La Serpiente de Gryffindor.
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Capítulo IV
Después de la fiesta por el día de brujas lo más próximo era las vacaciones de Navidad. Como siempre, Hermione, Ron y los hermanos del pelirrojo se quedaban para pasar le tiempo con el moreno, pues a su vez, Caterine y Robert hicieron lo mismo.
'Después de todo es aburrido estar en medio de la selva festejando algo que ni mi madre le encuentra un fin lucrativo' le dijo Caterine a Harry cuando este intentó persuadirla de que pase ese tiempo con su familia.
'¡Hombre! Pero si la chica dice la verdad' insistió Robert 'Mi única compañía es Cat, y yo la de ella. Así que mejor nos quedamos' pero Harry sabía la verdad, una verdad que lo hacía sentir alegra, ya que ellos deseaban quedarse con él, hacerle compañía, como una pequeña familia.
En la mañana de Navidad las chicas visitaron el cuarto en donde dormían Harry, Ron y Robert.
'¡Arriba todo el mundo! ¡Que hoy es Navidad!' gritaba Caterine.
'¡Y este año Ginny se animó a venir a despertarlos!' continuó Hermione, mientras abrazaba por la espalda a la pelirroja para que esta no saliese corriendo del lugar.
'¡Y Hermione prometió besar a Ron por Navidad!' finalizó Ginny, con puro tono de picardía, para vengarse de tal broma.
'¡Oh, tu cállate, Weasley!' le contestó molesta la castaña.
'Diría que no pueden entrar al dormitorio de varones, pero se perfectamente que eso no les importaría en lo más mínimo' susurró Ron, algo dormido todavía.
'Además, Caterine y sus amigas nunca nos hacen caso' continuó Robert.
Harry abrió los ojos y se encontró, a los pies de la cama, a Ginny, por su mente pasó el hecho de que se veía más hermosa que nunca, con su pijama blanca y el cabello recogido en una improvisada coleta. Tenía que admitirlo, desde que Caterine y Robert llegaron; Ginny ya no era tan tímida como antes, al parecer la intervención de la pelinegra en su vida había dejado libre su verdadera personalidad ¡Hasta dejaba ver su perversión! Y sí, se veía mucho más mayor de lo en realidad era.
'Nosotras trajimos nuestros regalos para abrirlos con ustedes' comunicó Hermione, mientras se sentaba junto a Ron, en la cama de este.
'Supongo que no hay forma de negarse a tener su compañía esta mañana ¿No es verdad?' le susurró Ron al ver que a las chicas comenzaban a desenvolver los regalos, ajenas a los comentarios de los magos.
'Creo que empezamos nosotros a hacer lo mismo que las señoritas' comunicó Robert, mientras notaba los regalos a los pies de su cama.
Los tres jóvenes empezaron a destruir, literariamente, las envolturas de sus regalos, parecían niños de 13 años. Bueno, en realidad, lo eran.
'¿De quien es esto?' preguntaron a la vez, interesados Robert y Caterine al ver, respectivamente, un suéter. El de Caterine negro y el de Robert azul marino.
'Es de la señora Weasley' le explicó Hermione, mientras dejaba ver su suéter marrón 'Es cosido a mano'
'¿Mi madre te da uno?' preguntó interesado Ron, mientras dejaba a su respectivo regalo a un lado.
'Desde primer año' contestó Hermione 'Siempre le escribo una carta para agradecerle el detalle'
'¿Y porque no me lo habías dicho?' preguntó aun más interesado 'pensé que tan solo a Harry le daba esas cosas'
'Nunca me lo preguntaste' contestó sencillamente Hermione, mientras guardaba su regalo 'los uso cuando estoy en casa o si salgo y hace frío'
'Pues dile a tu madre que exactamente es mi color preferido' comentó Caterine, mientras miraba detalladamente la prenda hecha a mano por la señora Weasley '¿Cómo lo supo?'
'Igualmente, este es mi color preferido' comentó Robert.
'Pues, como siempre, le comenté de mis amigos, como están todos y fue así que debió enterarse de su existencia' comentó Ron.
'Pues Gracias' le dijo Robert.
'¡Y gracias por los dulces!' dijeron a la vez, Cat y Robert, mientras miraban los pasteles y turrones.
'Yo misma se lo diré' comentó Ginny, mientras guardaba su suéter púrpura.
'¿Y que es eso?' preguntó interesado Ron.
'No lo sé…' contestó Harry, al ver un nuevo regalo, una caja larga y estrecha. El moreno se arrodilló frente a esta y la abrió emocionado.
Todos tuvieron que ahogar un grito. Era una Saeta de Fuego, la mejor escoba construida. Todos se acercaron para verla mejor. Las perfectas y brillantes letras, el palo reluciente y las aerodinámicas ramitas de abedul.
'¿Quién te la envió?' dijeron a la vez Robert y Ron.
'Mira a ver si hay tarjeta' comentó Ginny, al notar que Harry se encogía de hombros.
Caterine rasgó todo el papel para ver si había tarjeta o algo que dijese de quien era tan fabuloso regalo.
'¡Nada!' terminó Caterine.
La escoba, al menor contacto de Harry, se mantuvo suspensa en el aire, a una altura apropiada.
'¿Quién se gastaría tanto dinero en hacerte un regalo así?' preguntó incrédulo Ron.
'Pues por lo menos se que no fueron los Dursley' apuntó el moreno.
'¿Y si fue Dumbledore?' preguntó Ginny.
'O Lupin' dijo Robert 'Después de todo, le agradas y… bien…' pero Caterine le tapó la boca con su mano y se rió nerviosa.
'No lo creo, mi padrino tan solo envía cosas significativas. Como esto' y sacó de su bolsillo una serpiente que parecía de plata, enroscada en el cuello de un león de oro 'Creo que significa: La Serpiente de Gryffindor, supongo que debió haber oído a los gemelos comentar eso'
'Y Dumbledore no puede tener este' Harry tomó la escoba con su mano 'tipo de preferencia'
'Es el motivo por lo que te envió de forma anónima' dijo Ron 'Para que nadie, como Malfoy, lo acusara de tener preferencia'
Robert y Ron se rieron con fuerza y dijeron a la vez.
'¡Ya veras como se muere al verte montado en ella, amigo! ¡Es una escoba profesional!' y ambos se acostaron boca arriba en sus respectivas camas, aun riendo.
'¿Qué te ocurre?' preguntó desde su posición Ron, al ver el rostro de Hermione tan pensativo.
'No sé' dijo la castaña 'creo que es sospechoso' buscó la mirada de Caterine, pero esta veía la escoba muy de cerca.
'¡Puede ser una trampa!' apoyó Cat.
'Talvez alguien quiere matar a Harry' continuó Hermione.
'Puede ser de Sirius Black' comentó Cat.
'¡Claro! ¡Para terminar el trabajo de su señor!' apresuró la castaña.
'¡Claro!' imitó Ron '¡Había olvidado lo locas están ustedes dos!'
'No pueden creer esas cosas ¿Verdad?' musitó Robert.
'¡Claro que si!' apuntaron ambas.
En ese momento llegó Crookshanks y saltó sobre el pecho de Ron.
'LLEVATELO DE AQUÍ' bramó el pelirrojo, al sentir las garras del felino sobre su bolsillo 'Scabbers está en mi bolsillo' susurró, como si sospechase que el gato lo escuchase.
'Ven Crookshanks' susurró Caterine, mientras extendía su mano, el gato la miró, se concentró en sus ojos y saltó del pecho de Ron, al regazo de la pelinegra 'Eso es, mi amor, tú tranquilo' susurró.
'Ese gato se ha tomado por meta en su vida matar a Scabbers' dijo Ron, después de respirar un poco 'Gracias, Cat'
'Descuida cariño' y siguió acariciando a minino.
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Abrió lentamente los ojos, no muy animada de despertar, estaba muy conciente de cuales serían sus regalos. Joyas de su padre, ropa de su madre, perfumes de sus amigas y estupideces de sus familiares ¡Momento! ¿Y si Robert le había mandado un regalo? Ella lo había hecho, no era gran cosa, después de todo temía no coincidir con los gustos del castaños. Tan solo le había mandado un perfume con el aroma que le pareció más adecuado y un bóxer azulado.
- Tan vez eso fue muy atrevido de mi parte - pensó, pero luego se encogió de hombros - Robert ya me conoce - se levantó por fin de la cama y localizó un pequeño regalo, envuelto en papel verde - ¿De mi Gryffindor? - no podía evitar pensar de esa forma al referirse a su amigo. Lo abrió lentamente y se encontró con un anillo con cuatro grandes diamantes en forma de flor, en el centro una zafiro. La flor más cara que podía haberse imaginado. Leyó la nota Para que no olvides que tú eres mía. DM. Sonrió, no era de Robert, pero si que era un regalo muy especial.
