Resumen: Tres meses tras el accidente, Beca Mitchell intenta seguir adelante con su vida queriendo enterrar los recuerdos del pasado, pero todo se vuelve de cabeza cuando las personas que menos quería ver vuelven a su vida queriendo formar parte de ella. Con una nueva isla esperando a ser descubierta por sus ojos, Beca sabe que aceptar la idea de Amy de tener vacaciones en hawaii era una mala idea desde el comienzo.
Disclaimer: Pitch Perfect es una comedia musical dirigida por Jason Moore y escrita por KayCannon con la producción de Elizabeth Banks. También basada en el libro corto de Mickey Rapkins
~ Sobrevivientes Aéreos II ~
Día 142:
La pequeña bebé de las Bellas
Beca se había despertado de muy mal humor esa mañana. No había logrado pegar ojo en toda la noche ya que cada vez que lo hacía no dejaba de escuchar la voz de su tía en su cabeza recordándole que debió haber ido a ella primero antes que Warren. Parte de ella se sentía culpable y la otra parte, la que debería no sentirse así, pues solo estaba estudiando gratis (no era nada de otro mundo) en realidad no sentía bien. En todos los aspectos Beca se sentía horrible. Había traicionado a su tía y estaba usando a Warren. ¿Qué debía pensar ella misma en ese momento.
Escondió su rostro en la almohada y cuando unos golpes en su puerta la hicieron gruñir con fuerza, Beca rodó por la cama intentando ignorar el ruido.
– ¡Vete! – Le dijo a su abuela con la voz ahogada en la almohada – Trato de dormir
La puerta se abrió y Beca no escuchó nada. Volvió a gruñir con el rostro enterrado en la almohada y chilló con sorpresa cuando sintió un peso sobre ella. Alzó la mirada encontrándose con algunos cabellos rojizos antes de encontrarse con el rostro de Chloe, quien posaba su frente sobre la sien de Beca.
– ¿Qué haces aquí? – Beca preguntó con cara de póker.
– Vine a ver a mi novia – Beso su sien antes de reírse y sentarse en la cama quitando su peso de encima de la chica – Tu abuela me dejo entrar
– Comienzo a pensar que te estas obsesionando conmigo.
La pelirroja se rió – ¿Por qué de tan mal humor en la mañana?
– Porque es día. Porque existe el sol. Porque te has colado en mi habitación. Porque a veces las familias apestan – Beca enumero con un tono tranquilo que a Chloe le costó identificar como algo parecido al sarcasmo – ¿Quieres que siga?
La chica se rió mientras recogía del escritorio unos vasos de café – Porque no me cuentas tu pésimo día mientras tomamos desayunos.
– ¿Te has enterado? – Beca abrazo sus rodillas y apoyo su mentón antes de recibir su vaso de café.
– Diana me advirtió antes de subir sobre una pelea ayer en la cena – Chloe hizo una mueca – ¿Por qué no me llamaste? Te habría escuchado desahogarte
– No quería molestarte – Sacudió la cabeza antes de beber el café – Oh, esto es increíble
– Negro y cargado. Como te gusta.
– Eres la mejor.
Chloe sonrió – ¿Entonces?
– No quiero hablar de eso – Ella sacudió la cabeza – Lo bueno es que le conté a mi abuela sobre el viaje y estoy con vida, ¿no es fantástico?
– Asombroso – La pelirroja se rió – Yo les conté a mis padres y adivina que dijeron
– ¿Qué alegría?
Choe se rió – Dijeron que no podía ir y que me encadenarían a mi habitación si era necesario para evitarlo.
Beca alzó las cejas con sorpresa y desconcertada. Chloe rió nuevamente sacudiendo la cabeza – Estoy bromeando. Ellos dijeron que no les gustaba la idea, pero que podía ir si era lo que quería. Solo tengo que llamarlos todas las noches para hacerles saber que no estoy perdida en el mar.
