¡¡Wenas! Vuelvo a la carga, después de mucho tiempo, con el cuarto capítulo. Siento la tardanza, pero es que no podía continuar. No sabía como continuar, mejor dicho. Le daba vueltas y mas vueltas y cuando por fin tuve una idea razonable me acordé de que tenía el mismo argumento que un capítulo del anime de relleno u.uU. La idea me llegó de repente, y dije, tengo que escribirla antes de que se vaya por patas n.n. Para compensar la tardanza lo he hecho un poco mas largo, ¡13 páginas en el word! Y ya os dejo con la historia, espero que os guste
Por si alguien no se acuerda lo repito:
- NaruHina al poder (diálogo)
- "NaruHina al poder" (pensamiento)
NaruHina al poder (narrador)
Inocencia involuntaria
Capítulo 4: Misiones
Hinata miraba la puerta por la que hacía apenas unos minutos había salido Naruto.
Anhelaba ansiosamente el momento en el que volviera y pudiera ver nuevamente aquellos ojos azules tan llenos de inocencia y esperanza.
De pronto vio abrirse aquella puerta, fijó su mirada en el movimiento lento de su apertura, por fin llegaba. Pero al abrirse no pudo ver sus ojos, de lo contrario vio a sus dos compañeros de equipo Kiba y Shino y al alegre perrito Akamaru que saltó encima de ella lamiéndole la mano.
- Hola Hinata, fuimos a por ti pero tu primo Neji nos dijo que estabas aquí.-dijo Kiba
Hinata Asintió con una gran sonrisa mientras acariciaba al cariñoso perro.
- Se te ve muy bien para estar enferma Hinata- dijo Shino en plan observador
Las mejillas de la chica se tornaron de un color rosado
-"¿Tanto se me nota?"-pensó Hinata para sí- Sí, es posible…- dijo ella quitándole importancia
- Venga, cuenta ¿Qué te ha pasado para que te pusieras enferma?- dijo interesado Kiba sonriendo mientras se acercaba a la cama de Hinata
- Emh… pues… yo… emh…
En ese momento entró Naruto en la habitación con una cesta de frutas en la mano
- ¡Ya estoy aquí Hinata!- dijo el chico
Hinata le dedicó una agradable sonrisa que él le correspondió
-Como no sabía que fruta te gustaba mas te traje manzanas, peras y pomelos.¿Cual prefieres?
-Me gustan más las manzanas, gracias Naruto
Naruto cogió una manzana y la acercó a la boca de Hinata, ella mordió la fruta con delicadeza mientras miraba a los ojos del chico.
Shino y Kiba los miraban casi con la boca abierta.
- "¿Desde cuándo Hinata no se desmaya al estar tan cerca de Naruto?"- pensó Kiba
- "¿Desde cuándo Naruto es tan cariñoso con Hinata"-pensó Shino
Los dos veían a los enamorados con cierta extrañeza y a la vez con alegría porque su amiga por fin había conseguido despertar a Naruto de su infantil sueño con Sakura.
Hinata tomó la manzana en su mano pensando que tal vez era de mala educación estar solo con Naruto cuando sus dos compañeros de equipo habían ido a verla.
- ¿Entonces Neji os ha dicho que estaba aquí?- preguntó curiosa Hinata
- Sí.- Contestó Shino
Hinata dejó de sonreír durante unos instantes
-¿Cómo os lo dijo?
- Con aire de superioridad, como siempre.- dijo riéndose Kiba- No te preocupes, sabes perfectamente que siempre es así.
- ¡No me preocupa!- dijo Hinata con una sonrisa, pero los tres chicos se dieron cuenta, cada unos por sí mismo de que esa falsa sonrisa no conseguía engañarlos.
Justo en ese instante de silencio se escuchó un Pum y en habitación apreció Shizune.
- Naruto, Tsunade quiere que vayas a su despacho ahora mismo
- Pero…
- ¡Ahora mismo!
