Una vez más estoy de regreso… Las vacaciones me han hecho tanto bien, aunque aún tengo un texto formal que escribir y mi única forma de no perder la cabeza es esta… y quiero llorar… y mejor no lo hago y presento el nuevo cap.

Esta vez les traigo un capítulo más largo… mucho más largo de lo habitual.

Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenecen excepto aquellos que no pertenecen al mundo de HP. La presente historia me pertenece en su totalidad.

Y sin más preámbulos les dejo en paz hasta el final.

NOTA DE LA AUTORA: Luego de releer este fic me he dado cuenta que dejé algunos detalles fuera. En esta reedición ampliaré y explicaré un poco más de este universo de los HÉROES DE JUGUETE, la razón de su existencia y la forma en la que sus vidas han cambiado.

Espero que les guste y no desesperen.

3. HORA DE MARCHAR

VIII- LA CEREZA DEL PASTEL

- Finalmente servirás para algo.

Fui arrastrado hasta el sótano donde me inyectó en el cuello y volví a quedar en la oscuridad.

Esa noche fui cambiado por una vida ostentosa en Londres, un puesto de vicepresidente en la compañía de taladros competencia de Grunnings y una cuenta con más ceros de los que los Dursley habían visto en sus miserables vidas. Y yo… al parecer una vez más quedé a la deriva, pero si de una cosa estoy seguro es que en una vida pasada hice algo MUY malo para continuar pagando esa cuenta.

"Alguien allá arriba quiere verme muerto"

(Alguna cantidad de tiempo después)

Si el día en que desperté en mi cuerpo de cinco años me hubieran dicho que la mala fortuna me seguiría no me estaría quejando, digo, en retrospectiva ya fui manipulado, usado, perseguido, maltratado y otras cosas, así que ser vendido solo es la cereza del pastel. Una que no me gusta.

En lo que llevo de vida he perdido la cuenta de las veces que he quedado varado en la oscuridad por causa de una aguja, en esta última me sorprendí al encontrar mi cuerpo recostado sobre una mullida cama demasiado grande para un niño, dentro de una habitación en extremo lujosa y aparentemente con mi cuerpo intacto. Hago un recuento de mis posibles heridas pero no encuentro ninguna y las dudas se disparan cuando al intentar moverme mi cuerpo no reacciona, lo mismo sucede con mi voz. El pánico hace presa de mi cuando me doy cuenta que debajo de las sábanas mi cuerpo está como llegó a este mundo y lucho contra el instinto de largarme a llorar.

- Así que ya regresaste al mundo de los vivos.

Una voz desconocida me saca de mis pensamientos. En el marco de la puerta se encuentra parado un hombre mayor a quien secretamente he bautizado como 'el paladín de la desgracia'.

- Lamento haber tenido que restringir tus movimientos, al parecer no te sentó muy bien el periodo de abstinencia a esa porquería que corría por tus venas, eres demasiado fuerte para ser un mocoso de cinco años, y esa lengua… hiciste que un mafioso se sonrojara…

El hombre no dejaba de hablar, quisiera decir que sus palabras tienen sentido, pero en realidad me pregunto a qué se refiere. ¿Acaso me ha hecho algo y no me he dado cuenta? Mientras me perdía en mi divagación sentí que mis brazos y piernas se liberan y las palabras regresan a mi boca. Giro mi cabeza un poco y veo sobre la mesa las amarras de cuero que hasta hace poco adornaban mi cuerpo.

Sin pensarlo dos veces me alejo del hombre y empuño la primera arma que se cruza en mi camino. La risa del sujeto me eriza la piel.

- Tienes espíritu de guerrero, mocoso, pero necesitarás algo que una mirada fiera y una almohada para intimidarme… – dijo casual mientras me estudia con la vista - … eres demasiado delgado.

Cuando irguió en toda su altura le lancé la almohada atinando a su rostro, luego tomé una lámpara de noche, quizá no tengo mucha fuerza pero un buen golpe en el lugar adecuado me daría ventaja. El sujeto me miró con ¿diversión? Y se acercó un poco más a mi.

- ¡Aléjate maldito pervertido! – grité como amenaza de guerra y retrocedí otro paso.

- ¿Pervertido? – una vez más estalló en risa – Creo que te equivocaste de guión.

Al ver mi interrogante se explicó más a fondo.

