Bueno, paso a dejarles otro capitulo más de estas crónicas, disculpen la tardanza. Despues de ver la película una vez más, creo que pude notar mejor la complicada ruta que se toman los personajes de esta historia. ¿por qué digo complicada? Porque no se toman una ruta directa, de hecho, se podría decir que por un momento van para atrás (o sea, hacia el este). De ahí que por eso decidí editar mis capítulos anteriores para ser más leal a la historia original. Así que por lo menos, la espera no fue en vano, ahora si quieren pueden leerse nuevamente los anteriores capítulos y ver las diferencias. Aún así, la primer y tercer crónica se mantienen casi intactas, mientras que la segunda si recibió modificaciones importantes, por lo cual, recomiendo que la lean antes que este capítulo si quieren entender las cosas mejor.

Como siempre, las reglas de puntuación son siempre las mismas, disculpen si cometo alguna falta de ortografía o si alguna idea no se expresa bien, sé que aún me falta mucho para ser considerado un buen escritor. Espero estar trayéndoles la próxima crónica mas tardar este fin de semana.

Saludos y que siga la historia nomás ;)


Crónica 4ta: Lenguaje corporal

Siguiendo su camino bajo la ruta trazada por Rhino, el trío animal había alcanzado subir al remolque de un auto que los empezó a llevar en dirección sur como lo habían planeado. Pasaron dos horas y el paisaje a su alrededor se había tornado por el de un plano rural, contrastando enormemente con el último lugar en que estuvieron. Sin embargo, aún podían verse las montañas a la distancia debido a la extensa cordillera que atraviesa el estado. El clima ya era mucho más agradable y aún no entraba el mediodía. Todo parecía estar marchando sobre ruedas, incluso a pesar de que el vehículo había empezado a desviarse un poco hacia el este, a nadie pareció molestarle, alcanzando así el corazón del estado de Colorado.

Mittens – Ehh... chicos, sé que deben haberlo notado, pero cada vez nos estamos desviando más hacia el este. Si seguimos así terminaremos de vuelta en Nueva York donde comenzamos [siendo sarcastica].

Bolt – [un poco nervioso] ehh... oh sí, es verdad, se me había pasado por alto [evitando mirar a los ojos a Mittens y sudando un poco por mentir]. Como sea, será mejor que busquemos otro vehículo.

Mittens - (¿qué le pasa? ¿acaso no sabe mentir? Es obvio que sí sabía a donde estabamos yendo.) Sí, supongo qué es lo mejor [Respondiendo con una ceja levantada]

Esperaron unos diez minutos hasta que el transporte alcanzó un pequeño pueblo rural, deteniéndose a cargar combustible y así ellos poder bajarse cómodamente.

Rhino – Este lugar parece un pueblo fantasma... no debe haber otro transporte en kilómetros.

Mittens – No tuvimos opción, nos estábamos desviando demasiado. Al final no fue muy buena idea hacerte caso [conteniendo la risa]

Bolt – [interrumpiendo la conversación] Bueno, eso ya no importa. ¿Qué les parece si nos divertimos un poco hasta que llegue otro transporte? [con cara de felicidad]

Mittens – Tienes razón, si nos quedamos aquí sin hacer nada, la espera se nos hará eterna.

Bolt - ¡Qué bien! [dando un salto de felicidad]. Vamos, enséñame algo Mittens. ¿Qué más hacen los perros?

Mittens – Humm... a ver... [mira hacia el otro lado de la calle donde había una casa con un enorme jardín] ¡Eso es! Sígueme orejón.

Los trés cruzaron la calle y se adentraron al jardín antes mencionado.

Mittens – [a Bolt] Mira, ¿vés eso? [señalando el aspersor en el suelo] No le vayas a quitar la vista de encima [conteniendo la risa].

