Disclaimer: Nada me pertenece, todo es absolutamente de J.K. Rowling.
Cuarto Capitulo arriba.!
Gracias PatryBigEvil! Tu review me hizo reir demasiado, jajajaja imaginas perfecto! Un beso hermoosa!
Sprite Moony, no sabes lo feliz que me puso leer tu review, gracias por todo me animas mucho! De acuerdo a la ausencia de review no se jaja, igual escribo la historia porque me siento bien haciéndolo y creo que eso es mas importante. Te envidio muchísimo, jajajaja, mi sueño es conocer Inglaterra, Francia y Alemania! Asegúrate de que cuando vayas disfrutes como nunca en tu vida! Tratare de hacer los caps mas largos, no tienes idea como me cuesta, pero de verdad intentare. De verdad muchas gracias o merci beaucoup jajajaja! Beso, linda!
Sin más aquí voy…
RachelG19.
Capitulo IV: Visita inesperada
…
Sonrío
Buscaría a Granger, la engañaría, utilizaría su información y encontraría a Rainblake antes que ella y así matarlo…
Al día siguiente comenzaría con su plan. La suerte le estaba sonriendo a Draco Malfoy…
…
Un constante sonido en la ventana despertó a la chica esa mañana, el picoteo insistente contra el vidrio de una pequeña lechuza la levantó yendo directo al mirador. Ya conocía muy bien al ave, era la mascota de Ron, la pequeña cargaba una carta y lucía cansada. Hermione le abrió la ventana dejándola pasar dándole un poco de agua y acariciándola suavemente recibiendo cariñosos mordiscos en el dedo como respuesta. Vio la torpe escritura su novio y abrió la carta.
"Hermione,
¿Cómo esta todo allá, Herms? (suspiró, odiaba ser llamada así) llevas tres días en París y ni siquiera se si llegaste bien o como te va con el trabajo. Te extrañamos mucho, sobretodo yo, estamos pensando en ir a visitarte en un par de semanas, ¿no te molestaría? Se cuan emocionada estabas por este viaje, pero no podré pasar tanto tiempo sin verte. Harry, Ginny y mis padres te mandan saludos. Todo esta perfecto por acá no hay muchas novedades, tampoco han pasado tantos días. Te escribiré cualquier cosa, espero hagas lo mismo. No dejes que ningún francés baboso te moleste. Besos.
Te Amo,
Ron.
PD: Cuida un poco a Pig, el viaje es demasiado largo para una lechuza tan pequeña."
Hermione sonrío, si es verdad no le emocionaba el hecho de ser interrumpida en sus vacaciones, tampoco se creía capaz de pasar tantas semanas sin verlo. Dejo la carta a un lado pensando en responderla luego.
- Quédate todo el tiempo que quieras, Pig. Descansa- le dijo dulcemente a la lechuza que ululaba alegremente sin parar agitando sus alas.
Entró al baño, abriendo la ducha, no tan animada como los últimos dos días. Draco Malfoy era el culpable de esto, no lo había tenido cerca por más de 15 minutos y había logrado sacarla de sus casillas. ¿Por qué tenía que ser tan…? No encontraba una palabra suficientemente odiosa para el. "- Granger, deberías aprender que un Malfoy, nunca acepta un no por respuesta." ¡Por Favor! ¿Que se creía? Un Malfoy es un apellido, ¡nada más que eso! Salió del baño tirando la puerta tras de sí, cambiándose de ropa. Pig dormitaba en una esquina de la habitación, abriendo los ojos por un momento a causa del susto por el ruido y cerrándolos suavemente de nuevo debido al cansancio, ignorando cualquier cosa a su alrededor, como a la chica soltando un bufido rabioso. Hermione se sentó en el pequeño escritorio de madera brillante abriendo las carpetas agitadamente, tenía que concentrarse en el lugar al que iría hoy. Reviso dos veces sin encontrar las hojas donde estaban los principales nombres y lugares de búsqueda. Frunció el ceño. Juraba haber guardado esos papeles en su carpeta luego de interrogar a Ivaylo Lars, estaba segura de eso, eran el par de hojas más importantes que tenía. Chequeo en su cartera, en la ropa, en el piso, debajo de la cama, el baño y nada. Eso no podía ser nada bueno.