- Mi nombre es Qáyin, o si lo prefieres Caín, y si, soy el mismo maldito en el que piensas. – Dijo y tomó asiento en un sillón – No te contaré toda la historia porque no tiene caso, pero si te diré que después de haber sido marcado por él y de vagar por unos cuantos siglos se me presentó la misma disyuntiva que te trajo a arreglar tu pasado, claro que yo tomé el premio de la puerta dos. Nada más entretenido que vivir eternamente y buscar a los corderos para sacrificio que no debieron ser.

Al terminar su breve presentación se puso de pie y se acercó a mi, específicamente a la cadena que obtuve el día del pacto.

- Así como esta cadena te une a él, también me une a ti como maestro, o padre si así lo prefieres.

Tardé un par de minutos en comprender sus palabras, hasta que un detalle llegó a mi lengua.

- ¿Y mis familiares? – No me gustaba la palabra que usé, pero lamentablemente eso eran.

Caín me perforó con la mirada, evidentemente molesto, me señaló hacia los pies de la cama donde había una pijama limpia y el me dio la espalda para buscar algo.

- Yo que tu usaba otra palabra para definirlos, pero igual te contaré. – Me entregó un periódico – En resumen Vernon te drogó hasta las orejas y vendió como esclavo sexual a un pederasta a cambio de un mejor puesto en la competencia de su empresa, una mansión extra lujosa, autos y una cuenta de banco ridículamente grande, no que ante sus ojos lo valieras, pero cuando vio la oportunidad de sacar algo de provecho de ti y alejarse de tus supuestos guardianes mágicos, no dudó en agrandar el precio por tu cuerpo.

- Entonces… - me aventuré a querer saber más.

- Entonces debes dar gracias a que uno de mis hijos asumió el papel adecuado, estabas mal, hasta donde pudo indagar te tuvieron un par de meses bajo los efectos de una droga, quizá morfina o polvo de ángel, así que no le fue tan difícil encontrar una forma de sacarte, le llenó los ojos de avaricia a tu familia y de paso dejó que ese cerdo disfrutara un poco el tocar el cielo para después dejarlo caer sin piedad. – dijo señalando una nota en el periódico – Vernon fue encontrado culpable por fraude, lavado de dinero, tráfico de pornografía infantil, delitos contra la salud y violencia doméstica, de un día para otro escapó de su mansión llevándose a su esposa e hijo. Tres días después encontraron el cuerpo de la mujer en la bañera de un hotel de paso y llena a reventar de pastillas para dormir. Dejó una carta que quizá quieras leer; de tu primo no hay noticias y a tu querido tío están por capturarlo, si quieres tenemos asientos de primera fila para ver, cortesía de Caos.

- ¿Caos? – Era mucha información para asimilar en un solo momento, y lo que llamó mi atención fue el último nombre causando, una vez más, la risa del mayor.

- Eres único, ¿haces un pacto con un dios y no sabes ni siquiera su nombre? – dijo y tomó la cadena – Caos es el padre ¿o madre?, realmente no tengo idea, de todo y todos, sin su existencia nada ni nadie hubiera pisado la tierra, ni siquiera los otros dioses o demonios. Por algunos milenios se mantuvo lejos de su creación, para eso había dado vida a otros dioses, pero cuando se dio cuenta que ellos ignoraban a sus protegidos tomó cartas en el asunto y decidió dar oportunidades a algunos marcados por la avaricia ajena.

De acuerdo, resumiendo un poco, hice un pacto con una especie de deidad primigenia que me regresó 10 años en el tiempo y mantuvo mi mente intacta, aunque en esta nueva versión de mi vida aparte de ser abusado fui vendido como esclavo, pero en ningún momento estuve en real peligro porque fui rescatado por el hijo de un personaje que aparece en un libro religioso y que tiene más años que Matusalén, y que además de todo clama ser mi nuevo padre y maestro por encargo de la deidad que me trajo hasta aquí; y para terminar la familia que se supone debía hacerme la vida imposible cada verano está desintegrada, mi tía se quitó la vida, mi primo está desaparecido y el idiota obeso está siendo cazado por la policía por una lista de crímenes más larga que la lista de navidad de Dudley… definitivamente todo tiene sentido.

- Bien – comencé despacio – suponiendo que te creo y que no he perdido la cabeza a causa de un mal golpe, ¿por qué 'Caos' no me hizo saber lo que sucedería?

