Disclaimer: Los personajes son exclusivos de Kishimoto, pero los tome prestado para hacer esta historia n.n


N/A: A favor de la campaña "con voz y voto" porque agregar a favoritos y no dejar comentario es "como manosearme una teta y salir corriendo". Y no me gusta que me manoseen u.u


Capitulo Cuatro

Desilusión

And then while I'm away, I'll write home ev'ry day,
and I'll send all my loving to you.

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Jueves.

Ino abre la boca en grande cuando le digo que —si es que mi mente me estaba jugando una jodida broma— Sasuke Uchiha casi choca sus labios con los míos ¿Y por qué no? Nuestras lenguas.

Mi amiga sigue en shock mientras yo trato de disimular los nervios por su reacción comiendo una rebanada de pizza que pedí apenas llegue a su casa. Tengo miedo de llegar a casa y que este Sasuke esperándome porque hoy lo he evitado todo el día después de lo de ayer. No vive muy lejos de mí, recuerden que es mi vecino el muy cabron. Por lo que pensé que lo mejor era estar en la casa de Ino, pero no es tan tonta como todo el mundo lo cree porque supo de inmediato que algo sucedió.

—¡Frentona! —chilla con fervor y a mí me rompe un tímpano —¡¿Cómo que rechazaste a Sasuke-kun?!

—Ni me lo recuerdes —bajo la cabeza con depresión y suelto un suspiro. Levanto la cabeza para volver a mirar a Ino, está completamente incrédula por mis palabras —Naruto se estaba acercando y... esto es estúpido. Sasuke solo lo hacía porque le jodio que Itachi le arrebatara algo más...

—¿Le jodio con que Itachi-kun fuera tu primer beso y no él? —sonríe mofa y se cruza los brazos, mirándome con picardía.

—Vamos, Ino, sabes que para Sasuke yo...

—No hables, frente. Cada vez que abres esa boca es solo para decir guarradas y comentarios pesimistas tras otros.

—La vida es cruel y me ha vuelto así —sonrió fingiendo inocencia y de pronto siento un golpe en mi cabeza —¡Cerda!

—Te lo merecías por pesimista —dice moviendo la revista hacia el lado donde no pueda alcanzarla.

—Estamos hablando de Sasuke. Sasuke Uchiha, quien me ve como si yo también tuviera pelotas. ¿Lo estas olvidando, cerda?

—Pero se ve que ese vestido tuvo algún encanto —me guiña el ojo.

Me sonrojo y miro hacia otro lado a la vez que me cruzo de brazos. Tengo que devolverle el vestido, lo sé, pero creo que concuerdo con Ino al decir que esta prenda tiene alguna magia, de lo contario, Sasuke no hubiera intentado besarme, incluso lo hubiese logrado si Naruto no interrumpiera.

Me siento tan llena de alegría y felicidad. Quizá Sasuke si me reconozca.

Ino se marcha hacia la cocina para traerme más comida mientras yo me tiro en su cama junto con su notebook, entrando a su cuenta de Facebook. Me rio un tanto por los mensajes cursis con Shikamaru y como él le dice que es preferible que vaya a verla porque hablar por allí es bastante problemático. Esa cerda. Seguramente lo tiene todos los días aquí cuando yo no estoy.

Sigo bajando en la parte de inicio hasta encontrar una publicación de Sasuke, esto me logra sorprender un tanto y abro la pestaña del Facebook del Uchiha. Allí veo a la perfección la fotografía de la zorra de Karin de espaldas y él besándose en la fiesta que Sai hizo para su cumpleaños hace dos semanas. Cierro la laptop de Ino con brusquedad mientras frunzo el ceño. No recuerdo bien que sucedió en la fiesta de Sai, solo recuerdo que me desperté en la casa de Sasuke con su ropa porque me había vomitado encima y Hinata tuvo que cambiarme antes que Naruto la llevara a su casa.

Busco mi celular y comienzo a teclear un mensaje hacia mí mejor amigo, preguntándole que rayos es esa maldita foto si hace dos meses término con Karin ¿Verdad? Porque Sasuke jamás podría ocultarme algo a mi ¿Cierto?

Y allí comienza mi depresión, dándome cuenta que soy una estúpida sin remedio. Oh vamos, Karin es preciosa estando a mi lado, cualquiera lo sería menos una machorra como yo. Definitivamente, fue mi puta imaginación haciéndome una jodida broma cuando me convenció que Sasuke iba a besarme. Él solo estaba jodiendome.