- Pft, en fin. Bueno, adiós Hinata,-dijo dirigiéndose a la chica- adiós-esta vez se dirigió a Shino y Kiba
Naruto fue corriendo en dirección al despacho de Tsunade y entró sin llamar a la puerta, acto que no sorprendió a la hokage, ya estaba acostumbrada a la penosa educación del chico.
- ¿Qué quieres ahora Tsunade?
- Mira, necesito que lleves a cavo una misión muy importante.
- ¿No será hacer de niñera de nadie?
- ¡Calla y escucha! Deberás llevar a un hombre hasta la aldea de la roca, él lleva un importante mensaje que llevar y tu misión es que llegue sano y salvo a la aldea y capacitado para transmitir el mensaje.
-¿Esta era la misión tan importante?-dijo el chico amargamente
- Hay ninjas que van tras este mensaje, si te encuentras con alguno de estos ninjas no permitas que sigan con vida para volver a atacar, mátalos.
- No habrá problema.
- Saldrás esta noche tras la puesta del Sol. –ordenó Tsunade
Naruto ya se disponía a irse cuando la hokage le advirtió
- No hables a nadie de esta misión, no sabemos quienes pueden ser los ninjas que vallan tras esta información, no le digas absolutamente a nadie lo que te he dicho o serás tú el que corra el riesgo.
- Tsunade, ya te he entendido, no hace falta que continúes con el sermón.
Tras esto Naruto salió por la puerta y se fue hacia su casa comer y a preparar todo para su misión.
Mientras, en el hospital le daban a Hinata el alta. Cuando salieron del edificio se fueron en dirección al bosque, donde ellos siempre entrenaban y Kiba no se cortó en preguntar.
-¿No piensas contarnos lo que te ha pasado con Naruto?
Hinata sin querer se tornó roja, quería contárselo a sus amigos pero por otra parte le molestó aquel comentario tan grosero.
- Yo… ¡no pasó nada!
Al oír la respuesta Shino sacó a relucir una sonrisa burlona y Kiba se puso a reír a carcajada limpia.
- No te sienta nada bien mentir- le confesó Shino
- Se te nota demasiado- acabó Kiba medio riéndose.
Hinata se puso enfrente de los dos parando la marcha y los miró.
- ¡Parad de reíros!
Los dos chicos vieron como a la chica no le había sentado muy bien aquello.
- Hinata, siempre nos lo cuentas todo y pensábamos que esto no iba a ser una excepción; pero si no quieres contárnoslo no pasa nada. No hace falta que te pongas así.
Hinata bajó la cabeza un momento, ella sí que quería contárselo. Se puso al lado de Shino y los tres siguieron andando.
- Bueno, en realidad sí que pasó algo.-Shino y Kiba permanecieron en silencio.- Anoche le confesé todo a Naruto, y, y, yo creía que él no me correspondía, pero esta mañana él apareció por mi puerta y me dijo lo contrario. Él me quiere, y eso es lo que mas me importa en este mundo.
Hinata sonrió al acordarse del beso que le había entregado esta mañana Naruto, era lo mejor que le había ocurrido.
Sus dos compañeros sonrieron al verla tan contenta, se alegraban de verdad de que la chica hubiese tenido el valor suficiente para confesar.
Llegaron a un lugar del bosque y se pusieron a entrenar, pero no llevaban ni diez minutos cuando Neji apareció.
Hinata al verlo presente desactivó su viankugan y lo miró sonriente.
- Hacía tiempo que no venías a verme entrenar, Neji- le dijo con alegría
- En realidad últimamente no tengo tiempo para ello. Vengo para decirte que te esta buscando Hiashi-sama.
Hinata de veras sintió un poco de lástima por que la llamaran. Cuando acaban de empezar a entrenar justo la llamaban para que se fuera. Se giró hacia Shino y Kiba, se despidió de ellos y salió corriendo junto a Neji hacia su casa.
