No fue una buena noche, el recuerdo de todo lo sucedido hacía que me revolviera inquieta en la cama. Cansada y asumiendo que no tenía mucho que hacer, me levanté dispuesta a asaltar el depósito de pociones de Nott, uno de mis pocos amigos. Era alto, delgaducho y muy pálido.

Caminé con cuidado de que no me escucharan. Me asomé por precaución antes de entrar en la Sala Común, uno nunca sabía que hacían algunas serpientes por la noche, para luego deslizarme con cuidado por el pasillo de los chicos. La habitación de Theodore era también la de Malfoy, Zabini, Crabble y Golyle. No era la primera vez que me infiltraba en su habitación y tampoco sería la primera vez que me despierto en su cama… o en la de Blaise.

Él tampoco estaba teniendo una buena noche, se agitaba bastante, y gemía ligeramente como el llanto lastimero de Mirtle la Llorona. Acerqué mis labios a su oído y exhalé con suavidad un poco de mi aliento.

—Theo…

Gruñó mosteo antes de abrir los ojos, estaban rojos por lo que destacaba el color azul oscuro de sus pupilas.

—Lysa—No parecía muy sorprendido de verme—Ya te lo he dicho, ahora estoy saliendo con Greengrass, no me voy a liar contigo.

Ups, creo que olvidé mencionar que Theodore Nott y yo estuvimos saliendo en cuarto año.

—¿Tienes algo para poder dormir?

Esa era una forma suave de expresar lo que él podía llegar a tener en su pequeño maletín debajo de la cama. Thedore Nott era popularmente conocido en Slytherin por meterse cualquier tipo de droga o producto nocivo en el cuerpo; y yo como fui su novia en cuarto, pues acabé igual que él.

—¿Supongo que prefieres en liquido, no?—Asentí—Mejor, si lo fumásemos dejaríamos el olor por toda la habitación.

Mientras se apartaba el pelo azabache de la cara, todavía dormido, me tendió un pequeño frasco con un líquido oscuro de un color indefinido entre el marrón y el violeta. En la etiqueta ponía:

"Solo tres gotas"

Descorché el botecito y tomé el cuentagotas que mi buen amigo me estaba tendiendo. Abrí la boca extendiendo la lengua para luego sentir el amargo sabor de esta poción.

Los efectos no se hicieron esperar, mi vista se emborronó y apenas logré ver a Theo tomársela antes de caer presa del sueño.

Algo me estaba haciendo cosquillas en la nariz.

La conciencia vino a mí.

Estaba acurrucada sobre un cuerpo cálido y bastante cómodo.

En el sitio donde me encontraba apestaba terriblemente a calcetines sucios.

Y lo supe…

—Blaise…—Mi voz sonó muy ronca, como siempre que me despertaba tras los efectos de algo que me había dado Nott—Es muy temprano.

Me removí molesta en la cama, di manotazos al aire para que Zabini quitase la pluma de lechuza de mi cara… y volví a acurrucarme en el pecho de Theodore. Al sentir mi movimiento, el Slytherin enrolló sus brazos alrededor de mi cintura.

—Lysa—Volvió a hablar Blaise Zabini—¿Eres consciente de que solo llevas un camisón para dormir, y por lo que veo también unas braguitas moradas, verdad?

—No me vais a dejar dormir por lo que veo.

No quería ni imaginar cómo estaba mi rostro ahora, con los pelos revueltos por la primera parte de la noche y mi cara con marcas de la almohada, tampoco me importaba mucho como estaba mi cuerpo, pues era cierto que yo dormía con poca ropa.

—Nop, Draco se está duchando y quiero cambiarme.

Me encogí de hombros restándole importancia al asunto, cosa razonable si llevas despierta cuarenta segundos.

—Necesito intimidad—Insistió.

Me estiré y desperecé en el colchón antes de por fin salir de la cama. No dije nada, solo palpé donde habían quedado mis babuchas y me despedí de los tres compañeros y medio de la habitación, Draco estaba en el baño y Theodore no contaba como uno entero.

No era extraño en Slytherin encontrase a una alumna saliendo de un cuarto masculino un lunes por la mañana, en realidad cualquier día por la mañana. Fui dando traspiés por toda la Sala Común y todo el pasillo femenino hasta que alcancé el pomo de la puerta. No conseguí abrir, Cally me recibió antes hecha un basilisco.

