Mein liebe capítulo 4
Esta vez tarde menos, y como no sé cuándo volveré a actualizar les traje este capítulo especialmente más largo… disfrútenlo
… El test en ambas chicas había salido positivo, se miraban entre sí con las mismas preguntas dando vueltas en su cabeza, "¿Cómo se lo voy a decir?" y "¿Cómo se lo tomara?" ninguna pensó en esta situación, no es como si nunca quisieran ser madres pero no se lo esperaban, por el lado de Hungría porque había estado tantos años casada con Austria en los cuales intimaron muchas veces y nunca había pasado nada tanto así que llego a pensar que ella era infértil, y por el lado de Nyo Austria, bueno recién habían contraído matrimonio ella y el albino, y así de repente traerle un hijo al mundo era algo sorpresivo y que tal vez no le agradaría a Gilbert…
-¿Qué voy a hacer?- la austriaca empezaba a llorar-y ¿si se enfada conmigo?-
Hungría la abrazo y la miro a los ojos –Prusia te ama, sé que estará muy feliz de formar una familia contigo-le quito las gafas y le seco las lágrimas, de pronto se oyeron pasos en el corredor- allí viene, los dejare solos para que puedan hablar yo me iré a dormir, ya es tarde- salió de la habitación dejando entrar al prusiano
-Liebe ¿Qué paso?- se acercó a la castaña que se había metido a la cama-¿estabas llorando?-
-no pasa nada…-sintió a Prusia meterse en la cama junto a ella-…estoy bien-
Tomo a la chica por los hombros y la obligo a voltearse hacia el acomodándola en su pecho- no me mientas, dime ¿qué dijo la doctora?- pudo sentir como el cuerpo de ella se tensaba ante la pregunta -¿es algo malo?-
-bueno yo…- se arrodillo en la cama con las manos sobre las piernas-Gilbert la cosa es que…-
El prusiano preocupado se sentó en la cama -¿Qué pasa? Vamos no le des tantas vueltas-
-Gilbert recuerdas esa noche en que tú y yo, ya sabes… -junto sus dedos índice avergonzada
-si me acuerdo-sonrió lascivamente -¿Qué pasa con eso?-
-algo más, paso esa noche- tomo la mano del albino y con nerviosismo la puso en su vientre que por el momento seguía de tamaño normal
Prusia abrió los ojos incrédulo-mein gott, no me digas que…-
Rachell asintió mientras las lágrimas caían por sus mejillas- estoy embarazada-
La ex nación de Prusia no podía creerlo sería padre-¿Por qué lloras? Es una excelente noticia liebe- la abrazo llorando de felicidad-no sabes lo feliz que me haces, te prometo que el asombroso yo será el mejor padre del mundo-
-pensé que te enfadarías-se secó las lágrimas-¿cómo le caerá la noticia a mi hermano?-
-kesesese ¿Qué nos va a decir? Es nuestra vida ya somos adultos y estamos casados- el germano se volvía a recostar junto a su esposa
Ella se echó a reír-no tonto, no lo digo por mí, lo digo por Elizabetha-
Se levantó de golpe-¡¿was?! ¿La marimacha también?-
-jâ- lo hace recostarse y se acomoda junto a el-ya veremos qué pasa en la mañana, guten natch-
-Guten natch- le beso la frente y cerró los ojos
En la habitación continua, Austria y Hungría también estaban acostados muy acurrucados cuando esta última rompió el silencio –Emm señor Austria ¿está despierto?-
-sí, ¿Qué sucede Hungría?- era extraño que ella lo despertara así de repente así que reacciono a sentarse y encender la lámpara que estaba en la mesita de noche
-bueno es que yo también me sentía un poco mal de salud así que le pedí a la doctora que me viera también-se sentó en la cama junto a su marido
-y ¿te dijo lo que tenías?- el austriaco mantenía su tono de voz neutral, él era siempre muy calmado siempre y cuando no estuviera molesto
-si- le tomo las manos al castaño- Roderich, estoy embarazada-
-ah era eso… ¡¿Qué?! – al igual que Prusia no daba crédito a lo que oía
