Renesme Uchiha
Capítulo 4: Lagrimas de felicidad.
Los cinco shinobis, la pequeña Renesme y Jake caminaban en las calientes arenas del desierto, era casi las tres de la tarde y el sol estaba demasiado fuerte, el calor se volvía insoportable, las gotas de sudor corrían libremente por los rostros de los jóvenes ninjas que pese al calor aun llevaban sus capas puestas y aún faltaba un par de horas para llegar a Suna, según el azabache calculando la distancia y al paso que iban estaría en la aldea para el atardecer.
Hace demasiado calor…- se quejaba la kunoichi de gafas mientras con su brazo se secaba el sudor de su frente – lo bueno es que quizás con tanto calor Suigetsu se evapore – sonrió con malicia.
No voy a darte ese gusto zanahoria…- como era habitual el peliblanco respondía al insulto de su compañera.
Te encuentras bien? – mientras el par de idiotas peleaban la ojijade aprovecho para hablarle a la niña-
Tengo mucho calor mamá – le respondía – puedo sacarme la capa? –
No, es para protegerte del sol sino podrías insolarte – amablemente explico su madre.
Uffff-suspiro la pequeña peli rosa – entiendo….-
Quieres que te cargue en la espalda? – ofreció la ojijade.
No mamá tu estas cargando a Jake y no se deja cargar por otra persona…- le sonrió la pequeña – no te preocupes caminare..-
Sube – el azabache que había estado atento a la conversación se agacho de manera que Renesme pudiera subirse en su espalda.
Este…- dudosa la peli rosadita no sabía si obedecer o no -…mamá? – espero a que su madre le dijera que debía hacer.
Sasuke-kun se ofreció amablemente a cargarte cariño, sube así podemos continuar con el viaje-
Con algo de timidez Renesme se acomodó en la espalda del azabache que una vez que ella se subiera se puso de pie agarrándola de las piernas para poder llevarla con más comodidad- muchas gracias Sasuke-sama – susurro cerca de su oído con una gran sonrisa.
Andando…- indico el Uchiha pasando por al lado del resto de Taka que lo miraban de forma rara, les costaba ver a Sasuke siendo atento con alguien.
Ya escuchaste Zanahoria camina – Suigetsu le dio un empujón a la pelirroja para que empezara a caminar la cual cayo de cara a la arena, y así el viaje continuo entre las peleas de estos dos.
El sol estaba ocultándose, el cielo se veía anaranjado y por suerte para los shinobis la temperatura estaba descendiendo.
Frente a ellos se hallaba la entrada a Suna, su puerta se encontraba abierta al acercarse vieron un puesto en la entrada donde registraban a las personas que entraban y salían de la ciudad. Los shinobis de Suna al ver a los extraños parados en la entrada se acercaron a ellos.
Buenas tardes – dijo amablemente pero serio uno de los shinobis – se les ofrece algo?-
Queremos hablar con el Kazekague – tomo la voz de mando el azabache que ya no cargaba a Renesme.
Ustedes quienes son para llegar aquí y exigir ver al kazekague-sama? – hablo duramente el otro shinobi de Suna.
El azabache descubrió su rostro- soy Sasuke Uchiha y si no me llevas tú con el kazekague yo solo iré con él-
Que quieres aquí Uchiha?, y ellos quiénes son? – exigían los shinobis.
Solo responderé en presencia de Gaara – la voz del azabache era intimidante y aunque hablaba tranquilo los shinobis de Suna parecían algo asustado.
Yo los escoltare con él – todos voltearon a ver la voz femenina que había hablado. Temari había aparecido ante ellos.
Hmp…-solo fue lo que dijo el azabache y junto a los demás comenzó a seguir a la rubia de cuatro coletas.
Luego de caminar por unos veinte minutos entre las calles de Suna llegaron a la oficina del kazekague, todo el camino se había mantenido en silencio, los de taka habían descubierto sus rostros, las únicas aun con las capas puestas eran Sakura y Renesme que caminaban una al lado de la otra, la peli rosa mayor aun cargando en sus brazos al pequeño Jake.
La puerta de la oficina se abrió entrando la rubia siendo seguida por el resto ante la atenta mirada del kazekague que al momento de abrirse la puerta dejo de observar los informes que tenía en el escrito, su mirada estaba fija en el recién llegado Sasuke Uchiha.
Que es lo que haces aquí Sasuke Uchiha? – hablo con el típico tono seco y frio el kazekague de Suna.
