-"Lo que hablan los personajes"-

"Aquí algunos pensamientos"

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

¿Novio o empleado?

¿Cómo sería si en vez de una empleada tienes a un joven guapo sirviéndote? ¿Y si lo debes hacer pasar por tu novio? Las cosas se complican, y salen a flote nuevos sentimientos... InuxKag

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

El mensaje era algo corto. Kagome presiono más botones para saber quien envió el mensaje. Finalmente lo encontró.

"¿Kikyou?"

Miles de preguntas ocuparon la mente de Kagome. ¿Acaso era la verdadera novia de Inuyasha? No, eso no era una opción después de las mentira que había inventado.

¿Entonces?

Capítulo 4

-"¿Qué haces con mi celular?"- Inuyasha estaba parado justo al lado de ella, con los brazos cruzados y mirándola acusadoramente. Kagome se irguió de pronto, había sido descubierta con las manos en la masa. ¿qué podría decirle como excusa? "me..me descubrió"

De un rápido movimiento, Inuyasha le quitó a la chica el aparato de sus manos, enojadísimo. ¡Se había atrevido a husmear una pertenencia suya!

-"Yo...etto...yo.."- a Kagome no le salían las palabras, bajó la mirada, apenada –"Lo siento"- Dijo al fin. En realidad lo sentía, no fue una buena idea tomar el celular de Inuyasha, y menos leer un mensaje que iba dirigido a él. ...Por una chica.

-"Grrr"- Soltó Inuyasha como respuesta ante las palabras de Kagome. Estaba molesto, claro, pero solo se limitó a lanzar un bufido y tomar a la chica por el brazo –"Bien, ya comimos, ahora nos vamos"-

Sin delicadeza alguna se llevó a Kagome a rastras en dirección al auto. El sol estaba aún muy fuerte, notando que la primavera estaba a punto cambiarse a verano.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-"Nee, Inuyasha, ya no sigas enojado"- Dijo la chica en forma de súplica. ¡Ya se había disculpado! Pero el orgulloso de Inuyasha aún no le dirigía la palabra, desde el acontecimiento en el restaurante.

Inuyasha la miró al fin, sin mostrar enojo. Que haya revisado su celular no había sido para tanto después de todo, además en cierto punto el tenía la culpa por intentar escapar de ella para que no lo conociese. Debía aceptarlo, la chica tenía razón. Si deseaban seguir con la farsa de que eran novios, debían al menos conocerse un poco.

"Solo un poco"

-"Pregunta lo que quieras-" Dijo él acomodándose en el sillón marrón que había en amplia habitación. Había dejado a Kagome desconcertada, de un momento a otro empezó a hablarle, y lo mejor de todo era que estaba dispuesto a... que se conocieran.

Kagome sonrió feliz y se sentó a su lado, en el mismo sillón, pero a cierta distancia. Delante de ellos había una pequeña mesa de centro, y encima habían dejado algunas galletas y un poco de leche. Kagome lo había traído para que Inuyasha dejara de estar molesto. No se le había ocurrido otra cosa.

-"¿Apellido?"- la chica empezó por lo más básico. ¡Siquiera conocía el apellido del chico! En realidad no sabía nada de él, y lo que antes no le importaba demasiado, ahora le causaba una profunda tristeza.

-"¿Importa?"- preguntó Inuyasha irritado. Su apellido no era algo que a él le gustase, por motivos personales. Miró a Kagome y la vio frunciendo el ceño, señal de que la respuesta si importaba. Suspiró enojado –"Me llamo Inuyasha Sukihiro, pero no quiero que digas mi apellido"-Terminó cortante, mirando la habitación.

Kagome comprendió de inmediato que no le gustaba mucho decir su apellido. ¿Había alguna razón? Debería averiguarlo, aunque por la actitud de Inuyasha no tenía la confianza suficiente para preguntárselo... aún.

El chico le dio poca importancia a lo ocurrido, y empezó a mirar a su alrededor. Había frente a el dos sillones, iguales al que estaba sentado pero mas pequeños. Sobre ellos, en la pared pintada con color damasco, había un cuadro con una fotografía familiar dentro.

-"Supongo que esa es tu familia ¿no?"- Inuyasha era ahora quien hacia una pregunta.

La fotografía mostraba una feliz familia, un señor alto de pelo negro estaba a le derecha. Sus ojos eran azules y su tez era mas bien morena, con algunos rasgos parecidos a los de Kagome, por lo que debía ser su padre. A la izquierda estaba una señora de bonito rostro, más baja que el señor, pero con una postura erguida. Su pelo era negro también, largo y un poco ondulado. Tenía hermosos ojos cafés, y su tez era muy blanca. Se parecía mucho mas a Kagome, debía ser su madre sin duda alguna.

En medio de la foto estaba Kagome, con unos cuantos años menos, ya que se veía mucho mas inocente e infantil que ahora. En la fotografía Kagome tenía el pelo mucho mas corto, y aún no se podía definir que era una mujer como ahora. Inuyasha mostró una sonrisa tras verla así.