-¿está molesto?- ya se estaba poniendo a llorar cuando él la abrazo
-claro que no, como podría enojarme porque me vas a dar un hijo-le acaricio el cabello-sería una estupidez, solo fue algo repentino-la beso- ich liebe dich Eli-
-yo también te amo Rodi-se volvió a recostar junto a su marido-sabes… además de padre, serás tío-
-…-el austriaco se quedó analizando la frase un momento-¡¿mein schwester también?!-
-sí, Prusia no pierde el tiempo-se echó a reír-bueno ya me bajo el sueño-bosteza-buenas noches señor Austria-
El solo dio un largo suspiro -guten natch Hungría-
La mañana siguiente, Roderich se levantó muy temprano, entro a la cocina y sus ojos no daban crédito a lo que veía era algo completamente inusual –Prusia, ¿Qué haces despierto tan temprano? Son las nueve de la mañana-
El albino volteo a ver quién le hablaba- kesesese ¿tienes ganas de molestarme señorito?, pues estoy preparándole el desayuno a mein mâdchen- en sus manos llevaba una bandeja con un vaso de jugo, una taza de leche y un trozo de kuchen –y ahora el toque final-abrió la ventana dejando entrar a Gilbird quien traía en sus patitas una hermosa rosa roja-Danke amigo, toma-le lanza una migaja de pan- ahora si me disculpan debo irme- camino por el pasillo a su habitación
-bueno, no dejare que ese tonto me gane – se puso manos a la obra para hacer unos panqueques de arándano que a la húngara le fascinaban-ahora le hare un poco de té con leche- finalmente al tenerle todo listo, recogió unas flores del jardín y las puso en un florero sobre la mesa
Mientras en la habitación de Gilbert y Rachell…
-Liebe, despierta- el albino se sentó en la cama y la movió con delicadeza-Rachell…-finalmente se decidió por darle un suave beso en los labios haciéndola abrir los ojos de inmediato-kesesese, sí que eres golosa –
Sonrojada y media aturdida por el sueño se sentó en la cama y se puso sus gafas -¿esto es para mí? –miraba emocionada su desayuno-Danke Prusia-
-no hay de que, tienes que cuidarte y alimentarte bien desde ahora-le toco el vientre-necesita crecer-
-lo sé-le sonríe -oye ¿Qué crees que será? ¿Niña o niño?- bebió su jugo
-oh, no lo sé, pero sea lo que sea lo voy a amar mucho porque será nuestro primer hijo o hija- el prusiano le beso la frente
Ella bebió su leche y comió el pastelito para luego dejarse caer en la cama otra vez, la ex nación la observo con cuidado de pies a cabeza y se detuvo en el busto-Gilbert ¿pasa algo?-
-¿te crecieron los pechos?-recibe una almohada en la cara-perdón-
Sonrojada- tonto….-se puso de pie y fue directo a su armario-me voy a vestir-
-ok- el albino la miraba sentado en la cama
-emm Prusia, ¿no me oíste?-estaba empezando a incomodarse
-sí, te oí fuerte y claro-una sonrisa lasciva aparece en su cara- mein gott ¿no creo que te de vergüenza que este aquí? O ¿sí?-
-emm bueno yo-ríe incomoda, de repente ve al germano de pie frente a ella
-sabes bien que conozco cada centímetro de tu cuerpo-recorre la silueta de la chica con una mano y luego le acaricia la mejilla-así que tranquila, no te avergüences conmigo-
En el comedor, Austria y Hungría compartían el desayuno tranquilamente, aunque el castaño no quitaba la vista del vientre de su acompañante, parecía perdido en sus pensamientos
-señor Austria ¿se encuentra bien?- la húngara se preocupó al verlo tan callado y con la mirada baja
El aludido levanto la vista rápidamente-sí, no te preocupes Elizabetha solo estaba pensando-
-ah, y ¿se puede saber en qué pensaba?-ella tenía curiosidad, debía ser algo serio para estar tan concentrado
El asintió-bueno estaba pensando en los gastos que tendremos que hacer con la llegada de nuestro hijo, además me preocupa mi hermana, sabrá Gilbert como hacerse cargo, él es bastante inmaduro, no trabaja solo por no dejar sola a mein schwester, pero sin dinero como va a conseguir una casa donde mantener a Rachell y al bebe-el austriaco estaba consternado