—¡Ey, frente, no vas a creerlo! —susurra Ino con emoción mientras se acerca con pasos silenciosos. Miro hacia la puerta abierta por un momento y se agacho para hablarme con su sonrisa socarrona—Sasuke-kun está afuera, me dijo que era urgente que vayas con él.

Abro mis ojos en grande y niego con la cabeza. Ino frunce el ceño ante mi actitud.

—No puedo, Ino.

—No seas cobarde y ve a enfrentarlo —me señala la salida de su habitación para que me marche. Oh, mala amiga.

—Yo no estoy preparada para pasar ese momento incomodo, cerda.

—De todas maneras, tienes que ir. Dijo que sino bajabas en cinco minutos te llevaría arrastrando y yo no voy a negarle las puertas de mi casa —la rubia me sonríe amistosa mientras hace con los dedos la señal de paz y amor.

Miro a Ino como la maldita traidora que es y tomo mis cosas para salir de su cuarto, no sin antes darle un portazo y escuchar un "¡maldita, frente!" de su parte. Bajo las escaleras refunfuñando en voz baja y tratando de controlar mis mejillas sonrojadas y las palpitaciones de mi corazón, pero no lo logro hasta que llego a la puerta y desde la ventana veo el auto de Sasuke. No viene solo. Esta con alguien.

Maldita cerda, pudo mencionarlo antes.

Llego al auto y me subo en el asiento de atrás. Me sorprendo al ver a Mikoto en el asiento del copiloto. Se da media vuelta sobre el asiento y me sonríe con cariño.

—¡Saku-chan! ¿Cómo estas, cariño?

—Bi-bien —me sonrojo automáticamente, es inevitable no hacerlo cuando estoy delante de ella. Noto la mirada regañona de Sasuke porque me olvide de su presencia y le sonrió con nerviosismo —Hey, Sasuke.

—Sakura —dice secamente y arranca el motor.

—Sasu-chan me dijo que tú serás su cita en el baile —comenta con los ojos cerrados y una gran sonrisa en el rostro. Miro a Sasuke y él me devuelve la mirada por el espejo retrovisor. Estoy segura que no le dijo él, seguramente alguien debió ir con el chisme. Y no sé porque un rubio atolondrado aparece en mi cabeza. —Así qué ahora vamos a ir a comprar su traje, no puedo permitir que vaya así como si nada.

Coloco una sonrisa socarrona en mi rostro. Oh, me va a encantar ver como Mikoto lo jode a Sasuke, incluso ahora me divierte como tuerce las comisuras del labio al escuchar el apodo por parte de su madre. Eso le pasa por niño mandilón.


Me arrepiento de haberme burlado de Sasuke en el camino hacia el centro comercial, no es que lo dijera en voz alta, pero con mirarlo por el retrovisor era más que suficiente para que él notara la burla en mis ojos. Ahora, siendo yo misma la presa de Mikoto, me siento avergonzada e impotente porque no puedo rechazar todos los vestidos que me está comprando con su tarjeta dorada ultra ilimitada.

—No usare tantos vestidos, Mikoto-san —susurro amablemente, lo peor es hacer enfadar a mamá Uchiha.

Mikoto se da vuelta y me mira con seriedad, me produce ciertos escalofríos y noto como Sasuke se tensa a mi lado. Hay algo que no me gusta. Entonces, sonríe y se nos queda contemplando por unos segundos.

—¿Sucede algo, madre? —inquiere Sasuke.

—Ustedes dos se ven realmente bien —dice con cariño y vuelve a mirar más vestidos para mí.

Siento la sangre subir por mis mejillas y mi cuerpo tensarse. Miro de reojo a Sasuke y él me imita, colocándonos más rojos al vernos. Santos Beatles, ¿por qué Mikoto sale con esas cosas?

—¡Kya! —el grito de Mikoto nos hace sobresaltar y la miramos atentamente. Esta agarrando un vestido rosa princesa y ensancho los ojos ante tal asquerosidad de prenda. —¡Me encanta para ti, Saku-chan!

—¿Eh?

—Creo que debería probárselo —dice Sasuke con una sonrisa mofa en el rostro. Le echo una mirada asesina y el muy cabron solo se encoge de hombros.

—¡Por supuesto que sí! —Mikoto me agarra de la mano y me obliga entrar al vestidor. —Vístete y muéstrame. ¡No puedo creer que encontrara el vestido tan precioso!

Agh. Maldita sea.


Tardo diez minutos después de haber batallado para colocarme el cochino vestido. Me veo como una idiota enfrente al espejo, más con el bastón de princesa que viene con el vestido. ¿O, mejor dicho, disfraz? No entiendo porque me lo hace probar, yo jamás de los jamases usaría tal cosa para salir a la calle. Antes prefiero tirarme de un puente.

