Disclaimer: Ni Inazuma Eleven, ni Justin Bieber me pertenecen.

Capítulo IV: ¿Esto es una cita?

Para variar, era otro lindo día en Inazuma Town y nuestra amada protagonista, Aki, se estaba preparando para ir a su cita con un misterioso chico peli celeste… Vamos ¿A quién quiero engañar? Todo el mundo sabe que es Kazemaru. Bueno, pero lo importante radica en el hecho de que Aki no sabe que esto es una cita romántica.
— ¡Mamá! –Gritó Aki desde su habitación – ¿Dónde están mis zapatos nuevos?
— ¡Los dejé debajo de tu cama, cariño! –Le respondió su madre desde la sala de estar, en dónde leía el periódico.
— ¡No los encuentro! –Dijo Aki mientras se asomaba debajo de su cama para encontrarse con varias cajas.
— ¡Te apuesto a que si voy yo, los encuentro de inmediato! –Dijo su madre mientras subía la escalera.
— De acuerdo. Te reto –Dijo Aki, segura de que no los iba a encontrar.

La madre de Aki se apareció en la habitación, miró a su hija, se inclinó, metió su mano debajo de la cama y, sin ver, extrajo un par de zapatos nuevos.
— ¿Ves qué no sabes buscar las cosas, Aki? –Le reprochó su madre.
— ¡No es justo, mamá! Tú tienes poderes.
— Y espero que tú los heredes. Cuando tu padre y yo nos vayamos de segunda luna de miel, tú te quedarás a cargo de la pensión familiar.
— ¿Qué? –Dijo Aki sorprendida – ¿Me vas a decir que en un futuro me vas a dejar a mi sola cuidando esta gran casa?
— Pero que cosas dices, Aki. Para cuando nos vayamos con tu padre, tu primo favorito, Tenma, vendrá a vivir contigo –Explicó su madre.
— ¿Tenma? ¡Ese mocoso es insoportable! –Se quejó Aki.
— Con el tiempo lo aprenderás a querer –Dijo su madre saliendo de la habitación.

Aki se puso los zapatos, vio que tenía todo lo necesario en su bolso de mano y bajó a desayunar. Después de charlar un rato con sus padres, alguien tocó el timbre de la casa, haciendo que todos los lectores pensaran que era Kazemaru hasta que escribí esto.
— Yo voy a abrir –Dijo Aki dirigiéndose a la puerta para encontrarse con… Haruna y Natsumi.
— Ya estamos aquí, Aki. Listas para llevarte a tu ci… –La mano de Natsumi tapó la boca de Haruna.
— ¡Que no es una cita! ¡Kazemaru sólo me pidió que lo acompañara a comprarse ropa nueva, y a comer, y tal vez ver una película! –Dijo Aki sonrojada.
— Si eso no es una cita entonces ¿Qué es? –Dijo Haruna acusadoramente.
— Ignórala, Aki –Dijo Natsumi –Y vámonos de una buena vez a tu "junta de amigos" con Kazemaru-kun –Dijo mientras hacía comillas con los dedos.
— ¡Ya me voy! –Gritó Aki en forma de despedida a sus padres.
— ¡Pórtate bien, Aki! –Dijo su padre.
— ¡Pásalo bien en tu cita! –Exclamó su madre.
— ¡Qué no es una cita! –Gritó Aki nuevamente sonrojada para luego irse con sus amigas –A todo esto ¿Dónde está Fuyuka? –Preguntó Aki.
— No lo sé –Dijo Natsumi –Dijo que tenía algo que hacer.


Mientras tanto, en otro punto de Inazuma Town, Gouenji abría pesadamente los ojos, realmente no quería levantarse el día de hoy después de haber perdido la oportunidad de pedirle una cita a Aki a manos de su nuevo enemigo, Kazemaru. Sin embargo, su descanso se vio interrumpido.
— Shuuya-san –Llamó la niñera o nana – ¿Quiere que le traiga el desayuno a la cama?
— No, gracias –Respondió Gouenji –Hoy no tengo ganas.
— ¿Se siente enfermo, Shuuya-san? –Preguntó nuevamente la…nana –Si quiere puedo llamar a su padre para que lo diagnostique.
— No es necesario –Dijo el peli crema –Simplemente me siento cansado.
— Está bien, lo dejo ahora –Dijo la nana, pero antes de salir, una alegre bola de pelo café se coló en la habitación y saltó encima de la cama del goleador.
— ¡Onii-san! ¡Onii-san! –Decía Yuuka mientras brincaba en la cama –Tienes visita y es una chica muy linda ¿Es tu novia?
— No tengo novia –Respondió muy tranquilo Gouenji – ¿Estás segura de que me vienen a visitar?
— ¡Por supuesto! –Dijo Yuuka –Es más, me dijo literalmente "Si Gouenji-san no quiere salir de la cama, dígale que alguien esparcirá su pequeño secreto con cierta chica peli café."
— De acuerdo –Contestó Gouenji –Me levantaré enseguida.