-yo también he pensado en eso…-le tomo la mano al germano-sé que Prusia es un tonto y es insoportable a veces pero ¿Qué tal si lo dejamos vivir aquí con su familia? La casa es muy grande y podemos apoyarnos entre todos, puede buscar un trabajo y así no dejara sola a la Srta. Rachell-
Austria se ajustó las gafas y paso la mano por su cabello-sabes Hungría, tienes razón-le sonrió-les diré en cuanto los vea a ver qué les parece-
Un par de minutos después los susodichos aparecieron y de inmediato Austria les comento la idea que Hungría le había dado, ellos se miraron entre si y Gilbert lo pensó un momento, finalmente decidieron quedarse a vivir en esa casa que los había acogido desde tan jóvenes
Cayó la tarde y luego de almorzar las mujeres de la casa decidieron salir de compras a solas así que ambos germanos se quedaron compartiendo ideas en casa aunque siempre terminaban en un silencio incomodo
-oye, señorito podrido, ¿cómo te llego la noticia?-Prusia no sabía que más preguntar
-a mitad de la noche, y fue bastante impáctate, además me llego la tuya, de que habías embarazado a Rachell- al decir esto último frunció un poco el seño
-kesesese y a ti finalmente te resulto con la marimacha-trataba de burlarse de él un momento –la esperanza es lo último que se pierde ¿no?-
Con ese último comentario hizo reír al austriaco-bueno es cierto que fue difícil pero ahora ya está en proceso de formación- sonrió- ahora hay que cuidarlas más que nunca y comenzar a estudiar un poco ya que ninguno ha tenido un bebe antes-
-lo sé, pero yo tengo más experiencia que tú, yo crie a West, no era tan pequeño pero de algo me servirá-el prusiano se sentía orgulloso de lo que había logrado con Alemania cuando era pequeño
-oye que no se te olvide que Hungría y yo criamos a Italia-trataba de sacarle en cara al albino que él no estaba tan mal
-kesesese, si y lo confundieron con una niña- se echó a reír muy fuerte- espero no les pase con su hijo-
Austria muy sonrojado iba a contestarle pero el sonido del teléfono de Prusia lo distrajo-oye está sonando tu teléfono-
-oh, es mein liebe-contesto el teléfono y colgó casi de inmediato- hay que ir a recogerlas al centro de Viena, vamos en mi auto-
Ambos subieron al auto alemán color negro y partieron hacia la capital de Austria. Estaban las calles bastante congestionadas pero dieron rápidamente con el centro comercial en donde debían recoger a sus mujeres, y sí allí estaban cargadas de bolsas. Ambos se bajaron a ayudarlas a cargar las cosas al auto y luego volvieron a casa para desempacarlas y cargarlas hasta adentro
-¿no habrá sido demasiado apuro comprar las cosas ahora?- el castaño miraba preocupado las compras hechas por ellas
-claro que no Bruder ya verás cómo se pasan los meses volando- la austriaca le reprochó a su hermano
-La Srta. Austria tiene razón Roderich, el tiempo se pasa muy rápido-Hungría apoyaba a su cuñada
Prusia observaba las bolsas y husmeaba en silencio mientras ellos discutían hasta que le salió una duda-¿no hubiera sido mejor esperar hasta saber si será niño o niña?-
-Prusia una madre sabe lo que será su hijo-se llevó las manos a la cintura- y estoy segura que será una niña ¿Qué piensas tu Rachell?-
-la verdad no estoy muy segura-se miró el vientre- por eso compre cosas en tonos unisex-
-oh ya veo, yo igual compre cosas así pero sé que será una señorita-Hungría siempre muy segura
Los hombres solo se miraron y se encogieron de hombros
