VS. Magmar
La brisa de la tarde zarandeaba ligeramente los copos de los árboles que adornaban el pintoresco paisaje del pueblo. Por ese mismo camino, un chico de cabellos blancos caminaba despreocupadamente mientras observaba las pokeballs con sus dos pokemon atentos a lo que él hacía.
- Así que elekid- Pensó Skygger mientras admiraba al pokemon amarillo- A pesar de haber luchado contra fearow y perdido contra mew, ¿de donde había sacado fuerza para hacerle frente a un pokemon de tipo fuego?- Se preguntó guardando las pokeballs.
En ese momento sintió que una voz conocida desde detrás que le llamaba, cuando se giró vió al profesor Oak corriendo hacia él.
- ¡Skygger espera!- Gritó el profesor deteniendo el avance del chico para poder llegar. Cuando llegó se tomó un rato para recuperar aliento- Ten, te olvidaste de este- Dijo pasandole una pokeball con un pokemon conocido.
- ¿Squirtle?, pero si ya te dije que no me interesaba tenerle en mi equipo- Protestó el albino intentando devolversela, pero el profesor lo rechazó
- Los siento, pero creo que squirtle estaría mejor contigo que en el laboratorio- Dijo el profesor Oak- Además te puede servir de mucho si vas al gimnasio de Ciudad Plateada y disculpame, porque tengo prisa- El ojimarrón se dió la vuelta y se marchó antes de que el chico pudiese decir cualquier otra cosa.
Resignado, Skygger aceptó a su nuevo pokemon en el equipo.
- No estaba en mis planes tener a un pokemon de este tipo... pero no puedo negarme a aceptar a otro miembro en mi familia. Squirtle, elekid bienvenidos, ahora formáis parte de esta familia- Dijo el albino en voz alta meintras reanudaba su caminata- Supongo que esos dos también irán a coleccionar medallas e inscribirle en la liga pokemon. En ese caso tendría que tomar ventaja... quizás esos dos aprovecharán este día para prepararse- Skygger miró al cielo dando un suspiro mientras valoraba las ideas que afluían- Con squirtle ya tengo tres, pero aun tengo que buscar a más miembros, quiero hacer una gran familia- Pensó con ilusión mientras aceleraba el paso y salía del pueblo.
Mientras tanto, en alguna de las casas Taiyou terminaba de armar su mochila revisando lo que más necesitaría para partir en su viaje. Su pokemon verde yacía fuera de su pokeball mirandole con una gota de sudor.
- Por fín, ya tengo un pokemon inicial, antes de que se haga de noche tendré que estar en Ciudad plateada- Dijo el ojirojo increíblemente emocionado, pero entonces, una revelación pasó por su cabeza paralizandole- Si voy a hacerme un entrenador, voy a tener rivales. Ese chico... Skygger, parece una buena persona, pero ha conseguido derrotar a Cyan. Tendré que entrenar mucho para venerle- Entonces se dió cuenta de que mientras meditaba había pasado casi una hora- ¡Oh no, mama va a llegar y estaré en problemas!- Metió lo que quedaba de su ropa en su mochila y salió de casa junto a su pokemon no sin antes dejar una nota en la mesa.
Cuando salió de su casa se lanzó a correr a gran velocidad, sin darse cuenta de la presencia de una mujer que estaba llendo a su casa en ese momento. Ella tenía una melena castaña y ojos azules, vestía una larga falda blanca y una blusa morada.
- ¿Ese no era Taiyou?- Se preguntó la castaña mientras miraba al chico alejandose completamente asombrada, pero luego frunció el ceño y apretó sus puños- ¡Maldita sea Taiyou, regresa inmediatamente!- Gritó con furia, pero el chico ya estaba demasiado lejos.
- ¿Qué está pasando Blue, por qué gritas?- Preguntó con una voz cansada un chico cargado de bolsas, llegando desde detrás junto con un gran blastoise que tambien llevaba muchas bolsas. Él era un poco más alto que Blue, su pelo era negro azabache y sus ojos rojos, vestía unos pantalones azules y una camisa blanca.
La chica se giró completamente enfadada, asustando al chico y al pokemon con nada más que su mirada.
