Disclaimer: El nombre de Inuyasha, así como los nombres incluidos en este fic, no me pertenecen. Son propiedad de Rumiko Takahashi. Yo solo los eh tomado prestados para fines de expresar mi mente cochina XD.

- subtítulos

Letras de canciones

Pensamientos de los personajes

-Dialogo de personajes-

Narración normal

Cambio de pensamientos 0000

Haciendo Niñerías

=Kagome voz=

Hace cinco días, Inuyasha me propuso matrimonio. Ese momento, de la concha o…cosa que sostenía en sus manos sacó un hermoso anillo plateado con diamantes que se parecían mucho a los del Gongosoha. Hermosos.

Inuyasha y yo hemos hablado mucho y, no hemos desaprovechado el tiempo. Cada día pasamos momentos a solas muy alegres, en los cuáles nos divertimos y…bueno…hacemos lo que las parejas de mi época cuándo salen a citas, nos tomamos de la mano, me recargo en su hombro, creo que no hemos cambiado en nada nuestras actitudes jeje.

Recuerdo muy bien que hace dos días, una noche él me puso mi primer apodo…bueno, aparte de perra, tonta, mujer, y sus apodos comunes. Supongo que lo dejare en el primer apodo romántico.

-Flashback-

Estábamos solos en el bosque, junto al goshimbuko, metidos en nuestros pensamientos, creando una atmósfera de silencio alrededor nuestro, pero en ese momento tan especial, fue uno de esos silencios en los que las palabras sobran.

-Inuyasha-lo saqué de sus pensamientos-Dime, cuál es tu apellido?

-Para qué quieres saber?

-Yo…eto…como nos vamos a casar, solo quiero saber todo sobre ti.

-Fhe-respondió a su típica manera, dándome a entender que no quería decirme, pero entonces…-Taisho.

-Nani?-pregunté confundida.

-Mi apellido es Taisho.

-MMM…-solté una pequeña risa. Me había imaginado algo muy gracioso.

-De que te ríes? Acaso te causa risa mi apellido?-estaba molesto. Eso me dio un poco más de risa, pero lo disimulé. No lo quería ver enojado.

Negué con mi cabeza-Kagome Taisho, suena bien no?-le respondí dándole a entender lo que pasaba por mi mente.

-Fhe-me volvió a responder-Bueno…tal vez sí, gatita.

-C…cómo?-pregunté ahora más que confundida-Yo?

-Si no te gusta, solo dilo-me dijo ahora mucho más enojado. Claro que me había gustado, solo me sorprendió.

-No seas tonto, claro que me gusto, sólo me sorprendiste-le dedique mi más grande sonrisa y él volteo a verme sonriéndome. Que cambios tan rápidos de humor.

Tal vez no fue el mejor apodo del mundo, pero conociéndolo como lo conozco, y con lo difícil que es sacarle palabras afectuosas fue un gran paso para mí.

Platicamos un buen rato de su vida, y de la mía.

-Fin flashback—

Pero…nada se comparó con lo que pasó ayer.

-Por favor Kagome chan-la voz de mi amiga me despertó en ese instante-Sólo será una noche. Miroku y yo lo necesitamos.

-Y Kaede baba no puede hacerlo?-intenté salir de ese lío

-No, está muy ocupada y saldrá justamente esta noche. Inuyasha y tú son a los únicos a los que les puedo pedir este favor.

-Pero, Sango…-pero no puedo terminar, mi amiga me puso cara de gatito a medio morir sabiendo que solo así accedo a los favores.

-Onegai Kagome.

-Ah, de acuerdo-solté un suspiro y empecé a maldecir entre dientes por lo bajo.

Mi lío no era el favor que Sango me pidió, sino el hecho de convencer al terco de Inuyasha para que accediera a estar conmigo.