Volvió a buscar con la mirada y encontró otro regalo, una caja pequeña Para la más preciosa princesa de las serpientes, de su humilde caballero ¡Tan valiente como un león!
'Robert' susurró emocionada, abrió la cajita y se encontró con un reloj de plata y oro, formando una hermandad entre ambas. El oro: Gryffindor. La plata: Slytherin. Pansy y Robert. Había una nota.
¡Feliz
navidad, princesa! ¿Cómo amaneciste hoy? Espero que muy
bien y feliz de estar con tu familia, entre tus sábanas, en tu
habitación, muy confortable. Por favor, duerme y come por mi,
preciosa. Te extraño, siempre me he divertido conversando
contigo. Y como es navidad, te haré feliz diciéndote
algo que se que siempre deseas oír de un amigo 'Espero que
seas muy feliz con tu prometido y sabes que acepto tu relación,
como lo hace un hermano que sabe que es lo mejor para su hermanita'
Ahí lo tienes princesa, feliz navidad y espero que te guste mi
regalo. Quiero que, cuando lo veas, pienses ¿Quién dijo
que una Slytherin y un Gryffindor no se podían llevar
bien?
Cuídate mucho.
Robert.
Sonrió con toda la alegría que tenía, realmente ese chico era perfecto.
'Feliz navidad, Robert' susurró.
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La cena no fue gran cosa, talvez lo más llamativo fue cuando la profesora Trelowney advirtió la muerte próxima de Harry, por ser el número trece en la mesa, pero como siempre lo decía, eso ya no era gran cosa. Cuando se disponían a retirarse a sus habitaciones se encontraron con que la profesora McGonagall los esperaba en la Sala Común.
'¿Me permite su nueva escoba, Potter?' preguntó la maestra.
Mientras Harry subía a su habitación para tomar la escoba, Ron miró intensamente a Hermione, quien le respondió el gesto, ambos se veían molestos con el otro. Mientras tanto, Harry bajaba las gradas y no perdió en ningún momento de vista a la castaña y la pelinegra. La profesora tomó la escoba, la examinó y por último dio media vuelta y comenzó a retirarse.
'Disculpe… profesora' comentó con temor Harry. La profesora McGonagall lo regresó a ver '¿Me devolvería mi escoba, por favor?' pero la profesora lo miró cuidadosamente.
'Lamento decirle que tendremos que confiscársela hasta nueva orden' susurró antes de retirarse.
Harry regresó a ver a ambas brujas, las cuales estaban en un sillón, mirando el libro de Caterine.
'¿Por qué?' preguntó incrédulo y molesto.
'¿Cómo se les ocurre hacer eso?' preguntaron indignados Ron y Robert.
'Es por su bien' se limitó a decir la castaña.
'¿Por qué tuvieron que ir corriendo a decirle a la profesora?' preguntó molesto Ron.
'¿Por qué siempre deben cumplir las reglas que nos arruinan la vida?' continuó Robert.
'Quiero que entiendan y más aun no se molesten por lo que hicimos' dijo Caterine mientras se levantaba 'esa escoba pudo ser enviada por Sirius Black, chicos, entienda, puede ser una trampa'
'Es por tu bien' continuó Hermione 'te aseguro que no lo hemos hecho por ser malas' pero Harry se mantenía con la mirada incrédula sobre ellas.
'¡Harry James Potter!' dijo incrédula Caterine, mientras lo encaraba '¡Dime que harías si esa escoba intentase matarte! ¡Dímelo! ¡No confíes en la suerte!'
'No debió llevársela' argumentó Ron.
'¡Quiero que lo entiendas, Ronald!' gritó Hermione 'Sirius Black a hacho más cosas para destruir personas de lo que te imaginas ¿Qué te cuesta creer que esto no es una treta de su parte?'
'Además' Caterine miró a Harry, luego a Ginny, que estaba a un lado de él, con la mirada baja y susurró 'él es capaz de hacer muchas cosas y a gente muy cercana, no lo dudes, a él no le debe importar si mueres ante nuestros ojos o en un algún lugar solo' miró a Ginny, Harry hizo lo mismo 'Aquí habemos gente que te queremos, no nos hagas esto a nosotros. Muchos moriríamos si te llegase a pasar algo'
Silencio.
Ron miró incrédulo a Hermione por un segundo y cuando ella por fin levantó su mirada, se encontró con los ojos azules del pelirrojo.
'Esta bien, entiendo, Hermione. Perdóname' dijo mientras le sonreía 'pero esa escoba debe venir intacta ¿Entendido?'
'Gracias por comprender' susurró sonrojada la castaña.
Los seis jóvenes subieron en silencios a sus habitaciones, esperando poder dormir bien y descansar como se debería, pero la mayoría no lo lograba, era difícil hacerlo sabiendo que alguien podía intentar hacer algo a más de uno de ellos…
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Las clases contra los dementores continuaron con perfección después de Navidad. Lupin dejaba que los amigos de Harry se quedaran a verlo practicar, ciertos días se veía mejor que otros. Compartía sus chocolates con los jóvenes, pero cada vez que salía el boggart hacía que este se alejara lo mayor posible de Caterine y Robert. Harry no lo entendía, era extraño, pero Caterine se aferraba a la espalda de Robert, cuando, más de una vez, el boggart tenía predicción por acercarse a ella, pero luego cambiaba de opinión y se dirigía a Harry, cosa que agradecía Caterine, ya que el boggart (transformado en dementor) se acercaba a ella y comenzaba a extenderse como si fuera una pantalla, como si fuera a enseñar una película, pero el profesor Lupin siempre llamaba su atención y hacía que se dirigiese, como debía, al moreno.
Caterine comenzaba a temerle más que nunca a un dementor, después de todo podía ver como Harry gritaba cuando este estaba cerca, odiaba su rostro, el hielo que cubría su alrededor y un día sucedió… Lupin, como siempre, sacaba al boggart de su escondite y salió con el aspecto de un dementor.
'¡EXPECTO POTRONUM!' gritaba Harry, mientras daba pasos hacia atrás y tropezó sin remedio. El dementor se acercó a él con lentitud y el frío comenzó a cubrir el cuerpo del moreno, cerró sus ojos y no se movió.
'¡Hey! ¡Tú! ¡Déjalo!' era la voz de Caterine, que por primera vez, desde hace mucho, se había acercado a Harry durante las clases. El dementor se fue acercando ahora a ella y ese frío característico cubrió a Cat. Las voces, las más tristes voces y las imágenes más claras aparecieron en su mente mientras caía en una oscuridad profunda.
Sirius y el hombre que murió por protegerla, su padre, estaban parados frente a ella. Caterine se acercó a ambos hombres y tras de si escucho un llanto de bebe.
'Padre' susurró, mientras se dirigía a él '¿Por qué te fuiste? ¿Por qué nos dejaste de esta forma a mi madre y a mí?'
Una luz, una luz cegadora cubrió por completo el lugar y cuando Cat pudo abrir los ojos ambos hombres estaban muertos. Una parte de ella se alegro, pero otra lloraba. Lo había vuelto a perder. A su padre, a quien extrañamente aun amaba. Se sentía sucia por ello, por amar a un recuerdo que talvez... Era patética.
'¡Caterine!' la joven reaccionó y miró su entorno, ya se encontraba bien y el frío se había retirado, Harry le extendió la mano y ella la tomó, se levantó, pero su cuerpo no la resistió, se sentía débil, y volvió a caer, pero el moreno la atrapó antes de su colisión y la atrajo a su cuerpo para luego dejarla sentada sobre una mesa que estaba cerca '¿Te encuentras bien?'
'Si…'
'Gracias' le dijo Harry, mientras le daba un pedazo de chocolate que le había dado el profesor Lupin.
'Descuida tesoro, no fue nada' y comió el chocolate con alegría, después de todo, el chocolate blanco era su favorito.
'Me vas a matar de un susto, te he dicho que te alejes de los dementores ¡Y eso cuenta si el boggart se convierte en uno!' le sermoneó Lupin.
'Y ni se diga de mi, señorita Viper ¡Caramba, lo que quieres es matarnos a todos de un buen susto' continuó Robert.
'Perdón ¿Si? No es para que corra sangre, menos aun la mía' Cat miró a Harry 'tan solo cuidaba a mi tesoro ¿Entendido?'
'Gracias, Cat' susurró sonrojado el moreno, ella podía llegar a ser, cuando se lo proponía, la persona más tierna y valiente que él conociese.
'James me hubiese matado si te pasaba algo a ti también' susurró Lupin.
'¿Usted conoció a mi padre, profesor?' preguntó incrédulo.
'Si, fuimos amigos, unos de los mejores' suspiró y levantó la voz 'Será mejor que se retiren, tomaremos un tiempo para que vengan a seguir practicando, talvez mañana a la misma hora' y sin más, los sacó de su despacho.