- ¡¿Quieres saber lo qué pasa?. Red, nuestro hijo se ha marchado sin tan siquiera despedirse de nosotros!- Dijo Blue en voz alta mientras se acercaba al pelinegro clavandole la mirada en sus ojos.
- Bueno, tampoco es para tanto- Excusó el ojirojo con una gota de sudor pasando por su nuca- Cuando yo empecé mi viaje tampoco se lo comuniqué a mis padres- En ese momento pudo ver como la castaña cambiaba su mirada mientras dejaba salir unas cuantas lagrimas desde sus azules ojos vidriosos. Al verla Red soltó las bolsas inmediatamente y abrazó a la castaña con fuerza mientras le daba pequeños besitos en la cabeza- No te preocupes, Cris me llamó y me lo contó todo.
Sin que Red lo notase el semblante de Blue cambió por completo.
- ¿Como... que te ha llamado?- Preguntó Blue con un tono tranquilo pero siniestro, algo que asustó al pelinegro, quien la soltó de inmediato y dió unos pasos hacia atrás- Tu lo sabías...y no me has dicho nada...- Red, de inmediato salió disparado en dirección contraria a su casa siendo perseguido por ella.
El cielo comenzó a teñirse poco a poco de colores cálidos repartidos hacia el horizonte. Taiyou llegó rápidamente a Ciudad plateada tras pasar Ciudad verde el el bosque verde en un instante gracias a su velocidad.
Cuando el castaño llegó a la zona oeste de la ciudad, vió una muchedumbre muy alterada, Taiyou se apartó de su camino al pegarse a una de las paredes, entonces vió varias hojas pegadas sobre la pared. En las hojas figuraban la foto de un pikachu con una recompensa por parte de la asociación de comerciantes.
- Así que por esto es toda esa revuelta- Dijo Taiyou- Talves le de una mano.
La muchedumbre finalmente encontró al pikachu y logró arrinconarle. El pokemon amarillo miró a la gente desconfiado mientras que los comerciantes furiosos se preparaba para presarle.
En el momento en que la gente se abalanzó sobre el pikachu, este les esquivó ágilmente y llegó a un puesto de frutas en donde se dedicó a la bucólica con una manzana, pero no contaba con que el dueño de la tienda, quien se acercaba por detrás suya, le lanzase una red logrando atraparle.
Cuando pikachu se vió atrapado, inmediatamente soltó una potente descarga electrica que dejó inconsciente al vendedor, para luego echar a correr de nuevo
- ¡Hey la plaga está escapando otra vez!- Gritó una mujer señalando al pokemon amarillo.
La gente empezó a perseguir al pokemon de un lado a otro sin parar. Todo ello estaba siendo visto por el entrenador castaño, quien sacó una pokeball mientras soltaba un suspiro ante la negligencia de la gente.
- Parece que ya no puedo quedarme mirando... bulbasaur ve- Dijo Taiyou situandose en frente del pikachu para lanzar su pokeball. Desde ella salió una pokemon cuadrúpedo de color verde, el cual se paró en frente de pikachu impiediendole su huída. Pikachu mostró una fuerte impresión al ver al pokemon, pero decidió aceptar el desafío lanzando una descarga eléctrica tanto al pokemon como al entrenador consiguiendo formar una nube polvo.
La gente quien se animó al ver el pokemon del chico, sintió una profunda decepción al ver como recibía el ataque del pokemon amarillo.
- Eh mirad eso- Dijo uno de ellos señalando al cento de la nube de polvo en donde se pudo divisar al castaño completamente intacto frente al golpe recibido.
- Ahora es nuestro turno- Dijo Taiyou avanzando unos pasos con su pokemon hacia el pikachu asombrado- Bulbasaur ataca- El pokemon verde lanzó una semilla desde su bulba hacia pikachu. La semilla estalló en el aire liberando un polvo casi imperceptible, pero tan eficaz que hizo que pikachu se desmayase- Perfecto, empezar con somnifero... y ahora- Sacó una pokeball y la lanzó suavemente logrando atrapar al pokemon sin mucha dificultad- ¡Te tengo!- Gritó alzando la pokeball - Y así es como se hace- La gente aplaudió con alegría al ver como ese chico les había ayudado.
Momentos después, Taiyou se encontraba dentro de una casa, saboreando el banquete que la gente le había preparado como muestra de su gratitud.