El can se queda observando como tonto el aspersor, intentando descifrar qué era ese objeto que le resultaba tan extraño. En eso, Mittens abre la llave de la canilla que estaba conectaba al aparato con una manguera, causando que de este salgan pequeños chorros de agua que captaron en seguida la atención del perro que miraba tal evento con asombro. Instintívamente, Bolt empezó a morder el agua como si la pudiera comer, causando que Mittens lanze una fuerte carcajada. Ante esto, Bolt miró desafiante a la felina, tomó el aspersor con su hocico y empezó a correr tras ella, haciendo que ella y el roedor que estaba a su lado salgan huyendo para evitar ser empapados aunque sin poder parar de reír.

Mittens - ¡Detente! ¡Para ya Bolt! Sabes que no me gusta el agua [riendo mientras veía hacia atrás a su perseguidor]

Bolt – ¡Ven aquí! ¡No escaparás!

Los tres seguían corriendo por el jardín, dos evitando el agua, y el otro atacando con esta. En eso, Mittens quedó arrinconada en una esquina del jardin junto a la cerca.

Mittens - ¡No lo hagas Bolt! ¡Te lo advierto! [con tono desafiante]

Bolt – Quédate ahí gatita, ¡ya eres mía!

La felina ve algo hacia atrás del can que la tranquiliza.

Mittens – Vamos, inténtalo, no me moveré de aquí [mirando desafiante a Bolt mientras lamía una de sus patas]

Bolt – Tú lo pediste, es tu funeral.

Rápidamente corre hacia la felina, pero cuando llegó a estar a sólo un metro de esta, repentínamente el aspersor dejó de expulsar agua, causando sorpresa en el can.

Bolt – [soltando el aspersor] ¿Eh? ¿Qué fue lo que pasó? Esta cosa de repente dejó de tirar agua.

Mittens con cara de "te lo dije" señala con su pata hacia atrás de él. Lo que sucedió fue que Bolt corrió tanto con el aspersor, tensando la manguera al límite hasta que finalmente la arrancó de la canilla.

Mittens – Jaja ¿y ahora que piensas hacer cachorrito? [lamiendo su pata nuevamente]

Bolt – [sonrojado por haber quedado como tonto] Todavía tengo un último recurso, ¡mi saliva! [con sonrisa pícara se abalanza sobre Mittens]

Mittens - ¿Qué? [se queda inmovil sorprendida por la inesperada respuesta del can]

Bolt la arroja al piso de espaldas y la sostiene con sus patas delanteras, mirándola diréctamente a la cara.

Mittens - ¡Por favor no lo hagas Bolt! Eso es asqueroso.

Bolt – Jejeje, te haré tragar mi saliva [decía mientras la baba empezaba a colgar de su boca]

Mittens - ¡NOO POR FAVOR BOLT! ¡TODO MENOS ESO! ¡LO QUE SEA MENOS ESO!

Bolt – Jajaja, seguro debes estar retractándote de tus palabras en este momento ¿verdad gata? [la saliva colgaba aún más]

Mittens - ¡NO LO HAGAS! ¡EN SERIO, HARÉ LO QUE TU QUIERAS, PERO PARA YA POR FAVOR!

Bolt – Humm... ¿lo que yo quiera? Bien, lo tendré en mente gata [la deja ir]

Mittens – Fyuu... [suspirando] estuvo cerca.

Rhino – Debiste haber acabado con ella. Era nuestra mejor oportunidad.

Bolt – [siguiéndole el juego] Sí, debí, pero dejándola viva ahora tiene que hacer todo lo que yo quiera [mirándola maliciosamente]

Mittens – Nunca dije que te lo prometía.

Bolt - ¿Ah no? Entonces ahora te llenaré de saliva hasta dentro de las orejas [corriendo hacia Mittens]

Mittens – No, espera. Esta bien, lo haré, pero solo será una cosa.

Bolt – Por mi me basta, pero será mejor que cuando llegue el momento en que te la diga, la cumplas. ¿Tenemos un trato?

Mittens – Sí, sí, lo que digas.

Bolt – ¡Y nada de que "el trato ya expiró", o ya verás! Esto será vitalicio.

