Contestando a los lectores:
Sandy Taisho96.- Sakura le gusta el Sasuke posesivo pero esta vez nuestro emo vengador se paso un poquito xux
M4rtin.- Pobre de mi Hima-hime, pero bien que lo disfrutará.
Alfonso sparda.- A Naruto le servirá todo lo que Ero-sennin le enseño y vaya que lo pone en práctica.
Zab.- ¿50 sombras de Gray? No, Sasuke es más sexy xD
Erikaeri.- No pues Sasuki del mal tenía también que sacar su calentura y bueno, el Kamui si que le sirvió.
Smileluck20.- Pues Naruto ama a sus hijos pero el no tenerlos cerca en este momento hará que lo aproveche al máximo.
Nakatniss.- La verdad que a Sakura le gusta provocar un poco a Sasuki, solo mira en que acabó.
Lobox.- Naruhina a todo su esplendor nun
Bloddy cherry.- Y habrá mucho más y de todas las parejas.
Eliuska20.- Disculpa la tardanza pero la escuela es un poco demandante.
RossyStyles.- La perversión de Sasuki es proporcional a su orgullo xD
Luli96.- Alista pañuelos para el desangrado ouo
Tsunauzumakihyuga.- Loquillo y caliente xD
HarunoSB.- Siempre interrumpen al rubio pero esta vez aprovechará al máximo.
Francys D.- Que bueno que te guste, pero el fic lo estamos haciendo entre yo (Mary) y Aly-chan.
Cinlayj2.- Uchiha pervertido y una sakura dispuesta… sabemos cómo acabará esto :o
AkimeMaxwell.- Es que los chicos son un poco tontos y no comprenden cómo se sienten sus esposas, pero ellas también tienen parte de culpa.
SaigoLinnera.- xD necesitaba no solo un palo sino muchos xD
milaWakeUp.- El kamui fue profanado y de muchas formas :v
Guest: No se cual es tu correo pero si me lo das con gusto le lo mando :D
CAPITULO CUATRO: REUNIÓN Y CONFESIONES
— Perdón Shikamaru, llegaré tarde— pidió disculpas mentalmente a su mano derecha mientras se acercaba peligrosamente a Hinata desde atrás.
La pelinegra estaba tan concentrada en su trabajo, que ni siquiera se dio cuenta cuando Naruto llego a su espalda.
— ¿Ah? ¿Naruto-kun?—pregunto al sentir las manos de su esposo en su cadera.
— Hinata-chan…— le susurro mientras hacía que se irguiera hacia él.
— ¿Naruto-kun?
— Hinata-chan ¿Terminamos lo que empezamos anoche?— le propuso tan indecentemente al oído que la Hyuga no pudo más que sonrojarse pero sin poder evitar sentirse excitada.
— Pero… vas a llegar tarde. Shikamaru-kun te regañará de nuevo—
— Aun tengo media hora, o ¿Me estás rechazando?—pregunto haciendo un puchero de tristeza y así poder persuadir a su mujer.
— Na… ¡Naruto-kun! Alguien podría venir.
— No lo creo, los niños ya se fueron— dijo mientras le comenzaba a besar el cuello.
Hinata se mordió el labio inferior para intentar no gemir. Naruto no era el único que con ganas de sexo, su esposa se había reprimido al igual o incluso más que él, pero le daba un poco de pena tener que insinuársele a Naruto al verlo llegar cansado, pero, en los últimos días, cuando por fin estaban a punto de consumir su deseo carnal siempre los interrumpían. Hinata no era de piedra, claro que no, tener a un esposo tan sexi y con las hormonas alborotadas por tocarla solo avivaba sus ganas de lanzarse encima de él y arrancarle la ropa, pero, Hinata jamás lo haría, era algo demasiado para ella.
— Naruto-kun, yo...— gimió un poco al sentir como el rubio le apretaba el trasero de forma rauda y demandante.
— Hinata ¡No traes pantis!—grito emocionado y con una sonrisa pervertida en el rostro, mientras que su amiguito se despertaba con gran alegría y arrinconaba a Hinata tras el lavabo.
La Hyuga sintió tanta vergüenza por el momento tan incomodo que trato de abrirse paso a través de los brazos de su esposo, pero era inútil, simplemente Naruto no la dejaría ir.
