Capitulo IV
La boca de Molly se hacia agua por la anticipación de una comida casera real mientras daba la vuelta en la esquina y se dirigía a su apartamento. En ocasiones después del trabajo compraba un poco de curry, se hacia un sándwich o comía un tazón de cereal, pero normalmente no se tomaba el tiempo o tenia la energía necesaria para cocinar una comida balanceada después de un turno largo.
"¡Cariño, ya llegue!" Ella dijo a modo de broma cuando abrió la puerta.
Tood salió de la cocina con aspecto devastado. "Molly, lo eché a perder. Compre chuletas de cordero en lugar de cerdo y no me di cuenta hasta que las desenvolví. Y después recordé lo mucho que odias el cordero…"
Un poco decepcionada, ella forzó una sonrisa. "Esta bien."
Mientras se quitaba su abrigo, Todd instantáneamente estaba ahí para ayudarla.
"Así que ordene pizza; estará aquí pronto. Realmente lo siento."
Todd se miraba tan afectado que Molly no pudo evitar perdonarlo. "No hay problema. Tengo una botella de buen vino que podemos abrir."
La melodía del concierto de Violín en E Menor de Mendelssohn le dio la bienvenida a John cuando entro en el 221 de Baker Street. Mientras subía las escaleras, su antiguo compañero de apartamento acariciaba cada nota con un dramatismo exagerado.
John no se molesto en tocar. En lugar de eso abrió la puerta y se sentó en su sillón esperando a que Sherlock terminara.
"¡John! Te perdiste de una extremadamente aburrida entrevista con Georgina Moore Walters," Sherlock le dijo mientras pasaba el arco por las cuerdas.
"¿De verdad? ¿Que tenia que decir?"
Sherlock camino hacia la mesa y dejo el delicado instrumento. "Solo que teme que el asesino vaya tras ella y su hijo."
"¿Crees que alguien esta matando las familias de los colaboradores?"
"Para nada. Eso fue solo una cortina de humo."Sherlock se dejo caer en el sofá y se cubrió los ojos con su brazo.
"Entonces me imagino que no sospechas de ella."
"Por supuesto que no," Sherlock suspiro. "El siguiente increíblemente aburrido sobrino que veremos es Charles. ¿Te importaría acompañarme mañana?"
"No, pero solo si me dices por que estas investigando un caso que te parece tan aburrido."
Sherlock pensó por un momento. "Hay ciertos aspectos que me gustaría descifrar. ¿Así que vendrás?"
"Si." John tomo una novela que había dejado la última vez que estuvo ahí y la abrió casualmente. "Me encontré con Molly hoy."
"¿Y?"
"Se veía hermosa. Aparentemente, Todd la llevó de compras."
"Esta tratando de congraciarse," Sherlock dijo de manera fría.
"Creo, Othello, que el monstruo de los ojos verdes esta nublando tu juicio," John dijo riendo.
"Por ultima vez, ¡No estoy celoso!" Sherlock se giro y le dio la espalda a John.
John pasó una página y recordó su encuentro con Todd. Algo llamo su atención. "¿Sherlock, que es exactamente lo que tienes contra él?"
"Es muy alto."
"Tu eres alto."
"Tiene demasiados…dientes."
El doctor rodo los ojos. "Si en realidad te preocupa, ¿Por qué no consigues evidencia real? Podrías investigar en Internet."
"Me alegra tanto que estés aquí para decirme que haga algo que hice una semana atrás." Aunque la voz de Sherlock no era del todo clara, John podía escuchar el sarcasmo.
"¿Qué encontraste?"
Sherlock se acostó boca arriba y frunció el ceño. "Todd es quien dice ser. Nació aquí, creció en América. Dejo muchos colegios y se ha visto envuelto en algunos negocios que prometen riquezas fáciles. Él esta buscando algo de Molly."
Alarmado, John se enderezo en su asiento. "¿Qué? Ella no tiene dinero."
