DISCLAIMER: Naruto y sus personajes pertenecen al maestro Masashi Kishimoto

/

ADVERTENCIA: He decidido desquitar mis sentimientos en este fic. Lo siento mucho, pero mi corazón SasuSaku está roto por el Gaiden. Pese a eso, seguiré amando a esta pareja y nunca dejará de ser mi OTP. Yo sigo creyendo firmemente que Sakura es la madre real de Sarada.

En este fic habrá SasuSaku y KakaSaku mezclado a morir y probablemente finalizará sin ninguna pareja, quedará a la elección de ustedes. Si alguno decide ya no seguir esta historia, lo comprendo… también está a su libre albedrío.

Lean bajo su propio riesgo

.

CAPÍTULO IV

.

.

Sasuke

–Sí, cuéntanos, Sasuke –se une Kakashi, a quien no fui capaz de percibir debido a mi ira. –Si es algo que tiene que ver con mi prometida, me interesa saber –añade pasando un brazo por la cintura de Sakura.

–Hmp. Tú no te metas, Kakashi.

–Esa no es la manera más educada para referirte al Hokage, Sasuke. Aunque lo comprendo, tú no tienes modales. En fin…

Su sola presencia me molesta. Me molesta que me mire de esa manera tan prepotente, me molesta su postura, me molesta el tono de voz que utiliza conmigo, ni que fuera la gran cosa. Me molesta su brazo alrededor de Sakura…

–Este… Sasuke teme –interrumpe Naruto con esa cara de idiota, sonriendo nerviosamente. No le presto atención, hacerlo sería evadir la mirada de Kakashi. Y eso sin duda es una muestra de debilidad.

–Kakashi –lo llama Sakura con voz tranquila –Me voy al hospital, ¿vienes? –le pregunta mientras tira un poco de su manga. Él me mira con un gesto de burla en su mirada y después se gira hacia ella.

–Bien, vamos. Será mejor si comemos allá. –Le responde en un tono tranquilo, como si nada hubiese pasado.

Me irrita. Detesto su maldita calma ante todo, detesto la forma en la que la mira, detesto observarlos mientras ella se levanta de su asiento, él le extiende la mano y no la suelta, al contrario, caminan tomados de las manos. Detesto mirarla mientras se va con él, perdiéndose entre la gente. Detesto saber que están juntos, detesto saber que ella es feliz con alguien que no soy yo, detesto darme cuenta de que ella me ha olvidado, detesto saber que ella no estará más para mí, detesto saber que la perdí.

Y duele.

Debo haberme quedado mirándolos alejarse como un idiota, porque Naruto me pregunta si estoy bien. Lo miro de soslayo y alcanzo a ver una mueca de preocupación en su cara de dobe.

–Hmp. –Me doy la vuelta y me siento en uno de los bancos del puesto de ramen, después de todo yo vine aquí a comer algo.

–Eres un idiota, Sasuke –me dice Naruto al tiempo que sorbe sonoramente sus fideos. –Solo sabes meterte en problemas 'ttebayo.

–Todo esto es tu culpa, Naruto.

– ¿Qué? A mí no me vengas con tus cosas. El único que tiene la culpa, eres tú, por amargado.

–¿De qué estabas hablando con Sakura?

–Sasuke, ¿tú de verdad crees que le hablaría a Sakura-chan sobre ti estando Kakashi-sensei presente? De verdad que eres idiota.

Tal vez tenga razón… al parecer Naruto ya no es el mismo torpe y despistado que solía ser. Tal vez ha madurado un poco.

–Solo le contaba que cuando sea Hokage, crearé un día feriado para festejar al ramen –error. Tal vez no ha madurado nada. –En fin… ¿Qué piensas hacer?

– ¿Sobre qué?

–Sakura-chan… ¿qué plan tienes para conquistarla? Si quieres yo puedo ayudarte. Cuando Hinata-chan y yo comenzamos a salir ella también estaba a punto de casarse, pero el amor verdadero siempre triunfa 'ttebayo.

–No pienso hacer nada, Naruto.

–¿Qué dices? ¡Ahhh! De verdad eres el idiota más grande del mundo. Tienes que luchar, ella ya ha luchado por ti… ¿no crees que…?

