—Diálogos
— Acciones—
—"Pensamientos"
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Brienne se encontraba en su habitación revisando los últimos informes sobre la reconstrucción de las ciudades dañadas y también leía las noticias de invernalia le alegraba saber que el castillo se estaba arreglando sin ningún problema, los salvajes habían regresado a su hogar, los norteños habían aceptado el nuevo régimen y sobre todo habían aceptado a Jon como su rey una vez más como un digno Stark. Sansa le había asegurado que si las cosas seguían el mismo ritmo podría viajar para el nacimiento de su hijo.
—Mi señora —un golpeteo en la puerta llamo su atención cerrando aquellos papeles.
—Adelante Podrick —Brienne le dijo mirando entonces como aquel chico entraba a la habitación luciendo su armadura que lo identificaba como guardia real, algo dentro de Brienne siempre se enojaba al verlo y no es que le molestara su presencia suponía eran simples celos los que sentía por no poder ser un caballero y no poder serlo de nuevo al menos no completamente.
—La junta se ha aplazado para esta tarde, el rey esta indispuesto se encuentra en una de sus… Amm…bueno —Podrick trataba de encontrar las palabras exactas para describir el estado en el que se encontraba el Rey, estaba confundido al no poder decir de que se trataba. —¿En una visión?
Por su parte Brienne solo soltó una suave risa al ver la confusión en el joven asintiendo con la cabeza —Muy bien gracias Podrick.
—Si mi señora —le respondió sonriendo dando una reverencia dispuesto a irse antes que le reclamara el haberle dicho de esa manera, pero apenas abrió la puerta se encontró con Jaime parado frente suyo con la mano dorada levantada pues estaba a punto de llamar a la puerta — Mi señor.
—Podrick… te queda bien la armadura incluso mejor que a mí —le menciono algo impresionado mirando aquel chico asintiendo con la cabeza —Solo ten cuidado de no manchar la capa es un fastidio estarlas cambiando.
—Lo hare mi señor —Podrick le menciono con amabilidad disculpándose antes de irse dejándolos solos.
—Es un buen chico —Jaime menciono queriendo mantener un ambiente tranquilo mientras ingresaba aquella habitación cerrando detrás suyo.
—Lo es. —ella no pudo estar más de acuerdo aún recordaba cómo le había conocido y hasta donde había llegado tan solo con su esfuerzo.
—Estoy seguro que podría entrenar a nuestro hijo cuando crezca —esta vez le menciono sonriendo ampliamente, siempre le alegraba poder hablar de su hijo sin tener que guardar las apariencias.
—¿Crees que nuestro hijo será un guerrero? —esta vez le pregunto algo curiosa volteando a verle.
—Bueno teniendo en cuenta quien es su mama y quien es su papa, no tengo dudas que serán un gran guerrero o una gran guerra —Jaime le dijo sin poder quitar esa sonrisa que Brienne le decía que era de un estúpido. Ciertamente para ellos el sexo del bebe era lo último en sus preocupaciones fuera un niño o una niña sería perfecto para ellos.
—Supongo que tiene razón Ser —Brienne comento sonriendo amorosamente acariciando su vientre. La sola idea de ver a su hijo sosteniendo su primera espada le llenaba de emoción.
Jaime camino curiosamente por la habitación, Brienne no le prestaba demasiada atención sabía muy bien a lo que venía al menos una vez al día intentaba tocarla a veces directamente y en otras ocasiones dando escusas en ninguna de ellas había tenido éxito ella se reusaba a dejarse tocar.
—Sansa piensa venir —Jaime le menciono leyendo la nota de invernalia que había sobre la mesa.
—Así es, quiere estar presente durante el nacimiento. —le informo casualmente quitándole aquel papel de las manos.
—Supongo que la mantienes informada de tu condición. —le mención frunciendo el ceño como un niño pequeño al notar como le quitaba las cosas.
—Tengo que hacerlo no me perdonarían no hacerlo. —le dijo con una sonrisa en los labios ante su reacción — Cada mes debo mandar 2 cuervos uno a Invernalia y otro a Tarth.
—¿Tu padre sabe? —Jaime pregunto algo asombrado. No podía ni imaginar la reacción de Selwyn Tarth al enterarse del embarazo de su hija. — Tu le dijiste sobre el embarazo ¿Por qué lo hiciste?
