Primero que nada mil disculpas por la demora esta historia tiene su estructura y forma, los personajes de JK yo soy la loca que esta plasmando esto q es un objetivo para la esperanza y no se olviden de dejarme comentarios por favor es importante para mi;) ... mil gracias a mi betha que la adoro: 3 .


EL GRAN INCIDENTE

Severus la había estado observando por semanas, estaba decaída y molesta. Cuando se encontraban, su nariz se arrugaba como muestra de molestia y miraba a otro lado como si su presencia la ofendiera o lo despreciara, trato varias veces de leer su mente, pero ella siempre estaba alerta a su presencia y sentía que su mente era caótica pues se torturaba a sí misma con imágenes del momento en que él la lastimó, eso también hería al pocionista una y otra vez al saber cuánto había dañado a su animaga.

Pero tuvo suerte un día, o solo fue algo del destino que estuvo por allí justo en el lugar adecuado y el momento preciso para saber lo que pasó.

Aquel día Sirius le refirió a Minerva una disculpa por aquel gran incidente y esta comenzó a llorar que supo que era el momento para leer sus palabras, se las ingenió para extraer una versión completa de lo que atestiguó en Minerva.

Sirius le dijo a la animaga que entendía que su rabia sería tal para con James y él, pero que perdonara a Remus pues él no sabía nada y nunca le había dicho lo que pasó esa ocasión.

Pudo escabullirse en su mente y lo que vio el marcó la percepción de lo que creía conocer de Minerva.

Una vez que aplicó el hechizo de Legeremancia la escena que estaba antes de que recordaba un poco el ingresar a un pensadero.


En la sala común de Gryffindor se halló Sirius y James recostados en los sillones a ambos lados de la chimenea discutiendo un tema importante.

- Vamos James dime quien es, ¿cómo puede tener una virgen en todo el colegio y quién sabe quién es para ayudar a la pobre chica a librarse de esa carga tan pesada, de ese estigma? - Reía Sirius de la "condición especial de cierta chica".

- No, Sirius. El placer de robar su primera vez es solo mío, sobre todo el placer de comer eso, los labios que nunca más son carnosa ahora, pero para cuando termine con ella, aprenda a sacarles mejor provecho. - Se regodeaba James.

De las habitaciones de varones bajaba relajado y ajeno a la discusión Remus, el joven licántropo que al escuchar los platillos tan anímicamente se interesó, -¿De qué hablan? - Preguntó con total inocencia de lo que sus amigos planeaban.

- De que James se quiere tirar a la última virgen del colegio, ¿te imaginas Remus? La chica ni si quiera ha besado a alguien y esta un año por encima de nosotros. - dijo él atractivo chico con una sonrisa maliciosa a su amigo. -S e me antoja y no me deja ser yo quien la desvirgue. - se quejo lastimero creyendo que Remus tomaía su "bando" sin dudarlo.

- Vaya que ustedes no tienen chicos morales, que lástima por la víctima que escogieron, pero en fin, yo los dejo con sus boberías, contrario a que tengo una cita, con una linda dama que me espera para estudiar juntos. - resulta que Remus detestaba esa manía y casi obsesión sexual de sus amigos, el tenía ojos solo para una chica y el tiempo se le acababa para declarar, porque ella se graduó pronto y la perdería de vista.

Sirius, rodó los ojos burlonamente -¿Con quién eh? ¿Con ese cerebro de pelirrojo que está en séptimo? ¿Esa es la que tanto te gusta ... mmmm ... la tal Minerva? Mira que es rara ... hasta en su nombre - comento irónico.

James, ¿quién ha estado ignorando a sus amigos se voltio de golpe a verlos, diciendo enérgico -¿Qué? ¿Estás saliendo con ella? No puedes, es ... -

El licántropo que jamás se metía con nadie lo miro extrañado y le preguntó con intriga —¿Qué tiene que sea con ella James?

Bueno es que ella…— dudo un poco al ver la sorpresa en los ojos de sus amigos —...ella es "la famosa virgen"— dijo haciendo el gesto con sus manos para hacer más énfasis aún en su grotesca apreciación y al ver lo afectado que Remus se puso continuó para tratar de ablandar su comentario

pero si la vas a besar tú, dale amigo, creo que ella no gozará mucho por tu falta de experiencia pero bueno, si ya tienes la cita hazla aullar como lobo en luna llena. — se burló sin el más mínimo remordimiento golpeando le levemente el hombro pretendiendo animarlo a seguir.

