¡Aquí esta finalmente! Me disculpo por no haber publicado la semana pasada y tardarme en publicar este, pero es que estaba en finales de examenes. Sin embargo, el capitulo ya esta aquí y es la primera parte de dos. Espero que lo disfruten
La música era ensordecedora, haciendo vibrar incluso a las ventanas. Si no fuera porque sabía que se encontraba en Jersey le hubiera parecido extraño que ninguno de los presentes tuviera problemas con el alto volumen de la música en aquella fiesta.
¿Pero él? No estaba acostumbrado a nada de esto, ni siquiera a las pocas fiestas que había asistido de vuelta de South Park eran de este calibre. La diferencia era obvia, un pueblo perdido en Colorado no tenía la misma población que Newark, pero esto era un infierno.
Estaba seguro de que iba a salir de ahí con un zumbido en los oídos que no se iría nunca.
No recordaba ni siquiera porque había decidido asistir, pero irse temprano no parecía ser una opción a la cual quisiera recurrir. Que tan buena era tu vida social era un factor muy importante en Nueva Jersey, lo había aprendido de mala manera en sus primeros meses en el estado costero, e irse de una fiesta temprano no solo hacía más que marcarte como una paría social. Además de causar una pelea con el anfitrión de la fiesta.
Había alcohol en todas partes, gente bailando –o intentando hacerlo–, peleando o hasta follando. Encontró refugio en la mesa donde estaban varias bebidas colocadas para aquellos que quisieran tomar, casi todos ahí estaban a años de tener la edad legal para tomar, pero esto era Jersey, a nadie le importaba mientras nadie se metiera con el peinado, bronceado o la familia de nadie.
Una voz dentro le gritaba que estaba mal. Su conciencia moralista aun persistía ahí, pero después de años y grandes metidas de pata, había acabado por no tomarle en cuenta. Kyle de los ocho y diez años seguramente estaría teniendo un infarto de verse en cómo era ahora.
Aunque sospechaba que estaría más paralizado por el hecho de ver su elección de estilo que todo lo demás.
Tomó uno de los vasos, dándole un profundo trago al mismo. No le gustaba la cerveza, y está particularmente tenía un gusto barato, pero esta parecía la solución. Los demás estaban casi completamente ebrios, y parecían muy felices con eso, parecía que se divertían, muy a diferencia de él.
Empezaba a comprender por qué Stan bebía tanto.
Kyle sintió un brazo rodearle por los hombros, brazo que pertenecía a una de las razones por las cuales estaba en esa fiesta en primer lugar "Heey Kyley-B, esta es una fiesta no un funeral mi amigo, ¿Sabes lo que digo? No deberías estar aquí de pie solo" Su aliento apestaba a alcohol y vomito, trayéndole el recuerdo de Stan en uno de sus peores momentos, pero tendría tiempo para sentirse nostálgico por un borracho.
Le dio una sonrisa de lado "Y que llegues aquí a espantarme a las chicas no va a ayudar, bro" Vinny –si recordaba bien como es que se llamaba ese sujeto– terminó por darle un golpe en el hombro, tomando un vaso lleno de cerveza de la mesa detrás de él.
Vinny era el completo estereotipo de un Guido de Nueva Jersey; era mucha más masa muscular que cerebro, portaba un dolorosamente obvio bronceado falso, con el cabello completamente duro por el constante uso de fijador y gel, hablaba con un exagerado acento italiano excusándose de ser italo-americano (a pesar de que su familia no haya tocado Italia desde hace dos generaciones) y prácticamente vivir solo para estar enfiestado. Ni él ni Kyle compartían ningún gusto en común, lo único que los había juntado era el hecho de que eran vecinos.
No era tan malo, Vinny le había acogido casi como si fuera su deber enseñarle a sobrevivir en Jersey y se tomaba más a la ligera cualquier comentario que en otro hubiese empezado una batalla campal. Eso no lo exentaba de tener esos momentos donde su única reacción era pelear, pero al menos era menos frecuente.
"Necesitas de mi ayuda para conseguir una buena cita, Colorado" Rodó los ojos ante el apodo "Tienes potencial, no creas que no he visto como unas cuantas perras de nuestra escuela casi se te tiran encima al verte, pero eres un denso, basura en el tercer ojo del amor"
"No tengo basura en el tercer ojo del amor, solo que no me interesa ninguna de ellas"
Vinny solo negó con la cabeza, riendo un poco ante esta situación. Verdaderamente no había conocido tipo tan raro como lo era el judío "Que difícil eres, me haces sospechar que eres maricón o algo"
Aquello tensó a Kyle de sobre manera, haciéndole apretar la mandíbula. Él no era Gay, no, solo… solo le molestaba que empezaran a decirle así, por años había estado inseguro de su apariencia física, luchando contra verse «femenino» o «débil».
