Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de la autoría y creación de la grandiosa Stephanie Meyer. Yo sólo los tomé prestaditos para protagonizar esta historia, ya que ellos son mi inspiración.

Nombre del Fic.: Negándose al amor

Autor/res.: Xio Aramoix

Pareja Elegida: Bella/Edward

Advertencias y/o notas de autor: La historia fue catalogada con rating M por su temática sexual, narraciones explícitas y vocabulario no apto para sensibles. POR FAVOR, abstenerse de leer si no le es de su agrado o si es menor de edad, Gracias.

"AQUÍ ESTA EL NUEVO CAPITULO, ESPERO LES GUSTE Y ME ALEGREN CON SUS REVIEWS"

Se me termino el trago y decidí buscar otro, a pesar que ya estaba mareada, me senté en la barra a esperar al bar tender… cuando llego me pregunto:

-buenas noches señorita, que le sirvo?

-otro Blue Sky Martini por favor. , le dije.

-con gusto., me contesto mirándome en todos los lugares donde su vista podía llegar.

Me dejo el trago y siguió con su limpieza. Yo me quede en la barra sentada pues no quería volver a la mesa… por ahora…, cuando de pronto siento que alguien se sienta a mi lado.

-hola preciosa…

-buenas noches., le conteste con tono serio, porque definitivamente no quería parecer una puta esperando a su último hombre de la noche para completar su turno del día.

-te invito a un trago…

-no gracias, es que ya tengo uno recién comprado., le conteste lo más amable posible, pero en tono firme, enseñándole la copa.

-¿te gustaría bailar?, en ese momento mire a la pista de baile y vi a Edward recorriendome con una mirada realmente llena de furia, pero sinceramente no tenía ni idea el porqué de su actitud, sin embargo ahí estaba la puta descarada de su novia ofreciéndosele en plena pista de baile, es que de verdad que esa mujercita no tenía ningún respeto por ella misma. La expresión de su rostro en ningún momento se suavizo, mientras sus ojos iban de mi a el caballero que estaba a mi lado y me dije, "vamos Bella a jugárnoslas toda"…

-claro y dime ¿cómo te llamas?, le pregunte

-James y ¿tu belleza?

-Me llamo Bella…

-encantado entonces Bella, un nombre de acuerdo a la persona., dijo él y nos dirigimos a la pista, poniendo su mano en mi espalda y tomando mi mano.

En ese momento estaban tocando una salsa que la bailamos muy bien juntos, tengo que admitir que el tal James, era un grandioso bailarín, luego pusieron la canción "La Tortura" de Shakira y Alejandro Sanz y yo comencé a moverme al ritmo de la música, dándole todo un espectáculo a Edward que no dejaba de mirarme con una mirada llena de fuego y excitación. Meneaba mis caderas, mis brazos, meneaba todo lo que podía sin perder nunca el compas de la música, sin darme cuenta que aparte de Edward, también estaba excitando a James, pues con algunos movimientos le rozaba su parte intima que ya se podía sentir a través de su pantalón y el con sus manos en mi cintura me pegaba mas y mas a él.

No me di cuenta ya que estaba bastante tomada, de que James me había halado con él a una esquina del Pub y me tenia aprisionada entre su cuerpo y la pared, pasando sus manos por todas partes de mi cuerpo y besándome sin compasión, yo estaba consciente que esto tenía que parar, que debía parar a James, pero en el momento que lo intente me aprisiono mis dos manos con una sola de las suyas y me seguía besando salvajemente, trate de gritar pero nadie me escucharía, me azoto contra la pared, sintiendo que por el fuerte golpe me desmayaría… oh por Dios! Este mal nacido quería abusar de mi! Empecé a empujarlo como pude, ganándome seguramente su enojo, pero su presión en mis manos se hizo más fuerte, yo podía sentir su erección en mi estomago y trataba de pedirle que parara cuando sacaba sus labios de los míos y recorría mi cuello, pero el solamente respondía "que él solo mirarme lo excitaba, que tenía que probar mi cuerpo y que no me dejaría ir"

En ese momento sentí que James cayó sobre mi y luego fue halado con fuerza hacia atrás, en ese preciso instante sentí unos fuertes brazos agarrarme. Cuando logre visualizar lo que había pasado, James se encontraba en el piso, con Emmett de pie al lado de él y Edward agarrándome fuertemente, pero en ese momento sentía que mi cabeza daba vueltas, me sentía caer en un precipicio y todo se volvió oscuro. Cuando desperté estaba en un lugar que poco a poco fui reconociendo… el cuarto de Alice. Despacio fui abriendo mis ojos y me encontré con mi duendecilla amiga que me miraba con ojos de pena y tristeza.

-Bella, Bella amiga, al fin despiertas, nos tenias preocupados, llevas dos horas inconsciente, ¿como te sientes?, cuéntame¿que te hizo ese desgraciado?