Caín se llevó una mano a la barbilla y puso gesto de reflexión para después encogerse de hombros.

- Ni idea, supongo que fue una manera de probarte, de cualquier forma tenía que estar seguro de que serías capaz de arreglártelas por tu cuenta, – se acercó a mi y puso una mano en mi cabeza - por cierto, fue inteligente de tu parte meterte en problemas en presencia de mi hijo, Charles me dijo que de otra manera no hubiera conseguido acercarse a ti.

En realidad no lo hice a propósito.

Tengo el ligero presentimiento que a partir de este momento cada una de mis acciones serán evaluadas por esta persona, imagino que deberé tener más cuidado con lo que hago y digo, si quiero aprender algo que me sirva y no cómo levitar plumas, y tengo la certeza que este hombre, que ha vivido casi tanto como la misma humanidad, tendrá mucho conocimiento y sabiduría que darme. Pero antes tengo que satisfacer una necesidad.

Antes de poder decir algo mi cuerpo se adelantó en una vergonzosa reacción.

- Debes tener hambre, ve a lavarte mientras traigo algo para que comas. – dijo señalando una puerta a la izquierda.

La cena fue abundante, fruta, pan, cereal, jugo y leche. No creía tener tanta hambre hasta que el primer bocado tocó mi lengua. Ignoré los comentarios de mi acompañante sobre mi forma de comer y mis modales a la mesa, realmente tenía hambre y comí lo suficiente para satisfacer el apetito de un batallón completo. Cuando no pude probar más me desparramé en la silla con un gesto de contento en mi rostro.

Fue hasta entonces que puse atención al hombre con quién estaba. Era alguien mayor, no tanto como el barba de chivo, su cabello era entrecano y su semblante duro con un aire de arrogancia e ironía, sus ojos negros como la noche sin luna hablaban por si mismos de lo que habían visto en tantos años. Su forma de vestir era sencilla pero impecable y todo él tenía un aire imponente y de sabiduría que muchos hombres desearían tener, en su frente, casi al centro había una marca inusual, no era un lunar y tampoco una cicatriz...

IX. EL FIN DE UNA ERA

- Si ya has terminado de analizarme será mejor que te prepares para dormir, mañana tenemos una cita con Scotlan Yard para presenciar la caída del cerdo de tu tío. – De su pantalón sacó un papel doblado y lo dejó en una mesita – Esta es la carta que encontraron junto al cuerpo de Petunia, es tuya, puedes leerla o quemarla o guardarla hasta que creas conveniente. Y sobre tu primo, aún no se tienen noticias de él, veo por tu rostro que no eres de los que abandonan a los suyos, si lo deseas podremos buscarlo por mar y tierra para que hagas lo que quieras con él, pero no hoy, ahora vete a la cama antes de que te vuelva a amarrar a ella.

Quería comenzar a pelear, pero Caín fue lo suficientemente convincente para hacerme correr a cumplir esa orden. Mañana ya habré asimilado todo y sabré qué hacer.

Fue una noche de sueño tranquilo, sabedor del destino de uno de mis torturadores me levanté antes del amanecer, quizá por costumbre, quizá por ilusión. Fui llevado por mi nuevo tutor hasta un edificio que había visto mejores días y esperamos escondidos en las sombras. Minutos más tarde comenzó el movimiento, de un rincón emergió la figura amorfa de quien alguna vez llamé 'tío', su cabello estaba despeinado y en su rostro asomaba una desprolija barba producto de su condición de prófugo, a lo lejos pude percibir el asqueroso olor de su sudor y en su expresión vislumbré la ira y el terror. ¿Cuánto tiempo pasó luego de ser drogado?

- Unos segundos más – Caín susurró en mi oído.

No llegué a contar hasta cinco pues el pandemonium había explotado ante mis ojos. Cientos de hombres armados hasta los dientes acorralaron a su objetivo, un grito opacado me hizo percatarme de la segunda figura más chica, redonda y asustada, por un segundo se me hizo familiar pero no era posible, de acuerdo con los diarios y mi tutor él estaba desaparecido.

- ¡NO LASTIMEN A MI PAPÁ! –Gritó con fuerza aferrándose a las piernas de su progenitor.

- Bastardo, al parecer el niño es más idiota de lo que creímos y encontró a su creador.