Después de unas cuantas clases, Harry ya había obtenido un protonus algo racional, pero aun era una ligera nubecilla.
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Por fin, en febrero, Harry consiguió su amada escoba. La Saeta de Fuego lo esperaba en las manos de la menor de los Weasley.
'¡¿Qué!... pero… ¿Cómo?... ¿Por qué?' las palabras se detenían en su garganta y las preguntas no eran terminadas como se debían.
'¡Ya! Tan solo te falta decir ¿Cuándo? y ¿Donde?' se rió Ginny, mientras le entregaba la escoba a su verdadero dueño.
'Gra… Gracias' susurró incrédulo Harry, mientras sentía, una vez más, a la perfecta escoba.
'¡Sorpresa!' dos voces a las espaldas de Ginny aparecieron. Eran Hermione y Caterine que lo miraban con gran alegría 'Sabíamos que te iba a gustar'
'¿Cómo lo lograron?' preguntó aprensivo. La mente de Harry aun no podía creer todo lo que estaba pasando.
'La profesora McGonagall ya terminó de investigarla, te la ha traído' le dijo con alegría Hermione 'dice que esta muy bien, pero tendrás vigilancia en tus partidos'
'Y aquí' dijo Cat, quien le entregó un pergamino 'esta el permiso para salir a ciertas horas de clase a practicar'
El moreno se tendió sobre uno de los sillones más próximos y sonrió como un tonto. Sus manos temblaban ante la sensación de tener su escoba. Su Nueva Saeta de Fuego en Sus manos.
Pronto llegaron Ron y Robert y los tres jóvenes fueron a probarla, mientras Ginny se retiraba para estar con sus amigas y Hermione, junto a Cat, los veían practicar. Cuando el sol se ocultó, los jóvenes regresaron a la torre.
'Será mejor que la lleve arriba' dijo Harry, agotado, mientras subía las escaleras.
'Yo lo hago, tengo que darle su merienda a Scabbers' y Ron, tomando la escoba, subió las gradas.
Un golpe seco sobre la alfombra, proveniente del cuarto de los chicos de tercer año. Un grito ahogado. Los jóvenes regresaron a ver y miraron como Ron bajaba con rapidez.
'¡MIRA!' gritaba Ron, mientras le enseñaba una sábana a Hermione.
'¿Qué sucede, Ron?' preguntó la castaña.
'¡SCABBERS! ¡MIRA! ¡SACABBERS!' Todos fijaron su mirada en la sábana, tenía algo, una ligera mancha, se parecía mucho a… '¡SANGRE! ¡SCABBERS NO ESTA Y HAY SANGRE! ¡FUE TU ENDEMONIADO GATO!'
'No, no puede ser' susurró Hermione.
'Mira' sacó una bola de pelo de gato, larga y de color canela 'estaba junto a mi cama'
'¿Crookshanks?' preguntó incrédula Cat, mientras miraba a Harry, como si buscase una respuesta en el rostro del moreno.
'Si, ese gato' dijo aun molesto Ron, mientras se sentaba frente a Hermione que miraba el suelo con tristeza.
'Pero… pero…' la castaña sentía un nudo en su garganta y no podía hacer nada más que mirar el suelo, como si fuese lo más interesante del mundo.
'¡Entiende!' se le acercó y la tomó por los hombros '¡Fue tu gato!'
'No puede ser' susurró, mientras se tapaba el rostro con las manos.
'¡Mato a Scabbers!' vociferó Ron '¡Mi mascota!' miró el oculto rostro de la castaña 'Ya estaba mal, pero no era motivo para que sea el alimento de TU gato'
Hermione levantó la mirada, tenía sus ojos llorosos y sus manos temblaban mientras se acercaba a Ron. Lo abrazó con fuerza. Era su amigo, este último tiempo se había unido a él más que en otros tiempos, se divertían más. No podía sentirse más triste. Él estaba molesto, parecía que la odiaba.
'Perdóname Ron, en verdad, perdóname' le susurró al oído 'No quería que pasara eso con tu rata, perdón' Ron estaba incrédulo y pasó su torpe mano por la espalda de la joven.
'Tranquila, por lo menos lo admites y no estas de terca gritándome' ella asintió y pasaron un momento así 'Perdómane tú también, no deseé gritarte tan fuerte' Hermione se separó y lo miró fijamente. Susurró algo y se acercó a Caterine, quien la tomó del brazo con dulzura y le sonrió a Ron.
'Nos vemos, chicos' y ambas subieron a sus alcobas, no se las volvió a ver hasta el día siguiente.
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Una mañana, después de las clases de Cuidado de Criaturas Mágicas, un día antes para que sea el juego de Gryffindor contra Ravenclaw. Harry se dio cuenta, después de tanto tiempo, que el hipogrifo que atacó a Malfoy seguía tan o más vivo que nunca.
'¿Malfoy no hizo nada contra Buckbeak?' preguntó a sus amigos al final de clase.
'¿Draco Malfoy?' preguntó entre risas Caterine 'A estado ocupado, a decir verdad'
'Caterine lo entretuvo para que no haga nada contra el hipogrifo ¿Por qué crees que se mantenía pegada como una lapa a Malfoy?' le cuestionó Hermione.
'Exacto, mi venganza hubiese sido más fácil con unas insinuaciones, pero recordé que quería matar a Buckbeak así que me quedé con él a casi todo tiempo y mantuvo su mente en' se cruzó de brazos y sonrió con picardía 'otras cosas. Ahora, si no me equivoco, esta con Pansy'
'Hubiera sido horrible para Hagrid' finalizó Ron, mientras se dirigían al Gran Comedor.
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Aun recordaba las palabras que le había dicho Amaya, él la buscaba, así que subió las gradas que llevaban al cuarto de los de tercero y sin golpear, abrió la puerta, lentamente.
Ahí estaba él, sentado junto en su cama, ella le sonrió y se acercó, sentándose con él, sintió su mano pasar por su cintura y lo regresó a ver, él le sonreía con picardía.
Lentamente, más por diversión que por otra cosa, subió las piernas al regazo del rubio y se inclinó hacia delante, besándolo con pasión, disfrutando del sabor tan embriagante, aun podía sentir como él pasaba sus brazos por su espalda, su cintura y se inclinaba hacia atrás, llevándose a ella consigo.
Pansy terminó sobre él, a horcadas y sintiendo los labios sedientos de Draco besando su cuello y lóbulo.
La puerta se abrió.
'¡Perdón!' ambos regresaron a ver a Theodore, quien les sonreía con malicia 'No sabía que los novios estaban ocupando el cuarto' escuchó gruñir a Draco 'Adiós' se apresuró a decir y cerró la puerta.
Silencio.
'¿Y ahora que?' preguntó Pansy mientras se poyaba sobre el pecho de rubio.
'La verdad es que no lo sé muy bien'
'¿Qué somos?' arqueó una ceja '¿No-vi-os?' le preguntó, sintiendo como se le estremecía el cuerpo.
'Veamos hasta donde llegamos' le sonrió, disfrutando el temor en los ojos de la joven.
'Mmm… vale' se encogió de hombros y se levantó, dejando a un muy sorprendido Draco.
'¿A dónde crees que vas?' le cuestionó autoritario.
'Como no somos nada, creo que no te encuentras en derecho de que te responda, Malfoy' no estaba molesta, tan solo se divertía molestándolo a él.
'¿A dónde va Señorita Parkinson?' le preguntó con frialdad.
'A ver a Robert, creo' sonrió con malicia 'O me vaya a coquetearle con descaro a Nott, eso le molesta a Amaya y me debe una broma de mal gusto que me hizo' y salió del lugar.
Demonios, debería ponerle un rastreador a esa chica, le tenía la mayoría del tiempo pensando en donde se encontraba.
'Pues' le dijo a la nada 'Ya que ahora no hay una Viper con que entretenerme. Yo voy con Amaya, ya que no te importa' y también salió del lugar.
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Unos días más tarde, era el Gran partido de Gryffindor contra Ravenclaw. El equipo de los leones se estuvo preparando más que en los anteriores partidos. Una mañana, en las prácticas, Harry vio a Cho Chang, la buscadora de Ravenclaw, estaba sentada en las últimas gradas, viendo como el equipo practicaba. Ginny y los demás se encontraban a unas filas más abajo. Harry les sonrió y comenzó a descender. Cuando tan solo faltaba poco, Cho lo llamó con la mano, extrañado, Harry descendió frente a ella, dejando a sus amigos atónitos. Cuando lo tuvo frente a ella, Cho se levantó.
'¿Podrías bajar?' preguntó la joven.
El moreno asintió y empezó su completo descenso. Al sentir como sus pies tocaban las gradas, tomó la escoba y miró extrañado a Cho. Debía admitir que sentía algo por ella… ¿O sintió?... lo que sabía era que desde que la vio, sintió algo, pero ahora era como si eso no fuese tan fuerte como antes.