En el aire se sentía demasiada tensión, la mirada aguamarina chocaba con la ónix de tal manera que las chispas que producían se hacían notables, aún existía la rivalidad entre ellos dos, los exámenes chunnin aún estaban presentes en sus recuerdos, el azabache lo primero en recordar al ver esos ojos fue cuando Gaara perdió el control de su biju y ataco a Sakura mientras ella lo protegía.
Sasuke no pudo evitar apretar sus puños al recordar eso, deseaba saltar sobre el pelirrojo y darle una buena paliza pero sabía que eso en ese preciso momento que necesitaban su ayuda era muy mala idea – necesitamos que Suna nos de asilo, al menos por un tiempo…- costo que las palabras salieran de su boca, pero lo había hecho.
Gaara alzo una ceja, cualquier cosa se hubiera esperado menos que el Uchiha dijera eso – que te hace creer Uchiha que Suna le daría asilo a un grupo de renegados..- la mirada aguamarina paso por el resto de los miembros de Taka deteniéndose en las dos personas que aun cubrían sus rostros, fruncía el ceño con desconfianza – supongo que también son renegadas? –
No – en tono frio respondió el azabache, luego observo a la ojijade, no hicieron faltas las palabras, la mirada que le había dado le indicaba que debía de mostrarse en ese momento.
La peli rosa dio unos paso hacia adelante siendo seguida por la vista de todos los presentes, con suma delicadeza retiro la capucha dejando ver su rostro – no puede ser…- dijo Temari llevándose las manos a la boca, Gaara había abierto los ojos de la sorpresa para luego cambiar su mirada por una de enfado.
Qué clase de broma es esta? – se puso de pie golpeando con las palmas de sus manos el escritorio – no sé qué planeas Uchiha pero todo el mundo sabe que Sakura Haruno está muerta, así que lo que hallas tramado no servirá de nada.
No es una broma – hablo la ojijade atrayendo la atención del pelirrojo que solo miraba con furia al Uchiha – todo el mundo cree que morí, pero no es así, yo soy Sakura Haruno…-
La rubia poso su mano en el hombro de su hermano para intentar que se calmara – no creo que nos estén mintiendo…- observo a la peli rosa – donde demoños has estado Haruno? – pregunto sonriéndole.
Secuestrada por los del Sonido….- explico la ojijade, el kazekague había tomado de nuevo asiento, miro de manera que la chica prosiguiera – me escape de ellos, por eso necesito que Suna me de asilo, a todos nosotros…- suplico.
De acuerdo…- acepto el ojiaguamarina - pero porque te secuestraron?, necesito saber toda la información –
La ojijade suspiro antes de comenzar a hablar – antes que nada debo presentarles a alguien – la rubia y el pelirrojo la observaron atentos, Sakura volteo sobre su hombro para ver a la pequeña, con una mirada le indico que se acercara, la niña dejo en el suelo al pequeño Jake y luego se colocó a un lado de su madre.
Quién es? – interrogo la rubia, observando a la personita que tenía enfrente.
Sakura se arrodillo frente a su hija y lentamente le saco la capucha ante la atenta mirada de los de Suna – no tengas miedo…- le susurro al ver el rostro preocupado de su niña – su nombre en Renesme…- hablo mirando a los dos jóvenes, el rostro de la Haruno estaba a la misma altura que el de la pequeña y ambas miraban fijo a los de Suna -..ella es mi hija – confeso.
Cómo? – dijeron el pelirrojo y la rubia a la vez.
Buenas tardes Gaara-sama, Temari-sama – saludo con su voz angelical la pequeña peli rosa.
Así la ojijade comenzó a relatarles toda la historia a los dos jóvenes mientras los de Taka aún se sorprendían con la historia pese a que ellos ya la habían escuchado.
Sakura les explico como sucedió lo de su supuesta muerte, que habían usado el cuerpo de una joven para hacerlo pasar por el de ella, explico como a partir de muestras de sangre lograron combinar varios Kekkei gankai, como había sido su embarazo de tres semanas, como los científicos secuestrados por el Sonido la ayudaron, les explico cuáles eran los planes del sonido y como su hija era parte de ese plan para ser el arma más poderosa del mundo shinobi.
Es una amenaza tenerla aquí – sentencio el kazekague, mirando a la niña como si fuera un peligro del cual debían deshacerse – los quiero fuera de la aldea…-
Gaara-sama por favor escúchame – suplicaba la peli rosa – no es una amenaza…-
El azabache se colocó delante de la niña de manera protectora a la vez que Jake se colocaba a un lado gruñiendole al pelirrojo – no nos iremos de aquí….- desafío con el tono de voz y sus ojos carmesí.
