Holi~Holi~ Bueno :'3 No tengo mucho que decir, solo que disfruten de la conti~ XD
(Y Gracias a todos por sus reviews ^^)
Y ahí estaba, sentada, con la mirada clavada en el monitor de su laptop, no quería creerlo, quería obligarme a que solo era otra mala jugada de mi aturdida mente.
Por tenue instinto, ella pareció voltear, clavando sus amatistas sobre mi, creo que había notado que he estado mirándola como un tonto, una extraña sensación recorrió mi cuerpo.
Ladeo su cabeza de manera desaprobatoria, una sonrisa se había dibujado en sus labios, entonces volvió a mirarme y se quito sus auriculares.
-Pero si es el acosador pervertido-Sonrió de manera misteriosa.
-¿Qué has dicho?-Pregunte sorprendido, con los ojos bien abiertos.
-¿Estas seguro que quieres que lo repita?-Inquirió aun sonriendo, de la nada comenzó a pasear su mirada por el lugar-, siéntate-Ordenó-, a menos que quieras quedarte parado todo el rato.
Paseé la mirada, no había ni un lugar. Suspire y camine hasta ella nervioso, se me encogía el vientre mientras me acercaba y por fin me senté. Trataba de evitar mirarla, desviando la vista pero no podía evitar estarla mirando de reojo entre tanto.
Ella se dio cuenta de eso y entonces cerró su laptop, apoyó los hombros sobre la mesa y entrelazó sus dedos para luego apoyar su mentón sobre los mismos.
-¿Qué pasa? ¿Se te perdió algo?-Me interrogó de manera irónica, pero mirándome irritada. Entonces quede helado sin saber que decir.
-¡No! Para nada
-¿Entonces por qué me miras tanto?-Frunció más el ceño.
¿Por qué… la miro tanto?
Mi corazón comenzó a ganar velocidad, su mirada me penetraba.
No sabia que decir todo quedó en silencio solo su mirada intensa, así que pensé algo rápido.
-¿Qué haces en tus tiempos libres?-Pregunté intentando cortar la tensión.
Ella bajo las manos y me miro molesta.
-¿Que te crees?-Inquirió con más malhumor- ¿Qué soy una de esas típicas chicas a las que puedes invitarlas a salir sin siquiera conocerla y entonces aceptare, me llevaras a una cita románica para luego terminar con un beso apasionado bajo la luz d la luna?-Continuaba aun rabiosa, pero luego rió por lo alto-, pues yo no soy una de ellas, no soy un cliché de película.
-No, no, no-Negué rápidamente-, yo solo quería saber tus pasatiempos.
Apaciguó su mirar, un sutil "oh" brotó de sus labios.
-¿Comer carne es un pasatiempo?-Consultó, no pude evitar reír ante ese comentario-¡Hey! ¿Qué es tan gracioso?
-Tú-Fue lo único que respondí con una sonrisa, entonces un curioso carmín se amontonó en sus mejillas, adornando su rostro, sin embargo frunció el ceño, algunas palabras se me acumularon en la mente.
-Que disfruten-Interrumpieron mis pensamientos, quede anonado, la comida ya había sido servida, olía bien pero no lo suficiente como para que se me antojase comerlo.
Ninguno agradeció nada esta vez, ella en realidad su único gesto fue volver a su portátil, tecleando algo que no debería ser de mi incumbencia, mientras yo solo tome el tenedor y comencé a partir un pedazo del wafle, lo comí, no me sabía tan bien; Tome otro pedazo con el tenedor.
-Eso huele muy bien…-La logré escuchar y levante mi mirada, ella bajo la suya.
-¿Quieres?-Pregunté, lentamente subió la mirada y asintió, extendí el cubierto hasta ella y comió, mas bien devoro, el pedazo de wafle.
-Y sabe muy bien-Agregó a su ultimo comentario.
-¿Lo dices enserio?
-Si, solo faltaría unos buenos trozos de tocino y sería perfecto.
¿Hablaba enserio? Sharon… Comúnmente preferiría una taza de té negro, no se parecía en nada a ella… Me he vuelto loco.
Comí solo un poco más para no morir y terminé cediéndole el resto a la hambrienta chica que no dudo ni una vez comer todo lo que se encontraba en el plato, luego de todo eso, tomo su taza de cafe entre sus manos y dio unos grandes tragos, dejo la taza del golpe y dio un suspiro satisfecho. Me di cuenta de algo.
-Permíteme-Dije, tomando una servilleta para limpiar sus labios, lo hice despacio y una extraña sensación recorría mi cuerpo, intente distraerme-. Sabes… aun no sé tu nombre-Ella mantenía el ceño fruncido mientras miraba hacia otra dirección.
-Alice, me llamo Alice.
Aleje mi mano de su rostro y sonreí alegremente.
-Es un nombre muy lindo…
Ella no volvió a responder.