Beca sonrió ligeramente – Caí – dijo ella – Realmente creí que no vendrías
– Oh, estarías sola sin mí. ¿Te da miedo?
– Ya quisiera Beale.
Chloe se rió antes de hacerle cosquillas a la morena que se retorció derramando el café sobre la cama. Chloe abrió la boca riendo y luego se puso en pie mirando el desastre.
– Mira lo que has hecho.
– Fuiste tú.
Beca se rió mientras se levantaba de la cama – supongo que ahora una ducha es obligatorio.
– Y bien que te hace falta – Chloe rió – Estaré esperando aquí, ya sabes, sola… donde nadie me vea… esperándote
Beca rodó los ojos – Solo es una ducha. Estaré de regreso. Puedes usar mi laptop.
– ¿Bromeas? Ya la encendí – Se burló la pelirroja con una sonrisa. Beca sacudió la cabeza dejando la ropa sobre su cama. Se acercó a la muchacha que se encontraba examinando su lista de mezclas con una sonrisa, sin notar que Beca todavía seguía en la habitación.
– Vuelvo enseguida – La tomó de los hombros y la besó en la mejilla.
Chloe sonrió mientras se volteaba – Amo tu música, cada vez es mejor. ¿Has pensado en conseguir un trabajo de medio tiempo en discotecas o pubs?
– No creo que eso sea para mí – Beca sacudió la cabeza – Vuelvo enseguida
– Bien – Sonrió la pelirroja.
Con su ropa en mano, Beca salió de la habitación camino al baño. Estuvo un buen rato parada bajo el agua tibia mientras rememoraba los acontecimientos de la cena del día anterior. En su cabeza seguía dando vueltas la voz de su tía, incluso cuando se suponía que Beca debía estar en su habitación y no escuchando a escondidas desde la escalera a su abuela y a Eliza pelear sobre el tema en cuestión. El estómago se le revolvió de pronto mientras pensaba en la llamada de Warren ese mismo día. Quería pedirle un consejo a su abuela, no estaría mal, pero con todo lo que sucedió el día anterior ella no veía cómo decírselo.
Cerró la llave del grifo y se vistió en ahí mismo en el baño. Chloe estaba en su habitación y aunque en realidad no sería nada extraño porque la pelirroja ya la había visto desnuda (aunque en solo una ocasión), Beca aún se sentía que se le subía la sangre cada vez que la pelirroja tenía la oportunidad de obligarla a sonrojarse con comentarios o con gestos.
Su mañana no había sido mala. No había dormido mucho, es verdad, pero al menos Chloe había tenido la idea de ir a verla, lo cual solo le alegró la mañana más de lo que ella hubiera pensado. Un pequeño gesto como ese en realidad la estaba haciendo sonreír.
Salió del baño secando su cabello con una toalla y dirigiéndose a la habitación en donde encontró a Chloe todavía revisando su música. La chica sonrió en cuanto se dio cuenta de que Beca estaba de regreso.
– Hey, ¿segura que no quieres tocar en algún pub? Estoy segura de que Fat Amy podría conseguirte una gran oportunidad si le pides ayuda. Flo también tiene contactos, espero que buenos contactos y no malos o peligrosos.
– Estoy bien – Beca sonrió mientras observaba su cama. La pelirroja había quitado las sabanas mojadas y las había dejado en un canasto con el resto de la ropa sucia. Beca sonrió al ver sus frazadas dobladas en los pies de la cama y el líquido del colchón parecía que ya no estaba. Chloe lo había secado. – No necesito eso. Además, Barden tiene un programa de radio
– No es lo mismo – Chloe frunció el ceño – Beca, desperdiciarás tu talento de esa forma
La morena sacudió la cabeza – En fin. ¿Qué tienes en mente para hoy?
– Estaba pensando en que podríamos simplemente pasar el día acurrucadas viendo algunas películas – Chloe sonrió acercándose a su bolso y sacando algunas caratulas de películas – Traje algunas de mi casa
– Pero odio las películas – Gimió Beca.