Las dos mujeres dejaron la habitación del peli crema y fueron a la sala de estar en donde se encontraba la misteriosa visita de Gouenji. En cuanto Gouenji estuvo listo, también se dirigió a la sala de estar en dónde se podía escuchar la risa de tres chicas, bueno, en realidad eran una abuelita, una niña y una adolescente. Cuando el chico entró a la sala, por fin pudo saber la identidad de la misteriosa visitante.
— Fuyuka –Nombró Gouenji tranquilamente al ver a la peli lavanda.
— ¿Ya estás listo, Gouenji-san? –Preguntó Fuyuka al tiempo en que se ponía de pie.
— ¿Listo para qué? –Preguntó el goleador.
— No lo sé –Dijo Fuyuka mientras se dirigía a la puerta –Tal vez ir por ahí…al centro comercial…seguir una pareja… y tal vez esa pareja esté compuesta por un jugador de soccer y una manager ¿Qué te parece?

Gouenji la miró fijamente durante un rato. "¿Desde cuándo Fuyuka es tan manipuladora? ¿Será por todo ese tiempo en que se juntaba con Fudou y Kogure cuando estábamos en la isla Liocott?"
— Yuuka, no me esperes despierta –Dijo al tiempo en que se dirigía a la puerta.
— Vaya, es casi igual al capítulo de hoy de mi novela, sólo que en la novela, la chica traía una metralleta –Comentó Yuuka.

Mientras Gouenji y Fuyuka iban por la calle, serias dudas asaltaron la mente del goleador de fuego respecto a la actitud de la hija del Entrenador.
— ¿Por qué estás tan interesada en la cita de Aki y Kazemaru? –Preguntó Gouenji.
— No es que tenga algo en contra de Kazemaru-kun, pero creo que ellos dos no hacen buena pareja y cómo tú también estás interesando en Aki, entonces decidí estar de tu lado –Respondió simplemente la manager.

Gouenji se quedó en silencio y siguió caminando junto a la manager. Sin embargo, un tercer personaje veía alejarse a la pareja, pero pareja de grupo, no pareja romántica, aunque el personaje no sabía eso, quien era nada más ni nada menos que… Endou Mamoru.
— ¿Esa de ahí no es Fuyuppe? –Dijo Endou mientras entrecerraba los ojos para ver mejor –Y está con Gouenji…Será mejor que los siga para asegurarme que todo saldrá bien entre ellos.

Cabe destacar que Endou tenía un gran neumático atado a la espalda y un balón de soccer sucio en las manos. Con esa discreta apariencia, Endou los siguió.


En la mansión Kidou, el fabuloso estratega de Raimon se encontraba tomando desayuno tranquilamente mientras pensaba en cosas triviales, las cuales iba anotando en una libreta
— Eres un genio –Se dijo Kidou a sí mismo –El único problema en el plan sería conseguir una jauría de perros lo suficientemente grande.
— Señorito –Llamó el mayordomo –Tiene una llamada.
—No quiero recibir llamadas ahora –Respondió cortésmente Kidou mientras seguía desayunando.
— Su interlocutor me dijo que si se negaba a contestar la llamada, esparciría fotos suyas sin googles por toda la ciudad, además de información que diría que sus rastas no son naturales.
— Está bien, contestaré la llamada. De todas formas creo que ya sé de quién se trata –Respondió el estratega.