–Cállate. Si ella hubiese luchado por mí, como dices, no se casaría con Kakashi. ¿No lo ves? ¿No ves lo felices que están juntos? Yo no tengo nada que ver en eso, así que ya deja de decir cursilerías estúpidas. –Estoy molesto. Naruto me ha sacado de mis casillas y la opresión que siento en el pecho no me deja respirar bien. Me levanto de mi asiento, aún sin comer, y me largo de vuelta a mi casa. No quiero saber nada, no quiero ver a nadie.

Camino con paso presuroso y con la quijada apretada. Me adentro entre el montón de gente que ha comenzado a salir para hacer sus actividades. Paso entre todos ellos e incluso llego a chocar con unas cuantas personas que me miran con enfado, pero no me importa. No me importa nada. Estoy a punto de llegar a mi casa cuando ella aparece, no sé de dónde salió.

– ¿Sasuke? Te he estado buscando por meses.

– ¿Qué haces aquí? –Le digo mirándola con frialdad.

–Te he dicho que te he estado buscando.

–Lárgate.

Paso junto a ella sin prestarle más atención, siguiendo con mi camino. Tengo la sensación de que no se rendirá tan fácilmente, después de todo así es Karin. Sin embargo no me sigue, y después de unos metros ya no soy capaz de percibir su chakra.

.

Sakura

Comemos en el hospital, tranquilos. No sé cómo hace Kakashi para ser Hokage y aun así pasar gran parte del día conmigo. Él casi no habla, yo tampoco. Es algo relajante, me agrada estar así. Sin embargo mi cabeza está hecha un bullido recordando la escena en el Ichiraku y me he quedado con la duda… ¿Qué le habrá dicho Sasuke a Naruto para que reaccionara de esa manera? Su mirada de odio hacia Kakashi no pasó desapercibida para mí. ¿Tendrá algo que ver con el incidente de ayer en mi oficina? O será que… él se ha enterado de mi compromiso… No lo creo. Yo no tengo nada que ver, me estoy atormentando sola. ¿Por qué Sasuke se molestaría por eso? Debe ser alguna riña que tuvo con Kakashi sobre su llegada. Aun así, quiero saber.

– ¿Por qué Sasuke está tan molesto contigo, Kakashi?

– ¿Hm? –Deja sus palillos de lado para mirarme. –Supongo que está celoso.

– ¿Celoso? –pregunto con una ceja levantada –¿Celoso de que su maestro sí haya podido convertirse en Hokage?

–Celoso de que su maestro se haya quedado con la chica. –Me responde con su típico rostro tranquilo.

– ¿Qué quieres decir?

–Es obvio, Sakura. Él tiene esa actitud porque ha perdido. Está acostumbrado a ser el primero y el mejor y la palabra "perder" no existe para Sasuke. Tal vez pensó que te tenía segura…

–Kakashi, me da la impresión de que te estás refiriendo a mí como un objeto que se gana o se pierde.

–No, por favor no me malentiendas. Yo no estoy contigo por competir como alguna vez lo hicieron Sasuke y Naruto, de hecho nunca me imaginé que nosotros dos llegaríamos a este punto. Mis sentimientos hacia ti… bueno, han ido evolucionando con el tiempo. Lo que siento es genuino, de ello puedes estar segura. Al contrario de Sasuke, quien al parecer solo siente celos porque alguien hirió su orgullo.

Me quedo mirándolo un largo rato, pensando en lo que ha dicho. Sus palabras, cada vez que habla de lo que siente por mí me hace sentir como si nada más importase, pero esta es una excepción, pues hay algo que aunque trato de negarlo, me importa.

Sasuke.

No sé cuántos segundos o minutos han pasado. Sasuke siempre ha sido un enigma para mí. Siempre había estado llorando su ausencia, siempre había estado añorando su presencia, siempre había estado deseando al menos una miserable muestra de afecto de su parte… hasta que Kakashi entró a mi vida. No sé cómo, no sé por qué, pero lo hizo. Aun así, algo dentro de mí implora por el bienestar de Sasuke. Ha vuelto, él está de regreso en la aldea que lo vio nacer, él está en casa. Sin embargo todavía creo que él no está bien del todo. Yo siempre me he preocupado por su bienestar y aunque me cueste es algo que nunca me dejará de importar. Quiero lo mejor para él, quiero que él sea feliz. Ha tenido que pasar por tanto… y él merece ser recompensado de la mejor forma.

