Capítulo 4

Mu y Shion establecieron un Muro de Cristal momentáneo para que Shaka y Mime pudieran anunciar sólo a la audiencia y a Hilda que el rival más débil era Máscara de la Muerte por dar el mayor número de respuestas incorrectas y el más fuerte era Maya por haber ganado la ronda. Los concursantes mostraron sus votos después del tiempo concedido y eligieron así: Maya votó por Saga, Saga por Maya, Máscara de la Muerte por Alberich y Alberich votó por Saga.

—Curiosa votación, señores —se dirigió al guerrero de Delta, con el que tenía algunas cuentas pendientes—. Albe, ¿por qué votaste por Saga?
—Para que se reúna con su hermano de una buena vez y deje de decir tantas tonterías —contestó algo molesto, entre otras cosas, porque la sacerdotisa no usaba su nombre completo. El pelirrojo odiaba el que alguien se tomara la confianza de usar un diminutivo pues el orgullo de pertenecer a una familia tan noble y con tantos ilustres antepasados podía con él.
—¿No será más bien que no quieres encontrártelo en la final? —le recalcó con un retintín malévolo en su voz ya que le divertía molestarlo, especialmente al considerar que de no haber sido por su silencio, el reciente conflicto en Asgard podría haber sido evitado fácilmente.
—Quizás —contestó sin dar demasiada importancia al comentario.
—Bueno, el más débil era el cangrejito, pero como son los votos los que cuentan... Saga, eres el rival más débil, ¡Adiós!

Excepto Shaka y otros pocos que estaban más que hartos de estar allí al ver el comportamiento tan poco dignificado de ciertas personas, el público presente estaba de cada vez más excitado porque no tenían la más mínima idea de quien ganaría. El favorito en cuanto al mayor número de respuestas correctas era el guerrero de Delta. Sin embargo, algunos de los presentes se habían dado cuenta de las miradas cómplices entre los otros dos concursantes y también de que no se votaban el uno al otro, lo que creó una situación curiosa porque los tres representaban a panteones diferentes. Tanto Hilda, como Shion y Saori, querían que ganara su representante pero a los otros dioses les importaba un rábano quien ganara puesto que sus chicos ya llevaban un buen rato de haber sido eliminados.

Erix no estaba presente en la sala, pero harta de esperar, fue personalmente al Santuario a ver por qué diablos no le llegaban noticias; si se tenía en cuenta que varios eran antiguos caballeros de Atena cabía la posibilidad de que se hubieran pasado al otro bando y eso le preocupaba enormemente. Consiguió colarse sin que la vieran los centinelas mientras que iba echando sapos y culebras, pero como oyó a través de las ventanas algo que parecía bastante entretenido decidió no intervenir justo entonces para poder echarse unas risas muy necesarias.

Todos debían reconocer, aunque a Saori le costara admitirlo, de que no podían haber elegido a una mejor maestra de ceremonias porque a Hilda cuando le daban sus venazos era más malvada que las presentadoras reales y eso ya era mucho decir. Julián babeaba tan sólo de verla en acción y se preguntaba si debería haberle pedido a ella que se casaran en vez de a la repipi de Saori, de hecho, en el curso de la noche se había ido autoconvenciendo que aún no era tarde para hacerlo.

Los tres concursantes tenían únicamente un minuto y cuarenta segundos para contestar las preguntas, puesto que según las reglas del juego con cada ronda perdían diez segundos de los tres minutos originales.
La ronda fue un auténtico desastre sobretodo por culpa de Máscara de la Muerte, que apenas atinaba a dar una respuesta correcta. Alberich estaba muy frustrado porque nadie decía "banco" aunque él diera la respuesta correcta, por lo tanto, sólo consiguieron un total de sesenta puntos, lo cual suponía una auténtica vergüenza. Hilda no se cortó un pelo a la hora de anunciarlo a la audiencia.

Antes de que se descubrieran los votos todos pensaban que los finalistas serían Maya y Alberich, pero la audiencia se llevó una buena sorpresa: Maya votó por Alberich, Alberich por el italiano y éste último por Maya.