"En tus sueños, quizás" Espetó, mucho más duramente de lo que él anticipó.
Para su suerte, Vinny no captó tanto su tono "Tranquilo bro, era una broma"
Kyle volvió a tomar un trago de su cerveza, siendo interrumpido a medio trago nuevamente por el Guido "Hablando de chicas que se te quieren tirar encima, Sweetheart no te ha dejado de ver" Kyle bajó el vaso, volteando a ver al chico con una ceja levantada. Vinny hizo un movimiento con la cabeza, indicándole la dirección de la tal «Sweetheart».
Era difícil intentar localizar a alguien entre tanta gente reunida en un solo lugar, pero imposiblemente, sus ojos conectaron de manera directa con otros.
Sus nervios se asentaron pesadamente en su estomago. La mirada de la chica era fuerte, retadora, podía notar cómo es que en su rostro redondo se dibujaba una sonrisa casi felina a pesar de la distancia entre ellos. Pero no era su expresión de confianza sobre abundante lo que le había puesto nervioso; era un recuerdo. Era como es que ella lucía como un recuerdo.
Ella parecía…
"Hey, tierra llamando a Colorado, ¿Me escuchas? Si te la quieres coger ve y agarrala, no esperes a que te entienda con llamados mentales, aunque no te tomé como a alguien que le gustaran las gordas, especialmente no las gordas hijas de puta. Aunque bueno, tiene unas tremendas tetas"
Kyle salió de su trance, mirando extrañamente a Vinny. Los términos que utilizó para describir a la chica no fueron de mucha ayuda para aliviar esa terrible sensación que sentía.
Aun sentía la mirada puesta en él, y la tentación necesidad de voltear nuevamente a verla incrementaba, como un picor insoportable "¿Quién es ella?" derrotado por la tentación, volvió a conectar sus ojos con los de ella.
Parecía irritantemente satisfecha con eso.
"Se llama… mierda, olvidé su nombre, pero no importa, todos le decimos Sweetheart. Es más ironía que nada, la perra es insoportable. Es de nuestra escuela rival, y la tiene agarrada por completo de los huevos gracias a su loca familia y lo perra loca que es" Kyle tragó en seco, gobernado el pánico de saber que no importaba a donde fuera, estaba destinado a encontrarse a la misma persona en diferente cuerpo.
Eso, y que todas las mujeres en Jersey habían probado tener oídos súper sónicos que detectaban cuando alguien hablaba mal de ellas y las colocaba en su modo de perras psicópatas.
El corazón de Kyle se detuvo antes de empezar a ir completamente descontrolado por más de una razón. «Sweetheart» había decidido tomar la iniciativa e ir directamente hacia él. Si alguien ponía el tema de «Tiburón» quedaría excelente.
No la detuvo, ni huyó.
Vinny había desaparecido –el muy cobarde– y de pronto tenía a una rubia enfrente suyo, con un gesto familiar de superioridad.
Se llamaba Eleanor, fue lo único que obtuvo de ella además de un número telefónico y unos cuantos recuerdos llamativos bien plasmados en su cuello.
Y un par de bragas, las cuales encontró en su bolsillo a la mañana siguiente.
Bueno, realmente no fue él quien las encontró.
Fue su madre.
No recuerda un día más vergonzoso y silencioso que aquél día.
Eric no estaba acostumbrado a las fiestas. No porque fuera un patético niño que se pusiera nervioso en este tipo de eventos sociales, ese trabajo se lo daba a Butters e incluso él se integraba muy bien apenas daba un paso dentro de cualquier fiesta.
Su razón de estar desacostumbrado a estar en medio de una fiesta era algo más… patético.
Simplemente, no era invitado.
¿Increíble, no? Que el gran Eric Cartman no fuera invitado a las fiestas, siendo que él era el alma de la fiesta. Nada interesante podría ocurrir si no estaba ahí –o de eso se convencía– y por tanto también era una razón por la cual tampoco estaba interesado escuchar de esos eventos al día siguiente. Ya sabía que habían apestado sin su presencia, no había que confirmarlo.
Salvo que fuera para escuchar algún chisme jugoso que pudiese utilizar más adelante.
Y bueno, técnicamente no había sido invitado a estar en la fiesta, pero que se jodiera el maldito judío, lo había golpeado y le había metido en su casa, tenía todo el derecho de estar aquí comiéndose el bowl de las papas y tomando vaso tras vaso de cerveza.