Molesto por el comentario de su amigo, Remus dio un golpe sobre la mesa que estaba entre ellos haciendo brincar del susto a Peter que dormitaba frente a la chimenea.

Ella no es un premio que reclamar, ni un objeto transferible, es una chica maravillosa y si no te molesta preferiría que la dejen fuera de sus jueguitos sexuales— exigió Remus, lo que picó a James muy en el fondo pues envidiaba que su amigo se sintiera tan seguro de lo que sentía por la tipa en cuestión.

Vamos si apenas la conoces Remus…— fue a protestar pero Sirius lo detuvo.

¡Oh no mi querido James! Esa pelirroja es el amor platónico de nuestro lobo, solo que él no se le lanza por su problemita peludo, pero si no lo tuviera ya la hubiera hecho suya— Dijo mofándose de su amigo un poco más inocente de lo que su James planeaba pero aun así siendo algo brusco con los sentimientos de Remus, quién explotó

¡Demonios ustedes no respetan nada! — Dijo Remus lanzado una silla antes de salir.

Bueno si él no la va a tomar, yo sí! Siento que lo mire así, pero él sabe nuestra sagrada misión de no dejar virgen alguna en el colegio— comentó Potter con la mano en el pecho fingiendo hacer un ademán de solemnidad.


La imagen del recuerdo se transformó y la historia pareció seguir días después en otra parte del castillo…

Emmm… Minerva, ¿me puedes ayudar con algo? Digo como premió anual, es casi tu obligación ¿verdad? — habló James en un corredor por el que pasó Mine haciendo su ronda.

Ella lo miro extrañada pues él no le hablaba casi nunca —¡Claro! — dijo con duda. — Pero ¿que necesitas, Potter?

Tras un estante escondido se encontraba cierto animago que se camuflaba tratando de no ser visto para que la chica no se alterará. —¡Confundus! — Dijo en secreto hechizando a la joven sin tener idea de lo que pasaría.

Ayúdame tengo que abrir una ventana en esa aula— dijo James para llamar su atención ella aun sin entender que pretendía y sintiéndose aturdida accedió a ayudar sin percatarse de que pasaba —¡Sí... La ventana.. claro!... — balbuceó la chica entrando a el aula, James cerró la puerta tras ella agarrándola por la espalda forcejeando con ella.

Ven, Mine. Tengo algo aquí en mi pantalón que quiero darte. — Tomó la mano de la chica y se la puso sobre el miembro haciendo que la chica abriera los ojos espantada. — Déjame mostrarte lo que un hombre puede hacer por ti— dijo con agresividad y la tomo con fuerza.

Besándola, mordiendo y succionando sus labios, y cuello, rasgando su blusa con brutalidad mientras metía una mano bajo su falda, esta trataba de pelear con sus manos pues el hechizo de confusión nubló sus sentidos, pero su instinto le decía que debía evitar que el chico se sobrepasara, con el forcejeo había soltado su varita y estaba indefensa a su merced.

¡Potter no! ¡Déjame! — Trataba de soltarse y lloraba pero no lo lograba.

Fuera del aula, Sirius se apoyaba en la puerta y trataba de escuchar atento lo que pasaba adentro. Remus apareció por el pasillo, los había estado buscando y al ver a su amigo entrar en alerta y temió lo peor, nervioso preguntó —¿Qué estás haciendo aquí, Sirius?

El animago palideció y algo preocupado sonrió tratando de esconder sus nervios

yo, nada… el que se está gozandose a la última virgen es James— trató de decirlo algo ligero para que no llamará la atención tanto pues había olvidado la reacción de Remus la última vez

¡¿Qué?! — El licántropo se puso rojo de la rabia en un santiamén y su amigo se dio cuenta que lo que iba a pasar no sería nada divertido.

Dentro del aula, ajenos a lo que afuera sucedía, se desarrollaban otro tipo de actividades para nada agradables.

