holaa!perdon por la tardanza! tuve que ir de vacaciones y no pude seguir. bien, aqui llega lo tan esperado por todos!


-mmnh…-Miku murmuró al sentir algo peludo rosaba su mejilla, seguido por un gran dolor , recordándole todo lo pasado. A pesar de tener sus parpados pesados, logro abrir los ojos, encontrándose aun así en plena oscuridad.

Al tratar de sentarse, su espalda dio contra algo suave y cálido. Esto alteró a la joven, que fallidamente intento ponerse de pie, cayendo pesadamente en la pierna herida.

De pronto sintió que algo, probablemente un par de manos, o mejor dicho garras, hacían un recorrido desde su pie hasta su lastimado tobillo.

-siempre encuentras la forma de salir dañada y estar metida en problemas ¿es divertido?-una voz masculina y grave, pero conocida. El cuerpo de la chica comenzó a temblar. La luz se encendio de una pequeña lámpara, dando a ver que el extraño y ella se encontraban en una casa común, pero aparentemente tapeada desde adentro.

Frente a ella, un hombre lobo de por lo menos dieciocho años de edad, de cabello verde azulado, atado por una pequeña coleta detrás, vistiendo una camisa blanca y pantalones negros, se sentaba aun manteniendo sus "manos" en su herida.

Sin pensarlo dos veces, la joven sacó su pistola y apuntó al chico. Quien ante aquella acción se tensó, dándole una mirada amenazante con sus rojizos ojos.

-¿M-Mikuo?-preguntó la joven aun temblando, a lo que el hombre lobo solo levanto una ceja y bajo una de sus orejas.

-¿esa es la forma en la que saludas a un viejo amor?-cuestiona juntando sus labios dándole una forma de numero tres y rodando los ojos.

Lagrimas comenzaron a sobresalir de los ojos cristalinos de la humana, quien soltaba su arma y abrazaba al lobo, hundiendo su rostro en el pecho de éste.

Mikuo sonrió alegre y correspondió el abrazo, sintiendo el aroma floral proveniente del cabello de ella. Duraron así varios minutos, hasta que sonidos de golpes y rugidos les llamaran la atención. El mitad lobo gruño entre dientes, mientras que la chica recordó algo importante.

-¡Mikuo! Tengo que irme-esto ganó la atención completa del peli verdoso joven-tengo perdidos dos compañeros, Gumi y Yuma, estoy segura están bien, pero los otros dos son menos, ¡debo encontrarlos antes de que les pase algo!-el chico sonrió nuevamente.

-estás loca si piensas en que te dejare ir sola, con esa herida y esos desgraciados caníbales…bueno, sacándome a mí, ya que tengo más auto control en eso. Déjame cargarte, los buscaremos, solamente tendras que dispararles a quienes se interpongan-Miku asintió, sonrojándose levemente y dando una ultima mirada al rostro de Mikuo, para luego subirse a su espalda, como los viejos tiempos, y ponerse en marcha.


-vamos Ryuto, rápido-exclamó la castaña mientras corrían por la noche, en las calles iluminadas solo por los incendios de algunos autos cercanos, escapando de el par de vampiros gemelos. Aunque fueran rápidos, lograron perderlos escondiéndose entre los autos que estaban sucios pero sanos.

Claro que no se dieron cuenta del hombre lobo que se ocultaba en el asiento trasero del vehículo. El niño, quien fue el primero en darse cuenta, apretó la mano de la joven, obligándola a voltearse y, al notar a la bestia, trató de salir junto al pequeño de allí.

Era inútil el poder esquivar y poder escapar de un hombre lobo, cuya rapidez les vencía a cada segundo.

Un derrumbe de lo que antes era una casa y algunos autos obstaculizaban y bloqueaban el paso. Con desesperación, Noe sintió al lobo acercándose más y más, hasta que ambos humanos quedaron acorralados por éste.

La adolescente deposito Gachapoid detrás de ella, apuntando al amenazante animal, sabiendo que en realidad era en vano ya que no tenía balas y tampoco tenía para recargar.

Otros más aparecieron, no solo hombres lobo, sino también vampiros, pero ninguno de ellos era el par que los venia persiguiendo.

La castaña cayó de rodillas, siendo abrazada por la espalda por el pequeño y sintiendo como éste temblaba.