— Hinata-chan, debes de tomar responsabilidad de tus actos— le ordeno haciéndole sentir la gran erección que crecía dentro de sus pantalones.
Hinata trago duro al sentir el miembro de su esposo tallar contra su vientre. Sentía que no podía negarse a su esposo y dejándose influenciar por su deseo, abrazo a Naruto por el cuello y lo beso.
El rubio rio dentro de sí y la apretó más hacia él. Sabía que tenía que ser rápido, de lo contrario Shikamaru vendría por él y por tercera vez los interrumpirían.
Con gran rapidez bajo el cierre de su pantalón dejando su pene libre para poder "trabajar", sin perder más tiempo alzo la larga falda de Hinata, quien pego un pequeño brinco al sentir lo frio que estaba el lavabo, dándole oportunidad a Naruto de poder alzarle la pierna derecha.
— Hinata-chan… estás muy mojada— se burlo un poco el rubio al acariciar su vagina con dos dedos.
La Hyuga se mordió suavemente el dedo anular para controlar el temblor en su voz, los dedos de su esposo se sentían tan bien en ella, Hinata, a través de tantos años de matrimonio, había desarrollado un fetiche por los dedos de su esposo, eran largos y vaya que los sabía mover muy bien.
Incluso, una vez cuando tuvieron una de las mejores sesiones de sexo de lo que iba su matrimonio, Hinata tuvo la idea de lamer los dedos de Naruto, lo que provoco que el rubio se excitara tanto dándose así la creación de Himawari.
Naruto retiro el dedo de la boca de Hinata y de forma tan perversa lo lamio haciendo que ella gimiera en voz alta.
— Hinata-chan, me estas provocando demasiado— le dijo antes de comenzar a entrar en ella.
— Umm, Naruto-kun, por favor— le rogo con voz temblorosa para que comenzara a moverse a voluntad.
Teniendo luz verde, comenzó un vaivén lento para poder disfrutar cada segundo, pero solo sería momentáneamente porque su tiempo era demasiado reducido.
— ¡Ahmm! ¡Naruto-kun!—gimió de nuevo la Hyuga sintiendo como su esposo mordía el nacimiento de su pecho con delicadeza para después lamer sobre dicha área.
— Ven Hinata-chan— le pidió llevándola directamente a la silla que tenían en la cocina.
La pelinegra estuvo a punto de replicar pero al ver la mirada ladina y llena de lujuria de su esposo no pudo más que dejarse llevar.
Sentándose de un solo golpe, Naruto atrajo a Hinata hacia él con un poco de cuidado.
— Hinata-chan, siéntate— le ordeno con voz gruesa haciendo que Hinata tuviera cientos de escalofríos por todo su cuerpo.
Hinata había aprendido a comprender todos los gestos de su esposo, entre ellos que, cuando Naruto usaba ese tono de voz en ella era que iba totalmente en serio.
— Naruto-kun, llegarás tarde— le dijo estando segura que si seguían el rubio y ella no pararían hasta que todas sus ganas fueran satisfechas.
— No me importa— respondió tomando su brazo y haciendo que ella se sentara sobre su regazo, evitando que se auto penetrará.
Esperando que ella se acomodara, le acaricio las mejillas para poder sentir lo caliente que estaba su rostro.
— Hinata-chan, no te contengas— le susurro tomándola de nuevo del trasero para acomodarla arriba de su erección.
La Hyuga flexiono sus manos hacia arriba conteniendo sus ganas de hacerlo por ella misma, las paredes de su vagina se comprimían tanto que pensó que podría rogarle a Naruto que lo hiciera rápido.
Naruto sonrió con arrogancia al ver la mirada de deseo sincero de su esposa, su ego era tanto que una idea demasiado pervertida abordo su mente.
— Hinata-chan, es hora— le dijo para después penetrarla de un solo golpe.
Un grito se ahogo en la garganta de Hinata al sentir una mezcla de dulce dolor y placer en la arremetida de Naruto, su vagina producía una total humedad que solo le daba la oportunidad de que Naruto se moviera con mucha mayor libertad.
— Aprietas demasiado…— gimió Naruto sintiendo como la vagina de Hinata se comprimía alrededor de su miembro.
En ese momento Hinata ya no podía seguir reprimiendo sus gemidos, la cocina entera hacia que su voz retumbara con fuerza, y, para deleite de Naruto, Hinata solo pudo reclinarse sobre el pecho de Naruto llevando su boca directo a la oreja derecha de su esposo.