El mayordomo enseguida le trajo el teléfono, el cual era negro con bordes dorados, con un diseño antiguo de los años cuarenta, poseía además tres rubíes incrustados equidistantes ubicados en el auricular del teléfono, tal vez lo más llamativo de todo era donde descansaba el auricular, ya que consistía en un par de cuernos dorados, lo que le daba un toque de extravagancia. Uno de los misterios más grandes que rodea dicho teléfono es el misterio por parte del lector de por qué el teléfono necesita tanta atención, cuando el punto obvio, es que Kidou contestó.
— Ya sé que eres tú, Fudou –Fueron las primeras palabras pronunciadas por el hermano de Haruna.
— Me siento halagado, Kidou-kun –Se escuchó la voz llena de ironía y sarcasmo de Fudou –Reconociste mi voz sin siquiera haber hablado, debes quererme mucho.
— Calla –Respondió Kidou un poco molesto –Siempre que llamas ocurre una desgracia en mi casa, se quema parte de mi cama, los autos aparecen rayados o Sakuma pierde su parche de nuevo y se vuelve malvado.
— Sólo son coincidencias. Además, debes sentirte halagado de que dé tu dirección y datos personales cada vez que tengo una pelea de pandillas y/o me atrapa la policía –Contestó alegre el niño del mohicano.
— Algún día me las pagarás, pequeño desgraciado. Ahora dime ¿Qué quieres? –Interrogó molesto el estratega.
— No es algo que yo quiera –Contestó Fudou –Es algo que tu pequeño amigo Sakuma quiere.
— ¿Qué le sucedió ahora a Sakuma? –Preguntó Kidou fastidiado.
— Si quieres saberlo, nos veremos en el centro comercial y no se te olvide llevar dinero, que tú comprarás el almuerzo –Dijo Fudou antes de colgar.

Kidou dijo unas palabras no aptas para menores de dieciocho años en dónde hizo alusiones a la madre de su amigo, una señora muy respetable por cierto. Así que se alistó, tomó dinero, y se encaminó hacia el centro comercial.


En el centro comercial, punto de reunión principal en este capítulo. Aki se encontraba junto a la fuente principal en espera de su "cita" mientras que Haruna y Natsumi se encontraban en un café cercano, vigilándola a la distancia.
— Kazemaru-kun está retrasado –Dijo Natsumi viendo como Aki estaba ahí, sin hacer nada.
— No seas exagerada, Natsumi-san, sólo está retrasado un par de minutos. Seguro aparecerá pronto –Respondió Haruna.
— Pues más le vale que aparezca pronto. Porque nadie deja plantada a una de mis amigas en mí presencia –Amenazó Natsumi.

Mientras tanto, en otro café, desde donde también se podía observar a Aki, dos personas hablaban.
— No creo que el bigote sea necesario, Gouenji-kun –Comentó Fuyuka.
— Pero si me lo quito, Aki me reconocería enseguida –Contradijo Gouenji mientras acariciaba su bigote rubio.
— Es posible, de todas formas, Aki ha estado muy despistada últimamente –Aceptó Fuyuka mientras tomaba un sorbo de su café.
— ¿De dónde sacaste ese café?
— Pues lo pedí. Aquí sirven café, genio.
— Eso ya lo sé, pero ¿Quién lo va a pagar?
— Pues tú.
— Pero yo no traje dinero.
— Está bien, yo lo arreglo –Dijo Fuyuka al tiempo en que sacaba una tarjeta de su bolsillo y la depositaba encima de la mesa –Ahora ponte de pie y vámonos de aquí.

Gouenji soltó un suspiro y volvió a seguir a la chica peli lavanda.

Un tercer grupo que también tenía a Aki a la vista era el de Kidou, Fudou y Sakuma, los cuales en realidad no querían espiar a Aki y estaban ahí por pura coincidencia.
— ¿Esa de ahí no es tu amiga, Kidou-kun? –Preguntó Fudou señalando a Aki.
— Si, ella es. Deja de señalarla con el dedo, es de mala educación hacer eso, Fudou –Reprendió el chico de rastas.
— Lo que tú digas, Kidou-kun. Ahora hablemos de lo que vinimos a hacer aquí ¿Cuánto dinero trajiste? –Preguntó Fudou.
— ¿Dinero? ¿No venían a ayudarme con mi declaración a Takanashi Shinobu-san? –Replicó Sakuma.
— ¿Y esa quién es? –Interrogó Kidou.
— Pues es la chica que le gusta a Sakuma –Respondió Fudou.
— ¿Y quién es esa chica? –Volvió a preguntar Kidou un poco molesto.
— Pues Takanashi Shinobu –Respondió Fudou de forma natural.
— ¿Y quién es Takanashi Shinobu? –Interrogó de nuevo Kidou.
— Pues no me vas a creer, pero ella es la chica que le gusta a Sakuma –Volvió a responder Fudou con una sonrisa.
— ¡Me estás trolleando! –Acusó Kidou.
— Por supuesto –Contestó Fudou.