—¡Qué situación tan interesante!. Alberich, ¿por qué votaste por el caballero de Cáncer?
—Por alguien tenía que votar, aunque los dos son unos auténticos desastres —el pelirrojo murmuró después algunas palabras inteligibles debidas al hastío que le producía el verse en esta situación y su impaciencia por llevarse el premio—. ¡Qué pena que no pueda votar por ambos!.
—Maya, me parece que ese es un voto táctico, ¿por qué Alberich?
—Porque él es el rival más débil de esta ronda —respondió a modo de excusa patética porque no se le ocurrió otra cosa que decir.
—¡No, amiguito! y tú lo sabes, el más débil fue el cangrejito de mar. Me parece que lo hiciste porque te da miedo enfrentarte al de las joyas en la final.

Maya se encogió de hombros sin añadir ni una palabra más pues ya había obtenido el premio que de verdad quería llevarse.
—Y tú, ¿por qué votaste por Maya?
—No podía votar por mí mismo... —dijo tranquilamente el italiano.
—Cierto, ¡qué lástima que no puedas hacerlo! —recalcó la sacerdotisa de Odín—. Bueno, señoras y señores, ya que tenemos un empate es el rival más fuerte quien tiene el voto decisivo y el más fuerte en esta ronda fue Alberich. Alberich, ¿a quién quieres eliminar al cangrejito o a la abeja?
—¡A los dos!
—¡No, chato!, sólo puedes elegir a uno y si no te atienes a las reglas del juego serás descalificado.
—Está bien, —dijo soltando un bufido y mirando de reojo a sus rivales— entonces eliminaré a Maya.
—Pero si el más débil es el de las pinzas... —explicó Hilda momentáneamente sorprendida.
—Ya lo sé, pero tácticamente es más aconsejable que eche a patadas al moscardón.
—Maya, eres el rival más debil. ¡Adiós!

Cuando Maya se bajó del podio no parecía estar demasiado molesto con lo ocurrido pero el público se había llevado una pequeña sorpresa porque todos esperaban que fuera uno de los otros dos el eliminado: Alberich por listorro y el italiano por todo lo contrario. Sin embargo, Shion ya llevaba un buen rato sospechando de que allí había gato encerrado y más aún cuando vio la expresión en el rostro del canceriano; ese gesto lo conocía más que de sobras y cuando hacía su aparición el italiano no tramaba nada bueno. Además, el comportamiento de los dos chicos durante el certamen levantó sus sospechas y aunque no tenía pruebas concretas, intuía que el enviado de Erix estaba detrás de aquellas disputas. Para el remate del tomate, desde hacía un rato sentía que en el exterior del recinto había trazas de un cosmos muy poderoso pero no sabía de quien se trataba y como tampoco quería que cundiera el pánico envió a Mu y Kiki fuera de la sala para que investigaran discretamente y les pidió que custodiaran la manzana pero que no la tocaran bajo ningún pretexto.

El caballero de Aries y su aprendiz obedecieron aquella orden de Shion. Ambos poseían grandes poderes psíquicos así que crearon una especie de campo magnético para poder levitar la manzana sin necesidad de mantener contacto físico ya que las sospechas de Shion acerca del follón que se había formado en la sala se debían a ese objeto y que todo hubiera comenzado tan pronto como alguien la tocó. Todo ello unido al comportamiento cómplice entre Maya y Máscara de la Muerte y que las trazas de energía que habían detectado anteriormente apuntaban a que la diosa Erix tramaba algo, pero... ¿el qué?.

Y parafraseando a Shakespeare, aquella era la cuestión.

Por fin llegó el tan ansiado momento de la final entre aquellos tradicionales rivales: el Santuario de Atena, representado por Máscara de la Muerte, caballero de Cáncer y Asgard, representado por Alberich de Meghrez, Guerrero Divino de Delta. En esta última ronda sólo les quedaban noventa segundos para dar el mayor número de respuestas correctas posibles pero se triplicarían todos los puntos que obtuviesen.