Me sentía aturdida, poco a poco me fui recuperando y recordando lo que había pasado he inconscientemente me agarre las rodillas con mis manos y me puse en posición fetal, no dejaba de temblar, pensando en lo que podía haber pasado si no llegan Emmett y… Edward

-tranquila Bella, ya estás bien amiga, estas en mi casa y aquí nada te pasara…

-Alice., dije casi sin voz, logre aclarármela…

-Estoy bien amiga, gracias, gracias…

-todo está bien Bella…

-él no me hizo nada Alice, gracias a los chicos que llegaron a tiempo, pero me golpeo fuertemente contra la pared y creo que por eso me desmaye… me lleve la mano a mi cabeza en el área donde sentía el fuerte dolor y jadee con un quejido…

-auch!, me queje

-ese maldito bastardo, no me perdonare el haberte dejado sola amiga, pues yo casi te arrastre para que te fueras con nosotros y mira…, dijo haciendo un puchero

-no te preocupes amiga, estoy bien de veras., le dije dándole una pequeña sonrisa la cual ella correspondió.

-sabes Bella, Edward quiere verte, ha estado muy preocupado por ti…, la interrumpí

-no Alice, le estoy sumamente agradecida, pero hasta ahí, no quiero verlo, no quiero hablar con él.

-pero…, dijo Alice, pero yo volví a interrumpirla…

-por favor Alice, no…, ella simplemente asintió.

Después de ese horrible incidente no habíamos ido a más ningún Pub, en lo que se calmaban las cosas, o más bien mis nervios. Edward seguía buscando la forma de hablarme y yo lo seguía evitando, en Biología ni siquiera lo miraba y le tenía dicho que solamente hablaríamos de la clase. Alice continuaba preocupada pues ella seguía insistiendo en que Edward me amaba; si claro, pensé yo, me ama a mí, pero se folla a Jessica, un amor como ese no me interesa conocerlo para nada. Faltaban días para mi cumpleaños y Alice quería celebrarlo a lo cual la amenace que ni se le ocurriera pensarlo tan siquiera, hizo miles de pucheros con los cuales sabía que podría convencerme, pero no lo logro. Mike me había invitado a almorzar un día y yo cansada de decirle que no tantas veces, decidí aceptar, claro está como amigos y Edward estaba que echaba chispas, pero en realidad no lo entendía. ¿Cuál era su problema? El día antes de mi cumpleaños fui a hacer unas compras al supermercado y estaba tan entretenida que no me fije por donde iba y termine chocando con un guapo chico de tez trigueña, pelo negro y ojos marrones, cabe señalar que tenía un cuerpo espectacular.

-ups! Lo siento, no te vi., le dije sonrojándome

-no te preocupes, solo creo que voy a tener que llevarlo a pintar., me dijo con una gran y bella sonrisa…

-jajajaja, no me vayas a cobrar la pintura por favor., le dije

-solo si me dices cual es su nombre señorita…

-Isabella, pero me puedes llamar Bella., era fácil entablar una conversación con él. Me era tan cómoda y cálida su presencia…

-y tú, ¿cómo te llamas?, le pregunte

-Jacob, Jacob Black, pero me puedes llamar Jake si gustas., y sonrió

-Jake, ok, ¿seguimos con las compras?

-clarooo! Y máximo aun si es en tu compañía…, me contesto y no pude evitar sonrojarme.

Supe que su padre se llamaba Billy Black y que vivía en la Reserva Quileute de La Push y que su pasión era la mecánica. Sentía que lo conocía de toda la vida, pero llego el momento de la despedida. Nos dijimos adiós prometiéndonos que nos llamaríamos y hablaríamos. Me dio su número de teléfono y por supuesto yo también le brinde el mío. Al otro día era mi grandioso cumpleaños, uf! Sobre todo… dije con sarcasmo para mis adentros. Charlie entro en mi habitación a desearme un feliz cumpleaños y entregarme su regalo, lo recibí un poco extrañada porque vuelvo y repito, el no es dado a expresar sus sentimientos, cuando lo abrí me di cuenta que era el libro Cumbres Borrascosas, uno que yo quería, le di las gracias con una gran sonrisa, a lo que él solamente asintió y se despidió, no sin antes desearme un buen día. Tome una ducha y me vestí con unos jeans oscuros, mis botas negras, una camisa roja con un chaleco negro. Busque mis aretes redondos rojos y me hice una coleta en el pelo, me maquille muy poco y baje a desayunar. Me comí un tazón de cereal y un vaso de leche, me subí a mi camioneta a emprender mi camino a la escuela. Me estacione y cuando llegue al pasillo principal me esperaban mis amigos. Todos me desearon feliz cumpleaños de diferentes maneras, Emmett me levanto del suelo con un gran abrazo y un beso, Jasper me dio solo un beso, al igual que Rosalie y mi duendecilla amiga Alice me dio un gran abrazo, que por poco y me quedo sin poder respirar, pero lo necesitaba, necesitaba a mi infierno personal, a mi Edward aunque no fuera mío, lo busque sin tener suerte, diciéndome para mis adentros… lo olvidó Bella, debes sacarlo de tu corazón pues tu no le importas, pero no podía, simplemente no podía, lo amaba, amaba a Edward tanto que dolía.