— ¡Kami! ¡Hinata no respires en mi oreja!—le pidió al sentir el caliente aliento de su esposa haciendo cosquillas desde su nuca hasta su órgano receptor de sonido.
Pero Hinata no podía hacer nada, su cuerpo entero parecía ser un completo circuito de feromonas y estrógeno que al solo contacto con Naruto reventaban de placer.
Mientras eso pasaba con ella, Naruto en vez de disminuir su impulso sexual solo provoco que aumentara, pero al haber pasado algo de tiempo, desde su última vez juntos, ambos no podían seguir el mismo ritmo.
— ¡Naruto-kun ahí!—grito Hinata cuando Naruto comenzó a rozar su punto g.
— ¡Por Kami! Hinata me matas—gimió con fuerza para después tomarla más fuerte del trasero y comenzarlo a mover al ritmo de sus embestidas.
Hinata no se quedo atrás y comenzó a moverse para ayudar a su esposo. Naruto soltó su trasero y dejo que ella se moviera a placer.
Pero a pesar de su gran deseo, los dos solo pudieron seguir el ritmo por solo dos minutos.
— ¡Naruto-kun!—grito con placer la pelinegra flexionando los dedos de sus pies al momento de llegar al tan esperado orgasmo.
Por su parte, el rubio, al sentir como su esposa explotaba la beso con tanta pasión que Hinata sintió que sus labios ardieron.
— Hinata-chan, no puedo más…- le advirtió viniéndose dentro de ella.
Un rojo brillante se reflejaba en el rostro de los dos al igual que una sonrisa de liberación total.
—Naruto-kun, deberías ir a cambiarte antes de irte— le sugirió Hinata viendo las pequeñas manchas en el pantalón de su esposo.
— Ah, cierto…
— ¡Naruto! ¡Es tarde!—le grito Shikamaru desde la ´puerta de su casa.
— ¡Mierda!—grito el rubio corriendo a su cuarto calleándose un par de veces en el proceso.
….
Un aura oscura emanaba de la mesa de un popular restaurante ubicado en el centro del distrito comercial de Konoha. El reloj de la plaza indicaba que eran las dos de la tarde, hora donde la mayoría de las personas salían a comer o a descansar un rato de sus labores diarias.
— ¡Perdón chicas!—Se disculpo Hinata llegando corriendo al restaurante.
Las mujeres que esperaban a la mesa la miraron de reojo y al observar el sonrojo y la piel fresca que tenía solo chasquearon la boca con enojo.
— Otra que tuvo sexo— se quejo Ino cruzándose de brazos.
— ¡Ino-chan!—le reclamo en voz baja a la rubia por su indiscreción.
— Ino, déjate de tonterías, estamos aquí por Hanabi-chan— la regaño Sakura que aun le dolía la garganta por culpa de Sasuke.
— Y tu no me eches en cara que me calle cuando tuviste una noche de sesión de sexo duro con Sasuke-kun— volvió a reclamar la rubia pero esta vez más enojada.
— Y yo no tengo la culpa de que seas una loca neurótica que arruino su noche de sexo ¿O sí?— le dijo Sakura al saber lo que había sucedido entre su amiga y Sai — Además Sasuke-kun fue un tonto me dejo con la garganta lastimada y todo porque"herí" su orgullo de macho Uchiha.
— ¡Al menos lo hicieron y lo disfrutaste!, mientras que Sai… ¿Cómo pudo arruinar una bella disculpa de forma tan tonta?—
— Solo tú pudiste echarlo a perder, solo tuviste que ceder un poco, y no actuar como una neurótica— le aconsejo tardíamente la ojiverde.
Hanabi solo suspiraba al tener su barbilla recargada sobre su mano en la mesa de la silla. La Hyuga parecía un poco deprimida y distante de la discusión de las otras dos.
— Así que no soy la única con problemas— dijo Temari en un susurro.
— ¿Eh? ¿Tienes problemas con el tonto de Shikamaru?—pregunto Ino preocupada por la princesa de Suna.
— Es que, últimamente Shikamaru es muy distante, y es como si no le importase— Confeso la rubia con tristeza.
— ¡Ese idiota! Tendré que hablar con él— Amenazo Ino con un puño en el aire.
