Ok! siguiente capitulo, con una nueva aventura en camino! espero les guste y otra vez, no saben lo feliz que estoy que dejen Review :), a todos los que me han seguido fielmente desde hace tan poco, INFINITAS GRACIAS :) me alegra que les guste y espero que sigan en contaco con este fic :) el cual seguramente termine pronto, debido a sus buenas criticas... sean felices
(debo aclarar que en la parte del anime que estoy, no esta aun ni Brook :(, por lo que espero comprendan si algo no va con su personalidad :P...en fin )
Ni One Pieces, ni sus personajes me pertenecen, todo es creación de Eiichiro Oda (maestro)
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Capitulo 4: Gustar
Todo se volvió un caos, un sonido inusual había hecho que el capitán abriera sus ojos de manera súbita, la maquina a la cual le temía, estaba emitiendo el sonido más infernal, un sonido que indicaba la muerte de su compañera, sus ojos se empañaron, mientras gritaba el nombre del médico abordo, de una manera que toda la tripulación se presento ante él.
-¡CHOPPER! ¡ CHOPPEEEEEEER! ALGO MALO ESTA SUCEDIENDO… HAS ALGO, HAS ALGO MALDITA SEAAAAA….- Luffy estaba alterado y aterrado, nunca considero la posibilidad de la muerte de su mejor amiga, jamás, siempre pensó que o estaría en coma o despertaría pero jamás aquella terrible pesadilla, se les estaba yendo de las manos. Sus ojos desorbitados y el terror dibujado en su rostro, llamo la atención de los tripulantes, quienes escucharon de fondo el terrible sonido, más de uno de los presentes, sucumbió al terror y la tristeza absoluta.
Lo siguiente fue un movimiento incesante de personas en la cubierta del barco, Chopper había entrado en acción de manera inmediata cuando escucho las palabras de su capitán, asegurando que Robin entrara a manera de acompañante y ayudante.
-LUFFY, SAL DE AQUÍ, VETEEE- gritaba el doctor mientras aplicaba alguna técnica de resucitación lo más pronto posible sobre su navegante, al mismo tiempo que Brook, Ussop, Sanji, Franky y Zoro, buscaban la forma de retener a su capitán, el cual solo gritaba el nombre de su navegante a medida de que sus brazos y piernas buscaban arrancarse de la acción ofensiva de sus nakamas.
-NAMI… NAMI PORFAVOR NO, NO NOS HAGAS ESTO, TU ERES FUERTE, TONTA PORFAVOR NO PIERDAS, REGRESA NAMIIIIII, SUELTENMEEEEEEE.-después de batallar, patalear, gritar y llorar lo suficiente, sus amigos pudieron arrancarlo de aquella habitación, las extremidades de su capitán habían dejado de presentar resistencia y su voz se veía ahogada por un sollozo, el cual desgarraba su alma, dejaba a merced de cualquiera a ese pobre hombre, quien lloraba recostado en el suelo, golpeando de manera desesperada la madera bajo de él.
Todos los presentes escuchaban el llanto de su capitán con lagrimas en sus ojos, sin duda esto era algo que no esperaban, no tenían la intensión de despertar ninguna noche de aquella manera, la muerte no había sido nunca una opción para ellos, pero quizás si para el destino, la vida de su nakama podía estar extinguiéndose ahora.
los ahogados gritos de dolor, la desesperación, frustración y debilidad del capitán hacia que aquellos que lo conocían tan fuerte, feliz e inocente, sucumbieran a ese terror, si bien cabía la posibilidad de perder a su amiga, todos se negaron a creerla.
Luffy continuo llorando con todas sus fuerzas, ¿Por qué? ¿Por qué ahora?¿se estaba rindiendo?¡será idiota! ¿no sabes el dolor que causas?, eran las palabras que sus amigos lograban identificar entre sus sollozos y el golpe desesperado de sus puños en la cubierta; y de repente, como si él también hubiese renunciado a las ganas de vivir, se desplomo boca abajo ante las miradas incrédulas de los tripulantes; se quedo quieto, dejando pasar todo, sintiendo cada fibra de la vida sobre él, debía tranquilizarse, confiar en Chopper y Robin, ellos no la dejarían … ellos nunca la han dejado.
