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Cuando llegaron al poblado ya era bien entrada la noche pero Maura fue consciente del cambio radical que iba a experimentar. El estilo de vida de Jane era completamente opuesto al que ella había llevado durante toda su existencia. El recinto era sencillo, más preparado para resistir una guerra que para ofrecer comodidad a sus habitantes. No era comparable en nada al castillo de su padre, siempre lleno de música y gente. Maura suspiró resignada. A partir de ese día, aquel iba a ser su nuevo hogar. Cuando entraron en el castillo les informaron que la madre y el hermano de Jane habían salido de visita y pasarían la noche fuera así que Jane y Maura tomaron una frugal cena fría junto con Frost, Korsak y Frankie. Cuando terminaron, se despidieron de los tres hombres y Jane le ordenó a una de las criadas que llevara las pertenencias de Maura a su dormitorio

Aquello levantó todas sus alarmas, sobresaltándola "¿Quieres que nos vayamos ahora a la cama?¿Juntas?"

"Sí"

"¿ahora?"

"Sí Maura ahora" Jane la tomó de la mano y se dirigió escaleras arriba hacia las habitaciones.

Cuando entraron en uno de los dormitorios, Maura se detuvo bruscamente ante la gran cama que ocupaba el centro de la habitación "Preferiría esperar"

"¿Esperar a qué?"

Maura supo que se estaba sonrojando intensamente al notar como el calor ascendía por su cuello hasta cubrirle por completo las mejillas "Jane, no… no se como…"

Cuando por fin entendió lo que Maura intentaba decirle, Jane le dijo lo que creía que eran palabras tranquilizadoras "Aprenderás"

Maura sintió como el miedo dejaba paso a la ira rápidamente "¿Aprenderé? ¿Te estoy diciendo que estoy aterrorizada pensando en lo que va a pasar y sólo se te ocurre decirme que aprenderé?" estaba furiosa ante la falta de sensibilidad de Jane.

Jane se encogió de hombros. Maura continuó sermoneándola "Deberías estar consolándome y dándome tu apoyo en vez de mirarme con esa mueca de enfado en la cara como si estuviese haciendo algo mal. Es tu culpa que estemos en esta situación. Si no te hubieras empecinado en casarte conmigo ahora no tendríamos este problema" Si ya tenía claro que su esposa era una mujer hermosa, verla enfadada le desató una punzada de excitación. Jane bajó la cabeza y la calló con un beso. Era un beso posesivo, exigente cuya finalidad era demostrarle a Maura cuánto la deseaba. Jane introdujo la lengua en la cálida boca de Jane y superada la timidez inicial, sintió como Maura deslizaba la suya, rozándola con movimientos dubitativos. Maura se sorprendió por la delicadeza con la que Jane le estaba acariciando el cuello. Un cosquilleo la recorrió por completo cuando notó como las manos lo recorrían hasta atrapar su cara entre ellas.

Cuando se separó de ella, Jane suspiró impaciente por borrarle esa mueca de ansiedad del rostro "Te gustará Maura"

El tono de voz de Maura mostraba claramente su preocupación "¿Cómo lo sabes?"

"Porque lo se. Ahora deja de huir de mí Maura, no voy a matarte"

Intentando ayudarla a perder la vergüenza y el miedo decidió facilitarle las cosas "¿Quieres que me quite la ropa?" Maura la miró horrorizada, sonrojándose intensamente ante aquella idea "Noo!"

Aquella reacción la sorprendió ¿Acaso nadie se había molestado en explicarle lo que iba a pasar en su noche de bodas? "¿Cómo quieres hacerlo si no?"

