Hola, aquí vengo con esta actualización que después de quemarme la cabeza sacándola y de sus comentarios logro salir. Lamento la demora pero entre en días de crisis para mí misma y creo que aun no he salido lo suficiente. Espero les guste este cap, y bueno…dejen comentarios.
A leer!
NO PAREZCAS TAN INGENUA O EL LOBO TE COMERA
CAPITULO 3
—Y… ¿qué quieres hacer?—dijo jovialmente mientras comenzaba a caminar cuando había logrado componer mi respiración.
— ¿Ah?... ¿Cómo qué a donde vamos?, no se suponía que si me habías hecho venir era porque ya sabias que era lo que iba a hacer. —casi grite, puse mis manos como jarra mientras lo miraba reprobatoriamente.
—Primer error. —dijo, mientras se detenía, me daba la espalda y yo comenzaba a frustrarme.
— ¿Cuál?...no he hecho nada.
—Exactamente….No puedes pretender que todo te lo digan.
— ¿De qué estás hablando?
—Hoy te enseñare lo necesario para atraer lo suficiente a un hombre—en ese instante me miro…sus ojos dorados me escanearon en segundos, temblé por leves instantes pero me recompuse y levante la barbilla encarándolo…. — te vuelvo a preguntar… ¿a dónde vamos?
— ¿No me ibas a enseñar a…seducir?—dije tímidamente, sus ojos se ampliaron y luego en su rostro surgió una sonrisa macabra, se acerco más a mí, apoyando su mano cerca de mi rostro, se inclino lo suficiente para que sus ojos estuvieran a mi altura y su respiración me intoxico.
— ¿Qué sugieres?... ¿un hotel está bien para ti?
Lo empuje en cuanto pude recuperar la conciencia y sentirme lo suficientemente indignada…pero no pude evitar pensar en que tanta razón había en esas palabras.
— ¿No era eso lo que quisiste decir?...o prefieres aquí…—volvió a lanzar, acercándose sugerentemente.
—Suficiente. —dije con toda el poder en mi voz que podía darle.
—Entonces se más especifica…eso es clave, a menos que estés saliendo con alguien, como por ejemplo un niño de secundaria.
—Lo tendré en mente.
—Perfecto. —Dijo y se separo tan rápido como llego, recuperando su rostro altanero e indiferente. —vamos a tomar un café…aquí mismo.
—Hubiera sido bueno que lo dijeras antes.
—No pones las reglas en esto.
— ¿Qué es esto? Me gustaría saber. — note su sonrisa complacida y dejándome entrever una perfecta dentadura, aunque había algo de cinismo en esta.
—Es un plan de conveniencias. —dijo mientras se sentaba en la silla y llamaba a la mesera con un movimiento de su mano.
— ¿Conveniencias?— dije mientras me sentaba en la silla que había frente a él y lo miraba fijamente, él no me miraba, tenía su atención puesta en la mesera que tomaba la orden con una sonrisa en sus labios, podía notar un brillo en sus ojos, como si mirara una celebridad. Suspire mentalmente… ¿debería de verme así?...lo miré nuevamente y note que ya me miraba.
Note sus ojos dorados como el sol, sus labios, su cabello brillante… tal vez si debería, él era un dios, pero el simple hecho de que hubiera algo implico entre él y yo , y más por recriminación a él era aun más causante de que lo mirara precavidamente.
— ¿En qué íbamos?
—En que no sé qué esperas sacar de esto.
Sus ojos cambiaron y tuve miedo por instantes, realmente había algo que no andaba bien y en ese instante quise salir corriendo y dejarlo todo, pero recordé que había mucho en juego, mi dignidad.
—Eso es algo que no te debe importar.
—Tal vez creas eso, pero no lo veo así.
—No me importa lo que creas... ¿lo sabías?
¿Y ahora que le pasaba? …gire mi rostro intentando liberarme de su mirada.
En ese instante llego la mesera depositando el pedido…un café para él y ella dejaba frente a mí una gran copa de helado.
—Yo no pe…—pero él puso su mano sobre la mía deteniendo mi discurso.
—Gracias.