-Por favor Inuyasha-le supliqué desde debajo del árbol que tanto atesoro, el árbol donde lo conocí por vez primera. Mientras él…

-No, no y mil veces NO!- Me respondía desde lo alto de una rama-Tú no sabes lo que es cuidar a esos malcriados! Yo los cuidaba cuándo tú no estabas y Shippo se iba!

Así es, el favor que mi casi hermana me pidió fue cuidar a sus tres pequeños. Un trabajo fácil para mí, pues en mi época me tocó cuidar a Sota y trabaje de niñera a mis 14.

-Pero no me tenías a tu lado. Además cuidé a mi hermano hace tiempo, podré con eso.

-Y entonces dime, PARA QUE DEMONIOS ME NECESITAS?

Estaba siendo grosero, acaso quería escuchar que le dijera: Te quiero a mi lado, necesito de tu presencia para sentirme segura, te quiero junto a mi tooodo el tiempo? No se lo diría tan así. Por mucho que sabía cuánto él deseaba oírlo, no le daría el gusto…aún.

-Eres increíble!-le dije molesta, y después me marché de ahí.

Me dirigí hacia la cabaña, casa o lo que sea de Miroku y Sango. A unos metros de distancia ya podía verlos esperándome en la puerta. Parecía que querían correr en el instante en que me vieron, pero esperaron.

Cuando llegué me recibieron con una gran sonrisa.

-Me alegra verla señorita Kagome, veo que logró convencer a Inuyasha. No creí que pudiera.

-Qué?-me volteo para comprobar lo que acababa de decir Miroku, no lo podía creer, cómo rayos no lo había escuchado?

-Fhe. No molestes Miroku.

-Ya te tienen bien amaestrado verdad?-menciono Miroku ignorando las advertencias de Inuyasha.-Acaso ya te dominan antes de la boda?

Inuyasha estaba a punto de pegarle a Miroku, pero mi amiga le dio un buen golpe al houshi antes de que Inuyasha pudiera hacer algo. Qué suerte.

-Bueno, nosotros ya nos vamos. No se preocupen, los niños ya están en la cama dormidos. Te preparamos una cama Kagome, y supongo que tú Inuyasha dormirás en un rincón, por lo que te dejamos uno libre.-y diciendo esto, Sango se llevó a Miroku de la oreja y se fueron.

Ambos querían irse porque iban a pasar por unas aguas termales y un señor amigo de Miroku les ofreció una estadía en un lujoso palacio con comodidades y masajes y otras cosas que ya no escuche decir a Sango.

Los niños estaban dormidos tal y como mi amiga nos dijo. El bebé estaba bien arropado, así que Inuyasha y yo salimos de la cabaña.

-Cuándo fue que me seguiste?-le pregunté intrigada.

-Fhe, no te seguí tonta! Sabía hacia donde te dirigías!

-Pero dijiste que no me ayudarías.

-Dije que no quería ir, no que no te ayudaría. Es que no puedo decidir mujer?

Okay, no somos la pareja del milenio, la pareja más común o más cariñosa verdad?

-Debí de haberlo sabido-suspire con pesar. No me lo había esperado.

-Además…quería estar contigo.

Sus palabras entraron a mi corazón, acelerándolo y haciéndome sentir feliz. Aunque ya éramos pareja, escucharlo decir esas palabras que solo iban dedicadas hacía mí, me hacía sentir tímida, nerviosa, felíz y además, siempre lograba que a mis mejillas llegara un ligero color carmín. Siempre lo lograra sin importar cuantos años lo conozca, y de eso ya casi 4 años. Y supongo que él se da cuenta, pues cada vez que mi corazón reacciona de esa manera, Inuyasha mueve sus orejas tan chistoso.

-Inuyasha yo…

Pero no pude terminar mi frase, mis labios fueron atrapados por los de mi amado hanyou.

El beso que me brindó fue lento y cálido, pero…

-Tía Kagome! Hemanito llora!-la voz de una de las gemelas nos hizo parar. Inuyasha maldijo mil veces con su característico y florido vocabulario, no obstante yo solo atine a reírme.