3 meses después, ambas chicas ya lucían un vientre un poco más notorio, sobre todo en la austriaca a quien se le notaba un poco más, con esto también creció la angustia en los padres y Prusia era uno de los más exaltados…
-liebe ¿qué tal si hoy te tomas día de descanso?- el albino le insistía a la austriaca que descansara ya que los últimos meses estuvo haciendo su vida completamente normal, cargando las pesadas bolsas del mercado, barriendo, cocinando, salía de compras como si nada- no deberías esforzarte tanto-
-Gilbert, mientras pueda hacer las cosas estaré bien, no te preocupes tanto-le besa la mejilla-tu hijo es tan fuerte como tú-
El prusiano suspiro y decidió hacerle caso, pasaron a la sala y allí se encontraba el matrimonio Austro Húngaro conversando algún tema referente a ellas, Hungría noto al matrimonio germano ingresar a la sala y de inmediato se les acerco
-Chicos, el señor Austria y yo hemos estado conversando, y creemos que sería bueno ir a hacernos una revisión al médico ya que no hemos ido en los meses anteriores ¿Qué piensan? –
Prusia miro a Rachell y puso la mano en su hombro-yo estoy de acuerdo, es por tu salud y la del bebe-
-jä, tienes razón ¿Cuándo iremos?-la austriaca miro a su sonriente amiga
-hable hace un momento con la doctora que nos vio la primera vez, y dijo que podía atendernos hoy-la chica de la sartén fue por las llaves de la casa- ¿nos llevas Prusia?-
-eh!, claro-el albino tomo las llaves de su auto-¿vienes señorito?-
Austria se levantó de su asiento-claro, ¿crees que dejare a Hungría ir sola a esa revisión?-
Subieron los cuatro al auto del prusiano y se encaminaron hacia el hospital de Austria, Rachell iba atrás con Elizabetha y Roderich de copiloto. La austriaca parecía nerviosa le sudaban las manos, ya que constantemente se las secaba con un pañuelito que traía
-Srta. Rachell tranquila, no le van a hacer nada- la húngara trataba de calmarla aunque ni ella sabía que les harían al llegar-Prusia entrara con usted, así que cálmese-
-e-estoy tranquila- trataba de disimular en vano, su voz se quebraba al hablar
-schwester será mejor que dejes tus miedos aquí en el auto porque ya llegamos- el austriaco se quitaba el cinturón de seguridad mientras Prusia detenía el motor
La puerta junto a Rachell se abrió de repente, era el albino quien venía a ayudarle a bajar, y por el lado de Hungría, Austria hacia lo mismo. Ingresaron al gran edificio, allí la doctora los estaba esperando, e hizo ingresar a todos juntos. La primera en ser atendida fue Elizabetha, la hicieron recostarse en una camilla mientras la doctora le aplicaba un gel en el vientre y comenzaba a revisar- ahora si observan la pantalla podrán verlo-
-señor Austria…- la húngara se echaba a llorar-mire allí esta-
El austriaco sorprendido abrazo a su mujer- si… lo veo-
-¿les gustaría saber qué es?- la doctora les interrumpió
Ella miro al de lentes y le vio asentir-¡sí! Por favor-
La profesional de inmediato comenzó a revisar con la máquina-mmm veamos…-miro a los padres que la veían ansiosos y les sonrió-felicidades, es una niña-
La cara de la húngara se llenó de emoción… y luego se volteo hacia Austria y Prusia-¡en sus caras les dije que era una niña! –
La doctora se echó a reír- ustedes son unas personas muy curiosas, bueno que pase la siguiente-
Rachell se recostó temerosa y Gilbert le cogió la mano-bien, estoy lista-
Comenzaron a untarle el gel y luego a pasar el aparatito sobre ella-mmm, es extraño… no puedo hallarle forma-
La austriaca se asustó y comenzaron a salir lágrimas de sus violáceos ojos, el albino le apretó un poco la mano y la abrazo, de pronto la doctora pone el ultra sonido
-escucho tres sonidos distintos-comenzó a pasar la maquina en otro sentido y abrió los ojos muy sorprendida – acabo de encontrar la razón de porque no le veía forma- volteo hacia ellos-felicitaciones, son mellizos-
