Hola a todos, nuevo capítulo. Espero que les guste, aunque en realidad es más, un episodio de transición.
O.o
Los años habían pasado, los antiguos amores se habían olvidado. O al menos Misty lo había hecho, supliendo su juvenil amor hacia su mejor amigo Ash, por uno más maduro hacia quien fue su primer novio, Giorgio.
Aquella situación causó más de un cambio en la vida de los protagonistas. La distancia, el tiempo y las condiciones puestas por Giorgio lograron separar a Misty y Ash durante un par de años.
Por otro lado Ash debía luchar secretamente con sus sentimientos, los cuales nunca lograron ver la luz y que se vieron pisoteados tras la lejanía de la pelirroja, quien nunca se dio por enterada.
Aun así, lo único claro que tenemos, es que las historias nunca terminan de escribirse, que el destino puede ponernos en un camino, las decisiones en otro y el tiempo hacernos recapacitar sobre ello, corregir errores, construir un futuro.
Misty lo tenía claro, ahora, nuevamente soltera, había recapacitado. Luego de intentar vengarse de su ex novio, decidió partir por lo sano y recuperar una vieja amistad que no sabía cuanta falta le hacía. Lo cierto es que la joven, jamás habría creído que recordar viejos tiempos junto a Ash y ponerse al día sobre todo iba a ser tan gratificante.
El dolor seguía presente, no podía olvidar tantos años de su vida de la noche a la mañana, pero aun así no podía negar que se sentía mejor, mucho mejor…
Capítulo cuatro: TRAMPAS Y CARETAS
El Helado la cura para casi todas las penas pero conversar con un amigo, reír y disfrutar con él… es la cura para todas las penas, sin duda.
Ash llevó a la pelirroja a una de las tantas cafeterías de ciudad Celeste, pidieron los postres más grandes del establecimiento y conversaron de la vida, del tiempo… de su mutua ausencia durante tres años.
- Entonces Misty ¿Qué tienes para contarme? – dijo Ash sentándose cómodamente en la silla.
- No mucho la verdad, supongo que tu vida ha sido más agitada durante estos años – al ver la cara de incertidumbre Misty agregó – ya sabes, novias, escándalos… tu logro más grande y luego… más novias.
- Tenía que pasar el tiempo. Soy todo un adulto Misty ¿Qué esperabas?
- No estoy echándotelo en cara Ash. Es solo que no puedes comparar la vida que tú tenías a la que tenía yo. Solo con una persona durante este tiempo, siempre en el gimnasio. Puedo contarte de mis retadores si quieres…
- ¿No piensas volver a viajar? – preguntó el pelinegro.
- Me gustaría mucho, pero por ahora lo veo difícil.
- Pero tus hermanas ya están en el gimnasio, pueden hacerse cargo del lugar.
- No son aptas para el liderato y gracias a mí el gimnasio ha subido bastante de nivel, no quiero que mi trabajo durante estos años se vaya a la basura – respondió Misty con seriedad – Violeta se irá pronto a Plateada con Brock. Lily es demasiado alocada como para tomar una responsabilidad. Daisy es mi única oportunidad, pero no creo que sea capaz sin Tracey a su lado.
- Es decir…
- Estoy esperando. Tracey es un gran chico, centrado, tranquilo, que le ayudará como apoyo fundamental.
- No puedes esperar toda la vida.
- No creo que sea tanto tiempo y de otra forma no me sentiría tranquila.
- ¿Dónde quieres ir? – preguntó Ash con una sonrisa.
- No lo sé, estoy pensando en un lugar mucho más lejos, desconocido. Tal vez Australia, Nueva Zelanda – los ojos de Misty volvieron a destellar aquel brillo que Ash extrañaba.
- Islas – respondió el joven, un poco sorprendido, pues eran el destino que también deseaba para él.
- Soy entrenadora de pokémon de agua. ¿Qué esperabas?
- Con todo lo que has cambiado pensé que ahora te gustaban los tipo bicho.
- Quiero saber de ti – cambió de tema la pelirroja - ¿Qué ha sido del Gran Maestro pokémon Ash Ketchum?
- Bueno, jamás imaginé que junto a la gloria que tanto anhelaba vendría el revuelo mediático, la prensa de ha dedicado a seguirme, cada vez que me veía hablando con alguien la tildaba de mi novia y ya estaban viendo el lugar donde me casaría.
- Eso me dijo May – agregó Misty pensativa.
- Tuvo muchos problemas con Drew por mi culpa, hasta que finalmente optamos por reunirnos con Dawn y May, no a solas, ya que finalmente eso era el problema.
- ¿Entonces no saliste con ninguna de las dos?
- Son mis amigas Misty. May ha estado enamorada de Drew desde que era una niña. Y Dawn, bueno Dawn es el tipo de chica que prefiere no tener una relación.
- ¿Y tú? – preguntó la joven con curiosidad.
- ¿Yo qué?
- ¿Qué tipo de hombre eres?
- El tipo de hombre que no le gusta hablar de eso – respondió el pelinegro cortante.
- Vamos Ash – le animó la joven.
- Misty, estoy solo hace mucho. Es cierto que salí con un par de chicas, pero la mitad de ellas era más tonta que una puerta y la otra mitad salía conmigo para tener algo de prensa.
- Entonces el problema es que no sabes elegir a la chica correcta – le reprendió la pelirroja.
- Ese no es el problema – respondió el pelinegro con resignación.
- ¿Cuál es?
- Es que elegí hace demasiado tiempo.
- ¿Cómo? - Misty ladeó su cabeza confundida.
- Es una larga historia. Mejor hablemos de otra cosa.
- Bueno. Pero algún día tendrás que contarme esa "larga historia".
- Como quieras – dijo Ash, quitándole importancia al asunto.
- Dime ¿Qué se siente cumplir todos tus sueños?
- ¿Esto es una entrevista? – preguntó Ash buscando un micrófono entre el florero que había en la mesa y cámaras por los alrededores.
- Solo quiero saber de ti… me he perdido tanto.
- No era como creí - se sinceró el joven - Pero sigue siendo bueno –agregó - Y aunque tengo un trabajo estable dentro de la Liga. Me gustaría continuar con mis viajes, conquistar otros mundos, conocer otras personas. Sabes que me aburro con facilidad. La rutina… todo eso, no es para mí.
- Lo sé – respondió Misty con una sonrisa de medio lado.
Ambos jóvenes se miraron y en esas miradas; chocolate y verdeazulada se encontraron, se reconocieron y se sintieron bien… más que bien.
Porque era un silencio tan cómodo que parecía que ambos podían ser felices, que la vida les había entregado una segunda oportunidad. Y debían aprovecharla.
O.o
Realmente había sido una buena salida. Misty aún reía con las conversaciones con Ash. Ahora es cuando se daba cuenta de cuanta falta le hacía aquel chico en su vida y de lo ciega que había sido al aceptar la condición de Giorgio.
Cuando regresaron aquella noche al gimnasio no había rastros de la Misty-Psyduck, llorona, deprimida, en cambio la joven lucía sonriente, enérgica… feliz.
Ash comenzó a caminar de espaldas para quedar frente a su amiga, quien continuaba riendo ante las ocurrencias del pelinegro, pero al ver que de pronto la joven dejaba de mirarlo y sus ojos dejaron de brillar se obligó a voltear y observar el punto que la pelirroja miraba con dolor.
La escena era sorprendente, a un costado del gimnasio se encontraba Lily besándose con un joven de cabellos castaños, un joven que Misty conocía muy bien.
- Tranquila Misty, piensa muy bien lo que quieres hacer – dijo Ash deteniendo a la joven del brazo. Aunque él también hizo lo posible por contenerse. ¿Qué se creía ese imbécil? Volver hacer sonreír a Misty, había sido una tarea más difícil de lo que habría creído y ahora en menos de un minuto había vuelto a las lágrimas. Esto ya era personal.
- ¿Qué? ¿Pensar? – dijo Misty sin poder evitar que las lágrimas cayeran por sus mejillas – lo único que quiero es ir allá, mechonear a Lily y golpear a Giorgio con un mi puño. Ahora entiendo porque Lily insistía en emparejarme contigo – agregó con molestia, recordando las "escenas" de semanas anteriores cuando su pelirosada hermana la "aconsejaba".
- Bueno tu segunda idea es tentadora. Pero ¿No querías vengarte?
- ¿Eh?
- Misty, Misty, Misty… la venganza es un plato que se sirve frio.
- ¿Qué insinúas?
- Primero. Deja de llorar – al instante la joven se secó sus lágrimas – Segundo. Escucha con atención, porque la única forma de darle una lección a tu noviecito es jugar fuego con fuego.
Misty sonrió de forma maquiavélica. Ash tenía razón no podía dejar las cosas así como así, ambos la habían defraudado completamente. Ahora entendía porque Giorgio había terminado con ella de forma tan repentina, las escapadas de Lily y las ausencias del castaño. La habían traicionado y las cosas no se quedarían así.
- ¿Entonces cuál es el plan? – preguntó la joven confundida. Ambos muchachos habían decidido dejar al par de besucones en ese lado del gimnasio y fingir que nada había pasado, regresando hacia la entrada.
- Dímelo tú. Hace un par de semanas fuiste a mi casa por mi ayuda. Ahora te la estoy entregando. ¿Qué quieres hacer? - Ash finalizó la propuesta con una sonrisa maliciosa.
- Ya te dije, quiero golpearlo fuertemente.
- Misty, no seré tu matón.
- Lo sé – agregó la joven cabizbaja – Ash, no quiero pedirte esto. No me parece justo.
- Vamos Misty solo dilo - le animó el pelinegro, pues tenía algún tipo de idea de hacia dónde iba la venganza de su amiga. Y la idea, no le desagradaba en absoluto.
- ¿Fingirías salir conmigo?
- Bueno – respondió el joven pensativo dando una ojeada a la muchacha y logrando que ésta se sonrojara – supongo que puedo hacer el esfuerzo.
- Gracias Ash – dijo Misty con los ojos entrecerrados, algo molesta – pero hoy solo quiero lanzarme en mi cama y llorar. No puedo creer que Lily… - la pelirroja no pudo continuar, la situación realmente la había lastimado más… aún más – es mi hermana Ash. Como pudo hacerme esto.
- Lo siento Misty – respondió Ash con incomodidad, pues no sabía qué hacer, qué aconsejarle – realmente no te mereces esto.
- Tal vez sí. No he sido una buena persona Ash, quizás me lo merezco.
- No seas tonta – le reprendió el pelinegro poniendo ambas manos en los hombros de la joven, quien continuaba llorando - solo te has equivocado, pero todo el mundo comete errores… No te mereces esto – agregó mientras tomaba un mechón de cabello de su amiga y lo colocaba tras su oreja con ternura.
Misty lo miraba con atención. Debía lucir horrible: maquillaje corrido, ojos rojos e hinchados, cabello alborotado. Sin embargo no le importaba, sabía que con Ash no debía importarle… y tenía razón, pues sin saberlo para el pelinegro aquella imagen no podía ser más perfecta.
Aunque claro hubiese omitido aquellas lágrimas de dolor por una sonrisa, y aquel abrazo por un beso en los labios, un beso que tanto anhelaba y aún no se atrevía a dar…
O.o
Espero que les guste, por el momento solo me dedicaré a esta historia ya que el tiempo en la Uni me tiene llena, tengo que leer y aún no termino el primer libro. Cuando termine esta historia me dedicaré a las demás que tengo botadas y luego publicaré nuevas (que son un montón).
En fin, les adelanto que el siguiente capítulo se llama "Despedida de Solteros" y aún no está escrito. ESPERO sea una algo más divertido, que involucre descontrol, alcohol, diversión y risas, veré si me resulta.
Cariños a todo el mundo!
HaleyPolaris
