Los personajes no me perteneces, aclaro que con del gran Akira Toriyama, claro que si me pertenecieran seria millonaria y seguirá saga tras saga para ser feliz.

Te convertirás en un gran rival,
Aventuras podrás disfrutar,
Pelea niña hoy, sin temor,
El poder, nuestro es,
Y seremos, para siempre Dragón Ball Z!

CUATRO AÑOS DESPUES

Han pasado cuatro años desde que Goten nació, demuestra ser un niño hiperactivo, travieso, cariño y con la misma inocencia que característica a los SON.

Milk cada día se siente más sola, la edad empieza a notarse, ya no es aquella chiquilla con traje llamativo y una navaja en su casco, tampoco la participante de los combates, ya no entrenan artes marciales y menos es la joven que cualquier hombre desea, parada frete al espejo se da cuenta, que el tiempo ha pasado en ella, Gohan ya es todo un joven de 16 años, apuesto, con rasgos varoniles de todo un saiyajin, Goten en un pequeño apuesto, es muy parecido a su padre y ella, ella cada día se hace más vieja.

Se habían vuelto buenas amigas con Bulma, "casadas con los egoístas saiyajines", decía Bulma, "tenían que unirse para poder dominar a esos animales".

Bulma llego a la casa de Milk, bajo a Trunks de cinco años quien corrió hacia dentro de la casa y Milk lo vio pasar.

-¿estarás bien con los dos? –pregunto a Gohan.

-si madre, ve, yo cuidare de ellos –expreso Gohan.

-es bueno saber que contamos contigo Gohan, ese pequeño a veces es como su padre y me enfurece –dijo Bulma volviendo al auto, ambas se montaron y partieron.

Irían de compras, todos se daban cuenta que Milk se apagaba de apoco, vivían tan lejos de la sociedad, Bulma no entendía como podía vivir tan aislada, ella no soportaría ni un solo día, cuando llegaron al centro comercial había mucha gente, pues había un festival en las afueras, las artes marciales predominaban, muchos peleadores y gente fanática.

-¿crees que encontremos algo con tanta gente, Bulma? –pregunto Milk

-no te afanes, veras que encontraremos la ropa más bonita, para el cumpleaños de Trunks –dijo Bulma y caminaron entre la gente.

Patadas, manadas, saltos y rapidez estaban en ring, cuando el luchador salió disparado no se percato en el lugar que caería, Milk sintió que alguien se acercaba a toda velocidad y no le dio tiempo de esquivar, el peleador había caído sobre de ella, pero el otro peleador le siguió hasta donde estaba e intento golpearlo de nuevo, pero dos, tres, cuatro y un sinfín de golpeas agiles le hicieron retroceder, no se dio ni cuenta de donde venia y todos quedaron impresionados, incluso la propia Milk que creía que se había oxidado.

-¿Milk estas bien? –pregunto Bulma tras de esta. El luchador que había aterrizado sobre ella, la veía con gran admiración, sus ojos se volvieron dos estrellas y se puso de pie.

-creí que era un mito –Bulma y Milk lo voltearon a ver.

-¿mito? –preguntaron al unisonó.

-el que una mujer hermosa y bella, sabia artes marciales –dijo el tipo y sonrió de lado, a Bulma le aprecio apuesto, demasiado, Yamcha y Vegeta, a pesar de que ama a este último, ellos no se comparaban con la belleza de ese hombre, alto, piel blanca, su cuerpo delgado bien formado, con músculos bien formados, y su cabellera largo y rubio, un rubio cenizo.

-¡hermosa y bella! –exclamaron las chicas volteándose a ver la una con la otra, este tipo era un farsante, Gohan el hijo mayor de Milk lo haría papilla en un instante.

-vámonos Bulma –dijo Milk, pero el réferi le tomo de la mano.

-la ganadora –dijo y subió la mano del Milk.

Gohan corría tras lo pequeños, eran traviesos y muy aventureros, saltaban por todos lados, el pequeño Trunks era entrenado por su padre, el príncipe de los saiyajines, así que la velocidad se podía notar, por su parte Goten era más distraído con lo que le rodeaba, tomaba cualquier animal que estaba en su paso, Gohan saltaba por todos lados para que ninguno se lo comiera o picara al pequeño Goten.

Piccolo estaba a una distancia prudente, era como el guardián del pequeño Gohan, lo quería, eso se podía ver a kilómetros de distancia, en cuanto Goten y Trunks se cansaron se tumbaron en el espeso monte, estaban agitados, por más que querían cansar a su amigo y hermano Gohan, fue imposible, Gohan al verlos allí, voló, Piccolo se percato de eso, pues Gohan voló hacia él.

-hola señor Piccolo –saludo.

-Gohan, has crecido mucho –no es que no lo hubiera estado observando siempre, era un simple decir.

-es bueno verlo –dijo Gohan y se lanzo a la cintura de su gran amigo, que él lo veía como su segundo padre, Piccolo no se incomodaba ya con esas muestras de afecto, que él no era partidario, pero el único que podía demostrar ese cariño, era él, su pequeño hijo, aunque ya tuviera 16 años, aun recuerda aquel momento en el que Goku lo mando a pelear con Cell.

