La historia es mía... Y Obviamente los personajes son de nuestra increíble Stephanie Meyer.


Capitulo 4

Hogar

El fin de semana pasó volando, y los malestares cada vez eran peor. Estábamos a mediados de semana, Jasper había partido el lunes por la mañana a Los Ángeles a la Conferencia que fue llamado, y yo no había cumplido aún la promesa de ir al médico por miedo, estos malestares cada vez me estaban asustando más, y no era capaz de enfrentarme a lo que debía tener, porque algo dentro de mí decía que al saber lo que fuera que me está pasando iba a ser un cambio rotundo en mi vida.

Estaba en mi oficina revisando las cuentas que nos habían llegado a primera hora del lunes, sin duda cuentas bastante buenas y que no debíamos dejar pasar - ¿Bella? – Oí la voz de Bree mi secretaria por el intercomunicador - ¿Dime Bree? - Tienes una llamada del Señor Uley – ¿Qué línea? – La uno – Gracias Bree – Dije apretando el botón de la llamada– Sam… ¿Cómo estás? – Dije sonriendo a pesar de que no me podría ver – Muy bien cariño ¿y tú? Los chicos me han contado que les han estado lloviendo miles de propuestas solamente el lunes – Propuestas no, cuentas Sam, estoy agotada pero feliz – Dije y él se largo a reír – Bueno tendrás que tomarte algunas bebidas energéticas porque te necesito el viernes a primera hora aquí en Uley Corporation – Dijo algo serio - ¿Pasa algo malo? - Pregunte con un hilo de voz, provocando que mi ex profesor y mentor de todo mi sueño se riera a carcajadas por la línea – No Bella cariño, quédate tranquila, tenemos una reunión importante el viernes y te necesito aquí – ¿Pero porque? – Pregunte – Porque… Ya lo verás el viernes – Dijo tajante pero con un tono de broma en su voz - ¿A primera hora el viernes? – Si primera hora, y creo que pasarás por lo menos lunes y martes aquí también – Agrego – Ok Sam, gracias por esta llamada me has dejado bastante tranquila – Dije logrando que riera – Dile a mis hijos que vienes, quizás así adelantan su regreso y no viajas sola, y quédate tranquila Bella, será bueno ¿confías en mí? – Pregunto y suspiré – Sabes que si Sam, dejare a Rose a cargo de la Agencia – Si, me parece… Te veo el viernes cariño, salúdame a todos allá… Cuídate – Tú también Sam, dale mis saludos a Emily – Le diré, adiós Bella – Dijo y sentí el ruido de cuando colgó, quedándome con el teléfono pegado en la oreja - ¿Es una nueva moda estar con el teléfono pegado a la oreja sin decir nada? – Pregunto Rose entrando con una carpeta en la mano, mire mi mano y si efectivamente aún estaba con el teléfono en la mano, colgué inmediatamente y miré a mi amiga que me observaba interrogante - ¿Paso algo? – Pregunto – Acabo de hablar con Sam, quiere que este a primera hora el viernes en su empresa, no me dijo para qué, pero me da nervios – Dije mirando a mi amiga que fruncía el ceño – Quédate tranquila, sé que no será nada malo – Lo sé, pero no sé, me he estado sintiendo tan extraña estos días – No digas nada, eres tú la porfiada que no quiere ir al médico, no le he dicho nada a Jazz, solamente porque sé que terminarás yendo… Esos síntomas no son nada bueno Bells, estás ojerosa y duermes mucho, debe ser anemia y tienes que tratarla – Lo sé Rose, pero me he estado sintiendo mejor – Si claro… Si llamas a vaciar el estomago cada mañana o cuando hueles un poco de café… Café Bells, adoras el café y ahora no lo puedes ver – Dijo mirándome seria – Ya Rose, no quiero discutir ¿sí? – Yo tampoco, pero es que no me gusta verte mal, ya va a ser una semana que estás así, sé que odias ir al médico pero es por tu bien – Mira estaré en Los Ángeles, le diré a mamá que me acompañé ¿sí? – Le dije y ella suspiro – Ok, creeré en que le dirás a Renee que vaya contigo – Suspiro y miro la carpeta – Tendré que encargarme yo de todo ¿no? – Agrego riendo – Pues claro, por algo eres la Vicepresidenta, sé que lo harás genial – Dije tomándole la mano – Lo sé Bells, sabes que soy la mejor – Respondió y ambas reímos…