Toc-Toc. Sonó dos veces en la puerta, interrumpiéndola y sacándola de sus pensamientos
- ¿Quién es?- gritó
- Mademoiselle Granger, esta alguien abajo preguntando por usted. Un señor.
- ¿Quién? – repitió
- No dijo su nombre Mademoiselle, solo dice que la busca a usted, ¿lo dejo subir o baja usted?.- ¿Quién podía ser?, El único que se le ocurría era Ivaylo o Ron en una visita sorpresa, en tal caso, Harry.
- Que suba, por favor- Se acercó al espejo y se arregló, lo que pudo, el cabello, arreglando un poco la habitación, tratando de no despertar a Pig, de nuevo.
Toc-Toc. Otra vez. Hermione abrió completamente la puerta, curiosa. Casi grito, y su mandíbula se entreabrió ligeramente de la impresión.
- ¿Qué diablos haces TU aquí?- exclamó señalándolo con desprecio y asombro.
- Granger, que modales.- le respondió un rubio, sonriendo de lado, insolente. Draco Malfoy estaba en la puerta de la habitación de hotel de Hermione Granger, ¿Quién lo creería?- ¿Puedo pasar?- Sin esperar respuesta dio un paso adelante
- NO- se atravesó empujándolo.- No quiero que pases, Malfoy.- y coloco la mano en el marco, tapándole la entrada
- Protocolo y Etiqueta, Granger, altamente recomendado para aprender modales.- contesto burlón.- Bueno si así prefieres podemos hablar aquí en la puerta y cada huésped que pase vera lo bien que nos llevamos.- Se recostó en el marco cruzándose de brazos, con mirada altanera. Seguramente cualquier mujer que lo viese ahora moriría de lo hermoso que lucía, mientras que Hermione solo quería patearlo tan fuerte que lo regresase a Londres de golpe.
- Yo no tengo nada que hablar contigo, por lo tanto no tienes que pasar, por lo tanto te vas, por lo tanto nadie vera que bien nos llevamos- Se cruzó de brazos también.
- Por lo tanto, yo creo que si tenemos que hablar, porque…- cayó unos segundos sacando unas hojas dobladas de sus bolsillos.- Por primera vez en la vida, Granger, tenemos un interés común, lamentablemente- Hermione ignoró sus comentarios tomando los papeles que el le entregaba.
- ¿De donde sacaste esto, Malfoy?- Bramó airada, ya que lo tanto estaba buscando resulta que lo tenía el ex-hurón.- ¿Qué hacías revisando mis cosas?.-
- Granger, tengo muchas virtudes y pocos defectos y entre ellos no esta robar. Tú, sabelotodo, dejaste caer esas hojas en el callejón ayer y yo por maravillosa casualidad los recogí y mira, ¡hasta te los traje! – replico irónico.
- Entonces, gracias, por traérmelos. Adiós. – Intento cerrar la puerta, pero la rápida mano de Draco no la dejo.- ¿Qué?!- le dijo exasperada.
- Creo que no me escuchaste bien, Granger-
- No tendría porque escucharte la verdad, no pierdo mi tiempo así…- le interrumpió la chica, ganando una mirada desdeñosa del rubio.
- Ignorándote, continúo. Te decía que, lamentablemente, tenemos un interés común ahora. Y ese es, Gregory Rainblake. – calló, viendo a Hermione pasmarse.
- ¡A que maravilla! – Exclamo sarcástica, sin saber muy bien que decir.- ¿Ahora eres auror empedernido y yo no sabía? O mejor, ¿Buscas a los viejos amiguitos de tu difunto padre?- Golpe bajo y pésima elección de palabras. A Hermione se le borró la sonrisa burlona cuando la mirada de Draco se tornó de altiva a de puro y helado odio. Malfoy la empujó dentro de la habitación cerrando la puerta fuertemente, agarrando a la chica por la mandíbula pegándola contra la pared haciendo mucho ruido, importándole muy poco el daño que le hacía, apretando los dientes la ira, casi haciéndolos rechinar.
