NA: Fairy Tail no me pertenece, sino a Hiro Mashima-sensei


Capítulo 3. Fairy Tail

Lucy observaba la amplia espalda del cazador quien de forma automática caminaba por los largos pasillos de aquel lugar, y aunque había prometido llevarla a donde pudiesen comer, podría jurar que el chico trataba de perderla entre ese laberinto de pasillos y escaleras; una vuelta a la derecha, otra a la izquierda, subir escaleras para después bajar otras, comenzaba a ser molesto para ella, la chica desvió la mirada para dirigirla nuevamente a las paredes de grandes ladrillos de piedra grisácea muy diferentes a las lisas paredes de cemento de la estancia que minutos atrás Natsu y su… ¿hermano?, Gajeel habían casi destruido mientras peleaban, Lucy sonrió con nostalgia, se había sentido realmente fuera de lugar en aquella estancia, pero esos viejos pasillos le recordaban mucho a su hogar, ¿Acaso su padre se había enterado ya de su secuestro?, y de ser así ¿Cómo se lo había tomado?... Tan metida iba en sus pensamientos que no noto que Natsu se había detenido y girado para quedar de frente a ella, por lo que en su distracción Lucy choco contra el pecho del joven.

- Esta calidez… - pensó la chica recordando aquel calor que la envolvió de forma protectora en sueños, aunque a estas alturas se preguntaba si realmente había sido un sueño, recordaba vagamente como alguien gritaba Salamander, y esa era la manera en que aquel chico Gajeel llamaba a Natsu, ¿no?, ¡Todo era tan confuso!

- Su distracción puede causarle algún día la muerte, princesa – dijo en tono entre burlón y molesto el cazador; de inmediato Lucy se separo de él con las mejillas ligeramente sonrojadas debido al enojo, ¡Cómo odiaba que le llamaran así!, aún podía recordar todo lo que tuvo que hacer para que, por lo menos cuando estuvieran solos, los miembros de Zodiaco le llamaran por su nombre; Lucy abrió los ojos ante éste pensamiento, ¡Zodiaco! ¿Cómo estarían?, recordaba que Natsu había dejado a los miembros que la acompañaban con grabes heridas, la chica dirigió la mirada hacia el hombre que la miraba sin expresión alguna en el rostro, ¿debía preguntarle?, un escalofrío recorrió su espalda al recordar la tétrica imagen del chico con su espada y pistola en mano en el aeropuerto y el miedo inundo su ser, ¿debía realmente confiar en Natsu? Después de todo aunque la hubiese protegido de los demás, ella estaba en esa situación por su culpa…

Natsu observaba con interés, aunque jamás lo admitiría en voz alta, a la princesa, y arqueo la ceja derecha al ver como por sus ojos se reflejaban el enojo cuando le llamo princesa, cosa que anoto en su cabeza, sería divertido molestarla de vez en cuando con ello, la preocupación que paso a convertirse en miedo y confusión cuando posó su mirada en él, ¿Era normal cambiar y sentir tantas emociones en menos de treinta segundos?, el joven llego a la simple conclusión que esos cambios de humor y de sentir eran parte de su extraña personalidad, estaba apunto de hacer otro comentario burlón cuando su atención se dirigió a una nueva presencia.

- ¿Se te perdió algo, Laxus? – Lucy escuchó las palabras de Natsu y como el cuerpo del joven se ponía en una pose protectora frente a ella dejándole a penas visible la figura del rubio que aparecía por el pasillo causándole escalofríos a la princesa, sí no podía ni olerlos ni sentir su presencia, ¿Cómo sabría cuando estuvieran cerca?

El hombre de mirada ausente observaba sin expresión alguna a la princesa mientras sentía la mirada de advertencia de su primo sobre él – No vengo a pelear Natsu, no es necesario que estés tan tenso – dijo al tiempo que caminaba hasta quedar frente a ambos para luego extender su mano izquierda ofreciendo un pequeño frasco transparente con un extraño líquido color naranja en él.

Natsu observó las acciones del rubio y esbozo una ligera sonrisa, se hizo a un lado dejando a la vista a Lucy, quien observaba sin entender las acciones de su protector, hasta que su vista se poso en el frasco que el rubio le ofrecía, con algo de desconfianza la chica lo tomo.

- Gracias – dijo en tono firme, utilizando todo su autocontrol para no mostrar el terror que aquel hombre le producía, y es que frente a frente podía sentir la peligrosa aura que emanaba de él, pero ella era la heredera de los Heartfillia, y no mostraría temor, ella no era débil.

- Hmm – fue todo lo que Laxus dijo para después pasar entre ambos y seguir su camino por aquel largo pasillo.

- Tienes una extraña forma de pedir disculpas, Laxus – dijo Natsu para después lanzar una ligera risa, causando que el mencionado detuviera su camino y girara ligeramente quedando de perfil y dirigiendo su ausento mirada hacia Natsu.

- No estoy pidiendo disculpas – dijo el hombre con voz gruesa – la maestra Mavis pudo haberla puesto bajo su protección, pero sí va a permanecer aquí, debe de seguir nuestras reglas para evitar "accidentes" –

- Ya, entiendo tu punto, no es necesario que te pongas tan tenso – dijo Natsu en aquel tono burlón que Lucy estaba comenzando a detestar, Laxus por su parte le lanzó una mirada mordaz al pelirrosa y dio media vuelta con el propósito de seguir su camino.

- Por cierto… por este "favor" yo me encargaré del viejo y del rabioso la próxima vez – comentó Natsu, Lucy observó como el rubio detuvo nuevamente su camino para después girar levente su cuerpo con una mueca burlona y un tanto sádica en el rostro, la chica tembló por el cambio en el estoico rostro.

- Entonces prepárate para cumplir esta noche – dijo en tono burlón Laxus.

- ¿Aquí? ¿Qué eres suicida o algo así? - preguntó entre sorprendido y divertido Natsu, Lucy se limitaba a mirar de un cazador a otro como si estuviese viendo un partido de tenis.