- ¿De que se trata Neji? ¿Sabes para que me llama?
- Creo que es para una misión.
- Ahm.
Hinata miró a Neji de reojo. A veces lo envidiaba, él era tan firme y seguro de él mismo. Pero en ese momento sentía como que ella también podía ser tan segura si se lo proponía, sentía que si había tenido fuerzas para decirle sus sentimientos a Naruto, también podía hacer cualquier cosa y superar cualquier prueba.
El resto del trayecto lo hicieron en silencio. Al llegar Hinata entró primero y vio a su padre esperándola allí.
- Hola Hinata
- Hola- contestó Hinata
- Tengo algo importante que explicarte, vamos a otro lugar.
Hinata siguió a su padre hasta una habitación vacía.
- ¿Qué querías decirme?
- Tengo una importante misión para ti, no puedes fallar, debes ser eficaz y precisa. – Hinata asintió en silencio- Entre esta noche y mañana pasará por la frontera entre el país de la Hierba y de la Tierra una mujer con una importante información.
- Padre, siento interrumpirle pero… la susodicha frontera tiene kilómetros, ¿en qué lugar de la frontera?
- Cuando vayas a salir te daré las coordenadas exactas- la kunoichi asintió- Debes dormir a la mujer con un golpe certero y traerla hasta Konoha sin que nadie pueda darse cuenta de que has salido y entrado de la aldea. Seguramente llevará un ninja acompañándola para protegerlo, debes matarlo, si él da la información sobre que una Hyuga ha sido la causante de todo podría ser la caída del clan. Saldrás dentro de media hora, nadie debe averiguar que has salido y si lo averiguan yo, ni nadie del clan, tenemos nada que ver. Por ahora ve a prepararte. Saldrás dentro de una hora.
- "Gracias padre, gracias por confiar en mí y no enviar a Neji. Tal vez por eso él estaba tan distante."
Hinata se dirigió a su habitación. Tenía una razón mas para estar contenta, posiblemente fuera el mejor día de toda su vida. Se sentía realmente bien: ella confiaba en su interior, su padre también confiaba en ella y Naruto la quería, era todo lo que ella deseaba en un solo día, parecía demasiado bueno para ser real, pero era verdad, y al cabo de un hora saldría a hacer una misión. Demostraría a todo el clan que ya no era la niña débil y sensible de antes, sino que era una buena kunoichi en la que confiar.
Al entrar en su habitación abrió su armario, tenía que ir de incógnito, pero nadie de la aldea tenía que verla de incógnito. Entonces vio una capa negra, se acordaba de esta: se la había regalado su abuela, era para ocasiones como esta. Se la puso por encima, tenía una gran capucha que no dejaba ver su rostro, y la capa era larga y ancha, se abría por el centro y tenía una larga tira de botones en la abertura que ella ató. Se miró al espejo, mas que una capa parecía una bata con capucha, le pareció a ella. Fuera lo que fuese le servía de mucho para esta misión. Se la quitó para no levantar sospecha a los aldeanos y la puso dentro de una mochila que se colgó en la espalda. Comprobó que tenía suficientes kunais, shurikens y bombas de humo por si a caso le hacían falta.
Acto seguido salió hacia la sala de estar donde había algunos familiares, entre ellos su padre
- Ya estoy preparada, cuando quieras puedo salir.
Su padre la sacó de la habitación y en el pasillo le entregó un mapa con las coordenadas y se acercó a ella poniéndole una mano en el hombro a su primogénita.
- Confío en ti, sé que puedes hacerlo bien.
Hinata lo miró a los ojos agradecida.
- Gracias papa, volveré con esa mujer y te sentirás orgulloso de mí.
Naruto se puso la capa que una vez le compró Jiraya.
- "Posiblemente el único regalo que me ha hecho en todo el tiempo que hemos estado juntos"- pensó melancólico el chico.
La capa era marrón oscuro fácil de confundir con el tronco de un árbol. Le cubría por completo y tenía una capucha grande.
