AMOR

Capítulo 4

—Ahora vas a conocer a mi jefe, te vas a portar bien ¿verdad hermanita? —preguntó acariciando su cabello. Se veía tan tierna ahora con su ropa normal y no con ese uniforme sin chiste.

—Chibi Chibi —sonrió feliz, abrazándola.

Sonrió sin dejar de acariciar su cabello— Gracias Kevin por ayudarme con todo lo de la niña, bueno que en realidad era muy poco

—No hay problema señorita —murmuró observando el lugar un tanto distraído.

—¿Es verdad que vienes por aquí? ¿por qué es un secreto?

— ¿Lo escucho? —murmuró sonrojado— bueno este si...

—Imagino que no querían que supieran que Seiya es benefactor de este lugar

—Era un secreto ni la directora lo sabía —murmuró Seiya acercándose a ellos.

Sonrió al verlo llegar— Creo que ahora ya lo sabe, mira te presento a mi hermanita Serenity —dijo haciendo que su hermanita volteara a verlo.

—Hola pequeña —se agachó para quedar a su altura— tu hermana me ha hablado mucho de ti

—Hola Chibi Chibi... —murmuró sonrojada y un tanto apenada—

—Tu hermana trabaja para mi —sonriéndole— te pareces mucho a ella

Sonrió abrazándolo— Gracias por venir por Chibi Chibi

Se sorprendió, pero enseguida entendió que no la había pasado bien, por lo que también la abrazo— Ahora no volverán a separase

—¿Lo prometes?

—Lo prometo —sonriéndole a la pequeña.

Sonrió colocando las manos en sus mejillas— Eres un buen jefe... ¿compras un helado a Chibi Chibi jefe de mi hermanita?

—Te comprare un helado doble —sonriendo ante la ternura de la niña— sin duda eres igual a tu hermana

—Chibi Chibi, el señor Kou tiene muchos pendientes, yo te llevo por el helado ¿sí? —sonrió ante el gesto tierno que tenía Seiya, eso lo hacía verse aún más guapo.

—No, está bien vayamos por un helado después Kevin las llevara hacer compras necesita una linda recamara

—¿Habitación tan linda como la que tenía en casa? —preguntó ilusionada la pequeña— ¿Dónde se va a quedar Chibi Chibi?

—Si tendrás una hermosa habitación —Dijo Seiya cargando a la pequeña para caminar a la salida.

Serena lo observo. Se veía tan diferente que era imposible que no se llegara a enamorar aún más de él. Pero también como su pequeña hermanita hablaba más de lo que imagino, sin duda también a ella le había agradado.

—¿Y tú dónde vives? —preguntó con curiosidad la pequeña.

—En una casa grande

—¿Y tienes alberca? Chib Chibi siempre ha querido una

—Si tengo una alberca grande ¿te gustaría ir a verla?

—Si... —dijo emocionada.

—Pero señor... —murmuró Serena apenada de que tuviera la pequeña esas confianzas con él— con el helado será suficiente

—Shhh —sonrió al llegar al auto— entonces iremos por un helado después iras con Kevin y Serena a escoger una linda recamara y ropa nueva desde luego y después me ayudas a convencer a tu hermana para que se queden en mi casa a no ser que te guste mucho el departamento

Abrió los ojos sorprendida y emocionada— ¿Podemos quedarnos contigo? oye... ¿eres millonario? —pregunto pues el auto era lo más lujoso que había visto jamás.

—Chibi Chibi, no preguntes esas cosas —murmuró Serena sonrojada, aunque le agradaba que ellos dos se llevaran tan bien.

—Así es —sonrió a la pequeña para meterla al auto después de que Serena entrara.

—Seiya, digo, señor, ya hizo mucho por nosotras no es necesario que se tome tantas molestias

—No son molestias, pero por ahora vamos por helado. Después irán a hacer compras y Kevin llévalas al departamento mientras la señorita Tsukino se decide

—Si señor... —sonrió pues la niña sí que era curiosa y hablaba mucho.

—¿Y hay piscina? —preguntó la niña que se había quedado en medio de ambos.

—No pero igual te gustar, y a la casa si quieren podrán ir el fin de semana

Serena había volteado a ver a Seiya, se veía tan diferente que tenía ganas de besarlo, pero tenía que contenerse.

—Me agradas —murmuró la pequeña pelirroja sonriendo feliz tomando su mano y la de su hermana.

Seiya sonrió presionando la mano de la pequeña.

—Gracias... —murmuró Serena. No había podido dejar de mirarlo. Él era maravilloso en todos los sentidos.

—No tienes nada que agradecer —suspiró volviendo la mirada hacia la ventana.

En esos días a su lado de pronto sentía que la dejaba entrar en su vida y en otros como en ese instante le daba la sensación de que no quería que fuera así— "No claro que no, ya lo estas pagando Serena, eres su amante, no lo olvides, su amante" —suspiró volviendo la mirada hacia la ventana.

X-X

—Que rico helado —sonrió al recibir un helado gigantesco.