Déjame que termine de hablar – pidió la ojijade – me lo deben ambos- miro a la rubia - yo salve la vida de su hermano – no le gustaba echar en cara las cosas, menos que había salvado una vida pero en ese momento solo le importaba el bienestar de su hija.
La rubia volvió a posar sus ojos en la niña, a ella no le parecía amenazante, casi costaba creer la historia que la peli rosa les había contado, esa niña era angelical y demasiado hermosa, sus ojos a pesar que tenían un color rojo sangre trasmitían paz…- déjala que hable…- pidió a su hermano volviendo a hacer que se calme.
Habla…- pidió el pelirrojo.
Renesme no será una amenaza para nadie, se los juro…- las palabras de la ojijade sonaban sinceras – voy hacer que se vuelva una niña normal…-
Como harás eso? – al kazekague no bajaba su guardia.
Con la fórmula para detener el crecimiento que tienen los del Sonido- ambos miraron a la peli rosa con una ceja levantada- aislare el componente que detiene el crecimiento para lograr regularizarlo a un crecimiento normal.
Tú crees poder lograr eso? – interrogo la rubia.
No lo creo, lo sé…-sus ojos mostraban determinación.
Y que hay con los kekkei gankai? Dijiste que por el momento posee solo uno, pero y si despierta mas? – el pelirrojo no podía arriesgarse debía estar seguro que esa niña no les causaría problemas.
Si despierta más le enseñare a usarlo con prudencia…-
A favor de Konoha…- el pelirrojo.
A favor de la alianza shinobi…- los jades chocaban con los aguamarina – Gaara peleamos juntos en la cuarta guerra ninja, somos aliados, no debes temer que Konoha use a Renesme contra Suna, yo no permitiría eso…-
Luego de un momento de silencio Gaara suspiro volviéndose a sentar – de acuerdo… Suna les dará asilo a ti, tu hija y a Taka pero con una condición – Sakura espero a que prosiguiera – Suna deberá participar en los experimentos que hagas con esa fórmula de los del Sonido – aunque haya aceptado no iba a permitir que nada se le saliera de las manos.
Justamente eso quería, que tus científicos me ayudaran – sonrió la ojiajde.
Y la formula? – interrumpió la rubia – aun debes de obtenerla…-
Yo la conseguiré…- hablo el azabache que en ningún momento se había apartado de su lugar protegiendo a Renesme que se aferraba a él –
No iras solo…- la ojijade miro al azabache.
Nosotros iremos con él…- por primera vez hablo el peliblanco- no te preocupes te lo traeremos sano y salvo – le guiño el ojo echándole una sonrisa pícara haciendo que la ojijade se ruborizada.
Claro que volverá sano y salvo, gracias a mí que ocultare nuestras chacras y esos malditos del sonido no sabrán quien los golpeo – la kunoichi pelirroja acomodo sus gafas sonriendo con satisfacción.
Gracias….-les sonrió la ojijade – aun así necesitamos al ninja cabeza hueca número uno de konoha.
Al temer…- sonrió de medio lado el azabache.
A quién? – el resto de los presentes no comprendían de quien hablaban.
Naruto Uzumaki – volteo a ver al pelirrojo la ojijade.
Las instrucciones de Sakura habían sido claras, Suna mandaría a llamar a Naruto, Tsunade, Ino, Kakashi, Yamato, Sai, Lee, Tenten, kiba, Shino, Shikamaru, Chouji, más simple los antiguos novatos, menos Neji Hyuuga que había fallecido en la cuarta guerra ninja.
El motivo del llamado de Suna no se les aclaraba, pero era obvio que no iban a negarse al llamado del Kazekague. Era imprescindible no mencionar que Sakura Haruno se hallaba en Suna y menos aún que también se hallaba Taka.
El mensaje tardaría un día en llegar a Konoha y suponiendo que sus compañeros partieran el mismo día de la llegada del mensaje tardarían unos cuatro días en llegar a Suna, aunque estando el hiperactivo de Naruto en el grupo seguramente tardarían menos.
La noche cayo en la aldea de la Arena, a diferencia del clima caluroso del día, las noches eran frías. Taka junto a las dos peli rosas fueron alojados en la torre del Kazekague, allí en los subsuelos habían varias habitaciones disponibles además del laboratorio, permanecerían allí hasta que los de Konoha llegaran, nadie debía enterarse que ellos estaban allí.
