Malas compañías

Víctor tiene un amigo jodidamente raro. Su nombre es Chris, un sujeto de sexo dudoso.

No, no lo dudaba, era reverendamente homosexual. Un hombre bastante raro e incómodo, a decir verdad no le resultaba agradable tenerlo cerca ¿Podría Víctor entenderlo de alguna manera? Son extranjeros, pero eso no cambiaba el hecho de que estuviera mal lo que hacía. El primer día que lo vio fue una tarde cualquiera, donde muy tranquilamente entro sin permiso al departamento de Víctor y lo saludo con una nalgada.

Eran pareja, una jodida pareja formal y aun así Víctor permitía que Chris le tocara el trasero ¡Claro que era molesto! No importa si lo consideraban celoso, se supone que si son novios significa que se pertenecen solo a ellos y por lógica que no deberían permitir que alguien tocara zonas más íntimas ¿O acaso Víctor le daba el trasero a cualquiera?

Necesitaba hablar este tema con Víctor muy seriamente a solas, pero no les daba privacidad. Desde que aquel sujeto llego a Japón, visitaba a Víctor todos los días y no se iba, Yuri se rendía primero y regresaba a su departamento, porque aunque se llegaran las dos de la mañana, ese tipo se empeñaba en irse después. Esperaba que al menos en su fin de semana privado, no los interrumpiera. Aunque en este punto de su vida también tenía miedo de dejar a Chris con Víctor a solas.

¿Y si le era infiel? Había notado los coqueteos a su pareja.

No lo soportaba.

—Víctor ¿En serio no tienes algo de café? — Pregunto aquel hombre de ojos verdes.

—Lo siento Chris, olvide comprar este fin de semana. — Se disculpó el ruso mientras sonreía.

—Que mal, supongo que me he de conformar con un poco de vino. — Rio señalando las botellas en la sala. — ¿Qué dices? ¿Tomamos unos tragos esta noche?

—Tengo café en mi cocina. — Respondió Yuri en tono seco.

—Vaya ¿No te molestaría traer un poco para Chris? — Sonrió Víctor, notando la tonada de molestia de su pareja.

—En seguida lo traigo. — Respondió malhumorado.

Sin esperar un segundo más, Yuri se retiró del departamento de Víctor para ir por el café antes de que aquella amenaza intentase propasarse con su novio. Ni loco los dejaría quedarse a beber juntos. Sin poder disimular su enojo, termino azotando la puerta fuertemente antes de retirarse, provocando que Víctor sintiera un poco de vergüenza ante tal gesto.

—No entiendo que es lo que le viste. — Dijo Chris arqueando la ceja.

—Solo está de malas, por lo general es bastante tímido y lindo.

—No me convence. — Suspiro Chris— ¿O cuál es su secreto? ¿Es bueno en la cama?

—Aunque lo intentes, no voy a contarte mi vida íntima.

—Oh vamos, quiero saber cómo inicio la chispa ¿En serio solo empezaron a salir porque son vecinos?

—Realmente me gusta Yuri, es una persona bastante educada y trabajadora, es bueno en la cocina y esas cosas, pero lo que realmente me gusta es su personalidad. Deberías verlo cuando está feliz.

—Sigo sin poder entenderlo…

Antes de que la charla continuara, Yuri volvió a ingresar al departamento de Víctor con un frasco de café. Se notaba que estaba más relajado, como si hubiese reflexionado que había estado mal salir de esa manera, después de dejar el frasco en la barra de la cocina, se dirigió a sentarse en la sala al lado de Víctor.

—Tu prepararas el café— Dijo en tono bajo mientras se recargaba en el hombro de Víctor, buscando su mano para entrelazar sus dedos.

—Está bien, yo lo hare. — Tratando de calmarlo, Víctor le dio un beso en la frente.

Algo que le agradaba a Yuri, es que Víctor no tuviese pena de demostrarle afecto frente a Chris. Le dejaba en claro que eran pareja, por tal a Katsuki le gustaba ponerse meloso y buscar un beso u abrazo de su pareja.

—Víctor me estaba contando esa manera candente por la que empezaron a salir. — Chris figuro una sonrisa en sus labios. — ¿Quién diría que algo así podía pasar?

— ¡¿Es en serio Víctor?! ¡Le dijiste que empezamos a salir porque me masturbaba! — Grito Yuri exaltado.

—No, Yuri espera…— Víctor reacciono tratando de detenerlo.

— ¡Víctor lo de los consoladores era un secreto! — Las mejillas de Yuri se tornaron rojizas de golpe.

—No, cariño, no digas…— Demasiado tarde, la expresión de Chris decía todo.

— ¡Yo no soy el degenerado! — Volteo Yuri hacia aquel hombre— ¡Era Víctor el que me espiaba cuando me tocaba!

—Ay… Yuri…— Víctor solo suspiro enormemente tomándolo entre sus brazos. — No te sienta nada bien el mal humor….

—Así que era eso…— Giacometti se recargo contra el asiento sintiéndose victorioso. — Ya decía yo que mínimo debería tener buen culo.


N/A: No tengo excusa para esto...