Vamos Mine. Sé que lo vas a disfrutar. — Decía el chico mientras rozaba su miembro sobre la ropa intima de Minerva, sin esperar respuesta alguna y abusando de su fuerza masculina y mayor tamaño que ella, empezó a retirar la prenda por la fuerza e introducir su miembro con violencia y brutalidad, mientras la chica peleaba y gritaba tratando de soltarse y defenderse de alguna forma de su violador, que la domino abofeteando la y agarrándola fuertemente de las caderas y el cuello, un último grito de dolor fue lo último que ella recordó pues perdió la conciencia tras sentir un fuerte desgarro en su vientre.

Remus entró hecho una tromba, volando la puerta de un Bombarda, cuándo vio la escena sintió que su estómago intentaba salirse le por la boca, la bilis se le atragantó y sin dudar lanzó a James lo más lejos posible de Minerva, su amiga.. su amor platónico estaba desmayada sobre una mesa del colegio, la blusa rasgada permitiendo ver sus senos mordidos y amoratados, la falda alzada hasta su vientre, su ropa interior rasgada y colgando de una de sus piernas, pero sobretodo sus partes íntimas expuestas y ensangrentadas. El maldito Potter había logrado su cometido. Tomó la virginidad de la animaga y de la peor manera.

¿Pero qué demonios, James? ¿No dijiste que solo lo harías si la convencías? — Canuto desconoció esa maldad de su amigo, pero se lanzó sobre Remus que parecía un verdadero lobo sin transformarse, casi echaba espuma por la boca de la rabia.

Cálmate lunático no puedes… ¡No lo hagas! ¡Es James! Por favor, Remus… ¡Es James! — Gritaba tratado de hacer entrar en razón a su amigo.

Y ella es la mujer que amo y éste bastado la acaba de violar. Maldita sea, Sirius. No puedes ser cómplice de su canallada, no puedes tú también permitírselo. — bramó el licántropo con lágrimas en los ojos que no se molesto en ocultar pues su dolor lo sobrecogía, estaba fuera de sí, corrió al encuentro de Minerva tratando de cubrir su maltrecho cuerpo expuesto con su propia túnica, se volteó hacia James quién se reía confundido y nervioso pero sin arrepentimientos.

Sirius noto lo que pasaría y sin dudarlo alzó su varita lanzando el hechizo. — Obliviate— impacto de llenó en Remus, quien cayó al suelo inconsciente también junto a la chica.

Cuando escuchó una risotada el fondo del aula se dio cuenta de lo que acababa de hacer, ahora era un endemoniado cómplice de una violación y sintió un peso en el estómago y el corazón comprimirse le al ver a su otro amigo en el suelo aun con lágrimas en los ojos desmayado.

Amigo muy bien hecho, no puedo creer lo estrecha que estaba está mojigata, esa sí que era una virgen, apuesto a que ni se masturbaba, y por eso estaba así de estrecha, pero bueno!.. Vayámonos de aquí antes de que se levante y me reviente a punta de hechizos— comento refiriéndose a la pelirroja para luego voltearse y ver a su otro amigo en el sueloDeja yo levito a este cabrón enamorado. — tomó su varita y empezó a levitar a Remus

¿James cómo pudiste?... Ella… bueno, seguro se guardaba para Remus, ya sabes lo tímido que es y le robaste la chica tan des-honrosamente, ¿Abusando de ella? Creo que si hubiera sido yo… mínimo te arrancaba la cabeza de una mordida, James ésto … ha sido una de tus peores ideas. — dijo Canuto mientras sostenía su varita con fuerza al punto de casi hacerla crujir de la rabia mortificado por la vergüenza y la pena que sufrió su amigo.

¡Ay ya, Sirius! Yo te cubrí cuándo casi matamos a Severus, ¡esto no es nada!, es sólo una chica perdiendo algo, que su timidez le impidió perder hace mucho, le hice un favor a ella y a Remus también si lo piensas, además con el genio que tiene la tipa mejor si no se queda con él, lo tendrá sujeto de los huevos todo el tiempo, es una mandona, y la muy zorra se cree lo mejor por ser premió anual. — dijo Potter con fastidio como si no acabara de hacerle a Minerva la peor canallada que podía hacer le a una mujer, Sirius lo miro extrañado.