—No había manera que no le dijera —Brienne le comento algo molesta ante su reacción, borrando de inmediato aquel ambiente amistoso que había —Quizás mi hijo sea un bastardo, pero no lo ocultaría.
—No… yo no…Lo siento no lo dije por eso yo… —apenas la escucho quiso disculparse por su error de palabras no quería haber insinuado el tener que ocultar a su pequeño cachorro,"Nuestro hijo no es ningún bastardo" pensóagachando la mirada, pero sintiendo algo de molestia ante la sola idea. Pero quiso calmarse evitando alguna pelea —¿Qué te dijo tu padre?
—Él está bien —le menciono manteniendo su tono de voz —Supongo que está feliz por su nieto, siempre quiso que la familia Tarth siguiera existiendo. —le dijo con simpleza su padre le había intentado casar varias veces ninguna con éxito sin herederos de su parte y sin tener un yerno ya estaba casi resignado a la extinción de su casa, la llegada de un nieto era lo que más quería y ahora era lo que más feliz le tenía.
—Mi padre estaría igual de feliz—le mención con una leve sonrisa en los labios —La casa Lannister tendrá su heredero.
—De seguro hubiera querido una casa más prestigiosa —Brienne le menciono sin mucha importancia, aunque sus palabras salían con enojo. —Podrías haber desposado a una dama de otra familia y vivir en Roca Casterly teniendo hijos dignos —le dijo queriendo sonar neutral, pero sin mucho éxito, culpaba a las hormonas del embarazo el no poder guardar sus sentimientos también. —¿Lo has pensado?
— No, no lo he pensado ¿Por qué debería? —le cuestiono queriendo mantenerse tranquilo, pero de igual manera comenzaba a molestarse— Mi lugar ahora es a tu lado y de mi hijo.
—No tienes ninguna obligación con nosotros —le respondió un poco más molesta, no entendía porque se negaba a irse de su lado, una vez lo hizo que importaba si lo volvía hacer ¿cómo podría vivir con él?.
—Pensé que ya había acordado que estaría presente para mi hijo. —le menciono con firmeza no dejaría que le hiciera a un lado.
—Sí, lo sé —le menciono frotándose el puente de la nariz —Pero también debemos acordar como llevaremos esto… Entre nosotros dos.
Jaime se quedó callado ciento de opciones pasaban por su cabeza una más loca que la anterior, pero quería elegir la más correcta.
—Quédate conmigo —le dijo casi por inercia que por otra cosa.
—¿Qué? —Brienne le cuestiono incrédula de lo que escuchaba parte de ella quería enojarse quería golpearlo en la cara por jugar de esa manera.
—¿Por qué no? —se escuchaba ansioso mirándola fijamente. —Llevas a mi hijo en tu vientre, podríamos ser una familia —quiso usar la razón en esta ocasión, él tenía toda la intención de darle a su hijo su nombre y estaría más que encantado de convertir a Brienne en su señora. —Yo te quiero —le confeso sinceramente mirándola fijamente —Y sé que igual me quieres.
—No sabes nada… Tu solo quieres a tu Reina —esta vez su voz la traiciono sonando herida mirando a otro lado, él no podía quererla lo sabía, podía sentir su garganta arder al igual que sus ojos, rompería a llorar como aquella vez en invernalia si no fuera por su orgullo. — Vete…
Jaime se negó a irse acercándose incluso más a ella, pero apenas dio un paso Brienne dio otro hacia atrás manteniendo esa distancia entre ellos, apretando sus puños en sus costados. Jaime no intento acercarse de nuevo, pero tampoco tenía la intención de irse.
—Sí, sé que fui un idiota al irme cuando sabia el resultado —le dijo con la voz firme y fuerte para que le escuchara — Quería terminar junto con Cersei, pero no por lo que piensas yo quería morir junto con mis pecados. —le confeso con sinceridad, él no pensaba que podría sobrevivir y vivir felices por eso ni si quiera intento huir hasta el final tomo a Cersei en sus brazos y espero que la muerte viniera por ambos, pero eso no había pasado. —Pero sigo aquí, volví y ¿sabes por qué? Por ti
—¡Deja de mentir!... —le demando con fuerza no quería escuchar sus mentiras, no quería que se burlara de ella como lo hizo al inicio.
—¡Yo no miento! —respondió elevando su tono de voz de igual manera. —Tienes que confiar en mí.