Antes de que Kidou pudiera abalanzarse sobre su amigo, Sakuma se paró en medio de ellos.
— ¡Miren, chicos! ¡Acaba de llegar Kazemaru al lugar en donde se encontraba Aki!

Y ahora sí, vamos con la cita.
— ¡Aki! ¡Lamento el retraso! –Dijo Kazemaru llegando donde la manager – ¿Me has esperado mucho tiempo?
— No, yo también acabo de llegar –Mintió Aki, ya que ella lo había esperado durante quince minutos.
— Toma, te traje esto de regalo –Dijo Kazemaru mientras sacaba un paquetito misterioso de quien sabe dónde.
— ¡Oh! ¡Muchas gracias Kazemaru-kun! –Dijo Aki alegre al tiempo en que aceptaba el regalo – ¿Lo puedo abrir?
— Por supuesto –Dijo Kazemaru.

Aki abrió el paquetito y se encontró con un prendedor en forma de hoja, pero no era cualquier hoja… ¡Era la Hoja de Lorien!... Para más información, véase la película "El Señor de los Anillos" o busque en Google. No se compliquen la vida.
— ¡Es hermoso! –Exclamó Aki.
— Sí, hermoso como tú –Dijo Kazemaru provocando un sonrojo por parte de Aki.

"Kazemaru-kun me dijo que soy hermosa, nunca nadie me había dicho eso, excepto aquellos chicos de Okinawa, pero Touko los espantó usando su técnica The Tower" pensó Aki. Para más información véase capítulo 48 de Inazuma Eleven.
— ¿Qué te parece si ahora vamos por un helado? –Le propuso el velocista.
— De acuerdo –Dijo Aki mientras se retiraba junto con Kazemaru en dirección a la heladería sin percatarse de que eran seguidos por Natsumi, Haruna, Gouenji y Fuyuka.

Cuando llegaron a la heladería tuvieron que hacer una fila por media hora para poder sacar un número para pedir el helado. Luego tuvieron que hacer otra fila de otra media hora para comprar el helado y luego sólo estuvieron dos segundos esperando que les pasaran el helado porque la mayoría de la gente se había enojado y se había ido.
— ¿De qué sabor quiere su helado, señorita? –Preguntó el heladero, porque todos los heladeros son coquetos con las mujeres.
— De pistacho, por favor –Dijo Aki escogiendo el helado de color verde.
— Yo quiero el mío de arándano –Pidió Kazemaru.
— Todavía no es tu turno, niño –Dijo el heladero con desdén mientras le colocaba una tercera bola de helado al cono de Aki.

Después de eso, tomó el cono más pequeño y le sirvió una bola de helado aún más pequeña de arándano y se lo dio a Kazemaru.
— ¿Por qué me sirvió tan poco? –Se quejó Kazemaru al tiempo en que tomaba el cono.
— No me queda más helado, niño –Dijo el heladero mientras escondía las dos cajas de helado de arándano que tenía junto a él.

Kazemaru se tragó los insultos que le iba a decir al heladero y se retiró junto con Aki.
— Condenado heladero –Esa era una de las tantas cosas que mascullaba Kazemaru mientras comía su helado.
— ¿Quieres un poco de mi helado? –Le ofreció Aki, dado que el heladero le había dado un cono con tres bolas de pistacho bañadas en salsa de chocolate y chispas.
— Muchas gracias –Dijo Kazemaru mientras aceptaba una bola de helado de Aki.

Esta escena era atentamente observada por el goleador de fuego, quien masticaba su bigote hasta comérselo todo como señal de frustración. "Si ese maldito de Kazemaru no se me hubiera adelantado, sería yo quien ahora estaría compartiendo un helado con Aki" son los pensamientos que rondaban por la mente del futuro jefe del Fifth Sector.
— ¿Y qué es lo que vas a hacer? –Preguntó "inocentemente" Fuyuka –Podría sugerir algo que… no sé… quizás… ¿Tenga que ver con soccer? –Dijo mientras sacaba un balón de soccer.