—Saku-chan, por favor, sal —dice con suavidad la matriarca Uchiha y yo suspiro, sabiendo que Sasuke se burlara como el idiota que es.

Abro la cortina del vestidor y un flash me nubla la vista ante el resplandor. Mikoto esta sacándome fotos por todos los ángulos y yo solo puedo sonreír con nerviosismo. No entiendo que tiene esta mujer que ni siquiera puedo llegar a pensar en intimidarla. Más intimidante es ella.

Siento unos ojos sobre mi persona y al voltear a ver a un costado veo a Sasuke con las manos en el bolsillo y mirándome intensamente. Frunzo el ceño y le saco la lengua, esperando uno de sus famosos comentarios burlistas, pero, en vez de ello, mi mejor amigo se queda callado y sin apartar su vista de mí. Muerdo mi labio inferior, trato de controlar los latidos que van cada vez con más fuerza. ¿Por qué me mira de esa manera?

—Te lo llevare —la voz de Mikoto me despierta del hechizo de Sasuke.

—Mikoto-san, no usare esto así que no se moleste en comprármelo

—Por supuesto que lo usaras —sonríe y me acongojo un poco, no es una sonrisa cualquiera, es una sonrisa que promete mucho dolor si me niego —El próximo año hare un cumpleaños de disfraces. Aproveche a comprarte uno ahora que Sasu-chan me quiso acompañar de compras.

Yo diría mejor que lo obligo, pero me quedo callada si quiero seguir viviendo. Suelto un suspiro y me resigno. Es su cumpleaños, es el único regalo que le llevare: la oportunidad de humillarme con ese coso rosa.


Mikoto finalmente nos deja en el centro comercial con todas las bolsas porque ira a tomar un té con sus amigas en una cafetería. Sasuke y yo solo la vemos partir y es ahí cuando vamos en silencio hasta el auto a dejar las cosas. Todavía recuerdo lo sucedido del miércoles y no evito sentirme nerviosa y también un tanto ilusionada. Muy en mi existe la esperanza que Sasuke me vea como algo más, pero... bah, estupideces.

—Fue un día duro, ¿verdad? —digo con humor para aliviar el ambiente mientras terminamos de colocar todas las bolsas en su baúl.

Sasuke no me mira. Yo trago saliva.

—Supongo que tu mama te obligo a venir. ¿Y cómo se enteró de que iremos juntos al baile?

Sasuke no responde. Cierra el baúl y nos quedamos parados uno enfrente del otro, pero él se niega a dirigirme la mirada. No sé porque no me molesto ni le estoy gritando. Hay algo que cambio, lo noto, solo que no sé qué.

Decido terminar con el momento incomodo, por lo que suspiro y me doy vuelta moviendo la mano hacia arriba.

—Adiós, Sasuke.

Camino unas dos cuadras, creyendo que en cualquier momento pasara por mí como siempre lo hace cuando se enoja, aunque no entiendo bien porque esta vez está molesto. Me encojo de hombros y me siento en la parada del colectivo para que él pueda verme.

Pero apenas lo hago, veo pasar el auto de Sasuke y en el copiloto esta Karin, lo que me hace abrir los ojos en grande y preguntándome que carajos está pasando.


Grito frustrada cuando Naruto vuelve a ganarme en los malditos video juegos. El rubio solo festeja su victoria mientras yo estoy de pésimo humor porque Sasuke me dejo tirada por la zorra de Karin. No lo perdono. Que se meta su cochino baile donde no le cabe el sol.

Naruto nota mi malhumor y se acerca hacia a mí.

—¿Estas bien, Sakura-chan?

Estoy por decirle que sí, que deje de joderme y se meta en su puta vida. Pero eso sería hacer sentir mal a mi rubio preferido y él no tiene la culpa, sino el bastardo de su mejor amigo que a la vez es mi mejor amigo. Complicado. Sin embargo, Naruto puede saber algo por su rango.

—Oye, Naruto, ¿sabes si Karin y Sasuke volvieron?

El rubio frunce el ceño —Creo que no. Digo, Sasuke decía que Karin solo fue algo del momento y no volvería a equivocarse con ella. ¿Sucedió algo? ¿Es por la imagen?

Así que él también sabia de ello.

—Dime de ello —insisto sin mostrarle demasiado interés en mi voz.

—Al parecer Karin le dijo una de sus amigas que subiera a Facebook la foto que le saco al teme.

—Lo sé, fue en el cumpleaños de Sai, pero se supone que hace dos meses terminaron y...

