Las primeras semanas de Blaire en Hogwarts pasaron mejor de lo que esperaba. Hizo amistad rápidamente con sus compañeras de habitación, Angelina, Alicia y Patricia, aunque con esta última no era tan amiga que como con las otras dos chicas. Y la razón era simple, las tres estaban completamente aficionadas con el quidditch y aspiraban a jugar para su casa cuando pudieran (pues a los de primer año no se les permite participar en el equipo). Era agradable para ella pasar tiempo con las señoritas Johnson y Spinnet, después de todo no podía estar todo el tiempo con Fred y George, había cosas que simplemente no podía contarle a ellos (cosas de chicas).

En cuanto a sus clases, la única que parecía no gustarle mucho era Historia de la Magia, ¡el profesor era un fantasma! Y había rumores de que ni siquiera se había dado cuenta de que había muerto, que simplemente se había levantado a dar clases como era de costumbre. Incluso le gustaba más la clase de pociones o herbología que eran las que el mayor porcentaje de los alumnos detestaban.

Blaire también aprendió que había demasiados estereotipos en el colegio. Y se dio cuenta de ello en su primera clase de vuelo en escoba con Madame Hooch. Estaban su casa y las serpientes de Slytherin, se estaban reuniendo apenas en los campos y mientras caminaba con Alicia sintió que alguien atrás de ella tocaba su hombro. Era un chico de Slytherin de cabello castaño oscuro y tez clara.

"Oye, disculpa, pero creo te conozco" dijo el muchacho.

Blaire lo observó pero su cara no le parecía familiar, no recordaba haberlo visto en otro lado que no haya sido en la selección de casas el primer día.

"Perdón pero no creo que te haya visto antes" le contestó Blaire educadamente.

"Yo soy Adrian Pucey, me parece que te vi en una fiesta del Departamento de Juegos y Deportes Mágicos si mal no recuerdo" le extendió su mano a la chica para saludarla formalmente. Blaire tomó su mano y la agito un poco.

"Entonces tal vez si haya sido yo, mi guardián es jefe del departamento. Yo soy Blaire Rookwood, pero me temo que no recuerdo haberte tratado" le contestó amablemente, no había razón para ser grosera si la estaban tratando adecuadamente, a pesar de las miradas y refunfuñadas que le daba su amiga Alicia, la cual se fue directo al campo para alcanzar a sus demás amigos.

"Ah, entonces no me equivocaba" sonrió un poco el muchacho, "aparte de esa fiesta te conozco porque cuando acompaño a mi padre al trabajo y nos topamos con el señor Bagman mi padre le pregunta por ti y siempre termina sacando fotos tuyas" agregó Adrian.

"¿Saca fotos mías mi padrino?" se avergonzó un poco Blaire, "Vaya, esa si no me la sabía".

"Si, tiende a hacerlo seguido, pero no te preocupes, no le contaré a nadie" rió un poco el niño, "Bueno, nos estamos viendo Blaire" se despidió de ella para reunirse con sus demás compañeros de casa.

Cuando Blaire alcanzo a sus amigos notó que tenían viéndola de una manera rara desde hacía unos minutos. Pero no tuvo tiempo de preguntarles nada pues Madame Hooch había llegado.

La primera clase de vuelo no fue para nada difícil pues ya sabía volar al igual que muchos de sus compañeros, y ninguno pareció tener problemas con los ejercicios básicos que les puso la profesora. Lo que sí no le gustó a Blaire eran las escobas, eran barredoras, estaban muy gastadas y el palo ya estaba muy astillado. Parecía como si llevaran siglos en el colegio. Pero no mencionó nada, era lo único que podría volar por lo menos por todo ese año, ya que aun no podían llevar sus propias escobas.

Cuando terminó la clase ya era hora de la merienda y se dirigían al Gran Comedor y fue en el transcurso de los campos al castillo en el que empezaron a 'bombardearla' sus amigos con preguntas, todos al misto tiempo.

"¿Por qué hablabas con él?", "¿Qué no viste su insignia de Slytherin en su corbata?",

"¿Por qué no le dijiste que no te molestara?", "¿Qué quería?", etc.

"¿Saben?, es un poco confuso tener a tres personas más a parte de Fred y de George hablando al mismo tiempo" dijo bromeando Blaire. "Pero les contaré, al parecer me conoce por mi padrino, y tal vez nos vimos en una fiesta del ministerio pero no lo recuerdo" contestó muy calmadamente pues no veía cuál era el lío con haber intercambiado un par de palabras con aquél chico.

"¡Pero es un Slytherin!" dijeron los gemelos al mismo tiempo.

"Pues si, por algo el escudo en su uniforme es verde, ¿no?" dijo un tanto sarcástica pues eso era algo obvio.

"¿Entonces? Los Slytherin sólo le hablan a los de otras casas para burlarse de ellos o humillarlos" dijo Lee.

