les podría pasar a continuación, cómo lo enfrentarían y cómo los haría cambiar a lo largo de la historia.

Era lunes por la mañana cuando su teléfono sonó sacándolo bruscamente del sueño, se tallo los ojos antes de buscar con la mirada el aparato, lo vio sobre su escritorio en lo alto de una gran pila de libros, al ver el número telefónico en la pantalla suspiro cansino, aquel número significaba el final de su descanso y al mirar su departamento entendió que debió dedicar por lo menos un día o dos a reacomodar todos los libros que había usado en sus mini vacaciones.

Él no era tan desordenado pero por alguna razón se sentía a gusto entre pilas de libros por lo que solía dejarlos fuera de su lugar de vez en cuando, el teléfono había dejado de sonar antes de que Arthur lo alcanzara pero sabía que Kiku lo llamaría en 30 minutos, ni un minuto antes ni uno después, el chico era tan puntual como Arthur y él agradecía eso, de esa manera ambos se habían creado una rutina de trabajo excelente e irrompible.

Presionó el botón de encendido de su computador y mientras la cosa encendía se fue a la cocina a preparase un té y pan tostado, le esperaba un largo día de trabajo por delante y era mejor tener algo en el estómago antes de empezar.

Cuando volvió frente al computador se quedó inmerso en la pantalla, abrió la página en blanco después de un rato y se quedó pensativo, eso era lo más difícil de todo, empezar.

El teléfono sonó de nuevo y Arthur miró el reloj.

−Justo a tiempo Honda− Murmuró al silencio de su casa antes de pulsar el botón de contestar. –Buenos días… sí, ya estoy frente al computador justo ahora… sí claro, tengo el desayuno justo enfrente de mí… estuve pensando en ello pero aun no sé desde donde iniciarlo… claro, te llamaré en cuanto se me ocurra algo… sí, tal vez, no lo sé, trabajaré hoy en ello y si no sale nada comenzaré a escribir algunas otra escenas… bien no te preocupes, llama por la tarde o mejor aún, en la noche… claro, tengo algunas en mente… bien, aunque no estoy seguro de querer saber la fecha limite esa vez… bien, lo sé… ok, adiós− Arthur dejó el teléfono de vuelta sobre la pila de libros, era una suerte que su editor no entrara en pánico desde el principio normalmente las primeras semana llamaba solo un día y los otros lo dejaba trabajar solo y en un mes se reunirían a discutir el proceso de Arthur y los primeros cambios que él debería realizar, claro que como todo editor Kiku solo sugería los cambios no era como imponérselos a Arthur y él tenía la última decisión de hacerlos o no, después de todo era su obra y él hacía lo que quería con ella, sin embargo él y su editor hacía un buen equipo y los cambios que sugería siempre resultaban necesarios y ventajosos por lo que Arthur siempre los aceptaba gustoso.

Aunque hubo una excepción, Kiku había sugerido que cambiara la perspectiva del personaje, es decir, que no solo se centrara en Gabriel, sino que le diera una oportunidad a los otros personajes pero Arthur se negó a ello, Gabriel le gustaba y se sentía cómodo llevándolo solo a él, narrando todo a través de los ojos del protagonista, había tratado de centrarse en Jane pero no sentía ninguna empatía con ella, pesé a que la pintaba hermosa y perfecta en sus libros como toda una heroína debía ser no terminaba de convencerle aquel personaje por alguna razón.

Quizá era el exceso de perfección que había en su personalidad o quizá era el hecho de que Arthur se había basado bastante en el estereotipo de heroínas de otros libros, eso la había hecho a ella demasiado cliché y predecible.

El hecho de que Gabriel fuera tan fuerte como vulnerable le había dado a Arthur ese punto medio entre realidad y ficción que se necesita para trabajar un personaje al máximo, era como si Gabriel se hubiera formado solo, como si aquel héroe tuviera pensamientos propios, eso ayudaba mucho pues se volvía más humano a medida que Arthur lo moldeaba en sus historias y a veces Arthur sentía que podía ver, sentir y pensar todo lo que Gabriel y eso era maravilloso para él pues no tenía que pensar mucho en el curso de su historia solo dejaba que Gabriel se desenvolviera en cada situación que Arthur le planteaba.

Arthur no tenía miedo a la hora de escribir, simplemente imaginaba a su héroe en alguna situación nueva y este la tomaba y le mostraba a Arthur como la enfrentaría, así que Arthur se limitaba a narrar lo que veía.

Era una lástima que con Jane no le pasara lo mismo, su heroína sin duda había quedado atada como un personaje de ficción en su cabeza y en sus libros Arthur la veía como un objeto al que tenía que pensar cómo mover y donde ponerla para que luciera bien y no saliera tan forzada.

En cuanto al villano, Arthur sonrió al pensar en él, era obvio que podía manejarlo bien y aunque Arthur no era malvado realmente no podía negar que disfrutaba imaginándose haciendo todas aquellas cosas malvadas que su villano había hecho y también era bueno no sufrir pensando en las reacciones o las palabras de él, simplemente tenía que preguntarse qué haría él en esa situación, la respuesta venía a su mente de inmediato y era solo cuestión de escribirla.

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El teléfono sonó a medio día, Arthur revisó el número antes de responder, él sabía que no era su editor, así que pulso el botón del altavoz, dejo el teléfono sobre el escritorio y se recargó en el respaldo de su silla, ya necesitaba un descanso por lo que la llamada le caía de maravilla.

−¡Feliz regreso al trabajo!− Le canturreó Francis en el altavoz del aparato, Arthur soltó una risa seca.