—Debimos ir a comer primero traviesa —dijo Serena sonriendo al ver la enorme sonrisa de su hermana.

Sonrió comiendo helado llenándose la boca— Chibi Chibi

Sonrió divertida— Se te va a congelar el cerebro... ¿le guste el helado señor?

—Si —murmuró comiendo un poco— es delicioso ¿no es así Kevin?

—Sí, lo es, este lugar tiene los mejores helados de la ciudad

—Chibi Chibi quiere probar todos los sabores —dijo con la boca llena de helado.

Seiya sonrió ante la ocurrencia de la niña— Te traeremos diario a comer uno diferente ¿te gustaría?

—Si —sonrió comiendo más helado.

—Señor, si gusta puedo llevarlo a la oficina y después volver por las señoritas y finalizar las compras

—Quédate con ellas iré en taxi a la casa por el auto. Los veré más tarde —se puso de pie.

—Como ordene señor ¿mismo procedimiento de ayer? —preguntó terminando su helado.

—Los veré en el departamento asegúrate que queden hoy instaladas y también checa lo de la escuela para la pequeña

—Si señor...

—Chibi Chibi, quédate con Kevin. Tengo que decirle unas cosas al señor Kou, no te vayas a mover de aquí ¿de acuerdo?

—Chibi Chibi se queda —sonrió agitando su mano para volver a centrarse en su helado.

Sonrió poniéndose de pie para acompañar a Seiya— ¿De verdad quieres que nos vayamos contigo a tu mansión? ¿no será eso mucha molestia? Chibi Chibi suele ser muy ruidosa

—La mansión es muy grande no creo que haya problema alguno. Yo pensé en el departamento para no incomodarte y que tuvieras un espacio para ti y tu hermanita

—Gracias, creo que me agrada la propuesta de ir los fines de semana, así no me extrañaras —murmuró bajando la mirada.

—De acuerdo entonces compra todo lo que necesites, quizás una remarca para ti Kevin me dijo que lo muebles están en muy mal estado

—Si... —volteo a verlo— Seiya, ¿por qué lo haces?

—No lo sé, quizás porque te me figuras a mi hace algunos años —murmuró con sinceridad.

Aquello la sorprendió, pero no creyó que fuera un buen lugar para platicar con él— Entiendo... —sonrió sutil acercándose a él rodeando su cuello— pues gracias por todo, ahora ¿puedo besarte?

La abrazó hacia él besando sus labios con pasión.

Se abrazó a él correspondiendo o tratando de hacerlo con la misma intensidad que él sin duda era un hombre maravilloso en todos los aspectos— ¿Te veré por la noche?

—Si. iré a verlas y no te preocupes de nada, las dos estarán bajo mi protección

Sonrió dándole otro pequeño beso— Me temo señor Kou, que usted tendrá mi vida en sus manos. Te veo por la noche y no cenes preparare algo delicioso para ti —dijo soltándolo alejándose un par de pasos.

—Está bien los veré en la cena, cualquier cosa que necesite Kevin te ayudara

—Sí, te esperamos en la noche no llegues tarde —sonrió alejándose rumbo a donde estaba la pequeña. Ese solo beso la había hecho volar.

Sonrió para enseguida tomar un taxi e ir a casa, sin evitar sonreír.

Suspiró profundamente con una gran sonrisa— Pues bien, Chibi Chibi es hora de ir de compras, ¿Kevin estás listo?

—Si señorita a la hora que usted lo indique —definitivamente ella tenía un efecto muy distinto al de cualquier otra mujer. Quizás ella podría ayudarlo a vivir realmente.

—Vamos Chibi Chibi—sonrió limpiando su boquita llena de helado para comenzar a ver las distintas tiendas. Todo era por demás hermoso y la pequeña estaba fascinada.

Kevin solo las seguía y daba alguna que otra instrucción en las tiendas, habían comprado ropa para ella y para la niña, así como algunos muebles para decorar la habitación que la pequeña usaría. Y aunque a ella le dio un poco de pena también compro cosas intimas, cosas que tal vez a Seiya le gustarían. Al final Kevin las había llevado al departamento, cosa que asombro a la niña pues era elegante y sofisticado, y más aún al ver el hermoso departamento.

—¿Y qué te parece Chibi Chibi?

—Es bonito ¿aquí se quedará Chibi Chibi? —corría de un lado a otro observando las ventanas y la decoración del lugar.

—Sí, aquí nos quedaremos —sonrió observando a su hermana que estaba feliz mientras Kevin dejaba todas las compras en la sala.

Corrió hacia su hermana abrazándola— Chibi Chibi está feliz

Se agacho a abrazarla besando su cabello— Perdóname hermanita, por haberte dejado en ese lugar, pero ahora ya no pasara eso, el señor Kou es muy bueno y nos ayudara

—Chibi Chibi —se acurruco en sus brazos bostezando.

—¿Tienes sueño? —la cargo con cuidado— ven, vamos a que duermas un poco, mañana traerán tu recamara y podrás decorarla a tu gusto

— ¿Dormirás conmigo? ¿el señor Kou vendrá pronto?