En una sala vacía improvisaron un comedor, los shinobis no habían comido nada en todo el día, sus estómagos sonaban como en un concierto así que cuando la comida estuvo servida prácticamente se olvidaron de los modales a la hora de comer.
Sakura se retiró junto a Renesme y a Karin a su habitación, en su dormitorio había una cama de dos plazas y una de una plaza, Karin se hecho a la cama pequeña dejando escapar un gran suspiro, hace mucho no dormía en una cama tan cómoda, aunque antes tenía ganas de darse una ducha pero dejo que Renesme usara el baño primera ya que estaba muy cansada.
Mamá..- logro decir Renesme mientras su madre le quitaba el vestido por la cabeza.
Que sucede amor? – respondió la ojijade intentando sacarle los zapatos y las medias, el ruido de la tina llenándose se oía de fondo.
Sasuke- sama no me parece que sea como tú me dijiste….-
La peli rosa recordó que ella le había contado a Renesme sobre Sasuke, y también sobre Naruto y los demás..- él ha cambiado un poco en su forma de ser…- le sonrió
Es muy bueno…y amable – le devolvió la sonrisa a su madre.
Si… es muy bueno…- dijo pensativa la mayor – listo, metete a la tina – dijo saliendo de sus pensamientos y retirándole la última prenda a la niña.
Puedo jugar un rato en el agua mamá…- pidió suplicante, era la primera vez que podía bañarse tranquilamente, poder ser una niña normal.
Si mi amor…todo lo que quieras- salió del baño pero no antes de dedicarle una maternal sonrisa a Renesme.
Todo bien? – interrogo la de gafas al ver salir del baño a la peli rosa con cara pensativa.
E?, si, si todo bien…- agito su mano de forma de que estaba todo bien – y eso ¿ - dijo observando unas prendas arriba de la cama.
Ah es ropa limpia, la trajo la rubia – dijo refiriéndose a Temari.
Sakura tomo una de las prendas, era un pijama, la camisa con el pantalón de color rosa pálido, justo del tamaño de Renesme – que atenta que es Temari – sonrió.
También nos trajo para nosotras, se ve que es buena onda la rubia – dijo quitándose los lentes.
Por lo poco que la conozco si…- la ojijade pensó por un instante antes de seguir hablando…- Renesme está jugando en la bañera, la cuidarías unos minutos por favor…- pidió amable.
Si claro, tu dónde vas? –
Tengo algo que hacer, vuelvo enseguida – dijo sin más saliendo por la puerta.
La ojijade camino hasta la habitación frente a la de ella, tan solo tres pasos y estuvo frente a la puerta, suspiro y se armó de valor, golpeo la madera muy delicadamente casi inaudible fue el sonido que hizo, al no recibir respuesta decidió abrirla, muy lentamente giro el picaporte asomando su cabeza a medida que abría la puerta.
Puedo pasar? – interrogo al dueño de unos ojos ónix que la observaron apenas abrió la puerta.
Pasa…- dijo sin apartarle la vista.
La peli rosa entro a la habitación analizando todo a su alrededor, escucho la ducha que corría en el baño, luego observo en una de las camas a Juugo durmiendo tranquilamente así que supuso que el que tomaba una ducha era el peliblanco, siguió caminando hasta estar a escasos centímetros de Sasuke, él se encontraba sentado al borde de la cama, traía el pecho descubierto, unas vendas le cubrían el torso y se podían ver alguna heridas aun curándose, en ningún momento él aparto la vista de la ojijade, ella suspiro, la presencia del azabache y su mirada la ponían nerviosa – Sasuke-kun…- logro pronunciar con esfuerzo- quería agradecerte…- él alzo una ceja ante las palabras de las chicas – todo lo que hiciste por Renesme y por mí, no estabas obligado a ayudarnos y sin embargo lo hiciste….así que muchas gracias…- termino de decir apenada.
Agradece cuando te traiga la formula…- le sonrió con su típica sonrisa de lado.
Cuando lo hagas te construiré un monumento- le sonrió la ojijade – aunque…- dudo unos instantes -…no comprendo porque nos ayudas, no estas siendo frio como solías ser…que te paso Sasuke-kun que cambiaste? – lo último lo pronuncio casi sin aliento, no sabía como el azabache reaccionaria.