Mittens – Bien, bien, ya déjame ir [la había vuelto a tomar para forzarla a sellar el trato].

Sin embargo, el can no la soltó. Se había quedado paralizado al notar lo cerca e indefensa que había quedado Mittens bajo su agarre. Enseguida se puso rojo como un tomate y empezó a balbucear...

Bolt – [susurrando] Lo... que yo quiera... lo que … yo quiera [mirando a los ojos a la felina como si estuviera hipnotizado]

Mittens no pudo evitar sentirse incómoda por la situación, al no entender que le estaba pasando al can.

Bolt – ¡WAA, lo siento! [soltándola]... quedé sumergido en mis pensamientos, no volverá a pasar [dando vuelta la cara]

Mittens – [levantando una ceja] Ok (¿qué demonios le pasa a Bolt? Últimamente ha estado actuando muy extraño. Se va de la realidad, le hace caso a Rhino, se sonroja, suda, tartamudea, desvía la mirada... un momento ¿acaso será que...? No, no puede ser eso... ha de ser mi imaginación... o quizá tenga fiebre). Oye Bolt, ¿te sientes bien? Puede que estés enfermo, déjame ver [acerca su pata para tocar su frente y revisar si tiene fiebre]

Bolt - ¡NO ME TOQUES! [dice enojado desviando la pata de la felina con su propia pata].

Mittens - ¡Ahh! [grita retrocediendo del susto]

Bolt – L-lo siento, no fue mi intención gritarte. Estoy bien, no te preocupes [un poco distante].

Mittens – [más calmada] E-esta bien, no hay problema (ahora se puso agresivo... estos cambios de humor no son algo normal... ¿qué le estará pasando?)

Pasaron unos minutos sin hablarse, el ambiente estaba muy tenso, hasta que Rhino rompió el silencio.

Rhino - ¡Miren, ahí viene transporte! [señalando a una vieja camioneta que se acercaba a la distancia]

Bolt - ¡Rápido o lo perderemos! [ya estaba como el de siempre]

Tomando a Rhino en su boca, can y felina logran subirse sin problemas a la camioneta trás hacer una breve carrera. Sin embargo, habían vuelto a tomar la misma ruta por la que el anterior vehículo estaba yendo. A pesar de que seguían desviándose, ni can ni felina fueron capaces de decir nada al respecto por lo mal que habían quedado antes. El desorientado hamster ni siquiera notó la diferencia. Luego de unos minutos, pasan por una casa donde puede verse a un hombre y su perro jugando a atrapar el palo, causando que Bolt se los quede viendo pensando en cómo le gustaría hacer eso con Penny ni bien vuelva a casa. Mittens, tratando de romper la tensión que había entre los dos, aprobechó el momento y acercó una bara para jugar con él, sorprendiendo al cachorro quién acepta su invitación lleno de felicidad. Siguieron jugando hasta que divisaron unas vías férreas con dirección hacia el sur, abandonando el transporte y continuando a pie. Poco después llegan a una estación en donde alcanzan a tomar un tren que los lleve finalmente al punto que tenían previsto desde la noche pasada, el estado de Nuevo México.

Rhino – Otra vez en un tren... [decepcionado] Será mejor que esta vez no te duermas Bolt.

Bolt – No te preocupes Rhino, será un viaje breve.

Rhino – Aún así, para asegurarme, me pondré en medio de ustedes dos.

Bolt – [sonrojado] C-claro, no hay problema.

Mittens ni lo notó, estaba perdida viendo el paisaje.

Rhino – Y ahora para pasar el tiempo y no quedarnos dormidos, juguemos a "adivina lo que veo" Empiezo yo. Es largo, marrón y hay de a montones al costado de la ruta.

Bolt - ¿Un arbol? ¿o esos extraños postes de madera? [señalando a los postes de cableado telefónico]

Rhino – Sí eso último es correcto. Ahora te toca.

Bolt – Veamos... es amarillo y cilíndrico.

Rhino – Esa es facil... esos bloques de alfalfa.