– Esta te encantara, es sobre cinco chicos de diferentes personalidades que consiguen un castigo y durante ese tiempo de castigo se conocen entre sí – Chloe sonrió con entusiasmo – Y tengo esta otra: Es sobre una película de horror navideña
Beca gimió – Bien, veamos la de navidad. Al menos será divertido volver a ver a Santa Klaus contra Krampus.
Chloe sonrió mientras recogía sus cosas antes de detenerse de golpe. Miro a su novia de brazos cruzados y Beca alzó una ceja confundida.
– ¿Cómo sabes que Santa pelea contra Krampus?
– ¿Por la caratula?
– ¡Ya la viste!
Beca gimió – No fue mi culpa. Mi primo me obligo a verla – Ella tomó el bolso de Chloe mientras ambas chicas se dirigían hacia el piso de abajo – Lo siento
– Entonces veremos la otra.
– Pero no tengo ganas de verla – Gruñó Beca.
– Es tu castigo por ver la película sin mí.
– Eres mala.
– Dios, ni quien te vio ni quien viera. ¿Esta es Badass Mitchell haciendo pucheros? – Se burló Chloe.
Beca se detuvo a la mitad de las escaleras mirando a Chloe – Yo soy muy ruda… – Dijo con seguridad en su voz – No adorable
Ella rodó los ojos con una sonrisa.
Las dos chicas preparaban para instalarse en el sofá, mientras Beca proyectaba la película, Chloe se encontraba en la cocina consiguiendo refrescos y comida. La morena se dejó caer en el sofá cuando la pelirroja se acercó.
– Tu abuela me ha invitado a almorzar.
– ¿Le dijiste que no?
– En realidad dije que sí – Ella parpadeó confundida – ¿No quieres?
– No, sí, pero… quería pedirte un favor – Se mordió el labio. La película comenzó y Chloe abrió la boca para poder preguntar algo a Beca, pero en ese momento la escena de Santa caminando por los pasillos del establo de renos cubierto de sangre se hizo presente.
– Se supone que veríamos la otra.
– Esta tiene más acción – Sonrió Beca nerviosa.
– Huevos. Huevos. Huevos. ¡Oh, aquí, huevos! – Emily sonrió mientras recogía una caja de seis huevos de la estantería y lo depositaba en su carrito. La muchacha reviso la lista que traía en las manos y tras tachar lo último de ella se dirigió hacia la caja para poder pagar sus compras.
Su madre le había pedido que comprara algunos ingredientes para el almuerzo y siendo tan dulce y amable como era, Emily no se negó a aceptar la petición de la mujer mayor. Le había tomado cerca de diez minutos caminando desde su casa al supermercado, así que ni siquiera había pensado en utilizar el auto de su padre –siendo que ya había fallado dos veces en su examen de conducir tampoco creía que se lo fueran a prestar– por lo tanto le tocaba cargar con las bolsas con diez artículos y caminar de regreso.
Bajó sus gafas de sol que se encontraban sobre la corona de su cabeza y luego sonrió agarrando las bolsas con ambas manos. Se disponía a regresar a casa cuando algo llamó su atención no muy lejos de donde estaba. Directo en el estacionamiento, juraría que había escuchado a Fat Amy gritarle a alguien y ella rogó, suplicó (solo le faltó ponerse de rodillas) que se hubiera equivocado de persona.
La suerte no estaba de su parte.
Debido a que su casa estaba ubicada cerca del centro, ella tenía cercanía con algunas de sus amigas entre ellas Amy, Flo y Ashley. Las demás chica vivían al otro extremo de la ciudad.
Se acercó ante la multitud de gente que estaba rodeando a dos personas y enseguida abrió los ojos como si fueran a salirse de su propia órbita.
– Lo pedí por favor – Ella murmuró con un gemido.
Los labios de Beca acariciaron el cuello de Chloe mientras la pelirroja reía a causa de las cosquillas que le causaba. La pelirroja jadeó arqueando la espalda cuando las manos de la morena se metieron bajo su camiseta. El rugido desgarrador de Krampus en la pantalla del televisor las hizo saltar a ambas. Chloe rió escondiendo su rostro en el cuello de Beca.