Luego de haber ayudado un poco a Rose con algunas cuentas, ya que debíamos separar las de Publicidad de las de los Eventos, llame al aeropuerto para pedir un vuelo con destino a Los Ángeles para mañana a primera hora, para después llamar a Leah y Seth quienes decidieron viajar conmigo y así acompañarme, tal como había dicho Sam Llegue a casa después de haber hablado con mi equipo de trabajo que me ausentaría unos días, Rose que me ayudo a hacer el pequeño bolso, para luego de cenar entregarme a los brazos de Morfeo…

Bells despierta – Sentí la voz de Rose a mi lado, abrí lentamente mis ojos y la encontré mirándome - ¿Qué pasa? – Debes levantarte Bells, Leah pasará por ti en una hora, creí que estabas despierta… Dime por favor que irás al médico cuando estés en Los Ángeles – Lo haré Rose, y gracias por despertarme, no pasé buena noche – Dije al recordar que desperté a mitad de la madrugada para vaciar todo lo que comí en el día – Te oí, ahora date un ducha mientras te preparo algo ligero para que comas – Dijo y salió de la habitación, me di una ducha rápida y agradecí que Rose me hubiera arreglado la ropa, ya que dejo una muda para que no estuviera buscando ropa, y más ahora que estaba atrasada. Me maquille solo un poco tomé el bolso con ropa, mi bolso de mano en donde llevaba todos mis papeles. Bajé, desayune y me despedí de Rose ya que debía ir a la Agencia, al cabo de unos minutos ya me encontraba con Seth y Leah camino al Aeropuerto Heathrow… Creo que dormí la mayoría del viaje, ya que no íbamos en un vuelo directo a Los Ángeles si no en uno que en vez de durar aproximadamente las cinco horas que dura, duro 8…. Llegando a Los Ángeles a las diez de la mañana, misma hora en que nuestro vuelo había despegado de Londres - ¿Irás a tu casa? – Pregunto Leah una vez que nos encaminábamos a tomar un taxi – Si, ahí sacaré el auto de mamá que sé que no usa y los iré a visitar a la firma… ¿Nos vemos mañana no? – Pregunte mientras la abrazaba – Claro Bells, ahí estaremos los dos, ya nos hemos tomado muchos días, y debemos darle descanso a nuestros padres para que se vayan acostumbrando – Dijo Leah riendo. Abracé a Seth y luego tomé el taxi que me llevaría a mi preciado Redondo Beach, lugar donde crecí. El camino no fue largo, ya que se encontraba lo bastante cerca del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. Al entrar a casa, Sue, la nana de toda mi vida me lleno de besos y abrazos diciéndome que mis padres se pondrían bien contentos por tenerme ahí en casa aunque fuera unos días, me di una ducha y me cambie de ropa… Me sentía agotada debido al cambio de horario, y aunque hubiera dormido todo el viaje sentía que no había dormido en horas – Sue iré a comer con mis padres, volveré más tarde – Dije – Ok mi niña, nos vemos en la noche – Salí con las llaves del auto de mamá y me encamine a Anaheim, lugar de gran comercio en Los Ángeles y donde tanto mis padres como mi mejor amigo trabajan.