-"Hum, si, son mis padres, soy hija única"- le explicaba Kagome, aunque el chico no estaba prestándole demasiada atención, ya que se encontraba ocupado diferenciando a la Kagome de la foto con la actual. Estaba descubriendo que desde pequeña la chica era bonita, pero había cambiado mucho. Demasiado.

"Y para bien.."

Inuyasha trató de no darle importancia a ese pensamiento tan extraño. Miró a la chica, quien estaba observándolo como si quisiese hacerle mil preguntas, sin saber con cual empezar. Esa tarde sería realmente larga, y no estaba acostumbrado a entablar una conversación donde se hablara de él específicamente.

-"¿Y tu familia? ¿cómo es? "- preguntó la chica, continuando la lista de preguntas que quería hacerle.

Oh, Oh... Otras vez había echo la pregunta equivocada. Inuyasha frunció el seño, y arrugo un poco la nariz. ¡No estaba dispuesto a contarle SU vida a nadie! No quería y no lo haría.

-"Si sigues así, Miroku y Sango serán los primeros en descubrirnos."-Dijo Kagome tomando pose seria, tratando de no dejarse llevar por sus impulsos y así no enojarse con el chico que la estaba sacando de sus casillas.

-"Yo no tengo familia"- Finalizó cortante Inuyasha.

Genial. Empezaban con el pie izquierdo, no sabría nada de la familia de su novio. ¿Era normal eso? En todo caso, Kagome no deseaba pelear más con él, después de todo era la primera conversación sin peleas que mantenían. Trataría de que aquel momento se alargara lo más posible.

-"Bien.. ¿qué estudias?"- Continuó la chica en el intento de saber algo de él.

-"Ingeniería."- respondió Inuyasha sin dar demasiados detalles. Realmente no estaba acostumbrado a hablar de sí mismo.

-"Yo estudio pedagogía en básica"- Dijo Kagome como si el chico se lo hubiese preguntado. La conversación era muy cortante, se notaba que no había real interés en saber el uno del otro. Aunque la chica estaba empezando a sentir curiosidad por Inuyasha.

Silencio. En aquella habitación tan espaciosa, ocupada por tres sillones de color marrón, una mesa de centro entre ellos, y algunas plantas adornando el lugar, se había concretado un gran silencio, solo dos muchachos se miraban de reojo. La pared de la habitación era adornada por muchos cuadros diferentes, solo el más grande estaba al centro mostrando la familia del hogar. En una esquina, y en una pequeña mesa, había un teléfono con un cuadernillo de notas al lado. Al menos eso había alcanzado a ver Inuyasha, antes de que el silencio fuera roto por Kagome.

-"¿Quién es Kikyou?"- La pregunta surgió de pronto, Kagome ni siquiera había pensado en hacérsela. Agachó la mirada esperando quizás una respuesta que no le agradaría, pero estaba atenta a la reacción del chico.

Inuyasha tardó un poco en responder, además no recordó por un momento que la chica sabía de la existencia de Kikyou, por el mensaje que había leído.

-"Es... una compañera de universidad"-respondió Inuyasha intentando buscar el rostro de la chica. Por lo mismo se había acercado demasiado a ella, pero no lo notó, quizás porque no le desagradaba.

-"¿Solo eso?"- Kagome levantó la vista, dejándola justo en frente del rostro de Inuyasha. Demasiado cerca. Demasiado. Sus ojos brillaban de una forma extraña, e Inuyasha se percató de inmediato de aquello.

-"¿Estas celosa o que?"- Pregunto él sin alejar su rostro del de ella.

Las mejillas de Kagome se sonrojaron furiosamente, apartando la mirada hacia un lado. ¡Ella no estaba celosa! ¡Solo había preguntado por curiosidad! Inuyasha era un tonto, y además engreído, creía que el mundo giraba en torno a él.

-"¡Por supuesto que no, tonto!"- le gritó olvidándose que se había propuesto no discutir con él. Pero había sido imposible, ¡Inuyasha y sus estúpidos comentarios!

-"Pues yo creo que estas celosa"-Le dijo de manera arrogante, con una sonrisa burlona y sin separarse un centímetro de la cercanía con la chica.

-"¡No estoy celosa! ¡Y menos de alguien como tú!"- Kagome lo encaró, sin querer había dejado su rostro cerca del de Inuyasha, mas cerca de lo que estaban antes, y por esta razón ambos se olvidaron de la pelea. Sus mentes solo razonaban que la distancia entre ellos era escasa.

Inuyasha tomó la mano de la chica, y la obligó a acercarse mas a él. Kagome no reaccionó, solo se dejó llevar, aún estaba razonando la cercanía que tenía con el chico. Mientras lo hacía, unas manos rodearon su cintura, y sus respiraciones ahora, rozaban la mejilla del otro. Se miraron directamente a los ojos, ella estaba sonrojada, él se acercaba lenta y peligrosamente a sus labios.

"¿Qué...qué está haciendo?"

El tiempo sin duda se había detenido, solo eran ellos dos en la nada. Ambos estaban confundidos, sí, pero no se separaban en lo absoluto, estaban...dejándose llevar.