- Los hijos de Gildarts lo convencieron para dar una fiesta por el gran éxito de la misión – dijo encogiéndose ligeramente de hombros dándoles nuevamente la espalda – el viejo jefe nunca perdería una oportunidad para poder beber con permiso tanto como quiera, y a la maestra Mavis le ha parecido buena idea – Laxus siguió su camino y doblo en una esquina perdiéndose de la vista de la princesa y el joven Salamander dejando la frase "espero cumplas tu parte" en el aire.

Natsu lanzó un bufido molesto llevando sus manos a su cabello el cual desordeno aún más de lo que ya estaba, dándole un aspecto más rebelde para después girarse hacia Lucy con el seño ligeramente fruncido – escucha bien princesa, por esta única ocasión pagaré tu deuda con… la persona que obligó a Laxus a disculparse… no, no importa que él diga que es para "evitar accidentes", el que viniera él personalmente quiere decir que lo obligaron a disculparse contigo, recuerda no es bueno deberle favores a esa persona, ¿entendido?.

Lucy parpadeo un par de veces digiriendo sus palabras, para después asentir un poco desorientada – Supongo, aunque, ¿Quién es esa persona?

- El que nada sabe, nada teme – contestó el chico viendo hacia otro lado – es mejor que por el momento ignore esa información, princesa.

Lucy volvió a asentir sin entender realmente y luego dirigió su mirada al frasco entre sus manos - ¿Qué es esta cosa?

Natsu observaba fijamente el frasco y Lucy pudo ver cierta nostalgia reflejada en sus ojos, la cual desapareció para dejar nuevamente aquella fría y dura mirada jade - la maestra lo dijo, que nunca has mordido a nadie para beber sangre… pero supongo, eso no significa que nunca la has bebido, ¿no es así? – le dijo mirándola acusadoramente – apuesto que tus sirvientes eran quienes te donaban sangre – Lucy abrió los ojos con sorpresa y bajo la cabeza recordando las miles de veces que vio las heridas en las manos de los miembros de Zodiaco, un ambiente pesado se instaló entre ellos.

Natsu observó a la chica frente a él y lanzo un suspiro enfadado – el que calla otorga – comentó sin más el – Laxus es un genio, recuérdalo siempre, ese líquido, es un suero especial que él inventó, tiene exactamente las mismas propiedades que la sangre lo que hace que "la sed" de los vampiros desaparezca – explico como si del clima se tratara, por su parte Lucy observaba con admiración aquel frasco – bien dijo Laxus, hay que evitar accidentes, una cosa es que la maestra Mavis permitiera que te quedaras pero no creo que podamos protegerte mucho si "la sed" te domina y atacas a algún miembro de la orden, así que mejor bébelo ya, quiero ir a comer – dijo en un tono que a Lucy le pareció algo infantil y obedeciendo lo dicho por el chico bebió el contenido de aquel pequeño frasco, de inmediato sintió la misma sensación que la invadía cada vez que bebía aquel líquido vital.

- Bien ahora vamos – ordenó el chico alejando la vista de la rubia con molestia, y es que el que la ayudara y sintiera una extraña necesidad de protegerla no significaba que le fuese agradable verla beber aquel suero.

Natsu dio una vuelta más para comenzar a descender una serie de escaleras que terminaban en un umbral por el cual se asomaba tímidamente la claridad, Lucy entrecerró los ojos y observó admirada el lugar al que habían llegado, era una plaza conformada por una serie de arcos y columnas que sostenían el techo de aquellos cuatro pasillos que formaban la plaza y permitían que una pequeña cantidad de luz solar los iluminara, en medio había un bello jardín cuyo gran cuidado contrastaba un poco con las diferentes estatuas en la gran fuente central del jardín que se encontraban medio destruidas y cubiertas por enredaderas; esa visión le confirmaba a Lucy que se encontraban en algún castillo, aún no sabía donde estaba exactamente, pero aquel lugar le recordaba a los jardines del castillo en el que había vivido dese que tenía uso de razón.

Escuchó como Natsu se aclaraba la garganta llamando su atención, el chico ladeo ligeramente la cabeza, indicándole el camino por el cual debía de seguirle, avanzaron por el pasillo hasta llegar frente a una enorme puerta de madera de cedro; el joven cazador empujo levemente la puerta permitiendo así que pudieran ver el interior; Lucy quedo maravillada por la gran cantidad de deliciosos olores entremezclados, el olor dulzón de los jugos, la miel y mermeladas, panqueques recién hechos, huevo, frutas y demás comida impregnaban el inmenso lugar, cuyas paredes pintadas con dibujos de alimentos y lleno de pequeños lámparas de velas daban un aspecto un tanto rústico junto con las mesas redondas y rectangulares que rebosaban de comida y que estaban ocupadas por humanos y licántropos por igual, en una esquina del comedor, pudo ver a Romeo haciendo diversas muecas para hacer reír a una pequeña niña que estaba sentada entre un hombre de cabellos negros y una joven de larga cabellera verde que olían a pólvora y tierra, junto a Romeo se encontraban sentados un hombre rubio y otro que identificó como el padre del chico.

Sintió un ligero toqué sobre su hombro y siguió con la mirada la dirección en la que Natsu señalaba, en una zona un poco más apartada del comedor, se encontraba una gigantesca mesa redonda en la que en el centro estaba repleta de comida, pudo divisar ahí al gigantesco cuerpo de Gajeel, que como mencionó anteriormente su protector estaba devorando a diestra y siniestra la comida, a su lado estaba un joven de cabellera negra alborotada vestido como guerrero persa, devorando de la misma forma la comida y peleando de vez en vez con el mayor, a la derecha de dicho adolescente estaba la dulce Wendy hablando animadamente con una pequeña niña de cabello blanco y un niño de cabellera negra con una gran sonrisa en el rostro, para cuando ambos se acercaron al lugar, siendo ella empujada por el cazador sin nada de delicadeza, la atención de los cinco estaba sobre de ellos.