Sherlock negó con la cabeza. "No se cual es su intención aun. Pero la experiencia con los hombres de Molly prueba que ella no es de buen juicio."
John se vio tentando a preguntar si el mal juicio se extendía incluso en el caso de Sherlock, pero prefirió no hacerlo. Recordando el tiempo de Molly con Moriarty y sus consecuencias, John sabia que él no permitirá que Molly fuera dañada solo porque dudaba de lo que pudiera saber. "Mmm, puede que tengas razón."
Sherlock volteo a verlo rápidamente. "¿Qué es lo que sabes?"
El doctor pasó sus dedos por su cabello. "Es solo un presentimiento. Nada científico o comprobable."
"Dime." En segundos Sherlock pasó de estar recostado como un niño caprichoso en el sofá a sentarse correctamente y poner su atención completamente en John.
"Mientras visitaba a Molly, Todd llego a pedirle las llaves de su apartamento. Dijo que quería cocinar para ella."
"¿Fue a su casa varias horas antes de que terminara su turno para cocinar la cena?" Sherlock pregunto pensativo.
"Si, pero había algo extraño en él," el doctor admitió. "No puedo identificar que es exactamente lo que me incomodo."
"Es muy importante que recuerdes que fue lo que disparo tus sospechas. Debes de haber observado algo sin darte cuenta. ¡Piensa, John! ¿Qué fue?" Sherlock demando.
Su amigo hizo una pausa. "Fue algo que dijo: ´Por siempre en mi corazón´. Lo dijo cuando estaba viendo a Molly, pero no con el suficiente volumen para que ella lo escuchara. Lo dijo para si mismo. Pero fue como lo dijo." John respiro profundo. "Sherlock, no puedo quitarme la sensación de que puede que tengas razón. Las intenciones de Todd para con Molly no son nada buenas."
Después de cenar, Molly y Todd miraban su viejo álbum de fotos. Todd se detuvo en una imagen de los padres de Molly. "Siempre me agradaron tus padres."
"Eran geniales, ¿No es así?" ella paso su dedo sobre el rostro de su madre. "Sabíamos que Papá estaba enfermo, ¿Pero Mamá? Fue repentino."
Todd cubrió la mano de Molly con la suya.
"Era una linda mujer, aun cuando te dio la golpiza de tu vida después de ese infame suceso con la joyería," dijo tratando de molestarla.
Molly cerró el álbum y miro sus cálidos ojos marrón chocolate. "Se aseguro de que no volviera a suceder. Todo se fue a una caja de seguridad después de eso."
El rostro de Todd se vio invadido por la decepción. Frunciendo el ceño, suspiro profundamente.
"¿Qué sucede?" Molly pregunto.
"Mi copa esta vacía." Él se puso de pie y se sirvió mas vino. "¡Bueno, terminamos una botella!"
"Para mi es mas que suficiente," Molly dijo. "Necesito levantarme temprano mañana."
"¿Ellos te dejaron… quiero decir se preocuparon por ti? ¿Financieramente?" preguntó, cuidadosamente evadiendo la mirada directa de Molly.
"Mis padres nunca tuvieron mucho dinero. Oh vivíamos cómodamente, pero era el Abuelo el que tenia dinero, y Papá nunca, nunca, ni en un millón de años hubiera pedido un préstamo. Por supuesto, el Abuelo murió, y Mamá heredo todo, y cuando ella falleció, me dejo todo a mi." Molly se puso de pie y se estiro mientras bostezaba, esperando que el entendiera la indirecta y se fuera a descansar.
Todd se termino su copa de vino como si fuera agua. De repente, toda su actitud se volvió depresiva.
"No es justo," dijo él. "¿Por qué tiene que ser tan difícil para nosotros?"
Confundida, Molly negó con la cabeza. "No fue difícil para mi. He tenido que trabajar para obtener las cosas, pero ha valido la pena."