Los ónix dejaron de observarla y se posaron en el suelo, no tenía duda la ojijade algo había hecho que su Sasuke-kun cambiara – yo…..- escucho que el azabache susurraba, dio un paso más cerca para escucharlo mejor pero jamás se esperó que el Uchiha la acercara aún más atrayéndola por la cintura, sus rodillas chocaron contra el colchón de la cama quedando entre las piernas del chico-… te creía muerta….- siguió diciendo aun con la cabeza agachada.
En ese momento la ojijade comprendió todo, el motivo del cambio era ella, su muerte había afectado al Uchiha, sus manos temblorosamente se posaron en la nuca del chico acariciando sus cabellos – estoy aquí….- le susurro sonriendo cálidamente -….contigo…-
El azabache la observo nuevamente, sus miradas eran intensas- Sakura….- susurro.
Hey Sasuke ya está el baño….- salió gritando del baño el peliblanco, el azabache y la peli rosa se alejaron uno del otro – pasa algo? –interrogo al ver a la chica allí.
No, nada- sonrió la peli rosa – yo ya me iba, que descansen – dijo saliendo por la puerta.
Los días transcurrieron demasiado lentos, cuatro días parecieron una eternidad, aunque la peli rosa prefería que cada día fuera lento, sentía miedo de despertarse cada día y ver que Renesme su pequeña haya crecido demasiado, por suerte parecía que por el momento el crecimiento se había detenido, en dos semanas no había sufrido ningún cambio, aunque Sakura sabía que en cualquier momento sucedería algún cambio, crecería alguno o varios centímetros.
Renesme se veía muy feliz, como una niña normal, despreocupada del mundo y conociendo el mundo, un nuevo mundo para ella que nunca imagino que existiera, en la guarida del sonido la tenían encerrada y cuando no estaba encerrada la estaban haciendo entrenar para liberar los kekkei gankai. Junto a Taka se divertía muchísimo, hasta en solo pocos días se había encariñado muchísimo con ellos, comenzó a llamarlos tia karin, tio Suigetsu y tio Juugo, y aunque al que más quería era al azabache a él siguió llamándolo Sasuke-sama. Jake ya había sanado su pata lastimada, aunque le costaba caminar, pero Renesme se encargaba de darle ánimos y hacerlo jugar con ella.
Sasuke y Sakura no habían vuelto a hablar luego de lo sucedido la noche que llegaron a Suna, aunque cada vez que se miraban en sus ojos se veía cuanto se necesitaban.
El gran día había llegado, Temari había bajado a las habitaciones a informar que los de Konoha habían llegado y que ya se encontraban en las oficinas del Kazekague.
Con muchos nervios y un nudo en el estómago Sakura agarrada a la mano de Renesme comenzó a caminar hacia la oficina de Gaara, seguida por los miembros de Taka.
Mientras con Gaara un rubio hiperactivo junto a la Hokague pedían algún tipo de explicación al mensaje enviado pidiendo que todos ellos fueran inmediatamente a Suna.
Espera unos minutos…- pidió por décima vez el pelirrojo.
Gaara si mandaste a llamarnos a todos algo grave debe estar sucediendo, te exijo una explicación en este momento – Tsunade que se caracterizaba por tener muy poco paciencia era la que hablaba a los gritos.
O vamos Gaara ya no te hagas el misterioso – se unía a los gritos el rubio.
En ese momento la puerta se abrió, todos voltearon a ver de quien se trataba, suspiraron resignados cuando vieron entrar a la rubia de cuatro coletas, aunque sus rostros cambiaron al ver ingresar uno por uno a los miembros de Taka entrando en último lugar su líder Sasuke Uchiha, que se quedó parado en la puerta impidiendo ver quienes venían detrás de él.
Dobe? –interrogo el ojiazul azul mirando sorprendido a l azabache.
Teme…- respondió el Uchiha.
Todo era por el Uchiha? – interrogo la Hokague mirando al Kazekague – si nos llamaste para discutir qué hacer con él no debiste hacerlo – ahora cambio su mirada hacia el moreno – debiste arrojarlo a un calabozo.
Vieja Tsunade es el Dobe…- reprocho el rubio – debemos dejarlo volver a la aldea-
Que problemático…- suspiro agotado shikamaru – recuerda que aún es un renegado buscado por las naciones Naruto, no puedes decir así sin más eso-
Pero estamos hablando de Sasuke – hablaba Ino – hace años buscamos que vuelva…-
Pero él nunca quiso volver…- acoto Sai
Tienes miedo que reclame de nuevo su lugar en el equipo siete? – interrogo Kiba mirando al pintor.