"¿Qué tal que sea una trampa para ponerte en ridículo?" le dijo George.

"Bueno, pues no lo creo. Me habló muy educado y amistosamente" les contestó Blaire que seguía sin ver el problema.

"¡De seguro quiere algo!" exclamó Lee.

"¿Como qué?" preguntó Blaire.

"Bueno pues… umm…" se detuvo a pensar un poco el chico para después simplemente contestar: "¡Nada bueno! Eso es obvio".

"Vamos, no es como si los fuera a cambiar por él, ustedes son mis mejores amigos" les sonrió la chica y al parecer con eso dicho bastó a los otros jóvenes de primer año.

Después de la merienda tenían un pequeño receso y después Historia de la Magia con el profesor Cuthbert Binns. Alicia, Angelina y Lee iban delante de Blaire y los gemelos, iban ya en camino al Aula 4F para tomar su clase, justo antes de dar vuelta al corredor para llegar a su destino Blaire sintió que la jalaron de su túnica haciéndola quedar detrás de una columna.

"¡Hey! ¿por qué me jalonean? Ya me arrugaron la manga" dijo mientras estiraba un poco su túnica para acomodarla.

"¿Qué prefieres? Una manga arrugada o-" dijo un gemelo.

"Estar en la divertidísima clase de Historia" terminó el otro.

"Umm… ¿pero a dónde iríamos? ¿y si nos ve un profesor?" preguntó la muchacha.

"Podríamos darle una vuelta al castillo, a esta hora todos tienen clases, no habrá ni siquiera prefectos" dijo Fred.

"Sí, nadie nos podría delatar " dijo muy entusiasmado George.

Blaire sonrió muy traviesamente, tenían razón, era imposible que los atraparan perdiendo clases y accedió a pasear por el castillo, después de todo era un lugar enorme y podrían terminar alguna sección de el para cuando les tocara la siguiente clase pensaba la joven niña.

Se encontraban en el primer piso, pensaron que sería mejor empezar en la planta baja y así se irían subiendo de niveles hasta que conocieran cada rincón del Colegio. Era una meta que se habían puesto los dos magos y la bruja, les tomaría años tal vez, pero para eso tenían lo que restaba del año y todavía otros 6 (y vaya que muchas clases a las que faltarían para cumplir dicha meta).

Iban muy confiados por el vestíbulo cuando vieron a una gata salir de detrás de una armadura. Una gata con enormes ojos amarillos y con pelaje de muchos tonos oscuros. Se les quedó viendo con una mirada bastante penetrante.

"¿Y este gato qué? ¿piensa quedarse a medio pasillo todo el día?" preguntó Fred.

"Creo que ya lo hemos visto antes, de algún lado la recuerdo" dijo Blaire tratando de recordar.

Los tres estudiantes no le tomaron más importancia a la gata y prefirieron rodearlo para seguir su camino, pero en cuanto pasaron por un lado del felino éste se puso a maullar y después escucharon una voz en dirección del gran comedor.

"¿Acaso haz atrapado a estudiantes fuera de clase Señora Norris?"

Era la voz de Argus Filch, el vigilante y celador de Hogwarts. Un hombre de aspecto asqueroso según la joven Rookwood, bastante desaliñado y que parecía odiar a todos los alumnos del Colegio. Los tres magos no lo pensaron ni dos veces y ya se encontraban corriendo por todo el vestíbulo tratando de perder a la gata. George vio a unos cuantos metros más adelante una puerta y les hizo señas a su hermano y a su amiga de que se metieran ahí. Abrieron la puerta y la cerraron lo más silenciosamente que pudieron, pues la gata podría oír en que dirección sonaba algún portazo (o qué tan lejos).

Se quedaron casi inmóviles hasta que escucharon el trote y los gritos de Filch pasar.

"¡Los atraparé bribones! ¡ni crean que se me van a escapar!" sonó la voz muy agitada de tanto correr.

" 'No habrá ni siquiera prefectos' 'Nadie nos podrá delatar' " arremedó Blaire a los hermanos Weasley, bufándolos.

"Oh, vamos Blaire, sólo se nos olvidó por un momento la existencia de nuestro querido Filch" dijo George

"¿Qué será este lugar? Huele asqueroso" dijo Fred tapando su nariz. Y vaya que olía mal, no tan exageradamente como Fred lo hacía parecer pero efectivamente había un olor a pescado frito en aquella habitación.

Una de las paredes tenía un enorme archivador con muchos cajones, cada uno con su etiqueta, los gemelos se dieron a la tarea de ver qué había en cada uno, aunque la mayoría eran carpetas con los nombres de algunos estudiantes y cosas que habían hecho (cosas "malas" para ser más precisos).

