4.- Cabos sueltos

El paisaje de las montañas era inspirador. Sola y sin algo importante que hacer, la joven Milk salió de casa para pasear por los alrededores. Capturaba con su lente cada escena de la naturaleza, tal y como lo hacía con aquellas imágenes inspiradas en el Torneo de las Artes Marciales. Radicalmente opuesta la temática, había algo en común entre las capturas de los peleadores y la naturaleza: la plenitud, el estado puro que su presencia no distorsionaba y que las escenas irradiaban para ella y quienes observaran aquellas obras, pues no había otro modo para definir el arte de inmortalizar un sentimiento.

Su excursión se alargó por varias horas. Entre el ruido del viento y los animales silvestres, no sentía la soledad, sino la paz del lugar que se fue contagiando en ella, olvidándose momentáneamente de esa sensación de nostalgia con la que había despertado esa mañana y que su marido, entre prisas y urgencias, no había visto con claridad.

Cuando la cinta de película de su cámara estuvo llena, regresó a casa, encontrándola igual de sola que cuando se había ido.

O-O

Cerca de las cinco de la tarde, el teléfono interrumpió el silencio de la casa. Milk atendió desde uno de los aparatos del pasillo.

-¿Diga?

-Buenas tardes, ¿podría comunicarme con Goku, por favor?

Milk hizo una pausa. Aunque comprendió aquellas palabras, parecía que su recepción estaba averiada, pues escuchaba la voz del hombre del otro lado de la línea como si tuviera eco, además de que tenía poco volumen.

-Mi marido no se encuentra. Pero puede dejarme un mensaje para él, si lo desea.

Hubo un silencio. Como ruido de fondo, la joven percibió una voz infantil que inmediatamente fue interrumpida cuando el hombre respondió con amabilidad:

-No, gracias. Mejor, me comunicare con él más tarde si encuentro otra oportunidad.

-Puede decirme su nombre para decirle a mi marido que volverá a llamar.

-Yo… Soy un contacto de la Agencia. No se preocupe, no es importante. Gracias por su tiempo.

-Por nada.

Cuando Milk colgó el aparato, no sin cierta extrañeza, por un momento pensó que quizás, aquel hombre era el autor del diario que había leído en el escritorio de Goku, es decir, el padre de esa niña llamada Suno. Y como para dar más fuerza a ese pensamiento, recordó la fugaz voz infantil que escuchó. Revisó rápidamente el registro de llamadas del teléfono, pero el número no era legible por el identificador, leyéndose únicamente la leyenda "Fuera de área".

De nuevo devolvió el teléfono a su lugar y dio la media vuelta para volver a sus fotografías. No es que tuviera pensado devolverle la llamada al desconocido personalmente, pero si volvía a comunicarse bajo las mismas circunstancias, cabía la posibilidad de que le hiciera saber si tenía algo que ver con Suno o fuera alguno de los familiares de la niña, ya que Goku se había mantenido el doble de ocupado que antes y a ese paso, no le diría si existían más gente con su misma condición.

Había pasado casi un mes desde que leyó aquellos papeles y la paciencia de la joven esposa se estaba agotando. Dentro de poco sería año nuevo y con ello también, su regreso a su profesión, pues no había abandonado sus proyectos ni los viajes.

O-O

Las largas y frecuentes reuniones a las que asistía Goku, se efectuaban en uno de los edificios de la Capital del Este. Desde hacía tiempo se discutían diversos temas de la Agencia donde Bulma tenía que trasladarse por varias semanas hasta ese lugar desde la Corporación.

La situación era crítica. La Capital del Este era regido por ministerios a diferencia de la monarquía que gobernaba en la Capital del Oeste, Sur y Central. Hasky, una mujer joven y enérgica, fungía como la principal canciller de su gobierno y por consiguiente, tenía el poder para mandar al resto de los ministerios a tal punto, que podía también iniciar una guerra.

Durante su mandato, había mantenido su distancia con el resto del mundo, pero se había mostrado flexible en cuanto a acuerdos y tratados con las demás naciones, sin embargo, cuando el Rey Furry y Bulma pidieron autorización para que sus tropas registraran donde presuntamente estaba localizado el campamento de la Red Ribbon, Hasky se negó, advirtiéndoles que tal acción sería tomada como una agresión. Un ataque directo a su nación al poner en evidencia su incapacidad para tratar con dicha organización criminal.

Durante todo ese tiempo, Bulma había conseguido que Hasky movilizara el ejército de su propia nación guiados por ella, pero Hasky aceptó el ofrecimiento a medias: sus hombres irían a registrar Kumo y los alrededores, pero sin que Bulma y la A.I.T. tuvieran algo que ver y solo esperaran los resultados de la investigación.