– Oh dios…
– Creo que una película de terror arruina el ambiente romántico – Beca se rió mientras se quitaba de encima de la pelirroja.
– Debiste haber puesto la otra, tiene menos gritos y acción.
Beca se rió ligeramente besando la mejilla de Chloe. Estiro los brazos sobre la mesa de centro y recogió su lata de soda para beber un poco. El teléfono de Chloe resonó con la melodía de Titanium provocando que Beca alzara una ceja mientras la pelirroja reía ligeramente.
– Te prometo que no es lo que crees – Dijo la pelirroja con picardía mientras respondía la llamada – Habla Chloe. Oh, Legacy, ¿todo bien? No, ¿qué? ¿Qué ella qué? Oh, está bien, espera ahí, Beca y yo iremos en seguida. Aléjate y finje que no la conoces. Vamos en seguida, danos quince minutos como mucho
– ¿Qué sucede? – Beca preguntó dándole un mordisco a una palomita.
– Código Amy.
– ¿Código Amy?
La pelirroja se puso en pie alarmada. Miro a Beca durante unos minutos antes de caer en cuenta de que la morena solo formaba parte del grupo desde hace menos de un año, y gran parte que había pasado con las Bellas jamas había estado presente en un código Amy. Ella resopló mientras guardaba su celular.
– Necesito que me lleves a MegaGanga, ¿podemos tomar tu auto?
– Eso creo – Beca frunció el ceño – ¿Qué es un Código Amy y por qué estás alterada?
La pelirroja comenzó a caminar hacia la puerta de salida mientras Beca recogía las llaves del auto del bowl junto a la puerta.
– Es el código que usamos cuando Amy o cualquier otra chica se mete en problema. Usualmente el nombre varia – Chloe dijo preocupada – Legacy me llamó, dijo que Amy se está metiendo en una pelea en el estacionamiento de MegaGanga y ella está asustada porque Fat Amy no la está escuchando
– Oh por dios – Beca sacudió la cabeza.
Las dos chicas subieron al Hyundai rojo de Beca, un auto que sus tíos le habían regalado (no era nuevo sino usado pero parecía nuevo). Ella no era de conducir mucho, odiaba estar al volante por lo que usualmente preferiría caminar o tomar el autobús. Chloe se había burlado de ella diciendo que si tuviera un auto entonces no dejaría de presumir de ello.
Llegaron al supermercado que Chloe había dicho en casi veinte minutos y pese a que intentaron reducir el tiempo, había un gran embotellamiento a unas cuantas cuadras del supermercado. Beca condujo en calma mientras Chloe no dejaba de despotricar a Amy por meterse en problemas en un momento como ese. Ella se detuvo en el estacionamiento y ambas bajaron del auto.
– ¡Ahí! – Beca señaló hacia un gran número de personas. Las dos chicas se miraron y corrieron hacia donde se encontraba el grupo de gente.
– ¡Legacy! – Chloe llamó a la chica cuando la distinguió y jadeo cuando la morena más alta se dio la vuelta revelando un corte sangrante en su ceja. La chica abrió la boca y alzo las manos rápidamente.
– No es lo que parece. No es grave.
– ¿Qué diablos ocurrió contigo? – Beca rugió mientras se acercaba.
– Intente separar a Amy de esos chicos, pero ella me golpeó y uno de sus anillos o pulseras me hizo esto – Emily miro a ambas chicas preocupada – No es grave
– ¿No es grave? – Chloe se acercó a la chica. Fijo su vista en unas bolsas de supermercado tiradas junto a ella y la sangre en el mango de una de las bolsas. Ella acarició con cuidado la zona de la herida y Emily retrocedió con dolor.
