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Cita con el Pecado
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Cap 3 - El Arrebato Esperado
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Enjoy!
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Sakura escuchaba música mientras estudiaba, sin embargo, tenía demasiados pensamientos que incluso opacaban la banda de rock de fondo. Es como si todo se pusiera en silencio y solo fuese su mente quien controlaba todo.
La pelirrosa se sostuvo de la cabeza y apagó por completo la radio.
-¿Sakura, estás bien? ¿Te preocupa algo? –Hinata estaba más que asustada por el comportamiento de la ojijade en estos últimos días.
Desde hace una semana que Sakura se estaba comportando de manera extraña.
-No Hinata, estoy bien. –Mintió y volvió a los estudios quienes fueron opacados nuevamente por sus pensamientos.
Volvió a aquel día fatídico.
-Soy virgen.
Sasuke la miró con sorpresa y Sakura no sabía en qué roca meterse.
Pasaron solo cinco segundos viéndose a los ojos, pero a ellos les pareció toda una maldita eternidad.
-Estás de broma.
Sakura negó con la cabeza.
-Pero, ¿Cómo puedes serlo?
-¡Claro que lo soy! ¿Cómo crees que estoy tan alterada? –Aunque Sakura terminó su pregunta-respuesta, interrumpió el resto del discurso y maquinó de nuevo la pregunta de Sasuke. –Espera, ¿Cómo que soy virgen?
Sasuke dentro de lo que cabía en su conocimiento, respondió igualmente.
-Ha habido muchos rumores sobre ti.
La pelirrosa se cruzó de brazos y dejó toda timidez fuera.
-¿Cómo cuáles?
-Creo que aquí no es el lugar para decirlo. –Sasuke se acercó a Sakura, la tomó por el codo y la llevó a un lugar más privado fuera de la vista y oídos de los demás.
Tardaron un poco en llegar a las afueras del campo de fútbol y se instalaron en un pequeño bosque que se compartía con la universidad.
Ninguno de los dos dijo nada en el camino y gracias a los ángeles, si es que existen, que no se toparon con algún conocido.
-¿Me explicarás eso de los rumores?
Sasuke solo se limitó a asentir con la cabeza.
-Es… Bastante complicado. –Sasuke miró a Sakura, quien estaba a la expectativa y luego sonrió con sorna. –Pero, ¿Por qué debería decírtelo?
Sakura abrió los ojos como platos. Abrió y cerró la boca un par de veces y se cruzó de brazos.
-¿Por qué ahora no vas a decirme? Tenemos este maldito trato que tenemos que cumplir porque yo no tenía otra opción, te revelé algo tan íntimo y ¿ahora te burlas? Eres bastante patético.
-¿Patético? Bien, quieres que te cuente, ¿no? Te contaré. –El rostro de Sasuke se puso más serio que antes y sacó mucho aire de sus pulmones antes de empezar. –Existen ciertos rumores de ti, Sakura. El que más se escucha es que te acostaste con 4 hombres en tu primer año de universidad. También existe que en realidad para entrar aquí sobornaste al Rector. –El pelinegro vio la mirada perdida de Sakura y se detuvo.
Sakura no podía creer, que apenas entrando a la universidad, tuviese una reputación tan manchada a base de mentiras.
Por eso las personas la miraban con cierta lástima y desprecio.
Ella no era culpable de esos actos, ni siquiera había cometido nada de eso. Ella era una persona normal, decente, amable, y todos la juzgaban por simples mentiras que se fueron regando en el campus como pólvora.
Sakura reaccionó cuando sintió un peso en sus hombros. Sasuke la había tomado y la zarandeó un poco, ya que estaba asustado porque la llamaba y ella no respondía. Incluso pensó que en ningún momento había parpadeado.
-Te dije que los rumores no eran para nada bonitos.
-Pero… -Sakura repitió la misma palabra cinco veces antes de poner en orden sus pensamientos. –Yo no hice nada de eso.