Cerro sus ojos negros, sintiendo su respiración, su propio latir, sus músculos relajándose, pronto...su mente se quedo en blanco y pronto cayo en un profundo sueño con el nombre de su navegante entre sus labios.
El segundo al mando se giro hacia sus amigos, con la mirada gacha y algo atorado en su garganta.
-Llevémoslo a la cocina, seguro será mejor para el cuando despierte, allí esperaremos las ordenes de Chopper, debemos confiar en ellos, debemos poner toda nuestra energía en eso.-El espadachín se acerco a su capitán a quien alzo sin dificultad, hasta ponerlo sobre él, pronto Sanji, Franky y Ussop, lo siguieron a la cocina.
-Oi, Brook, ¿tu no vienes?.- se escucho la voz del francotirador cerca al portón de la cocina.
-No, si Zoro-san me lo permite prefiero quedarme aquí afuera, por si Chopper necesita algo con urgencia.- explico el músico
-¡ah! Bien pensado Brook, eres muy inteligente.-afirmo Ussop mientras cerraba la puerta tras de sí.
Los eventos que acaban de suceder rondaron con fuerza la cabeza del más nuevo de la tripulación, quien meditaba sentado al lado de la puerta de la enfermería, posiblemente el conociera la forma de salvar a su nakama, pero seguía siendo demasiado riesgosa, confiarle la vida de su nakama a alguien más que no fuera de Chopper, lo hacia temblar hasta los huesos, bueno el era solo huesos… pero eso no era importante ahora, él y todos sus nakamas confiaban en el pequeño renito, pero las cosas no iban lo suficientemente bien y después de este incidente, si Nami se recuperaba, tendría secuelas y podría recaer, no podía seguir en esa situación, él como anterior capitán de una gran embarcación, conocía el peligro de estar mucho tiempo en alta mar con un enfermo a bordo, sin desconocer las causas o la cura de aquello que agobiaba a quien la padecia.
Pronto, Brook, fue uniendo las piezas de lo que estaba sucediendo y lo que había acontecido desde el encuentro con Haruko en aquella isla remota, no desconfiaba de Chopper, el había hecho lo que podía, salvando el cuerpo de Nami, ella estaba recuperada de sus heridas físicas, estaba inmune a cualquier virus que pudo llegar a afectarla, pero ¿y si el problema no radicaba en su cuerpo, si no en su alma?¿ o más bien en su mente? … si era así el conocía la manera de salvarla, ¿se arriesgaría?, había visto a sus nakamas hacer lo posible por ver a Nami despierta, él, también sufría de es necesidad de verla, se había encariñado con ella, así como con sus golpes... entonces ¿lo haría?.
Las horas pasaron hasta que Luffy abrió sus ojos por primera vez, deseando que todo fuese una pesadilla, ya bien entrada la mañana, su mirada se fijo en el lugar donde estaba, la cocina, específicamente el suelo de esta, sus nakamas estaban roncando a sus alrededores, hasta que sus ojos se fijaron en el espadachín de la embarcación, el cual, conocía tenia el sueño mas pesado, pero poco le importo, necesitaba corroborar que lo de anoche no había sido mas que una terrible pesadilla.
-Zoro… oi… Zoro…-agito de manera algo brusca a su mejor amigo, quien abrió sus ojos de manera retadora para encontrarse con el rostro de su capitán ensombrecido por ese sombrero que había nombrado a la tripulación y marcado como diferente de cualquier pirata. La tripulación del próximo rey pirata.
-¿eh? Luffy, ¿Qué haces despierto a esta hora de la mañana?- dijo de manera aperezada el espadachín.
-…- Antes de que el capitán pudiese responder a esa pregunta tan sencilla, una nueva cantidad de preguntas azotaron de nuevo su mente, y se amontonaron en su boca, dando como resultado, que ninguna idea coherente saliera de sus labios. El segundo al mando, que lo conocía casi a la perfección, pudo predecir lo que estaba pasando por la mente del pelinegro, soltó un suspiro.