- Tardaste mucho Salamander – dijo Gajeel sin dejar de casi aspirar la comida, cosa que le desagrado y divirtió al mismo tiempo a Lucy.

- Lo lamentó Natsu-nii, no pude evitar que Gajeel-nii y Lily comenzaran a comer – se disculpó Wendy con una dulce sonrisa que contagió a la Heartfilia.

- No te preocupes Wendy conozco los malos modales de éste – dijo como si nada el chico.

- ¡Natsu! – dijo emocionado el niño más pequeño lanzándose a los brazos del pelirrosa.

- Con que aquí andabas, ¿Te has portado bien? – preguntó él en un tono severo pero cálido a la vez.

- ¡Por supuesto! –

- No mientas Happy – dijo la pequeña junto a Wendy cruzándose de brazos con una mueca de molestia en el rostro – te la has pasado peleando con Lily-nii todo el día.

- ¿Eso es cierto Happy?

- Solo estábamos entrenando Natsu-nii – defendió rápido el pelinegro adolescente – Happy me pidió que lo ayudara con su entrenamiento esta mañana – después lanzó una sonrisa burlona a la pequeña - Charle solo está demasiada preocupada de que su prometido se lastime y por eso se la ha pasado regañando a Happy…

- ¡Eso no es cierto! – grito de inmediato la niña con un leve sonrojo en el rostro.

- ¿De verdad te preocupas por mi Charle? – preguntó con ilusión el pequeño zafándose de los brazos del mayor y saliendo al encuentro con la niña, quien al ver las intenciones del niño salió disparada de su asiento corriendo alrededor de la mesa ante la atenta y divertida mirada de los mayores quienes reían a carcajadas, por un momento Lucy se sintió una intrusa en su cálido mundo…

Después de varios minutos de persecución por parte de los pequeños, y que Lily finalmente los detuviera para volverlos a sentar, con Wendy en medio de ellos para evitar otra persecución, Natsu ofreció su lugar a Lucy y observó con atención el resto de sillas que estaban en la mesa.

- Tendremos que agregar una nueva silla a la mesa – comentó sin más el chico cargando a un divertido Happy y colocándolo sobre sus piernas comentario que llamo la atención de la princesa, pues aparte de los seis lugares que estaban ocupando habían alrededor de doce lugares vacíos alrededor de la gigantesca mesa.

- Natsu – escuchó la voz del pequeño - ¿Quién es ella?

- Oh cierto, casi lo olvidaba – dijo el cazador poniendo una mano sobre el hombro izquierdo de la rubia – se supone que mi tarea es presentarle formalmente, así que empezaré con los que ya están aquí– dijo encogiéndose ligeramente de hombros - chicos, ella es la princesa de la noche Lucy Heartfillia - dijo como si estuviera hablando del clima – A Wendy y Gajeel ya los conoces – dijo los mencionados miraron con vergüenza y enfado respectivamente al pelirrojo - el pequeño guerrero es Lily- dijo señalando al adolescente quien saludo con la mano a la princesa - la pequeña gruñona se llama Charle – la mencionada giro levemente sonrojado el rostro, aunque no supo si por vergüenza o enfado - y este escandaloso es Happy – el menciono levantó el rostro y le sonrió cálida e inocentemente

- Natsu – escuchó la infantil voz de Happy llamarle – eres malo presentando gente – dijo con simpleza el pequeño, el cazador se limito a lanzarle una mirada que claramente le ordenaba callarse y extendió su mano para tomar una manzana.

- ¿Y los demás? – preguntó a Wendy que estaba ocupada asegurándose de salvar una pequeña montaña de panqueques para sí de las máquinas devoradoras de comida mejor conocidos como Gajeel y Lily.

- Laxus-nii y sus hombres comieron antes de que llegaras en la ma el seño ﷽runci mntrenamiento moy yoghurt idad de alimento que los seis comtadas, salchichas, huevo revuelto y otras cosas para ñana – contestó la niña – Levy-nee desayuno muy temprano para irse a trabajar en su proyecto – Lucy escuchó un leve gruñido por parte de Gajeel y la risa burlona de Lily – Rouge-nii y Sting-nii dijeron se ducharían primero, Yukino-san los va a esperar – siguió diciendo devorando un panqueque entero que estaba repleto de miel, a su lado Charle llenaba un tazón de cereal y tomaba una tostada – Cobra-nii dijo que bajaría cuando Kianana-san descansara, no se ha sentido muy bien últimamente.

- Supongo que le harás una visita más tarde, ¿no? – preguntó Natsu dándole un plato con huevo y tocino a Happy y acercaba un plato repleto de panqueques, tostadas, salchichas, huevo revuelto y otras cosas para sí mismo, Lucy por su parte impresionada por la gran cantidad de alimento que los seis devoraban se limitó a servirse un poco de fresas con yogurt mientras seguía atenta la conversación.

- Sí, no creo que sea algo grave, pero solo así Cobra-nii se calmará – contestó la pequeña sin más, Natsu asintió y siguió comiendo.

Sin otro comentario entre ellos los siete siguieron comiendo en silencio, por su parte Lucy observaba atenta las mesas distribuidas alrededor de aquel gran salón, y los aromas que se entremezclaban, podía distinguir el olor de los diversos alimentos, el aroma proveniente por humanos que se mezclaba con el castillo, otros que olían a pólvora y tierra como los que había visto junto a Romeo minutos atrás, así como el olor a perro mojado de los diversos licántropos, podía distinguir a que raza pertenecían las presencias que entraban y salían…

Un pensamiento golpeó a Lucy como si de un trueno se tratará, y sintió que el mundo se movía en cámara lenta, sí, ella podía distinguir olores y presencias; y aunque en ese momento sus sentidos le indicaban que estaba sola en aquella mesa, Natsu, y los otros estaban ahí, no eran una ilusión "somos Vampire Slayers" la voz de la pequeña maestra Mavis hizo eco en su mente, entonces ¿esa era la razón por la que ellos eran tan letales? Por que sus presencias eran indetectables para ellos; el tren de sus pensamientos se vio interrumpido por un gruñido hostil cercano y el olor a perro, bosque y alcohol; el mundo volvió a moverse con la velocidad normal y al girarse se encontró con dos jóvenes que había visto anteriormente, la primera era aquella chica llamada Cana, vestía un pantalón de mezclilla y una chamarra pequeña que dejaba ver su plano abdomen y que además iba desabrochada de los botones superiores dejando ver el top negro que cubría su busto, en su cintura llevaba amarrada una pequeña cantimplora; tras ella se encontraba Gray, quien ahora vestía un pantalón color negro y una chaqueta de mezclilla que tenía un forro interno parecido al pelaje de algún animal, la llevaba desabrochada dando la visión de su torso marcado.