– ¿Te encuentras bien, Sakura?

–Estoy bien. Kakashi, esta tarde iré a ver a Sasuke. Quiero ayudarlo lo más que pueda a su reintegración a la aldea.

Mi prometido me mira con duda. Sé que él confía en mí así como yo confío en él, sin embargo debe ser difícil aceptar el hecho de que tu futura esposa irá a pasar tiempo con el que alguna vez fue el amor de su vida. Él suspira con pesadez, al parecer se ha resignado.

– ¿Irás tú sola?

–Puedes venir conmigo si así te sientes más cómodo.

–No es necesario. Sabes que confío en ti.

–Le pediré ayuda a Naruto y Hinata entonces –Me pongo de pie, porque la verdad, temo encontrarme con él frente a frente, a solas.

–Bien, ten cuidado. –Me dice mientras sube su máscara, pero yo me acerco a él tomando la mano que aún está sobre la fina tela.

–No me iré aún –le digo con un suave y sensual tono de voz, acariciando sus dedos, acercándome peligrosamente a sus labios.

Él sonríe, dioses, me derrite. Recorre su mano desde mi brazo hasta mi cintura y me atrae a sus piernas. Me siento sobre él y comienzo a jugar con su cabello, respirando cerca de su boca. Siento sus manos subir por mi espalda hasta llegar a la altura de mis pechos. Sus pulgares comienzan a jugar en círculos en mi costado. No aguanto más, el deseo comienza a quemar. Mientras acaricia mis pechos él ha comenzado a besar mi cuello y yo lo aprisiono con fuerza. Levanto su cabeza y lo beso con desesperación. Sus labios tan delgados saben siempre a gloria, los delineo con mi lengua mordiéndolo ocasionalmente. Siento cómo su miembro crece debajo de mí y antes de darme cuenta, ya estoy moviéndome de arriba abajo. Abro su chaleco de un tirón y meto mis manos por debajo de su típica playera negra, acariciando sus fuertes abdominales y su ancha espalda. Sus dedos traviesos desabotonan mi blusa y se deslizan por dentro del sostén. Después de unos minutos mi blusa, su playera y mi sujetador están en el piso, él me sostiene por la cintura mientras me besa ambos pechos y los masajea deliciosamente con la lengua. Yo, conteniendo los gemidos que amenazan por salir de mi boca. Estamos en mi oficina haciendo esto, otra vez. ¿Qué puedo decir? Es inevitable cuando él está cerca y estamos a solas.

Kakashi ha llevado sus manos hasta el inicio de mi pantalón y comienza a desabrocharlo, sin prisa. Mi corazón está al límite, bombeando como loco.

– ¡Sakura-sama! ¿Puedo pasar? Tenemos problemas con un chico –se escucha al otro lado de la puerta.

–Diablos… –susurro. Kakashi sonríe nuevamente.

–Dejémoslo para esta noche. –Me dice en voz baja.

Me pongo de pie nuevamente y recojo mi blusa y mi sostén del suelo, colocándomelos lo más rápido que puedo.

– ¡En seguida voy! –le digo a la enfermera que seguramente sigue esperando del otro lado de la puerta.

–Te veo esta noche –respondo dándole un fugaz beso en los labios antes de salir de mi oficina.

.

.

Sasuke

Patético. Nunca pensé llegar a caer tan bajo. Dejar a Naruto hablando solo únicamente aumentó mi cobardía… ni siquiera he comido, he estado todo el puto día encerrado en mi habitación con la mirada en el techo.

– ¡Sasuke, abre la puerta!