Piccolo jamás imagino temer tanto, ni la muerte, ni el peor enemigo le habían hecho temblar de esa manera, y mientras lo veía sufrir bajo las garras de Cell y ver que Goku no ayudaba, tuvo más de tres ocasiones par a interrumpir la pelea, ya estaba asqueado de ver a ese ser, tratar a si, a su hijo, por que dijeron lo que dijeron Gohan era su hijo, no lo había engendrado y no es que pudiera, pero no había sido él en que lo engendro, tampoco el lo había expulsado en un huevo o algo parecido, no, ese pequeño había pasado un año bajo su cuidado y nunca lo odio a pesar de que él fue cruel con el pequeño.

-lo mismo digo –expreso Piccolo, no era muy expresivo, pero le daba el cariño suficiente a Gohan.

Piccolo bajo con los pequeño, mientras Gohan jugaba con ellos, el los observaba y sonreír, aunque se limito a eso, pues ese pequeño de cabello lila hacia muchas preguntas, el porqué del color y de muchas cosas más, así que prefería quedarse alejado. Pasando el día u horas, junto a su ser más querido.

De regreso a casa, Milk llevaba un millón de zenis y mucha comida para un año.

-¿mamá, creí que irías a comprar ropa? –dijo Gohan al correr para ayudarle a su madre.

-sí, pero gane esto –dijo y luego salieron los pequeños corriendo gritando ¡mamá!

Y así pasaron unos días más, hasta que de momento alguien todo a la puerta, Gohan estaba cerca, así que se puso de pie.

-¡yo voy! –grito, Milk desde la cocina escucho como un hombre preguntaba por ella, el pequeño Goten corrió a ver quién era, pero no era nadie conocido.

-¿quién es Gohan? –interrogo Milk quitando su delantal. Pero Gohan no pudo responder, ya que el hombre hablo rápidamente.

-¡amazona! –dijo el visitante

-mmm –dijo Gohan serio

-¿Qué?, ¿qué quiere? –indago Milk molesta.

-me ha costado encontrar tu casa, ahora veo porque eres tan fuerte, caminar todo eso no es fácil –dijo desde la puerta.

-¿mamá, quien es este hombre? –pregunto Gohan, se había vuelto el hombre de la casa y no le gustaba para nada que un hombre llegara a buscar a su madre.

-¿quieres jugar conmigo? –pregunto Goten y todos quedaron perplejos. Así era Goten, confianzudo y juguetón, además que era tan inocente incluso más que Gohan, era tan inocente como Goku.

-claro –dijo el tipo y salieron a jugar a las escondidas. Milk y Gohan se quedaron parados, observándolos desde la puerta.

-es un confianzudo, ¿no crees? –dijo Gohan a su madre, quien observaba como aquel hombre hacía reír a su pequeño, pero esta no respondió nada, es más, ni escucho lo que dijo Gohan.

-¿no crees? –volvió a indagar.

-mmm –fue la respuesta de Milk al darse cuenta que su hijo hablaba con ella.

-no iré a estudiar hoy –dijo y giro hacia dentro de la casa.

-Gohan –le llamo Milk, pero el chico se limito a voltearla a ver y sonreír, amaba a su madre y en la escuela le enseñaban diferentes tipos de familia, pero no quería imaginar nada más, su madre no era una mujer común, así que solo estaría atento a lo que se venía.

Goten termino de jugar y le dio hambre, esa hambre de saiyajin ya conocida por Milk, entonces el tipo apuesto se acerco y le comento.

-solo quería invitarte, es un torneo para chicas, tu eres la mujer más fuerte que he visto y creo que ganarías –dijo el tipo.

-lo siento, tengo hijos y… -pero sonaba bien además 18 también podía participar.

-y esposo, pero creo que él se sentirá orgulloso de haberse casado con la mujer más fuerte del mudo –dijo el apuesto rubio. Pero Milk sabia que Goku jamás noto eso, además sentirse orgulloso de ella, eso no era parte de la naturaleza de Goku.

-hay mujeres más fuertes que yo, ese día… -y así inicio la conversación, se pasaron hablado de las cosas que podía suceder si ganaba el torneo, becas en las mejores preparatoria y universidades para sus hijos y cosas que sobre salían, no le parecía mala la idea y después de invitarlo a tomar café, platicar y de haber caído la noche, Milk llego a la conclusión de que era necesario, volver a vivir.

Gohan estaba sobre la casa, sentado, Piccolo estaba a la par, de pie.

-ser la esposa del hombre más fuerte del mundo no es fácil –dijo Piccolo con los brazos cruzados.

-es lo que digo, ese tipo no me agrado nada –dijo Gohan con una mala cara. Piccolo sudo, no hablaba de eso.

-pero… -Gohan volteo ver a Piccolo.

-tu padre murió y decidió quedarse así, tu madre merece ser feliz –Gohan se puso de pie.

-¡ellas es feliz, nos tiene a nosotros! –exclamo furioso, Piccolo noto ese leve aumento de ki.

-no entiendo esas cosas del amor Gohan, pero Dende tiene razón, aunque tu madre no sonreía demasiado porque Goku la enojaba, ahora solo sabe sonreí con dolor –dijo Piccolo y Gohan se calmo.

-lo entiendo, ha sido difícil para ella saber que mi padre no quiso regresar, a veces la escucho susurrar, y se pregunta si mi padre la amo, luego concluye que sí, pero el amor se acaba –dijo Gohan, viendo salir a aquel tipo de la casa, no llevaba como trasportarse, se fue a pie, se veía un tipo normal, uno al cual podría destrozar con un golpe.

-es hora de dejar el pasado Gohan –dijo Piccolo y Gohan asintió, pero no sería nada fácil.