D: La idea del romance entre Lupin y Tonks pertenece a J.K. Rowling.

Capitulo 4: El plan y confusión.

Me importas tú y tú y tú, y solamente tú y tú y tú, y nadie más que tú.

Piel canela-Bobby Capó


-Huelo a comida- Dijo Sirius Black entrando a la cocina, olfateando el aire- Me muero de hambre- Exclamó al ver las ollas que temblando estaban en una esquina encima del fogón.

-Lástima, porque tendrás que esperarte- Lo tranquilizó su amigo Remus Lupin posando su mano en el hombro del animago -Hola Charlie- Saludó al pelirrojo que clavado en el piso parecía haber sufrido un shock emocional bastante fuerte.

Atinó a corresponder el saludo torpemente con la mano.

-Creo que alguien más también tiene hambre- Murmuró Sirius observando al joven -¿Y esa cara Charls?- Preguntó el mago dándole una palmada en la espalda, para luego sentarse. El chico reaccionó, seguía anonadado por la revelación de su amiga.

-Yo…estaba pensando- Sacudió su cabeza y dirigió una mirada hacia donde se encontraban su madre y Tonks detrás de una separación de madera, preparando algunos bocadillos. Tomó asiento de nuevo, al lado del hombre de ojos color gris.

-Ajá. ¿En dragones?- Trató de adivinar Sirius que en ese momento su cara se veía iluminada por el resplandor de una excelente idea en su cabeza. -Hey, ¿tú debes saber algo de criaturas mágicas no?

-Supongo- Respondió distraídamente Charlie, viendo por el rabillo del ojo a Lupin caminando directo a donde se encontraba la chica de pelo rosa. Era raro que esa pequeña declaración cambiara la forma de ver que él tenía del hombre lobo.

-¡Perfecto! A ver si me puedes ayudar, es que Buckbeak…

Pero Charlie apenas oía alguna que otra palabra de lo que le decía el primogénito de los Black. Estaba muy lejos, pensando. Se sentía raro, aunque nunca lo admitiría en voz alta. Tonks… ella era una persona muy especial para él. Era una de sus mejores amigas, pasaron momentos increíbles en el colegio, con ella tuvo una conexión que con nadie más había experimentado.

En ocasiones se descubría pensando en ella más de lo normal. Y si, como era de esperarse, en contadas veces se imaginó tener algo más con ella. Se preguntaba que sucedía si fueran novios. Charlie era consciente de que Nymphadora no sentía nada por él que no fuera una pura y simple amistad, y él apreciaba eso. En ningún momento se le pasó por la cabeza expresar aquellos sentimientos extraños que lo abordaban. Tenía miedo de que su relación se tornara incómoda a causa de eso. ¿Para qué correr el riesgo? Ella le había dicho que le gustaba Lupin. ¿Él que había sentido al escuchar aquello? Asombro, sí. Se había sorprendido de que se lo hubiera dicho tan directo, tan repentinamente. No se lo esperaba. Alegría, estaba feliz por ella. Miedo, no quería que ella sufriese por Remus. Apenas lo conocían. Fidelidad, Charlie estaría para Tonks pasase lo que pasase, ella tenía su apoyo incondicional.

Todo estaba bien. Al menos, eso quería pensar.

-Pero Hagrid no me ha contestado, ¿tú qué opinas?

La pregunta del animago despertó al pelirrojo de su ensoñación. Pero gracias a Merlín y a Moddy y Kingsley que entraban en ese intervalo, no se vio atrapado en un apuro, dado que no había escuchado absolutamente nada de que lo que Sirius había querido decirle.

Minutos más tarde, el profesor Dumbledore entró, acompañado de Severus Snape, Minerva Mcgonagall y demás integrantes de la Orden del Fénix, incluyendo a la queridísima Hestia Jones.

La junta fue breve. Pronto sacarían a Harry de Privet Drive. Sirius se veía emocionado. Tenía muchas ganas de ver a su ahijado. El ministerio seguía igual de ciego ante el regreso de el-que-no-debe-ser-nombrado y las cosas fluían con una normalidad espeluznante, teniendo en cuenta los tiempos oscuros que se avecinaban.

Entre murmullos, miradas de Hestia sobre Remus, gestos interrogantes de Charlie para Tonks y una sonrisita pícara de esta última, la reunión terminó. La señora Weasley se acercó al director de Hogwarts, mientras algunas personas salían, puesto que no todos se quedarían a cenar.

-Albus- Lo dijo casi con pesar -He pensado que este fin de semana sería bueno para que Arthur y los niños se instalarán por completo aquí.

-Me parece una excelente idea- Asintió amablemente el mago, viendo a la mujer bajo sus lentes de media luna.

Molly sonrió al escuchar que su propuesta era aceptada.

-Tal vez pueda llevarme un poco de ayuda de aquí, para hacer el traslado más rápido. Quizá un día o dos.

-¿Y quienes serían Molly?

-Bueno, Tonks me podría ser útil, ella no trabaja esos días…

-Será mejor que hables con ella.

-Gracias Albus.

-Gracias a ti, querida Molly.

-¿Se quedará a cenar?-

-Desafortunadamente tengo una tarea por concluir. Será otro día. Buenas Noches- Se dirigió a todos que ya estaban preparándose para comer. Y con un porte majestuoso Dumbledore abandonó la estancia.

-¿Para qué me necesitas Molly?- Preguntó la metamorformaga, que había escuchado parte de la conversación.

-Iremos a la Madriguera- Contestó levantando su varita haciendo que la comida se sirviese sola. Un grito de júbilo por parte de Sirius provocó que la mujer pelirroja rodara los ojos- Me ayudarás querida en las cosas necesarias para mudarnos aquí. Ya que veo que será una larga estadía- Soltó con resignación.

-Con gusto.

Pero la señora Weasley no la escuchó, o fingió no hacerlo, pues rápido con un brillo en los ojos, se volteó a donde se encontraba Lupin charlando con Hestia.

-¿Tú también podrás Remus?- El aludido frunció el ceño confundido, antes de que pudiera preguntar algo, la bruja se adelantó- A mudarnos. Este fin de semana iré a la Madriguera y necesitaré manos extras.

-¡YO TAMBIÉN QUIERO!- Exclamó Sirius que fue ignorado por completo.

-Limpiarás- Le susurró Tonks a su tío, el cual hizo una mueca de desilusión. La chica rió.

-Por supuesto, Molly.- Respondió el licántropo tomando de su jugo de calabaza, Hestia solo observaba en silencio- Aunque todo depende de Sirius.

Tanto Nymphadora como Molly bufaron. El animago podía ser muy impredecible.

-Sobreviviré sin ti, Lunático- Hizo un ademán de insignificancia, sin parar de comer- Ayuda a las señoritas.

Y tan rápido como dijo eso, la señora Weasley se dirigió a Tonks y le guiñó el ojo fugazmente. Triunfante.


No se preocupen por Charlie. Él esta bien :). Prometido prometidito. LOS REVIEWS SON AMOR.