Otra vez la voz chillona de Naruto llamando. Ni siquiera ha tocado, o eso creo. He estado demasiado ausente como para prestar atención. Bueno, tal vez él pueda ayudarme a distraerme, mientras no salga con el tema de Sakura otra vez… me levanto cansadamente de mi cama en dirección al recibidor. Solo quiero olvidar esto, mandar todo al carajo. Y comer algo. Sin embargo escucho más de una voz al otro lado de la puerta. No quiero ver más personas, Naruto de por sí ya es demasiado escandaloso por sí mismo. Sin embargo abro la puerta con curiosidad. No creo lo que tengo en frente, es decir a quién.

–Sakura… –digo casi en un susurro. – ¿Qué hacen aquí? –Les pregunto. Además de ella, están Naruto como predije y su esposa.

–Sakura-chan quería venir a verte… ¿verdad que sí 'ttebayo?

–Sí –responde ella con la mirada gacha. Su sola presencia me provoca tensión… siento cómo mis dedos comienzan a sudar y mi corazón late ridículamente rápido. Sin embargo, no muestro nada de esto y nadie parece notarlo.

– ¿Qué es lo que quieres, Sakura? –le pregunto con el tono más frío posible.

Ella levanta su mirada color jade y me mira con un gesto de molestia.

–Hemos venido a ayudarte a tu reincorporación a Konoha.

–Hmp. No necesito nada de eso – ¿Me está tomando el pelo o qué? Lo que ella dice se oye patético. Es mi propia aldea, no necesito de nadie.

–Bien –me responde mientras se da la vuelta –entonces nos vamos. Naruto, Hinata, ¿vienen?

No, yo… yo no quería que ella se fuera, solo quería dejarle en claro que no necesito de nadie para vivir, joder. En verdad es una molestia. Con la mirada fija en el símbolo Haruno que aún porta en su espalda me atrevo a llamarla.

–Sa…

– ¡Sakura-chan! –Naruto enmudece mis palabras llamando a la chica que se ha alejado unos pasos de mi casa.

–Naruto, no somos indispensables aquí, ya lo oíste tú mismo. Así que vámonos.

–Sakura-san… yo creo que lo que Sasuke-san quiso decir es que…

–No lo defiendas, Hinata.

–Sakura… –la llamo por fin, con voz fuerte. ¿Por qué? ¿Qué se supone que le diga? Ella ha girado medio cuerpo y me mira de soslayo. Y aquí estoy, perdiendo mi orgullo por segunda vez en un día. –Todos pueden pasar –digo al fin haciéndome a un lado, enfatizando mi invitación. Naruto es el primero en entrar. Revolotea por todo el recibidor como un mocoso, no sé cómo hace la chica Hyuga para soportarlo tanto tiempo. Ella es la segunda en pasar, con la timidez que siempre la caracterizó. Al final entra Sakura, resignada.

–No puedo creer que aún no hayas ido a comprar muebles 'ttebayo.

–Hmp. Acabo de volver, no seas idiota.

Todos se sientan en el suelo. Naruto se quita su sudadera y la tiende para que su esposa se siente sobre ella… él me dijo que estaba embarazada, pero aún no se nota. Sakura no dice nada, es completamente extraño verla tan callada. Hasta podría decir que es incómodo.

– ¿Qué tal te estás adaptando, Sasuke-san?

–Bien.

–Co… comprendo.

–Oye teme, Hinata solo trata de ser amable contigo. No tienes por qué ser un amargado siempre.

–Hmp.

Sakura ni siquiera me mira… sus ojos están perdidos en algún punto de la habitación.

Naruto parlotea por un buen rato sobre quién sabe qué cosas, su esposa ríe entre cada frase que él dice y Sakura lo hace también, ocasionalmente. Soy el único que ha estado ausente de la conversación.

–Creo que aquí hace falta algo de comida 'ttebayo. Es increíble que el teme no haya comprado nada, tacaño.

–Puedo ir por algo, después de todo ese era el plan pero tú te apresuraste a venir, Naruto.

–Sí, Sakura-chan, trae ramen, compra ramen por favor.

–Bien… vuelvo enseguida. –Es lo último que escucho de sus labios rosas antes de oír sus pasos alejarse y la puerta cerrarse. De repente, todo se queda en silencio, cosa bastante extraña cuando Naruto está presente. Pasan unos cuantos minutos y el ruido vuelve a reinar otra vez.