Mi amiga se dio cuenta y me miro con ojos de pena, pero yo simplemente me despedí y me fui a la clase. La mañana paso sin contratiempo y por supuesto sin ver a Edward, que pensándolo bien, había sido lo mejor. Llego la hora del almuerzo, quede en encontrarme con mis amigos en la cafetería y lo vi, sentí como se me sobresalto el corazón y mis manos sudar sin siquiera poderlo evitar. Pero al verlo bien, ahí estaba con Jessica, dando todo un espectáculo, sus ojos se toparon con los míos y sentí perderme en ese mar de ojos verdes. Vi en sus ojos pena y…¿ amor? Nah! No lo creo, estás viendo cosas donde no las hay Bella, me dije en mi mente. Llegue donde mis amigos y él se acerco, me miro y me dijo…

-Bella, feliz cumpleaños…

-gracias., conteste nerviosa…

De momento, sonó mi celular y cuando me fijo… era Jake!

-hola Jake, ¿como estas?

~bien Bella, ¿y tú? Feliz cumpleaños princesa…

-gracias, pero y ¿ese milagro?

~quería invitarte a almorzar por tu cumpleaños, ¿qué dices?

-claro Jake, ¿donde estas?

~estoy esperándote fuera del colegio, en el estacionamiento…

-está bien, voy enseguida., y colgó, pero no me había fijado que todos me miraban con los ojos bien abiertos, a lo que Emmett dijo:

-eso Bellita!, ¿tienes novio y te vas a dar una escapada?

No hubo terminado de decir la frase completa cuando escuche un auch!... Rosalie había golpeado a Emmett…

-es simplemente un amigo y solo me está invitando a almorzar por mi cumpleaños… les dije…

Alice me miraba con ojos de confusión pero con una sonrisa en su rostro, no supe que significaba, hasta que vi el rostro de Edward, se había transformado en uno de coraje y me dijo… bueno más bien me grito:

-Ah! Ahora tienes un nuevo amiguito y te largas con él a la primera llamada, sin importarte pasar tu cumpleaños con tus verdaderos amigos, o sea con nosotros!, fueron unas palabras realmente llenas de coraje, pero le conteste ya con bastante furia en mi voz…

-lo siento Edward… para empezar no es de tu incumbencia, a los muchachos no les molesta, ¿verdad?, les pregunte y ellos respondieron un NO al unísono, y continué diciéndole…

-además no tengo compromiso con nadie, puedo salir con quien me plazca sin tener que dar explicaciones, tu por el contrario lárgate con la puta de tu novia para que te quite lo mal humorado como solo ella sabe hacerlo, ¿estamos?

Dicho eso me volteé a salir, cuando sentí que me agarraron fuertemente del brazo, seguido por un dolor punzante, pero al mismo tiempo sentí como si una corriente eléctrica me recorriera por donde me halaban, cuando me volteé a ver quién era, era Edward que me tenia agarrada del brazo, pero al mismo tiempo vi como Jasper se levantaba con Alice pisándole los talones…

-¿quién demonios te crees que eres? Suéltame salvaje, me estás haciendo daño! Le grite

-no vas a ir a ninguna parte con ese perro, que ni siquiera conoces y mucho menos sabes su intenciones! Me grito…

-te dije que me sueltes, eres un animal, además tu ni siquiera lo conoces!... me interrumpió

-Ah claro!, pero como la niña lo conoce tan bien!, dicho esto me jalo y me pego a su pecho, dejándome sentir su corazón y su maravilloso olor, pero no me deje caer en esa tentación…

-para tu información si lo conozco, ahora te dije que me sueltes, pues no es de tu incumbencia con quien salga o deje de salir, imbécil!, le grite y sus ojos me daban un miedo de los mil demonios pues lo que había en ellos era puro coraje y furia, ya por el contrario también nos estábamos ganando la mirada de los demás en la cafetería, que por supuesto estaban pendientes del espectáculo, pero Jasper se acerco y dijo…

-Edward, suéltala… con voz firme y mirada dura…

Edward me soltó, pero la furia no se fue de sus ojos, me dolía mucho el brazo; pensé que definitivamente me saldría un moretón y me fui, dejándolos a todos parados en la cafetería sin decir ni una sola palabra, sin siquiera voltear la mirada a ellos, pues mis ojos estaban repletos de lagrimas… ¿Con que derecho? ¿Porque me trata así? ¿Quien se cree que es?