- Gray cálmate, recuerda lo que dijo papá – dijo la chica rápidamente reprendiendo al pelinegro quien le lanzo una mirada de enfado a ella y luego una más mordaz a Lucy.

- Cana, controla a tu hermano – dijo Natsu en tono hastiado – y tu será mejor que dejes de gruñir, tu apestoso aliento de perro llega hasta donde estoy sentado – dijo el chico en un tono que a Lcuy se le antojo entre burlesco y desafiante.

- Repite eso reptil inútil – contesto con molestia Gray, Lucy pudo sentir un aura salvaje y amenazante rodear de inmediato al chico, a su alrededor todos les ignoraban como si aquello fuese normal.

- Gray – le llamo Cana

- Natsu-nii – en esta ocasión fue la dulce voz de Wendy la que se escuchó.

Como por arte de magia el ambiente entre los dos chicos se calmo, Natsu volvió a su desayuno sin decir nada más mientras que Gray giro el rostro aún molesto dándole una desafiante mirada a Cana quien solo sonreía divertida.

- Será mejor que se sienten o los demás se acabaran la comida – dijo la infantil voz del pequeño Happy.

- Gracias por el dato Happy – contestó divertida Cana – pero yo ya he comido, solo vengo a acompañar a este amargado – dijo señalando con el pulgar a Gray –

- Tsk nadie te pidió que me acompañaras – contestó con molestia para luego meter la mano en uno de los bolsillos de su pantalón – ¡Hey cabeza de metal, toma! – dijo para lanzar hacia Gajeel una pequeña bolsa de terciopelo que había sacado de su bolsillo, el pelinegro lo tomo en el aire sin la necesidad de levantar la vista.

- Ellos son los hijos de Gildarts – Lucy escuchó la voz de Natsu cerca suyo - Cana y Gray, los próximos líderes de la manada - se apresuro a decir entre bocados y ella se limitó a asentir, observó como Gajeel abría curioso la bolsa para vaciar el contenido en la palma de su mano, el chico arqueó una ceja y levanto la vista al joven licántropo de forma interrogante.

- ¿Exactamente de donde has saco esto? – le cuestionó el cazador levantando una fina cadena plateada que tenía un pequeño dije en forma de cruz, los ojos de Lucy se abrieron cual platos ante la impresión al reconocer aquel dije - …Erza - dijo en un susurro ahogado tras sus manos en un intento de ocultar su voz aterrada al tiempo que se levantaba de su asiento haciendo que la silla de madera callera en un golpe seco.

Un incómodo silencio rodeo al grupo que de inmediato se giraron a verla impresionados, los menores solo les observaban confundidos.

- ¿Erza?– cuestionó Wendy

- La sangre pura – susurró Natsu levantándose mientras su mirada viajaba entre Gray quien estaba en silencio sin expresión alguna, y Lucy que aún estaba aterrorizada por lo que pudiese significar el que aquel licántropo tuviese el dije de su querida amiga.

- Lily, quédate con Happy y Charle ¿De acuerdo? – dijo rápidamente Natsu empujando ligeramente a la princesa para que saliera por una puerta de madera a un costado de la mesa , seguido de los dos cazadores y los licántropos.

- Lo que digas Natsu-nii – respondió el adolescente entendiendo que el asunto era algo delicado.

Una vez fuera de la estancia hacía un oscuro pasillo de piedra, Gajeel se recargo en la puerta adoptando una pose de guardia, a su lado estaba la pequeña Wendy observando atenta a los demás, en la pared derecha estaba Gray con su vista pegada al cazador y el dije, Cana le observaba a él impaciente y en la pared contraría estaba recargado Natsu sosteniendo a una conmocionada Lucy por los brazos sintiendo como su cuerpo temblaba ligeramente.

- Hmm plata pura sin duda alguna – dijo Gajeel mientras un pequeño brillo salía de su mano y el dije tomaba la forma de una majestuosa espada plateada – y además bañada con la sangre de licántropos – prosiguió el cazador observando el arma que Lucy había visto cientos de veces en manos de su amiga y "hermana adoptiva", ¿qué estaba pasando? ¿por qué el cazador podía invocar el arma de la familia Scrlet? Y lo más importante ¿por qué la tenía Gray? Los recuerdos de lo que Aries y Leo le habían explicado cuando pregunto por la pelirroja bombardearon su mente "Erza-san se les unirá en el castillo principal cuando el rey así lo diga, por ahora, ella debe de permanecer aquí donde puedan atenderle, por favor princesa, no pregunte más"

- Con que era eso – dijo el chico en tono mordaz – la chupasangre estaba demasiado alterada cuando tome el dije, así que ésta es el arma que la identificaba como la líder de su clan – dijo como si nada el licántropo tomando el arma la cual inmediatamente retomo su apariencia de dije de cruz, sin más Gray lo colocó alrededor de su cuello y la princesa nuevamente se asombró al ver que se soportaba el tacto de su piel contra la plata.

- Jamás creí poder tenerla de cerca amenos que le quitara la vida a su dueño, por lo menos en esa forma no huele a muerte – comentó Gajeel ajeno al dolor que causaba en Lucy aquellas palabras, Natsu lo notó y apretó los puños dejando salir un ligero gruñido de advertencia.