No quise preguntar sobre el comentario, tampoco había que ser un genio para adivinar. Dudley no era el bruto que todos pensaban, era astuto con ganas. Debió escapar del lugar donde estaba, encontró a su padre y ahora estaba en un predicamento. ¿Hasta dónde llegará Vernon?

- ¡Vernon! ¡Suelta al rehén, es tu hijo!

El oficial gritó mientras mantenía al hombre en la mira, pero este al verse acorralado tomó la salida de los cobardes.

No vi cómo sucedió, Caín me apretó contra su pecho cuando la primera detonación resonó entre las paredes seguida de una serie de pequeñas explosiones. Silencio fue todo lo que quedó.

- Pobre chico, su destino fue sellado, pero no sufras pues tendrá su recompensa por nuestro señor, quien sufrirá será la mano ejecutora que le arrancó el sagrado don.

Vernon estaba muerto, fue abatido por los policías luego de que le quitara la vida a su propio hijo

Con el rabillo del ojo vi que hizo un movimiento de mano hacia el bulto que fue Vernon para luego sujetar una voluta de fuego entre sus dedos, la exprimió hasta sofocarla y convertirla en una roca.

- Este es el cuerpo de Vernon Dursley, su alma yace dentro, vivirá una eternidad sin poder hablar, o ver, sentirá todo lo que suceda con su cuerpo y padecerá el hambre y las inclemencias del tiempo.

Una mirada psicópata se adueño de los calmados ojos de mi maestro y supe en ese instante que jamás lo haría enfadar.

- Si quieres podemos tirarlo a un río o un horno, dejaré el lugar a tu elección – dijo con una sonrisa hacia mi.

Me negué a tomar la roca pero le señale al bulto que era mi primo, al parecer entendió la idea pues horas más tarde nos presentamos en la morgue, argumentando que deseabamos dar sagrada sepultura al cuerpo del infante.

¿El destino de Vernon? La fosa común del cementerio, lejos de los cuerpos de su esposa e hijo.

Después del desenlace de vida de mis últimos familiares vivos Caín me dio algunos días libres, en ese tiempo pude explorar mi nuevo hogar e iniciar una nueva bitácora con información que consideré importante para mi nuevo futuro, por ejemplo la ubicación precisa de la cocina, el comedor, la biblioteca, los salones donde, de acuerdo con mi maestro, tomaría clases o entrenaría físicamente, también algunos límites que no tenía que sobrepasar y una lista completa con los no pocos nombres de los hijos e hijas de mi tutor, edades y ocupaciones.

En otro apartado del diario hice una lista de las cosas importantes que sucedieron durante mi vida como mago.

IX-I. BITÁCORA

Teniendo en cuenta que Caos me "sugirió" llevar un registro de mis memorias en forma de diario… supongo que tendré que hacerle caso, especialmente porque hay recuerdos que comienzan a cambiar. Hace unos días le pedí a Caín que me diera algunas libretas y plumas, me miró extraño pero me dio un par de cuadernos y material de escritura.

Si me preguntan, la letra de un chico de 16 años en el cuerpo de un niño de cinco años es la cosa más horrible que he visto.

9 de junio 1985

Las memorias comienzan a cambiar o desaparecer. A continuación haré una lista de los hechos más importantes de cada año de acuerdo a lo que ya he vivido.

1985-1990 Viví con los Dursleys, esto ya no aplica porque están muertos.

1991 Llego al mundo mágico

Mi carta de Howgarts llegó, fui al callejón Diagon, conocía Draco, me perdí en King Cross, conocí a los Weasleys, me hice amigo de Ron (importante: ¿darle una oportunidad al hurón?) Fui a Griffindor (aunque el sombrero me quería en Slytherin) Troll en las mazmorras (Quirell es el culpable) Hermione me habla, Nicholas Flamel y Voldemort en la nuca de Quirell. ¿Dumbledore destruye la piedra?

Ahora que lo pienso… debo investigar más sobre esa piedra, tal vez, si la uso de la forma adecuada, obtenga un beneficio para mis planes.

X. PRIMERA LECCIÓN

Y así llegó el primer día en que Qáyin comenzaría a pulirme para cumplir mi deseo de venganza.