- Jovencito, nos has salvado- Dijo uno de los mercaderes- Esa peste arruinaba nuestros negocios
- Oye ¿de donde eres?- Preguntó un anciano mientras le servía más bebida
- De pueblo paleta- Contestó Taiyou sin parar de comer
- ¿Pero qué te ha traído hasta aquí?- Volvió a preguntar el mismo hombre
- ¿Quieren saberlo?... pues esto- Dijo el castaño sacando su pokedex y enseñandole a la gente como funcionaba la enciclopedia digital- Mirad, este pikachu vino del bosque verde al centro de esa ciudad- Explicó el chico tras leer la información detallada acerca del pokemon que había capturado- ¡Escuchad, hay más de de 600 tipos de pokemon, y mi meta es tener todos sus datos y crear la pokedex definitíva!- Dijo alzando la pokedex, pero en ese momento sintió como su bolsillo se agitaba. El ojirojo vió como el pikachu había despertado y rehusaba a quedarse encerrado dentro- Disculpadme, pero debo ir a entrenar a mi pokemon. Gracias por la comida- DIjo haciendo una reverencia para luego salir de aquella casa.
Entre tanto, en la otra parte de la ciudad plateada Skygger caminaba dentro de un inmenso calor que se hacía presente cada vez más en ese lado de la ciudad.
- ¿Como es posible que haga tanto calor? si hace poco corría un brisa tan refrescante- Se quejó el albino mientras se tambaleaba de aun un lado para otro sin importarle que sus tres pokemon, que iban acompañandole, le mirasen con una gran gota de sudor recorriendoles la nuca- ¡Ya está!- Gritó el chico parandose de golpe haciendo que sus pokemon se caigan de la impresión- Ese calor es compelatamente inatural, por lo que debe producirlo un pokemon- Se giró hacia sus compañeros desplegando un aura extraña- Vamos, hacia la fuente de todo esto.
Más adelante, unos cuantos vándalos, verstidos con tejanos rotos y camisas negras desabrochadas con adornos de calaveras y cadenas, atacaban el centro pokemon y el museo de la ciudad con la ayuda de unos margmar salvajes.
- ¡Vamos chicos, seguid atacando!- Gritó el que parecía ser el jefe de la pandilla, ordenando a los magmar y a sus compañeros que aumenten su ataque- Que no quede rastro de esa basura- Desde el interior del centro pokemon se pudieron oír varios gritos y peticiones de ayuda que finalmente se apaciguaron.
En ese momento un chorro de agua salió de la nada y golpeó a los magmar deteniendoles en el proceso. Los vándalos junto con los pokemone de fuego se giraron hacia el origen de aquel ataque y recibieron una potente descarga eléctrica que noqueó a unos, mientras que los otros se arrodillaron en el suelo debido al dolor.
- Vaya dios mío, parece que no les dimos bien- Dijo Skygger con su extraño tono alegre y despreocupado, mientras iba acercandose poco a poco junto con sus pokemon
- Bastardo ¿quién coño te cres que eres para hacernos esto?- Preguntó el jefe de la pandilla cuando se levantó del suelo casi al instante- Chicos, enseñadle modales a ese desgraciado
Los vándalos corrieron hacia él mientras hacían girar sus cadenas para luego lanzarselas. El albino esquivó con facilidad las cadenas mientras que permanecía con su semblante tranquilo, en un instante las atrapó todas con una sola mano deteniendo a los vandalos, quienes le miraron con asombro y temeridad.
El ojiazul con trazos verdes pasó tranquilamente las cadenas a su elekid, quien les lanzó una fuerte descarga eléctrica que aturdió momentaneamente a los agresores.
- ¿De qué vas tronco, no ves que eso duele?- Se quejó uno de ellos.
- Oh, lo siento, lo siento, esta vez...- Dijo el albino con su típico tono de extraña alegría- Os mataré- En ese momento cambió su tono a uno tan serio que heló la sangre de los agresores- Squirtle, usa burbuja- El pokemon azul abrió su boca y soltó unas enormes burbujas.
Éstas avanzaron lentamente hacia los vándalos, quienes intentaron alejarse, pero debido a la descarga perdieron casi toda su agilidad.