.¿Atracción?.

Un fuerte pito se escuchó en la sala, el teléfono había sonado. Pero más que eso, era una grabadora, y estaba programada para solo dejar mensajes.

En el mismo instante Kagome puso ambas manos en el pecho de Inuyasha y lo empujó lo mas lejos que pudo, lo que hizo que se cayera del sillón. Colocó ambas manos en su mejillas sonrosadas, bajando la mirada y preguntándose que era lo que había ocurrido.

-"Maldición Kagome, ¡deja de hacer eso!"-gritó Inuyasha desde el suelo, sin darse cuenta de lo que acababa de ocurrir. Kagome volteó aún más la mirada esquivando la de él, absorta en sus pensamientos.

¿Qué había pasado? ¿estuvieron a punto de besarse? ¿porqué? Kagome no dejaba de hacerse preguntas como esas, pero no trataba de darles respuesta, ya que había una sola. Su corazón aún latía rápidamente, y era primera vez que sentía esa clase de sensaciones, no estaba acostumbrada.

"Me...¿gusta?"

La grabadora emitió otro sonido, revelando que alguien estaba dejando un mensaje. La voz de Sango se escuchaba a la perfección, y dos receptores escuchaban atentos.

-"¿Kagome?, Hola soy Sango. Te llamaba para decirte que Miroku y yo queríamos que vinieras a una cita. Claro, a una cita de a 4, así que por favor trae a Inuyasha. Así podré conocerlo ¿no?, eres muy mala amiga, no me habías contado que tenías novio. Bueno espero, y no aceptare un no como respuesta. Adiós!"- Otro sonido se escuchó, dando a entender que el mensaje había terminado

Gracias a las palabras de Sango, Kagome al fin había vuelto a la realidad.

-"¡¿Una cita?!"- Preguntó exaltada. Inuyasha se sentó en otro sillón, aún un poco resentido con ella.

-"Si, una cita"- Le respondió Inuyasha tranquilamente. Kagome lo miró enojada. ¡Inuyasha le daba poca importancia al asunto!

-"¿Qué vamos a hacer? ¡Nos van a descubrir!"- Kagome estaba gritando nuevamente, su amiga Sango descubriría que todo era mentira, y lo más seguro es que se enojaría con ella porque le había mentido.

Además, y algo muy importante, Kagome nunca antes había tenido una cita con nadie. Y tras de su miedo estaba algo confundida, esperando ver la reacción de su supuesto novio.

-"Ese estúpido de Miroku"-Inuyasha se descargó en contra de su amigo. Estaba seguro de que Miroku estaba sospechando, y claro, si no iban a aquella cita, le daría mas indicios para sospechar.

-"¿vamos a ir?"- preguntó Kagome olvidando todo por un momento.

-"Claro que si, o van a sospechar"- Inuyasha como siempre, le daba poca importancia al asunto.

-"Ni siquiera nos conocemos, ¡se van a dar cuenta!"- Kagome se paró delante de él, e Inuyasha la imitó.

-"¡Deja de gritar!"- Le dijo ya molesto a causa de sus gritos.

-"¡Yo hago lo que quiero!-"Siguió Kagome. –"Tú no me mandas"- finalizó molesta, dando énfasis a la última frase.

-"Keh!"-Inuyasha ya se había hartado. ¡Esa chica era escandalosa! Hermosa...¡Pero escandalosa!

Una cita. Sería su primera cita con un chico. Bueno las circunstancias eran algo...extrañas, por así decirlo, pero era su primera cita al fin y al cabo. ¿Cómo debería comportarse con Inuyasha? No eran novios en realidad pero, ¿Debía fingirlo, cierto?

Miró de reojo al apuesto joven, y se sonrojó de inmediato. Eso de fingir ser novia de alguien como él, la iba a torturar realmente.

Mientras tanto, el muchacho pensaba en lo que antes había sucedido. Se había descontrolado, acercándose demasiado a Kagome con la intención de ¿besarla?. Se estaba confundiendo, él no actuaba así con las chicas, ¡menos con una con aquel carácter!

¿Qué era lo qué estaba sucediendo en ambos? No tenían tiempo para averiguarlo, debían ponerse de acuerdo para asistir a la cita sin levantar sospechas.

Continuará

¿Qué pasará en la cita? ¿Serán descubiertos? Quizás aquí comiencen a darse cuenta de... ¿nuevos sentimientos?

Wiii al fin subí un capítulo. Me costó un poco hacerlo, porque estaba tratando de pensar en como dejar a Kikyou en la historia. No soy fans suyo, pero tampoco la dejaré mal parada. Sin embargo como es un Fic InuxKag, trataré de que no salga mucho.

Por motivos de "reglas de Fanfiction" no puedo responder rewiev.

Muchas gracias los ánimos que me dan. Sugerencias son también bien recibidas, así que si deseas dejar tu opinión puedes hacerlo mediante un rewiev.

Nos vemos en el siguiente capítulo

Namárië