Holaaaaaaaaaaa gentecita que me lee! Lo primero decir que se me ha pirado totalmente escribir algo en el anterior capítulo, como estoy haciendo ahora.
Bueno aquí sigue la historia...se que el anterior capítulo fue muy muy corto... por eso subo este último para compensarlo, pero no os acostumbréis. Ahora en semana santa intentaré adelantar todo lo que pueda, tanto en este como en el otro, que me preocupa más( al ser improvisado). Porque luego el día 2 empezaré las prácticas del módulo, y hasta las 5 de la tarde no salgo...si cinco de la tarde, habéis leído bien. Pero bueno como también estaré un poco estresada tendré más inspiración. Eso seguro.
Bueno aquí os dejo leyendo :
Había amanecido con un espléndido Sol. Hermione se levantó con una sonrisa de oreja a oreja. Feliz por la llegada del fin de semana. No había sido una semana fácil. Todavía seguía sin hablarse con su novio y su mejor amigo.
Aguantándose las ganas de hablar con ellos, pero su orgullo era más fuerte. No podía crees que ni siquiera se hubieran acercado a pedirla perdón. Incluso escuchó una conversación que hubiera preferido no oír :
" —¡Hola Luna! - le saludaron los dos chicos a la vez.
—Hola chicos, ¿cómo están? - preguntó la rubia con una sonrisa radiante.
—Nosotros muy bien, aunque me gustaría saber más como está Hermione - Ron no podía resistir mucho más las ganas de preguntar por su novia. Cosa totalmente normal. Claro.
—Pues muy bien Ron, la cuidan muy bien – dijo inocentemente la rubia.
—¿Cómo que la cuidan bien? ¿ A qué te refieres? - preguntó esta vez mas furioso el pelirrojo.
—Ron no confundas las palabras de Luna. Solo quiere decir que la están tratando bien - le tranquilizó su amigo, o al menos eso intentaba.
—Yo...solo creo que deberían disculparse con ella. - arriesgó a decir la rubia.
—¿Que...qué? - enfureció ron. ¿ Sabes?, la que tiene que venir es ella a pedirnos disculpas, que ella es la que se ha juntado con esa gente.
Luna abrió los ojos como platos. Sorprendiéndose de la actitud del novio de su amiga.
—Luna, no hagas caso de lo que dice, no sabe lo que piensa ni suelta por su boca. - le intentó excusar su amigo como siempre hacía.
—No te preocupes Harry. - le dijo la rubia indiferente. ¡Qué tengáis un buen día! - les soltó como si nada hubiera pasado.
Hermione se encontraba detrás de una columna cuando lo escuchó todo, quedándose petrificada y conteniendo la respiración. De repente todo su cuerpo ardía de calor, adquiriendo su cara un llamativo color rojo. Echando chispas. No podía definir todos los sentimientos que en esos momentos la abrumaban.
Ya no podía aguantar más las lágrimas que deseaban por salir de sus ojos. Salió lo más rápido que pudo, corriendo a su compartida sala común.
Sus compañeros estaban en la salita común cuando entró apresurada a su habitación . Encerrándose durante una hora larga, queriendo que nadie la molestaba. Los presentes se quedaron atónitos al ver a la muchacha tan derrumbada. Incluso Pansy se levantó a consolarla, encontrándose la puerta cerrada en sus narices.
Ninguno podía hacer nada. Y se sintieron indefensos, débiles. A Draco le recorrió una desagradable sensación, amarga, que no le gustó para nada y no supo como deshacerse de ella."
[...]
Draco estaba vistiéndose en su habitación, con un traje negro, camisa azul marino y una corbata a juego con sus ojos grises. Se peinó dejándose el pelo suelto y un poco alborotado.
Le daba un aire rebelde. Se estaba preparando para la fiesta que hacían los alumnos de Hufflepuff, en la que todos estaban invitados.
La idea no es que le entusiasmara mucho, pero como sus amigos iban a ir, él también. Y tampoco le vendría mal refrescarse un poco .
Sabía que Hermione iba a ir, insistida por Pansy, que desde que la vio entrar llorando desconsoladamente, estaba todo el tiempo detrás de ella. Todavía la morena no había conseguido sonsacarle información a la castaña, pero al menos Hermione no volvió a estar encerrada y deprimida.
A veces, no podía sacársela de la cabeza, no podía evitarlo, aunque su mente le recriminara.
Desde la noche en la que se quedaron durmiendo juntos, Draco había tenido todo tipo de emociones que no podía identificar. Aunque por las noches los dos se quedaron leyendo en la salita, no había vuelto a tener un contacto cercano con ella. Pero les agradaba estar juntos, darse compañía mutuamente, en silencio y a gusto.
En algunas ocasiones se cruzaban sus miradas y se quedaban en silencio un par de segundos mentalmente y luego seguían con su lectura.
Cuando salió de la habitación se quedó petrificado en la puerta, apreciando las buenas vistas, sobre todo de una en especial. Por un lado estaba su amigo Theodore Nott, con una camisa azul eléctrico y unos vaqueros oscuros. Se le veía bien. Sus facciones resaltaban por el color de la camisa y en contraste con su oscura piel.
Pansy, su amiga, como siempre lucía perfecta. Con un vestido liso de color violeta, ajustado a su linda figura, por encima de sus rodillas. Llevaba el pelo suelto con una diadema a juego con el vestido, finalizando con un toque de maquillaje muy suave.
Cuando reparó en la castaña que había a su lado hizo un gran esfuerzo por que no se le salieran los ojos de las cuencas de la cara.
Se la veía preciosa. Con un sencillo vestido de tirantes finos, de un color azul mar, que le caía suavemente por el cuerpo. El pelo suelto don unos brillantes tirabuzones.
Se fijó que el vestido no era suyo, sino de Pansy, alzando una ceja por sorpresa. Pero lo lucía igual de bien, o incluso mejor que la morena. Cuando bajó la mirada a los pies de las chicas, con una mirada de asombro, pudo ver con sus ojos que cada una llevaba unos zapatos de tacón pequeño, pero cada una llevaba los zapatos de la otra. Así Pansy, llevaba los zapatos azul, y Hermione los violetas.
Después de la mueca que puso, no pudo evitar poner una cara rara.
—¿Estamos lindas? - Preguntó Pansy dando una vuelta en su sitio para que la observaran. La encantaba que la miraran y la adoraran.
—Sí, muy lindas. - contestó Ddraco.
"¿Lindas? ¿Plural? ¿ Yo también?" - Pensaba la castaña. Un segundo después sus mejillas adquirieron un poco de color. Draco que estaba a todo, había percibido el gesto de la castaña. Y eso, le hizo sonreír.
A él.
—¿Listos? - Preguntó la morena mirando a sus compañeros esperando una respuesta para ir ya al baile. Todos asistieron.
—Espero que Blaise no se haya olvidado de invitar a Luna - comentó la castaña. Que le había pedido al moreno que invitara a su amiga para poder pasar un rato así con ella.
No era la única.
Hermione estaba extasiada, moviendo su cuerpo el compás de la música e intentando seguir los pasos de Pansy, que a veces le resultaban complicados. Se lo estaba pasando realmente bien, con sus "nuevos amigos".
Luna al final también se presentó, y estuvo con ellas en todo momento. Bailando y riéndose a la vez. Aunque se sentía un poco culpable, por no haber echado mucho de menos a sus amigos, y uno de ellos su novio.
Una mano la agarró por el brazo, sorprendiéndola. Cuando reparó en los ojos verdes que la escrutaban, se sintió pequeña.
—¿Puedo hablar un segundo contigo? - preguntó su amigo Harry. Ella le miró fijamente y asintió con la cabeza. Se apartaron un poco para tener más privacidad. A la castaña le sorprendió que no fuera acompañado de su novio, que se encontraba unos metros alejado de ellos. Aunque sin apartar la mirada.
—Dime Harry. - le dijo la castaña para animar a que el chico hablara.
—Pues...verás...- empezó a decir retorciéndose las manos- quería perdirte disculpas por todo Hermione. Sé que no me he portado bien como un amigo debería hacer.
—No te preocupes Harry, aunque te agradezco que te hayas acercado a mí, ya pensaba que te habías dejado influir otra vez por Ron. - cogió un poco de aire, viendo en la mirada del chico que ella llevaba razón, que siempre que tenían alguna discusión, su amigo moreno siempre se ponía de parte del pelirrojo. - Sé que no ha empezado el curso como esperábamos, pero tampoco me arrepiento Harry. - Éste le miró desconcertado. Pero quería entender a su amiga. - He conocido gente nueva con la que nunca pensaba que iba a tener una buena relación. Y gracias a vosotros ha sido posible, y me alegro. Que vosotros me hayáis dejado de lado ha conseguido que yo me acerque a otras personas. - le decía con una tranquilidad absoluta que solo ella sabía que no era verdad. Harry le miraba incrédulo, sin palabras.
—Yo...no sé que decirte Hermione - dudó el chico moreno. - Quiero entenderte, pero me tienes que dar tiempo para adaptarme a esta nueva situación. ¿Nosotros somos tus amigos no? - preguntó el chico asustado.
—Claro Harry, pero siempre he estado con vosotros todo el tiempo, y ahora me he dado cuenta que podemos conocer más gente.
—Solo espero que no nos dejemos de ver, no quiero perderte, eres mi mejor amiga. - y sin pensarlo dos veces abrazó a su amiga, que aunque no lo reconociera el pelinegro la había necesitado siempre. Los dos recibieron amistoso aquel abrazo.
—Gracias Harry, ¿ Y Ron?, ¿ No piensa pedirme perdón?, ¿ O tengo que ser yo como siempre? - preguntó furiosa.
Su amigo bajó la mirada y no necesitó respuesta. Pero no podía soportar que actuara de esa manera, como un crío pequeño que le quitan su caramelo. Sonrió por aquel pensamiento.
—Gracias Harry. Siempre que quieras podrás venir a verme. Por cierto, ¿ Ginny también está molesta conmigo?
—Bueno...no piensa como Ron pero también le cuesta asimilar tantos cambios. Dale tiempo - rogó el moreno. - Algún día pasaremos los dos a verte. - A ella le alegró oír eso, y le dio un pequeño beso en la mejilla. Unos ojos grises no muy alejados de allí vieron lo mismo, y no le hizo mucha gracia que digamos...
—Gracias Harry, aunque por un lado pienso que vuestra actitud es un poco exagerada. Son mis compañeros de habitación...
—Pero Hermione, todos estos años atrás... - interrumpió Harry.
—Lo sé Harry, pero son mis compañeros de cuarto. Y tampoco es que me haya dado tiempo a conocerlos, pero no parecen malas personas. Solo diferentes.
Después, de que un repentino pensamiento cruzara su mente, la castaña decidió acercarse a su novio para aclarar las cosas. Convencida de que no quería seguir jugando a ese juego de niños.
Avanzó decidida, con algunas miradas posadas sobre ella, hacia Ron, que la veía acercarse a él, poniéndose nervioso y rojo como un tomate. Su hermana Ginny seguía a su lado. Cuando llegó a ellos, se acercó a su novio y le dijo en bajito :
—Ron, ¿podemos hablar? - le preguntó la castaña.
—¿Por fin vienes a pedir perdón? - respondió el pelirrojo sin importarle el tono de voz, un poco más alto de lo necesario.
Algunos alumnos de la fiesta repararon en ellos. Observándolos. Así luego tendrían de qué hablar en el castillo.
—Ron, no puedo creer que sigas con esta postura infantil. Me decepcionas.
—¿ Te decepciono? ¿ Y tú juntándote con esa gente? - Ron no había asumido que la guerra había acabado, desenterrando a su vez todos los prejuicios.
—Solo estás consiguiendo que nos alejemos más Ron, por favor. - le suplicó la chica.
—¡Tú! Nos estás alejando Hermione...Tú eres la que te vas con esa escoria. - muchos se dieron por aludidos escuchando la conversación.
Pansy que aunque hubiera cambiado mucho, ya no aguantaba las estupideces del pelirrojo. Si sus amigos se quedaban quietos no era su problema. Ella no se quedaría con los brazos cruzados.
—¿ Y tú qué quieres estúpida? - escupió Ron al ver a la morena acercarse a ellos.
El pelirrojo fijándose en ella y de vuelta en Hermione palideció al instante de ver el detalle de los zapatos de ambas chicas. Sus carcajadas cínicas empezaron a sonar por la sala de los menesteres.
—¿Pero qué coño es esto? - preguntó señalando sus zapatos. ¿ Os habéis vestido a juego? - rió falsamente Ron. - ¿Qué pasa, que sois ahora amigas? No me lo puedo creer...
—¡Estúpida comadreja! ¿ Quién te crees que eres? - atacó Pansy. Ginny dio un paso al frente, pero rápidamente Harry la detuvo para evitar que se metiera en la discusión.
—¡Tú, cierra esa maldita boca! - espetó Ron cada vez más furioso.
—Pansy no tiene solución, déjalo. No le des lo que quiere. - le rogó Hermione a la morena mientras la cogía del brazo para llevársela de allí.
—Eso eso, ¡Elígelos a ellos! - gritó Ron Weasly. Hermione no tuvo más fuerzas, y alejándose de su novio, " Ex-novio" - pensó, se le salió una lágrima que llegó hasta sus labios, pudiendo saborear la amargura del dolor.
Pansy viendo a Hermione destrozada no dudó un segundo en llevársela a su salita común.
Cuando llegaron la morena sentó a Hermione en uno de los sofás, sentándose con ella y ofreciéndole consuelo. Dejó que la castaña de desahogara, en silencio. Cuando sus sollozos empezaron a remitir le dio un tímido abrazo, que ella agradeció con todo su ser. Una vez que se tranquilizó, Hermione levantó la mirada con las poquitas fuerzas que le quedaban.
