Capítulo 4: Mi mejor amigo(a)

Hermione despertó un Lunes, muy feliz, por lo que había pasado el sábado anterior, recordando a Malfoy y su buen consejo.

Cuando se estaba bañando, recordó otra cosa, el abrazo tan largo que se dieron ese día.

Sintió como si estuviera en ese día aún, ella con los brazos en el cuello de Malfoy, y el, con sus brazos en la cintura de ella.

Había sentido una sensación tan linda y rara, que por eso no se había separado de el, hasta, que los dos se fueron separando poco a poco.

-¡Quieres salir del baño por favor!-gritó Lavender, pues Hermione se había estando bañando si darse cuenta una media hora.

Cuando salió las chicas de su cuarto le dijeron:

-¿Porqué tardaste tanto?

-¿Qué te pasa?

-Nosotras también necesitamos el baño.

Disculpándose con todas, se vistió con el uniforme como siempre, pero en el cabello hizo una excepción, se alacio el cabello y se lo recogió en un coqueto chongo, del que salían del frente dos lindos mechones.

Bajo a la sala común, donde solo encontró a Harry y Ginny, pero no a Ron.

-¿Dónde está Ron?-pregunto algo preocupada.

-¿Mi hermano?, según Harry, el ya bajo a desayunar-contestó Ginny, sin darle importancia al tema.

-¡Ah!, ya veo-dijo sin sonar preocupada, pero en su interior lo estaba, pero recordó lo que le dijo Malfoy y decidió que no le importaría.

Bajaron a desayunar, pero no vieron a Ron por ninguna parte, cosa que decidieron no tomarle importancia.

Harry y Hermione tenían transformaciones, mientras que Ginny, encantamientos.

Mientras se dirigían a la clase, Hermione vio a Malfoy que se dirigía Herbología, ambos se sonrieron.

Hermione muy contenta, siguió caminando con Harry, la verdad, sentía que en Malfoy había encontrado un amigo, que no se comparaba con los que tenía.

Sonó la última campana, así que Hermione se apresuró a ir al lago, pues ese día no tenía tarea, y quería aprovechar ese día libre al máximo.

Cuando había sonado la última campana, Malfoy decidió salir a pasear a los jardines, no le habían dejado tarea, y como ese era un día que quizás no se pudiera repetir salio.

Justo cuando Hermione se sentaba en la orilla del lago, Malfoy abría las puertas del jardín y salía a pasear.

Hermione estaba pensando en varias cosas, primero en Malfoy, que se dio cuenta que se había convertido en su mejor amigo, luego en Ron, que decidió que ya no le importaría más.

-Hola-la saludó una voz que ella conocía muy bien.

-Hola- le respondió muy dulce Hermione a Malfoy, su nuevo mejor amigo.

Cuando Malfoy se sentó al lado de ella, sintió que se estaba sentando con un ángel, pues se veía muy hermosa con ese chongo.

Hermione también tenía los mismos pensamientos "Se ve tan irresistible" pensó, pero a la vez se sorprendió, pues no había tenido hasta ese momento ningún pensamiento parecido hacia Malfoy.

Malfoy estaba con la corbata totalmente desatada colgando, desfajado, y su cabello rubio, se le veía muy bien, que Hermione hubiera podido suspirar.

Se quedaron viendo por un tiempo, pero luego fue Malfoy quien rompió el silencio.

-¿Qué tal vas con ese Weasley?-preguntó, deseando que su consejo le hubiera servido.

-Bien, hice lo que tu me sugeriste y funcionó, ya no me importa para nada-le contestó Hermione con una voz que parecía muy segura.

-Me alegro que te funcionara-le dijo Malfoy muy contento.

-Sí, la verdad me di cuenta, que tengo mejores amigos que el-le dijo Hermione, pensando "La verdad, Ron jamás me ha dado un consejo acertado" tratando de recordar uno que le hubiera dado que funcionara.

-¿Y quién es tu mejor amiga?-le preguntó Malfoy muy curioso.

-La verdad, no es mujer, es un hombre.

-¿Quién?-preguntó Malfoy más intrigado y a la vez, angustiado.

-Tu-le contesto Hermione con una voz tan dulce, que Malfoy sintió que estaba soñando.

No podía creerlo, era el mejor amigo de Hermione Granger, pero a la vez, se sintió feliz y orgulloso.

-Tú también eres mi mejor amiga Hermione-le dijo Malfoy con una voz tan cariñosa, que casi se derretía.

Hermione, sin importarle lo que pensara Malfoy, lo abrazó.

Malfoy sintió una sensación, que era más que simpatía, pero, la abrazó también, estaban muy cerca uno del otro, y no se podían separar.

"Lo que estoy sintiendo no puede ser amor¡no!" pensó Malfoy muy confundido y asombrado, a la vez que sentía los delicados y suaves brazos de Hermione.

Hermione mientras tanto pensaba "¿Porqué me lancé a abrazarlo?" a la vez que sentía los fuertes brazos de Malfoy por su cadera.

Solo hasta que vieron a Pansy salir a los jardines se separaron y se ocultaron, no querían que una chismosa viera y contara a todos que un sangre limpia y una sangre sucia se habían abrazado.

Se acerco bastante al lugar donde estaban, pero no los vio.

Se fue alejando, caminando hacia Hogwarts, mientras que Malfoy y Hermione estaban mas cerca de lo que habían estado, y no había nada que pudiera al parecer moverlos.