El maldijo un poco. "¿Por que es que algunas personas tienen buenos carros y grandes casas y gente como tu y yo ni siquiera vemos una oportunidad?"
Molly camino hacia él. "¿Estas ebrio?"
Con los ojos cansados, el rostro de Todd se ruborizo por el enojo. "¡Merezco una parte de ese dinero!"
Perdiendo el equilibro, accidentalmente golpeo el bolso de Molly y este cayo al suelo, dejando sus contenidos por todo el suelo. "Oh, Molly, lo siento. Debo de estar un poco atontado."
"Esta bien," dijo un poco desconcertada y se arrodillo para recoger sus cosas.
"¿Qué son estos?" Todd tomo los boletos para el Baile de Caridad que habían caído bajo la mesa.
Molly volteo a ver de qué se trataba. "Boletos para el baile anual del hospital, es para recaudar fondos para las investigaciones del cáncer en niños. Hay una cena, baile, y subasta de solteros. Ese tipo de cosas."
"¡Esta es la respuesta!" dijo mientras reía.
Los ojos de Molly se abrieron. "¿Cuánto has tomado?"
"¡Es este Sábado!" dijo.
"Lo se."
"¿Entonces quieres ir? Porque quiero llevarte."
Sonrojada, Molly trato de averiguar si esa era una oferta genuina o solo producto del alcohol. "¡No tengo nada que ponerme!"
"¿Qué hay de ese vestido que miramos en Harriman? ¿Ese vestido escarlata que estabas mirando? Se vería brillante en ti. Te daré mi tarjeta y podrás ir a comprarlo. Y también unos zapatos que combinen."
Molly se mordió el labio inferior. "No lo se. Probablemente no recordaras la invitación en la mañana."
Todd se acerco a ella rápidamente y entrelazo sus dedos con los de Molly. "Quiero llevarla al baile, su alteza. Se vera tan hermosa como una reina. No me hagas suplicar, Molly."
Finalmente ella accedió. "¡Muy bien pero no mas licor!"
Todd se inclino y le dio un brusco beso en los labios. "Quiero que te vistas lo mejor posible. Serás la mujer mas hermosa del lugar."
Molly puso sus manos en el pecho de Todd para alejarlo un poco. "Muy bien, señor, no creo que puedas conducir esta noche. ¿Por qué no te quedas en el sofá?"
"Cuando dijiste que nos encontraríamos con Charles por la mañana, ¡Nunca dijiste que seria a las cuatro de la mañana!" John dijo molesto.
Sherlock miro a su amigo de manera despreocupada. "No preguntaste."
El par camino por los pasillos vacios del Hospital Parkwood hasta llegar a la oficina del Dr. Charles Westmont.
"Tiene que prepararse para una cirugía y esta es la única hora en la que puede atendernos. De verdad John, dormir no es tan importante."
"Para ti," murmuro su amigo.
"Aquí esta." Sherlock abrió la puerta sin anunciarse.
Un hombre grueso y calvo levanto la mirada de los papeles que estaba leyendo. "¿Si?"
"Doctor Westmont, soy Sherlock Holmes, y este es el Doctor Watson."
"Si, Sr. Holmes. ¿Esta investigando la muerte de la Tía Abuela Gert?"
"Asesinato," Sherlock lo corrigió.
El cirujano pareció molesto pero accedió. "Cierto. Asesinato. ¿En que puedo ayudarlo?"
"¿Tenia conocimiento de la historia de su familia en la Segunda Guerra Mundial antes del incidente?"
"Si, sabia. Gert no tenia Alzheimer pero si brotes de demencia. Ella decía cosas que nos hicieron creer que en su niñez, la familia Morceaux había ayudado a los Nazis."
"¿Y no se lo conto al resto de su familia?" John pregunto.
Charles sonrió y se puso de pie. "¿Es la clase de cosa que le dirían a todas las personas?"