—Hermione, no merece la pena. Él no te merece. - dijo Pansy con duras palabras. A ella le dolió el comentario de su compañera, pero aunque dolorosas eran sus palabras eran ciertas. A veces hay que darse con un muro de frente para poder ver lo que tenemos delante de nosotros.
—Gracias Pansy. Eres una buena amiga. - se atrevió a decir la castaña, expresando sus sentimientos, esos que hasta ahora no se había atrevido a decir. Ya era hora de que Hermione se mostrara con realmente era
—¡Has destrozado mi maquillaje Hermione! - le reprochó la morena. La castaña respondió en pequeñas carcajadas.
—Lo siento mucho Pansy.
—Bueno no te preocupes, habrá más ocasiones. - le tranquilizó con una sonrisa divertida.
De repente la puerta se abrió de par en par. Dejando ver a unas cuantas personas, bastantes, aparecer por ella. Draco Malfoy, totalmente sereno y evaluando la situación, para saber comportarse.
Increíble.
Luna Lovegood, con una mirada preocupada, buscando con los ojos a su amiga. Blaise Zabinni, con un rostro serio, atípico de él, y finalmente, Theodore Nott, aparentando indiferencia. Pero aunque todos lo quisieran negar, estaban un poquito, solo un poquito, preocupados por la castaña.
—¡Hermione! - chilló Luna con su cantarina voz y lanzándose a sus brazos, acariciándola después el pelo a la castaña.
—¡Oh...Luna! - pudo contestar la castaña, conteniendo las ganas de llorar.
—Bien chicos, no deprimamos a nuestra amiga- contestó Pansy levantándose para ir a su habitación a ponerse cómoda. Le había costado mucho que su nueva amiga se tranquilizara.
—Bueno, yo ya me voy a ir...- mencionó la rubia agarrando a su amiga de la mano. - Mañana me vendré aquí contigo para hacer los deberes juntas.
—Claro Luna, aquí estaré.
—Pero Hermione...¿no tienes los deberes hechos ya? - preguntó divertido Blaise. Luna miró a su amiga esperanzada de que así no fuera. Le gustaba compartir tiempo con ella. Con su amiga.
—Bueno...sí. Pero te puedes venir aquí igualmente Luna- le tranquilizó Hermione.
—Esta bien. - le dijo dándole un beso en la mejilla. Después avanzó hasta la puerta. - ¿Blaise? - preguntó indicando que la acompañara.
—¿Es que eres mi niñera? - se quejó el moreno riéndose. - Esto...no puede ser...¡Eso me pasa por estar rodeado de mujeres en mi habitación! ¡Todas pendientes de mí! - soltó sintiéndose muy orgulloso.
—No te emociones Blaise. - le dijo Luna para sorpresa de todos. - Solo evito que hagas alguna estupidez. Ya sabemos como eres. - Terminó la rubia diciendo. Todos empezaron a reír a rienda suelta. - Hasta mañana Draco, Theodore.
El último sonrió de vuelta al escuchar su nombre.
Pansy salió de la habitación al escuchar la marcha de los chicos. Se despidió de ellos y después de sus compañeros de habitación.
—Buenas noches chicos. Me voy a dormir que estoy muy cansada. Hermione no tardes en dormir. - le dijo con tono autoritario para desaparecer por la puerta de la habitación. Theodore se despidió también, bien sabiendo que dejaba a esos dos solos en la salita.
Cada uno estaba sentado en un sofá. Sintiendo ambos una extraña sensación de vacío. Hermione se levantó del sofá para sentarse al lado del rubio.
—¿Puedo? - preguntó la castaña. Draco le contestó asistiendo con la cabeza y haciendo hueco para Hermione. Ella dejándose llevar, se dejó caer encima del rubio, apoyando su cabeza en el pecho del chico. Le apetecía, o mejor dicho, necesitaba esa sensación de reconfortación, de paz al estar así con Malfoy.
Bien...aquí el último capítulo de hoy...y por unos días...ajjajaja xDDDD
Bueno solo quería mencionar una cosa, el detalle de los zapatos, el cambio de ellos lo he sacado de cuanyo yo iba al isntituto. Mis amigas y yo tan felices nos cambiabamos solo uno de los zapatos por otro. Así llevabas el tuyo y el de tu amiga. Si algo patético si lo piensas ahora pero...jajajaja cuánto me he reído en sus tiempos! Te quedabas con la peña jajajaja.
¿Qué cosas se harán ahora?jajajaaja
Bueno en cuanto al chap, espero que os haya gustado...
Posdata : Sé que algunas faltas se me colarán, pero haber...si me pagaran me esforzaría mucho más ijiijiji xDDDD
MuackisSSSSSSSS =) xiO !