Gouenji tomó el balón entre sus manos, cientos de recuerdos de pelotazos llegaron a su mente: Él golpeando a Endou. Él golpeando a Kidou. Él golpeando a Fubuki. Él golpeando a Toramaru. Él golpeando a Endou de nuevo. Cuando quiso golpear a un niño por feo y accidentalmente golpeó unas vigas de madera impidiendo que cayeran sobre el niño, la única vez que Gouenji Shuuya falló un tiro.

Pero ésta vez no fallaría, tenía toda la cabeza de Kazemaru en su rango de impacto mortal cuando una voz echó sus planes por el suelo.
— ¡GOUENJI! –Gritó Endou mientras corría en dirección al goleador y a Fuyuka – ¡¿Estás jugando soccer?! ¡Yo también quiero jugar!

Otra vez Endou venía a arruinarlo todo.
— Perdón por arruinarles la cita –Dijo Endou en cuanto llegó a ellos –Pero vi que ustedes sacaron un balón de soccer, lo que significa que van a jugar y… ¡Yo también quiero jugar!
— Esto no es una cita, Endou –Le dijo Gouenji.
— Oh, sí, esto no es una cita –Repitió Endou mientras les guiñaba un ojo.
— Mamoru-kun –Dijo Fuyuka para llamar su atención – ¿Qué estás haciendo aquí? Pensé que estarías entrenando en la Torre de Metal.
— De hecho iba a ir ahí, pero luego los vi a ti y a Gouenji, y decidí seguirlos para asegurarme de que todo va a estar bien –Respondió Endou.

Gouenji y Fuyuka suspiraron pesadamente.


Mientras tanto, en otro lugar.
— Déjame ver si entendí –Dijo Kidou – Estabas siguiendo los consejos de Fudou para conseguir una cita.
— Sí –Afirmó Sakuma –Pero las cosas no salieron como lo planeamos.

Flash Back.

Sakuma se acercó a una chica de pelo color durazno peinado de tal manera que un mechón cruzaba por su cara cubriéndole un ojo, esta chica respondía al nombre de Takanashi Shinobu.
Hola Takanashi-san –Saludó Sakuma a la chica de Teikoku.
Hola Sakuma-kun –Le respondió Shinobu – ¿Me querías decir algo?
Pues…yo… –Comenzó a decir el chico pingüino –Sólo quería preguntarte si eres un ángel caído del cielo.
¿Y por qué la pregunta? –Interrogó la chica con una voz coqueta.
Pues... –Decía nervioso el peliblanco –Porque parece que te caíste de cara.

En el momento en que Sakuma terminó la oración una fuerte bofetada golpeó su mejilla haciendo que gire dos veces sobre sí mismo.
— No me vuelvas a dirigir la palabra –Le replicó la peli-durazno.

Fin del Flash Back.

— ¿Y todavía te preguntas por qué no funcionó? –Interrogó Kidou alzando una ceja.
— Exacto, Fudou me dijo que siempre le ha resultado ese truco –Respondió Sakuma.

Fudou no pudo evitar soltar una carcajada.
— Bien, entonces queda claro –Dijo Kidou –Fudou está sacando provecho. ¿Pero yo qué tengo que ver con esto?
— Pues la verdad quería arreglar las cosas comprándole un regalo bonito –Dijo Sakuma.
— Y adivina quién es nuestro mejor amigo con dinero –Dijo Fudou.
— ¿Y qué quieren comprarle? –Preguntó Kidou seriamente.
— Tal vez un broche en forma de pingüino –Propuso Sakuma.
— ¿Por qué todo lo que haces tiene que ver con pingüinos? –Preguntó Kidou.
— Me gustan los pingüinos –Replicó Sakuma con naturalidad.
— Chicos, no quiero interrumpir su culta conversación, pero adivinen a quien acabo de ver –Interrumpió Fudou.
— ¿Takanashi-san? –Preguntó Sakuma entusiasmado.
— ¿A tu madre? –Preguntó el estratega intentando sonar ofensivo.
— ¡No, cerebros de pingüino! –Contestó Fudou –Estoy viendo a Kazemaru y Aki parados junto a la cartelera de conciertos.
— Pues bien por Kazemaru –Respondió Kidou.
— Acerquémonos para escuchar lo que dicen –Propuso Sakuma –Genda se morirá cuando le cuente esto –Dijo conociendo lo chismoso que era su amigo.