-Mi nombre es Oz-Me presenté y aun así siguió callada, nuevamente dedicándose a escribir en su laptop, di un pequeño suspiro-, tengo diecinueve años, soy estudiante de arquitectura-Le contaba haber si se animaba a hablarme un poco de ella.
-Tengo dieciséis-Dijo con seriedad. ¡¿Qué?! Dieciséis, sentí que algo se me clavaba en el pecho-, apenas estoy en tercer semestre de bachillerato.
Tragué pesadamente, es muy joven.
-¿Qué? ¿Te asombra mi edad?-Inquirió.
-No… bueno, algo, creí que eras un poco mayor.
-Claro, claro, seguro que si tenía tu edad ibas a planear alguna cosa pervertida.
Me puse colorado al instante, ¿¡Cómo se le ocurre decir eso!?
-¡No! ¡No pienses esas cosas de mi, Alice!-De alguna manera comencé a ponerme más nervioso de lo normal, ella me miró y sonrió.
-Eres gracioso-Quedé helado, tenía un temperamento tan cambiante y tan inusual-. Sabes… Usualmente todos mis amigos están ocupados gracias al bachillerato y paso la mayoría del día sola, y simplemente vengo aquí para pasar el rato y quizás encontrar a alguien con quien estar-Me contó con una mirada un tanto melancólica- Odio la soledad-Agregó.
-Oh… ya veo…-Dije sonando muy comprensivo…- ¡Espera!-Exclame, llamando su atención por completo, la había echo sobresaltar- Si quieres podemos salir un rato, te puedo llevar a tomar un helado o lo que quieras.
-¡Cómo te atreves! Que descaro de tu parte-Me regañó, haciendo que me sintiera como un pequeño conejo amenazado.
-Para, para-Le dije moviendo las manos y ella calló, ya se había puesto de píe con las manos en la cintura, agradezco haberle callado antes de que armara su alboroto de nuevo-, solo era una pregunta, no te obligaría a algo que no quieras.
Ella sonrió satisfecha.
-En ningún momento he dicho que no quisiera-Fue su única respuesta.
Sonreí con entusiasmo ante aquella respuesta. Aunque… no, no me ahogaría en mis pensamientos en este momento.
-Entonces vamos-Le invite, tendiéndole la mano pero ella negó al instante.
-Tienes que esperarme como buen caballero-Espetó con una sonrisa, volviendo nuevamente a su portátil, repitiendo el proceso que siempre hacia, no duro mucho y entonces guardo el mismo en una mochila.
-Permíteme eso-Le dije antes de que se echara la mochila al hombro y la cargue, junto con la mía y salimos juntos del café.
-Quiero un helado de chocolate… no, mejor de vainilla… o quizás de fresa-Se debatía ella sola mientras íbamos camino a la heladería, no podía evitar sonreír ante su infantería.
-Puedes escoger el que quieras-Le dije y ella volvió a ponerse pensativa.
Durante todo el camino se la paso diciendo casi toda la lista de sabores de helado que conocía, ahora de solo escucharla si que me daba mucha hambre, cuando llegamos se quedo de pie mirando todos los helados que ya me había mencionado, estaba indecisa.
-Puedes tomar el que quieras-Le dije y ella dio un suspiro.
-Quisiera de… ¡Bombones!-Exclamó a la persona que estaba atendiendo.
-Lo siento, pero aquí no tenemos de ese sabor.
Se encogió de hombros y entonces apunto al de vainilla.
-¿Dónde hay ese helado que querías?-Le pregunte, yo ya con un cono de helado de galleta en mano.
-Creo que solo en la feria, en ellas hay miles de sabores-Me contó recalcando sus palabras con gran ilusión, le brillaban los ojos de solo contarme-. Oh, gracias-Dijo cuando le entregaron el helado, los pague.
-Ya veo… creo que hay una feria cerca, ¿Quieres que te lleve?
-Dios-Rió caminando, la seguí fuera del establecimiento-, no tengo la misma libertad que tú, yo debo pedir permiso a mis padres-Me miró de reojo con una sonrisa.
-Si ese es el caso, niña de papi, pide permiso y te llevo otro día.
Frunció el ceño aun sonriendo y comenzó a dar saltos para estar quedando a mi altura momentáneamente.
-No… soy… ninguna… hija… de papi-Decía en cuanto saltaba.
-Eso dices tú-Me burle y entonces ceso cuando su helado cayo al suelo.
-¡Mi helado!-Chilló por lo alto, hacia gestos demasiado infantiles-, murió…
-Ten el mío-Le ofrecí, al principio me miro con cierto recelo, pero como era de esperarse, termino aceptando.
-Gracias… Entonces, nos vemos-Mascullo con una sonrisa mientras me quitaba su mochila y se la llevaba a la espalda.
-¿Eh? Espera.
-No tengo mucho tiempo ya, nos vemos para ir a la feria-Sonrió contenta y se marcho corriendo.
-¡Cuidado con ese helado!-Exclame, solo puso su mano en alto despidiéndose.
He sido inocentemente seducido.
¡Gracias por leer!
¿Review?:3
