Celia llego a su casa y para su sorpresa la luz del salón estaba encendida. Salió del coche corriendo se dirigió a la casa abrió la puerta y se fue hacia el salón. Y allí estaba sentada en el sillón una señora que nunca había visto antes.

-¿Quién eres? Pregunto Celia

-Soy tu madre

-¿Mama?

-Sí, Celia soy yo. Sergio me lo conto todo. Y decidí, que era hora de contarte la verdad, sé que te hará daño y quizás no puedas perdonarme; pero tengo que hacerlo. Antes de nada, tengo que decir; que todo lo que hice fue para protegerte. No justifico lo que hice, porque si me pasara ahora, no te volvería a abandonar, te protegería yo misma; pero al menos hubieras estado conmigo.

-¿cuéntamelo ya por favor?

-hija, mi vida no fue fácil; te tuve muy joven. Tuve bastantes problemas con bueno tu verdadero padre, mi familia no me apoyaba; de hecho, me echaron de casa; quieren conocerte y yo no puedo impedir que lo hagan. Bueno sigo como digo te tuve muy joven empecé a salir con tu padre muy pronto nos enamoramos y bueno queríamos casarnos y tener muchos hijos. Yo sabía de sus negocios armas, drogas etc. No le había dado demasiada importancia a eso, estaba ciega. Pero todo cambio cuándo le dije que estaba embarazada, su actitud cambio conmigo me trataba como una esclava, me pegaba, me hacía pasar droga y amenazaba con echarme de casa. Hija yo no tenía a donde ir y aguante, aguante; por ti. Hasta que por fin naciste tú, creo que fuiste lo más bonito que me paso. Los maltratos seguían, todo seguía igual y sabía que eso te pasaría a ti, si seguíamos ahí. Entonces un día decidí irme. Días más tarde me entere que había jurado vengarse de mí y que te alejaría de mí. Por eso, no supe que hacer era joven y pensé que estarías mejor con las monjas. Te deje en la iglesia. Roberto era mi amigo y el me acompaño, tiempo más tarde nos enamoramos y nos casamos, tuvimos un hijo. Pero siempre te eche de menos Celia. Hace un par de meses, me llegó la noticia de que tu padre había salido de la cárcel y que estaba buscándote; Celia, tu padre me tiene vigilada. Es mejor que no te acerques, que no nos vea juntas. No quiero que te haga daño, así que mejor mantente al margen.

-Mama, lo has tenido que pasar fatal. Sé que hubiera estado mejor a tu lado, pero comprendo lo que hiciste; aunque me duela. Pero no me puedes decir que me vuelva a alejar de ti.

-no será para siempre, será por un tiempo. Hasta que esté completamente segura de que no corres peligro. Siempre podrás, hablar con Clara ella te ira informando.

-¿Clara?,

-Clara es mi hermana; tu padre no la conoce.

-Mama ¿Cómo se llama mi padre?

-Miguel (continuara)