—Sakura-chan ¿no recuerdas nada de esa noche? —inquiere Naruto con incredibilidad y los ojos ensanchados.

—¿No? —murmuro insegura. Naruto me mira con los ojos entrecerrados —¡Te dije que no, idiota!

—Pues te pusiste como cuba y el teme te cuido toda la noche, incluso cuando le golpeaste y le dijiste que afuera había una mujer esperando que él le amara.

—¿Eh...? —balbuceo con impresión. No puede ser. ¡Sasuke lo sabe hace dos semanas! ¿Por eso no me mira este último tiempo? ¿Puede ser que haya sido tan idiota? No, no creo, he estado miles de veces ebria delante de él y jamas dije estupideces como esas ¿Verdad? —Oye, eso no respondes como esos dos se besaron.

—¿Ellos besarse? —Naruto frunce el ceño y yo me siento cada vez más confundida y ansiosa.

—¡La foto, Naruto!

—Karin no era la de la foto, Sakura-chan —confiesa Naruto con nervios. Yo me sorprendo con los ojos bien abiertos y mi mente empieza a buscar la imagen de otra pelirroja. ¿Sera Tayuya?

—¿Que sucedió exactamente esa noche? —inquiero molesta e irritada. Ese puto playboy jamás puede estar sin hacer de las suyas.

—El teme y tu estaban ebrios, Sakura-chan —empieza a explicar aun nervioso, no entiendo porque comenta nuestro estado aquel día, pero decido quedarme callada hasta que termine —Después de decirle eso al teme, tú te estabas por resbalar y el teme te agarro, te volviste a parar pero te tropezaste y caíste justo arriba del teme. Él te sostuvo antes que dieran contra el piso, pero... bueno, como imaginaras, se besaron sin querer.

Abro mi boca en grande. No, esa tipa de cabellos rojos que vi en la fotografía no era Karin. ¡Era yo! ¡Ósea, que...!

—Espera, mi cabello no es rojo, es...

—Pelucas, Sakura-chan. Todos la estábamos usando, menos el teme que es un amargado —Naruto me sonríe de lado, como comprendiendo que no quiera darme cuenta que sus palabras son reales.

Me quedo sumida en mis pensamientos sobre Sasuke, el beso en la fiesta de Sai que no recuerdo, su actitud de ayer, la de hoy y la cabeza se me está por explotar. No puedo contener más suspiros frustradas porque realmente estoy frustrada sin entender los sentimientos de Sasuke. ¿Por qué tiene que ser tan complicado? Solo necesito una máquina para saber cómo se siente la otra persona para actuar debidamente.

Tomo mis cosas y le digo a Naruto que necesito irme. Él me despide y me desea suerte. Yo también espero tenerla.


Llego a la residencia de los Uchiha y comienzo a tocar el timbre repetidas veces para que alguien se digne a abrirme. Sé que no estoy pensando bien las cosas porque Fugaku-san odia que le interrumpan su tranquilidad, pero mis nervios y mi ansiedad es más fuerte que la vocecilla que hay dentro de mi cabeza, la cual insiste en que me controle.

Sasuke es quien abre la puerta dirigiéndome una mirada fulminante, claramente enojado por tocar el timbre una y otra vez. No sé cómo sentirme ahora que lo tengo enfrente, el corazón me late como loco y los nervios destrozan aún más mi cráneo.

—¿Qué...?

—Necesito hablar contigo —le interrumpo de inmediato. Sasuke se muestra inexpresivo, pero veo cierta curiosidad en sus ojos —Ahora, aquí afuera.

Solo cierra la puerta detrás de sí mismo y se cruza de brazos, esperando a que comience a hablar. Miro hacia otro lado buscando las palabras correctas y aclaro mi garganta para formular la siguiente pregunta.

—¿Por qué no me dijiste que nos besamos en la fiesta de Sai? —su postura cambia por unos breves segundos, pero no tarda en volver a su indiferencia. Espero su respuesta con impaciencia, sintiendo como el corazón está a punto de estallar en cualquier momento.

—No quería incomodarte —contesta sin más.

—¿Incomodarme?

—Somos amigos desde siempre. No quería que esto pudiera confundirte...

¿Entonces ayer no estaba intentando besarme? —me pregunte a mí misma y volví a repasar la escena. ¿Realmente lo había imaginado o Sasuke lo quería molestarme?

—Ya le dije a Karin que se encargue de que esa imagen sea borrada.

—¿Es por eso que la llevaste hoy después del centro comercial? —inquiero tratando de que mi voz no indicara lo desilusionada que estoy.