- ¿Qué has hecho Gray? - preguntó alterada Cana, Lucy percibió el tono de preocupación de la chica, al levantar la vista vio en aquellos ojos miel desesperación, miedo, enojo… traición.

- Solo hice lo que me pidieron – respondió el pelinegro en tono arrogante dirigiendo su atención a su hermana – le hice ver a los cazadores que ahora ellos son nuestras presas – dijo lanzándole una mirada de odio puro a Lucy quien tembló ligeramente y se pego inconscientemente al cuerpo de su protector.

- ¿Peleaste con ella? – preguntó en un susurro Cana

- Por supuesto – dijo con orgullo – no la herí mucho, sobreviviría si recibía atención ráp…

Las palabras del chico murieron ante el eco producido en el pasillo por la mano de Cana golpeando el rostro de Gray quien ahora tenía la mejilla derecha roja y su rostro estaba ligeramente ladeado.

- Eres un maldito insensato Gray – gritó Cana - te dijeron que no pelearas contra un pureblood, mucho menos con ella, ¿Debo recordarte lo que los manipuladores de plata han hecho en el pasado?

- No paso nada Cana, además, esos tiempo han quedado atrás – contestó furioso Gray – soy lo suficiente fuerte para pelear contra ella y cualquier sangre pura, no me hizo ni rasguños y yo tampoco la mate, la deje ir – gritó colérico.

- No dudo de tus capacidades Gray , pero ¿contra Scarlet? Sí Gildarts se entera…

- Anda ve y dile lo que hice… – gritó el pelinegro.

- Gray – le llamo Natsu sin lograr que el chico se callara.

- … él y tú solo quieren controlarme… –

- Gray basta – le volvió a llamar Natsu en tono de advertencia pero con el mismo resultado –

- … Sí, pelee con la sangre pura Scarlet, pero salí con vida y tampoco desobedecía la orden de no matarla, ya dejen de actuar como si se preocuparan por mí, ustedes no son mi familia, no son nadie – grito al tiempo que el sonido de un rayo al caer se escuchaba a lo lejos, sus oscuros ojos se encontraron con los miel de la joven a la que había gritado todas aquellas palabras que justo ahora se arrepentía de haber dicho.

- Así que eso es lo que piensas Gray – dijo quedamente la chica

- Cana, yo… – decía tomando la mano de la castaña, quien de un rápido movimiento se soltó del agarre del moreno –

- "solo un inmortal, puede matar a otro inmortal" – susurró la chica, causando que los cazadores se tensaran y Lucy les viera confundida - Tienes razón Gray, no somos nada… - dijo para después dar media vuelta y salir corriendo por el pasillo y perderse al dar la vuelta a la izquierda.

- Te dije que te detuvieras – dijo con severidad Nastu, viendo como Gray se dejaba caer de rodillas contra el suelo y golpeaba encolerizado su puño contra el piso - ¡Cállate maldita sea!

- Estaba llorando - susurró Lucy llamando la atención de todos –

- No huele a sal princesa, ella no estaba llorando – dijo en tono neutro Gajeel –

- No derramó lágrimas – dijo Lucy observando por donde se había ido la joven –pero su alma estaba llorando – concluyó sorprendiendo a todos, Natsu fue el primero en reaccionar alejándose de ella y levantando a Gray para después darle un puñetazo justo donde Cana lo había abofeteado.

- Deja de auto compadecerte imbécil, ellos son lo único que tienes, no lo olvides – le decía en un tono neutro y voz profunda - y a menos que quieras arrepentirte el resto de tus patéticos días por nunca decirles lo que en verdad sientes en vez de palabras hirientes será mejor que enfríes tu cabeza- le dijo con severidad, por su parte el pelinegro solo mantuvo su mirada oculta tras el flequillo.

- Tsk me das asco – dijo Natsu para después girar su vista a Wendy – te encargó a Happy – y sin más tomo a Lucy de la muñeca y la arrastró por el pasillo girando en dirección contraria a la de Cana.

- Como digas, Natsu-nii – dijo agachando ligeramente la cabeza en una pequeña reverencia y entrando al comedor junto con el cazador mayor.

Una vez solo, Gray se levanto y observo sin expresión alguna el lúgubre pasillo frente a el, en su cabeza el dolor relejado en la mirada de Cana se repetían una y otra vez mientras apretaba con la mano izquierda el dije en forma de cruz.

- Maldición - dijo para sí mientras las palabras de Natsu resonaban en su mente y la imagen de Gildarts y una Cana de no más de cinco años golpeaban su mente.

- Ya lo se idiota, no necesito que tu me lo digas – dijo a nadie caminando en silencio por el pasillo siguiendo la ruta recta de aquel lugar.


Lucy permanecía en silencio mientras aún era arrastrada por Natsu por los largos pasillos de aquel lugar, los acontecimientos anteriores aún repitiéndose en su memoria, que habían tenido tres resultados, el primero saber que su querida amiga Erza estaba con vida, herida pero viva; segundo el haber descubierto que Natsu no era cruel, tampoco aquel chico llamado Gray y es que por un segundo pudo ver el dolor que les atormentaba, pero entonces ¿por qué actuaban como lo hacían?; sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando sintió la fría y dura pared contra su espalda y se vio acorralada entre ella y el cálido cuerpo de Natsu.

- Puedes ver las almas - Le dijo Natsu en un tono que no dejaba cabida para debatirle, el cazador no estaba preguntando, estaba afirmando… habían descubierto su extraña habilidad, ese había sido el tercer resultado de la desastrosa discusión entre los jóvenes licántropos minutos atrás.

- No se de que hablas – contestó con timidez por la cercanía del chico.

- No te hagas la desentendida princesa, dijiste que viste el alma de Cana llorar, así que o tratabas de hacer que Gray se sintiera mal o puedes ver las almas de los demás – dijo acercando su rostro a la chica de forma intimidatoria - por la manera en que actuaste en el aeropuerto dudo que fuese lo primero así que estoy seguro que puedes ver los almas de los demás.