— Temari ¿Cuánto tiempo tiene que no tienen sexo?—Pregunto Sakura tratando de ayudar a la rubia.
La mujer de cuatro coletas miro al suelo y en voz baja contesto —Dos meses…—
Las otras cuatro la miraron sorprendidas; Hinata se sintió un poco culpable al pensar que tenía mala suerte por haber esperado tanto tiempo sin un tiempo a solas con su esposo, pero a diferencia de Temari y Shikamaru, Naruto si le demostraba afecto.
— ¿Tanto tiempo? ¿En qué piensa Shikamaru?—Pregunto Ino más molesta que antes.
— Yo… al principio pensé que era por su trabajo, pero, en las últimas semanas es muy frio y da todo por hecho, siento que solo le presta atención a Shikadai— Contesto sintiéndose un poco egoísta.
Sakura sabía lo mal que era que un esposo estuviera ausente, y se supiera poco de él por el trabajo, en este caso de una misión, y, al igual que Sasuke, Shikamaru eran demasiado reservados— ¿Has hablado con él?—
— No, bueno si, pero no hemos tenido tiempo, ayer durante la cena con su madre, tuvimos un incidente— con todo detalle Temari les conto lo sucedido, pero entre más avanzaba en su relato no pudo sentirse mal por haber dejado que su suegra corriera a Shikamaru.
— Eso empeora todo, pero él tiene la culpa, desde siempre ha sido demasiado inconsciente, tal vez le sirva eso de lección— dijo Ino viendo los dos lados de lo que pasó.
Interrumpiendo la plática, Hanabi interrumpió dando un sonoro suspiro.
— Hanabi-chan, ¿Te sientes abrumada por la boda?— le pregunto su hermana.
— Un poco, pero… ayer discutí con Konohamaru… le golpee el ojo y… se lo puse morado— confeso la heredera de los Hyuga con un poco de pena.
— ¡Hanabi-chan! ¡Faltan solo tres días para tu boda!—la reprendió Hinata sabiendo que un golpe así no se desvanecía en tan poco tiempo.
Ino sabiendo el temperamento tan fuerte que tenía la Hyuga se atrevió a preguntar — ¿Y por qué pelearon?—
— Bueno, es que… ¡Es vergonzoso!—grito mientras sus cara se enrojecía.
— Estamos en confianza, solo dilo Hanabi-chan— le pidió Sakura tomando un sorbo de té.
— Bueno, verán…—
Flashback:
— Hanabi, eso estuvo increíble, y eso que no querías— dijo Konohamaru con un toque de felicidad en su voz.
— ¡Idiota! Ahora tendré que pedirle a Ino-san que me ayude a elegir las flores, y todo por tu culpa— le reclamo la castaña cubriendo su desnudez con las sabanas de la cama.
— Pero, ella sabe de esas cosas, te ayudará a elegir mejor y así podrás tener muchas sugerencias sobre los arreglos.
— Siempre viéndole el lado bueno a las cosas— refunfuñó pellizcándole una mejilla.
— Así soy yo, no me gusta complicarme la vida, y bueno, para que veas que no soy tan malo, te acompañare, Naruto-niichan me dio el día libre.
— ¿Enserio?
— Si, me dijo que no me preocupará y que te ayudará en todo lo que pudiera.
— ¡Le debo una a mi querido cuñado! Tal vez le debería de regalar algo pervertido a mi hermana para que lo use para él— dijo pensando en lencería erótica.
— Eres una pervertida, Hinata-nee es más noble y linda, por eso Naruto-nii la ama— respondió el Sarutobi sin poder imaginarse a su futura cuñada haciendo o usando algo demasiado atrevido.
— ¿Me estás diciendo que yo no soy linda y noble?— pregunto Hanabi con una ceja levantada.
En ese momento Konohamaru supo que había metido la pata, se maldijo a sí mismo sabiendo la pelea que vendría a continuación, ya que su futura esposa era muy susceptible cuando era comparada con su hermana.
— No quise decir eso, solo que tu eres más independiente, fuerte, decidida…
— Es decir que no soy delicada.
— ¡No! ¡Digo si! Solo quiero decir que tu y Hinata-nee son diferentes y bellas a su modo.
Hanabi lo miro con los ojos entrecerrados y con un poco de enojo.
— ¿Consideras a mi hermana bonita? ¿Bella?