Beca miró entre la multitud y se golpeó la frente cuando vio a Fat Amy hacerle una llave a un chico mientras los demás estaban tratando de darle ánimos al muchacho para que se zafara de la australiana. Ella sacudió la cabeza mientras recogía las bolsas del suelo y sacaba las llaves del auto.
– Ve al auto, en la guantera tengo algunos curitas. Si alguien les pregunta algo, no tienen idea de qué está sucediendo – Le entregó a Chloe las llaves y las compras de Emily.
– ¿Qué contigo?
– Yo sacaré a Amy de aquí antes de que llegue la policía.
– ¿La policía? – Chloe alzo las cejas – No puedes estar hablando en serio. Si te metes en problemas…
– Estaré bien. Relájate. – Beca dijo con confianza – Ve allá y espérame.
Vio a la pelirroja asentir insegura antes de marcharse con Emily. Se volteó nuevamente hacia Fat Amy, ahora sentada sobre el chico, y luego por el rabillo del ojo vio el punto rojo que le había alertado que la policía estaría llegando en cualquier lugar.
Cámara de seguridad.
Todo su instinto le grito que huyera de ahí. No podía volver a tener más problemas con la policía. Esta era una ciudad pequeña, solo un pequeño pueblo en medio de la nada, y la estación de policía no contaba con más de cinco oficiales, literalmente todos recordaban su cara así como ella recordaba la cara de todos ellos. Pero a pesar de lo que su instinto le decía, ella no podía dejar a Fat Amy ahí sola, no se lo perdonaría. Además, si ella tenía problemas con la policía, Beca tenía la ligera sensación de que solo empeoraría su situación.
Camino hacia donde estaba Fat Amy y el muchacho en el suelo gritando por un socorro. Alguien se acercó por detrás de ella cargando con un bate de baseball. Beca apresuró el paso hacia donde estaban los tres luchadores callejeros.
– ¡Hey! – Aventó un puñetazo contra el muchacho del bate arrojándolo al suelo. El chico se cubrió el labio y Beca gimió de dolor mirando la sangre de sus nudillos preguntándose si era suya o de él.
– ¡Eso es Shawshank!
– Muévete – Beca la tomó del brazo y la obligo a levantarse – La policía estará aquí en poco tiempo y no podemos meternos en problemas ahora
– ¿Qué, la policía? – Amy parecía sorprendida, pero no afectada por las palabras de ella.
– ¡Que alguien me quite a este elefante de encima! – El muchacho lloró.
– Tú cállate, Jefrey – Amy dijo dando un bote. Beca hizo una mueca de dolor ajena antes de forzar a la chica a levantarse y a alejarse mientras ella lanzaba maldiciones a los dos chicos.
Pasó una mano por su rostro cuando escuchó las sirenas policíacas y supo que si no comenzaban a correr hasta su auto y largarse del supermercado jamás podría llegar a casa sin que su abuela no la castigara y le quitara el boleto de avión. Peor aún, Amy, Emily y Chloe estaban envueltas en el caos dela australiana, no solo ella.
– ¿Qué haces aquí, Shawshank?
Beca se detuvo apretando el puente de su nariz y mirando hacia Amy – ¿Qué crees? Emily llamó asustada porque tú te estabas peleando.
– Oh, Legacy también está por aquí.
– ¡Herida!
– Oh, con que ella fue la que intento meterse en mi camino.
– ¡Amy! – Beca se cubrió la cara con ambas manos – ¿Por qué empezaste una pelea?
La australiana se burló – ¿Cómo que por qué? ¡Qué no viste su cara, pedía a gritos que alguien lo golpeara!
– ¡No puede ser! – Beca gruñó.
– ¿Cuál es el problema? No es como si fuera la primera vez que te arrestan, ¿o no? Además, no te preocupes, usaré mis preciados atributos para salir sin problemas – Amy señaló todo su cuerpo con una sonrisa. Beca sacudió la cabeza antes de encaminarse hacia su auto.
Amy la siguió por detrás con calma. Ella dejo escapar un silbido cuando se fijó en el auto que tanto Chloe como Emily estaban apoyadas de espaldas. La morena más alta tenía una bendita en la ceja izquierda.