Lucy frunció el entrecejo – sí estás tan seguro por que estás haciendo esto –

- Por que quiero que respondas, ¿Es algo que haces de forma consiente? -

- Eso quiere decir que quieres saber si he visto o no tu alma ¿No es así? –

- No es de buena educación contestar una pregunta con otra –

- Me sorprende que sepas de modales –

- Te sorprenderías princesa, ahora deja de tentar mi paciencia y contéstame –

La chica guardo silencio y sostuvo la mirada desafiante al cazador, para después suspirar cansada – no lo controlo, de hecho solo pude ver el alma de Cana, por eso lo dije –

Natsu sostuvo unos segundos más su mirada para después alejarse de la chica con molestia – supongo que por ahora te creeré – dijo para retomar su camino solo para impactar contra una alta figura frente a él.

- ¿Y se supone que yo soy la descuidada? – pensó Lucy recordando el comentario del cazador horas atrás.

- Pero que descuidado eres Igneel – dijo una voz áspera y cansada, Lucy observó entonces a un hombre alto que llevaba un cigarrillo en la boca, de cabello naranja en el que se divisaban algunas canas y ojos rojos cansados que se sostenía con un largo bastón de madera del lado izquierdo; vestía con un pantalón y camisa completamente de negro, en su cintura distinguía una cinta naranja con una espada similar a la de Cobra del lado derecho, el hombre dirigió su mirada a Lucy y luego negó con la cabeza mirando reprobatoriamente a Natsu que se ponía de pie y lo miraba enfadado.

- Igneel, ¿Qué haces aquí con Layla? ¿Estás teniendo una aventura con ella? ¡Pobre Elizabeth! Yo le dije que le serías infiel pero ella te quiere demasiado como para creerlo –

- ¿A quién le dices infiel maldito viejo? te recuerdo que tu eras el mujeriego por eso Polyuska tardo tanto en aceptar casarte contigo así que no metas a mis padres, ¿Y quién rayos es Layla?

- No me digas viejo Igneel que te recuerdo que tu eres el mayor – le dijo ignorando el comentario -

- Atlas reacciona de una buena vez, Igneel es mi padre, yo soy Natsu –

- ¿Natsu? – dijo Lucy acercándose al cazador, los ojos del mayor viajaron entre ambos adolescentes y se torno serio, perdiendo aquel brillo en sus ojos.

- Natsu ¿Ya has regresado de tu misión? ¿Dónde están tus hermanos? – preguntó ahora el hombre con un tono de voz ligeramente diferente - ¿Quién es ella?

El joven suspiro cansado, por lo menos el hombre había vuelto de sus recuerdos – Sí maestro Atlas, he vuelto de mi misión, mis hermanos también lo han hecho y están descansando… ella es Lucy Heartfillia, la maestra Mavis la ha puesto a mi cuidado.

- ¿Con que Heartfillia? – dijo viendo fijamente al chico - Así que tenemos visitantes de la realeza – murmuró en tono sarcástico el hombre para después entrecerrar los ojos y ver de mala manera a Natsu – supe de tu… "pequeño desliz" durante tu misión muchacho -

Al escuchar aquello el cuerpo de Natsu se tensó y Lucy observó como el chico se agachaba quedando de rodillas y con la cabeza agachada, su fina vista le permitió ver ligeras gotas de sudor cayendo por su rostro.

- Es correcto, maestro -

- Recibirás el castigo correspondiente pronto ¿Quedo claro? – dijo el hombre en tono severo dejando salir un poco de humo de su boca contra el rostro de Natsu–

- Sí maestro –

- Bien, ahora avisa a tus hermanos, en tres horas los quiero en el bosque –

- Como usted diga – respondió Natsu sin dejar la reverencia forzada y evitando hacer algún gesto de asco por el humo que había que tenido que respirar frente al hombre, el mayor solo asintió y lanzándole una última mirada a Lucy siguió su camino perdiéndose de vista de la princesa y el cazador.

- ¿Pequeño desliz? – preguntó sin entender Lucy a Natsu, quién suspiro con cierta amargura en el rostro.

- Cuando casi… mato a golpes a tus guardaespaldas – dijo el chico y de inmediato Lucy recordó el deplorable estado de sus amigos, razón por la que había decidido ofrecer su vida al cazador con tal de que los dejara en paz.

- Nosotros no matamos humanos lo dije en el aeropuerto, sin embargo, casi lo hago y por eso el maestro ve necesario que reciba un castigo – dijo el chico como si nada.

Por lo menos sé que los dejó con vida – pensó aliviada Lucy – un momento – se dijo así misma la chica - ¿Maestro? ¿Eso significa que él también es un Vampire Slayer?

- Haces muchas preguntas y no todas tendrán respuesta – contestó el chico con molestia – pero sí, él es el más anciano de nosotros – dijo chasqueando la lengua con molestia - mejor muévete que ahora tengo más cosas por hacer gracias al viejo Atlas – dijo tomando nuevamente la muñeca de la chica y arrastrándola por los pasillos como antes de su encuentro con Atlas.

- Con que el más antiguo, no parece tener más de 40 años entonces ¿Por qué al verme, llamo a mi madre? – pensaba Lucy dejándose arrastrar por el cazador lanzando una última mirada en dirección a donde Atlas había desaparecido.


Natsu empujó sin delicadeza la puerta de madera y entraron a una imponente habitación de altas paredes cubiertas con estantes llenos de libros, mientras avanzaban en aquel lugar, Lucy observaba con asombro el lugar, los barandales y escaleras, las múltiples mesas perfectamente limpias que contaban cada una con su pequeña lámpara, todo en perfecto orden; finalmente llegaron a una mesa alejada del resto, la cual estaba llena de libros en la superficie y en su alrededor, Natsu gruño con molestia.

- Genial, ¿Dónde se habrá metido? – preguntó al aire con molestia – tu quédate aquí y no toques nada - le ordenó mientras se perdía entre los estantes.