— Por supuesto, es una mujer bella, pero a mí me gustas tú.
— Es decir que si yo no te gustará, te gustaría mi hermana— lo cuestiono Hanabi haciendo cientos de conclusiones sin sentido.
— ¡Estás yendo demasiado lejos! Hanabi si no estuviera estúpidamente enamorado de ti, no me casaría contigo.
— Solo lo dices para hacerme sentir bien— el enojo que sentía Hanabi provocaba que dijera tonterías aunque ni quisiera decirlas.
— ¡Por favor Hanabi! ¿Vas a hacer un escándalo por algo tan estúpido?—grito sintiéndose furioso por la actitud de su prometida.
— ¡Tu siempre tienes que arruinar el momento! Dices las cosas sin pensar.
— ¿A caso tu pensaste lo que acabas de decir? Hanabi, no seas tan precipitada, odio cuando te pones de ese modo…
Sin dejarlo terminar, la Hyuga le dio un fuerte golpe a Konohamaru en el ojo dejándolo casi noqueado en la cama.
— ¡Pues si te molesto tanto puedes irte al infierno!—le grito tomando su ropa y corriendo al baño.
Fin del flashback.
—… y eso paso— dijo sintiéndose aun peor al recordar todo.
Hinata se llevo la mano derecha a la frente para posteriormente negar con la cabeza.
— Hanabi, fuiste demasiado infantil, deberías ir a pedirle perdón a Konohamaru-kun, el no tuvo la culpa, solo dijo algo sin pensarlo— le pidió Hinata sintiendo que su hermana debería de dejar su orgullo a un lado.
— Lo sé hermana, pero… no quiero que él piense que soy demasiado blanda.
— Hanabi, se casarán en un par de días ¿Quieres llegar al día de tu boda estando enojados? No creo que sea un buen inicio— le hizo ver Sakura para que la Hyuga tomara una buena decisión.
— No quiero que Konohamaru este enojado conmigo, me siento mal con lo que le hice pero…
Ino no había pronunciado palabra alguna, al escuchar el relato de Hanabi se dio cuenta que ella también había actuado estúpidamente frente a Sai, pero al igual que la Hyuga no quería "humillarse" frente a su pareja para arreglar las cosas, hasta que un plan se le ocurrió para poder arreglar los problemas de todas a excepción de Hinata que parecía muy feliz.
— ¿Y si les damos una lección para qué sepan que nosotras también podemos tener el control? Además les enseñaremos que deben de tener en cuenta nuestra opinión, Hanabi, para ti deberás de hacerle saber a Konohamaru que debe de pensar antes de hablar, yo le enseñare a Sai a ser más considerado, Sakura le enseñara a Sasuke-kun que ella también puede ser posesiva y agresiva, por último, Temari, deberás de hacerle saber al idiota de Shikamaru lo que es sentirse ignorado— declaro la rubia Yamanaka con orgullo por su perfecto plan.
Sakura, Temari y Hanabi la miraron con asombro, la rubia tenía mucha razón en lo que había dicho.
— Vaya, hasta que usas el cerebro— dijo Sakura dándole a entender que era un muy buen plan.
Hanabi y Temari sonrieron con gusto pensando que no podían perder nada.
— Y bueno, tu Hinata, por lo que me dijo Sakura no habías podido tener tiempo con Naruto desde hace tiempo, pero ahora que sus hijos están ocupados podrán tener más acción, solo pon de tu parte y se un poco más pervertida.
— Per… ¿Pervertido?—tartamudeo Hinata imaginando hacer cosas que había fantaseado muchas veces.
— Si, todas usaremos el sexo en su contra, así que chicas hagan su propio plan y pónganlo en marcha, nos vengaremos de esos idiotas, y tú también Hinata, enséñale a Naruto que tú también tienes iniciativa.
Temari, Sakura y Hanabi asintieron mientras comenzaban a pensar en lo que harían mientras Hinata solo se sumía de hombros imaginando a un Naruto atado a la cama.
Mientras se formaban cinco maquiavélicos planes, en diferentes lugares, Naruto, Sai, Konohamaru, Sasuke y Shikamaru sintieron un tenebroso escalofrió pasar por su columna vertebral.
….
Cada uno de sus comentarios me motivan más a seguir escribiendo, contestare todos y cada uno de ellos, así que dejen sus preguntas, dudas y sugerencias