—Lo hice —siseo con los dientes apretados su rostro se ponía rojo, pero en este punto no sabía si era por el enojo o por las ganas de llorar lo que más alterada la tenía. —Fui quien siempre apelaba a tu favor y dime como termino eso, mi confianza como fue pagada.
Estaba furiosa esas palabras salieron de sus labios tan frías y sus ojos fueron dos puñales que atravesaron el pecho de Jaime quien se derrumbó al recibirlos bajando la mirada, pero manteniendo esa furia dentro de él.
—Mi cariño por ti siempre fue sincero —dijo apenas en un susurro parte de su cuerpo quería huir azotar la puerta y salir de ese lugar, pero sabía que si cruzaba la puerta corría el riesgo de perder la oportunidad de ver a su hijo, ser parte de su vida. —Cuando te conocí pusiste mi vida de cabeza, sacaste aquel caballero que pensé había muerto. Aquel hombre que no le importaba arriesgar su vida para proteger al débil — Volteo a ver a Brienne quien no había apartado la mirada de él mostrando su disgusto, pero no le importo y se acercó a ella— Hice cosas horribles por Cersei, pero fue esa parte de mi cerebro que tu cambiaste la que me hizo querer ser diferente, fuiste tú quien me hizo cambiar, quien me hizo pelear en Invernalia. Yo no peleaba por el norte, no peleaba por mi casa ni si quiera por mi vida… yo pelee por ti.
Brienne se quedó callada escuchando como se confesaba ante ella comenzó a sentirse confundida sin saber cómo tomar aquellas palabras, "¿Era un engaño?" Se preguntó asustada, solo le decía lo que quería escuchar o era realmente sincero.
—Ese caballero es quien quiero ser para ti, para nuestro hijo —Jaime se mantuvo en su lugar maniéndose firme.
Los labios de Brienne comenzaron a temblar mordiéndose los un poco dejando que un par de lágrimas escaparan rodando por sus mejillas, quería tanto que esas palabras fueran ciertas. Miro a Jaime quien le regalaba una suave sonrisa para asegurarle que hablaba con la verdad. Abrió la boca un par de veces queriendo darle una respuesta, pero no sabía que decir su enojo se había ido y ahora solo sentía confusión.
—…Oh dios —fue hasta la tercera vez que intento hablar que algo pudo pronunciar solo una palabra abrazando casi al instante su vientre, su mirada era de un asombro total.
—¿Qué pasa? —Jaime pregunto alarmado por su actitud viendo cómo se abrazaba a su vientre. —¿Te duele? ¿Necesitas al maestre? ¿Quieres que…
—Cierra la boca —le contesto interrumpiéndolo bruscamente a mitad de la oración, de un movimiento rápido atrapo la mano de Jaime para atraerle a ella dejándola sobre su vientre, él se quedó confundido ante su rara forma de actuar, pero apenas había dejado su mano por encima de su vientre este se movió.
—Él bebe… él se —Jaime pregunto asombrado sintiendo como su hijo le saludaba — ¿Lo había hecho antes?
—No… —Brienne negó con la cabeza su hijo se había movido, era algo nuevo podía sentir como pateaba su vientre. Su sonrisa se hizo presente y miro a Jaime quien se había acercado a ella acariciando su vientre sonriendo de igual manera disfrutando de aquella simple acción, algo en ella se enterneció al ver la devoción que mostraba a su hijo — El cree en tus palabras y yo también.
Ante aquella declaración Jaime no pudo evitar sonreír ampliamente y en un acto impulsivo sostuvo el rostro de Brienne con su mano para así apoderarse de sus labios dándole un beso lleno del amor que sentía por ella, no le importaba nada a su alrededor solo quería sentirla de nuevo, aquel beso era como el primero que se habían dado impulsivo y descuidado pero lleno de pasión, Brienne se quejó ante la fuerza de aquel beso empujándolo, golpeando incluso su pecho pero Jaime se negaba a separarse aumentando la presión del beso, la resistencia de ella no había sido lo suficientemente fuerte destruyendo sus barreras para así dar lugar a su pasión correspondiendo aquel beso con igual demanda quería sentir de nuevo todo ese cariño que se profesaban.
Aquel beso había durado más de lo que hubieran imaginado al separarse tan solo guardaron silencio, incapaces de comprender lo que había pasado no era un perdón, pero tampoco era un adiós, Jaime sonreía manteniendo la vista en Brienne quien tenía las mejillas sonrojadas
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Hola de nuevo.
Llego la continuación espero les haya gustado como siempre.