'¿Nos sentamos?' preguntó la joven y sin dejarlo contestar ella lo hizo.
'Tengo poco tiempo' pero aun así se sentó junto a ella '¿Para que me llamaste?'
'Pues Harry, antes de que empiece el partido… pues…' Cho miró en dirección en donde estaba Ginny y posó su mano sobre la rodilla del moreno 'quería decirte algo que talvez no lo creas'
'¿Qué cosa?' preguntó extrañado Harry, aunque la verdad es que su corazón latía con tanta fuerza que no podía oír muy bien.
'Pues, Harry, debes saber que… aunque no nos conocemos muy bien y todo eso…' volvió a ver a Ginny 'aunque tu no lo creas' lo miró fijamente 'tú me gustas y mucho' terminó.
Harry estaba en shock. Miró a Cho y notó como ella fijaba su vista sobre la espalda de cierta pelirroja.
'Lo siento Cho, pero… yo no siento lo mismo que tú, a mi me gusta otra persona' notó como la chica lo miraba incrédula 'además' la miró con superioridad, jugándose la vida con ese acto, pero sabiendo a la perfección que estaba en lo correcto 'se que tu haces esto por que ya no ves que estoy babeando por ti' los ojos de la joven se abrieron aun más. Harry empujó la mano que estaba sobre su rodilla y la encaró 'tú haces esto porque ya no me gustas y eso te incomoda. Acéptalo' y se levantó, pero las manos de la joven tomaron una de las de él, para que no se retirase.
'¡No! ¡Hablo enserio Harry!' le dijo mientras se levantaba e intentaba tomar la otra mano del joven, ella se acercó un poco más y le sonrió con malicia 'Y se perfectamente que a tu edad y todo, debes estarme deseando'
'Alejate' le dijo secamente, mientras intentaba apartarse de ella 'en verdad que me das lástima. Acéptalo, ya-no-me-gustas' apresuró su paso y la regresó a ver 'Adiós' y bajó las gradas, saludando a sus amigos y dedicándole una sonrisa dulce a Ginny y Caterine, las cuales estaban juntas. Se sentía bien, como si hubiese hecho lo mejor de su vida. Subió a su escoba y continuó con la práctica. Con energías nuevas, librado de un peso de encima.
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Gryffindor había ganado a Ravenclaw, ¡Ochenta a cero! Harry ya había visto la snitch dos veces, pero gracias a las miradas asesinas de Cho este no podía concentrarse. Además, Cho, con todo su enojo, se manejaba muy bien, su escoba se esmeraba mucho, más de lo que podía, pero la energía que emanaba la chica era demasiado como para hacerla enojar más. Claro que la Saeta de Fuego de Harry era mucho mejor que la Barredora 7 de Cho.
El moreno logro ver, por tercera vez, a la snitch en el medio campo de Ravenclaw. Se precipitó a toda velocidad contra la pequeña esfera dorada. Faltaba poco para tocarla, tenerla entre los dedos. Entonces…
'¡HARRY! ¡DEMENTORES!' gritó Caterine, desde las gradas, Harry la vio, ella intentaba ir con todas sus fuerzas en dirección de aquellos seres, pero Robert la tenía muy segura, en un abrazo por la espalda. Cuando todo eso terminase, debía agradecerle con el alma a su amigo por cuidar a la pelinegra.
Harry regresó a ver abajo. Tres dementores altos, encapuchados y vestidos de negreo lo miraban. Harry no se esperó más, sabía que no podía con ellos, pero debía intentarlo. Sacó su varita de su bolsillo y señaló a los dementores con ella.
'¡Expecto Potronum!' algo blanco, plateado, enorme, salió de la punta de su varita.
Sin esperar más, fijo su mirada sobre la snitch, Cho Chang estaba muy cerca.
'¡Vamos! ¡Tú puedes!' susurraba Harry mientras se inclinaba hacia delante, la Saeta de Fuero aceleró con fuerza y como un rayo alcanzó la snitch, la tomó con su mano derecha, donde estaba su varita.
Logró escuchar el silbato de la señora Hooch. Posó su vista en las gradas, donde Ginny saltaba con emoción, abrazada de Caterine y Robert por su victoria. Hermione estaba colgada del cuello de Ron mientras este saltaba de felicidad. Harry sonrió y bajo su mirada y vio seis rayos rojos que se le venían encima. En el segundo siguiente tenía a todo el equipo de Gryffindor abrazado a él con fuerza, haciendo pasar por la mente del moreno que él o la escoba se iban a partir.
'¡Ese es mi valiente! '¡Mi muchacho!' gritaba con emoción Oliver, con un tono que parecía más bien paternal que el de un capitán de equipo de Quidditch decente.
Alicia, Angelina y Katie llenaron el rostro de Harry con besos. Harry se sonrojó, nunca pensó que tres chicas lo tratasen así al mismo tiempo. Como una gran bola roja, el equipo bajo y ni menos tocaron el suelo. Harry notó como todos los de Gryffindor se acercaban a ellos.
'¡Bien hecho!' gritó Ron, mientras lo subía en hombros '¡Sabía que podrías!'
'¡Bajalo Ron!' le decía Hermione, mientras tomaba el pie del moreno '¡Todos queremos felicitar al capeón!'
Y al regresar al suelo, una vez más, tres chicas se lanzaron a Harry, esta vez eran Ginny, Hermione y Caterine, que lo abrazaban con fuerza y rozaban sus rostros contra el de él.
'¡Eres fabuloso!' le susurró Ginny y le dio un beso en la comisura de sus labios, haciendo tambalear al buscador y pensara en lo afortunado que podía ser que lo felicitasen de esa forma.
'¡Muy bien hecho!' dijeron a la vez Hermione y Caterine mientras cada una le plantaba un beso en una mejilla.
'Fue un Potronum bastante bueno' susurró una voz junto al oído del moreno.
Harry regresó a ver, era el profesor Lupin que lo miraba asombrado, alegre, pero aun así algo molesto.
'¡Los dementores no le han hecho nada!' dijo feliz Cat, mientras se aferraba al brazo del profesor y miraba orgullosa Harry '¡Ese es mi Harry!'
'Bueno… Eso fue porque…' Lupin respiró un poco 'porque no eran dementores' notó el rostro extrañado de todos 'ven, Harry, y velo por tus propios ojos' Cuando llegaron, el profesor comentó algo más 'Le has dado un susto de muerte al señor Malfoy y compañía'
Harry se quedo mirando. Tendidos en el suelo estaban Malfoy, Crabbe, Goyle y Marcus Flint, el capitán del equipo de Slytherin. Los cuatro estaban vestidos con capas largas y capuchas. Draco estaba sobre Goyle ya que el rostro del último no se veía y Malfoy forcejeaba por quitarse el disfraz. Una persona más estaba regañando a los jóvenes. Una MUY molesta persona: La profesora McGonagall.
Por un momento pudo sentir pena de ellos.
Pero eso se esfumó con rapidez.
No era tan buen chico.
'¡Un truco indignante!' gritaba '¡Un intento de sabotaje contra el buscador de Gryffindor! ¡Cincuenta puntos menos para Slytherin!' se notaba su enfado y cuando vio a Harry, este pensó ver una ligera sonrisa y luego volvió a ver a los cuatro Slytherin's '¡No duden que esto sabrá el profesor Dumbledore!'
En ese momento llegó el director. Ron, Hermione, Robert, Caterine y Ginny; que habían forcejeado entre la multitud, se doblaban de risa al ver como regañaban a Malfoy, en especial porque aun no podía salir del disfraz y por lo tanto Goyle no podía respirar.
'¡Vamos a celebrar!' los seis jóvenes regresaron a ver. Era Fred, junto a su gemelo.
'¡Hasta el amanecer!' continuó George, mientras apartaba a los seis y los llevaba al interior del castillo '¡Gryffindor va a celebrar!'
'Esas palabras si me gustan' Caterine se interpuso entre los gemelos, intentó pasar sus brazos por cada cuello, pero eran más altos que ella (o ella algo bajita), así que los pasó por su espalda. Mientras los gemelos pasaban sus manos por la cintura de la joven.
'Así se habla, serpiente' le dijo Fred, mientras pasaba cerca de un grupo de chicas pertenecientes a Gryffindor y tomando la mano de Angelina Johnson, la raptó del lugar 'Vamos a festejar' canturrió.
'¡Fred! ¡Regrésanos a una de nuestras cazadoras!' gritaba Katie Bell que se acercaba y se puso junto a George 'Lee Jordan se llevó a Alicia y AHORA Fred se lleva a Angelina' reclamó.
'Pues nosotros' le dijo George, mientras pasaba su mano por la cintura de la joven 'te llevamos a ti, Katie' la miró con malicia 'Y no intentes escapar, porque no podrás' dio una carcajada malévola.