Maura se sonrojó "Nadie me dijo que fuera necesario estar desnuda. Cuando alcancé la edad para casarme mi madre me explicó lo que se esperaba de mí después de la ceremonia de boda pero según sus palabras sólo tendría que tumbarme en la cama y esperar a que pasara el trance"

Jane negó con la cabeza "Maura, te aseguro que compartir mi lecho no es ninguna desdicha. Quiero que disfrutes cada vez que compartamos nuestra intimidad y si no te quitas la ropa va a costarme mucho conseguirlo"

Aquellas palabras la tranquilizaron un poco. Al parecer Jane no tenía intención de apresurarla. Despacio, Maura deshizo el nudo que le ataba el tartán sobre el hombro y la tela cayó a sus pies. Despacio, continuó desvistiéndose, plenamente consciente de la mirada de Jane sobre ella. Jane asintió, complacida por aquel cambio de actitud. Cuando finalmente se deshizo de la última prenda que la cubría, Maura examinó el rostro de Jane, pendiente de cualquier gesto que le indicara que se había dado cuenta de todos sus defectos. Era consciente de que tenía demasiado pecho, la cintura demasiado estrecha.

Jane se quedó mirándola fijamente, absorta por la belleza de su mujer "Eres preciosa Maura"

"Jane necesito que me digas que quieres que haga" La aprensión que transmitió su voz, la enternecieron. Jane no sabía como pero empezaba a sospechar que nunca nadie se había tomado la molestia de alabarla o de demostrarle el afecto que se merecía. Juró que ella no cometería el mismo error "Maura, relájate y disfruta"

Con mimo, la recostó sobre la cama y Maura dejó caer la cabeza sobre la almohada, decidida a dejarse llevar. Se sentía sobrepasada por las sensaciones que desataba el contacto de los labios de Jane sobre su piel. Poco a poco, empezó a notar una presión creciendo en su interior. Cuando notó los labios de Jane alrededor de un pezón y luego del otro, le clavó las uñas sin querer en la piel. Jane gruñó satisfecha por la reacción. Sabía que mañana tenía una marca pero merecía la pena si aquella noche conseguía su objetivo. Sabía que aquella primera noche debía ser extremadamente cautelosa con Maura. Despacio, volvió a acercarse a ella, besándola con mayor suavidad que la primera vez que había probado sus labios aquella noche. Aquel beso fue lento, calmado. Mientras la besaba, acarició con la punta de los dedos la piel del abdomen de la otra mujer. Se alegró al notar que Maura ya estaba húmeda gracias a las caricias anteriores. Con suavidad, recorrió la abertura, tanteándola. Cuando oyó el pequeño gemido que se escapó de sus labios supo que ya había alcanzado su destino. Hábilmente, la acarició con movimientos precisos y variados, dispuesta a descubrir los que conseguirían llevarla al éxtasis.. Mientras continuaba acariciándola, descendió hasta quedar colocada entre sus piernas. Cuando Maura sintió la lengua de Jane sólo pudo balbucear un escueto "no-o"

Jane se separó de ella ligeramente, lo necesario para poder mirarla a la cara "¿no que?"

Incapaz de resistirse, Maura acabó por rendirse "No te detengas" la lengua de Jane estaba provocándole la sensación más placentera que había sentido nunca y por algún motivo sabía que todavía no había llegado a disfrutarla en su totalidad. Deseosa de complacerla, Jane volvió a probarla. Estaba exhausta pero prefería morir de agotamiento antes que dejar a Maura insatisfecha. Cuando notó como Maura enterraba sus dedos en su pelo, acercándola más a su cuerpo, supo que estaba a punto. Entonces aplicó un poco más de presión con sus labios y Maura se quedó sin aire al notar una chispa de pura satisfacción recorriéndola por completo e impidiéndola pensar en nada más que no fuera la sensación de la boca y la lengua de Jane recorriéndola. Cuando notó que Maura estaba empezando a recuperarse de su primer orgasmo, Jane le dio un delicado beso en los labios antes de recoger una de las mantas hechas con los colores de su tartán y después de cubrirlas a ambas con ella, la abrazó y cerró los ojos agotada.

Una vez recuperada, Maura se sintió en la obligación de preguntar "Jane... ¿No quieres que yo haga algo para…?"

"No, ahora no. Duérmete o voy a volver a hacerte el amor y necesitar descansar"

Incapaz de permanecer callada, Maura volvió a llamarla "Jane…"

"¿Qué?" le resultaba imposible mantener los ojos abiertos pero encontró la energía necesaria para estrecharla contra ella un poco más.

"Me alegro de haberme casado contigo"