- Ahora…Granger…si quieres seguir viviendo, te aseguraras de no volver a repetir… nada… como eso, porque créeme cuando te digo que no dudaría en matarte, de repetirse.- Draco hablaba lentamente arrastrando las palabras inyectándole todo el odio y furia posible, sin aflojar la presión en la cara de Hermione. Ella no respondió, aguantaba el dolor y sus ojos expresaban miedo e impresión. Por unos segundos no se escucho nada más que el agitar de las de Pig que ahora volaba alterada por la habitación. Malfoy la fue soltando poco a poco, alejándose de ella dándole la espalda y batiendo el brazo derecho con enojo, al parecer tratando de controlarse. Definitivamente había tocado un punto débil, con el cual no debía meterse, tratando de hacer comentarios hirientes como los hace el, le salió el tiro por la culata.
- Perd…- intento disculparse, pero no pudo. Se sobaba la mandíbula delicadamente, aún sintiendo dolor.
- Cállate – le espetó él, sin voltearse y sin gritar, pero en un tono que le dio a entender que era mejor no volver a hablar. Jamás lo había visto así.- Gregory Rainblake. Ambos tenemos que interés en conseguirlo cuanto antes. Mis razones, no te las diré porque no son tu maldito problema y las tuyas, me dan igual, mientras que lo consigamos no me interesa pasar tiempo con una asquerosa como tú, pero más rápido mejor.- cada palabra eran como un golpe en el oído, pesadas y con resentimiento. Hermione decidió permanecer callada aún con la mano en la cara, mirándole fijamente a su espalda.- Yo tengo información y obviamente tú también, además que te conviene. Asumo que no dirás que no, ¿verdad?- el volteo finalmente hecho fiera, viéndola a los ojos con la mirada congelada y ella a el en una mezcla de odio y miedo, asintiendo, cruzando los brazos para luego acercarse a Pig y calmarla. – ¡Calla a ese animal!
- Esta bien, Malfoy, ya acepte ahora vete, empezaremos después- le dijo ella acariciando a la lechuza.
- No me des ordenes, sangre sucia, yo te las doy a ti, como debe ser.- Hermione bufó.- Pero me iré por ahora antes de que haga algo de lo que probablemente no me arrepienta en un futuro. Abrió y cerró la puerta en un segundo, dando otro portazo. Draco consiguió lo que quería, con la ayuda de ella conseguirá a Rainblake y lo mataría, sino es que la mataba a ella primero, la odiaba con todas sus fuerzas. Salió del hotel aminorando el paso tratando de calmarse.
- ¿En que me metí? – le dijo la chica a Pig. No podía creer que trabajaría con Malfoy y contra su voluntad. Llevo su mano a la cara una vez más recordando amarga como la había empujado y hecho daño de esa manera, si no podían estar en un mismo lugar más de cinco minutos sin querer matarse, le parecía imposible que fueran a la búsqueda de un asesino, juntos. Absurdo. Completamente absurdo. Que manera tan ideal de pasar su tiempo en París, no lo que tenía precisamente planeado, le dio con el puño a la mesa, indignada – ¡Eso si, conmigo no va a hacer lo que se le venga en gana, así eso signifique estar a punto de asesinarnos a cada momento! – La lechuza ululó indignada en manera de respuesta - ¿Tu también lo odias, verdad pequeña? Es normal, es un maldito…- se calló, ahora resulta que mantenía conversaciones con lechuzas. Agarró su cartera y salio de la habitación despidiéndose del ave.
Luego de caminar varias calles llego a Rue Pierre Lescot en pleno corazón de París, donde se encontró con el famoso café Au Pére Tranquille que tanto amaba y que había visitado tantas veces, un hermoso restaurante con terraza inaugurado hacía más de 25 años ubicado en una esquina en la planta baja de un edificio beige de 6 pisos. Estaba abarrotado, pero en ese momento prefería estar distraída a metida en un lugar callado vagando en sus pensamientos que no eran nada positivos. Luego de media hora de hacer nada, pidió una torta de chocolate y un café, a punto de terminar escucho esta voz que tanto odiaba, detrás de si… -No otra vez…-
- Granger, por favor, come algo más saludable, morirás gorda y más fea de lo que eres.- se burló Draco sentándose frente a ella
- No dije podías sentarte- fue su respuesta, dejando la cucharilla a un lado del plato después de comer su último pedazo.