'¡Huy que miedo me das!' dijo entre risas Katie, notó a Caterine entre los gemelos '¿Qué hace la Serpiente de Gryffindor entre ustedes dos?' les preguntó con tono pícaro.
'¿Qué no sabías, Katie?' preguntó Fred, Angelina los miró intrigada.
'La Serpiente es nuestra…' comenzó George mientras acercaba a Cat a él.
'Amante' concluyó Fred, haciendo lo mismo que su hermano y dejando a Cat muy pegada entre ellos. Luego miró a Angelina y Katie 'es que nosotros podemos con todas, no se pongan celosas, nenas' dijo con tono que se podría haber llamado seductor.
'¿Ah, sí?' dijo divertida Angelina.
'¡Pero Angelina! ¿Qué pasó? ¡Me extraña de ti!' dijo Katie fingiendo incredulidad 'Si los gemelos Weasley son los chicos más cotizados en TODO Hogwarts' Las tres chicas rieron.
'Sin olvidar que son los más galantes, ellos saben tratar como reinas a las chicas' comunicó Caterine, antes de entrar a la Sala Común.
Los gemelos dejaron a las tres jóvenes que no paraban de reír en un sofá para tres personas, se separaron un poco y como si se hubiesen sincronizado se arrodillaron ante ellas e hicieron una exagerada reverencia.
'¿Desean algo las reinas de Gryffindor?' preguntaron a la vez. Las tres chicas se miraron entre si y asintieron 'Comuníquenselo a sus Apuestos y Humildes vasallos aquí presentes'
'Creo que música, para bailar ¿Y tú, Katie?' dijo Angelina, haciéndose pasar por toda una reina.
'algo de tomar no estaría mal ¿Y tú, Caterine?' continuó Katie.
'Sería ideal algo de comer' finalizó Cat, mientras notaba que todos llegaban.
'Como ordenen, nuestras reinas' y los gemelos se retiraron.
Las tres jóvenes se rieron entre ellas, Caterine se levantó y se dirigió al lugar en donde se encontraban Harry y los demás, y como en la fiesta de brujas, se pusieron a bailar, claro que, en esta ocasión, Caterine y Robert bailaron entre ellos o más bien, entre ellos cambiaban de pareja de vez en cuando. Los gemelos, en su papel de chicos cotizados servían a todas las jóvenes en lo que deseasen, sacaban a bailar a la mayoría y disfrutaban con la actuación de Gemelos Sexy's (cosa que no se podría negar mucho que digamos)
Ya llegadas las tres de la mañana, la Sala Común se fue despejando y tan solo quedaban Angelina, Katie, los Weasley (los gemelos, Ron y Ginny), Harry, Hermione, Robert y Caterine. El grupo se encontraba acostado boca arriba en la sala que estaba hecha un desastre, todos reían mientras comían las sobras de la fiesta.
'Muy bien hecho, chicos' dijo Angelina, mientras se levantaba junto a Katie 'pero estas reinas deben dormir un poco' y comenzaron a subir las gradas, mientras bostezaban.
'Pues nosotros también debemos descansar' dijo Fred, mientras se estiraba un poco y se levantaba.
'Tiene razón ¡A dormir!' continuó George, mientras hacía lo mismo que su hermano.
'George' le recordó su hermano, divertido.
'¡Ah, es verdad!' recordó, se acercó a Caterine y le dio un beso corto sobre los labios, luego se acercó a Hermione y le dio un cálido beso, no muy profundo, pero si hambriento.
El gemelo se alejó y salió corriendo al lugar en donde estaba su hermano, esperándolo en medio de las gradas.
'¡Me debes diez galeones, salí ileso!' le comunicó.
'Tienes razón, pensé que Ronnie te iba a matar, por lo menos' y entre carcajadas subieron al cuarto.
Silencio.
Asimilando los besos.
'¡POR MERLÍN!' gritó Hermione, tocándose los labios delicadamente.
'No seas exagerada' le limitó a decir Caterine, que no se había movido un ápice, tan solo pestañó varias veces pero no se veía que le haya molestado ni desagradado lo que había pasado.
¡GEORGE ESTAS MUERTO!' todos regresaron a ve a Ron, quien ya estaba levantado y preparado para quedarse sin dos hermanos y convertirse en un asesino.
Hermione se levantó rápidamente.
'Déjalos, Ron, tan solo fue una broma' intentó calmarle.
'Pero… él te beso… y' no podía quitarse la imagen de George besando a la castaña.
'Descuida, la próxima vez inténtalo tú, a ver que pasa' le dijo como quien no quiere la cosa, se dio media vuelta, dejándolo atónito '¿Vienes Cat?' la aludida asintió y la siguió, ambas casi corriendo por las escaleras.
Ron seguía como petrificado.
'¿Y ahora que hacemos con este?' preguntó el moreno algo asustado.
'Bueno, yo me voy a pegarme un descansito en mi cama. Ahí les dejo al pelirrojo' y lavándose las manos, Robert se retiró al dormitorio.
'Cobarde' susurró Harry.
'Deja, yo se como hacerlo reaccionar' le dijo Ginny, mientras se paraba frente a su hermano, inhalaba fuerte y lo encaraba 'Ron, creo que me gusta Snape'
'¡¿QUÉ, QUE!' era verdad, con eso el pelirrojo reaccionó, pero en la exclamación se le había unido Harry, asombrado.
'Si, me gusta y mucho. Su cabello, su rostro, su frialdad ¿Ustedes se imaginan como será en la cama? ¿Demostrará su demoníaco y fogoso interior?' les dijo divertida, decidida a jugar un poco más con ello.
'¿QUÉ?' volvieron a gritar admirados.
'Si. Quiero que sea el primer hombre en tocarme' se estaba arriesgando, lo sabía.
Los rostros de ambos estaban estirados, asustados, pálidos, con las mandíbulas zafadas, los ojos desorbitados ¿Un poco más no haría daño, verdad? Pues, debería intentarlo.
'Quiero que sea él quien me convierta en mujer' ya no podía más, la risa la iba a matar.
'¿QUÉ?' volvieron a gritar ambos, temblando, Ron de furia, Harry por que se le había bajado la presión.
'¡Claro que no, tontos!' confesó entre risas la pelirroja '¿Me creen idiota o que?' le preguntó aun entre carcajadas '¡Nunca me metería con alguien TAN mayor!' dijo mirando a Harry, haciéndole recordar el tan 'Además, no tengo mal gusto, tarados'
'Vas a morir, Ginny' le dijo Ron, compuesto de la mala broma, mientras se abalanzaba sobre su hermana y la tumbaba sobre un sofá, quedando él sobre ella, se sentó en las caderas de ella y empezó a hacerle cosquillas desesperadamente, con sed de venganza.
'De… detente… Ron…' suplicaba Ginny, mientras Harry se partía de risa al verla convulsionándose bajo del peso de su hermano.
'No, señorita, esas bromas no se hacen a hombres como nosotros' se detuvo un rato '¿¡No ves que con los años que llevamos encima nos puede dar un paro cardiaco?' le preguntó, fingiendo incredulidad.
'Oh si claro, hombres mayores, y yo soy la señora Snape' y antes de que su hermano intentase algo, movió sus caderas y lo boto al suelo 'Mejor me pinto de colores antes de que me quieran matar' y salió corriendo a las gradas.
Unos fuertes brazos la alcanzaron, y un cuerpo se pego al de ella, podía sentir su aroma, no era Ron.
'Casi me matas de un susto, Ginny' le susurró Harry a su oído, sintiendo como ella se estremecía.
'Pues… ya vez, yo tan linda, hice reaccionar a mi hermano' le dijo con un sonrisa juguetona.
'¡Y casi me matas de un susto a mí, te comunicó!' le recalcó.
'Este… ¡Vayan un motel degenerados!' ambos regresaron a ver, Ron ya estaba parado y cruzado de brazos, burlándose de ambos, pero parecía que en ese momento estaba pensando sus palabras 'No, mejor no, que es mi hermana y la quiero virgen hasta el matrimonio'
Ginny se partió de risa ante lo dicho por el menor de los varones Weasley.
'Ya quisieras tú ingenuo' y aprovechando el momento, regresó a ver a Harry y le sonrió 'Buenas noches' le dio un beso en la mejilla 'Y felicidades, otra vez, por la victoria contra Chang' y salió corriendo escaleras arriba.
'¿Qué se supone que insinúas, Ginevra?' cuestionó Ron, pero ya era tarde, ella ya se había ido.
'Calmante, Ron, mejor vamos a dormir' aconsejó Harry.
'Oye ¿Quieres algo con Chang?' le preguntó de súbito Ron.
'¡No!' le contestó algo admirado.
'Ah…' lo pensó un momento y añadió, caminando más rápido 'Cuidado Potter, te puedo matar si la tocas' le dijo burlón.
'¿A quien?'
'A Hermione' contestó divertido.