– ¿De quién es ese bebé?
– Mío y no, no te dejaré conducir – Anticipo la pregunta en los labios de Amy. Beca camino hasta donde estaba Chloe mirando a Amy con una expresión de regaño.
– ¿En qué estabas pensando?
– Relájate roja. Nada como un poco de ejercicio una vez al día.
Chloe resopló y murmuró – ¿Por qué no puedes ejercitarte como la gente normal? – Se volteó hacia Beca y le entrego las llaves – Legacy llamó a su madre y le dijo que llegaría tarde. El corte no es grave, pero me gustaría desinfectárselo antes de enviarla a su casa con una herida como esa
– Chicas, no soy un bebé, puedo hacerlo yo misma en casa – Dijo la morena con calma – Solo necesito volver al supermercado porque mi bandeja de huevos se ha roto y volveré a casa caminando
Beca sacudió la cabeza – Yo comprare los huevos. Espera aquí y luego te llevaré a casa.
– Puedo hacerlo sola.
– Mejor quédate aquí – Murmuro la morena mirando a Amy – Y tú no te muevas o la próxima vez te ataré en el maletero del auto
La australiana alzó las manos con una expresión de inocencia y sorpresa mezcladas. Chloe sacudió la cabeza fijándose en la mano de la morena.
– ¿Estás bien?
– Sí. Solo esperen aquí, me haré cargo de los huevos.
Chloe asintió.
Comprar una bandeja de huevos de seis le tomo casi diez minuto porque la señora que estaba delante de ella en la fila estaba pagando con monedas. Ella casi quiso abandonar la misión y volver al auto con las demás. Cuando logró conseguir lo que había ido a buscar se apresuró a salir cuando vio a la policía hablar con los guardias de seguridad del supermercado. Ocultando su rostro e ignorando la presencia de ellos, Beca apresuro su paso hacia su auto y nada más llegas ahí se subió y partió lejos.
– ¿Qué sucede? – Chloe pregunto abrochándose el cinturón con sorpresa ante el apuro de la morena.
– La policía está aquí y no sé ustedes, pero yo no quiero estar bajo custodia hasta que alguien pague fianza.
– ¿Entonces somos fugitivas? – Emily alzó las cejas con temor – ¿Qué haremos ahora? ¿Huir hasta quedarnos sin gasolina? Nuestras caras estarán en televisión solo porque Fat Amy inicio una pelea.
– Bueno, conducir sin rumbo es un buen plan – Amy dijo cruzándose de brazos. Ambas chicas estaban sentadas en los asientos de atrás.
– No, no lo haremos y no somos fugitivas – Chloe dijo rápidamente antes de mirar a Beca – No lo somos, ¿verdad?
– ¡Por supuesto que no! – Beca frunció el ceño – Solo quiero salir de aquí, no te preocupes por lo demás
– Entonces, supongo que si traemos a Piernas a este auto y sacamos a la roja entonces seríamos la hermandad de la isla, ¿no? – Preguntó Amy sonriendo. Emily hizo una mueca desviando la mirada e intentando no sonreír, pero Beca fruncía el ceño enojada.
– ¿Qué es la hermandad de la isla?
– No lo preguntes – Murmuró Beca suavemente.
– Cuando estábamos en la isla salimos con Beca y con Stacie a buscar comida las cuatro – Emily dijo con una gran sonrisa – Nos hicimos llamar así para conmemorar una gran aventura
– Que de aventura no tuvo nada – Beca gruñó.
– ¿Por qué no llamaste a Piernas en lugar de a Chloe? – Amy cuestionó – Sin ofender, ginger
Emily se sonrojó ligeramente – En realidad intente llamar a Beca, pero no me respondía así que decidí llamar a Chloe pensando que estarían juntas.