Lucy lo ignoró y se acercó a uno de los libros que estaban abiertos, escrito en una lengua antigua y mostrando dibujos detallados, como si estuviesen contando una historia, una pequeña presencia a su lado la distrajo, al girarse se encontró con una chica de pequeña estatura, que vestía un vestido simple color amarillo, llevaba una bandada del mismo color en el largo cabello azul y la miraba con sorpresa, un olor a libros viejos y tinta desprendía de ella, pero sobre todo, el olor a humano.

- H…hola -

- ¿Quién eres? - preguntó la chica viéndola con desconfianza y dando un paso hacia atrás, Lucy vio como la chica deslizaba con rapidez su mano hacía el inicio de su bota.

- Yo…

- Con que aquí estabas Levi – dijo la inconfundible voz de Natsu, de inmediato, la menuda joven se giro hacía el cazador y de inmediato se lanzó a su encuentro abrazándolo con cariño.

- No sabía que habías vuelto ya – dijo la chica contenta

- Lo sabrías si no pasaras tanto tiempo encerrada aquí Levy – le dijo el chico en tono burlón – pero bueno que puedo hacer si así eres.

La chica se limitó a enseñar la lengua de forma juguetona e infantil.

- Ahora, Levy, deja te presento a Lucy Heartfillia – dijo el chico – princesa, ella es Levy uno de los miembros de Fairy Tail.

- ¿Heartfillia? ¿Princesa? ¡Natsu! ¿No me digas que te has raptado a la princesa de los vampiros? –

- Vale, no te lo diré -

- No puedo creerlo, en verdad eres un tonto Natsu, ¿Atlas sabe sobre esto? –

- No me recuerdes al viejo – contestó con molestia causando la risa de la chica

- Te ha reprendido – afirmó la chica –

- Sí bueno, ya que entiendes mi situación – dijo posando sus manos en los hombros de Levy y girándola para que viera a Lucy – mientras a los chicos y a mi nos regañan, no te molestara cuidar de la princesa, enseñarle el lugar y presentarle a los demás ¿verdad? –

- Pero…

- Ya se tomo el suero así que no tenrás problemas… y en caso de haberlos sabrás que hacer, entonces ¿Sí?, ¡Sabía que aceptarías! Nos vemos – dijo el chico con gran rapidez sin darle tiempo a la chica de contestar realmente, y sin más, el chico desapareció dejando a ambas chicas en un incómodo silencio.

Levy lanzó un triste susurró – ese tonto, seguro que planeaba esto desde antes –

- Disculpa, no es necesario que…

- No te preocupes, ¿Con que princesa eh? – dijo acercándose a la mesa y cerrando los libros que estaba leyendo - Es una excelente oportunidad, hagamos esto, yo te enseño el lugar, te presento a la personas, respondo todas tus preguntas, y tu responderás las mías – dijo con un extraño brillo en sus ojos a lo que Lucy no pudo negarse.

- Vale – respondió la princesa

- ¡Bien! – dijo la pequeña peliazul con una sonrisa que Lucy no supo descifrar, la chica tomo una libreta con tapa de piel que parecía el diario de un viajero.

- Por cierto, Natsu no sabe presentar gente, soy Levy McGarden, "el ratón de biblioteca de Fairy Tail" – dijo con diversión la chica- líder del departamento de investigación – dijo la chica sonriendo.

- Encantada – dijo Lucy con una sonrisa entendiendo por que el trato que la chica le había plantado – soy Lucy Heartfilia…

- La princesa vampiro – completo Levy y Lucy asintió haciendo una mueca de molestia, gesto que no paso desapercibido por Levy, más no comentó nada al respecto limitándose a seguir con su tarea de ordenar los libros; pronto se vio auxiliada por Lucy y fue entonces que se detuvo para observar a la princesa.

- Lo siento – dijo Lucy alejándose de la mesa rápidamente – es que me pareció que necesitabas ayuda, no pretendía molestarte – dijo con aire depresivo a lo Levy río divertida.

- No te preocupes, discúlpame a mi, no me has molestado, solo me has sorprendido, creí que no querrías, hacer trabajos manuales –

Lucy observo atenta a la chica y bufo con cierta molestia acercándose de nuevo a Levy para seguir ayudándole - Mi padre – dijo Lucy irrumpiendo el silencio que se había instalado entre ellas – siempre ha tenido sirvientes a mi disposición pero eso no me gusta, prefiero hacer las cosas…

- Por tu cuenta - completó Levy la oración, Lucy levantó la vista hacia Levy al detectar cierta nostalgia en su voz.

- Aunque no lo parezca entiendo de lo que hablas – dijo la joven ganándose una mirada curiosa por parte de Lucy, Levy rio ligeramente y negó con la cabeza – no tiene importancia, anda ven debes de tener bastantes dudas – dijo con una amplia sonrisa que Lucy regreso.


El ambiente creado por la gente bailando, riendo, comiendo y bebiendo alrededor de la inmensa fogata en medio de aquel patio hacían que olvidara por completo que se encontraba ¿cautiva? en la base principal de cazadores y licántropos que deseaban su cabeza; vio a Levy regañando a Droy sobre comer mientras escribía y Jet tratando de controlar a la pequeña guerrera; podía escuchar también las estridosas risas de Macao, Wakaba y Gildarts que animaban a Cana en su competencia de quien consumía más alcohol contra Jason, Daniel, Bixlow y Evergreen; parado y totalmente eufórico Fried animaba a los últimos dos que estaban bastante mareados por la expresión en su rostro, más atrás recargado en uno de los pilares y observando la escena con melancolía estaba Gray.

- Parece que aún no arreglan su pequeña discusión – dijo Levy en un suspiro resignado al tiempo que se sentaba junto a ella.

- Eso parece – susurró Lucy

Levy soltó una ligera risa – no deberías preocuparte por ello; el cariño de Gray por Cana es demasiado como para permitirse perderla, estarán bien.