'Asqueroso, yo no me meto con quien considero mi hermana' le dijo, obviamente la que venía ahora en los supuestos amores de él era Caterine, bueno ella era para él… ¿Qué demonios era ella para él? Era obvio que más que una amiga…
'¡Ya sé!' Harry se preparó, ya suponía a quien iba a decir '¡Quieres con mi hermana!' el moreno se quedó aturdido y aprovechando esto, Ron se le acercó 'Cuidado Potter, que si le pasa algo no te mato, te dejo tío y eso es peor' y con esta amenaza presente, entro al cuarto.
'¿Ginny?' susurró admirado '¿Y que hay con Cat?' Exacto ¿Y que había con Cat? '¡¿Cómo que tío, Ron!' preguntó al aire, asustado, el moreno.
Ron podía dar más miedo que Voldemort.
- - - -
'¿Crees que esta bien que andemos a estar horas por los pasillos?' le preguntaba la sigilosa figura femenina a una de su misma edad, pero masculina.
Esta último llevaba algo entres sus mano y junto a estos dos estaban otras cuatro figuras.
'Ya te lo dije antes, Cat. Si estoy seguro' dijo la figura masculina.
'¡No puedo creer que Fred y George te dieran el mapa y no nos hayas dicho!' gritó ofendido una de las otras cuatro figuras.
'Ya te dije, Ron, no fue porque no quise, sino porque no podía' susurró la segunda sombra.
'Además, como dijo Hermione, aun no nos pueden decir nada, ni bajarnos puntos, ya que aun estamos en horas permitidas' dijo otra voz.
'Si, si, si. Eso ya lo sabemos, Robert' le dijo Harry 'pero tan solo tenemos cinco minutos para que sigamos estando en hora permitida'
'Tan solo déjenme enseñarles una cosa y ya, se los aseguro' apuntó Hermione.
'¿Qué cosa? ¿A dónde nos llevas?' preguntó intrigada Ginny.
'Ya lo verán, creo que Harry y Cat deben estar interesados en esto' les respondió la castaña.
Los seis jóvenes andaban por los pasillos semi-oscuros del quinto piso del colegio. No llevaban la capa invisible puesta porque esta no los cubriría a todos, pero aun así Harry la llevaba apretada bajo la túnica. Eran guiados por el mapa del merodeador, uno de los artefactos mágicos más sobrenaturales que había existido. Con palabras claves este se abría y cerraba, él mostraba a todas las personas que caminasen por Hogwarts o se encontraban dentro de este, a su vez, todos los pasillos secretos o conocidos.
'Harry' susurró Caterine 'Saca la capa invisible Ahora' lo decía tan bajo que tan solo el moreno la escuchaba 'Mira' y señaló en el mapa, a unos pasos más lejos una mancha negra que decía - Snape -
Con rapidez sacó la capa, se la dio a Cat y esta se las lanzó encima a los otros cuatro y los empujo contra uno de los corredores más próximos.
'Hagan silencio' susurró. Harry y ella se quedaron parados en medio del pasillo. Como un rayo, Harry susurró - Travesura realizada - y el mapa se quedó en blanco, lo dobló y lo guardo en uno de sus bolsillos.
Unos pasos lejanos. Ambos jóvenes alejándose de sus amigos para que el profesor no los atrapase a ellos también. Harry buscó un lugar donde esconderse. Caterine se aferró al brazo del moreno y esperó lo peor. Una figura lejana. El profesor menos deseado. Ambos jóvenes temblaban.
'Bien, bien, bien' susurró el profesor de Snape 'miren a quien tenemos aquí. Al seño Potter y a la señorita Viper ¿Fuera de las camas juntos? Mal, mal, mal'
Ambos se quedaron el silencio.
'Vengan a mi despacho' dio la vuelta y comenzó a caminar, pero Harry y la pelinegra podían dar un paso '¡AHORA!'
Al llegar al lugar, el profesor los hizo sentar frente a su tétrico escritorio.
'Y bien ¿Qué me dicen?' preguntó el maestro, pero nadie contestó '¿Qué hacían los dos en medio del pasillo a estas horas?'
'Aun estamos a horas de andar por los pasillos' susurró Cat, pero el profesor miró el reloj y sonrió.
Mala noticia.
'Ahora mismo deberían estar en las camas, señorita Viper'
'¡Pero usted nos encontró a horas prudentes, profesor!' comentó molesto el moreno.
'¡Como te pareces a tu padre!' dijo de repente Snape, con una mirada superior 'También era del equipo de Quidditch y tan solo por que no era tan mal jugador se creía superior a los demás' su mirada se hacía cada vez más profunda 'para él las reglas eran para gente inferior'
'Mi padre no se creía superior a nadie' dijo Harry molesto, mientras apretaba el puño. Caterine posó su mano sobre la de él, para tranquilizarlo.
'Y su madre, señorita Viper, siempre controlaba a sus amigos' le dijo con repugnancia Snape 'El grupo de James Potter siempre se metía en problemas y las señoritas Lily Evans y Samanta Risks eran quienes los apoyaban' el moreno observó a la pelirroja
'Si, así es el nombre de soltera de mi madre, bueno, ahora también se llama así, desde que su esposo… mi padre… murió' contestó con algo de melancolía y dureza.
'Bien. No estamos para recordar momentos alegres ni de familia. Sus padres, señor Potter y su madre, señorita Viper, eran una deshonra para el lugar. Lo que aun no comprendo es porque usted no salió a su padre, el señor Baudy Viper, un gran Slytherin, correcto, justo, como debió salir usted, señorita' dejó escapar una burlona risa 'El único parentesco que existió entre el señor Viper y Potter fue su extraño gusto por las sangre sucias. Ambos sucumbiendo y teniendo hijos mestizos'
Snape la miró con frialdad, pero continuó diciendo.
'En cambio su madre, señorita, siempre estaba junto al grupo de James Potter. En especial junto Sirius Black, siempre revoltosos, como los padres del señor Potter. Tu madre no tenía nada que hacer más que causar desastres juntos al señor Black y mira lo que es ahora ese hombre, un asesino, un hombre que desea matar a tu amigo' miro a Harry 'talvez tu madre lo ayudó en todo eso, después de todo siempre andaban juntos…'
'¡DEJE A MI FAMILIA EN PAZ!' gritó Caterine, se había levantado y miraba al profesor con completo odio, ahora era Harry quien, aunque también estaba levantado, la sostenía de la muñeca para que no hiciera nada más.
'¿Qué dijo señorita Viper?'
'Le he dicho que deje en paz a mi familia, a mi padre, a mi madre y a todos los seres que los rodearon, como la familia de Harry… ¡Deje de decir cosas que usted no sabe ni la cuarta parte de la verdad!'
Snape la miró con odio, parecía que deseaba hacer algo, pero no se atrevía. Harry nunca había visto a un profesor así, en especial al profesor Snape, en esas circunstancias. Caterine no se quedaba atrás.
'¡Den vuelta a sus bolsillos! ¡Ambos!' les ordenó de repente.
Pero ninguno de los dos lo hacía. Harry recordó el mapa del merodeador, miró a Cat y esta empezó a temblar, pero sin dejar de observar al profesor.
'¡He dicho que den vuelta a sus bolsillos o vamos inmediatamente a la oficina del director! ¡Potter, tu primer!'
Temblando. Harry sacó muy levemente una bolsa de artículos de bromas de Zonko y el mapa del merodeador.
'¡Mis tíos ya me dieron permiso para salir!' advirtió Harry, al ver que Snape deseaba decir algo.
'Eso no importa' se apresuró a decir el profesor, pero se notaba que deseaba encontrar algo malo. Tomo el mapa en blanco y lo miró.
'Un trozo de pergamino que nos sobró' se apresuró a decir Harry, y Caterine asintió mientras metía su mano en uno de sus bolsillos, al parecer llevaba algo que no deseaba que el maestro observase.
'Supongo que no han de necesitar esto tan viejo' y lo acercó al fuego.
'¡No!' gritaron ambos.
'¿Cómo?' preguntó con alegría Snape '¿Acaso es algo más que un trozo de pergamino? ¿Talvez es una carta con tinta invisible? ¿O instrucciones para llegar a lugares prohibidos?'
Harry miró a Snape, este estaba sonriendo, sacó su varita y apuntó al pergamino.
'Revela tus secretos' pero nada sucedió '¡Muestrate!' dijo golpeando con energía el mapa.
Este siguió en blanco.
'¡Severus Snape, profesor de este colegio, te ordena enseñar la información que ocultas!' dijo volviendo a golpear el pergamino.
Como si una mano invisible escribiera sobre el pergamino en la superficie de este, aparecieron unas letras.
- El señor Lunático presenta sus respectos al profesor Snape y le ruego que aparte su narizota de los asuntos que no le atañen -
Caterine ahogó una risa, metió su mano en uno de sus bolsillos y sacó algo de oro y lo guardó dentro de su túnica.