-Ya voy-grite, como respuesta tratando de que no sonara enfadada, lo logré! XD

En el momento en que me paré, Inuyasha me tomó la mano y se paro después de mi.

-Inuyasha, yo me encargo-le dije tratando de que él no trabajara, me daría tristeza si se enojaba y les respondía mal a los niños.

-Fhe, no seas tonta, te he venido a ayudar y eso haré, ya lo he decidido.-me quedé estática, sin palabras, ese gesto tan amable no es característico de él. Coloqué mi mano en su frente para cerciorarme de que no tuviera fiebre. Pero solo pude tocar con la yema de mis dedos un poco de su piel cuándo agarró mi mano y me dirigió hasta la cabaña.

-Tú intenta calmar al pequeño y yo duermo a las gemelas-me dijo.

-eto…claro-respondí aún atontada.

Me soltó de su agarre y yo seguí caminando para llegar a donde estaba el pequeño que lloraba.

Salí de la cabaña, pero no me aleje mucho por varias razones, entre ellas el hecho de que si había problemas tendría a Inuyasha cerca.

Cargue al bebe, lo arrulle, hice todo lo que se ocurrió. Pero en verdad, al que le ponía yo atención era al ojidorado que trataba de manera sobrehumana que las gemelas se acabaran la energía que parecía que habían cargado hasta cien.

Pasaron más de veinte minutos y yo ya había dormido al bebé, pero las gemelas seguían despiertas y pareciera que no iban a dejar al pobre Inuyasha descansar ni un solo momento, así que opte por entrar para auxiliar al pobre y cansado hanyou alterado que estaba dentro.

-Shhh cállense niñas, bebé dormido entrando-una vez que vieron al bebé dormido se callaron, e Inuyasha me mando una mirada que no supe descifrar bien, Gracias?

Me senté en la pequeña cama que me habían preparado mis amigos, al lado de las pequeñas.-Muy bien niñas, les vine a contar un cuento para dormir, les parece?.

-Sip!-me respondieron al unisonó. Me pareció tierno.

-Pero tienen que prometer que en cuanto el cuento termine ustedes se dormirán sin peros!-dijo Inuyasha enojado. Tuve que aguantar la risa que esto me causo para no alterar todavía más a Inuyasha.

-Cuál nus cuentas tía?-preguntó una de las niñas.

-mmm…no se niñas, cuál quieren?

-Cenicienta!

-La sirenita!

-No!

-Si!

-La leyenda de la princesa Kaguya!

-No!-Inuyasha y yo gritamos al unisonó, más que enojados, asustados por tener que recordar el pasado.

-WHHHHAAA!-Las pequeñas lloraban y lloraban, y por poco despiertan al bebé, pero Inuyasha llegó para salvarme; las agarró de la boca y se las tapó.

-Que les parece La Bella y La Bestia?-pregunté acordándome de la hermosa historia que mi madre me contaba cuando era pequeña. Aun recuerdo que esa historia siempre fue mi favorita, de hecho aun lo es. Cuando niña, yo solía decir que algún día me casaría con la bestia. (Ay que inocencia de niños jeje n/un)

-Nani?-preguntaron los tres juntos; porque digo tres? Inuyasha y las gemelas son tres no?

-Nunca han oído esa historia?-su cara llena de duda me lo dijo todo.

-Bueno…verán…. Esta historia trata del amor verdadero; de que no importan las apariencias, solo el interior de una persona….

Continuara XD

Wollap! Lamento la tardanza, pero mi &%#$# Microsoft caducó y apenas me lo consiguieron jeje

Que les pareció? A mí me encanto XD Y si lo pensaron antes…sí, yo soy la traumada que quería casarse con la bestia de chiquita jeje

Weno…espero mas reviews y gracias a todos.

Hay Zonya, hasta que lees mi fic eh jaja.

Atte:Adyz-chan