Bolt – Bien, ahora es tu turno.

Rhino – A ver... déjame ver... ¡Ah ya sé! Es negro y delgado.

Bolt – [sonrojado mirando a Mittens] (¿Será? No... no puede ser, nunca volteó a verla) ¿A-alguna otra pista? [tartamudeando]

Rhino – Mmm... también es blanco y tiene algo de verde.

Bolt – [aún más rojo, deduciendo la posible respuesta] ¿M-Mittens? [contesta casi susurrando]

Mittens - ¿Eh? ¿Me llamaste?

Bolt – NO... no, no es nada es solo que pensé... [fue interrumpido]

Rhino - ¡No hagas trampa! No se vale pedir ayuda. Entonces dime ¿sabes qué es?

Bolt - N-no sé, me rindo ¿qué es? [aún sonrojado] (¿me estará jugando una broma o se burla de mí? No, no creo que Rhino sea capaz de hacerme algo así ¿o sí? ¿por qué me molesta que sea ella? ¿...que él esté mirando a ella?...la esté mirando...).

Rhino – No puedo creerlo Bolt, estaba muy facil. Era ese molino de viento que está por allá. Es negro y delgado, sus paletas son blancas y sus puntas verdes. Pon más ganas para la próxima. En fin, sigo yo porque perdiste.

Bolt – Fyuu [suspirando aliviado por ser su imaginacion] Claro, continuemos.

Mittens – (me habla y luego me ignora... ¿qué le pasa? ¿realmente será...) [no pudo terminar la oración ya que el solo pensarlo también le traía muchas dudas].

Finalmente, entrado el mediodía, llegan al waffle previamente fijado. Al bajar de la estación, ya que Mittens había vuelto a jugar con él con la vara, el can decidió hacerle nuevamente la sorpresa de la bola de estambre, pero con una de color azul esta vez.

Mittens – [luego de jugar un rato] Jaja, gracias de nuevo Bolt. Parece que ya te sientes mejor.

Bolt – Sí... sólo me dolía un poco el estómago [inventando una escusa]

Rhino – Bueno, ¿seguímos con el viaje? [impaciente]

Mittens – Sí, sí [tomando el mapa] Veamos... ahora deberíamos ir por esta ruta directo hacia el oeste como habíamos planeado. El waffle más cercano es aquí [señalando lo que parece ser el Gran Cañon al noroeste de Arizona]

Bolt – Pues pongámonos en marcha.

Caminaron durante un rato hasta que llegaron a una pequeña plaza.

Rhino – [rugiéndole las entrañas] Auu... si me disculpan tengo que [fue interrumpido]

Mittens – No lo dígas. Haz lo que tengas que hacer [con cara de asco]

El roedor se fue corriendo perdiéndose entre los arbustos. Mientras tanto, los otros dos se quedaron sentados a esperar a que su amigo termine con lo suyo. En eso llega un perro negro que se coloca delante del protagonista poniéndose en posición para jugar con él. Bolt mira a Mittens, extrañado por no enteder que le pasaba a ese perro, pensando que quizá ella supiera que hacer. Mittens sonriendo con cara de "no puedo creerlo" le indica que haga la misma posición y así luego de hacerla ambos canes juegan durante un rato, correnteando por todo el lugar. Luego de unos diez minutos, el otro can se despide y se va.

Mittens – Vaya... sí que eres todo un caso chico... ni siquiera sabes algo tan básico como el lenguaje corporal.

Bolt – No... [con la mirada baja] ¿me enseñarías?

Mittens – Ay... no es ninguna ciencia... simplemente puedes enteder lo que piensa o desea expresar el otro con solo ver como reacciona su cuerpo. Como te habrás dado cuenta, ese perro que vino recién estaba expresando su deseo de jugar contigo con solo inclinarse de esa forma. Los humanos suelen recurrir a esto para comunicarse con sus mascotas. Por ejemplo, cuando colocan su mano abierta delante de tí, te están pidiendo que le des la pata. Cuando golpean sus piernas con sus palmas quieren que vayas hacia ellos, y si estan sentados, que subas a su regazo. Si giran el dedo quiere que des la vuelta, mientras que si se queda apuntándote con el dedo y su cara refleja enojo, lo más seguro es que intentan decirte que algo hiciste mal o que estás castigado.

