Cuatro
Vosotras sois el amor de mi vida
Entraron por la puerta con Quinn, apenas se tenía en pie del alcohol que había ingerido, mientras la rubia agarrada del cuello a sus dos chicas, se acercó a Rachel y le empezó a besar el cuello –No me lo puedo creer, Quinn te das cuenta lo estúpida que eres, tu por ahí poniéndote ciega de alcohol, y nosotras preocupadas, ¿no te importa una mierda que los paparazzi te hagan capturas o que te pasa? tienes una reputación que cuidar ¿Y se puede saber porque has pegado a la tía esa? Hemos tenido suerte de que la camarera era una fan y no ha querido llamar a la policía, ¿Quinn me estás escuchando o que te pasa, te estoy… - no podía continuar Rachel regañando a Quinn, esta le agarro del culo con fuerza mientras se enrollaba con la latina que está por más que trataba de alejarse de la rubia le tenía bien agarrada por el cuello, cuando se tuvo que separar de los labios de Santana por necesidad más que por deseo, se giró a Rachel y la beso –os deseo, os deseo mucho- dijo Quinn con una voz ronca producto de su excitación, la morena le miró incrédula, la verdad que ella también la deseaba, pero hace un par de horas ella, había salido por la puerta terminando con su relación – será mejor que vaya a preparar un café bien cargado déjala en el sillón- le dijo Santana a Rachel mientras, se intentaba recuperar del beso, la morena le hizo la caso.
La llevo al sofá cuando obligaba a que Quinn se sentará tirando de ella con la mano, la rubia se sentó a horcajadas encima de Rachel, esta le besaba el cuello empezando a desabrocharle la camisa –hagamos el amor mi vida, hagámoslo como lo hacíamos las tres antes – le susurraba la rubia entre besos, Rachel la miro a los ojos, vio sus pupilas demasiado dilatas no sabía si se había tomado algo más que alcohol o la excitación que traía la chica, como pudo consiguió separarse de Quinn, se disponía a irse cuando Quinn la agarro por detrás y seguían besándole el cuello consiguiendo desabrocharle la camisa completamente –Quinn eres consciente que cuando nos llamó, pensamos que te habías matado con el coche, saliste disparada, además todavía no te he perdonado lo de Puck, asique vete quitando la idea de tener sexo por esta noche con nosotras- se cruzada de brazos, no sabía de donde había sacado esas fuerzas para autocastigarse sin tener sexo con su rubia y su latina, pero no podía ceder –sexo no mi pequeña, nosotras siempre hacemos el amor- le dio la vuelta Quinn y agarrándola del mentón la trajo hacia ella besándola, no pudo resistirse a esas palabras que dijo su rubia por lo que no puso mucha resistencia –siéntate, por favor- le suplico la morena y la volvió a besar, Quinn se percató de que su pequeña morena ya había cedido, asique decidió aceptar aunque aún le daba la habitación vueltas, a trompicones llego al sillón, mientras Rachel salía directa a la cocina en buscada de Santana, oyó como la puerta de la cocina se cerraba. Le quedaba por convencer a su latina que aunque esta era más orgullosa sabia como calentarla asique sin más se quitó la ropa quedándose con un sujetador y un pequeño tanga de encaje negro a conjunto, se levantó a esperarlas en la ventana a ver terminar la salida del sol, sabía que si se tumbaba quedaría dormida, la verdad que el sueño ya le estaba empezando a vencer.
Rachel cerraba la puerta de la cocina tras de sí y se encontraba con la latina que estaba tomándose una copa de vino, mientras el café se preparaba, Rachel se acercó le quito la copa y se bebió de golpe, y se abrazó a Santana –está arrepentida- se pegó a su pecho –lo sé, la verdad que ya no estoy enfadada con ella, se me fue la molestia que tenía con esa rubia cabezota, cuando nos llamarón diciendo que había sucedido un accidente, pensé que le había pasado algo, siempre conduce muy rápido, sobre todo cuando está enfadada- suspiró besando, su cabeza –¿creo que tiene razón?- la morena le miró extrañada, sin saber de qué hablaba- últimamente hemos sido más un dúo que un trio, la verdad que estos tres meses separada de ella, no nos han hecho bien a ninguna de las tres, y encima el día que llego vino a la una de la noche y a las seis debíamos marcharnos, para coger un vuelo para grabar en Nueva York, no sé las cosas están cambiando, y yo a ella con tanta distancia la desconozco cada vez más y si ahora se va a volver a ir por unos meses a Australia, yo no sé si esto seguirá en pie – Rachel la miro a los ojos tristes y la beso, ambas necesitaban sentir que seguía existiendo ese amor – ¿ estas insinuando que es mejor que acabemos con todo lo que hemos luchado?- Santana negó, realmente no sabía cuál era la solución de la situación que sufrían pero no quería acabar con su relación la necesitaba a ambas, abrazo fuerte a Rachel y se escondió en su cuello, mientras esta se pegaba más a su pecho.