"¿Cómo es que su hermano, Cyrus, y su sobrina Michelle se enteraron de los objetos que fueron robados a su familia?" Sherlock pregunto.
"Eso no lo se, pero estoy seguro que Gertrude debió de contarles. Michelle era su cuidadora principal y Cyrus siempre estaba en su casa. Yo la visitaba de vez en cuando, pero no continuamente."
"¿Por que alguien querría asesinar a su tía?" John preguntó.
"¿No lo saben? Ella era rica. Ciertos miembros de la familia heredarían mucho dinero."
"No parece muy afectado porque un miembro de su familia haya sido asesinado." Sherlock observo.
El doctor sacudió la cabeza. "No éramos familiares cercanos. Por supuesto, no quisiera el escándalo, pero no puedes elegir a tu familia o a quienes amas."
"Una pregunta mas: ¿Que sabe de su herencia Francesa?"
John miro a Sherlock con curiosidad después de que el detective hizo la extraña pregunta.
El Doctor Westmon se ilumino visiblemente. "¡Pude rastrear a la familia Morceaux hasta la corte de Luis XV! En un tiempo tuvimos una casa en Paris y una casa de campo Bayeaux."
"¿Dónde?" Sherlock se froto la barbilla.
"Bayeaux. Espero poder viajar ahí este verano. Ahora, si me disculpan, mi paciente me espera."
Golpes persistentes en la puerta principal despertaron a Molly de su profundo sueño. De puntillas, Molly se asomo por la mirilla de la puerta para encontrarse con el distintivo perfil de Sherlock.
"¿Sherlock?" murmuro mientras abría la puerta. "¿Tienes idea de la hora que es?"
"Necesito saber el nombre de la villa que tu abuelo ataco durante la Guerra,"
"¿Qu…Que?" ella tartamudeo, perpleja y adormilada. "¿El nombre de que?"
"El pueblo en Francia del que el abuelo Charlie siempre te hablaba," dijo de manera forzada, sus ojos azules sobre ella.
"Tilly-sur-Suilles," contesto.
Siguiendo a Sherlock en la sala de estar, Molly se sorprendió de no ver a Todd durmiendo en el sofá. Después de admitir que había bebido demasiado, Todd acepto quedarse a dormir e irse temprano al día siguiente para asistir a una cita de negocios. Molly reviso la habitación con la mirada hasta reconocer el familiar sonido de la ducha abierta. Acomodándose en las aun tibias cobijas de Todd, Molly se recostó en el sofá.
"Solo cerrare mis ojos unos minutos mas antes de prepararme para ir a trabajar," dijo.
Sin prestarle ninguna atención, Sherlock comenzó a caminar por la sala. Las pistas de ese caso, estaban apenas conectadas por delicados hilos que bailaban en su visión periférica. "Francia. Segunda Guerra Mundial. Colaboradores. Moore. Todd."
Al escuchar el nombre de su amigo, Molly abrió los ojos. "¿Qué tiene que ver Todd con todo esto?"
"Su reaparición en Londres después de tantos años es sospechosa."
"¡Eso es muy injusto de tu parte! Todd no es un criminal," Molly pateo la cobija de manera poco grácil y se puso de pie. Sherlock la tomo por los codos para evitar que se cayera.
"¿Como lo sabes?" Él la miro intensamente.
Para ella era como si no lo hubiera visto en semanas; saboreaba el estar tan cerca. Notando un atisbo de preocupación en sus gélidos ojos, ella puso sus manos en sus antebrazos. "Sherlock, él no es Jim."
Ofreciéndole una pequeña sonrisa, Molly lo miro a los ojos. Por un breve momento permanecieron así hasta que él se alejo.
"¡Estas basando tu decisión de dejar a este hombre entrar en tu vida por sentimentalismos y recuerdos de tu infancia! ¡No sabes nada de quien es ahora!"
"Eso no es verdad," Molly dijo tranquilamente. "Todd es bueno y considerado."