-hermano-pensó la joven cerrando los ojos esperando el ataque final. Pero este nunca llego, pues el sonido de gemidos de dolor hizo que abriera los ojos, viendo al vampiro rubio delante de ella, dándole la espalda, éste se lanzó hacia la multitud de criaturas, enfrentándose a ellos.

-¡C-CORRAN!-gritó apenas volteando hacia ellos. Ambos humanos, aun confundidos, trataron de escalar los escombros. Fue difícil, pero el primero en lograrlo fue Ryuto, la chica volvió a voltear, notando como el rubio se enfrentaba a todos los demás.

-Ryuto-llamó al niño-sigue de largo, y busca refugio-éste se negó-estaré bien-aseguró, luego volvió a descender.


Algunos disparos lograban quitar del camino a las bestias, haciendo mas fácil el trabajo de cierto licántropo de cabello verdoso y su humana.

-mierda, son muchos-maldijo Miku, sin darse cuenta que uno de sus enemigos aprovecho la distracción de ambos para atacar por la espalda. Perdiendo el equilibrio, el par y el extraño cayeron al suelo, dándose duro contra el pavimento.

Tomando su arma, la joven de pelo verdoso amenazo al extraño, quien luego resulto ser una rubia con moño blanco como orejas en su cabeza.

-¿R-RIN?-bajó su arma, la vampiro quedo boquiabierta y luego abrazo a la chica, con alegría y emoción.

-RIN-gruño Mikuo lanzando una mirada violenta y de odio, a lo cual la rubia respondió abrazándolo.

-¡Mikuo!¿Dónde te habías metido? en y yo te hemos buscado tanto-

-a todo esto ¿Dónde está Len?-Rin se encogió de hombros.

-no lo sé, nos separamos para buscar a un par de niños-bufo la joven.

-¿niños? ¿Una chica y un niño pequeño?-dijo Miku, la rubia asintió confundida.

-¡dinos donde están!-exigió el hombre lobo.


-bueno, creo que eso los mantendrá ocupados-Len al observar como la multitud contra la que había estado luchando ardía en llamas debido a que la humana, quien se suponía debería haber escapado, roció a varios de éstos con gasolina.

-por suerte alguien dejo este bidón a un costado de la calle-comentó la castaña mientras depositaba nuevamente en el suelo el objeto.

El rubio giró hacia ella, sonriendo con curiosidad.

-pensé haberte dicho que te fueras…-

-bueno…e-es que…-tartamudeó la chica-¿Por qué nos salvaste?-finalmente preguntó lo que llevaba carcomiéndole el cerebro desde hacía rato. El vampiro levantó una ceja y cubrió su boca con su mano mientras reía, haciendo a la joven retroceder.

-¿salvarlos? Te dije que sería YO el único que podría morderte, por lo que solo me deshice de la competencia-su sonrisa era de oreja a oreja, con malicia y dando a notar aun mas sus colmillos.

-¿es decir que después de todo tendría que haberte prendido fuego a ti también?-el chico se sintió ofendido.

-¿y arruinar mi imagen? Solo quédate quieta mientras te hago mía-exige avanzando y acorralándola.

-¡NO TE MUEVAS, LEN!-un grito femenino interrumpió la escena. El rubio volteó al hombre lobo, la humana de dos coletas y su gemela.

-ahora no, que estoy ocupado-intenta nuevamente morder a su víctima cuando es tomado por su cola de caballo y arrastrado hacia atrás.

Miku, al ver que su compañera estaba a salvo, se dirigió a ella y la abrazó. Detrás de ésta, el pequeño de cabello verde apareció e imito la acción de su líder.

-encontramos a Gachapoid de camino hasta aquí-dijo la chica de cabello verdoso azulado-me alegro que aun estén vivos ambos.

-¡bueno, yo casi no…EEEK! ¡EL OTRO VAMPIRO Y UN HOMBRE LOBO!-exclamó escondiéndose detrás de su líder, quien sonrió nerviosa.

-no te preocupes, los conozco a los tres-aseguró-pongamonos en marcha, estamos demasiado expuestos aquí. Busquemos a Gumi y a Yuma-con eso, y con desconfianza por parte de los dos niños, sin mencionar el reto del hombre lobo con el intento de ambos vampiros por acechar a aquellos humanos, se pusieron en marcha con discreción en busca de los últimos dos integrantes.