−Muy gracioso Bonnefoy− Contestó Arthur con su típico tono amargado y la risa burlona del francés se escuchó al otro lado de la línea.

−Ya, ya… ¿acaso no es bueno volver al trabajo?− Preguntó su amigo de lo más burlón y Arthur soltó un bufido en desacuerdo.

−¿Y tú qué? ¿Acaso no tienes cosas que hacer?− Le preguntó con sequedad, Francis disfrutaba bastante de su trabajo, se dedicaba al diseño de interiores, a remodelar viejos departamentos y cosas así, razón por la que había insistido tanto a Arthur para que se cambiara de departamento a uno con más estilo o en algún momento incluso se había ofrecido a remodelar el que tenía a un bajo costo, pero por supuesto Arthur se había negado a ambas cosas, en parte porque pensaba que si accedía a alguna de las dos su inspiración se esfumaría o él no podría concentrarse lo suficiente porque conocía a la perfección lo que su amigo solía llamar "estilo" y de ninguna manera deseaba que pasara nada de eso.

−Hoy no hay mucho trabajo, por ello pensé que sería bueno llamarte e invitarte a almorzar− Arthur sonrió con gusto pensando en ello, sería bueno salir un rato y despejar su mente, no había conseguido pensar en el inicio de su historia por lo que había estado escribiendo algunas cosas al azar, escenas que se le habían ocurrido en sus semanas de descanso.

−Iré solo si de verdad vas a invitarme y no me harás pagar a la hora de que nos entreguen la cuenta− Francis se echó a reír con diversión, Arthur supo que había adivinado el plan.

−Bien, bien… Me atrapaste− Admitió su amigo con un suspiro derrotado, Arthur sonrió triunfal. –Te veré en el restaurante de siempre en una hora− Continuó su amigo, Arthur pensó en lo que pediría esta vez distraídamente. –Y acabo de recordar algo, ayer estabas muy borracho por lo que no te lo dije, no quería que lo olvidaras… una chica me dio su teléfono para ti, no era nada fea y si le gustaste estando borracho seguro que es una buena conquista – Arthur puso los ojos en blanco con la información, no quería pensar en la noche anterior pero con Francis mencionándolo la pregunta de si había hecho algo estúpido o vergonzoso estando borracho flotó en su mente de manera inevitable.

−No gracias, si le guste borracho debe estar mal de la cabeza− Declaró él con seguridad y las carcajadas de Francis al otro lado de la línea le confirmó a Arthur que en efecto había hecho algo estúpido y vergonzoso.

−Oh vamos Arthur, ¿planeas pasar el resto de tu vida solo? Deberías darle una oportunidad al amor cuando toca tu puerta− Arthur soltó un suspiro cansino, el único amor que necesitaba en su vida era el que se desarrollaba entre los protagonistas de su libro.

−Olvídalo, me casaré con el trabajo y tal vez adopte a un gato− Contestó con desgana mirando de reojo lo que llevaba escrito en su computar, la imagen de Gabriel mirándolo inquisitivo inundo su mente, el chico lo miraba como preguntando si de verdad no pensaba casarse jamás, Arthur sonrió para sus adentros y se dio cuenta de que de nuevo estaba sacando a Gabriel a relucir, últimamente lo hacía más a menudo que antes, quizá como una consecuencia de estar solo todo el tiempo, tener una imaginación muy grande y trabajar con el personaje día tras día.

"Es el primer paso a la locura, Kirkland" Pensó Arthur con ironía apartando de su mente al chico.

−Bien lo discutiremos en el almuerzo, si no logró convencerte de tener una cita con ella lo haré yo− Arthur se rió por lo bajo con aquellas palabras, seguro que Francis iba a llamarla de todas formas si no era que ya lo había hecho.

−Bien, quizá deberías ahorrarte las molestias e invitarla a ella a almorzar en vez de a mí− Dijo Arthur con calma y Francis soltó un suspiro que era difícil saber si era de resignación o alivio.

−Debo volver al trabajo, te veré en una hora y más te vale que aparezcas esta vez− Comentó Francis y después de un rápido adiós colgó el teléfono.

Arthur espero hasta que el teléfono se apagó para volver a inclinarse frente al computador, miró las palabras escritas con una extraña satisfacción, Gabriel acudió a él si necesidad de llamarlo, como si el chico hubiera estado ahí todo el tiempo esperando a que la llamada de Francis terminara.

Arthur pensó en el chico un momento y sonrió, ya sabía cómo iba a iniciar su nuevo libro, sin pensarlo dos veces abrió un nuevo archivo y en la hoja en blanco comenzó su escritura, tan fluida como siempre, solo porque Gabriel estaba ahí, siempre estaba ahí para Arthur, incluso estaba ahí cuando no debía estarlo por ello Arthur decía que Gabriel era su boleto seguro a la locura y seguro que lo sería, pero no era como si le importara mucho…

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Continuara…

¿Les ha pasado alguna vez lo mismo que a Arthur con un personaje? A las que son escritoras por supuesto… a mí sí, dos veces en realidad con dos personajes… a uno ya lo conocen y al segundo creo que no pero por ahí anda en mi cabeza XD

En fin, sé que no soy la única loca desde que leí a J.R. Ward XD

Bueno como verán esta vez les traje pronto la actualización, tuve un poco de tiempo y aunque me desvelé bastante (porque a mi inspiración le encanta trabajar de noche y no de día) lo que salió fue rápido y bueno, así que aquí esta~

No veremos pronto~

PD: Ya estoy trabajando en el capítulo final de "Cartas de un Extraño", no se me desesperen~