"¿Es confiable? ¿Te dijo del fraude de las pirámides en California? ¿O el engaño de bienes raíces en Las Vegas?" La voz de Sherlock era áspera y molesta.
"¿Lo investigaste?" pregunto, enfadada.
Ignorando su pregunta, continuó. "¿En realidad eres tan ciega y estúpida? ¿Por que no puedes darte cuenta de que quiere algo de ti?"
Molly se quedo boquiabierta. "¿Que rayos podría querer Todd de mi?"
Sherlock estaba apunto de hablar, pero se detuvo y clínicamente observo la habitación. Había algo diferente. Se dio cuenta de la chaqueta masculina que estaba sobre la mecedora. El olor de pepperoni que aun estaba en el aire, proveniente de una caja de pizza en el suelo.
Su mirada regreso a Molly para estudiarla. Pijama ligera color rosa con ovejas saltando sobre pequeñas cercas. Sin bata. Cabello desarreglado. Salió rápidamente de la cama para abrir la puerta.
En ese momento, la profunda voz de Todd se escucho por el pasillo que llevaba al baño. "¿Molly, pasa algo?"
Ella miro sobre su hombro. "Todo esta bien."
Ese pasillo también llevaba a la habitación de Molly.
El dolor y la incredulidad se hicieron presentes en el rostro del detective, pero, para el momento en que Molly había volteado a verlo, Sherlock los había enmascarado con una expresión vacante.
"¿Qué podría querer Todd?" Dijo en un gruñido y miro sin ningún cuidado el pecho de Molly.
Avergonzada, rápidamente bajo la mirada para darse cuenta de que era lo que pasaba. Sherlock se inclino hacia el frente y toco el suave material cerca de donde el botón superior se había salido de su ojal y dejaba su pijama abierta.
"Obviamente quiere lo que estas dispuesta a darle con tanta libertad."
Inhalando bruscamente, Molly se alejo como si el tacto de Sherlock quemara.
"¿Quién te crees que eres?" dijo, en shock. "Yo no…nosotros no…Pero aun si lo hubiéramos hecho, ¡Eso no te incumbe!"
Si alguna vez la había considerado un ratón, Sherlock se daría cuenta de que Molly Hooper era un ratón hecho de acero. Ella se puso de pie cerca del detective y presiono su dedo contra su pecho.
"Entras y sales de mi laboratorio como si fuera de tu propiedad, y por todos los cielos, yo lo permito. ¿Pero venir a mi casa e implicar cosas acerca de una área de mi vida de la que no sabes nada?" La voz de Molly destilaba amargura.
Aun cuando su mejor amigo no estaba ahí, Sherlock podía escuchar la voz de John tan clara como si estuvieran codo a codo: "No es bueno. No es nada bueno."
"¿Por qué Todd tiene que querer algo? ¿Por que no puedo gustarle solo por ser yo?" La voz de Molly tembló pero rápidamente pudo controlarla. "Por alguna razón no te agrada Todd. Eso lo entiendo. Pero es mi amigo mas antiguo, y estoy cansada de que actúes como un tonto presumido."
Molly camino hacia la puerta que Sherlock, como siempre, había dejado abierta. "No quiero que vengas aquí nunca mas. Si nos vemos en el laboratorio, será solo por razones profesionales."
"¿Qué?" Ahora era el turno de Sherlock para sorprenderse. Molly nunca se imponía ante él. Molly nunca le había hablado de esa manera. Era como si una mariposa te matara a mordidas.
"¿Qué es todo este escándalo?"
Todd salió de la ducha vistiendo solo una de las alegres toallas verdes y azules de Molly alrededor de su cintura.
El corazón de Molly se encogió ante la sincronía tan infortunada de Todd, pero ella se mantuvo. "Adios, Sherlock."
El detective cegado por el enojo, salió de manera intempestiva mientras aparecían las luces del amanecer.