Por otra parte, había otro trío de personas que seguían muy de cerca a la pareja.
— ¡Miren eso! –Gritó Endou emocionado.
— ¿Qué sucede? –Preguntó Fuyuka preocupada.
— ¡Hay una muñequita rusa que tiene un balón de soccer! –Exclamó Endou mientras miraba una vitrina.

Gouenji se aguantaba las ganas de pegarle un pelotazo a Endou mientras Fuyuka sólo reía. El delantero de fuego observaba en dirección de la cartelera de conciertos dado que allí se encontraban hablando Aki y Kazemaru. Si tan sólo Endou no estuviera con ellos, Gouenji habría podido interrumpir dicha cita.
— Gouenji-kun –Llamó Fuyuka –No tienes por qué estar tan frustrado. Creo que podemos usar a Mamoru-kun a nuestro favor.
— No veo como podemos sacar provecho de esto –Respondió el delantero.
— Mira y aprende –Dijo Fuyuka –Mamoru-kun ¿Puedes ver a Aki-san y a Kazemaru-kun por ahí?
— ¡Sí! ¡Sí los veo! –Respondió Endou mirando en dirección a la cartelera de conciertos.
— Pues están planeando un partido de soccer y no te han invitado –Dijo rápidamente la manager peli lavanda.
— ¡¿Qué?! –Exclamó Endou ofendido – ¡Pues ahora van a ver! –Y dicho esto, Endou se largó de ahí mientras Fuyuka le mostraba el pulgar en alto a Gouenji.

Ahora sí, volviendo con la pareja.
— ¿Lo has pasado bien, Aki? –Preguntó Kazemaru galantemente.
— Sí, me he divertido mucho, Kazemaru-kun –Respondió Aki.
— Estoy feliz de que lo hayas pasado bien, porque tú eres una persona muy importante para mí –Dijo Kazemaru mientras se acercaba a ella.
— Kazemaru-kun –Decía Aki sonrojada –Yo…

Kazemaru se acercó al rostro de Aki y empezó a cerrar los ojos. Aki estaba totalmente paralizada. Cuando estaba a tan sólo unos centímetros de sus labios…
— Pero si no es mi manager favorita –Se escuchó una angelical voz.

Gracias a esa frase, Aki alcanzó a reaccionar y se corrió de tal manera que Kazemaru terminó besando el póster del próximo concierto de Justin Bieber.
— ¡Aphrodi-kun! –Exclamó Aki al ver al chico rubio con una gran maleta.

También en ese instante aparece Endou.
— ¿Quién estaba planeando un partido sin mi permiso? ¡Yo soy el capitán de Raimon y yo decido cuando haremos un partido! –Reclamaba el chico de la banda naranja.
— Calma, calma –Dijo Aphrodi –Te puedo asegurar que ninguno de nosotros estaba planeando un partido.
— Oh, está bien –Respondió Endou tranquilo – ¿Por qué Kazemaru está besando un póster de Justin Bieber? ¿Es un belieber?
— ¿Qué? ¡Yo no…! ¡No es que no me guste besar! Es sólo que… bueno… ustedes saben… –Tartamudeaba Kazemaru avergonzado.
— No te preocupes, Kazemaru-kun, nosotros entendemos –Dijo Aphrodi –Y no te discriminaremos.

Mientras ellos hablaban, también llegan al lugar Gouenji y Fuyuka, los que estaban más tranquilos, ya que la cita y el beso habían sido arruinados, no como ellos se lo esperaban, pero arruinados al fin y al cabo.
— ¡Fuyuka! ¡Gouenji! ¿Qué hacen aquí? –Preguntó Aki –Y juntos… –Dijo con un hilo de voz.
— ¡Es verdad! Ellos no están en una cita –Dijo Endou al tiempo en que le guiñaba un ojo a Gouenji.
— De cualquier manera es tarde. Aki, acompáñame a casa –Exigió Fuyuka –Y cómprame un sándwich – "Porque el tacaño de Gouenji no fue capaz de comprarme ni un mísero café" pensó Fuyuka.
— De acuerdo, pero no te compraré un sándwich –Respondió Aki – ¡Nos vemos, chicos! –Dijo para despedirse de forma general.

Aphrodi se acercó unos pasos y tomó la mano de Aki para inclinarse y depositar un suave beso en ella.
— Hasta luego, Aki. Ten cuidado cuando llegues a casa, tu piel es tan delicada que no merece ser tocada ni por el pétalo de una rosa –Se despidió Aphrodi.