—¿Dónde has estado?—Iba a responderle cuando ella me dejó con la palabra en la boca—Que estupidez de pregunta, seguro que drogándote con Nott.

Supongo que os habréis dado cuenta ya: Callidora Yaxley no era la persona más simpática del mundo, ni la más sociable, ni la más cariñosa, ni la más…

—¿Hola?—No sabía que más decir.

Entré dentro y me dirigí directamente al baño, necesitaba quitarme esa sensación pegajosa del cuerpo que sentía cada vez que tomaba una pócima de Theo. Una vez debajo del grifo, sintiendo el agua caliente quemar mi piel, miré detenidamente el tatuaje de mi antebrazo.

Era completamente negro, una calavera con una serpiente saliendo de su boca formando un nudo. La acaricié con cuidado y casi sentí que estaba viva. Era siniestro. Y recordé como llegué a esta situación.

(Flashback)

Estábamos en vagón del tren, camino de nuestro tercer año. Callidora comía feliz una rana de chocolate mientras yo miraba distraída por la ventana cuando Nott entró agitado en el camerino.

¡Por Merlín!—Entró hecho un basilisco.

A Callidora no le caía bien Theodore Nott, y a mí me cayó bien desde el principio, curioso, ¿no?—Largo Nott.

Él me miró buscando mi opinión, había aprendido hace tiempo a ignorar los comentarios bordes de Yaxley; pero yo ese día no estaba para disputas, me encogí de hombros y seguí mirando la ventana.

¿Qué le pasa a Prewett?

Theodore, y todos los Slytherin junto a algunos magos de otras casas, teníamos la costumbre de hablar de las personas por sus apellidos a no ser que la confianza y el afecto fueran importantes. ¿El motivo? variaba dependiendo del que utilizaba la costumbre: desprestigiar, magnificar, educación… Theodore Nott en concreto solo me llamaba Prewett cuando hablaba de mí con otra persona.

No lo sé—A Cally le costaba infiernos admitir su ignorancia, aunque en este caso poco podía hacer pues no tenía ni la más remota idea de que me pasaba.

Theodore, que al parecer ya se había olvidado del motivo de su entrada, se sentó a mi lado… más cerca de lo que unos simples compañeros harían.

Lysa—Me llamó con voz suave, acariciando la mejilla de tal forma que acabé perdiéndome en esos ojos oscuros que ya en tercero amaba—¿Me dirás que te ocurre?

Yo no deseaba hablar, el motivo de mis turbaciones era a la vez mi mayor secreto y mi mayor vergüenza. Pero esos ojos oscuros, de ese color azul tan enigmático, como las profundidades marinas, esos ojos que hablaban de grades misterios y ocultaban grandes secretos… esos ojos me pedían ahora que yo liberara al menos uno de los míos, solo y siempre para que me sintiera un poco mejor, un poco menos sola y un poco más ligera.

Mi padre—Suspiré derrotada.

Cally y Theo me miraron con ojos bien abiertos, parecían querer escuchar todo lo que pudiera y deseara contar del tema.

Estaba pensando en los mortífagos—Volví a hablar—Ellos asesinaron a mi padre y… yo no les podría estar más agradecida.

No te comprendo Lysa—Las palabras de Cally fueron acompañadas por una mueca de total confusión, y yo me tuve que esforzar en desenredar en lío que ahora eran mis pensamientos.

Gideon Prewett era de una familia con pensamientos a favor de los muggles y de la igualdad entre magos, básicamente y para que me comprendáis él era el hermano de Sra. Weasley. Si los mortífagos no lo hubieran asesinado, a mi me habrían lavado el cerebro y seguramente ahora estaría tirando flores y corazones con Potter y su pandilla de babosos admiradores.

El silencio fue absoluto tras ese comentario, nadie dijo nada. Theodore, incomodo se apartó el pelo de la cara antes de declarar para sorpresa mía y de Cally cuál era su opinión en el asunto.

Yo sería mortífago si por algún milagro de repente el Señor Tenebroso resurgiera—No parecía muy a gusto con su confesión, se revolvía incomodo en su sitio.