—No, la lleve porque ella me lo pidió —se encoge de hombros y a mí el corazón — Voy a irme el domingo, adelantaron mi viaje —siento que algo se rompe en cuanto sus palabras salen de su boca. ¿No que se marchaba el próximo mes? —No volveré en un buen tiempo, tenía asuntos pendientes con ella.

—¿Asuntos con Karin? —murmuro curiosa. ¿Qué asuntos?

—Hmph, nada que deba interesarte.

Quizá en otro momento le hubiese dicho que si me interesaba porque odiaba a Karin y él era mi mejor amigo. Esta vez decido quedarme callada y asentir.

Me doy media vuelta y me estoy yendo cuando Sasuke vuelve a llamarme por mi nombre. Giro la cabeza sobre el hombro, está mirando hacia otro lado aun cruzado de brazos.

—Olvídate de la imagen y de lo sucedido en el cumpleaños de Sai. Sería una molestia que esta amistad se viese arruinada por algo así. Olvidemos todo.

Solo asiento con la cabeza y camino con pasos tranquilos hasta mi casa. Retengo las lágrimas y solo las suelto cuando me siento segura dentro de mi hogar. Me dijo que olvidara lo sucedido porque quiere que olvide mis sentimientos por él. Sasuke no es tonto y esa noche deje en evidencia mis sentimientos.

No evito seguir llorando porque pude ver a través de sus palabras. Me pidió que olvide todo, incluso todo mi amor porque es una molestia para él.


Cuando deje de llorar note que no había nadie en casa, por lo que saque pizzas, ramen y más comida chatarra y la coloque arriba de mi cama mientras tomaba helado desde el pote a la vez que miraba "La boda de mi mejor amigo". Algún día mi vida será tan trágica como la de Julia Roberts, solo espero que Sasuke para ese tiempo tenga una barriga y sea calvo. Pero bah, lo seguiría amando incluso si fuese de esa manera.

Mi celular suena y contesto aun llorando por la película.

—¿Quién? —digo sin más, no me tome la molestia de fijarme quien era.

—¡Sakura-chan, auxilio! —grita Naruto desde el otro lado de la línea. Saco el celular de mi oreja porque creo que me quede sorda.

—¡No grites idiota! —exclamo furiosa y tomo una gran cucharada de helado —Y no me jodas, hoy no estoy en condiciones para tus estupideces.

—¡Pero es que no entiendes, Sakura-chan! ¡Sasuke y yo...!

—¡Dame eso, usuratonkachi! —escucho a Sasuke y a Naruto forcejear. La verdad es que todavía estoy sensible por lo ocurrido hace unas horas. Realmente me importa muy poco que le suceda a esos dos, aparte aun no quiero ver al idiota de Sasuke. Solo me aguantare verlo estos pocos días que le quedan en Konoha antes de que se marche y no pueda verlo dentro de un buen tiempo.

—Oigan, la película está en su mejor momento al igual que yo. ¿Creen que podrían joder a alguien más?

—¡No cortes, maldita sea! —me detiene el Uchiha antes que pudiera cortar. Suelto un suspiro mientras revoleo los ojos.

—¡Sálvanos, Sakura-chan! ¡Las fans del teme nos encerraron en un almacenamiento porque no quieren que el teme vaya contigo al baile! ¡Yo tampoco quiero que mi linda Sakura-chan vaya con un teme amargado y...!

—¡Deja de llamarme así, dobe! ¡No haces más que repetir esa maldita palabra!

—¡No me digas así, teme! ¡Es todo tu culpa y las locas de tus fans!

Dejo el celular de lado y sigo tomando helado mientras lloriqueo más por la película. Sasuke y Naruto tardaran en terminar su pelea, solo espero que no sea demasiado o se quedan sin saldo en el celular antes de decirme a donde debo ir a rescatarlos. Dejo que los dos tontos sigan discutiendo y vuelvo a llorar cuando el maldito infeliz se casa con aquella rubia oxigenada. Ojala le salga una barriga y se quede calvo, aunque estoy segura que Julia Roberts lo amaría de la misma manera.

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¡Holis! Ha pasado un buen tiempo desde que subí aquí.

Quiero disculparme con las lectoras de este fic por tardarme en continuarlo. Tratare de que los ultimos tres capítulos estén listos lo mas pronto posible!

¡Las cosas ahora están muy confusas! Sasuke por un lado se comporta como idiota y Sakura sigue con su inseguridad, pero pronto las cosas darán un giro ;)

Bienvenidas a las nuevas lectoras y un beso grande por cada uno de sus comentarios que hacen a mi corazoncito brincar de mucha felicidad

¡Muchas gracias por leer este humilde fic!

Saludos, ttebane!