– Mi culpa. Mi teléfono está descargado – Beca respondió sin ganas. Ella siguió conduciendo en dirección a su casa para poder tratar a Emily. Sabía que no era nada grave la herida, pero algo le impedía dejar que la chica volviera a casa a menos que su herida hubiera sido tratada por completo. Necesitaba una gasa y limpiar la herida, una bendita estaba bien pero eso no era lo mismo.
Durante el trayecto a casa de Beca, Emily no dejaba de pedir perdón por los problemas así como Amy no dejaba de decir incoherencias raras. Beca estaba a solo unos segundos se perder la paciencia y tirarlas a ambas por la carretera y dejarlas ahí solas. Pero se aguantó. Llegó a su casa y las invitó a pasar encontrándose con su abuela que estaba limpiando el desorden que ella y Chloe dejaron.
– Al fin llegas, la próxima vez que no limpiaré esto – Se detuvo sosteniendo el bowl con palomitas en la mano – ¿Qué te sucedió en la mano?
Por inercia, Beca escondió la mano detrás de su espalda y luego abrió la boca – Ah, abuela, ¿recuerdas que anoche estuvimos hablando del viaje? Ella es Amy, nos ha invitado al viaje a todas.
– ¡Que hay, abuela Mitchell!
– Su apellido es Sanders – Chloe le murmuró.
La mujer frente a ella no mostraba ni un ápice de una sonrisa, simplemente miraba a las cuatro chicas molesta.
– ¿Sanders? – Amy hizo una mueca de asco – Pero tú eres Mitchell. ¿Te cambiaste el nombre? He de decir que es mejor, Beca Sanders suena asqueroso y nada badass, Shawshank
– Ella está bromeando – Beca rió nerviosa al ver a su abuela.
– Traeré el botiquín – Resopló la mujer mayor mientras Beca se estremecía.
– Oh, iré con usted – Dijo Chloe rápidamente mientras se alejaba de las chicas dándole una expresión de disculpas a Beca. La morena resopló antes de mirar a Amy molesta.
– ¿Beca Sanders, en serio?
– ¿Qué?
– Por favor, no digas esas cosas frente a ella y no menciones la pelea.
Emily chilló mientras tomaba un portarretratos en la mano. La muchacha alzó la mirada hacia la morena y luego le señaló la foto – ¿Esta eres tú? La última vez que estuvimos en tu casa, a fiesta fue en el patio trasero por eso no vi las fotos que tenías, pero… dios… eras tan tierna. No es que ahora no lo seas, quiero decir sigues siendo bastante tierna y linda, pero una mini Beca…
Beca resopló mientras miraba a las dos chicas intrusear en su hogar. Amy sostenía las figuras de cristal que su abuela había coleccionado toda su vida y Emily no dejaba de chillar al ver las fotos familiares. Beca no sabía con qué sentirse peor: si con Amy y sus manos de mantequilla con esas figuritas o con Emily que en cualquier momento preguntaría por sus padres (dado a la falta de fotografías de los Mitchell).
Finalmente Chloe bajó las escaleras con el botiquín en sus manos y se aseguró de revisar la herida de Emily primero. Todo lo que hizo Beca con su propia herida fue limpiarla y envolverla con una venda. No tenía nada más que un raspón. Ella supuso que el muchacho quizá usaba frenos cuando lo golpeo. Cuando ambas chicas fueron tratadas, Amy se acercó al botiquín y comenzó a revisar lo que había dentro.
– Esto me trae recuerdos – Dijo la rubia con una sonrisa.
– Algunos no tan buenos – Emily se estremeció acariciando su pierna.
El timbre en la casa sonó y Beca torció los labios. Al ver por la mirilla observó que un oficial de policía se encontraba del otro lado. Ella gimió y luego miró a Fat Amy.
– Esto es tu culpa.
– Fuiste tú la que huyo de la escena del crimen.
Beca resopló mientras abría la puerta dejando a la vista a un oficial de policía alto y robusto, de cabello negro corto. Tenía un lunar bajo su ojo izquierdo.
– ¿Si… oficial?
