Disclaimer: nada de esto es mío.


Tabla Momentos (30 Vicios)

Cambio

James Potter ha cambiado, decide ese primer día de su último año. James Potter ha cambiado, y quizás sea para bien, piensa; el nuevo Premio Anual se dedica, de momento, a ayudar, y no a agobiarla. Y eso es bueno, supone.

También es bueno que tontee con otras chicas, James Potter. Es obviamente estupendo, eso de que la deje en paz, de que lo supere -de que se dé cuenta, de una vez por todas, de que Lily Evans no es una chica cualquiera, que no se la puede ganar con una sonrisa y una estúpida pirueta en la escoba.

Puede que lo eche un poco de menos, ese acoso de antes, pero es sólo porque no tiene a quién gritarle, ahora. Sólo a Black, y, sinceramente, hasta él ha perdido su gracia con los años.

James Potter ha cambiado, se repite un mes más tarde, cuando lo ve de la mano de otra. Una chica morena, Hufflepuff, un año menor. Y el estómago de Lily se retuerce y lucha por salir en forma de lágrimas, y ella se contiene, se alegra por él -ahora son amigos, y es lo que se hace. Palmadita en la espalda, y a otra cosa, supone. Quizás ella también debería intentarlo, lo de salir con chicos. Con Remus, con Black, incluso -aunque la idea le dé algo así como miedo, o risa, porque Sirius Black es simplemente Sirius Black, demasiado él mismo como para compartir su vida-. Sí, debería intentarlo.

Así que lo hace. Prueba a salir con Cormac Smith, y cuando él la besa se da cuenta de que no funciona, de que no es el chico que buscaba -de que necesita algo más. Y vuelve a la Sala Común de Gryffindor, y aprovecha que James Potter ha cambiado para sentarse con él, quejarse del amor y de la vida en general y plantarle un beso de tornillo.

Y sí, puede que ella también haya cambiado. Un poco.


Danny