Bolt – Ohh... no tenía idea.

Mittens – y eso solo es el principio. La verdad es que hay miles de gestos y expresiones corporales pero no tengo tiempo ni ganas de enseñarte todo ahora.

Bolt – Vamos... enséñame un poco más por favor. Al menos hasta que vuelva Rhino ¿Sí?

Mittens – Condenado roedor, ya se tarda demaciado. Ni modo, te enseñaré hasta que regrese. Para empezar, hay gestos sensillos que reflejan tus emociones. Bajar las orejas refleja tristeza, mientras que pararlas refleja atención. Mirar hacia un lado mientras hablas quiere decir que mientes, y si ries mientras lo haces quiere decir que escondes algo. Sudar y tartamudear demuestra nerviosismo e intranquilidad. Sonrojarse repentinamente refleja vergüenza y suele pasar cuando te gusta alguien. [sigue hablando]

Bolt – (Todo este tiempo me ha estado leyendo como a un libro. ¡No puede ser! ¿Acaso sabrá como me siento?)

Mittens – Hey Bolt, ¡HEY! ¡DESPIERTA! ¿me estás oyendo o acaso le estoy hablando a la pared?

Bolt - ¿EH? SÍ, sí... te estoy escuchando [dando vuelta la mirada]

Mittens – See... se ve muy bien cuánta atención me pusiste [siendo sarcástica]

Bolt se da cuenta de haber hecho exáctamente lo que Mittens le dijo que significaba mentir, sonrojándose por cometer un error tan idiota.

Mittens - ¿Qué pasa? ¿Te dió vergüenza?¿o acaso te gusta alguien? [con sonrisa pícara]

Bolt – No... cómo crees... [desviando la mirada y mientras rie]

Mittens – No puedes engañarme Bolt. Dímelo ¿quién es ella?

Bolt – Ya te dije que no [se va corriendo mientras no paraba de reir]

Mittens - ¡Te obligaré a que me lo digas! [sale corriendo tras él]

Corren y juegan durante un rato, hasta que el can se detiene tras haber escuchado que algo se movía entre los arbustos. La felina que venía corriendo tras él, no llega a reaccionar a tiempo y lo choca, ocasionando que salgan rodando unos metros hacia adelante. Curiosamente al terminar de rodar, quedaron uno encima del otro, ocasionando que Mittens se sonrojara por la sitación en la que estaba.

Bolt – Ahora tu también te has sonrojado [respondiendo con duda]

Mittens – ¡N-NO TE CREAS! [responde enfadada y avergonzada] Debe ser por el calor. Estando bajo el sol en pleno mediodía seguro debe ser insolación, y para colmo tengo una frazada de perro encima. ¡Ya quítate!

Bolt - Ahh ok (¿por qué se enfadó así de repente si fue un accidente? Además fue ella quién chocó conmigo). Oye Mittens...

Mittens - ¿Qué? [un poco más calmada]

Bolt - ¿Los cambios de humor significan algo? [con cara de inocente]

Mittens – Uy... ¡ya cállate!

En eso sale Rhino desde los arbustos.

Rhino – Disculpen la demora, algo de lo que comí en la casa de esa ancianita ha de haber estado vencido, porque hice [fue interrumpido]

Mittens – [aún enojada] ¡No quiero saber que hiciste! No necesitas entrar en detalles. Si ya están listos vámonos.

Rhino - ¿Qué le pasa a esa gata?

Bolt – La verdad ni yo lo entiendo. Mejor hagámosle caso antes que se enoje aún más.

Y así el trío se puso en marcha hacia su próximo destino.


Fin de la crónica 4ta

(posible) Título de la 5ta crónica: El eco del alma