- Veo que se han llevado bien – dijo una voz conocida a sus espaldas, al girarse se encontraron con un maltrecho Natsu con algunos rasguños, cortes profundos y superficiales, las ropas hechas girones, por excepción de su fiel bufanda, y llenas de tierra y sangre seca.

- ¿Pero qué te paso Natsu? – preguntó de inmediato Levy poniéndose de pie y sosteniéndolo para después ayudar a que se sentara junto a Lucy, la princesa observo como la pequeña paseaba sus manos por el cuerpo del cazador examinando sus heridas.

- ¿Quieres una mentira o te digo la verdad? – respondió Natsu

- Dijiste que contestar una pregunta con otra era de mala educación – respondió sin pensar Lucy, causando que el cazador y Levy la vieran perplejos, una vez que se percató de ello se sonrojo levemente causando la risa divertida de Levy y un bufido molesto de Natsu.

- Te han ganado Natsu – dijo Levy con una gran sonrisa observando el gesto de molestia en el rostro del cazador.

- Lo que tu digas Levy – resopló el joven volteando el rostro para que ni la princesa ni la chica lo vieran.

En silencio Levy siguió viendo sus heridas y frunció levemente el entrecejo al observar las más profundas – ¡Ese par de brutos! – refunfuño la chica

- ¿Te diste cuenta? – preguntó con diversión Natsu, Lucy observaba la interacción de ambos en silencio sintiéndose ligeramente incómoda.

– Gajeel me va a escuchar – y sin más la joven se levantó y camino hecha una furia en busca del susodicho, Natsu simplemente negó mientras murmuraba cosas inaudibles, Lucy lo contemplo sin entender la situación, al seguir con la mirada a la chica, pudo ver como Romeo bailaba con la recién aparecida Wendy mientras Charle, Happy les animaban, más atrás Levy estaba regañando a Gajeel quien se tapaba los oídos con las manos y a su lado Lily reía con la pequeña Asuka sobre sus hombros.

Nuevos gritos se escucharon y pudo ver ahora como ahora Cana competía contra un irritado Gray que lanzaba miradas de odio a los dos rubios cazadores que se habían unido al juego; Bixlow y Evergreen ya estaban desmayados sobre la mesa, mientras que Daniel y Jason iban de camino a allá, Fried ahora animaba a Laxus quien mantenía su ausente mirada hacía Cana ignorando a Gray, y Sting era animado por Rouge y Yukino.

- ¿Y entonces que te paso? – preguntó Lucy

- Te dije que hacías demasiadas preguntas– contesto Natsu acomodando su bufanda – este es el castigo de Atlas

- Debes estar bromeando –

- ¿Me ves riendo por ello? –

Lucy guardo silencio y después negó con la cabeza, de entre sus ropas saco un pequeño pañuelo con el que limpio una herida justo bajo el ojo del cazador que aún sangraba

- Se supone que tu eres el que me cuida y ahora soy yo la que tiene que atenderte – dijo tratando de molestarle.

- Nadie te ha pedido ayuda –

- Pero tampoco te has alejado ni negado a que lo haga ¿O sí?

- … has lo que quieras – contestó Natsu con molestia y Lucy sonrió ante su pequeña victoria.


Desde las sombras del bosque, alejado de la celebración por la primera victoria de Fairy Tail, dos pares de ojos observaban la interacción entre el Dragon Slayer y la princesa de los vampiros.

- ¿Está segura que esto es lo correcto? – preguntó una voz profunda y áspera perteneciente a un hombre.

- Por supuesto, así las cosas deben ser – contestó una voz dulce.

El hombre gruño cuando sintió la presencia desaparecer, sin quitar la vista los dos jóvenes le dio una profunda calada a su cigarrillo permitiendo que los recuerdos lo invadieran.

- Pelea, defiéndete, igual que lo hicieron los humanos a los que casi asesinaste, dime como lograron detener al más peligroso de los cazadores – gritaba aquel hombre pelinaranja observando a Natsy sangrando en medio de aquel claro y al resto de los cazadores con sus armas salpicadas por la sangre de su compañero.

- No lo haré, ellos no se defendieron, ellos no me detuvieron… ella lo hizo –

Un chasquido de sus dedos bastó para una nueva ronda de golpes y cortes contra el chico.

- ¿Ella?... claro la princesa, dime Natsu, ¿no te defiendes por que ellos no lo hicieron… o por qué ella te vio con miedo?

Un nuevo chasquido, nuevos golpes que no lograron atinar pues el chico los había esquivado, un aura peligrosa comenzaba a rondarlo y sus ojos se volvían coléricos.

- Dime Natsu, ¿Lo disfrutaste? Sentiste a la bestia clamando por sangre, supongo entonces que si ha sido su culpa que tu salvajismo aumentara tengo derecho a castigarla a ella -

Natsu corrió contra el hombre, derrotando a su paso a sus compañeros que trataban de detenerlo, justo cuando iba a golpear al mayor, su mano temblorosa se detuvo a apenas unos centímetros de su rostro.

- No lo… lograrás – decía el chico con su respiración entrecortada – él… él no me va... a dominar – el rostro del mayor se mantenía neutro – Y… tú… no la vas a tocar… mien…tras yo… sea su protector.

- Bien dicho – respondió el hombre para después lanzar al joven de vuelta al centro del claro para continuar con su castigo.

Exhalo el humo semejando a un dragón entre la oscuridad, pronto se sintió rodeado de presencias conocidas y a la vez olvidadas. – Con qué protector de la chica ¿Eh? Es curioso como trabaja el destino ¿No lo creen Igneel, Layla?


NA: La llegada de la princesa a la base de los cazadores es sumamente extensa debido a la gran cantidad de información que Levy le da, desde personas, historia de la orden y demás, por eso esto se divide en dos partes; por otro lado, aparte de los personajes conocidos de Fairy Tail aparecen varios nombres nuevos, estos son personajes de la novela que no tienen un equivalente en los de Fairy Tail.

Recuerden, sus reviews son mi paga!