El Rey Furry volvió a tomar cartas en el asunto. Se efectuaría una última entrevista dentro de poco y de negarse Hasky nuevamente, ya no habría más acuerdos y el Ejercito de la Capital del Oeste entraría a la fuerza. Bulma estaba angustiada. Quería evitar un enfrentamiento, pero el Rey también era reacio a sus convicciones. Aunque ella tuviera influencia sobre las decisiones, no podía contradecir al Rey.

Al final de la jornada en la que el Rey Furry había determinado esto y todos los miembros presentes de la Agencia escucharan la noticia, Bulma tuvo una entrevista con Goku antes de que aquel volviera a la Montaña Paoz:

-Goku, esta será la última conferencia desde la Capital del Este. No creo que después de la reunión con el Rey, Hasky nos permita la entrada de nuevo.

-Demonios… No hay manera de tratar con esa mujer, por lo visto… -dijo Goku, con seriedad mientras dirigía a su amiga una mirada de resignación.

-No. Desconoce el trato que la A.I.T. tuvo con su gobierno años atrás y que aún se mantenía. El Rey también dijo que Hasky cambió su administración recientemente sin dar algún tipo de justificación. No quiero pensar que quieren cortar relaciones como los vecinos del Norte, pero si esto continua, significa que Milk y tu deben irse a la Montaña Flypan, al menos hasta que Hasky y yo hayamos llegado a un acuerdo antes de que el Rey Furry y ella hablen.

-Ojala que Hasky acceda a recibirte cuanto entes y con respecto a lo otro, no sé cómo vaya a tomarlo Milk… Supongo que le dará gusto volver a la casa de su padre…

-Bueno, aún no ha pasado nada grave y tomará tiempo para que suceda lo peor, pero hay que estar alertas. Consúltalo con Milk.

-Lo hare.

-Mañana podrías decírselo porque te daré el día libre. No la presiones, plantéaselo como si fueran a tomar unas vacaciones. Dentro de dos días el Rey Furry vendrá y tienes que estar presente. Ojala todo resulte bien…

-No te preocupes, Bulma. Quizás Hasky recapacite y analice la gravedad de la situación…

-Ojala…

Goku dirigió una sonrisa a su amiga, quien lentamente fue borrando la angustia de sus ojos. El joven iba a decir algo más, cuando el teléfono de Bulma sonó repentinamente.

O-O

Desde la fuga de Vegeta hasta la actual situación, habían pasado cerca de siete meses. Por entonces, el joven había huido de las manos de Blue pasados apenas dos días de su llegada al campamento.

Cuando Vegeta trabajó en el laboratorio, antes de su captura, Raditz y él habían tenido un acuerdo, en el que el primero pagaría los "honorarios" del segundo a través de una cuenta secreta. Una prima considerable que sumaba aproximadamente cinco años de servicio y que ofreció parte de ella a unos hermanos gemelos que también se encontraban en el campamento.

Nadie sabía sus nombres, pero no era un secreto saber que habían sido sujetos de prueba años atrás en otro laboratorio de Blue situado en Chazke y por tal, eran llamados sencillamente 17 y 18. Cuando Chazke estalló por la inestabilidad de las maquinas, los numerosos sujetos de pruebas supervivientes murieron al reusarse a seguir colaborando con la Red Ribbon. 17 y 18, sea por el motivo que fuere, continuaron con la organización al lado de Gero, ya que demostraron ser hábiles a la hora de manipular objetos de un laboratorio. Aun cuando la A.I.T. capturó a todos, los hermanos no se fueron muy lejos, por lo que a Blue no le costó encontrarlos. Para Vegeta fue una sorpresa saber lo del otro laboratorio de Chazke y la existencia de más sujetos de pruebas, pero no importaba. Él era el único que podía hacer, deshacer o perfeccionar su propia creación.

Mediante unas conversaciones furtivas, 17 y 18 accedieron a realizar la fuga. No fue fácil proveerse de una nave que estuviera desprovista de cualquier localizador y así, cuando el campamento cambió la guardia más allá de la media noche, emprendieron la huida hasta una isla de la Capital del Sur, donde le permitirían a Vegeta hacer uso de su cuenta. A esas alturas, la Capital del Norte no había dado a conocer la fuga del prisionero y habían hecho antes una pequeña parada donde Vegeta vivía antes de irse con Raditz para cambiar su ropa.

Y ahí, cuando se creyeron fuera de peligro y estaban dispuestos a comprar nuevas identidades cuando repartieran el sustancial dinero, Blue los encontró primero. Los tres jóvenes no supieron cómo fue que Blue había dado con la ubicación de la nave y antes de que pudieran huir o incluso defenderse, los hombres de Blue abrieron fuego.