Aki enrojeció hasta las orejas pero rápidamente fue sacada de ahí por Fuyuka.
— ¿Qué fue eso? –Le preguntó seriamente Gouenji al delantero de Zeus.
— Sólo fue una simple despedida, Gouenji-kun –Respondió Aphrodi –Si mi memoria no me falla, Aki es una de las chicas más dulces que he conocido ¿Y quién mejor para estar a su lado que yo?
— ¿Tú? ¡Pero yo la vi primero! –Reclamó Kazemaru.
— Pero yo la vi antes que Kazemaru –Acotó Endou inocentemente.
— No es quien la haya visto antes –Contestó Aphrodi –Es quien la trata como se lo merece.
— Y ese seré yo –Dijo Gouenji –Aki es una persona maravillosa y ha capturado mi corazón.
— Oh ¿Entonces esto es la guerra? –Pregunta Aphrodi de forma altanera.
— Si –Afirmó Kazemaru –A partir de ahora competiremos para ver quien se merece a Aki.

Los tres chicos se voltean y se van en direcciones distintas, Endou mira hacia las tres direcciones y finalmente decide seguir a Gouenji.
— ¡Eh, Gouenji! –Llamó Endou – Menuda discusión ¿eh? Ustedes están compitiendo por quien es el mejor amigo de Aki, pero deben saber que su mejor amigo soy yo. Jajajajaja.
— Endou, no intento ser su mejor amigo. Intento ser… algo más –Intentó explicar Gouenji.
— ¿Su súper mejor amigo? –Preguntó inocentemente Endou.
— Sí, Endou, su súper mejor amigo –Respondió Gouenji cansinamente – ¿Por qué mejor no vamos a entrenar? Necesito quitarme un poco de estrés.
— ¡Sí! –Dijo Endou y si no lo han notado, él nunca se sacó el neumático de la espalda ni soltó el balón sucio de soccer que estaba en sus manos.


— ¿Vieron eso? –Dijo Fudou mientras apagaba su cámara de vídeo al ver que los que competían por el corazón de Aki se marchaban del lugar –Fuyu-chan se va a emocionar cuando le muestre esto.
—…con el pétalo de una rosa –Leyó en voz alta Sakuma lo que había escrito –Es bueno, tal vez debería pedirle más consejos a Aphrodi-san –Dijo Sakuma ignorando por completo que Fudou haya dicho "Fuyu-chan".
— Ese bastardo. No sólo ese mujeriego está detrás de mi dulce y perfecta hermanita, sino que también está detrás de Fuyuka y Aki. No lo perdonaré –Dijo Kidou tan molesto que tampoco notó el hecho de que Fudou dijo "Fuyu-chan".


Cuando Aki y Fuyuka llegaron a la salida se encontraron con Haruna y Natsumi.
— ¡Aki! –Gritó Haruna – ¡Kazemaru casi te besa!
— ¿Me estaban siguiendo? –Respondió Aki aún un poco sonrojada.
— Eso no es importante –Dijo Natsumi alegre –Lo importante es que tú te encaminaste hacia la felicidad y ahora Fuyuka es una competencia menos.

Y así, las cuatro chicas se encaminaron hacia sus casas, entre las preguntas de Haruna, las respuestas cortas de Aki, las frases de buena suerte de Natsumi y las peticiones del sándwich de Fuyuka. Lo único que no supo Aki era la declaración de guerra de sus tres pretendientes.

Y éste es el final del capítulo.

Lamento mucho, mucho, la tardanza D: Pero resulta que la semana pasada salí de vacaciones y antes de eso estaba llena de pruebas y más encima me estaba mudando, así que durante todo ese ajetreo de cosas digamos que no podía escribir mucho o muy seguido.

Algo bueno es que el capítulo está un poco más largo que los anteriores :)

Y ahora vienen...¡Preguntas!

¿Fuyuka tendrá su sándwich? ¿Endou se percatará de lo que está sucediendo en realidad? ¿Alguno de nuestros tres galanes logrará enamorar a Aki? ¿Sakuma logrará conquistar a Shinobu? Todas, algunas, o nigunas de estas preguntas será respondida el algún próximo de capítulo de Todos aman a Aki.

¡Gracias a Storie d'amore, Guest, angylopez y a Fanny Taka por sus reviews! :DDD

¿Algún review? :D