Sakura siguió mirando el césped, luego comenzó a levantar la cabeza mientras su mente maquinaba a mil por hora, cerró sus puños casi al punto de lastimarse la palma con sus uñas y volteó de golpe a donde estaba Sasuke.
-¿¡Qué es lo que le he hecho yo a la gente!? ¿Qué? –Sakura fue directamente hacia el pelinegro mientras lo veía a los ojos. -¡Nunca puedo estar bien en un lugar porque siempre me atacan, no lo entiendo! –La pelirrosa se detuvo en seco mientras secaba las lágrimas que no sabía cuándo aparecieron. –No lo entiendo.
Sasuke no sabía qué hacer. Si darle consuelo o dejar todo como está. Sin embargo, el muchacho solo puso su mano en la espalda de ella mientras le daba pequeñas palmadas.
Sakura se recompuso de nuevo, se arregló un poco la camisa y el cabello. Cerró los ojos un momento y los abrió justo miraba al alto.
-Terminemos con esto y seamos realistas. Supongo la gente no cambiará de parecer si comienzo a decir que esos rumores son falsos porque se intensificarán y será peor. –Sasuke solo asintió y dejó que la pelirrosa siguiera hablando. –Y si no cumplo el trato, le dirás a todo el mundo lo que pasó en el salón, ¿cierto? –Sasuke asintió de nuevo. Sakura inhaló y exhaló, hizo un pequeño mohín con los labios y se posicionó frente al pelinegro. -¿Cuáles son los términos?
Sakura pegó un gritó en la habitación y Hinata se sobresaltó.
-En serio, Sakura. Me estás poniendo de los nervios. –Hinata se puso al lado de Sakura y se agachó. Le tomó la mano y pudo por fin tener la atención que estaba esperando de ella. -¿Vas a contarme que sucede?
La pelirrosa suspiró mirando a Hinata. La observó por completo esa tarde. Llevaba una camisa holgada ya lista para dormir porque no tenía clases esa noche. Su cabello estaba recogido de medio lado. Pero sus ojos estaban cansados, un poco tristes y también se notaba la preocupación de ella hacia Sakura.
-Hinata, prometo contártelo pronto. No puedo hacerlo ahora pero, por favor, confía en mí cuando te digo que no debes preocuparte.
La ojiperla soltó un poquito de aire, sonrió y se levantó.
-Supongo debo hacerlo. Sakura, confío en ti, pero me preocupas. –Hinata la abrazó por el sentimiento del momento y volvió a su cama. –Solo espero no estés metida en un lío.
Sakura negó con la cabeza. Se volteó de nuevo al escritorio, ordenó todos sus papeles, apagó la luz de la mesita y tomó un bolso que tenía preparado para salir.
-¿A dónde vas?
-Volveré muy pronto. O tal vez tarde. No lo sé. No me esperes despierta, ¿sí? –Sakura le sonrió y se despidió con un saludo lejano de mano.
Ya en el pasillo de los dormitorios, notó que todo estaba parcialmente solitario. Tomó el camino hacia la salida del edificio y luego de ahí, se iría al lugar indicado.
Sakura retomó su pensamiento de hace rato.
-¿Los términos?
Sakura asintió sin dejar de verlo.
Sasuke sonrió con sorna para luego ponerse en modo pensativo.
-Los términos son: Vernos una vez a la semana, aunque esto tal vez pueda variar. Soy un hombre insaciable. –Sakura abrió un poco los ojos y se alejó cuando Sasuke se acercó para decir lo último. –No nos trataremos en el campus, ya es bastante con verte todos los días, el sexo no cambiará nada sobre nuestra relación antigua, la cual era ninguna.
»-La cita será el viernes que viene en el hotel Galaxy a las 7 de la noche. No llegues tarde, el martes te estaré dando la llave de la habitación. –Sasuke pasó de ella olímpicamente y luego se volteó a verla. –Te sugiero que hagas ejercicios de estiramiento y resistencia, lo necesitarás ese día.