Pelea conmigo Uchiha- gritaba emocionado Lee – quiero ver que tan fuerte te pusiste-
Tu no cambias más – miraba la escena resignada Tenten-
Ya basta chicos – pidió Kakashi – todos saben muy bien que la situación de Sasuke es delicada ninguno de ustedes pueden decidir si puede volver o no a Konoha – miro al susodicho – aunque aún no nos han dicho si esa es la razón por la que fuimos llamados-
Sasuke que hasta el momento escuchaba todas las idioteces casi aburrido decidió aclarar las cosas – no están aquí por mi….-
No quieres volver a Konoha? – interrogo el rubio acercándose más al chico – ella hubiese querido que regreses – dijo con melancolía bajando su mirada al piso recordando a su compañera-
Y aun lo quiero…- escucharon una voz detrás del Uchiha, el azabache dio un paso al costado dejando ver a la peli rosa.
Los shinobis de Konoha quedaron en shock, no podían creer tenerla allí enfrente, no podía ser cierto pero lo era, ella estaba allí, sus hermosos ojos jades los observaba fijamente, su cabellera rosa estaba larga atada en una coleta y su sonrisa de esas que les dedicaba siempre que los veía por la aldea adornaba su rostro.
Sakura adelanto un paso hacia Naruto, que aún no salía de su estado, Renesme se puso detrás de Sasuke abrazando su pierna, aun no habían notado su presencia.
Los ojos del rubio comenzaron a quebrarse, las gotas acumulas no pudieron quedarse quietas comenzaron a correr por su rostro, igual que las lágrimas de Tsunade al ver a su alumna frente a ellos, estando viva, con su corazón latiendo.
Tu estas muerta…..- susurro el rubio, sin ocultar sus lágrimas.
La peli rosa acorto la distancia abrazando al rubio, apretando sus ojos para no dejar salir las lágrimas – estoy aquí…viva- dijo entre sollozos cuando sintió los brazos de Naruto rodearla, él quería sentir su calor, sentir su corazón latir, quería sentirla real, viva.
Las primeras en unirse al abrazo fueron Tsunade e Ino, ambas hechas un mar de lágrimas, pronto se unieron Tenten, Lee y Hinata mientras el resto sonreían felices aguantándose las ganas de llorar.
Estas viva, estas viva – comenzó a gritar feliz Naruto
Frentona te eche mucho de menos….- dijo Ino aun llorando.
Tendré que castigarte por hacer sufrir de tal manera a tu maestra- decía la rubia tetona.
Sakura….- el grupo que la abrazaba la soltó para que ella pudiera ver a Kakashi, él no lloraba pero aun así se veía en shock, no hubo más palabras el peligris la acerco a él y la estrecho en sus brazos- pequeña….-susurro revolviéndole los cabellos, eso le saco una sonrisa a la peli rosa.
Dejaron de abrasarse y la peli rosa miro con una sonrisa a sus compañeros, Naruto aun lloraba pero lo hacía de felicidad.
Quiero presentarles a alguien…- hablo la peli rosa observando a Naruto, el azabache miro hacia su pierna donde Renesme se aferraba y con un gesto le indico que se acercara a su madre, la pequeña camino hacia la peli rosa que extendía su mano para que la agarre, todos sus compañeros miraban con curiosidad a la niña – ella es Renesme, es mi hija…- dijo lo último con rubor en sus mejillas.
El rubio la observo abriendo sus ojos, vio la sinceridad en las palabras de la ojijade, luego miro a la niña, Sakura estaba por continuar hablando para explicarles a todos la situación pero el rubio la detuvo posando su mano en los labios de la chica de manera de que no hablara , se arrodillo frente a la pequeña y le acaricio la mejilla – hola Renesme – la saludo sonriendo, no necesitaba explicaciones , si Sakura decía que era su hija él le creía y la iba a querer, iba a ser su tio – soy tu tio Naruto…- siguió sonriendo.
Renesme lo observo unos instantes, la sonrisa de Naruto le transmitía paz, era como la sonrisa de su madre o la presencia de Sasuke-sama que también le trasmitían paz, sin dudarlo se abalanzo sobre el rubio y lo abrazo con fuerza, su madre le había hablado de él pero era mucho más bueno de lo que Sakura le había dicho.
La peli rosa no pudo evitar que se les escaparan unas lágrimas al ver a su mejor amigo que era como su hermano abrazado de su hija, inevitablemente se arrodillo junto a ellos uniéndose al abrazo.
SAsuke protegiendo a Renesme
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Sasuke y Sakura
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lagrimas de felicidad
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espero que les guste!1