'Wuao' susurró la joven, antes de reír por lo bajo.
- El señor Cornamenta está de acuerdo con el señor Lunático y solo quiere añadir que el profesor Snape es feo e imbécil -
Cada vez las risas de ambos chicos debían ser guardadas con más fuerzas.
- El señor Canuto quisiera hacer constar su estupefacción ante el hecho de que un idiota semejante haya llegado a ser profesor -
- El Señor Colagusano saluda al profesor Snape y le aconseja que se lave el pelo, el muy sucio -
Harry y Caterine se mordían los labios para no sonreír ni mucho menos reír.
'Esto es imperdonable' dijo molesto Snape.
- El señor Lunático tan solo quiere comunicarle al señor Snape que no puede hacerle nada a este humilde pergamino -
'¡Yo quiero intentar!' se atrevió a decir Cat, como una niña refiriéndose a un juego divertido, notó el enfado del profesor y agregó 'tan solo para ver si insulta a todo el que lo toque' y tomó el pergamino.
Harry se acercó junto a ella y esta sacó su varita.
'Caterine saluda a los señores y tan solo quiere decir que' bajó su voz a tal punto que solo Harry la escuchó 'les pido perdón por dejar que alguien como Snape tocara su tan preciado pergamino'
- El señor Canuto saluda a la joven Caterine y le quiere decir que se le perdona, pero que se le ruega que aleje el pergamino de soberano idiota la próxima vez -
- El señor Cornamenta tan solo quiere agregar que la joven Caterine tiene un muy bonito nombre, que entre el señor Canuto, Lunático, Colagusano y yo; el señor Canuto aprecia ese nombre y le gusta mucho -
- El señor Canuto acepta lo dicho por el señor Cornamenta y quiere agregar que es una joven muy agradable, señorita Caterine, y que me recuerda a alguien muy especial -
'Muchas gracias, señor Canuto, mi madre me dijo que a mi padre también le gustaba mucho mi nombre y por eso me lo puso, además que también era el nombre que se había propuesto ponerme desde que estaba en el colegio, porque su mejor amigo se lo pidió' sonrió con nostalgia 'no sabía si alegrarme o sentir algo distinto por ello' de cierta forma se sentía ridícula hablándole a un pergamino, pero era divertido a la vez, regresó a ver al profesor Snape y le dijo con dulce inocencia 'pero si este pergamino no me insultó, que raro ¿No?'
'¡Lupin!' gritó Snape dirigiéndose al fuego '¡Quiero hablarte!'
De entre las llamas apareció el profesor Lupin, se limpio la ropa y miró a Snape.
'¿Me llamabas, Severus?' preguntó con tranquilidad.
'Si, les he dicho a estos jóvenes' señaló a Harry y Caterine 'que me enseñen lo que tenían en sus bolsillos y encontré esto, exactamente en el bolsillo del señor Potter'
Lupin tomó el pergamino y lo examinó, miro a Cat y luego a Harry, con añoranza, Lupin leyó las letras que aun brillaban de los señores Lunático, Cornamenta, Canuto y Colagusano. Miró a Caterine.
'Es que yo también lo probé, padrino' le dijo como si adivinase la pregunta de Lupin.
'Entiendo, al parecer al señor Canuto le agradas' susurró con pesar, como si temiese algo.
'Si y a mi también me agrada mucho él' dijo Cat, observando a Snape que la miraba con odio y agregó 'Son muy amables'
'Pues, Severus, tú dirás' se apresuró a decir Lupin.
'Ese pergamino esta alterado con Artes Oscuras, esa materia entra en tu especialidad, Lupin ¿Dónde crees que pudo conseguir eso el señor Potter y la señorita Viper?'
Lupin le dio una mirada a Harry y Caterine para que no lo interrumpiesen y se dirigió al profesor de pociones.
'¿Con Artes Oscuras?' repitió con amabilidad el hombre '¿De verdad crees eso, Severus? A mi me parece un pergamino bromista, tan solo eso, insulta a quien quiera' miró a Cat 'y halaga al que desee' volvió a mirar a Snape 'Supongo que Harry y Caterine lo compraron como un artículo de bromas'
'¿Seguro?' inquietó Snape '¿No lo abran conseguido de los fabricantes?'
'¿Te refieres al señor Lunático y a los otros?' miró a los jóvenes '¿Conocen a alguno de estos hombres?'
'No' dijeron ambos con rapidez.
'Lo ve, Severus. Creo que lo consiguieron en Zonko' le dijo con tranquilidad Lupin.
'YO lo compré' se aventuró a decir Cat 'pero se lo di a Harry al ver su entusiasmo ante el pergamino'
'Lo ves' le repitió Lupin 'Y si nos disculpas, mi ahijada, Harry y yo tenemos que retirarnos, debo aclarar un proyecto que están haciendo ellos' y salieron.
'Profesor… yo' dijo Harry, pero fue interrumpido.
'No quiero explicaciones Harry' miró a Cat 'tampoco las tuyas, Caterine; lo que han hecho estuvo mal, agradezcan que se de que se trata ese mapa' tomó el mapa, lo dobló y lo guardó en su bolsillo 'Lamento comunicarles que no se los puedo dar' escuchó un ruido 'Hermione, Ron, Ginny, Robert, salgan de ahí' y como acto de magia, frente al profesor, aparecieron los cuatro jóvenes 'deberían saber que también se de esa capa' volvió a ver a Harry 'no deberías haber hecho eso, se que tienes permiso para salir, pero aun así no es bueno' miró a Cat 'es por tu bien, tus padres se preocuparon' volvió a fijar la mirada en Harry, que aunque todo lo que decía era dedicado a él, no podía dejar de ver a su ahijada 'dieron todo para que tu estés sano y salvo y tú les pagas andado por los pasillos'
'¡Pero padrino!'
'Tampoco quiero que digas nada, Cat, lo que has hecho esta mal, no debiste conseguirle el permiso a Harry, no debería estar fuera del castillo. Además, jovencita, tú estas también en peligro, al igual que Harry, así que no te salgas de las reglas o regresaras a tener clases exclusivamente con tutores privados'
Ambos bajaron la mirada, pero Harry regresó a ver a Lupin.
'¿Por qué el profesor Snape dijo que los fabricantes me dieron el mapa?
'Porque…' miró a Cat, quien aun tenía la mirada en el suelo 'Snape sabe que los fabricantes pudieron darte el mapa o por lo menos uno de ellos, para que te divirtieras fuera'
'¿Los conoce?' preguntó el moreno.
'A unos más que a otros. Nos hemos visto algunas veces, pero quien los conocía mejor o por lo menos a dos de ellos eran sus madres'
'¿Por qué?' preguntaron ambos.
'Creo que es hora de dormir para ustedes, así que retírense y agradezcan que no se lo diré a nadie'
'Pero profesor Lupin…' pero ya era tarde, el profesor se había ido, los seis jóvenes intercambiaron miradas y sin decir nada se dirigieron a sus respectivas alcobas y durmieron intranquilos, pero por alguna razón profundamente. Uno de los sueños más recónditos de los cuales uno no desea despertarse nunca, aunque ni uno mismo recuerde el sueño…
- - - -
Las clases de Cuidado de Criaturas Mágicas eran interesantes, a veces algo peligrosas. Hagrid llevaba de todo, pero un día tenía una víbora en su cuello, que sacaba su lengua y acercaba su cabeza a la barba de Hagrid y este reía.
'¡Cat!' llamó Hagrid al final de clases '¡Aquí te tengo a un amigo tuyo!'
Caterine sonrió y apresuró el paso, sus amigos casi tuvieron que correr para alcanzarla.
'No esa cosa otra vez, Merlín' susurró Robert '¡Ya es suficiente con tenerlo con nosotros en todos los viajes!' le dijo a la pelinegra, pero esta le sacó la lengua.
'¡Rätsel!' dijo Cat casi en un tono infantil '¡Cuánto te extrañé! ¡Mi amor chiquito!' y acarició a la víbora.
'Te la he cuidado muy bien' le dijo Hagrid 'y ha comido muy bien, también' acarició la cabellera de Cat 'Tu madre me la mando no hace mucho'
'¡Gracias, Hagrid!' dijo Cat mientras le devolvía a la víbora 'pero sabes que no puedo tener mascotas que no sean gatos, lechuzas o sapos, así que te la encargo'
Al parecer Hagrid se divertía tanto con hipogrifos como con víboras. Ya que a Rätsel le acariciaba y le hablaba.
'Que turbador' susurró Draco Malfoy que pasaba junto a Harry y sus amigos 'Ese tipo es demasiado patético, que pena me da ¿Cómo le puede gustar las víboras?'
Harry, Ron y Robert se dirigieron al encuentro con Malfoy y sus dos guardaespaldas (Crabbe y Goyle), pero Hermione se les adelantó.