-¿Por qué?
Sasuke se dio de nuevo la vuelta para irse y comentó fuerte.
-¿No quieres que te duela más de lo esperado, verdad?
Sakura abrió sus ojos, por inercia miró hacia abajo para ver sus pantalones y luego subió la cabeza para ver como Sasuke ya estaba lo bastante lejos como para gritarle muchas maldiciones.
-¡Maldito Sasuke! –Dijo la pelirrosa, quien veía las letras gigantes y neón del hotel Galaxy. Tomó una gran bocanada de aire y la soltó justo antes de entrar.
El lugar no era lujoso pero tampoco de mala muerte. Así como también estaba un poco lejos del campus, casi a media hora si se tomaba el autobús. Sin embargo, no pudo dejar de pensar en cómo Sasuke conocía aquel lugar. Sakura se realizaba muchas preguntas mientras pasaba de manera directa a los ascensores.
"¿Sasuke habrá venido en otras oportunidades en el pasado? ¿Con quién pudo haber sido? ¿Habrá sido con chicas de la universidad? ¿Alguien de su secundaria?"
Sin darse cuenta, ya estaba en el piso 7 y dio un largo paseo, ya que no había visto las señalizaciones que decía que la habitación 710 estaba del lado izquierdo del edificio y no del derecho.
Sakura en su bolso había preparado un kit interesante. Llevó crema para peinar, un pequeño cepillo para el cabello y otro dental, pasta de dientes, y más productos de higiene personal. Incluso llevó ropa interior extra.
Por lo que había investigado un poco en internet, la primera vez dolía y mucho. Sin embargo, ella notó que los comentarios variaban. Pero Sakura esperaba que solo le doliera un poquito.
Al llegar a la puerta de la habitación 710, no supo si tocar primero y luego entrar con la llave que tenía en la mano o solo entrar y ya.
Optó por la segunda opción.
Sakura insertó la tarjeta en el lector y este realizó un pitido el cual advirtió que el picaporte no tenía seguro. Ella abrió la puerta con lentitud y asomó la cabeza un poco, se dio cuenta que todo estaba a oscuras, sin embargo no encendió la luz.
Entró con titubeo y cerró la puerta con mucho sigilo. Esperó a que sus ojos se acostumbraran a la luz y fue entonces cuando escuchó que una puerta dentro de la habitación se abrió. Notó como salía alguien del baño y se dio cuenta que era Sasuke.
No llevaba ningún tipo de ropa, solo una toalla envuelta en su cintura. Sasuke volteó a su izquierda para sorprenderse un poco, cerrar sus ojos y volver a mirar a la izquierda.
-No asustes a las personas así.
-Lo lamento. –Sakura no pudo evitar reír un poco por haber visto a Sasuke un poco alterado y asustado por su presencia.
Sakura se despojó de su bolso y lo dejó en la silla que estaba cerca de la ventana.
-Entonces… -Escuchó Sakura mientras volteaba a su derecha, en donde el rostro de Sasuke estaba cerca ya que este estaba detrás de la pelirrosa. -¿Estás lista para dejar de ser "virgen"? –Esto lo dije mientras hacía comillas con sus dedos.
Sakura rodó los ojos hacia arriba, tomó de nuevo su bolso y fue en dirección hacia la puerta.
-Suficiente, esto es una mala idea, cuéntale a todo el mundo lo que hice.
-No, espera. –Sasuke la tomó del brazo y Sakura se volteó de manera brusca.
-Solo estoy en esta estúpida situación solo para que mantengas la boca cerrada, pero ¿cómo puedo hacer que colabores conmigo si te portas de manera tan inmadura?
Sasuke se quedó mudo y luego agregó.