-No eres bueno expresando tus ideas, ¿te lo han dicho Luffy?- suspiro.- Ella esta bien, Chopper y Robin, lograron traerla de vuelta, pero aun no abre sus ojos…-una sonrisa nostálgica se dibujo en el rostro de Luffy, una tranquilidad idiota y falsa rondo su cabeza, estaba viva, o algo así… no estaba muerta, era la mejor forma de describirla.
El capitán suspiro de nuevo, poniéndose en pie frente a su amigo.
-Oi… Luffy ¿Qué vas a hacer?- pregunto algo preocupado el espadachín al verlo dirigirse a una parte remota de la cocina.
Allí bajo los pies de ese idiota que era el capitán de los sombreros de paja, estaba un rubio durmiendo tranquilamente, llamando en sueños a sus querida mellorines, algo en el corazón de Luffy, reclamo propiedad de una de ellas, haciéndole sentir cierto malestar en su estomago, quizás era hambre, pero se sentía de una manera completamente diferente; no se le ocurrió mas idea que realizar lo que le dictaba su estomago y su corazón.
-OIIIIIII SANJI, DESPIERTA TENGO HAMBREEEE-Esas palabras, seguidas de una patada en el estómago, despertaron a todo aquello que estuviera durmiendo, bueno, menos una tripulante; en especial al cocinero, quien le dirigió una mirada asesina a penas pudo recobrarse.
-¿Qué TE PASA IDIOTAAA?¡PUDISTE HACERME UN DAÑO TERRIBLE!- se escuchaban los grito de Sanji en todo el barco, causando sonrisas en todos los que se encontraban a bordo, hacia un buen tiempo que no escuchaban una discusión parecida a los tiempos anteriores de la isla donde aquella pesadilla había comenzado.
En otro lugar del barco, un esqueleto revisaba entre sus pertenecías, uno de sus libros mas preciados, solo eso, tras encontrarlo, sonrió para sus adentros, porque al fin y al cabo era un esqueleto.
La tarde entre la tripulación del próximo rey pirata avanzaba, pero su capitán solo observaba como se desarrollaba todo en un lugar que había demarcado como el segundo favorito en el barco, debido a que ese lugar le permitía tener presente a su mejor amiga la mayor parte del día, momento en el cual le habían prohibido entrar a la enfermería, allí en medio de los mandarinos que había sembrado aquella mujer que lo estaba trayendo loco desde hacia 4 semanas, o quizás mas tiempo atrás, pero eso era algo que no comprendía aun en su totalidad el pelinegro.
Respiraba profundo, estaba tranquilo y pensativo, un suceso normal en aquellas semanas, pero la mirada en sus ojos mostraban algo más, aun se preguntaba por que le había molestado tanto que su cocinero, demarcara a Nami, como suya, desde el comienzo de su viaje hacia el fin del mundo. Algo estaba cambiando dentro de él con respecto a Nami, pero no sabia bien como llamarlo, si bien no era tan idiota como para no reconocerlo, no sabia que nombre darle a aquel sentimiento, y sin duda el que ella no estuviese cerca suyo o al menos no en mente, cohibía mucho su capacidad de pensar bien las cosas.
-Buenas tardes, Luffy-san…-Pronto una voz lo saco de sus reflexiones, mientras giraba su cabeza para encontrarse con el músico de su embarcación.
-Ah, Hola Brook.- respondió con una leve sonrisa en sus labios.
-¿puedo sentarme, capitán?-
-Claro-Las respuestas carentes de entusiasmo, preocupaban al músico, como lo hacían con toda la tripulación, y es que no eran normales en su capitán.
Luego de unos segundos silenciosos, Brook, de nuevo quebró el hielo con una pregunta poco sutil.
-Capitán, ¿Qué piensa de Nami-san?-Una tierna sonrisa o mueca de vergüenza se asomo por los labios del joven, el cual juntos con unas sonrosadas mejillas se giro para mirar al músico quien ahora comprendía mejor la situación de su capitán.