Tenía que darle el crédito, por mucho que esto estuviera lastimando su enorme ego, el judío realmente había logrado crear una fiesta en cuestión de minutos. Claro, había recibido la ayuda de Kenny que tenía el poder de llenar cualquier lugar con marihuana y cerveza si se lo proponía a pesar de que no tenía ningún duro, y Wendy había ayudado a esparcir la invitación.
Pero habían sido manejados por Kyle, y prácticamente cada una de las personas que ahora invadían la casa estaban ahí por el Judío.
De pronto el pelirrojo se había vuelto la máxima atracción en el pueblo, y esto irritaba de sobre manera a Cartman. Jamás llevó bien eso de ser ignorado, sintiendo que el universo debería de girar alrededor de sus bolas. Saber que quien estaba recibiendo la atención que él debería obtener era el sucio judío era enfurecedor.
Por una milésima de segundo, cuando escuchó a Butters decir que el judío había regresado, una chispa para retomar su vida a como era hace dos años volvía a ver la luz.
Chasqueó la lengua, escaneando el lugar hasta encontrar esa mata de cabello rojo cobrizo. Estaba rodeado de putas interesadas, Bebe no podía bajarse el escote más sin tener que sacarse las tetas primero.
Mirenlo, seguramente viviendo el sueño de su vida, estando rodeada de putas y maricones que estaban cegados por su nuevo look. ¿Qué le veían? ¿Es porque el come mierda había salido de la ciudad? Pff, gran cualidad. Todos eran tan falsos, nadie se había interesado tanto en Kyle cuando este aun solo era un palillo con malas proporciones y una nariz tan estereotípica de una caricatura racista sacada de su cuaderno que hasta dolía verlo.
Eric salió de sus pensamientos, sintiendo un brazo rodearle por los hombros "Parece que quisieras pincharle una teta a Bebe con esa mirada" rodó los ojos, apartando con un empujón a Kenny.
Fue apenas en ese momento que se dio cuenta de que había aplastado su vaso rojo vacío. Genial.
"No estaba viendo a Bebe, estaba viendo otra cosa" Intentó excusarse.
Kenny sonrió de lado "¿Entonces estabas viendo a Kyle? Porque es lo único que se puede ver desde tu punto de vista, culón. Digo, yo sé que no eres exactamente Hetero y todo eso-, ¡No me veas así! ¡Tú eras el que se ponía la ropa de Britney y bailaba frente a Justin Timberlake en tercer grado!"
"En tercer grado, basura pobre, ya no lo hago"
Rió "Vale, haré como que te creo y que no he visto la colección de pelucas que aun tienes en tu cuarto" Maldijo e inmediatamente golpeó de nuevo al rubio "¡Oh mierda! ¡Ouch!" Se quejó, no se sintió lo suficientemente bien, pero servía por ahora "Culón de mierda" siseó "El punto es, que ya sé que eres medio maricón, pero no que ahora tenías algo por Kyle, aunque bueno, viéndolo ahora hasta yo me abriría de piernas si me lo pidiera" volteó a ver al pelirrojo, usualmente con esa mirada que le daba a la chica que planeaba cogerse.
Asco.
Cartman empezó a hacer sonidos de falsas arcadas "Ugh, no, lo siento Kenny pero yo no tengo tan bajos estándares como tú y aparentemente toda la puta ciudad ahora. No quiero germenes judíos, quien sabe que puedan causarte"
"Pues Sida ya tuviste, la cual se la pegaste a Kyle por cierto, no creo que pueda causarte algo peor que eso" A veces odiaba a Kenny, y no recordaba exactamente porque le seguía hablando, o lo consideraba su mejor amigo.
"Se la pegué porque se burló de mi, bastante bien merecido se lo tenía" Se giró para tomar otro vaso de cerveza, pero aquél que iba a tomar fue inmediatamente arrebatado por Kenny "¡Oye! ¡Eso es mío basura blanca!"
Ignorandolo, Kenny se tomó el contenido de una sola vez "¡Aah!" dejó el vaso vacío en la mesa "Llevas todo el día pegado a esta mesa"
"Es donde está la comida, y es lo único interesante que hay en esta fiesta además de mi propia presencia" Volvió a intentar tomar otra cerveza, nuevamente siendo frustrado por Kenny. Soltó un gruñido de advertencia, siendo respondido con solo una risa despreocupada.