Demoré aproximadamente 20 minutos en llegar a la firma Swan&Hale, llegue al piso 10 en donde se encontraba la oficina de mis padres y salude a Tia, la secretaria de mamá – Mi niña, tan tiempo… Estas hermosa – Dijo sonriéndome – Gracias Tia, ¿están mis padres? – Pregunte y ella sonrió – Están dándose un descanso, tuvieron un comparendo "amistoso" esta mañana con un matrimonio y quedaron exhaustos, están ahí los señores Hale también - ¿Por qué será que no me extraña? – Dije riendo - ¿Están en la sala de juntas? – Así es pequeña, ¿les aviso? – No Tia yo iré, gracias nos vemos luego – Dije caminando a la sala de juntas en donde sentía la risa de mamá y Diana. Golpee y sentí la voz de papá – Adelante – Dijo serio, volviendo a su papel de abogado. Entré y oí los gritos de Diana y mamá - ¡Bella! ¡Hija! – Dijeron Diana y mamá juntas, al mismo tiempo que me abrazaban – Hola – Dije cuando me soltaron y me fui donde estaban papá y John sonriéndome. Al cabo de unos segundos estaba sentada frente a los cuatro - ¿Por qué no me avisaste que venías? – Pregunto mamá – Porque ayer supe y hoy tome el primer vuelo para Los Ángeles mamá, ni Jazz sabe que estoy aquí – Dije y ellos rieron – Sam me llamo, mañana tengo una reunión con quien sabe quién y viaje altiro – Dije y ellos asintieron – Vine para buscarlos y comer juntos… ¿Saben si Jazz podrá? – Pregunte mirando a Diana – Claro, almuerza todos los días con nosotros, pasamos por él ya que dejo su coche en Londres y luego lo pasamos a dejar - ¿Puedo ir yo por él? – Por supuesto, debemos terminar algo aquí… ¿Te parece si nos juntamos Antonello Ristorante? – Pregunto Diana y yo sonreí, ellos sabían cuanto me gustaba la comida Italiana – Excelente… Ahora cuéntenme como han estado estos días, Tia me contó que tuvieron un "amistoso" comparendo hoy – Dije riendo y todos suspiraron. Pasamos una hora aproximadamente hablando del comparendo, luego de eso me fui ya que debían terminar algunas cosas antes de salir a comer.

Pasee por Anaheim tal y como lo hacía cuando era más niña, para así hacer la hora y pasar por Jazz. Diana me dijo que me acercara a la recepción y preguntara por él y ahí lo llamarían. Mientras iba manejando pensé en la remota posibilidad de toparme a Edward ahí, al fin de cuentas era su sueño trabajar en el Anaheim General Hospital en donde su padre era el Director General – No seas tonta Bella, y si así fuera sabes que no hiciste nada malo – Dije mirando al frente una vez que estacione el auto de mamá a las afueras del Hospital. Suspiré y me mire en el espejo, vestía casualmente, pero también arreglada, tomé mi bolso y salí, una vez que aseguré el auto camine a la entrada.