Cuando no percibieron rastros de vida en los cuerpos, los soldados se retiraron. Sin embargo, dos de ellos aun respiraban con dificultad. 18 solamente había recibido golpes que la dejaron inconsciente, pero Vegeta y 17 estuvieron al alcance de las balas. El primero había recibido dos: en una pierna y el abdomen. Corría riesgo de desangrarse, pero vivía. La segunda víctima no corrió con la misma suerte, muriendo de inmediato cuando una bala atravesó su pecho.

Un mes después, la Corporación Capsula recibía a dos extranjeros que Bulma trató con el más profundo secreto y confiándole únicamente a cinco personas sus identidades: Goku, Yamcha, Krillin y Ten.

Aun cuando Goku y Krillin acataron las ordenes de Bulma, guardaban cierto recelo. No estaban del todo convencidos con la repentina lealtad de Vegeta y 18, pese a que estos de inmediato dijeron la ubicación de Blue.

Según 18, quería venganza por la muerte de su hermano y Vegeta buscaba solamente su libertad y el anonimato para que su padre no se enterara que se encontraba más cerca de él de lo que creía y empeorara la situación. Y aunque Vegeta explicó la razón por la que ahora su cabello era rubio y sus ojos fueran verdes por la Fase Luz, Goku, que en su propia experiencia había pasado por dicha fase también, sabía que conforme pasaba el tiempo, la formula hacia otro tipo de estragos aparte de los físicos. Además, tenía muchas preguntas que hacer a ambos.

O-O

Cuando el reloj de la estancia marcó poco más de las once de la noche, Goku llegó a casa.

Encontró iluminada la cocina, además de que su esposa ya se encontraba dormida en su habitación. No quiso despertarla y aun cuando ya faltaban pocos minutos para media noche, termino la cena que Milk había dejado para él y se retiró a su estudio, pensando que sería breve la rápida captura de datos en su ordenador.

El tiempo voló a su pesar y cuando reviso el reloj, ya era la una y media de la madrugada.

-Rayos… -dijo mientras cerraba algunas ventanas de la pantalla y se detuvo cuando vio que había recibido un nuevo correo hacía pocos minutos.

Lo abrió de inmediato al reconocer al destinatario y una sonrisa cruzó su rostro. Reenvió dicho correo a la dirección de Bulma, la cual confirmo de inmediato por un mensaje en su teléfono.

"Lo había olvidado por completo, que tonta." –decía la joven directora.

"No te preocupes. Ya sabes que el asunto de Suno y su padre corren por mi cuenta."

"Dice que ya te había llamado antes. ¿No te lo dijo Milk?"

"Está dormida. Mañana me pondré en contacto con él y veremos cuándo podremos reunirnos los cinco. Nos vemos."

O-O

-¿Qué pasa? ¿Hoy no te reunirás con Bulma de nuevo? –dijo Milk mientras terminaba de servir el desayuno y tomaba asiento al otro extremo del comedor.

-No. Hoy no. Mañana tendré que irme muy temprano –respondió Goku de manera automática.

-Ah.

Pasados algunos momentos más de silencio, Goku recordó el encargo de Bulma y tratando de transmitir animo a sus palabras, dijo a Milk repentinamente:

-Oye, ¿Qué te parecería pasar una temporada en la Montaña Flypan?

-¿En el pueblo de mi padre? –respondió la joven con un gesto de extrañeza- ¿Por qué tan pronto? ¿ya estas agotado de tu trabajo?

-No, bueno, pensé que te resultaría agradable volver y que pasemos tiempo juntos.

Milk sonrió un poco. Aun sin haber terminado su comida, se puso de pie y llevó los platos de ambos a la cocina.

-¿Y bien? ¿Qué piensas? ¿Te gustaría ir? –insistió su marido.

-No lo sé… De cualquier manera me sentiré sola. Recordare otra vez lo mucho que extraño a mi padre…

Y se retiró en seguida, como para evitar otra pregunta.

Goku decidió no insistir, ya que cuando se dirigía tras ella para hablar un poco más, minutos después, la encontró trabajando de nuevo sobre su querido oficio. Las numerosas fotografías le daban por enterado que la joven deseaba con toda su alma volver al mundo con su arte. Quizás, pensó Goku, eso era lo que la mantenía así de distante. Aunque lo habían hablado antes de la boda, ya lo analizarían juntos de nuevo si era o no conveniente el esperado retorno.

Aún era temprano. Se disponía a ir de la cocina a la biblioteca, cuando una llamada a su teléfono lo interrumpió. Pudo ver que se trataba de Bulma. Algo contrariado, contesto la llamada.

-¡Goku!

La voz evidentemente nerviosa de su amiga, lo puso en alerta.

-¿Bulma? ¿Qué pasa?

-Goku, tú y Milk tienen que irse de la Montaña Paoz ahora.