"O es que eres una mierda para las fiestas, dude, y deja de mirar a Kyle que me pongo celoso" Eric agitó su cabeza inmediatamente… ¿Cuándo había girado su cabeza para volver la vista de nuevo sobre el maldito judío? Su pensamiento fue interrumpido nuevamente "Ven gordinflon, acompañame a fumar antes de que te termines los dos barriles de cerveza y toda la comida por ti solo" Le tomó de los hombros, empezando a empujarle contra la marea de gente que había ahí.
Caminó en contra de su propia voluntad, quejándose en todo momento.
Giró sus ojos para ver de nuevo donde estaba el pelirrojo, cortando su respiración al instante. Verde se conectó con azul y marrón. Lo que fue un segundo pareció ser un minuto completo, minuto en que alguien le había tirado un golpe justo en la boca del estomago para sacarle todo el aire de los pulmones. Estaba con Nichole Daniels, demasiado pegados el uno al otro para solo estar «hablando», la morena en realidad parecía que le estaba susurrando algo al oído.
Algo que le gustaba demasiado al judío tramposo. ¿No se supone que Nichole había regresado con Token? De hecho, estaba casi seguro de que era así, el estatus de las relaciones de los demás era algo de lo que siempre estaba pendiente, especialmente porque le gustaba jugar a ser una especie de Cupido muy jodido manipulando a las personas a salir o entrar en nuevas relaciones.
Kyle sonrió satisfecho consigo mismo, sin romper contacto visual con Cartman. Una pared de gente se atravesó de ellos y de pronto ni el judío ni la negra estaban ahí.
Cartman chasqueó la lengua, comenzando a andar a un paso más apresurado hacia la salida que Kenny lo guiaba.
Pero no iba a dejar que el insufrible judío siguiera con esa actitud, ya había tenido demasiadas ventajas y victorias el día de hoy. Era momento de que reclamara algunas cuantas para sí mismo y estableciera de nuevo el estatus quo entre ambos.
Espero hasta estar afuera, lejos del ruido de la gente.
"Kenny, ¿Aun te llevas bien con Token?"
El rubio encendió su cigarrillo, dando una calada y soltando el humo hacia un lado "Si, ¿Por?" Preguntó.
"Prestame tu celular de un dólar" Estiró la mano hacia el rubio, quien por un instante parecía reluctante pero al otro solo suspiró y rodo los ojos, sacando de su bolsillo al celular que definitivamente había visto tiempos mejores.
"Más te vale que no borres nada" Con aquella amenaza el culón solo rodó los ojos, su rostro brillando en la oscuridad de la noche con la luz de la pantalla.
"No le voy a hacer nada a las fotos de tus putas, no me interesan" Resopló, escribiendo rápidamente en la pantalla.
Kenny intentó asomarse para ver qué es lo que estaba haciendo, sin mucho resultado.
La fiesta había alcanzado un punto a las 12 de la noche que parecía que no podría ser superado en concurrencia o volumen, pero esto fue toma más como una reta que como un hecho.
Y, de hecho, se hizo más ruidosa que antes.
Token había descubierto gracias al mensaje de un anónimo por Facebook que su novia se encontraba actualmente intercambiando saliva y quizás otros fluidos corporales con el anfitrión de la fiesta. Hecho una bestia, no le tomó mucho hasta dar con el cuarto en el que, efectivamente, Nichole y Kyle estaban comiéndose las bocas.
"¡BROFLOVSKI HIJO DE PUTA!"
Absolutamente todos los que estaban cerca de las escaleras del segundo piso lo escucharon, la música fue detenida y pronto cambiada por el constante gritoneo de Nichole, el intercambio de insultos que se dieron el judío y Token antes de pasar a los golpes y el vitoreo de todos los presentes animando a su peleador favorito.
De una fiesta pasó a ser un ring, y por suerte la casa del Judio estaba casi completamente vacía salvo por unos cuantos muebles que no resultaron ser demasiado afectados tanto por el montón de gente presente o por la pelea.
"¡Santa mierda! ¡Kyle y Token están peleando!" Clyde salió a avisarles, o más bien, solo asomó la cabeza por la puerta del jardín para volver de nuevo a la pelea y animar a su amigo afroamericano.
Kenny dejó caer el cigarro de su boca "¿Qué? ¡Dios!" No lo pensó mucho y se introdujo al caos que era el lugar.
Cartman solo sonrió, auto proclamándose ganador. Es mejor que se quedara donde estaba, seguramente las patrullas no tardarían demasiado en llegar y detener a todos los que pudieran capturar por hacer escándalo.
Sí, eso le serviría de escarmiento.