*TUMBH TUMBH TUMBH*

Un sonido de golpes se oyeron en la puerta del lugar en donde se escondían la joven de pelo verde y joven de pelo rosado. Gumi desconfió al principio, pero al oír la voz de su líder y de los dos extraviados jóvenes, abrió la entrada, solo para cerrarla ni bien notó al hombre lobo y el par de vampiros. Reconoció quienes eran estos, haciéndolos entrar, y abrazándolos a tal punto de estrangularlos.

Serian como mucho las cinco y media de la mañana, pues el sol todavía no había salido, Miku y Gumi habían explicado su pasado, como conocieron a Mikuo, Rin y Len y sus experiencias con ellos.

Al termina, hubo un largo e incomodo silencio, cortado luego por Yuma.

-entonces…¿él es tu novio?-dijo de forma traviesa y burlona, provocando que el mitad lobo y la humana se sonrojasen como tomates. El par negó, aunque afirmaban el hecho de haberse sentido atraídos mutuamente.

-bien, nuestro plan es llegar al aeropuerto y viajar hasta América del Norte, oímos por una radio que algunos científicos sobrevivientes lograron crear una especie de antídoto o algo así-Gumi.

-uhh,¿ podemos ir?-dijo Rin excitada, siendo apoyada por la misma cara infantil en Len y Mikuo.

-bueno, pues serian de gran ayuda-el adulto de cabello rosado sugirió. Miku suspiró, asintiendo.

-es un hecho, mañana seguiremos camino, ahora a dormir-la líder ordenó.

El peli rosado y la peli verde se miraron entre sí, iluminados por la lámpara que se situaba en medio de la mesa.

-um, la casa es muy pequeña, y solo hay tres habitaciones.

-entonces haremos esto: Miku y Mikuo van a una de las habitaciones de niños, Noe, Ryuto y-fue interrumpida.

-¿Qué tal si la castaña duerme con Len y conmigo?-comentó Rin alegre, siendo aprobada la idea por su gemelo.

-¿Qué? ¡no me agrada la idea¡-se quejó, ganándose un guiño de la peli verde.

-no te preocupes, las amenazas de Mikuo habrán sido suficientes como para darles a entender que no lo hagan-aseguró.

-bien, a dormir-


-aaah…hoy fue un día muy cansador-suspiró deshaciéndose de sus coletas y dejando caer su largo cabello azul verdoso, al sentarse en la pequeña cama, Mikuo jugó un rato con su cabello, su cola se movia de un lado hacia otro con emoción, causando una sonrisa brillante en ella.

-soñé con esto desde hace mucho.

Lentamente se giró y besó los labios del muchacho, y éste devolvió el beso.


-asi que…¿fuiste amiga de vampiros y de un hombre lobo, estuviste en una catástrofe en medio de un concurso de canto, seguro tuviste muchas emociones en tu vida-decía Yuma hablando con Gumi despues de dormir a Ryuto. La joven de cabello corto río silenciosamente.

-así podrías decirlo-


-¿cómo es que terminamos quedándonos con la cama matrimonial?-cuestionó Noe mientras se encontraba acostada en la cama, en la parte de en medio, mientras a los costados se posicionaban a la derecha Rin y a la izquierda Len.

-queremos disculparnos por intentar…ya sabes, matarlos. Así que esperamos poder convertirnos en amigos-ofreció la rubia, con sonrisa infantil.

-amigos con privilegios, por mi parte-sonrió pervertido el rubio de ojos azules, espantando a la castaña.


Muy lejos de aquel lugar, del otro lado del mundo. En un bunker, un grupo de científicos terminaba de hacer su experimento mas reciente.

-¿doctor, está seguro que funcionará? Aun no ha sido probado en el exterior-preguntó uno de ellos con anteojos.

-¿Cómo sabremos que no es inestable?-preguntó un segundo.

-el hibrido estará listo después de algunas pruebas más-aseguro, mientras observaba un tubo gigante y transparente, donde el cuerpo de un niño de cabello castaño se encuentra conectado a unos cables por casi todo el cuerpo.


bien, espero que les haya gustado! la proxima voy a ser mas rapida!_

comenten por fabor!

saludos~!