-En serio lo lamento. –El pelinegro la liberó de su agarre y se pasó la mano por el cabello. –Aún me cuesta asimilar que no eres lo que cuentan. Sin embargo, me sorprende tu manera de hablar. De saber que eras así… -Sasuke calló por un momento y luego se sentó en la misma silla donde estaba el bolso de Sakura.
-De saber que era así, ¿Qué? –Sasuke negó con la cabeza y la mano. Luego miró a Sakura y la señaló por completo con la mirada.
-Desnúdate.
Sakura abrió un poco los ojos. Fijó su mirada a un cuadro que estaba guindado en la habitación solo por dos segundos y volvió a Sasuke.
-No.
-¿Y cómo se supone que tendremos sexo?
Sakura le dio un poco de razón a Sasuke internamente y suspiró. Se despojó de su bolso el cual lo puso lentamente en una cómoda.
Sin mirar nada más que la alfombra que estaba en todo el suelo de la habitación, la ojijade comenzó a quitarse la camisa, luego los zapatos y para finalizar el pantalón.
Durante todo este acto, Sasuke no hacía nada más que mirarla directamente mientras se mordía con bastante insistencia su dedo pulgar derecho.
Para cuando Sakura estuvo dispuesta a quitarse el sostén, Sasuke la detuvo. Él se levantó para apagar la luz del baño y encender las lámparas de las mesitas de noche. La habitación se tornó más tenue, íntima.
Y fue cuando se dio cuenta del maravilloso cuerpo de la pelirrosa.
No dudó en comerse con los ojos cada parte de su ser, como si fuese una propia escultura de arte. Sasuke no pudo negar, siquiera en su mente que ella tenía un cuerpo bastante aceptable.
-Así que por eso nunca te pones pantalones y camisas cortas. –Sasuke puso su mano en su barbilla mientras observaba los tatuajes y luego la inspeccionó más de cerca. Le dio una vuelta completa y Sakura solo pensaba en su respiración.
Sin darse cuenta, Sasuke le había desabrochado el sostén y este había caído en el suelo. Se posicionó frente a la pelirrosa y observó con detenimiento sus senos.
-Aceptable. –El pelinegro hizo una mueca con sus labios y se volteó para sentarse en la cama. –Ven. –Incluso la llamó con su dedo.
Sakura pudo moverse tanto como su cuerpo pudo hacerlo, se paró frente a Sasuke y este palpó sus piernas.
-Siéntate aquí.
La pelirrosa estaba perdida. No sabía de qué manera hacerlo, si a horcajadas o dándole la espalda al alto. Sin embargo optó por la primera opción. Cuando lo hizo, sintió como algo se movía debajo de la toalla. Ella se asustó un poco y Sasuke solo pudo reír bajito.
-No te preocupes por ellos. Vamos con lentitud. –Sasuke trató de tranquilizarla, sin embargo, ya su boca estaba succionando uno de los pezones de Sakura mientras que con su otra mano masajeaba a su hermana.
Sakura tuvo el valor de agarrar al pelinegro por los hombros y apretarlos con fuerza mientras este realizaba la acción.
Sasuke succionaba aquel pezón como si de eso dependiese su vida. La pelirrosa se aventuró y tomó con su mano izquierda la nuca de él y haló un poco de su cabello oscuro. Ella no lo sabía, pero Sasuke comenzó a excitarse con este acto tan inocente.
El pelinegro tomó el otro pezón con la boca y realizó el mismo acto anterior.
Sakura se sentía extraña. Tenía calor y frío al mismo tiempo. Sus pies, los cuales estaban aún envueltos con las medias negras, estaban helados, al igual que la yema de sus dedos. No estaba segura si era por el aire acondicionado de la habitación o si era por la clara sensación de nerviosismo y temor que tenía ahora mismo.
Ella estaba aterrada. Saber que su primera vez sería de esta manera, hubiese dado su virginidad a su vecino hace 5 años. Sin embargo, pensar en que Sasuke sería la primera persona la hizo relajarse por un instante hasta que se acordó del dichoso trato.