¡PLAF!
Hermione había dado una bofetada tan fuerte a Malfoy que este se tambaleó hacia atrás y cayó de espaldas.
'¡No se te ocurra decirle patético a Hagrid!' le gritó molesta '¡Tu pedazo de estúpido… animal!'
'Hermione' dijo Ron incrédulo mientras sostenía la mano de la bruja.
'Sualtame Ron' dijo molesta.
Hermione sacó su varita, ya que el pelirrojo no cedía, y apuntó a los jóvenes de Slytherin. Draco dio unos pasos hacia atrás y se levantó, mientras Crabbe y Goyle lo miraban incrédulos.
'Vamonos' musitó Malfoy. Y en ese mismo instante se retiraron apresuradamente.
'¡Hermione!' dijo admirado Ron, mientras se le acercaba más 'nunca pensé que actuaras así' la miró con dulzura y picardía 'como siempre dices que hay que pensar antes de usar la fuerza'
'¡Es que se lo tenía bien merecido!' dijo sonrojada, pero aun enfada y miró al moreno '¡Espero que en las finales de Quidditch le ganes a Malfoy! ¡Se lo tiene bien merecido!'
'Hay que ir a… Encantamientos' comentó el pelirrojo, sin dejar de observar a la castaña.
Harry y sus amigos subieron a prisa hacia la clase del profesor Flitwick.
'¡Vamos, chicos! ¡Hoy haremos encantamientos estimulantes!'
'Oye, Harry ¿Dónde esta Hermione?' dijo Ron al notar que Robert se sentaba junto a Cat, buscó a la joven bruja, pero no la encontró 'Venía con nosotros'
'Talvez fue al baño' susurró Harry y observó como Caterine miraba a todos lados y luego estrellaba su cabeza contra la mesa en actitud desesperada.
'¡Profesor!' levantó la mano la pelinegra '¿Puedo ir en búsqueda de mi compañera, Hermione? Es que se quedó en la Sala Común y no ha llegado aun' El profesor asintió y Harry, junto a Ron, la escucharon susurrar antes de salir 'Le dijo que dejara los deberes sobre la mesa, debió quedarse dormida la muy…' y se cerró la puerta.
'Pero si ambas venían con nosotros después de la clase con Hagrid' comentó Ron extrañado.
Después de unos diez minutos, Hermione (Con el cabello revoltoso, más de lo acostumbrado) entró junto a Cat, ambas jadeando.
'Perodeme profesor, es que me quedé arreglando los deberes de otras materias' dijo mientras entraba.
'Bueno, ahora a sus lugares' cuando las jóvenes se sentaron junto a Robert el profesor continuó 'El movimiento de la varita debe ser circulas, pero seguro, como si pintaran algo…'
'¿Qué pasó?' preguntó Ron a las jóvenes '¿Dónde estaban?'
'Me quedé dormida' susurró sin apartar la vista del profesor, la castaña.
'Pero si venías con nosotros'
'Tranquilo Ron' susurró Caterine 'Ahora deja atender la clase'
Y a regañadientes Ron se quedó en silencio y atendió, más que nunca, a la clase.
'Bueno, ahora, practiquen en parejas' anunció el maestro.
'Hermione, hagamos juntos ¿Si?' preguntó Ron insistentemente y sin dejar que contestase se sentó junto a ella.
'Bueno' dijo extrañada. Ron comenzó a susurrar el conjuro, pero hacía los movimientos muy extremos 'Ron, te vas a exceder con el encantamiento' pero no hacía caso y a puntó a Hermione, quien comenzó a reír como una tonta.
'¿Qué pasó?' preguntó Harry, que ya tenía una gran sonrisa.
'Me excedí' dijo contentó Ron.
'Que tontito' susurró Caterine, que al igual que Harry, estaba muy alegre.
'¡Profesor!' dijo Ron '¿Puedo sacar a mi amiga? Es que se puso a reír como una loca'
'Es que… tu… tienes… la culpa…' decía entre risas Hermione y se levantaba junto a Ron en dirección a la puerta 'Te dije que no debías… hacer los movimientos… exagerados' y salieron.
Ron llevó a Hermione hasta las gradas y se sentaron, mientras ella seguía riendo.
'¿Hermione?' ella lo regresó a ver, pero no podía aguantar la risa '¿Te puedo preguntar algo?'
Hermione se volvió a reí y acarició la mejilla del pelirrojo '¡Que tonto! Acabas de hacerme una, pero bueno, te permito otra más'
'¿Por qué tienes tantas materias al mismo tiempo y vas a todas, considerando que algunas coinciden en el mismo horario?'
¡Bingo! Ron había hecho la pregunta correcta en el momento indicado, una excelente estrategia pensada, definitivamente en un experto en estas cosas. Hermione se encontraba en un estado tan delicado y vulnerable que podría contestar cualquier pregunta.
'Porque' lo abrazó contra su pecho, mientras volvía a reír '¡Eres muy inteligente! ¿Te lo había dicho? No, claro que no, porque eso estaría mal' se volvió a poner frente a él 'tengo esto' sacó una cadena de oro con un reloj de arena 'Es un gira-tiempo' notó como Ron la miraba extrañado 'Sirve para regresar en el tiempo'
'¿Hermione?' dijo incrédulo Ron, ella aun estaba riendo '¿Estas loca o que?'
'Te lo demostraré' sacó un poco más de la cadena de oro, se escuchó un estruendo de fondo, pero la castaña no hizo caso. Pasó la cadena por el cuello de Ron y por el de ella 'Ahora ven' se levantó torpemente y se acercaron atrás de una armadura 'Unos cinco minutos estará bien ¿No? Claro que si' dio cinco rápidas vueltas al reloj.
Como una ráfaga de viento chocó contra el rostro del pelirrojo.
'¿Qué pasó?' preguntó Ron.
'Estamos cinco minutos antes, ven' y fueron por un corredor por donde podían ver la puerta del aula de Encantamientos. Hermione ya había parado de reír y miraba a Ron profundamente 'Astuta jugada, te aprovechaste del conjuro'
En ese momento, de la puerta salían Ron y Hermione, la cual reía constantemente. Ron la llevaba a las escaleras.
'¿Esos somos nosotros?' susurró extrañado.
'Si, retrocedimos en el tiempo, mira' notó como la otra castaña, la que aun reía, sacaba el gira-tiempo 'Ves, ahora mismo estas viendo el reloj'
'Wuao' dijo Ron, mientras daba unos pasos atrás y tropezaba con otra armadura 'Y supongo que este es el ruido que escuchamos cuando me ibas a poner la cadena' Hermione asintió y volvió a ver el lugar.
'¡Ven! ¡Ya desaparecemos!' y casi arrastrándolo, Hermione y Ron llegaron otra vez a las gradas, miraron en dirección a las armaduras, donde se habían escondido, pero ya no había nadie 'Y es así, señor Weasley, que consigo ir a tantas clases'
En ese momento la puerta se abrió y salió el profesor Flitwick, invitándolos a entrar. Ambos jóvenes, en especial Ron, estaban muy contentos y no necesariamente por un conjuro.
Ya al final de clases, Hermione se los contó a todos, aunque Caterine ya lo sabía, ya que ella también lo usaba para ciertas materias. McGonagall había preferido dejar un gira-tiempo para dos alumnas excelentes que uno a cada una, ya que era más complicado. La castaña explicó que era un secreto y debían tener cuidado (Si se acuerdan en el primer capítulo, Cat lo usa para llevar a la Sala Común a la novia de Percy).
Ahora todos tenían un arma a su favor. El regresar en el tiempo. Harry pasó casi toda la noche pensando en como podrán usarlo en contra de Black, pero recordó que las final de Quidditch eran el siguiente día, así que a duras penas logró dormir, después de todo, debía descansar. Al siguiente día sería el partido de Slytherin contra Gryffindor…
Continuará…
N/A: ¿Les ha gustado? Este me salió algo más largo, pero ni me di cuenta. Solo una cosa, no crean que el final será normal, como en el libro (que creo que conocemos todos, ya) ¿Quién sabe lo que puede pasar? Y como dicen algunos: Con un ligero cambio en la historia todo puede cambiar. En este caso Caterine y Robert. Ahora debemos indagar como se podría solucionar algunos problemas ¿No? Y averiguar los enigmas.
Nuestro querido Black, todos sabemos muchas cosas de él, pero ¿Cómo podemos tomar el hecho de que él, asesinó a un hombre? ¡Un ex-mortífago! ¡El padre de Caterine! ¿No tiene ella derecho de crear su propia venganza aunque esta cambia el curso de la historia?
Las Víboras son extrañas, no se sabe lo que en realidad son, que ocultan y a quien sirven, podrías llevarte una gran sorpresa sin darte cuenta.
Yumi Hitsumi.
Nos leemos el próximo capítulo.
Caterine Viper.