- No me importa- sonrío pudiendo hacer derretir media población femenina del mundo, pero una vez mas, no a ella, solo le parecía despreciable.
- París tiene miles de restaurantes y tú vienes a este.- le contestó exasperada.
- Tú también viniste a este, Granger.- Touché. – Además, es de mis lugares favoritos en la ciudad, he venido desde que pise Francia por primera vez, desde pequeño.
- Quien lo diría, te fascina estar en un lugar atestado de muggles.- se burló tomando un sorbo de café sin dejar de mirarlo.
- Si, Granger. Deja de actuar como si me conocieras, no soy un libro, sabelotodo.
- No es tan complicado.- Se acomodó alzando las manos para llevar un conteo de lo diría.- Eres arrogante, insoportable, ridículo, fastidioso, odioso, pedante, malvado, cruel, creído, antipático, obtuso, falso, serpiente, mentiroso…Bueno, se me acabaron los dedos ya.
- Cierto, pero se te olvido lo demás.-
- No hay demás, Malfoy eres tan vacío como te describí.- pestañeo y levanto un dedo- ¡Aja! ¡Vacío!, te dije que conocerte no era nada difícil, eres tan básico…- sonrió- ¡Otra más! ¡Básico!
- Granger, cállate, aturdes.- alzo las manos al igual que ella para hacer su propio conteo.- Como decía, se te olvido decir lo hermoso, atlético, sexy, elegante, educado, inteligente, perfecto y ridículamente millonario que soy…- Hermione rodó los ojos.- Ahora déjame describirte, es mi turno.
- Inténtalo- dijo aburrida apoyando su cara en su mano, poniendo el codo en la mesa. Ahora Draco rodó los ojos. El alzó las manos una vez más, juguetón.
- Fea, desarreglada, simplona, triste, aburrida, sabelotodo, insoportable, futura gorda, maleducada y último, pero la más importante de todas, una asquerosa sangre sucia.- Hermione no dijo nada, solo se levantó de la mesa ignorándolo, dejando dinero al lado de la taza, agarrando la cartera con torpeza. Respiro profundo y lo miro.
- Prefiero ser todo lo que soy, Malfoy, a siquiera parecerme a ti, a alguien que vive su vida de acuerdo a un apellido y tiene de humano lo que tenia Voldemort.- Malfoy borró la sonrisa burlona, frunciendo el ceño levantándose también.
- Cuidado con las comparaciones que haces, Granger.- le advirtió acercándose a ella. Hermione salio de la terraza del café, mientras varias personas los miraban extrañados por la rara y tensa actitud de ambos.
- Si tu no tienes cuidado con lo que dices, yo tampoco lo tendré.- Lo miró desafiante y continuó.- Nos veremos mañana, Malfoy, tuve suficiente de ti por hoy y el resto de mi vida.- Se fue sin voltearse, dando pasos largos hasta su hotel, camino contrario al que el chico agarró.
- Asquerosa sangre sucia- dijo en voz tan baja que solo podía escucharse el, y dio media vuelta hasta su departamento, ambos sin ninguna ganas de que llegará el día siguiente. Caminó lentamente, absortó en sus pensamientos, desapareciendo a lo lejos entre los parisinos.
Bonjour!
Listo capitulo cuatro! Intente hacerlo más largo, de verdad quise, pero esto fue lo que me salio.
Por cierto, Rue Pierre Lescot,si existe, y si esta el restaurante Au Pere Tranquille, es muy famoso y todo lo que escribi del café es verdad. Mi profesora de francés hablo de el en clases y lo busque en Internet jajaja!
Sin mas nada que decir por hoy, solo les pido…
¡Manden muchos reviews! Que por 15 segundos más de su tiempo nadie muere.! Jajajaja Y hacen feliz a los escritores =)
Besos.! Salut tout le monde!
RachelG19
"You took my hand and showed me how, you promised me you'd be around." Who Knew – Pink.