Goku palideció, pero aun dueño de sus palabras, dijo:

-¿Qué? ¿Por qué? ¿El Rey ya se reunió con Hasky?

-No, no. Algo peor. –respondió Bulma, aun sin abandonar su sobresaltado estado- Sucedió hace pocas horas. No quería llamarte, pero esto puede que sea motivo para que el Rey Furry entre con su ejército, sino es que ya emitió la orden. Hasky ha dado toque de queda. No puedo abandonar el hotel. El ejército del Este está tomando las calles...

-Bulma, tranquilízate por favor. Dime, ¿qué fue lo que ocurrió?

-Fue en el Teatro Principal. Hoy había una reunión de inversionistas o algo así y alguien entró y mató a un hombre delante de todos y le advirtió a los demás que "era la primera advertencia". Incluso no le importó que hubiera vigilancia ni que vieran su rostro. Burló a todos quienes intentaron detenerlo. Al tipo que mató era un hombre llamado Gerard Delau, un empresario local.

-¿Qué? ¿Pero quién demonios era ese sujeto?

-Eso es lo que quiero que te diga Vegeta –recuperando la seriedad, Bulma continuó-. Quiero que te vayas con Milk antes de que ese tipo los encuentre y luego, ve con Vegeta y reúnelo de una vez a Suno y su padre. Tú serás mi voz.

-Espera, espera. ¿Qué tiene que ver ese tipo con el caso de Suno?

-Goku… Ese sujeto que acaba de huir y que amenazó a todos con su "advertencia" estaba en Fase Luz. Y el tipo que mató, hizo que Hasky perdiera el control. Es de la Red Ribbon y esa Luz Falsa es más peligrosa que la de Vegeta, porque se curó rápidamente de una bala en su mano. Muchos testigos lo vieron…

O-O

La noticia del ataque al Teatro Principal se esparció como pólvora hasta llegar al apartado pueblo de Kumo.

-¡No es posible! ¡¿Quién es ese desgraciado que se atrevió a amenazarnos con su "primera advertencia"?!

-Tranquilo, Dark. Esto todavía no termina. Además, por si no te has fijado, la apariencia de ese tipo, es exactamente igual como la Fase Luz que pudimos ver en los sujetos de prueba de Chazke. Por algo quiso que hubiera cientos de testigos… -decía Blue, con media sonrisa.

-Entonces, señor… eso significa que sobrevivieron…

El sudor y la palidez del Capitán Dark hicieron que Blue soltara ahora una carcajada.

-Así es... Ni siquiera Vegeta conocía a este individuo que me está dando este mensaje. Matar a Black de entre todos los simpatizantes y contribuyentes de la Red Ribbon reunidos en ese lugar me dice que es directamente conmigo su odio. Pero si, es un sujeto de pruebas…

-¿De cuál cree que se trate, señor?

-Si es el de la mocosa, será sencillo… Pero si se trata de su hermano… -Blue borró su sonrisa lentamente. Dark limpio con el puño de su camisa beige algunas gotas de sudor de su frente.

-¡Ese es el demonio mismo! ¡No le dé ni la más mínima oportunidad, señor Blue!

-Es morir o matar, Capitán –sentencio Blue simplemente-. El Rey Furry tomará la Capital del Este muy pronto, por lo que debemos irnos de Kumo dentro de pocas horas. En cuanto a este imbécil, su tumba será en el Norte. Pero no morirá sin antes decirme dónde esta su hermano y la mocosa…

-¿Qué pasara con la Luz del Dragón? ¿Ya no la buscará? –cuestionó Dark nerviosamente por el sorpresivo cambio de planes.

-No pueden ocultarla para siempre, Dark –respondió Blue, poniéndose de pie delante de su escritorio, donde había numerosos documentos y mapas-. Este sujeto quiere asustarnos, pero a mí me quedan varios trucos bajo la manga. Será la A.I.T. misma quien nos entregue a la muchacha sin disparar ni una sola bala.


Para este capítulo me tardé un poco más -corto, lo sé (u_u)-, y fue porque por acá se vinieron varios acontecimientos importantes entre los cuales recalcaré algunos: mi computadora no escribe acentos :S, mi trabajo estuvo ocupándome momentáneamente más de la cuenta por esta temporada y por último, mi hermano menor. Será su cumple y más que nada, deseaba que por aquí le diera parte de su regalo, usando algunos personajes que a él le encantan de todo DB. Si tuviera que dedicarle esto a alguien, seria a él jeje. Me ayudó un poco con la primera historia aportando ideas y también sigue este fic. Estoy algo nerviosa porque no sé si funcionará y sobre todo, que siga siendo del gusto general, aunque he de confesar que es una experiencia de me emociona mucho.

Bueno, me despido.

Saludos y hasta la próxima.