Uno a uno fueron apresados dentro de su correspondiente burbuja. Cuando todos estaban apresados, las burbujas empezaron a llenarse de agua sembrando la semilla del pánico en cada uno.
Los vándalos trataron en vano de escapar, mientras que su lider observaba impotente la trágica escena.
- ¿Qué les estás haciendo a mis chicos?- Preguntó el jefe lleno de furia debido a su impotencia
- Ah, no te has enterado ¿no? bueno resumiendolo, voy a darles un profundo baño a tu escoria... van a quedar unos cadaveres muy límpios- Explicó Skygger, como si fuera lo más normal del mundo, volviendo a su extraño tono alegre, el cual asustó al jefe.
El albino hizo un gesto con su mano indicando a su pokemon amarillo para que lanzase una nueva descarga, pero en ese momento los magmar lanzaron varias lenguas de fuego que detuvieron el ataque eléctrico y se dirigieron hacia el albino, pero el chico las esquivó con gran agilidad junto con sus pokemon.
- ¡Aun no termino!- Gritó el jefe mientras sacaba una pokeball de su bolsillo- Enseñale le lo que es el miedo, seviper- Desde la pokeball salió un pokemon en forma de serpiente con unos grandes colmillos rojos que sobresalían desde su boca.
- Seviper eh- Pensó Skygger recordando la imagen de ese pokemon en un antiguo libro- Es un pokemon venenoso, segrega un veneno letal desde sus colmillos y su cola. En ese caso lo primero es devolver a estos dos a sus balls- Inmediatamente metió a squirtle y a elekid en sus respectivas esferas.
- ¿Qué es lo que pretendes guardando a tus pokemon?- Preguntó el jefe extrañado
- Ah, esto- Dijo el albino- Seviper es un pokemon peligroso y no voy a dejar que dañe a mis pokemon- Chasqueó los dedos haciendo que las buebujas llenas de agua exploten, liberando a los vándalos de su interior.
- Como quieras- Dijo el jefe de los vándalos- Ve contra él seviper
El pokemon se abalanzó contra el albino intentando morderle con sus colmillos envenenados, pero el chico dió un salto y pisó la cabeza de seviper y la estampó contra el suelo. Sin embargo, eso ni hizo más que enfadar al pokemon.
Seviper aprovechó su nueva oportunidad para lanzarle un golpe con su cola afilada, pero el albino se movió ligeramente, esquivando el sablazo envenenado para luego agarrar la cola por la parte segura y lanzar al pokemon contra su entrenador
- Qué extraño- Pensó Skygger- ¿Por qué sacó a su pokemon ahora? lo lógico sería haberlo sacado en el momento en que las buebujas apresaron a sus amigos ¿por qué ahora?- En ese momento una teoría afloró en su mente- Ya veo, debe de ser eso- En el momento en que el jefe de los vándalos quedó fuera de combate por culpa de su propio pokemon, los magmar rodearon al albino para lanzarle su lanzallamas. Viendose en peligro sacó la pokeball de mew mientras pensaba una estrategia- Lo primero sería librarse de ellos...
En ese momento un relámapago de color azul blanquecino golpeó a los magmar dejandoles completamente congelados.
- Poliwrath ahora usa doblebofetón- Dijo una voz de mujer.
Skygger se giró y vió a un pokemon azul con grandes musculos y una espiral en su estómago. Poliwrath se abalanzó contra los magmar congelados y los redujo a pequeños trozos.
Detrás del pokemon apareció un mujer de cabello azul, vestida con una uniforme de policía, sobre una motochicleta.
- ¿Ahora aparece la policía?- Pensó Skygger mientras veía como ella se acercaba hacia él.
- Soy la agente Jenny- Dijo la mujer dando un saludo policial al chico, quien la miraba con detenimiento- ¿Has sido tu el que ha detenidi a estos vándalos?
- Puede ser- Dijo Skygger- Pero debo agradecerte el haberme salvado de esos magmar, pero ¿realmente tenías que matarlos?
- Era la única forma, últimamente ha habido bastantes incidentes relacionados con los magmar- Confesó Jenny mientras se acercaba a los cuerpos inconscientes de los vándalos- Conozco a esos chicos. Son unos rebeldes alborotadores, pero nunca creí que ellos harían algo como eso- Señaló hacia el centro pokemon que seguía en llamas.