Odiaba el olor de los hospitales y me revolvió un poco el estomago, pero seguí adelante. En recepción se hallaba una señora de edad avanzada, parecida a como estaba Sue – Buenas tardes – Dije mirando a la señora que me sonrió – Buenas tardes señorita, ¿en qué puedo ayudarla? – Pregunto – Ando buscando al Doctor Jasper Hale, vino a una Conferencia desde el Saint de Los Ángeles – Dije y ella asintió – Están en una reunión ahora, pero deben estar por salir - Respondió, por lo que decidí quedarme ahí un rato viendo a los niños que estaban en la guardería del Hospital. La Sra. Coope, que era la recepcionista me dijo que el grupo de médicos se encontraba en el salón al lado de la guardería, así que preferí esperar cerca viendo a los bebés y niños mientras reían. Se sentía tan bien estar ahí. El sonido de mi celular me sacó de mis pensamientos - ¿Diga? - ¡Isabella Marie Swan! Debías llamarme hace exactamente cuatro horas y aún no las hecho – Dijo la voz de Rose al otro lado de la línea – Lo sé Rosi, pero se me olvido – Dije mordiéndome mi labio para evitar reírme - ¿Qué se te olvido? Si no fuera porque mamá me llamo diciendo que fuiste a la firma no sabría si llegaste bien o no – Dijo. Podía imaginarme la cara de rabia que tendría mi querida amiga ahora – Llegue bien, no me paso nada… Ahora mismo estoy esperando a Jazz – Dije y ella suspiro – Ay los echo de menos, pero Jane se vino a quedar conmigo estos días – Que bueno, así no estarás sola – Lo sé… Bueno, llámame mañana ¿sí? Y dale un beso gigante a Jazz de mi parte – Lo haré – Adiós Bells – Adiós Rose – Dije riendo y cortando la comunicación, en ese preciso momento sentí una voz - ¿Bella? – Preguntaron a mi lado, me giré y vi a mi amigo sonriéndome enfundado en su delantal blanco - ¡Jazz! – Grite tirándome a su brazos mientras el reía, acariciaba mis cabellos y besaba mi frente – Pequeña, ¿Qué haces aquí? ¿Cuándo llegaste? – Pregunto separándose de mí mientras muchas personas pasaban por nuestro lado – Llegue hoy en la mañana, tengo una reunión con Sam mañana por la mañana y tenía que estar urgente aquí – Dije sonriéndole – Que rico tenerte aquí, será un fin de semana bueno, ahora sí que si – Dijo abrazándome nuevamente, mientras caminábamos a la salida. Sentí esa extraña electricidad que te da cuando alguien te observa detenidamente en mi espalda, pero no le tomé asunto.

Jasper me contaba mientras manejaba camino a Restaurante que lo estaba pasando bien, que había conocido a muchas personas entre ellas al novio de Vicky su amiga. Cuando llegamos mis padres y los de él nos esperaban a la salida, entramos juntos y fuimos a la mesa que estábamos acostumbrados a utilizar, me reí y disfrute de la compañía de mis padres, que a pesar de haber estado con ellos el fin de semana pasado, los extrañaba mucho.

Una vez que terminamos mis padres y los de Jazz partieron a la firma, y yo fui a dejar a Jazz al Hospital. No quiso que lo acompañara a la entrada lo que me pareció extraño, así que no dije nada. De vuelta en casa le dije a Sue que estaría en la sala de música que mis padres tenían desde que a mí, Rose y Jazz nos dio la beta artística y pasábamos ahí el día completo en nuestras vacaciones. Observe la guitarra de Jazz que siempre estaba en su lugar, el micrófono, el piano y el violín.

Me acerque al piano, levante la tapa que cubría las hermosas teclas y suspiré. Sólo una vez tuve la oportunidad de ver tocar a Edward, y jamás lo olvidaría, fue la vez en que toco la nana que había creado para mí… Mi nana…

No sé cuantos minutos estuve ahí simplemente contemplando las teclas y recordándolo a él, sé que prometí dejarlo atrás y lo haría, pero era inevitable, lo seguía amando y aunque me propusiera olvidarlo sé que me costaría con el alma. Suspiré y mire hacia el ventanal de la casa, que daba a la playa. Al cabo de un rato decidí subir a mi habitación, estaba exhausta… Me tendí en la cama y quede mirando el techo un buen rato, hasta que ya no fui consciente de nada más que el simple hecho de que estaba en mi hogar…


Hermosas! ¿Les gusto? Ojala que si, ya pronto iran sabiendo que va sucediendo con Bella! Creo que este fic me demorare un poco en actualizar ya que debo ir escribiendo mas capitulos! Pero no duden que el prox fin de semana tendran un nuevo cap en donde se veran muchas mas cosas! Un beso a todas y gracias por su apoyo y rewies! Espero tener mas para el siguiente cap! Bye!