La menuda mujer se retiro con un asentimiento mientras sonreía coquetamente. Cuando la mujer estaba lo suficientemente lejos, me sentí libre de hablar, retire mi mano lentamente pero él lo evito.
—Yo no pedí helado…además este no es mi sabor favorito. —dije aun incomodada por la presión de sus mano sobre la mía.
— ¿A no?
Decido ver un poco confundida y no pude más que sorprenderme al notar el color café característico del helado…sabor arequipe, pude respirar normalmente cuando no sentí su mano sobre la mía.
— ¿Como lo sabías?
—No es importante…bueno, iniciemos con las lecciones.
Comencé a comer el helado en cuanto el comenzó a hablar, el helado podía ser un fuerte instintivo para quedarme.
—Reglas para no estropear una primera impresión…y tal vez un buen sexo.
Casi me ahogo con un pedacillo de fruta en cuanto escuche "sexo"
—La primera seria no mostrar esa falta de aceptación para las palabras.
— ¿Qué quieres decir con eso? —dije lo más disimulada que pude.
—Qué no puedes parecer tan ingenua…eso da pie a que se aprovechen de ti…créeme es muy usual y provocador…—me miro dejando salir una sonrisa predadora— o la peor es que seas un total desastre en la cama…algo parecido a no tener experiencia.
— ¿Eso en este planeta significa?
—Que no parezcas tan ingenua ante las cosas o el lobo se aprovecha de ti.
—Eso es lo que necesito…ósea en este instante solo quiero hacerlo y ya.
—Créeme, no es lindo para una mujer cuando eso sucede y más en tu caso.
— ¿Cuál es mi caso?
Levanto una ceja…me sonroje instantáneamente y volví a centrarme en el helado intentando mitigar el calor recién adquirido en mi rostro.
— ¿Qué tierno?... —una carcajada se escucho, casi como campanadas y sentí mi corazón enternecerse. — ¿te quedo claro esa regla o condición?
Asentí aun con la mirada gacha.
—Perfecto, porque con cada error tendrás que hacer lo que yo quiera.
En ese instante me permito alzar mi rostro con toda la sorpresa que se podía expresar en un humano…— ¡¿QUÉ?
—Sí, no quiero que eso te suceda…lo de ser una víctima.
—Ya me quedo claro, no es necesario poner condiciones.
—Lo es…el evitar cometer un error solo por evitar algo que no quieres, es la mejor solución.
—Y si me niego.
— ¿Por qué aun me preguntas eso?...deberías saber que no tienes escapatoria.
Enterré la cuchara al helado con un poco mas de fuerza…me sentía entre una jaula. Seguí comiendo helado mientras el sonido del viento me enviaba olas de tranquilidad a mi mente.
—¿Por qué solo acostarte con él? —soltó de repente.
Me atragante nuevamente y una mano se deslizo por mi barbilla. Sus ojos me miraban pícaramente, con un tinte macabro.
—Vamos, siéntate a mi lado.
—Estoy bien aquí.
—Es una orden.
—Tú no me das or…—me callé en cuanto noté su mirada seria.
Me senté al su lado mientras refunfuñaba entre dientes.
—La segunda regla seria intentar estar lo más cerca de él…es más…—cogió un mechón de mi cabello y lo acerco a su nariz, olfateo suavemente, sentía mi cara lo suficientemente estupefacta mientras lo observaba cerrar los ojos y notar cómo se relajaba todo en su rostro, tanta plenitud. Volteé el rostro en cuanto note uno de sus ojos mirarme. —satisfactoria la compañía.
¿Qué estaba haciendo?
TANTAN?
SESSHOMARU ESTA MALVADO…SI, ÉL SERA ALGUIEN TAN MANIPULADOR QUE ME DA COSA NO MÁS PENSARLO, VEREMOS MUCHAS COSAS DIFERENTES DE ESTE GRAN PERSONAJE, PERO SON NECESARIOS, ESPERO LO HAYAN DISFRUTADO Y DEJEN SUS COMENTARIOS QUE COMO SABRAN SON OBLIGATORIOS PARA MOTIVAR MI FRUSTRADA MENTE.
BESOS Y CUIDENSE.