Yo también—Los ojos de Callidora brillaban de ilusión, realmente quería ser eso.

No creáis que en Slytherin todo el mundo deseaba ser mortífago. No. Nuestro caso en concreto era bastante particular debido a que el Sr. Nott, y el Sr. Yaxley fueron, y seguirían siendo si él volviese, unos de sus más importantes seguidores.

(Fin del Flashback)

Salí de la ducha un poco desorientada, últimamente el pasado acudía a mí con demasiada frecuencia, más de lo que me gustaría admitir. No comprendía el porqué, pero empezaba a intuir que tenía que ver con cierto mentor en las Artes Oscuras. Me envolví en la suave toalla mientras las huellas de agua, pruebas efímeras de mi estancia aquí, se quedaban sellando el suelo. Cuando estuve frente al espejo, una joven de confuso rostro me devolvió la mirada, sus ojos verdes me pedían ayuda para todas las interrogantes que su elección había creado.

Una figura femenina se situó tras de mí, bastante más alta que yo, me observó con toda la seguridad que cumplir tu sueño puede darte. Sin cariño, más como los actos mecánicos de alguien obligado, secó mí oscuro cabello para luego trenzarlo.

—Deberías borrar esa mirada confusa—Me aconsejó—Has tomado ya la elección, el camino ya está trazado, las dudas se quedaron atrás la noche que te tatuaste el brazo.

Puede que las palabras de Cally pudieran sonar frías y sin emoción, pero era una fachada. Callidora nunca fue la persona más amorosa del mundo, en eso todos estábamos de acuerdo, pero sabía a la perfección la forma de animarte para que tú no te sintieras débil; pues era cierto, yo ya había tomado mi elección, las dudas se habían quedado atrás.

—Mis dudas no están relacionadas con la elección—Le respondí mientras intentaba contener una mueca de dolor por un tirón el pelo—Tengo dudas en lo referente a las consecuencias.

Una sonrisa arrogante se formó en el los labios de mi amiga, llegando a los ojos poco después—Las consecuencias déjamelas a mí.


Nota Autora

Un nuevo capitulo, sí. ¿Qué os ha parecido? Ya sabéis que acepto cualquier tipo de comentario si algo no lo comprendéis y/o os habéis perdido, estoy a vuestra completa disposición. Pero como soy un alma caritativa y tengo un corazón muy grande, pues os voy a regalar unos pocos de datos para completar la información.

No me gusta hacer descripciones demasiado largas, me aburre escribirlas y sobre todo me aburre leerlas, yo soy de las típicas lectoras que en un fanfic se salta los enormes párrafos que te cuentas con pelos y señales lo maravillosamente guapo/a que es el/la protagonista. De todas maneras, si tenéis alguna duda o sentís curiosidad pues por privado os diría de forma extensa como son físicamente, pues intento completar lo mejor posible el carácter de ellos.

Lysa no ha... ¿como expresarlo? follado con Blaise Zabini. No. Ya hablaremos de como está nuestra joven slytherin en lo referente a virginidad. Lo aclaro porque ya me lo han preguntado tres personas. De Cally y Theo también me extenderé y responderé incógnitas.

¡IMPORTANTE! Anotad si queréis la fecha pues que fuera un lunes no está puesta al azar (iba a ser domingo y lo cambié) para situaros diré que es, tiempo del fic, 30 de junio de 1997.

Por si os interesa (que lo dudo) en el flashback Nott entra muy agitado al camerino porque acaba de discutir/soportar una charla con Draco Malfoy. Al ser los dos magos sangre limpia y sus padres venir de los mismos sitios, pues los dos jóvenes se han visto obligados a pasar demasiado tiempo juntos; aun así no se llevan nada bien debido a que sus personalidades son bastante opuestas: Theo es un poco "pasivo" y tiende a pasar desapercibido, cosa que exaspera al rubio pues creé que hay que proclamar la pureza de sangre y todo eso (supongo que todos aquí sabemos como es Draco) y la explosividad del carácter de Malfoy y su tendencia a llamar la atención demasiado avergüenza y aburre al moreno.

Una vez más, gracias por leer hasta aquí y pregunto: ¿merezco un review?