- Muy bien mocoso, a partir de este momento todo lo que yo ordene deberás cumplirlo al pie de la letra, sin excusas, quizá tengas 16 años pero no importa cómo lo veas, tienes el cuerpo de un niño y para mi aún eres un bebé. – Me molestaba que dijera eso, pero en el fondo tenía razón – No te preocupes, no te pediré nada que no seas capaz de hacer, pero si quieres cumplir tu deseo y honrar el pacto que hiciste con Caos tendrás que esforzarte.

Únicamente pude asentir con la cabeza antes de que ladrara la orden para que subiera y bajara 10 veces las escaleras. Inmediatamente comencé a correr por las escaleras ante los ojos de mi maestro, a la tercera vuelta ya estaba cansado y a la séptima sentía que no podría más con mi alma. Al terminar el número de vueltas ordenadas caí frente a los pies de Caín que me miraba con burla.

- Mocoso idiota, nunca te dije que tenías que correr, por mi podías gatear y no hubiera dicho nada.

PRIMERA LECCIÓN: Nunca asumas nada mientras estés bajo la tutela de Matusalén.

Tras sentirme como un tonto por asumir algo con ese anciano escuché atentamente las palabras del hombre, si daba detalles en una orden la seguía, de lo contrario la interpretaba a mi beneficio. En el fondo disfrutaba al sentirme como un Slytherin. Durante la clase de geografía Caín me informó que en un par de meses iniciaríamos otro tipo de entrenamiento, pues lo que estábamos haciendo solo era el preámbulo para algo más grande, luego me hizo leer una enorme pila de libros sobre cualquier cosa que se le ocurriera que sería de utilidad.

Pronto me hice con una rutina, debía levantarme antes de que se le ocurriera que debía despertarme "amablemente", me aseaba, vestía apropiadamente y bajaba a desayunar antes que los otros habitantes del nido. Fruta, jugo, pan y cualquier otra cosa. Luego pasaba algunas horas encerrado en la biblioteca leyendo los enormes tomos que me habían asignado, tomos que parecían crecer en número a cada momento, Caín se aseguraba de quedarse cerca para resolver mis dudas sobre cualquier disciplina, el tipo era una enciclopedia andante, mucho más sabihondo que Hermione.

En las noches, luego de sentirme frito por el entrenamiento físico, escribía algunas cosas sobre el día y mi pasado, no podía dejar que en algún momento se perdiera una fragmento de información que me salvara el trasero.

Pasados los dos meses ya era capaz de seguir el ritmo que me imponía mi "maestro", durante el almuerzo me dijo que la semana siguiente saldríamos de viaje y que tardaríamos lo que fuera necesario.

- Más te vale que empaques una maleta con lo necesario, viajaremos por todo el mundo y no quiero que cargues piedras porque no pienso ayudarte. – dijo mientras leía mi ensayo sobre la vida en el desierto – Quizá quieras llevar el diario ese que escribes por la noche.

La sangre escapó de mi cara al escuchar sobre mi bitácora, si la leyó soy niño muerto.

Esa noche tomé temeroso el cuaderno y lo examiné con cuidado. Al final de mi última entrada había una nota.

Interesantes observaciones, aunque si fuera el enemigo tendría en mis manos 596 formas de matarte en menos de un segundo, y de paso acabar con toda la prole de tu humilde servidor. Si quieres seguir llevando esta mierda deberás encontrar una forma de evitar que sea leído por quienes no deben. Hasta entonces dejaré una alegre notita sobre tu desempeño al final de cada entrada.

Con cariño y aprecio

Caín

P.s. 1 – He leído mejores ensayos escritos en arameo por ciegos tartamudos.

P.s. 2 – Te he quitado algo con lo que estabas encariñado, si lo quieres encontrar deberás hacer un par de tareas extra.

P.s. 3 – Las tareas serán las más difíciles de tus miserables vidas por llamarme 'anciano' 'viejo' y 'Matusalén' ¿No ves que aún me veo joven y bello para los pocos años que tengo?.

Decir que me dejó sorprendido con sus comentarios es poco, nunca esperé que leyera mi bitácora y que dejara una nota tan… dulce. Ahora la pregunta era ¿qué se llevó?. Miré detenidamente mi habitación poniendo especial atención en mis 'tesoros' (algunas chácharas que he juntado en estos meses producto de mi curiosidad y del encanto que tengo con las señoritas). Hay algo que falta y de pronto quiero comerme crudo a mi maestro.

- ¡REGRÉSAME AL SEÑOR OSITO! – Grito afuera del despacho de Caín, la puerta se abre sospechosamente lento y cuando me asomo no me queda otra que gritar.

- ¿No ya estás grandecito para estas cosas? – dijo con sorna mientras balanceaba al pobre oso que colgaba del techo por el cuello.

No pienso admitir en voz alta que me encariñé con un peluche, menos que fue una de sus hijas quien me lo regaló después de un día especialmente difícil, mi primer cumpleaños solo, pero para ser el primer regalo que alguien me dio sin importar si era o no un héroe o un don nadie…

- ¿Qué tengo que hacer? – pregunto con los hombros caidos.

La sonrisa torcida en el rostro de quien debería protegerme ahora que soy un niño, pequeño e indefenso, me hace sudar frío y temer por mi integridad física y mental.

EXTRA: ENTRADA AL AZAR DE LA BITÁCORA DE HARRY POTTER

ALAS DE CRISTAL.

Mientras dormía soñé con el futuro, uno donde el fin del juego estaba cerca, donde los soldados de brillante plástico yacían olvidados en un rincón y el general de plomo se erguía orgulloso en un charco de tinta y cera. Gritos de una victoria vacía se elevaron a los cielos hasta los oídos de los dioses y el clamor de los vencidos fueron el fondo perfecto para los cazadores de almas que cobran el precio por los favores recibidos en vida.

A lo lejos, a orillas del río del olvido permanecen dos almas teñídas de la misma oscuridad en espera del juicio eterno, junto a ellas la diosa de la memoria se mantiene ajena hasta el veredicto.

Nunca más.

Almas que atormentaron a los inocentes, humanos arrogantes que desearon tocar el cielo con las manos llenas de sangre, ustedes que volaron con alas de cristal serán enviados a la tierra donde serán despedazados por sus víctimas y llevados al olvido por el fuego infernal.

Escuchen bien, yo, el condenado a la vida seré el verdugo de los avaros y desgraciados, mi palabra rasgará los cielos y mis pasos estremecerán la tierra y con el nombre del caos tatuado en mis labios, mortales e inmortales se desvanecerán.

Mocoso:

¿Alguna vez consideraste ser un escribidor de éxito en las librerías? Mira que tengo contactos en todas las áreas habidas y por haber, quién quita y le robas el puesto de peor escritor a cierto Paulo que tuve la desdicha de encontrar una vez.

Te recomiendo que busques algo productivo que hacer en lugar de perder el tiempo con estas cosas. Aunque te doy un punto por la estrategia de intentar matar de aburrimiento al ladrón de tu diario.

Cariños

Caín.

P.s. 1 – Si tanto insistes en escribir un diario, o "bitácora" como le llamas, en serio deberías encontrar un mejor escondite que la casita de tu mascota.

P.s. 2 – El maldito bicho me picó y ahora me duele la mano, por eso mañana correrás desde el campamento hasta el oasis y más te vale estar de regreso antes de que termine mi partida de solitario.

- Bien hecho Petronio, daría lo que fuera por poder ver su cara cuando te encontró. – En el hombro de Harry caminaba un escorpión emperador.

El escorpión pellizcó ligeramente la mejilla de su familiar y regresó a su hábitat donde custodiaba un preciado tesoro.

ACTUALIZACIÓN: FUERZA A MÉXICO!

Y esta locura ha terminado… Espero que hayan disfrutado el capítulo tanto como yo disfruté al escribirlo.

Debo admitir que me siento mal por hacer sufrir a Harry de esta manera, pero es un mal necesario, ya lo verán.

Quiero agradecer los Reviews que dejaron.

CassioBlack: Espero que el cap no te haya creado un trauma y que consiguieras dulces suficientes para leer a gusto. :) Nuestros queridos Dursleys han salido voluntariamente de la historia, ni siquiera dijeron pio cuando los eliminé. (Abraza a Caín). Nos seguimos leyendo. Besos :3

17041: Has dado en el clavo, esta bien que me falte un tornillo pero por ningún motivo lastimaría (de más) al pobre Harry. Espero que el cap te haya gustado y tendré en cuenta tu sugerencia sobre el largo de los capítulos (ahora solo hay que amenazar a mis musos y ya) Te mando un abrazo. Saludos :D

Bueno, sin más por el momento los invito a seguirnos leyendo la próxima semana (o antes) en el capítulo 4

"Los caminos torcidos de dios"

CARIÑOS

LEIA ELRIC