Los ojos de Prusia, Austria, Hungría y de Nyo Austria se abrieron de par en par y se miraron entre si
–mein gott… yo lo hice- el prusiano no podía creerlo
La castaña salió del shock y se dirigió a la profesional-¿podemos saber qué son?-
-claro, en un minuto les digo- comenzó a revisar con cuidado- ustedes sí que son afortunados, son una niña y un varón-
-aah! Gilbert oíste- Rachell estaba más que emocionada
-Kesesese por supuesto que lo oí- beso a la austriaca-estoy impaciente por tenerlos conmigo-
La profesional apago la máquina y miro a las chicas- ya tienen cuatro meses de embarazo, y están muy saludables-les sonrió- sigan así, tratare de ir yo a domicilio para que no se estén moviendo tanto-
Todos dieron las gracias y volvieron a casa, ya que tenían motivos para festejar. Prusia compro wrust y jugo de naranja (nada de alcohol)y Austria preparo kuchen
-Rodi, ¿Cómo la vamos a llamar?-Elizabetha pregunto sentándose a la mesa-debe ser un nombre elegante-
-eh si, tienes razón…-sentándose junto a la húngara- no se me ocurre… me gustaría uno parecido al tuyo Eli-
Ella pensó un momento y luego lo miro con los ojos iluminados-¡ya se! Qué te parece Elisya –
-me encanta, es muy bonito-el austriaco le alabo mientras le acariciaba el cabello
En ese instante entraban Gilbert y Rachell quienes escucharon la conversación y decidieron unirse al tema ya que era muy interesante
-qué lindo nombre Srta. Hungría- la castaña tomaba asiento mientras Prusia le sostenía la silla -¿Qué nombres te gustarían para los nuestros liebe?-
El albino tomo asiento junto a ella y le miro- bueno los nombres de hombre siempre me han sido más fáciles de pensar-
-bien, entonces escoge el nombre de tu hijo- ella le sonrió y esperaba impaciente aquel nombre
La ex nación se llevó la mano a la barbilla y estuvo pensando un momento-mmm… oh! Que tal Ferdinand, es alemán-
-¡me encanta!- la chica del rizo se mostraba emocionada
Hungría lo alabo también –que bonito nombre escogiste Prusia-
-muy buena elección- Roderich se acomodaba las gafas
-yo tengo un nombre de niña, no sé si les agrade-Rachell siempre medio dudosa y tímida
-vamos Srta. Austria, dígalo- la húngara la animaba como de costumbre
La aludida miro a todos y sonrió- el nombre que escogí es Amalia, es un nombre austriaco-
-es un hermoso nombre schwester, bella combinación de nombres-el hermano de la muchacha fue el primero en dar el victo bueno
-liebe, es el nombre más hermoso que he escuchado… después del tuyo- Gilbert siempre sabia como tratarla delicadamente
-muy bello Srta. Rachell- su cuñada también la felicito
Luego de discutir los nombres de sus hijos y sobrinos comenzaron a comer, fue una cena bastante agradable para todos, sin peleas ni discusiones solo paz y tranquilidad al igual que cuando cayó la noche, Elizabetha dormía abrazada a Roderich quien también la sujetaba por la cintura, y en la otra habitación Prusia tenia a Rachell acomodada a su lado mientras la abrazaba con un brazo y el otro estaba posado en el vientre de la chica…Y si se preguntan por Gilbird, pues está dormido en la mesita de noche junto a Prusia
Aún les quedan 5 meses de espera a estos dos matrimonios, los cuales se les pasaran muy rápido, y luego deberán afrontar el desafío de ser padres…
Continuara…
Otro capítulo largo para Uds. en compensación a mi tardanza de actualización, espero les haya gustado y que sigan esta historia porque ya pronto pasaremos de tener 4 personajes a tener 7… estoy planeando hacer otra historia como continuación de esta, espero la sigan también, pero primero lo primero finalizar este fic
Reviews?