Comenzó a comprobar todo su material de ninja, sus kunais, sus shurikens…
Todavía le quedaban unas cuantas horas hasta la puesta del sol, así que prefirió descansar, se puso el despertador y se tumbó en la cama.
Hinata se relajó todo lo que pudo para ocultar su chackra, y se dirigió hacia el bosque de Konoha, por allí saltó la muralla sin que nadie pudiera verla ni oírla. Una vez fuera se hizo una coleta baja con una cinta. Sacó de su mochila la capa negra y se la puso, ató todos los botones y se acopló la capucha por encima cubriéndole toda la cabeza.
Dejó la mochila detrás de un matorral e hizo una marca con unas piedras para, cuando volviera, saber donde estaba la mochila vacía en donde volvería a poner la capa.
Comenzó a saltar de árbol en árbol rápidamente. Pronto se pondría el sol. En la oscuridad ni siquiera se la veía, parecía una sombra de la noche casi invisible.
Por fin llegó al lugar indicado justo cuando la noche había caído del todo. Paró en seco sobre una alta rama de un árbol sin quitarse la capucha. A simple vista era imposible de ver, la oscuridad era absoluta y ella sabía que debía estar alerta porque pronto llegaría aquella mujer. Solo con pensarlo el júbilo le subía por la espina dorsal, era la mejor manera de ganar una buena posición en su familia, cumpliría perfectamente la misión. Ella sabía que pocos ninjas que no conocieran su técnica serían capaces de ganarla, había avanzado mucho en sus conocimientos del yuuken y tenía todo a su favor. Luchar de noche eran las mejores que se podía encontrar, ella con el viakugan vería todo y su adversario no la podría ver.
- "Ojalá lleguen pronto y así que la pelea sea de noche…"
Cuando a Naruto le sonó el despertador se levantó rápidamente y cogió la capa en un brazo.
Tsunade se asomó a la ventana y vio como Naruto se acercaba a su despacho corriendo.
El chico entró en el despacho.
- ¡Ya estoy aquí! ¡Listo para cualquier cosa!
- Te estaba esperando- dijo tranquilamente Tsunade.- Aquí esta la persona a la que debes proteger.
Entonces Naruto se dio cuenta de que había alguien más en la habitación. Miró hacia donde se dirigía la mirada de Tsunade. Había un hombre sentado en el suelo con las piernas cruzadas y miraba a Naruto desafiante.
- ¿Este tendrá suficiente poder para protegerme?
Naruto estuvo a punto de pegarle un chillido pero decidió callárselo puesto que Tsunade ya habló por él.
- ¡Este muchacho es mucho mas poderoso de lo que te puedas imaginar jamás!
El chico se quedó mirando a Tsunade.
- Pft, si usted lo dice…
El chico se levantó, no era especialmente alto, era delgado y vestía con una capa parecida a la de Naruto. Se recogía el pelo en una larga trenza. Parecía joven y de pronto a Naruto le pareció que se volvió simpático. Se acercó al ninja y le tendió la mano.
- Mi nombre es Tamahome, espero que me protejas bien en este trayecto- dijo con una sonrisa.
Naruto le choco la mano
- ¡Pues claro que te protegeré!
Los dos salieron de Konoha por una de las murallas (no, el chico no saltaba tanto, Naruto lo cogió)
Y emprendieron la marcha. Naruto comprobó su reloj de muñeca.
- Vamos demasiado lentos.- dijo Naruto
- No hay prisa- le respondió Tamahome
- Cuanto mas lentos vallamos, mas posibilidades tenemos de que nos alcancen enemigos; y cuantos menos enemigos nos encontremos mejor. ¿No puedes andar un poco mas deprisa?
- ¡Lo siento!- dijo Tamahome un poco molesto- ¡Por si no te habias dado cuenta, yo no soy un ninja!
