Por Ginny valía la pena hacerlo todo. Lo sabía. Pero aun así… Era tan vergonzoso… No le gustaba reunirse con gente a la que no conocía, aunque más adelante serían su familia… Entró otra vez a la habitación, para que su novia le explicara por enésima vez quién era quién… ¡Había tantos!
- ¿Los repasamos a todos por última vez? –Harry asintió.- Muy bien. A ver… en esta foto de aquí está mi tío Bilius, el que murió una semana más tarde de ver un grim… Ésta es de tía Muriel, ya la conoces, el día de la boda de Bill y Fleur. Éstos de aquí son Septimus y Cedrella, los dos murieron hace tiempo, el día de su boda. Y éstos de aquí son mi madre con sus dos hermanos, Fabian y Gideon, cuando eran jóvenes. Éste es mi abuelo, el que le dio su ajedrez mágico a Ron. En las fotos no salen, pero ya sabes que tenemos un primo contable y que su hija se llama Mafalda. No creo que vengan, y de no ser porque aparecen, no hables mucho de ellos, ¿vale? Ya sabes que no nos llevamos muy bien… ¿Y qué más nos olvidamos que debas saber? Creo que ya está. Los conoces a todos, Harry. Los viste en la boda de Bill y Fleur…
- Sí, pero ellos no me conocen a mí.
- Bueno, piensa que tú juegas con un poco de ventaja… Aunque no sepas sus nombres, te suenan sus caras…
- ¡Ginny sois muchos! A la mayoría no los voy a conocer… Pareceré idiota porque por no meter la pata solo sonreiré y asentiré… Y pensarán que soy bobo.
- Nadie va a pensar que eres bobo, Harry, déjate de tonterías. Además, todos se van a centrar en el compromiso de Ron y Hermione. Esta vez no vas a ser el centro de atención, te lo aseguro.
Harry no estaba seguro de lo que Ginny decía, pero solo podía creerla. No era por creerse el mejor, todos sabían que no es así, pero siempre acababa siendo el centro de atención de todo el mundo… aún cuando no quería ni se lo merecía. Siempre que intentaba pasar desapercibido acababa siendo aún más conocido, si eso era posible.
Decidió dejar de pensar en esas tonterías, quizá Ginny tuviera razón, y decidió repasar los nombres de aquella grandiosa familia y todas sus anécdotas. Y le fue difícil, muy difícil, recordarlos a todos con sus pequeñas "aventurillas", pero lo consiguió, y no pareció bobo por no hablar, porque aunque habló poco, no metió la pata, y eso era un gran logro. Después de la gran comida donde Hermione y Ron fueron presentados como prometidos, Harry se preguntó si a él le faltaría mucho para poder hacer lo mismo… Aunque esperaba recordar todos los nombres para entonces…
Mañana no subiré... ¡Estoy de éxamenes y aún gracias que subo hoy! Si por casualidad subiera... ¡dar gracias al cielo! jajajaja