Blaire pudo observar que había también un escritorio con su respectiva silla, un sillón justo en frente del escritorio y al lado una cortina roja. Fue hacia allá para ver que había detrás de la tela roja y se sorprendió bastante al ver que había una cama con una mesita de noche al lado.

"Me parece que este debe ser el cuarto de alguien del personal" dijo la niña mientras iba hacia donde estaban sus amigos.

"Alguien del personal muy apestoso" bromeó George y le sacó un par de risitas a los otros dos.

"Confiscados y Altamente Peligrosos" dijo Fred mientras leía en voz alta la etiqueta de uno de los gabinetes. "¡Debe haber cosas muy buenas aquí!" exclamó entusiasmadamente.

George y Blaire se acercaron para ver que cosas sorprendentes sacaría Fred de ahí. Pero terminaron totalmente decepcionados pues solo sacaron juguetillos de lo más simples, algunos de ellos de procedencia muggle y otros ya muy gastados, probablemente llevaban año ahí.

"¡Pf! Son puras cochinadas, no les veo lo altamente peligroso por ningún lado" dijo Blaire.

"Deben estar aquí por alguna razón, tal vez tengan algo oculto" dijo George, y sonaba bastante razonable.

"¡Miren! Este debe ser lo más ridículo de este cajón" dijo Fred mientras sacaba un pergamino amarillento y con muchos dobleces y a lo que parecía ser totalmente vacío.

"¿Ven? ¿qué podría tener de oculto un simple pedazo de papel?" dijo la chica.

"¡De seguro tiene algo bueno en él! ¿Saben algún hechizo para revelar cosas de los objetos o algo por el estilo?" preguntó George, aunque la pregunta iba más que nada para Blaire, Si Fred supiera alguno lo hubiera usado ya.

"Creo que recuerdo uno de la Escuela de Encantamientos" dijo la niña recordando sus clases.

"Mamá nunca nos quiso llevar ahí" dijo Fred.

"Sabía que la hubiéramos vuelto loca antes de empezar el aprendizaje formal aquí" bromeó George y los tres rieron.

"Ya recordé qué hechizo era" Blaire sacó su varita y la apuntó hacia el pergamino, aclaró un poco su garganta y dijo "¡Aparecium!" salieron unos cuantos destellitos morados de la varita y en pedazo de papel se formaban letras con tinta negra. Blaire tomó el papel y lo leyó pero no en voz alta, los gemelos sólo la miraban, su expresión de curiosidad al tomar el pergamino cambió rápidamente a una de desagrado haciendo que la niña respingara la nariz de una forma muy chistosa.

"¿Qué dice?" preguntaron ambos gemelos mientras la niña les aventó el pergamino para que éstos pudieran leerlo.

"El señor Lunático presenta sus respetos a la señorita Blaire Rookwood y le pide que deje de fisgonear lo que no le importa. El señor Cornamenta está de acuerdo con el señor Lunático y le gustaría añadir que a nadie le gustan las niñitas entrometidas. Al señor Canuto le gustaría mencionar que la señorita se ve excepcionalmente horrenda con ese peinado. El señor Colagusano le desea a Blaire Rookwood un buen día y espera que haga algo al respecto de su voz chillona, atentamente Los Merodeadores" en cuanto terminaron de leer los gemelos le echaron un vistazo a Blaire y se empezaron a redoblar de la risa en el piso.

"¡No es gracioso! Al menos ya sabemos porque estaba ese maldito pedazo de papel ahí" dijo mientras se cruzaba de brazos y paraba un poco la trompa, molesta obviamente.

"Debe tener algo importante, no creo que haya sido creado para insultarte Blaire" dijo Fred entre risas mientras lo doblaba y lo metía en el bolsillo de su pantalón.

"Ugh, no pensarán robárselo ¿o sí?" preguntó la niña.

"No lo tomes como un robo-" dijo Fred.

"Es más bien un préstamo a largo plazo" terminó George.

"No es como si Filch se ponga a revisar qué le falta o no de este archivero" mencionó Fred.

"¿Cómo sabes que esto es de Filch?" preguntó Blaire.

"Es obvio, solo mira las cadenas recién pulidas y los artefactos de tortura colgados" dijo Fred.

"Filch siempre dice cómo se muere por usarlos" dijo George.

"Suena lógico, no deberíamos mencionar nada de ese cochino papel hasta que averigüen lo que hace realmente, si no lo sabemos de aquí a una semana hay que devolverlo" le dijo la niña a sus amigos.

"¡Trato hecho!" dijeron ambos al mismo tiempo.

Pusieron las demás cosas en su respectivo sitio y al poco tiempo escucharon como los demás estudiantes habían salido de sus clases y caminaban por el corredor, dirigiéndose a su siguiente clase. Lo mismo que aquellos tres jóvenes primeros hicieron. Con esa pequeña aventurilla tuvieron para el resto del día.