¿Qué carajos te pasa James? te comprendo la idea de que Minerva puede ser insufrible pero ¿de ahí a hacerle esto? En serio creó que rebasamos los límites esta vez, sobre todo para Remus, debiste ver su cara cuando supo que estabas en el aula con ella, juro que casi oí como se rompió algo en él, su mirada se oscureció y te lo digo en serio fue como ver el lobo sin transformarse venía dispuesto a matarte James! — le grito con resentimiento molesto consigo mismo y porque su amigo no sintiera ningún remordimiento.

Si bueno, pero… ¿ya lo olvidó no?.. lo obliviaste y no recordará nada, ¿Crees que debamos hacérselo a está perra también? — Se tomó el mentón pensativo, —¿Tal vez así no hará tanto lió? Aunque se dará cuenta cuando se levante y sienta como le arde su... bueno en fin que se quede ahí y si dice algo, pues peor para ella, diré que como no quise hacerla mi novia después de acostarnos se enojó y se inventó todo esto. — Sonrió malvado.

Ufff canuto— continuó el canalla — debiste ver su rostro cuando se la metí, la verdad es que tiene unos ojos hermosos y pude verlos perfectamente cuando los abrió tanto que creí que se le iban a salir, por un momento tuve que contenerme para no correrme en ella, te lo digo en serio Sirius estaba... ufff me acuerdo y se me para hermano es que…— seguía haciendo gestos obscenos y hablando de la chica tanta infamia que Sirius se sintió terriblemente enfermo, aunque él no se consideraba un santo esto supero sus expectativas sobre sus bromas, jamás creyó que su amigo iría tan lejos y ahora lo sentía por la chica, por Remus, por él mismo porque solo Merlín sabría cuan estúpido se sentía por no haber detenido el plan a tiempo.

¡Basta James! Te desconozco.. no sé qué te está pasando. Tú no eres así, no sé qué demonios te pasa— Fue lo último que Sirius dijo esa noche, se fue dejando a Remus ahí, a él jamás le contaron nada, quedó en manos de James y este se encargo de sacarlo de ahí y dejarlo en su habitación, le montó una escena para que creyera que estuvo bebiendo porque Minerva lo rechazó, para poder justificar que no se le acercara a la chica.

La pelirroja lo recordó todo con lujo de detalles pero jamás habló de eso con nadie, ni siquiera con Pomona solo le dijo que la atacaron, pero jamás contó quién fue, porque sabía que no le creerían, pero verlos le causaba un pavor terrible.

Lo que más le dolió siempre fue lo que tuvo que hacer para ya no ver a los merodeadores mas, cuando Remus se le acercaba, ella le rehuía y nunca volvieron a hablarse y eso hizo al licántropo más tímido y retraído, lo que le fascinaba a James pues lo hacía dependiente de ellos para tener interrelación humana.

Ella jamás volvió a ser la misma, cuando otros chicos se le acercaban, la bella pelirroja se sentía miserable y salía huyendo o los apartaba con sus propias defensas, siendo rigurosa y muy estricta lo que decepcionaba a los chicos y a muchos hombres que siempre la buscaban, pues con el tiempo su belleza fue innegable a pesar de sus propias intenciones auto-destructivas.


Después de hacer la intrusión en sus mentes fue devuelto a la realidad de una brusca manera al caer en cuenta de la magnitud del daño que le había hecho a Minerva con su rechazo.

—¿Qué demonios? ¡Maldito James! ¿Cómo pudo hacerlo? Oh Minerva ¿qué te hice?, Merlín como pude ser tan estúpido— se auto reprendía el pocionista, una vez que descubrió la verdad, quería morirse de lo estúpido que fue, los años de dolor de la pobre mujer, la tristeza acumulada, jamás habían opacado esa sonrisa que ella le ofreció año tras año de ser compañeros, la confianza que ella tuvo al permitir que él se acercase, y la destruyó por un arrebato de celos.

Oh, sí, se siente miserable por perder a Lily con James por su orgullo, por no haber tenido un tiempo valiente y no confesarse a tiempo, esta vez no tenía quién más, por más que por eso James tenía algo que ver, fue nuevamente su orgullo y algo que rara vez hacia que era precipitarse, que lo hizo dañar la mujer que amaba, profundizó las heridas que no sabía que ella tenía y que creaba un abismo entre ellos que le era difícil de franquear.

Creen que Severus logre recuperar una Minerva ?, que pasara con ellos? Vaya a veces siento pena por lo que la pobre.


Espero sus comentarios; 3