Sintió nuevamente la carpa de Sasuke en la toalla, y esta vez estaba más abultada que anteriormente.
El pelinegro la tomó por la cintura y le dio vuelta. Ahora ella estaba acostada en la cama y Sasuke se posicionó encima, pero esto solo duró por muy poco tiempo, ya que la cabeza de él se situó en la intimidad de ella.
Sakura se levantó con mucha prisa.
-¿Qué haces?
Sasuke puso su mano izquierda en el abdomen de ella y la volvió a recostar.
-Esto lo vas a disfrutar. Relájate. –Sakura le hizo caso y se acostó. Sintió como sus bragas fueron retiradas poco a poco de sus piernas. Las manos de Sasuke tomaron los muslos de ella y fueron separados al mismo tiempo.
Sakura no quería ver, solo podía mirar hacia el techo esperando algo. Pasaron varios segundos hasta que sintió algo húmedo invadir su sexo. Soltó un gemido sin darse cuenta y luego se colocó ambas manos en su boca. Sasuke se detuvo.
-No te reprimas. Tienes todo el derecho de sentir.
Sakura solo escuchaba mientras sus ojos estaban completamente cerrados. Solo pudo alejar una mano, ya que la otra fue usada para ser mordida. Ella respiraba entrecortadamente, mientras Sasuke lamía su sexo, lo chupaba y mordía de a veces.
Se sentía la mismísima gloria.
Sasuke tuvo el atrevimiento de meterle un dedo de manera lenta y Sakura sintió aquella increíble sensación de ser "penetrada". No le dolió en absoluto, más bien esperaba que él insertara otro dedo y así.
Pero no tuvo el atrevimiento de pedirlo y menos a sabiendas que era su primera vez, no quería que él pensara más allá de un acto de quitar algo.
Sasuke estaba disfrutando de ver a Sakura retorcerse en la cama. En como su mano izquierda tomaba con mucha fuerza la sábana y los dedos de la derecha eran mordidos por el placer que ella estaba sintiendo. Eso de alguna manera lo encendió y también puso en marcha a su amiguito.
Había planeado en que Sakura se la chupara, pero luego pensó en que ella se negaría, se alejaría y el momento caliente desaparecería, así que solo pensó en darle placer a ella, lo demás vendría con las semanas.
Justo cuando su miembro estaba en cierto límite, dejó de tocárselo y también dejó de darle gusto a Sakura. Dándose cuenta, vio como ella hizo un pequeño mohín cuando él dejó de tocarla. Sonrió por ello.
Sasuke se levantó y buscó entre sus cosas un preservativo. Sakura se levantó un poco apoyándose con los codos y vio el gran miembro que el pelinegro poseía. Abrió un poco los ojos y vio como Sasuke rápidamente abría el paquete y se colocaba de una vez el condón.
Sakura tragó seco.
-¿Lista?
Sakura quiso asentir con la cabeza pero su subconsciente la traicionó y negó. Sasuke rio bajo.
-No te preocupes, aunque igual te advierto que puede doler un poco.
El pelinegro tomó a Sakura por las piernas y la posicionó en el límite de la cama. Él estando de pie, introdujo de manera lenta su miembro por la pequeña abertura de la pelirrosa. Ella gimoteó un poco y por inercia negó con la cabeza y le mostró la palma de la mano a Sasuke.
-¡Detente!
Aunque no era la primera vez que Sasuke desvirgaba a una mujer, sintió un poco de nerviosismo cuando ella lo detuvo. Solo pensaba que no quería hacerlo, pero debía darle tiempo a que ella se acostumbrara.
No pasaron ni más de 2 minutos cuando Sakura le hizo un ademán con la mano que podía seguir. El pelinegro siguió introduciendo su miembro hasta llegar a tenerlo dentro por completo y sentir un apretón interesante.