– Rebeca Mitchell – Mencionó el oficial con una sonrisa torcida – Debí saber que donde había problemas siempre estás tú
– No sé de qué está hablando.
– Seguro – Él respiró hondo – Hemos recibido un llamado a la estación de policía diciendo que dos chicas estaban peleando en el estacionamiento de MegaGanga y resulta que cuando llegamos ahí vimos tu auto alejarse
Beca frunció el ceño – ¿Me estás espiando?
– No, resulta que conozco tu placa.
– Oh bien, porque creía que estabas espiándome como todo un acosador – Ella resopló – Estuve ahí comprando huevos. ¿Quieres el recibo o que te muestre la bandeja?
– Más cuidado con tus palabras.
– Es mi casa y tú vienes a acusarme de algo que no he hecho.
– ¿Qué sucedió en tu mano?
– Nada – Ella dijo con calma – ¿Acaso es un delito tener la mano vendada?
– Beca – Siseo Emily preocupada.
Amy sonrió con orgullo al escuchar a la muchacha enfrentarse al oficial como si se tratase de cualquier otra persona.
– Entonces no te viste involucrada en la pelea.
– Ni siquiera sé de qué me estás hablando.
El hombre apretó la mandíbula mirándola. Chloe torció los labios preocupada.
– Está bien, yo lo siento por interrumpir – Dijo él alejándose. Beca suspiró al cerrar la puerta y luego miró a las demás.
– ¿Qué?
– Acabas de mentirle a un oficial de seguridad.
– No le mentí. Yo no cause la pelea ni me vi involucrada. Solo te saque a ti y a Emily de ahí – Ella dijo con calma.
– Por eso compraste los huevos, porque sabías que verían tu auto – Emily dijo con sorpresa – Fue brillante
– Me impresionas, Shawshank. Toda una profesional en la materia.
– ¿No tendrás problemas por esto?
– No, Larrick es un tonto. Le gusta acusar a los demás, pero jamás ha tenido pruebas de que son culpables y siempre suele encerrar a los inocentes. NO sé cómo aún mantiene su trabajo.
– Entonces él fue quien te detuvo a ti.
– Sip – Beca dijo con calma – Como dije, a los inocentes. Está bien, te llevaré a casa Emily
– Gracias, Beca – Emily sonrió sonrojada – pero puedo irme sola, ¿recuerda? No soy una bebé
Beca hizo una mueca mientras miraba a Chloe que sacudía la cabeza.
– Acéptalo, Legacy – Amy tomó una figurita de cristal en sus manos y la aventó al aire atrapándola varias veces – Incluso para Shorty eres la bebé del grupo
– Pero… – Emily abrió la boca – Soy cinco meses mayor que Beca
– Legacy – Amy dijo con firmeza – La viste mentirle a un oficial de policía. Es obvio que es mayor que tú.
– Amy, eso cuesta cien dólares y es de edición limitada – Beca dijo mientras recogía la figurita con forma de hipocampo en sus manos – No lo toques. Ahora vamos al auto para llevar a Emily
– ¿A mí también me llevaras a mi casa?
– Sí, seguro – Beca dijo – Te dejare en el primer semáforo que vea
– ¡Beca! – Chloe le dio un ligero golpe en el hombro a su novia.
Beca rodó los ojos – Sí, Amy, te dejaré en tu casa.
– Siento que estás molesta hoy – Chloe murmuró cuando las dos chicas salieron de casa – ¿Qué es?
Beca suspiró – Ya casi es la hora del almuerzo.
– Sí, ya le dije a tu abuela que no puedo quedar. ¿Me dirás la razón ahora?
Beca la miro preocupada y luego asintió – Hay algo… que me gustaría que hicieras…
Continuará…
Bueno eso es todo por hoy, espero que les haya gustado. Ya tengo en mente los próximos títulos y... digamos que son interesantes. no tengo más que decir, solo que espero que les esté gustando el fics y nos veremos en la próxima actualización.
Dejen Reviews.