- Desde mi punto de vista ellos no tenían ni idea de los que estaban haciendo- Dijo Skygger acercandose a la chica policía.
- ¿Qué quieres decir? venga, ayúdame a atarles antes de que despierten- Dijo Jenny mientras juntaba los cuerpos con ayuda del albino- Ahora dime eso que dijistes antes.
- Ah eso- Dijo el albino alejandose un poco de los vándalos atados- Simplemente es algo que me pareció, por como me atacaron.
- ¿Que eres una especie de detective?- Preguntó la oficial Jenny pero el chico se limitó a ignorarla meintras se volvía a alejar- Vale, señor detective, cuenteme sus deducciones.
- Pues, que te voy a acontar... lo primero, cuando un grupo rodea a otro, lo hacen desordenandamente y sacando a sus pokemon con el obejtivo de intimidar, pero ellos fueron demasiado ordenados y me atacaron con cadenas, lo que indica que intentaban apresarme- Contó Skygger- Y tambien me he fijado en que los magmar, al ser unos pokemon salvajes estaban cooperando junto con los vándalso, algo demasiado extrado y sospechoso. De lo que se deduce que alguien los estaba controlando a todos desde alguna parte.
- Ya he escuchado bastante- Dijo Jenny - Ahora voy a llamar a los refuerzos, tu quedate quieto, eres un testigo importante en este caso.
En ese momento, el albino pudo ver un pequeño pokemon escapandose del parque cercano. Skygger no perdió el tiempo y lanzó su pokeball atapandolo.
- Con que era eso- Susurró el albino mientras observaba con detenimiento el pokemon que acavaba de capturar.
- ¡Oye tu, no intentes nada raro!- Reciminó la oficial Jenny al ver como el chico recogía algo del suelo. El albino se giró inmediatamente mientras ocultaba la pokeball sin que ella lo notase.
- Tranquila, solo voy a dar una vuelta por el parque, si quieres acompañame- Dijo el albino alejandose del centro en llamas para meterse dentro de un parque
- Oye, espera- Dijo Jenny siguiendole- ¿Qué crees que estás haciendo?
- Seguir las pistas- Contestó el albino causando la confución de la agente que le acompañaba- Si tengo razón, los magmar y los vándalos, no eran más que meras marionetas ¿verdad?. Entonces no tiene sentido esconderse ¿Por qué no sales de ahí y te muestras?- Preguntó al aire en voz alta.
Desde unos matorrales salió un sujeto vestido con el uniforme del tem rocket, pero ademas de él, apareció un pokemon extraño. De color amarillo, tenía un grueso collar de piel y una especie de péndulo que sujetaba con una mano.
Inmediatamente, el albino sacó su pokedex de su bolsillo trasero y recopiló sus datos.
- Es increíble que hayas descubierto mi escondite, pero que hayas deducido que los vándalos y los magamr estaban siendo controlados, eso sí me ha dejado de piedra. Felicidades- Dijo el miembro del team rocket mientras daba un breve aplauso.
- En realidad, era algo... digamos demasiado obvio- Dijo Skygger- Así que un hipno. El truco de la hipnosis es algo muy interesante, lo reconozco. Un soldado del team rocket, quien ha estado usando la hipnosis mientras se escondía, supongo que los ataques de los magmar fueron obra tuya, al igual que los incidentes anterirores.
- Efectivamente- Dijo el soldado alegrandose- Vaya tienes una capacidad deductiva bastante envidiable. Pero esta ciudad pertenece al team rocket y yo solo me he encargado de conquistarla.
- Interesante- Dijo Skygger guardando la pokedex- Ha hinotizado a vándalos y pokemon, pero si se ha revelado ante mí con solo llamarle, era que me estaba esperando, lo suyo sería escapar o haberse quedado. Si ha osado salir para hacerme frente aun estando la policía entre nosotros. Eso quiere decir...- Ocultó si mirada tras su cabello cuando oyó el chasquido de un arma.
Al girarse lentamente pudo ver tras las sombras de su cabello como la agente le apuntaba con su arma reglamentaria.
- No te muevas chico- Advirtió Jenny aumentando la tensión que fluía por el ambiente.