-¿uh?- fue lo único que pudo articular el joven.
-Yohohohoho, ya veo… Luffy-san, tus gestos son mejores comunicando lo que sientes, que tú-El rojo de las mejillas del capitán se intensifico, no comprendía a que se refería con aquella pregunta, y menos con que se refería acerca de sus "gestos", lo había cogido con la guardia baja.
-¿uh?- repitió
-Yohohoho, no te preocupes capitán, es una pregunta inocente.-repitió el músico.
-P-pues, Nami… ella es una gran pirata, es fuerte…es la tercera al mando, es inteligente, es responsable, una gran estratega, buena dibujando, robando, ella tiene lindo cabello, sonrisa, es una gran jardinera, es tierna, valiente, ama a sus nakamas y el dinero, es … grandiosa…-a medida de que avanzaba el mayor de la tripulación pirata, veía como se le rea mas fácil enumerar cualidades de su linda navegante.
-uuh, ya veo… con que es eso…-respondió el esqueleto una vez enumeradas las cualidades de Nami.
-¿Qué?¿por qué preguntas, Brook?-pregunto el capitán, algo mas animado, por recordar a su mejor amiga.
-quería corroborar una teoría…-divago
-¿uh?¿que teoría?-giro su rostro el capitán.
-a ti… te gusta Nami…-soltó de repente el esqueleto, haciendo que el color carmesí volviera a las mejillas de Luffy, quien sin saber porque su corazón latía con mucha mas fuerza y algo en su estomago hacia que este se moviese con fuerza.
-gu..gustar… ¿te refieres a como cuando me gusta mucho un plato de comida de Sanji?-soltó Luffy con una simpleza que casi hace caer a Brook.
-uh… no precisamente, me refiero, cuando encuentras a una persona muy linda y atractiva físicamente, tu mundo cambia cuando esta cerca de ti, todo se vuelve diferente… además su personalidad es algo que te atrae, ves en esa persona un sinfín de cualidades, y aun con sus defectos, no la quieres alejar de ti, además, sientes una necesidad de protegerla, de abrazarla, de sentirla, de tenerla cerca… no quieres compartirla con nadie, es decir te dan celos cuando alguien mas la declara como suya…eso es gustar… y a ti te gusta Nami, ¿no es así, capitán? – Solo fue eso, encontrar la palabra, gustar, eso era por fin lo que definía sus sentimientos, y algo en su interior se extendió por todo su cuerpo, era alegría, y alegría sincera, se sentía renovado, libre de poder decir que, sí, que aquello tan fuerte que estaba desarrollando no era locura, era que le gustaba su navegante y así como estaba seguro de que quería a sus nakamas, podía jurar ella tenia un puesto especial en su corazón, sus mejillas se tornaron color carmesí, mientras miraba sus pies, tomaba con alegría su cabeza y reía suavemente, solo para él.
Brook no necesito más señal, para confirmar sus palabras. Lo que había pasado era que su capitán no había sido consiente de sus sentimientos a su navegante y por eso … se había demorado tanto en comprenderlo. El músico sonrió satisfecho, o al menos eso creía que se podía ver por fuera.
-Bien… Luffy-san, de ser así, creo que tengo la solución a toda esta pesadilla…sé como salvar a Nami.-san-los ojos de su capitán se dirigieron a él asombrados, mientras una enorme sonrisa se dibujaba en su rostro.
-Pero no será fácil… tendremos que arriesgar nuestras vidas… al limite.-
No importaron las palabras de advertencia, tan siquiera la expresión terrorífica del esqueleto, el capitán había tomado una decisión, si eso salvaba a Nami, se haría, no importa como ni donde… ella tenia que volver...
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Continuara :)
Bueno chicos, deseen que no se acabe el mundo este viernes XD, por que a los que siguen este fic tratare de actualizarlo lo mas rápido que pueda... De nuevo mil gracias y en el próximo capitulo :D vere que cositas nuevas les traigo, Gracias de nuevo...
dejen review :D
saludos y feliz navidad en caso de que los mayas se nos adelanten XD