- No grites, nos pueden oír. Yo te cogeré hasta que lleguemos, no pesas mucho.
Naruto cogió a Tama en brazos, llevaba un rato corriendo cuando se percató de que el chico lo miraba fijamente, le pareció un poco molesto y lo miró para que él dejara de mirarlo, pero al mirarlo Tamahome lo cogió del cuello y lo besó. Naruto se paró en seco, no podía reaccionar, estaba muy cerca de Tamahome, su pecho tocaba el del ninja y Naruto pudo notar sus pechos ocultos a la vista por la capa. No era un chico, era una joven. Al separarse Naruto la soltó y la tiró al suelo.
- ¿Quién eres? ¿Qué haces?- preguntó atropelladamente Naruto
- No puedo decirte quien soy, solo te digo que no soy quien crees que soy.
- Ya me he dado cuenta de que eres una chica, pero ¿por qué me has besado?
- No he podido resistirme, eres tan guapo y apuesto y…
- Lo siento chiquilla, no tenemos tiempo para explicaciones, vas a tener que resistirte porque tengo novia y esta vez no quiero que vuelva a estar sola. Te voy a coger para ir mas rápidos, pero que no se te ocurra hacer nada raro.
La chica se dejó coger por Naruto y el chico siguió saltando.
- Hemos perdido demasiado tiempo, nos queda por lo menos una hora de viaje y ya es medianoche.
Naruto siguió avanzando rápida y sigilosamente.
- Mira, desde aquí ya puedo ver la frontera y aun no nos hemos cruzado con ningún enemigo.- dijo ilusionada la chica
Naruto le llevó un dedo a la boca de esta para indicarle que callara.
Hinata escuchó una voz, eran ellos, su victoria estaba próxima.
Saltó encima de Naruto derribándolo, la chica calló al suelo inconsciente.
- "No hará falta ni dormirla, ya esta inconsciente. Que fácil ha sido"
Mientras se acercaba a la chica alguien la golpeó por la espalda, entonces se acordó de que debía de matar al ninja que acompañaba a la chica. Hizo unos sellos y activó el byakugan. Naruto se acercó a ella con un kunai en la mano para atacarla, pero Hinata lo rechazó y le dio con el juuken en el estómago.
Naruto estaba confuso, había sentido ese ataque alguna otra vez pero no recordaba cuando ni de quién.
Volvió a atacar esta vez con un rasengan, Hinata lo rechazó otra vez y volvió a atacar al estómago, pero era un bunshin, percibió detrás a otro cuerpo, posiblemente el verdadero, al que atacó, pero que con agilidad esquivó el juuken y le clavó un kunai con fuerza en el abdomen. Hinata emitió un gemido de dolor y Naruto lo relacionó todo. El ataque era el juuken y él lo había sentido cuando luchó contra Neji, y esa voz era de Hinata, seguro.
Hinata le atacó de frente en el punto central de chacra.
- ¡Espera, Hinata!
Hinata pudo oír la voz de Naruto, había atacado posiblemente de muerte a Naruto, sintió que se mareaba, se miró su herida del kunai, estaba sangrando demasiado, estaba perdiendo demasiada sangre.
Jus jus, ya he terminado el capítulo. Y ahora os chantagearé diciendo que si no queréis que mueran los dos como Romeo Y Julieta quiero REVIEWS, siiiiii, muchos revieeews o.
Hablando de reviews, voy a contestar a los reviews o
Kisame Hoshigaki: gracias por el review, no he puesto nada de celos de Shino y Kiba, mas que nada por que yo veo a estos dos como muy amigos de Hinata y que se preocupan por ella, no los veo como posibles pretendientes.
Fernando Urashima: gracias por poner el review en el anterior capítulo, ya me he descargado Karekano y me he visto media serie, al final lo hice por el e-mule: lento, pero eficaz -
Shaman: gracias por el review, siento haber tardado, pero me era imposible continuar, el viento se me llevó la inspiración.n.nU