– ¡Oh, Hinata-chan, mira a hora! Creo que debemos irnos ya.

–Pero Naruto-kun, Sakura-san aún no vuelve…

–No importa, creo que ella entenderá. ¿Verdad Sasuke?

Solo atino a mirarlo atónito. No me puede hacer esto, maldito dobe. ¿Qué mierda está planeando?

–Discúlpanos con Sakura-chan 'ttebayo –me dice poniéndose de pie y tendiéndole la mano a su esposa –y Sasuke –se acerca a mí, poniéndome una palma sobre el hombro –recuerda que tienes una semana, no lo arruines.

.

.

Kakashi

Odio los papeles pero qué puedo hacer, soy el Hokage. ¿Cómo le estará yendo a Sakura? Naruto vino a decirme que él la acompañaría junto con Hinata… Ah, ese niño siempre dándome dolores de cabeza.

Flash Back

Kakashi-sensei… el rubio entraba a la oficina del Hokage con una energía bastante distinta a la normal.

¿Qué sucede, Naruto? –Kakashi dejó su Icha Icha sobre su escritorio al darse cuenta de la actitud tan extraña del rubio.

Está a punto de casarse con Sakura-chan y sigue leyendo ese tipo de libros…

Bueno, esta noche tendré una cita con ella, si sabes a lo que me refiero. ¿A qué has venido?

Sakura-chan me pidió que Hinata y yo la acompañemos a la casa de Sasuke. Al parecer quiere darle una bienvenida más formal.

¿Y bien?

Pensé que tal vez usted vendría, ya sabe, todos somos parte del equipo 7.

Ah… bueno, Sasuke no me traga en estos momentos, tal vez ir a su casa no será la mejor idea.

Un ninja debe ver a través de la decepción… ¿ya lo olvidó?

Kakashi observaba al rubio con una mirada retadora. Él sabía muy bien a qué se refería…

Fin Flask Bach

Un ninja debe ver a través de la decepción… eso es lo que siempre he creído. ¿Verdad, Rin? Tu recuerdo nunca se irá. Sé que nunca estarás tangiblemente a mi lado pero también sé que nunca te irás. Tu imagen estará siempre presente en este retrato que acaricio con dulzura y tu esencia… tu esencia vive en ella, vive en Sakura. Tú y ella son tan parecidas… recuerdo que cada vez que nos veíamos nos encontrábamos bajo aquel árbol de cerezo, y bajo ese mismo árbol de cerezo fue donde le pedí matrimonio. No me odies, no es imposible amar a dos personas a la vez, aunque sí es imposible amarlas de la misma forma. Así como tú amaste a Obito y me amaste a mí, así como yo amo a Sakura y a la vez te amo a ti. Tú estás allá, probablemente siendo feliz con Obito, y yo estoy aquí, intentando ser feliz con Sakura. Sin embargo… ¿hemos superado ya nuestros amores pueriles?

Tal vez con el tiempo sea tu recuerdo el que desaparezca y sea remplazado por ese dulce rostro de ojos verdes, pero pensar en ello me aterra. Tu voz se desvanece cada vez que la beso, tu sonrisa se apaga cada vez que la miro, tus ojos pierden su brillo cada vez que la escucho gemir… pero pierdo todo eso de ella cada noche que sueño contigo.

Si tan solo, si hubiésemos nacido en épocas distintas, en un mundo distinto… habríamos disfrutado más de nuestra propia compañía. Nunca habría dejado que algo malo te pasara, te protegería con mi vida, pero en este mundo y en aquella época, yo fallé. Lejos de protegerte, has muerto por mi propia mano y es por eso que jamás dejaré que alguien ponga una mano sobre Sakura. Es una promesa, y te lo prometo a ti. Nunca pude ser sincero contigo, nunca pude demostrar lo que en realidad sentía, por favor, perdóname.

.

.

Sakura

Ocho de la noche, grandioso. Es increíble la cantidad de gente que se junta en el Ichiraku por las tardes. Iré a la casa de Sasuke, comeré una porción rápidamente y me iré a ver a Kakashi.