Sakura, por otro lado, estaba luchando por no llorar de dolor y de placer al mismo tiempo. Simplemente no quería lagrimear. Detuvo por segunda vez a Sasuke, pero luego de varios segundos le avisó que podía continuar.
El vaivén de sus cuerpos comenzó cuando el pelinegro comenzó a embestirla primero lentamente para no lastimarla, luego de varios minutos, tomó un tiempo más acelerado y más y más. Sin poder resistirlo, Sasuke se puso encima de Sakura para mantenerla cerca. En realidad quería más visión del rostro de la ojijade.
No quería perderse ningún detalle de las expresiones que ella hacía. Como cerrar los ojos con mucha fuerza. Abrir y cerrar la boca como si quisiera decir algo pero al mismo tiempo no podía hacerlo. Y aquella lágrima traicionera que salió de su ojo izquierdo. Sasuke siguió el recorrido de aquella gota hasta que se perdió entre la mejilla y la oreja.
Luego notó como Sakura abrió los ojos de golpe y fue cuando lo supo. Había llegado al orgasmo. Su boca formó una hermosa "O" y fue entonces cuando Sasuke decidió que ya era hora de acabar de igual manera. Embistió unas 5 veces más hasta que por fin él pudo encontrar el orgasmo deseado.
Al finalizar el acto, Sasuke se colocó al lado de Sakura en la cama hasta que su respiración se relajara, luego de eso fue directamente al baño dejando a la pelirrosa sola en la habitación.
Sakura aún no podía controlar sus espasmos, ese frío intenso que estaba en su cuerpo y el abrazador calor que invadía su ser. Su respiración estuvo entrecortada hasta cierto momento y luego se sentó en la cama.
Dudó por un instante si ambos se quedarían en la habitación o si ya se retirarían. Sin embargo, Sakura comenzó a buscar sus prendas, se colocó toda su ropa interior y el pantalón. Cuando se disponía a colocarse la camisa, escuchó el clic de una puerta y vio la figura de Sasuke salir del baño.
-¿Qué haces?
-Irme. –Dijo Sakura sin mirarlo mientras tomaba sus cosas.
-Aún no.
Ella se detuvo por un momento y lo observó. Estaba completamente desnudo, esto la hizo girar de nuevo la cabeza, cerró y abrió los ojos y volvió a hacer lo que estaba haciendo, tomó su bolso y fue en dirección a la salida.
-Me gusta el tatuaje de tu espalda. –Sakura paró en seco mirando la puerta. –Se te ve bastante bien ese dragón japonés. –La pelirrosa se volteó un poco y tratar de observarlo solo del abdomen hacia arriba.
-Gracias.
-¿En serio te vas? –Sasuke se maldijo por la pregunta. Sakura simplemente se sorprendió.
-¿Quieres que me quede? –La pregunta no había sonado para nada retadora. La pelirrosa solo estaba curiosa y Sasuke incluso había notado el timbre de la cuestión.
-No lo sé.
-¿No fuiste tú quien dijo que sería sexo sin compromiso y ahora quieres hablar conmigo?
-Si quieres irte, entonces hazlo.
-Ya no quiero. –Sakura se cruzó de brazos y viendo fijamente a Sasuke.
Ambos tuvieron una pequeña pelea de miradas, sin embargo, la pelirrosa la terminó. Suspiró, tomó su bolso y lo dejó nuevamente en la cómoda, después se sentó en el borde de la cama, se quitó los zapatos y se montó más al medio de la cama.
-¿Y ahora qué? –Sakura y Sasuke subieron sus hombros al mismo tiempo.
-Me gustaría cambiar un poco los términos de nuestro trato. Ahora me gustaría saber todo de ti.
Sakura abrió los ojos sorprendida.
N.A: Hola! Lamento mucho, pero por mucho la ausencia. Me quedé sin internet por casi dos semanas
Espero les haya gustado este cap, fue algo largo a mi parecer, siempre escribo capítulos cortos u.u
Nos vemos en el siguiente! :D
