Hola a todos! Perdón por el retraso, han sido semanas complicadas con un curso y además empezando un trabajo nuevo. ¡Pero aquí estoy otra vez! Gracias a todos lo que estáis siguiendo la historia! Ya he terminado la historia, son 8 capítulos en total, aquí os dejo el 4 ;)

-¿Señor?

-¿Burgess?-contestó sorprendido abriendo los ojos…

La observó apoyada en el lateral de su coche. Parecía estar esperando a alguien. ¿A él? No quería parecer pretencioso pero dudaba de que conociese a alguien más que a él en ese grupo. Demasiada casualidad.

-¿Qué haces aquí?

-Yo…bueno, he venido a esperarle. No sé, no quiero incomodarle pero por desgracia sé que estos grupos siempre son complicados al comienzo. La idea de irse sólo a pensar en las desgracias ajenas no parecía la mejor idea. Pero puedo marcharme si lo desea.

(Ignorando su última sugerencia)- ¿De qué conoces estos grupos?- Preguntó Voight.

-Mi tío Carl era alcohólico. Empezó a beber tras la muerte de su padre. Mi abuelo. Fue repentino. Sufrió un accidente de tráfico cuando iba camino de casa de mi tío y murió en el acto. Mi tío se sintió culpable y nunca se lo perdonó. Para cuando quiso darse cuenta desayunaba whisky en vez de café –relató Burgess con la voz compungida.

A Voight le sorprendió lo mucho que había sufrido siendo tan joven, ahora entendía un poco por qué parecía tan fuerte. Había tenido que crecer a golpes.

-Lo siento Kim – Susurró Hank.

(Encogiendo los hombros)- No hay de qué. El caso es que cuando estuvo a punto de perderlo todo reaccionó, se apuntó a un grupo de apoyo y bueno, como le decía estos grupos siempre son complicados al principio pero logró superarlo, hoy día compagina su trabajo como celador con orientador en su propio grupo de apoyo.

-Eso es admirable.

-Sí, lo es. Vivió en el infierno, pero resurgió e hizo algo bueno con las cenizas. Usted también podrá señor.

Voight sonrió. A veces olvidaba cuanto reconfortaba saber que no estabas solo. Antes de que pudiese decir nada más, Burgess habló de nuevo.

-¿Quiere que le lleve a casa?

-Pensaba ir caminando, pero la verdad es tarde, te lo agradecería.

-Ok, vamos.

Ambos subieron al coche y se perdieron en la oscuridad de Chicago.

...

¡Espero que os guste! Vuestros comentarios son bienvenidos!