El barrio Uchiha ya está cerca de aquí, solo unos pasos más…

Genial, ahí está su casa. Seguramente Naruto comenzará a quejarse por hacerlo esperar, pero ni modo. Habría sido mejor que fuéramos todos juntos, tuve que hacer fila en el puesto de ramen solo por seis porciones. Más vale que todo esto valga la pena.

Sasuke abre la puerta y me mira de la misma forma, siempre tan serio. Se hace a un lado para dejarme entrar, es extraño que Naruto no esté haciendo escándalo. Debería estar festejando que su precioso ramen ya llegó. Entro al recibidor observando atentamente, pero no hay señales de Naruto ni de Hinata... solo Sasuke quien ha cerrado la puerta con delicadeza.

¿Dónde están ellos? –le pregunto al sombrío hombre que se ha sentado nuevamente en el suelo.

–Se fueron.

– ¿Qué? ¿Y entonces qué se supone que haga con seis platos de ramen?

–Yo podría comerlos –me responde con simpleza. –Después de todo no he comido desde ayer.

Lo miro con el ceño fruncido. No hay ninguna expresión en su rostro o algo que señale que está bromeando…

–Bien, aquí tienes entonces. Yo me voy…

– ¿Tanto miedo me tienes, Sakura?

– ¿Miedo? ¿Por qué tendría qué temerte? No estás pensando en matarme otra vez o meterme en un genjutsu donde finges matarme, ¿o sí?

–No, supongo que tú tampoco tienes un kunai envenenado escondido entre tu blusa…

–Supongo entonces que puedo comer una ración de ramen contigo sin que me mates.

–Hmp. Molesta.

Él en verdad es difícil. Inentendible, arrogante. Me siento junto a él y saco las seis porciones de fideos, le extiendo una y yo cojo otra. Comemos en silencio. Yo no voy ni por la mitad de mi plato cuando él se atraviesa frente a mí tratando de alcanzar otro de los platos de ramen que se encuentran a mi costado y comienza a sorber. Al parecer no es broma el hecho de que no ha comido desde ayer…

– ¿Qué tal ha estado tu viaje? –Le pregunto para romper con la estúpida tensión que se ha formado.

–Bien.

–Ya veo… ¿encontraste lo que buscabas?

–No.

Maldito Uchiha y malditos monosílabos que siempre utiliza para responder. Ya no pienso decir más, es imposible sacarle más de dos palabras a Sasuke. El silencio vuelve a reinar por un largo rato, hasta que él está a punto de terminar con el cuarto tazón. De repente deja los palillos sobre el plato y mira el contenido como si intentase descifrar algo irrelevante entre la pasta y los trozos de carne.

–Sakura… ¿cuándo fue la boda del dobe?

–Hace medio año, ¿por qué preguntas? –Puedo apreciar su mirada ensombrecida. De la nada, gira su rostro y me mira directo a los ojos. Puedo sentir esos poderosos ónix penetrándome.

– ¿Tú también te casarás? –Me pregunta con una mirada llena de sentimientos que no logro descifrar.

–E… en seis días. –Sasuke ha cerrado los ojos con fuerza.

–Tsk.

– ¿Te encuentras bien?

Sasuke abre los ojos lentamente. Ahora soy capaz de entender lo que hay en su mirada. Hay algo que le molesta, hay algo que le duele.

–No. Sakura, yo… –Él me ha tomado fuertemente por los hombros, estoy tan pasmada que me es imposible moverme o articular palabra. El sharingan ha aparecido y en él solo puedo notar desesperación. De un momento a otro, sus labios han chocado con los míos e irrazonablemente, estoy correspondiendo a este beso presuroso, lleno de impotencia, sentimientos reprimidos y dolor.

Sasuke

No he podido evitarlo. He perdido los estribos completamente. Estoy siendo poseído por un deseo incomprensible, estoy siendo manipulado por un sentimiento que se agita con fuerza en mi pecho, estoy colapsando por tocar su piel cremosa, estoy lamentando el haberme marchado por tanto tiempo, estoy odiando el ser quien soy, estoy perdido entre los labios y los brazos de esta maldita mujer, estoy perdiendo la cabeza porque ella se aleje nunca de mí… joder, estoy enamorado.

Y la estoy perdiendo.