Cuando oyeron el sonido de una cámara haciéndose una foto, se giraron y encontraron a Quinn en ropa interior , haciéndoles una foto con su cámara favorita, mientras lloraba en silencio, al parecer ya se le había pasado todo el mareo –yo…yo, solo quería, un recuerdo de vosotras, cuando esto termine – agacho la cabeza, tratando de tranquilizarse –si…siento haberlo fastidiado todo, de verdad siento haber sido tan estúpida de haber actuado así con él, y además tenía celos de vosotras siempre os tenéis la una a la otra y a veces sentía que sobraba y no sé yo os quiero muchísimo pero prefiero acabar cuando hay amor, que cuando solo nos quede el odio y el estúpido orgullo, yo no sé cómo vivir sin vosotras pero os prometo que no os molestaré y si queréis conservar una amistad lo haré aunque para mí nunca seréis como unas amigas, porque sois el amor de mi vida, y yo… - calló al suelo de rodillas, el llanto se hizo más fuerte, y empezó hablar, hasta que no pudo más, simplemente la idea de haber terminado con su relación la estaba matando por dentro, pero no quería hacerlas sufrir, ambas morenas se agacharon y le abrazaron en el suelo tratando de tranquilizarla, no tenían que decirle nada simplemente necesitaba abrazarlas, y eso ellas lo sabían.
Cuando se fue tranquilizando, Santana se apoyó en el suelo de la cocina permitiendo que una Quinn más calmada apoyara su cabeza en su pecho, mientras Rachel aun abrazada a ella descansaba encima de Quinn, escondiendo su cara en el pecho de Quinn –somos un perfecto sándwich- soltó la latina, sin venir a cuento, ambas la miraron desconcentradas -¿Quéee?, es verdad, una sexy latina , una perfecta rubia con una mirada que te hipnotiza , y una morenaza con unas piernas de infarto- les devolvió la mirada, con una sonrisa, y sin más las tres estallaron en carcajadas, se afianzaron el abrazo fuerte, y se quedaron en silenció sintiéndose una a la otra, ambas lo necesitaban, habían tenido pequeñas discusiones pero nunca habían hablado de ruptura, Santana puso sus brazos en la espalda de Rachel apretándola más contra Quinn y así esta se apretaba más contra ella, y cerró los ojos para sentirlas a ambas.
Rachel las observaba a ambas con los ojos cerrados, y beso suave el pecho de Quinn, cuando fue consciente que la rubia seguía en ropa interior –¿mi lady- la rubia sin moverse de su posición–mmm- apenas susurro para que continuara – sé que te pasarías la vida abrazadas a nosotras, pero una no es de piedra y cuando me abrazáis fuerte y ambas me apretáis hacia vosotras más se pega tus pechos a mi cara- Quinn abrió los ojos siendo consciente de cómo estaba y volvieron a reír las tres– ahora entiendo porque tenía frio en el culo, deberíamos poner calefacción por el suelo – beso a Rachel, en los labios, Santana abrió los ojos - ¿Calefacción en el suelo? Mira que me lo dijo mi papá nunca que enamores de una rubia tonta – recibió un golpe de Quinn – yo no soy tonta, es verdad eso existe, ¿creo?- hizo un pequeño puchero algo pensativa y Santana no dudo en besarla, mientras Rachel le acariciaba el pecho, en los labios de la latina a Quinn se le dibujo un pícara sonrisa, se incorporó dejando a la latina a medias de su beso y obligando a Rachel que se levantarse quedándose de rodillas, mirando a la latina.
Quinn se puso de pie y les tendió sus manos –amores míos, vayamos a la cama, que les hare una demostración de mi amor por ustedes – sonrió pícara, ambas tomaron sus manos mirándola a esos ojos verdes que tanto amaban, que apenas se le veía el color, por culpa de la dilatación de sus pupilas debido al deseo que albergaba todo su cuerpo, siendo consciente de que era mutuo, entrelazó los dedos con ambas, llevándolas a la habitación, mientras las tumbaba en la cama, se daba la vuelta para cerrar la puerta, al igual que las ventanas para ser sólo ellas conscientes del amor que disfrutarían.
La rubia sabía que se pasarían todo el día metidas en esa habitación, apenas había iniciado el fin de semana pero ambas sabían que les sería muy productivo para ponerse al día, cuando tuvieron que coger aire contando el beso Rachel y Santana , ambas la miraron desde la cama con deseo, la rubia sonriendo se desabrocho el sujetador y se quitó el tanga quedándose totalmente desnuda, ninguna de las morenas pudieron evitar morderse el labio, ambas estiraban la mano para que la rubia se acercará, solo ellas y Dios fueron conscientes de todo el amor que se dieron en cada rincón de aquella habitación.