—El señor Kou vendrá más tarde y sí, creo que dormiré contigo —la llevo a la recamará la cual tenía una enorme y hermosa vista— ahora descansa mi traviesa, tengo mucho que hacer

—Te quiero hermanita —se acomodó en la cama sonriendo.

—Y yo a ti Chibi Chibi...—se inclinó besando su cabello para luego arroparla. Comenzaba a quedarse dormida así que cerro con cuidado la puerta y salió topándose con Kevin que entraba con lo que parecían las ultimas bolsas— gracias, creo que nos excedimos un poco

—No se preocupe señorita —colocando las bolsas sobre la mesa— ¿desea que le ayude en algo más?

—Creo que no, bueno Kevin... ¿tienes mucho tiempo trabajando con Seiya?

—Si bastante tiempo señorita —sonrió ligeramente recordar un poco de su infancia.

Camino un tanto pensativa y nerviosa a la vez— Supongo que ya te habrás dado cuenta de lo que pasa entre nosotros

—Así es ¿a usted le gusta el señor Seiya?

Asintió sonrojada— Si, me gusta mucho y me desconcierta que haga todo esto por mí, que soy, su amante...

Sonrió aún más— Si a decir verdad nunca se había tomado tantas molestias con una mujer por lo general solo las usa. Digamos que tiene resentimiento hacia las mujeres, pero con usted es diferente

—Se nota que lo conoces ¿por qué crees que sea diferente conmigo?

—Este departamento iba a venderlo y sin embargo prefirió mandarlo arreglar para usted. Se ríe más que con ninguna otra mujer y se preocupa y creo que eso le asusta a él mismo

—Kevin... ¿Seiya Kou tiene alguna debilidad o yo me convertiré en esa debilidad? —preguntó observando por la ventana la hermosa vista que se extendía ante sus pies.

—Hasta ahora no tiene ninguna debilidad y si usted puede convertirse en esa debilidad, pero también en su verdadera razón de vivir —acercándose para observar por la ventana— él vive, pero no disfruta de nada. Nada lo llena ni satisface

—Es que todo se dio tan rápido, Kevin ¿Qué pasara si después se aburre de mí?

—Eso dependerá de usted señorita, pero si algo le aseguro no la dejará desprotegida

Volteo a verlo con una sutil sonrisa— ¿Qué opinas de mí?

—Es usted muy bonita y diferente a las demás mujeres. Solo tenga paciencia y sea paciente con él

Sonrió sintiéndose más tranquila— Gracias Kevin, ahora tengo que ponerme a preparar una cena ¿Qué le gusta a Seiya? hoy merece que lo consienta y mucho

—Un buen corte de carne y una pasta en las bolsas viene lo necesario

—Perfecto, muchas gracias —sonrió feliz— preparare una deliciosa cena para él

—Sé que le gustara, por favor hágalo reír

Se detuvo a mitad de sala— Kevin, soy un chiste andante. Se burla de mi porque no se usar tacones, pero sabes me fascina verlo sonreír. Así que usare tacones más seguido, comenzando por hoy

—Gracias señorita —murmuró con una sutil sonrisa— le ayudaré acomodar todo

—Gracias Chibi Chibi se quedó dormida. Me sorprendió lo bien que se llevó con él, bueno es que ella es más dulce y tierna que yo

—Estaba cansada seguro más tarde se despierta

—Sí, mi hermanita. Lo que no entiendo es porque se puso tan serio cuando le dije en donde estaba mi hermanita

Se alejó un poco— Guardare estas cosas señorita

—Gracias... —murmuró observándolo. Parecía que no quería hablar al respecto— si quieres así déjalo, seguro Seiya ya te está esperando para que le cuentes si ya nos pusimos cómodas

—Él vendrá, no se preocupe le ayudare

—Gracias ah por cierto. No viste donde deje mi bolsa, hace mucho que no escucho mi celular bueno, aunque a mí nadie me habla

—Debe estar en alguna bolsa o quizás en el auto iré a ver

—Si por favor, mientras comenzare a preparar la pasta —sonrió para sacar los ingredientes necesarios.

—Iré a buscar al auto, no está aquí no tardo señorita —saliendo del departamento.

—Si Kevin... —al escuchar que se cerraba la puerta se limpió las manos para tomar el teléfono. Se sentía nerviosa cuando escucho que llamaba y de pronto silencio— soy yo, ya no estoy en el departamento, sí, estoy en el departamento cerca de la torre... no, no estaré sola, yo te llamare, tengo que colgar, su chofer está llegando, si, si... —rápidamente colgó justo a tiempo— ¿si estaba mi celular?

—Aquí está su bolsa señorita la verdad no sé si esta ahí su celular

—Ah muchas gracias —Se limpió las manos para tomar su bolso y buscar su celular— sí, aquí está, ah sí tengo llamadas perdidas es de mi mejor amiga... —murmuró oprimiendo la pantalla para llamarla, solo esperaba que no se pusiera histérica porque se no había comunicado con ella.

— ¿Serena dónde estás? estoy fuera de tu casa vamos a tomar un café

—Molly lo siento ya no estoy allá. Disculpa que no te haya avisado, me mude de departamento

— ¿En verdad? dame la dirección voy para allá

—¿Recuerdas el edificio más elegante cerca de la torre?

—Si ¿ese por donde pasamos el otro día?

—Sí, ese mismo. No lo vas a creer, tienes que subir al pent-house —murmuró no pudiendo evitar la emoción en su voz.

— ¿Es en serio? pero como… ¿es que tú y ese tipo…?

—¿Qué? No, no, cuando vengas te cuento. Además, Chibi Chibi está conmigo

— ¿En serio? tienes mucho que contarme voy en camino

—¿Y si vienes mañana? —preguntó apenada— es que, hoy tengo una cena muy importante

—Está bien dime ¿a qué hora?

—Por la mañana. Te invito a desayunar, tengo muchas cosas que hacer aun —dijo colocando el altavoz para continuar con la cena— seguro a Chibi Chibi le dará gusto saludarte después de tanto tiempo

—Si le llevare un regalito seguro le gustara, tienes mucho que contarme Serena, te desapareces

—Lo siento Molly han sido días complicados —no pudo evitar una sonrisa y un sonrojo en sus mejillas al recordar por qué— pero te aseguró que estoy muy bien mañana lo veras

—De acuerdo entonces te veré mañana en la cafetería a la que te gusta ir

Sonrió aún más, ese lugar era más que especial para ella— De acuerdo. Te veré mañana, ahora te dejo que la tengo que preparar la pasta aun

—Eso suena a una cena romántica

Soltó una pequeña risa nerviosa— Puede ser, además también es para celebrar que Chibi Chibi ya está conmigo de nuevo ¿puedes acompañarme mañana a ver lo de su nueva escuela?

—Claro yo te acompaño sin problema amiga, mañana no tengo nada que hacer

—Gracias Molly. Bueno te dejo que se me quema la pasta. Te quiero amiga, hasta mañana

—Hasta mañana amiga —sonrió colgando la llamada— que remedio

—Ay por poco y se me quema la pasta —Sonrió divertida comenzando a prepararla— ella es mi amiga Molly, es mi mejor amiga, se preocupa mucho por mi

—Tiene linda voz —murmuró acomodando las cosas.

—Y es muy bonita, la conozco desde que íbamos al preescolar —sonrió comenzando con la preparación de la carne— ¿y tú tienes novia Kevin? siempre estás trabajando

—No señorita. El trabajo me absorbe mucho como podrá ver

—¿Ni cuando Seiya toma vacaciones? un día lo voy a secuestrar y no tendrás que trabajar —Dijo riendo al imaginar lo alterado o feliz que se pondría Seiya.

—Hay muchas cosas que hacer en la mansión así que, aunque él no este yo debo trabajar —imaginando esos días que él no estaba que la pasaba la mayor parte del día sentado viendo televisión y comiendo palomitas en ropa interior.

—Oye es verdad. No he visto a nadie más trabajar en la mansión ¿tú limpias todo? —preguntó asombrada— ¿por eso es que nunca descansas?

—Bueno hay una señora que nos ayuda va por las mañanas a limpiar se llama Luna

—¿Luna? que curioso que se llama igual que el peluche favorito de Chibi Chibi. Es una gatita enorme, pero aun así Kevin debes tener días libres, Seiya es muy demandante, oye... —volteo a verlo— ¿nunca ha tenido una novia? ¿o por qué esta resentido con las mujeres?

—Lo siento señorita es algo que no me corresponde contarle

Suspiró volviendo la mirada a la carne— Entiendo, Seiya debe apreciarte mucho por ser tan discreto así debería ser yo, pero la curiosidad no me ayuda. Listo me iré a dar un baño y a arreglarme para cuando llegue Seiya ¿aun te vas a quedar?

—Esperare abajo para que se sienta a gusto —hizo una inclinación para salir del departamento.

—Kevin no tienes por qué hacer eso de inclinarte y solo dime Serena solo soy una empleada como tú —dijo con una sutil sonrisa.

Tan solo le dedico una sonrisa para dejarla sola y bajar al estacionamiento.

—Ay Serena ¿qué vas a hacer ahora? todo se te está saliendo de control —murmuró para sí misma frotándose la cara— bueno por lo pronto un buen baño y enseguida ponerme bonita para él —no pudo evitar una sonrisa al pensar en él y en todo lo que había hecho por ella. Al entrar a la habitación la niña aun dormía así que se daría un rápido baño y elegiría algo sencillo y nada provocador. Una falda de mezclilla, una blusa rosa con estampado en negro y sus zapatos de piso— si esto está bien, ahora solo a esperar a que él llegue

Al llegar al departamento bajo del deportivo— ¿Todo bien Kevin?

—Si señor —se acercó a ayudarle con la puerta del auto— mañana traerán la recamara de la niña y de la señorita Serena

—Perfecto dime ¿cómo te sentiste hoy?

Se encogió de hombros— Como un niñero —dijo sonriendo— la niña tiene mucha energía y la señorita con ella apenas se juntan, el helado les dio demasiada pila

Sonrió un tanto divertido— Para no explotar es porque has adquirido mucha paciencia

—Demasiada señor, pero fue divertido verlas comprar. La pequeña es muy tierna y la señorita Serena la cuida mucho. Por cierto, mañana ira a ver a una amiga, creo que su mejor amiga

—Está bien dejémosle espacio para hacer sus cosas,

—Y le está preparando una cena

—Bueno subiré a cenar, te veré en casa

—Sí señor ¿no se quedará con la señorita Tsukino?

—No. Creo que querrá pasar tiempo con su hermanita y no creo que sea prudente el quedarme

—De acuerdo señor. Maneje con cuidado, lo veré por la mañana —se alejó hacia el auto.

— ¿Eso me suena a que iras por ahí? —enmarcando una ceja.

Sonrió negando— Tal vez sea usted el que llegue muy tarde y yo necesito dormir, esas niñas me hicieron correr

—Si te ves cansado quizás debas tomarte un día de descanso

—Se volvería loco sin mi señor —dijo subiendo al auto— si se va de vacaciones con la señorita Tsukino tal vez lo considere, regresará muriendo

—Quien dijo que iré de vacaciones mmm no pensé en el viaje

—Relájese señor, la señorita se lo agradecerá —dijo con una sonrisa saliendo del estacionamiento observándolo por el retrovisor. Había sonreído más en ese instante de todo lo que lo había hecho en un mes.

Al verlo marcharse subió al ascensor para ir hacia el departamento.

Había optado por una coleta, se veía bonita, juvenil, de acuerdo a su edad, un solo toque de brillo en los labios. De pronto escucho el ruido en la puerta, se fijó que su hermanita durmiera y salió corriendo para verlo.

Abrió la puerta observándola— Hola ¿cómo estás?

—Hola —Sonrió echándose a sus brazos— ¿te gusta cómo me veo?

—Te ves hermosa —admirándola— eres perfecta y huele bien me dijo Kevin que me hiciste una cena y muero de hambre

Hizo un puchero— Te quiero saludar como se debe y no me dejas

—Entonces salúdame —murmuró en voz baja.

Sonrió tomando su mano para llevarlo al pequeño pasillo y quedar fuera de la vista de la pequeña por si salía— Hola... —Murmuró aprisionándolo contra la pared para poder besarlo lenta y profundamente.

—Veo que me extrañaste mucho —correspondiendo sus labios con intensidad abrazándola hacia él.

Solo sonrió correspondiendo a sus labios con más intensidad, le gustaba sentirse envuelta entre sus brazos y más que la besara así.

—Buenas noches —murmuró entre sus labios— ¿ahora si me dirás que hiciste de cenar?

—Pasta y carne al horno —murmuró entre sus labios soltándolo poco a poco— te extrañe mucho. Por eso te prepare esa cena

—Entonces vamos a cenar ¿y la pequeña como esta?

—Dormida, se cansó demasiado —dijo tomando su mano para llevarlo al comedor— tal vez duerma hasta mañana. Por cierto, mañana iré a ver lo de la nueva escuela y veré a mi mejor amiga ¿puedo ir?

— ¿Por qué me pides permiso? —sentándose a la mesa esperando la cena.

—Mmm tal vez porque estaré en mi hora de trabajo, aunque me hayas dado el día —dijo dirigiéndose a la cocina para servirle— y por qué creo que es lo correcto

—Son tus días que tomare a cuenta de vacaciones y puedes hacer lo que desees. Si necesitas que Kevin venga dímelo

—Gracias por las vacaciones —dijo colocando el plato con pasta y un buen trozo de carne— ¿vendrás a vernos? Y aún más importante ¿vendrás a verme?

—Si vendré a verlas —murmuró ligeramente— vendré por otro saludo como el de hace un rato

Sonrió asintiendo— No creo que podamos ocultar lo que pasa entre nosotros delante de Chibi Chibi, es muy perspicaz

—Si seguramente, no tardara en darse cuenta —suspiró— será extraño para ella

—Tal vez, pero es inteligente y entenderá —sonrió besando su mejilla para servirse ella también— tengo listo un vaso con leche y galletas de avena por si despierta, ¿qué crees que deba decirle?

—Yo... bueno no había pensado en eso

—Mmm tal vez que ¿me estas pretendiendo? —sonrió sentándose a su lado.

Comió un poco— esta carne esta deliciosa

Suspiró comenzando a cenar— No te preocupes. No le diré nada, me comportarse como tu asistente ¿quedo listo el contrato así con las modificaciones que pediste? —¿por qué pensó que sería diferente? — "eres su amante, solo su amante" —se repetía una y otra vez.

—Si ya fue enviado —comiendo un poco de pasta.

—Me alegro ¿y Diamante no dijo nada? me había advertido que no podía pedir permisos durante los primeros seis meses

—Si se molestó, pero no puede ir contra mis ordenes

Suspiró jugando con un poco de la pasta— Él ya sabe que tú y yo... ¿verdad?

—Si... —cortando otro trozo de carne para comérselo.

Se quedó pensativa, ahora todo cambiaría— ¿Por eso es que no aceptabas mujeres en tu oficina? ¿Has tenido muchas amantes?

—Tengo muchas amantes Serena, pero creo que eso ya lo sabias. Una cosa es salir con mujeres y otra es trabajar con ellas. Quizás debas dejar de trabajar para mí para que seas solo mi amante

Volteo a verlo sintiéndose extrañamente celosa. Debía imaginarlo, ella sería exclusiva de él, pero él no de ella— ¿Eso quieres? ¿que deje de trabajar para ti?

Se encogió de hombros sin decir nada, al tiempo que comía el ultimo bocado.

—Si hago eso no podrás divertirte con mis torpezas —dijo con una sonrisa comiendo un poco— ni verme a punto de caer cuando use tacones, ni encerrarme en tú oficina

—Quizás no, pero poder hacer otras tantas cosas que ni te imaginas

Se sonrojo bajando un poco la mirada— ¿Cómo qué?

—Muchas cosas como esto —se giró hacia ella tomando su rostro entre sus manos para besar sus labios.

Sonrió entre sus labios dejando que la besara— ¿Qué más? —murmuró mordisqueando su labio suavemente.

—Tendrás que averiguarlo —tomando sus labios para no dejarla hablar.

Lentamente cerro los ojos dejándose llevar por ese beso que poco a poco comenzaba a embriagarla como la primera vez. Solo sintió como la acercaba cada vez más a él.

— ¿Hermanita? —murmuró la niña tallándose los ojos aun soñolienta.

Al instante se separó de Seiya. Esos besos habían hecho muchos estragos en ella— Chibi Chibi, aquí estoy mi amor —se puso de pie no sin antes limpiar los labios de Seiya de aquel tenue brillo labial.

Seiya sonrió ligeramente tomando el vaso para dar un sorbo a su bebida.

—¿Que tiene mi hermanita bonita? —preguntó al acercarse a su hermana— ¿tuviste una pesadilla?

—Si Chibi Chibi —sollozando.

—Mi pequeña —murmuró cargándola— no pasa nada, ahora estás conmigo ¿tienes hambre?

Asintió con la cabeza refugiándose en sus brazos.

—Vamos, mira aquí está el señor Kou —murmuró sentándola en una silla junto a él— te traeré tu leche

—Buenas noches pequeña

—Hola Chibi —murmuró adormilada aun tratando de sonreír.

Sonrió ligeramente— Vaya que dormiste bastante

—Sí, Chibi Chibi tenía sueño —murmuró bostezando— y hambre

—Bueno te dejare con tu hermana, yo tengo que irme —se puso de pie.

—¿Te vas ya? —preguntó Serena que llegaba con el vaso con leche y un plato con galletas.

—Sí, la cena estuvo deliciosa muchas gracias

—¿Vendrás mañana? —preguntó sintiéndose triste de que se fuera.

—Si. Te avisare, aunque deberías disfrutar esos días que no veras a tu odioso jefe

Sonrió negando— El trabajo se acumula y mi jefe es muy estricto

—No la regañe —murmuró la pequeña comiéndose una galleta completa.

—Descuida, Diamante ya se encarga de él, así que relájate y haz todo lo que tengas que hacer

—Gracias —sonrió observando a la niña— creo que aún tiene sueño. Vamos te acompaño a la puerta

—Si gracias, cuídate pequeña y descansa tu hermana cuidara de ti

—Chibi Chibi —murmuró con sonrisa y los ojos medio cerrados.

—Nos iremos a dormir en cuanto acabe —sonrió al ver la ternura de su hermana, lo seguido hasta la puerta— Gracias por este día tan hermoso que me has regalado

—Descansa y disfruta de tu hermanita. Quizás al viaje no iras no creo que quieras dejarla sola

—Pero, hoy Kevin me ayudó a comprar todo lo necesario para ese viaje —murmuró un tanto triste— pero bueno supongo que Diamante tiene más experiencia en ese tipo de negocios, me quedare en la oficina entonces

—Si la tiene —observo a la pequeña que comía galletas— a no ser que quieras llevarla

Abrió los ojos sorprendida sonriendo— ¿De verdad puedo llevarla?

—Si aún no entra a la escuela podría tomar unas pequeñas vacaciones

—Gracias, será su primer viaje —sonrió feliz— si pudiera te besaba

Le dedico una sonrisa— Entonces prepara lo que necesites —saco de su cartera dinero para entregárselo— para lo que necesites

Miro aquellos billetes, era mucho más de lo que había ganado hasta el momento, tomo su mano negando— Ya ha sido mucho lo que me has dado, me las arreglare no te preocupes

—Tómalos no aceptare una negativa

Los tomo bajando la mirada— Gracias...

—Nos vemos mañana —besando su mejilla.

—Hasta mañana —Sonrió sintiéndose en el fondo triste— Chibi Chibi, vamos a dormir

—Chibi Chibi —bostezo— ¿es tu novio?

Se sonrojo al instante mirando a Seiya— No, solo es mi jefe

—Bueno me retiro —murmuró sonrojado— buenas noches señorita Tsukino

—Buenas noches señor Kou y gracias por todo —le sonrió inclinando la cabeza— vamos Chibi Chibi es hora de dormir

Hizo un ademan para salir del departamento cerrando la puerta.

Se sonrojo cerrando la puerta— Es hora de dormir hermanita ¿ya acabaste de cenar?

—Sí, galletas ricas —se estiro un poco.

—Vamos a dormir. Debes estar cansada dime ¿dormías bien en el internado?

—A veces... —murmuró con timidez.

Se acercó cargándola— ¿Por qué? ¿no podías dormir?

Movió sus manitas—Las niñas me molestaban Chibi

—¿Por qué te molestaban? —preguntó abrazándola hacia ella.

—Por cosas —sollozando—castigaba a Chibi Chibi por cosas que no hacia

Aquello la extraño— ¿Cómo que te castigaba injustamente? —al llegar a la habitación la sentó en la cama.

—Es que... —comenzó a sollozar.

—Chibi Chibi —sus ojos se llenaron de lágrimas al pensar lo que pudo sufrir su hermanita— no volverás a ese lugar, te lo juro

La abrazó— ¿Nunca? los niños son malos, decían que Chibi Chibi fue olvidada

—Te lo prometo hermanita. Nunca volverás a un lugar así, perdóname, no sabía lo que te hacían en ese lugar

—Chibi Chibi se portaba bien para no lastimar a mi hermanita —llorando con todo sentimiento.

—Mi pequeña hermanita, lo siento tanto. Pensé que te hacia un bien al dejarte ahí, ahora todo va a cambiar, el señor Kou nos ayudará...

—Él es muy bueno

Asintió derramando unas lágrimas— Si, es muy bueno. Te prometo que no lo echaré a perder, nunca volverás a un lugar así. Te lo prometo, ahora vamos a dormir hermanita

—Si —la abrazo— te quiero Chibi

—Yo también te quiero mucho hermanita —la hizo recostar aun abrazándola con fuerza— nuestros papás ya están tranquilos porque estamos juntas de nuevo

Sonrió refugiándose en brazos de su hermana— Te quiero mucho Chibi

—Yo también. Descansa hermanita, yo te cuidare de ahora en adelante —murmuró arrullándola no evitando llorar al pensar en todo lo que hacía y todo lo que había pasado. De no haber sido por aquel plan nunca hubiera conocido a Seiya y ahora tener a su hermanita con ella, tenía que hablar con Seiya y pedirle que la comprendiera.

X-X

Al llegar a casa fue directo a su habitación. Esos días habían sido raros sin duda alguna, aunque aún no se explicaba que era eso que ella le hacía sentir y no quería dejarlo entrar. No debía hacerlo.

Esa mujer estaba haciendo con él lo que ninguna otra había conseguido, así pensando en todo lo ocurrido se recostó en su cama mirando el techo.

X-X

—Mira ahí está Molly —dijo a la pequeña qué lucia uno de los vestidos que recién le había comprado y que hacia juego con los moñitos en sus coletas.

—Molly —corrió hacia ella llena de felicidad.

—Chibi Chibi que grande y bonita estas —sonrió agachándose a su altura mirando a Serena llegar corriendo detrás de su hermana— cada día te pareces más a Serena

—Chibi Chibi

—Hola Molly. Disculpa la demora, es que tenía que dejar todo listo para la escuela nueva de Chibi Chibi, además de dejar todo limpio en el departamento

—No te preocupes Serena, pero vaya que cambiada estás amiga

—¿Lo crees? —sonrió pues había usado lo más cómodo que tenía de entre todo lo que Kevin le había hecho comprar— vamos, tenemos mucho que platicar oye ¿no has visto llegar un auto deportivo?

—Mmm no, no he visto ningún deportivo ¿por eso vienes aquí?

Se sonrojo bajando la mirada— No... —dijo por toda mentira— bueno un poco, pero no para ver el auto, si no para ver a su conductor, pero shh... —sonrió señalando a la niña— luego querrá que tenga novio y no puedo

— ¿Por qué no? eres soltera y muy bonita anda cuéntame que ha pasado ¿estas saliendo con el tipo que dijiste que me contaste?

Bajo la mirada— Chibi Chibi ¿quieres ir a jugar? mira tienen bonitos juegos. Te pediré una malteada por mientras ¿de acuerdo?

—Chibi Chibi —sonrió feliz para salir corriendo a los juegos.

—Eso fue un error, pensé que... —bajo la mirada caminando hacia una de las mesas y poder cuidar de su hermanita— que me ayudaría, ya sabes con el préstamo. Pero no, él es malo Molly y debí alejarme de él, pero me tiene en sus manos

— ¿Qué, pero ¿cómo? ¿que sucedió Serena? —murmuró asustada por su amiga.

—Solo pude pagar la mitad de lo que debía, no sé cómo consiguió la casa de mis padres, me corrieron del trabajo por su culpa. Todo para obligarme a hacer algo de lo cual ahora no sé qué hacer

— ¿Por qué no lo denuncias? yo te puedo ayudar

—No puedo. Él tiene el pagare que firme, si lo denuncio me meterá en la cárcel, no puedo dejar a Chibi Chibi sola de nuevo —Dijo bajando la mirada derramando unas lágrimas— Molly, quiere que le haga daño a alguien

— ¿Qué es lo que quiere que hagas Serena? —abrazándola con fuerza.

—Quiere que enamore y destroce el corazón de un hombre —murmuró sollozando— pero yo... soy una tonta, me estoy enamorando de él

— ¿Es el hombre con el que estas saliendo? —tomo su mano— ¿y él se está enamorando de ti?

Negó derramando unas lágrimas— Solo soy su amante...

La abrazó con fuerza— ¿Por qué no hablas con él?

—Tengo miedo Molly, mucho miedo... —murmuró no pudiendo contenerse más—me dijeron que era un hombre superficial, hasta cierto punto cruel. Pero la verdad es que es el hombre más maravilloso que pude conocer

—Entonces dile la verdad Serena, te ayudare puedo hipotecar la casa para ayudarte con ese pagare

—No es tan fácil —murmuró limpiándose las lágrimas— además lo rechace y está furioso, más porque ahora sabe que estoy con Seiya

— ¿Pues no es lo que quería? ¿qué estuvieras con él? qué clase de hombre es

—Sí, eso quería, pero yo... —se limpió las mejillas— lo rechace, siempre lo hice, pero con Seiya yo... —bajo la mirada apenada— me entregue a él a la primera oportunidad

—Serena, pero ¿por qué? digo es que es tan raro ¿acaso en verdad quieres dañar a ese hombre?

Negó sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas— Seiya es tan diferente, me gusta, me gusta mucho. Él me hace hacer y decir cosas que jamás me imagine, me ha tomado como su amante y me ha dado todo, incluso a mi hermanita

Sonrió al ver a la niña feliz— Ella solo te tiene a ti, no la separes de ti

—No sé qué hacer Molly. Tengo miedo de lo que haga Seiya cuando sepa la verdad, sé que me odiara o tal vez ni siquiera le importe, pero no quiero que eso me separe de mi hermanita

—Entonces habla con él Serena. Dile la verdad antes de que sea tarde

Volteo a ver a Chibi Chibi, estaba tan feliz— ¿Crees que puedas darnos hospedaje? creo que pronto me quedare sin donde vivir de nuevo

—Sabes que sí, yo te ayudare amiga no tengas miedo

Sonrió aun con lágrimas— Gracias Molly, es una pena que Seiya sea el primer hombre que me interesa de verdad y que lo haya tenido que conocer en estas circunstancias, aunque, a decir verdad, él nunca se hubiera fijado en mi

—Pero si tú eres muy bonita ya te lo dicho Serena, cualquier hombre morirá por ti. Que por cierto Andrew ha estado buscándote

—Andrew... —suspiró profundamente— pobre ¿qué diría de saber que su inocente ex novia es ahora amante de un hombre que le hace despertar las más bajas pasiones?

—Seguro no lo creería, pero sabes que él siempre ha tenido ojos para ti

—Creo que deberé tomar una cosa a la vez. Primero tengo que hablar con Seiya, seguro no querrá saber de mí y después a buscar de nuevo un trabajo y alguien que cuide a Chibi Chibi y poder pagar las costosas mensualidades del nuevo colegio

Sonrió a su amiga— Veras que todo saldrá bien amiga te ayudare a cuidar de ella después de todo sabes que tengo mi negocio

—Gracias Molly, no sé cómo fue que me metí en todo esto, después de todo me alegra haber conocido a Seiya creo que es lo único que debo agradecerle a Diamante Black, aunque creo que habrá alguien mejor para él... —sintió tristeza al pensar en ello— bien, creo que debemos tomar un café y pedir la malteada de Chibi Chibi

Se puso de pie volviendo la mirada hacia ella— Con que eso era... ya veo —se sentía decepcionado—

Sintió que todo su mundo se desmoronaba al verlo pararse a su lado. No sabía que decir, que hacer— Seiya... por favor tienes que escucharme...

X-X

Notas de Autoras:

¿Y bien que opinan? ¿alguien ha sacado alguna conclusión? ¿Cuál es su opinión respecto a esta capitulo? Ya saben nos gusta saber lo que opinan o lo que piensan al respecto.

Creo que nos está yendo mejor en WP que en FF ¿por qué será? En fin, seguimos publicando en ambas plataformas. Así que muchas gracias por cada comentario que hemos recibido en ambas publicaciones, gracias por sus votos (aun no le encuentro qué onda al respecto, pero supongo que es bueno) y ya saben, cualquier cosa, duda o comentario estamos a un review/mensaje de distancia.

Nos leemos en el siguiente capítulo. Saludos.