Siento sus finos dedos rodear mi cuello y enredarse en mi cabello. Es la primera vez que beso a alguien y también la más gloriosa. Jamás imaginé sentir algo tan intenso que no fuese odio, aunque siempre sospeché que algo así sería por Sakura.

Su lengua se ha abierto paso entre mis labios y juega con la mía. Ella es deliciosa. Me encanta sentir su respiración agitada, me fascina ser capaz de escuchar su corazón latir. Mis dedos recorren su delgado cuerpo sin detenerse en un solo lugar. Tengo curiosidad por saber cómo se siente su piel, deseo comprobar si es tan suave como luce, así que llevo mi única mano hasta el comienzo de su blusa, justo por encima de la cintura y la meto por debajo, acariciando su espalda, su vientre plano. Me detengo justo debajo de sus pechos. No quiero que ella se asuste así que no me siento capaz de tocarla más allá aunque lo esté deseando fuertemente. Sin embargo ella ha dejado de besarme, sus labios se separan de los míos bruscamente, dejándolos tibios, llenos de su esencia. Poco a poco comienzan a perder el calor. Siento su cuerpo retroceder y alejarse de mí… así que abro los ojos buscando una explicación. Odio lo que tengo en frente. Sakura se ha arrinconado en la pared más cercana, metiendo la cabeza entre sus piernas, abrazándose con fuerza. Ella llora, no la había visto llorar así desde aquella vez que me largué de Konoha. ¿Qué está mal? Tengo una extraña y molesta sensación que arde en mi pecho al verla así. Me acerco a ella con cautela, tratando de no alarmarla. Entre sus sollozos, lo único que alcanzo a entender, es un nombre. Un maldito nombre…

Kakashi.

.

.

¡Hola! (de nuevo) Antes que nada, agradezco que a pesar de las advertencias hayan decidido leerse el capítulo cuarto. ¿Qué les ha parecido? Seré sincera. Quería hacer sufrir a Sasuke, pero ya no. Creo que él ya ha sufrido demasiado y no merece más dolor. Sin embargo, he decidido plasmar mis propios sentimientos en su personaje, porque no creo que haya sido tan hijo de puta como para engañar a Sakura con Karin, cuando entre ellos no existía un lazo tan fuerte como el de SS. Así que sí, Sasuke sufrirá en este fic así como estoy sufriendo yo. Y será su mismo dolor lo que limpiará sus acusaciones en el Gaiden, al menos en esta pequeña historia.

Por favor no me odien :c entiendo si ya no quieren continuar leyéndome, pero no me odien.

Como ya dije, lo más seguro es que las parejas queden a su libre elección, aunque a este fic aún le quedan como dos capítulos.

Sin más, comenzaré con los reviews.

Guest1 Muchas gracias por tu review. No te quiero hacer spoiler… hahaha así que te diré que el día de la boda está cerca (soy terrible :c )

Nanahatake ¡Holi! Gracias por comentar C: Shím, Kakashi merece a Sakura. Aunque, hay por ahí sentimientos hacia Rin… igual que de Sakura a Sasuke. Amores infantiles sin ser superados del todo. Que complejo…

Guest2 ¡Holi! Muchas gracias por tu comentario apoyando el SS C: quisiera hacerlo así, pero como ya dije, necesito desahogarme :c así que probablemente quede a tu elección. Espero no decepcionarlos.

Guest3 Gracias por tu review. Sigo diciendo que Sasuke está loco porque piensa con la cabeza fría cuando debe seguir su instinto y al revés xD siento que estás neutral con las parejas jaja eso es bueno xD

Gaby32 Yo me estoy muriendo de pie apoyando a mi fandom TnT amo al SasuSaku mucho, mucho y no lo dejaré de apoyar aunque nos quiten el cannon. Sin embargo tengo esta necesidad de expresarme D: lo siento. Ah! Muchas gracias por comentar C:

Guest4 Gracias por tu comentario :3 Pueeeeees, déjame decirte que la última parte de este capítulo estuvo medio basada en tu sugerencia xD Sasuke desesperado besando a Sakura, pero sin propasarse. Jajaja muchas gracias por eso :3

Y en fin, no me maten :c

Gracias por leer C: